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POLÍTICA

25 de Mayo: Es hora de la Emancipación Nacional

Alternativa Socialista.

El año pasado el oficialismo kirchnerista montó un programa de festejos para intentar capitalizar esta fecha que reaviva sentimientos populares de genuino nacionalismo antiimperialista. En general la historia oficial y el poder político de turno intentan apropiarse coyunturalmente de procesos bisagra de la historia de los pueblos vaciando a los mismos de su contenido transformador original. La revolución de Mayo de 1810 no escapa a esa ley del oportunismo político.

Sin embargo, este nuevo aniversario encuentra a nuestro país con un consolidado modelo semicolonial asentado en el saqueo agrominero y en la ocupación efectiva del territorio y sus resortes estratégicos por parte de corporaciones transnacionales. La concentración de la propiedad de la tierra y el monocultivo contaminante por un lado, junto al negocio capitalista extractivo de la megaminería por otro, son otros tantos pilares de la modalidad Siglo XXI del coloniaje nacional. Como en cada momento de nuestra historia, el sometimiento tiene socios y gerenciadores locales. En este caso se trata del bipartidismo decadente y en crisis, pero que todavía da pelea y resiste.

Argentina supo ser un país dependiente en ascenso con dinámica de relativa independencia a mediados del siglo pasado. El gorilaje, la última dictadura genocida y el tándem radical-peronista de las últimas décadas, nos volvió a ubicar en una relación de marginalidad y sometimiento colonial como en 1810. Por eso el desafío que se avizora para nuestro pueblo y los sectores de izquierda y progresistas es encarar una verdadera patriada emancipadora por la Segunda y Definitiva Independencia.

Contra el doble discurso K que hace de la soberanía un componente insustituible de su “relato político”, se planta el Movimiento Proyecto Sur a partir de Cinco Causas nacionales que fundamentan un modelo emancipado de país con perspectiva de desarrollo independiente. El oficialismo se llenó la boca durante todos estos años de “nacionalismo popular” y, sin embargo, nunca repudió la deuda externa –sino que por el contrario pagó “cash” miles de millones de esa estafa usuraria- y normaliza con el gobierno de Cristina las relaciones de subordinación con el FMI que aterriza en el país para auditar las cuentas públicas.

Una y otra vez, con sus voceros oficiosos y su propio monopolio mediático, insistieron en lo “nacional”, de recuperar y nacionalizar…pero la Barrick Gold sigue avanzando en la cordillera y en todo el país las megamineras saquean, contaminan y contrabandean. YPF-Repsol sigue haciendo un negocio enorme agotando más reservas de las que encuentra y dejando como saldo una brutal crisis energética de complejo horizonte. ¿Y qué decir de Malvinas sino que los K no hicieron nada para revertir el curso neocolonial de la ocupación británica e que incluso se llegó al colmo de entregar la gestión de la deuda externa al banco inglés Barclays que es a la vez el principal accionista de la empresa petrolera que usurpa el petróleo de nuestras islas soberanas?. Prueba manifiesta de coloniaje político al comando del país.

Hoy se coloca como desafío la necesidad impostergable de avanzar en una nueva gesta independentista. La continuidad de la tarea de los Moreno, Castelli o Belgrano, hoy asume la forma de luchar contra la exclusión social y la pobreza estructural; hoy Segunda Independencia es la pelea por la recuperación de los recursos naturales y de la renta extraordinaria que generan para el relanzamiento de la economía nacional al servicio de los de abajo. Hoy es crucial reformular de raíz el viejo régimen de seudodemocracia bipartidista, comenzando por implementar la revocabilidad de mandato y nuevos canales de participación popular que le otorguen protagonismo a los sectores postergados, a los trabajadores, los sectores medios, la juventud rebelde y los movimientos sociales. Es tarea revolucionaria a la orden del día transformar la educación y la cultura y reconstruir las industrias básicas de una nación independiente. Es la hora de no pagar la deuda, de nacionalizar la banca, el comercio exterior y de romper todos los pactos políticos y económicos que nos atan al imperialismo. Es hora ya de refundar una Argentina emancipada convocando a una Asamblea Constituyente que reorganice el país sobre nuevas bases de independencia antiimperialista.

El Movimiento Proyecto Sur tiene como primera estación en esa perspectiva la batalla electoral por ganar la Capital del país y convertirla en la capital del cambio, potenciando el desarrollo en todo el país de esta fuerza amplia, plural y antibipartidista. Es clave que en cada provincia y en todo el país las puertas de este movimiento se abran de par en par para nuevos militantes sociales, trabajadores, de la izquierda social y cultural, y que en ese camino abonemos la construcción de una fuerza transformadora que sea el punto de apoyo para sostener los cambios que aspiramos a provocar en Argentina. La patriada nos convoca. Por una Segunda y Definitiva Independencia Nacional.

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

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