Beatificaciones

Clarín
PROCESO EN MARCHA EN EL VATICANO
 
Julio Algañaraz. VATICANO .CORRESPONSAL
jalganaraz@clarin.com
Comienza la fase romana en el largo proceso de beatificación de Ceferino Namuncurá, el "lirio de la Patagonia", que es venerado por cientos de miles de personas en Argentina y otros países. Después del mexicano Juan Diego, testigo de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, la Iglesia católica podría elevar otro indio americano a los altares.

Los postuladores de la causa de Ceferino fueron recibidos por el rector mayor de la orden de los salesianos, fundada por el santo Giovanni Bosco, el mexicano padre Pascual Chávez, quién auspició en la audiencia que "el proceso sobre el milagro pueda concluir en breve tiempo y que Ceferino llegue pronto a estar entre los beatos de la Familia Salesiana", según informó la agencia de noticias de la orden.

El vicepostulador de la causa de Ceferino, padre Dante Simón, entregó al superior de los salesianos las actas del proceso diocesano realizado en la Argentina, que atribuye un milagro gracias a la intercesión del joven Namuncurá, quien murió de tuberculosis en Roma a los 19 años.

Comprobar el milagro es indispensable para la beatificación, pero ahora la causa, iniciada a nivel diocesano en 1944, parece haber entrado en una fase final. La "fabrica de los santos", como llaman a la Congregación donde en Roma se encarrilan las postulaciones para elevar a los altares a los personajes que son un ejemplo "de perfecciones cristianas", convocará a una comisión de médicos que deben establecer que la curación atribuida a la intercesión de Ceferino carece de explicaciones a nivel científico.

La beatificación del joven indio Namuncurá —quien fue proclamado Venerable en junio de 1972—, es una bandera de los seguidores de don Bosco, y la agencia salesiana destacó que "en Argentina y en toda América latina continúan registrando favores espirituales y ayudas físicas gracias a la intercesión de Ceferino. Poco a poco, la posibilidad de poderlo venerar en los altares se hace más concreta".

Ceferino Namuncurá nació el 26 de agosto de 1886 en Chimpay, provincia de Rio Negro, hijo del cacique mapuche Manuel Namuncurá y de la cautiva chilena Rosario Burgos.

A los 11 años el padre lo envió a Buenos Aires a estudiar "para hacer bien a nuestra raza". En el Colegio San Carlos fue compañero de estudios primarios nada menos que de Carlos Gardel, con quién cantaba en el mismo coro.

En febrero de 1903 entró como aspirante salesiano en el Colegio de San Francisco de Viedma. Su salud ya estaba minada por la tuberculosis, una enfermedad por entonces terrible que estragaba a los mapuches, que carecían de defensas naturales contra este mal.

En 1904, junto con monseñor Juan Cagliero Ceferino viajó a Roma donde los salesianos esperaban poderlo curar. En Turín visitó la tumba de San Giovanni Bosco y en Roma lo recibió el Papa Pío X, a quien dirigió un breve discurso en italiano.

Estudió unos meses en Turín y en Roma, pero la tisis se agravó y fue internado en mayo de 1905 en el hospital "Fatebene Fratelli", en el centro de Roma. Allí murió el 11 de noviembre.

 

 

 

La Nación

Acercarse a Dios con los sentidos

  Un libro de un periodista y estudioso de la Biblia español, Pedro Gelabert, aparecido a fines de 2005, apunta un tema interesante, con cierto matiz de originalidad: la aproximación a Dios a través de los cinco sentidos. El enfoque no es del todo novedoso; cita al teólogo italiano-alemán Romano Guardini (Verona, 1885 – Munich, 1968): "Ver, oír, oler, gustar, tocar. Cinco sentidos esenciales. ¿También para vivir a Dios? ¿Ver a Dios, oír a Dios, olerlo, gustarlo, tocarlo? Recordamos la sentencia de San Juan: Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que han tocado nuestras manos del Verbo…" Guardini señala su deseo de que Dios no sea para el hombre un pensamiento, una intuición, una idea, sino una experiencia.

Gelabert apunta que la Biblia no tiene que ver con la obsesiva búsqueda de satisfacer los sentidos que caracteriza a cierto sensualismo posmoderno, ni con el menosprecio del cuerpo de ciertas concepciones espiritualistas. Si es posible que el ser humano experimente a Dios de un modo existencial, dice, debe poder hacerlo como ser humano, y el ser humano es tanto material como espiritual. En esa relación, el autor juega con frases del Antiguo y del Nuevo Testamento. Como la de un Salmo: "Mi alma tiene sed, mi carne te anhela".

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Las recientes críticas lanzadas por 12 teólogos disidentes no hacen sino fortalecer el proceso de beatificación de Karol Wojtyla, declaró a la agencia de noticias polaca PAP el arzobispo de Cracovia, monseñor Estanislao Dziwisz, quien durante 27 años fue secretario personal de Juan Pablo II. Al referirse a la campaña lanzada por esos teólogos contra la beatificación, Dziwisz señaló que "no hay motivo para temer por el proceso" y que "ese tipo de manifestaciones sólo ayudarán a que la beatificación se realice con más rapidez y firmeza".

"De Juan Pablo II -dijo su colaborador- sólo se puede decir que siempre defendió al hombre frente a las ideologías falsas y sus predicadores y la historia le dio la razón. Pienso que se trata de una oportunidad más para corroborar la santidad de Karol Wojtyla."

Por Jorge Rouillon

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