Categorías
POLÍTICA

Ahora con Prodi, Kirchner busca remontar la relación con Italia

Clarín
 
EL FRENTE EXTERNO : EL IMPACTO DE LAS RECIENTES ELECCIONES EN LA PENINSULA

El Gobierno ya inició contactos con la alianza de centroizquierda italiana que vuelve al poder. Quieren recuperar la relación histórica, afectada por el conflicto con los bonistas y la falta de sintonía con Berlusconi.
 

Guido Braslavsky

gbraslvasky@clarin.com


Después de celebrar en silencio el triunfo en las elecciones italianas del líder del centroizquierda, Romano Prodi, el gobierno de Néstor Kirchner hace planes para reencauzar la fría relación bilateral que mantuvo con Silvio Berlusconi como premier.

El Gobierno espera obtener un pronto rédito del apoyo que dio a los candidatos de L’Unione, la alianza encabezada por Prodi. En la Cancillería, y también en la colectividad italiana, hay consenso acerca de que las circunstancias y la afinidad política aparecen como inmejorables para dar un "renovado impulso" a la relación, tal como Kirchner pidió en su carta de felicitación a Prodi enviada el martes, cuando en Roma aún no se habían difundido los resultados oficiales que darían como vencedor a "il Professore".

Entre el lunes y el martes, cuando se confirmó el triunfo de Prodi, se multiplicaron los contactos entre funcionarios de la Cancillería y hombres de L’Unione. En el Palacio San Martín ya escudriñaron la agenda internacional y apuntaron una fecha posible para iniciar el trabajo. En mayo Kirchner irá a Viena a un encuentro de países de la Unión Europea y Latinoamérica. Confían en que para entonces Prodi habrá formado gobierno y ése sería un ámbito propicio para un acercamiento directo.

La relación de Kirchner con la Italia de Berlusconi —en rigor, desde la transición de Duhalde— estuvo marcada por la renegociación de la deuda en default y la furia de los bonistas italianos.

En noviembre de 2004, Kirchner cuestionó la posición del gobierno italiano frente la reestructuración de la deuda argentina y lanzó un "reproche" a Berlusconi: "Nos duele la actitud de Italia y pedimos que se rectifique", dijo por la postergación de la apertura del canje en la Península.

Hasta el canje había en Italia unos 420 mil tenedores de bonos argentinos, en su mayoría pequeños inversores y pensionados que, aconsejados por sus propios bancos, habían invertido en esos papeles. Hace un año se estimaba que 6 mil de los 14 mil millones de dólares de deuda en bonos habían ingresado al canje.

Los números han cambiado. Según fuentes de la Cancillería, habría unos 4 mil millones de dólares fuera del canje. Muchos ahorristas que rechazaron la propuesta argentina se habrían desprendido de esos papeles.

"Ahora habrá gobiernos afines, no hay problemas entre ellos sino que son los particulares que quieren su plata. Es probable que ahora se pueda hacer lo que deberían haber hecho desde un principio, sentarse y buscar una solución", señaló a Clarín un calificado observador italiano, muy ligado a la Embajada de su país en Buenos Aires. Acerca de la novedad del voto en el exterior, agregó: "Ahora habrá más que dos embajadas, tendremos gente en el Parlamento".

Los italoargentinos que lograron bancas son Luigi Pallaro y Mirella Giai, para el Senado, y Ricardo Merlo y Giuseppe Angeli, para Diputados. No entró por el centroizquierda Darío Ventimiglia, el único candidato a senador que fue recibido en la Casa Rosada. Pero a este ex colaborador de Prodi podría dársele un rol oficial ligado a América latina.

Mirella Giai, senadora electa por L’Unione, no involucró a la Argentina cuando se refirió a una eventual solución para los bonistas. "Si la situación en Italia mejora, esto se tendrá que resolver —le dijo a Clarín desde su casa en Rosario—. Mucha gente hizo mucho sacrificio. Italia lo devolverá, y hay una responsabilidad de la banca que sabiendo la situación crítica que había aquí, invitaba a hacer estos depósitos".

La semana pasada Prodi reconoció a este diario que "falta una política continental" con América latina y agradeció la felicitación de Kirchner, primera en llegar. Y aseguró que iba a ser una "prioridad" de su gobierno la búsqueda de acuerdos globales "por ejemplo con el Mercosur".

Visto desde la Argentina, están mal las cosas con Francia luego de la salida de Suez y la reestatización de Aguas Argentinas. Y con España la relación recién empieza a recuperarse luego de definirse temas de tarifas con empresas de capitales ibéricos. En este contexto, recuperar la relación histórica y fijar una "nueva agenda común" con Italia —miembro del G-8, el club de los países más ricos— aparece después de su proceso electoral como un objetivo deseable y posible de la política exterior.

Por David Encina

Periodista

Ver perfil en LinkedIn / twitter.com/DavidEncina

Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

Contacto: mencin@palermo.edu / david.encina@facebook.com / encina_david@yahoo.com.ar/ m.david.encina@gmail.com

Más información ver en David Encina V. - PRENSA.
http://cualeslanoticia.com/prensa/

¿Qué opinas? Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: