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Rel. Internacionales

Bachelet: el Mercosur nos haría retroceder

La Nación
 

 
 
Por Inés Capdevila
Enviada especial
 
SANTIAGO, Chile.– Michelle Bachelet se lanzó, sin pausa, detrás de una de sus mayores prioridades de gobierno.

Sólo diez días después de que asumiera como la primera presidenta de Chile, viajó esta semana a la ciudad de Buenos Aires para reforzar lazos con la nación que, según espera, será el mayor socio estratégico de su país.

La Argentina, donde encontró un “clima de muy buena voluntad”, es apenas la primera etapa de una política exterior que tendrá como prioridad acercar a Chile a sus vecinos, después de años de haberse concentrado en el resto del mundo. En esa prioridad, sin embargo, no estaría incluida la adhesión de lleno al Mercosur.

“La dificultad que siempre ha tenido Chile es que contamos con reformas económicas. Ser miembro pleno del Mercosur nos haría retroceder sobre esas reformas”, dijo Bachelet en una entrevista exclusiva con LA NACION, un día después de finalizar su visita a la Argentina.

Tras dejar la ciudad de Buenos Aires, la presidenta chilena estuvo por unas horas en Montevideo. Pero no trató ni con Néstor Kirchner ni con su par uruguayo, Tabaré Vázquez, el tema que hoy distancia a la Argentina y a Uruguay y en el que Ricardo Lagos, antecesor de Bachelet, había ofrecido mediar, el de las papeleras. "Fueron reuniones estrictamente bilaterales", explicó Bachelet aunque añadió que cree que es "urgente" solucionar el conflicto precisamente por el bien del Mercosur.

-¿Qué balance hace de su viaje a la Argentina, sobre todo respecto de la negociación sobre el gas?

-Bueno tuvimos reuniones con el Gobierno, con el Presidente, donde se hablaron las cosas muy transparentemente. Por eso regresamos [a Chile] con claridad sobre los compromisos adquiridos en el sentido de que el abastecimiento a todo el ámbito domiciliario no se iba a alterar, que este año no hay nada que temer en ese respecto. Pero obviamente tenemos que seguir trabajando, buscar fórmulas para que el abastecimiento del gas natural a Chile sea el más alto posible. Yo he señalado que Chile tiene que ser capaz de diversificar las fuentes de energía. La próxima semana me van a presentar un estado de la situación exacto con todas las alternativas para dar respuesta a las necesidades energéticas de Chile. Y por cierto, desde el punto de vista internacional, ése es un tema de buena evaluación con el gobierno de la Argentina: del mejor espíritu de cooperación para buscar fórmulas para que Chile tenga gas.

-¿Cuáles son esas fórmulas?

-Obviamente yo aspiro a que avancemos en una fórmula que no sólo solucione el problema de los chilenos, sino más bien de todos los países que no tienen suficiente gas. Uruguay también depende de otros para su gas; el mismo Brasil tiene fuentes, pero también requiere comprar. Entonces este proyecto del anillo energético es extremadamente interesante.

-Sí, pero, ¿es factible?

-Yo creo que sí. Y voy a apoyar las condiciones que dependen de Chile, otros países tendrán que hacer lo propio. Porque puede pasar que cada país empiece a buscar soluciones por separado. El punto es que eso resuelve su problema a corto plazo. Yo siento que en el futuro, una solución de verdad para el problema energético pasa por buscar un sistema común.

– Usted estuvo en la Argentina y en Uruguay. ¿El conflicto que ambos países mantienen por las papeleras hace dudar más a Chile de la conveniencia del Mercosur?

-Su pregunta amerita dos reflexiones. La primera: es urgente que los países logren resolver esto porque efectivamente puede suceder que alguna gente empiece a cuestionar la conveniencia de estos acuerdos, dado que son acuerdos que se cumplen y repentinamente dejan de cumplirse. Lo segundo es que para nosotros, en Chile, uno de los temas en los que tiene que avanzar el Mercosur es justamente en definir los mecanismos de solución de controversias. Este ejemplo ratifica la necesidad de avanzar en eso.

-¿Se puede prever que Chile se transforme en socio pleno del Mercosur durante su gestión?

-La dificultad de Chile es que tenemos reformas económica en las que el ser miembro pleno significaría dejar de avanzar. Y lo que nosotros no podemos hacer es dejar de avanzar. Primero, no queremos restringir el Mercosur sólo al tema arancelario; queremos darle un contexto más amplio. Segundo, no podemos dar marcha atrás en las reformas; tenemos reformas sobre las que ser miembro pleno nos haría retroceder. Por eso es que nosotros empujamos el ALCA. Pero lo que se requiere es un ALCA básico, en el cual las condiciones mínimas de todos los países sean equivalentes y de ahí seguir avanzando. Un ALCA así permitiría que todos los países se incorporaran.

-Una de sus prioridades de gobierno es profundizar la alianza estratégica con la Argentina. Sin embargo, el gobierno argentino tiene una posición diferente de la de Chile sobre el ALCA. ¿Cómo conviven esas diferencias con la necesidad de reforzar la alianza?

-Bueno, nosotros somos aliados estratégicos por miles de razones. Tenemos historias, valores y principios comunes. Pero, como pasa en el interior de una coalición política, o incluso de una familia, puede haber diferencias en los ritmos, las oportunidades. Pero yo creo que, con respeto y confianza, uno puede conversar los temas por delicados que sean. Y siento que lo más importante que sucede entre el gobierno de Michelle Bachelet y el de Néstor Kirchner es un clima de amistad, diálogo y de muy buena voluntad. Yo no soy una ingenua que cree que nunca vamos a tener diferencias con otros países. Pero el clima de buena voluntad que sentí en mi estada en la Argentina es el mejor clima para conversar sobre aquello que pueda diferenciarnos.

-Es el aniversario del golpe en la Argentina y, por otro lado, usted hace de la reconciliación un eje para Chile. ¿Cómo se reconcilian países que estuvieron tan divididos internamente?

-Lo primero es que yo creo que no hay una receta. Lo segundo es saber que las tragedias históricas no desaparecen, perduran. Y los gobiernos podemos ayudar fundamentalmente a que las sociedades se reencuentren. Desde que recuperó la democracia, Chile ha estado viviendo un proceso de reencuentro, en el que colaboraron las fuerzas armadas. Este es un proceso que debe hacerse sobre la base de la justicia y en Chile no hubo que sacrificar la verdad y la justicia; pese a que se temió que ése fuera un factor de desestabilización, yo creo que fue un factor que ha logrado consolidar la estabilidad del país porque se avanza sobre la base de hacernos cargo de lo que sucedió. Lo que uno no puede es tratar de olvidar; lo segundo es que hay que cerrar bien las heridas. Yo siempre digo, como médica, que cuando las heridas están sucias, no cicatrizan.

-¿Y cicatrizaron las heridas?

-Estamos en un proceso de reparación de las heridas; pero como decía, el dolor no se olvida. Y lo que podemos hacer los gobiernos es reparar a las víctimas de la violencia, a todas las víctimas.

-¿Pinochet hace que esas heridas sigan abiertas?

-Habrá gente, me imagino, que todavía tiene afecto por él. Pero ya no es un actor político en Chile.

Con la colaboración de Leandro Uría y Martín Rodríguez Yebra

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

Contacto: mencin@palermo.edu / david.encina@facebook.com / encina_david@yahoo.com.ar/ m.david.encina@gmail.com

Más información ver en David Encina V. - PRENSA.
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