Marcha por el desprocesamiento de los docentes de Tierra del Fuego.

Marcha por el cierre de las causas abiertas contra los docentes y trabajadores camioneros de Tierra del Fuego realizada por los docentes, seccionales y agrupaciones nucleados en la lista Lila – Multicolor a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Entrevistas a Héctor López Auil, Secr. Adjunto del SUTEF, y a los dirigentes de Alternativa Docente Guillermo García, Secr. Adjunto del SUTEBA La Plata y Martín Torres, dirigente de la agrupación en la Ciudad de Buenos Aires. Para más información ver http://www.mst.org.ar

 

Más trenes y menos corrupción. Marcha de ferroviarios, usuarios y familiares de las víctimas de las tragedias ferroviarias.

Intervenciones y entrevistas de Paul Quelle, dirigente de la lista Violeta del FFCC Sarmiento; de Alfredo Luque, delegado de EMFER; de Alejandro Bodart, diputado porteño del MST en Nueva Izquierda; de María Lujan Rey y Paolo Menghini, familiares de las víctimas de Once; de Sergio García, dirigente del MST y de la CTA; de Rubén «Pollo» Sobrero, Secr. Gral de la Secc. Oeste de la UF y de Vilma Ripoll, dirigente del MST. Para más información ver http://www.mst.org.ar

Fuera Monsanto – Los puntos sobre las íes.

Programa «Los puntos sobre las íes» producido por el equipo del MST TV y transmitido por Barricada TV. En esta edición la pelea contra el vaciamiento del Cuerpo de Inspectores de Trabajo de la Subsecretaría de Trabajo de la CABA y la charla «Fuera Monsanto» organizada por el diputado porteño del MST en Nueva Izquierda, Alejandro Bodart. Para más información ver http://www.mst.org.ar

Frená la carrera por la destrucción del Ártico.

Greenpeace.

Hace minutos en el Gran Premio de Fórmula 1 de Bélgica, 35 activistas se manifestaron contra Shell, principal auspiciante de la carrera. Colgados de los palcos, en parapente, desde el podio de los ganadores y desde el techo de una tribuna desplegaron carteles contra la petrolera para exponer ante los ojos de millones de personas de todo el mundo los planes de esta empresa para hacer perforaciones peligrosas en el Ártico en busca de petróleo

La petrolera, principal auspiciante del evento, va a intentar que esta noticia no salga a la luz, por eso necesitamos tu ayuda para difundirla. Compartí ahora esta imagen en Facebook para que el mundo conozca la verdad sobre Shell. Hacé click aquí y donde dice “Escribe algo…” agregá esta frase:

Hoy en la F1 Greenpeace expuso la verdad sobre los peligrosos planes de Shell para destruir el Ártico. Defendé este frágil territorio en www.salvaelartico.org

Los hielos del Ártico se derriten a niveles récord por el cambio climático y mientras su hábitat desaparece los osos polares mueren de hambre. La verdadera carrera de Shell es para perforar en esta vulnerable región acelerando su destrucción y exponiéndola a un derrame de petróleo casi imposible de limpiar.

Hoy Shell buscó aprovechar la popularidad de la Fórmula 1 para asociar su imagen al deporte y desviar la atención de lo que realmente importa: que no tiene ninguna experiencia para operar en condiciones climáticas extremas y que va a poner al Ártico y a los osos polares en grave peligro. Tenemos que desenmascarar a esta empresa en cada lugar donde esté presente.

Nuestra carrera para proteger el Ártico ya empezó. Vos sos una de las casi 4 millones de personas que están defendiendo este paraíso vital para la humanidad.

Hacé click aquí y compartí esta imagen con todos tus amigos para que conozcan las verdaderas intenciones de Shell para destruir el Ártico.

El planeta nos necesita.

Marcha contra el desmantelamiento del Cuerpo de Inspectores de la Ciudad de Buenos Aires.

Marcha de los trabajadores del Cuerpo de Inspectores de la Ciudad frente a la Subsecretararía de Trabajo contra la política de desmantelamiento del cuerpo implementada por el gobierno de Mauricio Macri. Entrevistas a Edgardo Castro, delegado de la Subsecretaría;  a Sergio García, dirigente de la CTA Capital y del MST y a José Luis Matassa, Secretario General de ATE Capital. Para más información ver http://www.mst.org.ar

18 meses de la Masacre Ferroviaria de Once: Jornada por Justicia.

Jornada por Justicia organizada por los familiares de las víctimas de la Masacre de Once al cumplirse 18 meses de la tragedia ferroviaría del FFCC Sarmiento. Entrevistas a Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey;  al director de cine Juan José Campanella; al diputado porteño del MST en el frente Nueva Izquierda, Alejandro Bodart y a Vilma Ripoll, dirigente del MST. Para más información ver http://www.mst.org.ar

Salvá el Ártico.

Greenpeace.

En este momento nuestro barco Arctic Sunrise está navegando en aguas árticas al norte de Rusia. Nuestros activistas están enfrentando a las empresas petroleras que quieren perforar en la zona más frágil del planeta a cualquier precio. Poner el cuerpo en el Ártico es clave, pero para salvar a esta vulnerable región también necesitamos soluciones políticas.

El Consejo Ártico es un organismo internacional que tiene en sus manos el futuro de este territorio. El Primer Ministro de Canadá, Stephen Harper, es quien asumió este año la dirección del Consejo Ártico y, por eso, necesitamos enviarle un mensaje claro de parte de los casi 4 millones de personas que ya nos sumamos al movimiento Salvá el Ártico para mantener a las petroleras lejos de la región.

Llamá a la Embajada de Canadá en Argentina al (011)4808-1000 de lunes a jueves de 8.30 a 17.30 hs. y viernes de 8.30 a 14 hs. Esperá que te atiendan sin marcar ninguna opción y dejá tu mensaje para el Primer Ministro. Esto es lo que podés decirle respetuosamente a quien reciba tu llamado:

“Estoy preocupado por el futuro del Ártico. Necesitamos que el Primer Ministro de Canadá y Presidente del Consejo Ártico, Stephen Harper, trabaje para:

  • Prohibir la extracción petrolera y la pesca industrial en el Ártico
  • Crear un santuario global en el área deshabitada alrededor del Polo Norte”.

Si te contestan que mandes un e-mail insistí en dejar tu mensaje. Después contános cómo te fue dejando un comentario al final de este post en nuestro blog. Hacé click aquí.

Mientras presionamos al Primer Ministro Harper, seguiremos tomandomedidas en alta mar. La semana pasada nuestros activistas enfrentaron un buque petrolero que estaba haciendo pruebas sísmicas que pueden dañar o incluso matar a delfines y ballenas. Luego visitarán una reserva rusa donde habitan osos polares, morsas, ballenas y aves gravemente amenazada por las petroleras Exxon y Rosneft que consiguieron concesiones ilegales para perforar.

Nuestros encuentros con las empresas petroleras nos demuestran el poco valor que le dan a la vida. No se detendrán por nada. Defender el Ártico depende de nosotros. En este momento una de las mejores maneras es a través del Consejo Ártico, un foro internacional destinado a asegurar la salud y la sostenibilidad de esta región polar.

Por favor, llamá a la embajada de Canadá y dejá tu mensaje para que el Primer Ministro Stephen Harper use su liderazgo en el Consejo Ártico para detener la destrucción petrolera en la región.

Tu compromiso es nuestra mayor fortaleza.

Gracias.

No al vaciamiento de la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires

Conferencia de Prensa en la Legislatura de la CABA en la cual delegados de ATE y diputados contra el desmantelamiento del Cuerpo de Inspectores de la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad. Entrevistas a Edgardo Castro, de la Junta Interna de ATE de la Subsecretaría; a Alejandro Bodart, diputado porteño del MST en el frente Nueva Izquierda; a José Luis Matassa, Secr. Gral de ATE Capital y a Sergio García, dirigente del MST y de la CTA de Capital. Para más información ver http://www.mst.org.ar

Alejandro Bodart del MST- Nueva Izquierda en radio Splendid.

De la izquierda posible a la derecha real.

Por Roberto Gargarella (*)

Impostura. Al contrario de lo que proclama, el kirchnerismo se ha convertido en el medio que le permitió a la derecha consolidar logros impensables; eso sí, en nombre del progresismo.

Algunos de los votos recibidos por el oficialismo en estas últimas elecciones se basaron en la idea de que el kirchnerismo representaba la «izquierda posible» en la Argentina. Perplejo ante la falsedad del aserto, quisiera dedicar unas líneas a explorar esa idea, aun a sabiendas de que, para muchas personas, el debate «izquierda-derecha» ya no tiene sentido. Como ése no es mi caso, y como a la vez pienso que la prédica en cuestión (referida al izquierdismo del kirchnerismo) sigue siendo productiva dentro de ciertos círculos, comienzo por definir brevemente lo que entiendo por izquierda y derecha.

Para no complicar demasiado las cosas, voy a considerar que una medida es «de izquierda» cuando contribuye a la democracia económica (aumentar la participación de los obreros en las ganancias de las empresas); cuando sirve a la democracia política (más participación y control del pueblo en los asuntos públicos); o cuando ayuda al fortalecimiento de derechos humanos básicos (terminar con la tortura en las cárceles). Diré entonces que una medida es «de derecha» cuando ella se orienta hacia fines contrarios a los citados (favorece a una minoría económicamente poderosa; ayuda a concentrar el poder político; violenta derechos humanos básicos).

Para dejar en claro desde el inicio mi postura, diré cuál es mi idea principal al respecto: creo que, lejos de ser la izquierda posible -lo máximo de izquierda que nuestra sociedad está preparada para tolerar- el kirchnerismo se ha convertido en la derecha verdadera, la política más de derecha que nuestra sociedad puede soportar, luego de todo lo ocurrido en el país desde mediados de los años 70. Según entiendo, en la actualidad, nuestra sociedad se muestra capaz de aceptar o demandar políticas de avanzada en una diversidad de áreas (desde la política energética hasta la política de medios; desde las políticas de salud reproductiva hasta las de salvaguarda de las poblaciones originarias) que el Gobierno se ocupa de retacear o rechazar en cada caso, aunque lo haga hablando en nombre de los mejores ideales.

Lo que sostengo se apoya en parte en hechos (enseguida enumeraré unos cuantos), y en parte en algunos contrafácticos. Estos últimos sugieren que las medidas «de derecha» que el kirchnerismo logró imponer no hubieran podido ser impuestas o -lo que es más importante- no hubieran podido estabilizarse, con otro gobierno (supuestamente, más de derecha) en el poder. Los contrafácticos son en principio indemostrables, pero el tipo de contrafácticos a los que me refiero también encuentran algunos buenos hechos en los que apoyarse. Todos recordamos, por caso, que el ministro de Economía de la Alianza duró sólo cuatro días más en el poder, luego de anunciar un feroz plan de ajuste en 2001. Sabemos también que al actual jefe de gobierno de la ciudad designó a un espía dentro del aparato de su gobierno, pero que ello le costó inmediatas renuncias y el ser procesado judicialmente. Esto es decir, las experiencias más conservadoras que conocimos en los últimos años no han podido o no pueden asentar sus iniciativas más regresivas. En donde experiencias de gobierno como las citadas fracasan, el kirchnerismo triunfa. Así, el kirchnerismo se ha convertido en el real instrumento de la derecha política, el único actor que es capaz de convertir en realidad las medidas que las demás alternativas, más conservadoras, no se animaban a tomar, o no son capaces, hoy, de consolidar.

Los casos que podría enumerar para ilustrar lo dicho son muy numerosos -de hecho, casi todas las políticas afirmadas por el Gobierno en los últimos años podrían servirnos de ejemplo- por lo cual voy a referirme sólo a algunos pocos casos, especialmente representativos de lo afirmado. En primer lugar, mencionaría que, a la luz de la historia reciente padecida, la posibilidad de dictar una ley antiterrorista aparecía fuera de la agenda de cualquier partido político. El kirchnerismo, sin embargo, aprobó esa ley con lo que le regala a la derecha que lo suceda una herramienta represiva fabulosa, que aquélla no hubiera conseguido aprobar por su propia cuenta.

Después de lo hecho por la dictadura y las leyes creadas por la democracia contra los atropellos de aquélla, difícilmente un gobierno de derecha hubiera osado emplear la estructura del Ministerio de Seguridad para montar una red de espionaje interno, destinada a recabar información sobre los militantes sociales y de izquierda. El Gobierno, en cambio, creó Proyecto X para tales fines, algo que sólo pudo lograr poniendo al frente de esa empresa a cantidad de funcionarios que se jactaban de contar con un historial «garantista».

Considerando los altísimos anticuerpos desarrollados por la sociedad frente a las violaciones de derechos humanos de los años 70, difícilmente un gobierno hubiera insinuado siquiera la posibilidad de nombrar como jefe del Ejército a un militar altamente comprometido en la comisión de actos atroces. El kirchnerismo lo hizo, avalado por las máximas autoridades de su facción en materia de derechos humanos.

A la luz de las muertes habidas, difícilmente alguien se hubiera animado a firmar un pacto con los sectores más duros de Irán, sobre el modo de enjuiciar las supuestas responsabilidades de ese país en la comisión de atentados antisemitas en la Argentina. Un gobierno distinto -aún uno muy de derecha- se hubiera abstenido de llegar tan lejos, por lo cual fue el kirchnerismo el que asumió esa tarea.

Los ejemplos pueden seguir enumerándose sin pausa: sólo un gobierno vestido con ropaje «progresista» podía afrontar la masacre de Once protegiendo a los empresarios responsables de la tragedia y denunciando, en cambio, a los maquinistas y obreros que la sufrieron; llevar adelante su política de medios de la mano de los empresarios Raúl Moneta y José Luis Manzano -las figuras más emblemáticas de la corrupción menemista-; negociar un acuerdo secreto con Chevron, en nombre de la soberanía energética; avanzar en la explotación irracional de recursos naturales incluyendo la utilización del fracking o la extracción de shale gas ; apoyarse en sindicalistas que fueron soplones de la dictadura; transformar a la Argentina en un país de monocultivo sojero; pactar con gobernadores que pasarán a la historia por las vidas que diezmaron en comunidades originarias; impulsar una reforma de la Justicia orientada a socavar las medidas cautelares y a trabar los juicios jubilatorios de los más ancianos; aprobar una reforma duramente antiobrera en las ART; y siguen las firmas.

Para evitar cualquier confusión, hago tres aclaraciones finales. Primero, lo dicho es compatible con reconocer que para ciertos sectores de la derecha nada es suficiente, y el kirchnerismo no es predecible. Segundo, el problema que veo no se encuentra en la izquierda, ni en sus dirigentes, ni en sus programas, ni en aquellos que simpatizan con ella. Mi problema es justamente el opuesto: que se la desprestigie gobernando como lo pide la derecha, pero en nombre de los ideales contrarios.

Finalmente, mi objeto no es la denuncia de la «impostura» kirchnerista, sino el rechazo de su postura: me interesa señalar que el kirchnerismo se ha convertido en el medio que le ha permitido a la derecha consolidar logros impensables, el instrumento que le permitió obtener lo que ella jamás hubiera soñado alcanzar por sus propios medios.

(*) Abogado, jurista y sociólogo. Integrante del colectivo “Plataforma 2012”.

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Este artículo de opinión fue publicado en el diario “La Nación”, de Buenos Aires, en su edición impresa correspondiente al día lunes 19 de Agosto de 2013.-