Recorrió 14.500 kilómetros, desde el nordeste de Brasil hasta Mongolia
El fenómeno natural duró cuatro minutos, abarcó cuatro continentes y fue transmitido por Internet; se repetirá en 2008
ESTAMBUL y ROMA (DPA, EFE y ANSA) – Millones de personas observaron ayer un espectacular eclipse solar que abarcó cuatro continentes y decenas de países en el hemisferio norte. El espectáculo se repitió por cuarta vez en lo que va del siglo XXI y duró cuatro minutos; Libia fue uno de los mejores sitios en el mundo para observarlo plenamente.
El primer lugar del planeta donde se vio el fenómeno natural fue en el nordeste de Brasil. Apenas salió el sol, a las 5.35 (hora local), el día se convirtió en noche en los alrededores de la ciudad de Natal, capital del estado de Rio Grande do Norte, lo que generó gritos de sorpresa y alegría entre los pobladores.
Luego, la franja de oscuridad que recorrió 14.500 kilómetros cruzó el océano Atlántico para después «tocar» el norte del continente africano, seguir por la zona este del mar Mediterráneo y finalmente terminar entre Rusia y Mongolia con la caída de la noche.
El eclipse solar, que en muchos lugares del mundo fue parcial, logró su máxima exposición y dimensión en Libia, donde en las últimas horas se acreditaron más de 7000 turistas y 300 científicos de todo el mundo. Desde allí, la NASA transmitió en vivo por Internet el espectáculo, que no se volverá a dar hasta 2008 y se lo podrá ver en la región de Siberia, Rusia.
Los científicos pudieron aprovechar los pocos minutos que duró la interposición de la Luna entre la Tierra y el Sol para estudiar la corona solar y con ello permitir evaluar el comportamiento que tiene durante las permanentes explosiones solares que generan altos niveles de radiación en el espacio.
Durante el eclipse se pudieron observar los planetas Mercurio y Venus, así como numerosas estrellas, mientras que la temperatura bajó cinco grados centígrados. Muchas aves suspendieron su actividad y se posaron sobre los árboles. «De alguna manera es algo fantasmal», señaló una estudiante de astrofísica que presenció el fenómeno en el antiguo templo de Apolo en Turquía.
WASHINGTON (EFE) – Por primera vez en la historia, el eclipse solar que ocurrirá pasado mañana será visible para todo el mundo en el mismo momento en que ocurra, según anunció ayer la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos (NASA).
El fenómeno celestial será transmitido en vivo por la agencia espacial en el sitio www.nasa.gov , con la colaboración de la Universidad de California en Berkeley y el Exploratorium. El requisito esencial, según se indica, será contar con una computadora con conexión a Internet y madrugar en algunos países, ya que el fenómeno comenzará este miércoles a las 7.55 (hora argentina).
A simple vista, el eclipse será total sólo en partes de América del Sur, Africa y Asia, donde la noche retornará durante cuatro minutos a partir del momento en que la Luna cubra al Sol.
Los eclipses totales no duran más de dos minutos, y éste permitirá que, por primera vez, un grupo de científicos de los Estados Unidos y de Libia realicen actividades conjuntas para estudiar la corona solar.
El objetivo central será descifrar por qué esa corona tiene una temperatura de entre 500.000 y un millón de grados centígrados, mientras que la temperatura de la superficie es de un poco más de 5500 grados centígrados.
PASADENA.- La primera imagen detallada de los valles y canales de Marte, tomada por la cámara más poderosa jamás antes integrada a una sonda espacial, fue recibida ayer por los científicos de la NASA. La fotografía captada por la sonda Mars Reconnaissance Orbbiter, a una altura de 2500 kilómetros, cubre un superficie de 50 km por 23 kilómetros.
Los detalles de la misión fueron revelados esta semana
La NASA volverá a la Luna en 2018
Empleará dos cohetes, uno para los cuatro tripulantes y otro con el módulo de descenso lunar
«Es otro pequeño paso para el hombre, pero también es otro gran paso para la humanidad.» Quizá sean éstas las palabras que pronuncien los próximos astronautas cuando pisen nuevamente la superficie lunar. Lo que sí es cierto es que en la última conferencia «Ciencia y Espacio», que tuvo lugar en Houston, Estados Unidos, la semana última, la NASA ha corrido el velo de uno de sus secretos mejor guardados: el programa completo de cómo será la próxima misión tripulada con destino a la Luna, prevista para 2018 y basada en el novedoso sistema de «doble nave» para viajar.
Según lo anunciado en esa conferencia, un primer cohete será el encargado de transportar el módulo de descenso lunar con capacidad para cuatro astronautas, mientras que un segundo cohete despegará tres días más tarde llevando a los cuatro tripulantes que descenderán por primera vez en forma conjunta en el lado oculto de la superficie selenita, para permanecer allí durante una semana completa realizando estudios científicos en busca de rastros de agua, análisis de la composición lunar y estudio del asentamiento de una base habitable permanente.
Dentro del plan «Regreso a la Luna», que el presidente George Bush anunció hace dos años, los científicos de la agencia espacial estadounidense han estado trabajando en este complejo programa que, además de permitir volver al hombre al satélite natural de la Tierra, marcará una nueva etapa en la carrera espacial de los Estados Unidos, ya que los nuevos vehículos espaciales basados en el exitoso programa Apolo serán los reemplazantes del cuestionado Space Shuttle o Taxi Espacial, actualmente en uso, que ya cobró la vida de 14 astronautas en las explosiones de los transbordadores Challenger, en 1986, y Columbia, en 2003.
El programa Constelación
«Entre los años 2015 y 2020 visitaremos nuevamente la Luna a bordo de un excepcional módulo de descenso lunar y con la ayuda de dos cohetes totalmente seguros para los astronautas. Estimamos que ya en 2018 será posible esta nueva hazaña con vistas a una futura expedición tripulada a Marte», dijo a LA NACION el ingeniero John Connolly, investigador del programa Sistemas de Misión y Exploración de la NASA y director del proyecto Módulo de Acceso a la Superficie Lunar (LSAM, por sus siglas en inglés), perteneciente al programa Constelación, que es en definitiva el que marcará el regreso del hombre a la Luna.
Desde su oficina ubicada en el Centro Espacial Johnson, en la ciudad de Houston, Texas, el ingeniero Connolly relató cómo será la compleja misión espacial – vuelo espacial: «El LSAM es parte integral de la nueva misión a la Luna, que incluye el vehículo de exploración tripulado y su cohete lanzador, el cual reemplazará a partir de 2011 los viajes de los transbordadores espaciales. Si esta etapa es exitosa, avanzaremos a la siguiente, es decir, la creación del módulo de descenso lunar y el segundo cohete que transportará esta increíble nave de más de cinco metros de alto, que permitirá albergar a cuatro astronautas a la vez».
De esta manera, las dos naves (una tripulada y otra con el módulo de descenso lunar) partirán con diferencia de tres días y se unirán en el espacio para realizar el viaje, el descenso y la vuelta segura a la Tierra. La misión, que costará unos 100.000 millones de dólares, está basada en el programa Apolo, cuyos cohetes Saturno V, permitieron llegar seis veces a la Luna, la última en 1972.
Descender en la cara oculta
No solamente el propósito de la nueva misión es llegar a la Luna, sino también descender en la vasta y desconocida superficie de su cara oculta, que nunca ha sido visitada, por lo que podría develar nuevos secretos de cómo se formó el satélite natural de la Tierra.
«Con el programa Apolo tuvimos serias limitaciones acerca de dónde y cómo descender, por lo que estábamos obligados a alunizar siempre en la cara visible y cerca de su línea ecuatorial. El nuevo módulo de descenso podrá llegar a cualquier parte de la cara oculta, incluso a regiones cercanas a los polos, las cuales han sorprendido a los científicos de la NASA ya que poseen cráteres de gran profundidad, lo que sugeriría la posibilidad de encontrar nuevos materiales de la composición lunar para estudiar su origen -agregó Connolly-. Incluso, allí en los polos advertimos grandes concentraciones de hidrógeno, lo que permitiría la formación de agua congelada, hasta ahora no descubierta.»
La compleja misión que descenderá en la cara oculta de la Luna constará de dos etapas: una primera, en la que los astronautas estarán siete días en la superficie lunar, y una segunda, en la que vivirán 180 días en módulos apostados como bases permanentes.
Nuevas tecnologías
Respecto de la nueva tecnología que será utilizada para este proyecto, los nuevos cohetes tripulados se construirán con un sistema de seguridad tal que podrá permitir la eyección de la cápsula en la que viajarán los astronautas en cualquier momento del despegue, considerada la etapa más peligrosa de la misión.
Por otra parte, la nueva nave tripulada podrá ser reutilizable hasta en diez viajes seguidos y tendrá paneles solares adosados a su estructura, que permitirán generar la energía suficiente para el viaje de ida y vuelta de cuatro días de duración cada uno.
La nueva tecnología estará también aplicada en el sistema de combustible que utilizarán la nave tripulada y el módulo de descenso lunar, basado en metano líquido. ¿Por qué? La razón es simple: los investigadores de la agencia espacial estadounidense apuntan que ése será el combustible que los astronautas que llegarán a Marte podrán extraer de acuerdo con las características atmosféricas del planeta rojo.
Impactos de asteroides podrían haber expulsado rocas que contenían #vida terrestre hasta las lunas de Saturno y Júpiter. El anuncio fue realizado por un equipo de la Universidad de la Columbia Británica en la XXXVII Conferencia Lunar y Planetaria, en Houston, Estados Unidos. Los científicos calcularon que los fragmentos rocosos producto de semejantes impactos podrían haber llegado hasta Titán y Europa en alrededor de un millón de años. Titán, en Saturno, tiene una atmósfera rica en compuestos orgánicos que podrían alimentar a una forma de vida primitiva, y Europa, en Júpiter, podría tener un océano de agua líquida debajo de su corteza de hielo|Columbia Británica
¿Cuántas especies habitan el planeta?
La semana próxima se realizará en Brasil una conferencia de las Naciones Unidas para reducir el ritmo de la extinción de especies hacia 2010, pero los biólogos confiesan que nadie sabe cuántas plantas y animales hay en el planeta, afirma un despacho de Reuters. Según las estimaciones, ese número ronda los 15 millones, pero la Unión Mundial de la Conservación calcula que más de 800 especies de plantas y animales se extinguieron desde el 1500, cuando comenzaron a llevarse registros científicos.
Impactos de asteroides podrían haber expulsado rocas que contenían vida terrestre hasta las lunas de Saturno y Júpiter. El anuncio fue realizado por un equipo de la Universidad de la Columbia Británica en la XXXVII Conferencia Lunar y Planetaria, en Houston, Estados Unidos. Los científicos calcularon que los fragmentos rocosos producto de semejantes impactos podrían haber llegado hasta Titán y Europa en alrededor de un millón de años. Titán, en Saturno, tiene una atmósfera rica en compuestos orgánicos que podrían alimentar a una forma de vida primitiva, y Europa, en Júpiter, podría tener un océano de agua líquida debajo de su corteza de hielo.
¿Cuántas especies habitan el planeta?
La semana próxima se realizará en Brasil una conferencia de las Naciones Unidas para reducir el ritmo de la extinción de especies hacia 2010, pero los biólogos confiesan que nadie sabe cuántas plantas y animales hay en el planeta, afirma un despacho de Reuters. Según las estimaciones, ese número ronda los 15 millones, pero la Unión Mundial de la Conservación calcula que más de 800 especies de plantas y animales se extinguieron desde el 1500, cuando comenzaron a llevarse registros científicos.
Científicos de la NASA crearon el mapa más preciso del cosmos
Confirman la teoría inflacionaria
NUEVA YORK.- Utilizando información de un nuevo mapa del universo cuando era "bebe", un grupo de astrónomos dijo que ha podido obtener una visión profunda del Big Bang, lo que les aportó un indicio detallado de lo que ocurrió durante menos de la trillonésima parte del segundo después de comenzado el tiempo.
Los resultados, según dijeron, dan validez a la predicción fundamental de la especulativa pero popular teoría sobre la distribución de la materia y la energía a partir del Big Bang conocida como inflación. La teoría sostiene que durante sus primeros momentos, el universo, alimentado por un campo antigravitacional, atravesó un violento período de crecimiento que lo hizo pasar de un tamaño submicroscópico a uno astronómico en un abrir y cerrar de ojos.
"Me sorprende que podamos decir algo sobre el universo en su primera trillonésima de segundo", dijo Charles L. Bennett, profesor de la Universidad Johns Hopkins y jefe del equipo de científicos que anunció los hallazgos. "Parece que el universo bebe experimentó ese tipo de estirón que alarmaría a cualquier padre o madre."
El mapa fue producido por la sonda de Wilkinson, de la NASA, que ha estado en órbita de la Tierra, grabando las débiles emisiones de microondas que constituyen los vestigios del Big Bang.
Las microondas pintan un retrato del universo cuando tenía sólo 380.000 años, según informaron los científicos. Pero en los detalles del retrato se encuentran las pistas de los procesos que ocurrieron cuando el universo era aún más joven.
Nacimiento de estrellas
El nuevo mapa ha sido ansiosamente esperado por los astrónomos, que oyeron hablar del grupo Wilkins por última vez en 2003, cuando dieron a conocer su primer mapa. Ese mapa mostraba el cosmos salpicado por débiles puntos de calor y frío, las semillas de estructuras como las galaxias.
Utilizando ese mapa, el equipo de investigadores de la sonda Wilkinson fue capaz de revisar estimaciones previas de cuando comenzaron a formarse las primeras estrellas y a brillar en el oscuridad primordial que siguió al enfriamiento del Big Bang. Esas estrellas aparecieron cuando el universo tenía cerca de 400 millones de años.
Las estimaciones previas que hablaban de 200 millones de años, a partir de información anterior obtenida por la sonda Wilkinson, habían sorprendido a muchos astrónomos, mientras que la nueva estimación se encuentra en línea con las teorías más aceptadas.
Pero lo que más atrae a los cosmólogos es que por primera vez cuentan con algo con lo cual confrontar una de las principales predicciones de la teoría inflacionaria.
La Nación WASHINGTON (EFE) – La sonda espacial Cassini, de la NASA, descubrió lo que parecería ser agua en grandes cantidades que «estallan como un géiser» en la luna Enceladus, de Saturno, reveló ayer el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia espacial de EE.UU | Geysir
Las imágenes captadas por las cámaras de Cassini mostraron que se trata de columnas de hielo disparadas a grandes alturas desde la superficie, que está por encima de los cero grados. «Es raro que tengamos pruebas de agua líquida en un cuerpo tan pequeño y helado», dijo Carolyn Porco, directora del equipo encargado de procesar las imágenes enviadas por Cassini en el Instituto de Ciencias del Espacio. «Si estamos en lo correcto, habremos multiplicado considerablemente los lugares del sistema solar en los que pueden existir las condiciones para el desarrollo de organismos vivientes», añadió.
Según John Spencer, científico de la misión de Cassini, la luna Enceladus se suma a los otros cuerpos donde existe actividad volcánica en el sistema solar. «Antes sabíamos de al menos tres lugares donde existe actividad volcánica: la Tierra; la luna Io, de Júpiter, y posiblemente Tritón, una luna de Neptuno», señaló.
«Cassini ha cambiado todo eso y ha convertido a Enceladus en el último miembro del club de los lugares atractivos del sistema solar», añadió.
Bares, restaurantes, cafés, calles céntricas, heladerías, cines, librerías y edificios públicos, entre otros, ofrecen acceso a la Red usando el sistema de conectividad inalámbrica WiFi. En la mayoría de los casos el servicio no tiene costo, y lo único que se necesita es un dispositivo capaz de conectarse a ese tipo de redes
Es una escena cada vez más frecuente en los bares: alguien entra, se sienta, abre su notebook y se pone a navegar, sin tirar cables de aquí para allá ni enchufarle un celular.
Allí (pero también en librerías, disquerías, estaciones de servicio, hoteles, aeropuertos, bibliotecas y diversos lugares públicos) aparecieron unos pequeños dispositivos con antenas, por lo general atornillados a la pared, cerca del techo, y un cartel, en la vidriera o sobre el mostrador, que anuncia la disponibilidad de acceso a Internet en forma inalámbrica, usando tecnología WiFi. En efecto, es posible llevar una notebook, una palmtop, un teléfono celular o cualquier otro dispositivo que tenga una antena WiFi y conectarse a la red que ofrece el dueño del lugar.
Según la consultora Marco, entre octubre de 2004 y el mismo mes del año último, la cantidad de sitios públicos inalámbricos de acceso a la Red creció un 297%, de 62 a 184. Y en los últimos 4 meses creció otro 34 por ciento.
Para usar la red disponible en estos lugares (conocidos como hotspots, en la jerga informática) a veces basta con activar la herramienta que busca la señal de WiFi y comenzar a navegar, sin pagar un centavo. En los bares y restaurantes puede ser necesaria una consumición mínima.
En otros casos, habrá que pedir una clave al encargado del lugar, o comprar crédito para acceder a la Red. En general, se fracciona cada 15 minutos o media hora; el precio puede variar de un lugar a otro. Por ejemplo, algunos lugares cobran $ 1,50 por media hora de conexión; otros, 5 pesos por el mismo tiempo.
El servicio está disponible también en una enorme cantidad de hoteles porteños (y del mundo), generalmente en el lobby, las cafeterías o los restaurantes. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que este servicio está disponible sólo para los huéspedes.
También es importante entender que WiFi no ofrece en sí mismo un acceso directo a Internet, sino simplemente una conexión inalámbrica al módem de banda ancha de que dispone el café o el hotel. Es como el teléfono inalámbrico tradicional: permite hablar desde cualquier parte de la casa, pero aún así requiere una base conectada a la red telefónica. Aquí, la antena WiFi de la notebook se conecta a su par del hotspot, y esta última es la que accede a la Red. La velocidad de navegación disponible dependerá del tipo de acceso a Internet que tenga el lugar, y de cuánta gente lo esté usando al mismo tiempo.
Cómo conectarse
Acceder a la red que ofrece un hotspot es muy fácil con Windows XP. Simplemente habrá que activar la antena WiFi (algunas notebook tienen un botón específico; otros incluyen una aplicación para lograrlo), que inmediatamente revisará la zona en busca de una señal, y avisará (generalmente con un globito en la bandeja de sistema, al lado del reloj) que hay una red inalámbrica disponible.
Haciendo clic sobre el cartel abrirá una ventana que mostrará las redes disponibles. Puede haber más de una; las redes privadas tendrán un candado al lado del nombre. Ante la duda, consulte al dueño del lugar.
Luego, debería bastar con seleccionar una y hacer clic en el botón Conectar. Dependiendo del hotspot, puede requerir el ingreso de un nombre de usuario y clave en una página de bienvenida que se mostrará en forma automática al iniciar el navegador.
Está entrando en una red pública; es conveniente mantener activo el antivirus y el firewall, y desactivar las carpetas compartidas. De lo contrario, pueden quedar accesibles a otros usuarios del hotspot.
En el caso de las palmtop y los celulares compatibles, habrá que activar la antena (con un botón específico, o accediendo al panel de control del aparato), pedirle que busque las redes disponibles, y conectarse a ellas.
Diálogo con Donald Brownlee, jefe de la misión Stardust
Presentan los primeros estudios del polvo interestelar que trajo la sonda de la NASA
A poco más de un mes de la llegada a la Tierra de la cápsula que trajo muestras de polvo interestelar tomadas por la sonda Stardust del cometa Wild-2, los científicos de la NASA ya no tienen dudas de cómo están formadas estas masas que vagan siguiendo una órbita elíptica a través del cosmos ni de cómo llegó el agua a nuestro planeta.
"El agua llegó a la Tierra con los cometas, ahora ya lo sabemos, definitivamente", dijo en una comunicación telefónica desde su laboratorio, ubicado en Seattle, el doctor Donald Brownlee, jefe principal de la misión Stardust.
"Esta misión ha excedido todas nuestras expectativas. Tenemos por primera vez polvo de cometa en las manos, lo que significa tener muestras del material que formó nuestro sistema solar", subrayó Brownlee, doctor en astronomía de la Universidad de Washington.
Si bien los informes oficiales de los análisis efectuados se darán a conocer durante la Conferencia Lunar y Planetaria, que se desarrollará en marzo en la ciudad de League, Texas, el investigador -que presentó resultados preliminares en la reciente reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia- adelantó a LA NACION que "las muestras de polvo de cometa estudiadas en el Centro Espacial Johnson, en Houston, contienen agua helada y algunos minerales como el carbono", elementos esenciales que dieron origen a nuestro Sol y a los nueve -o diez- planetas, hace ya 4500 millones de años.
Con un presupuesto de 212 millones de dólares, la sonda Stardust fue lanzada el 7 de febrero de 1999 con el objetivo de recoger partículas de polvo desprendidas de la cola del cometa Wild-2 en su acercamiento al Sol. Después de haber recorrido 4630 millones de kilómetros durante casi siete años, la cápsula aterrizó en el desierto de Utah el 15 de enero pasado, generando una gran expectativa entre los científicos y aficionados de todo el mundo, ya que desde el regreso de la nave Apolo 17, en 1972, con las últimas rocas lunares recogidas, nunca más se habían obtenido muestras provenientes de otros cuerpos espaciales.
A la caza de partículas
Bajo la atenta mirada de los científicos de la NASA, que calcularon con precisión absoluta la órbita del cometa, la sonda Stardust se ubicó 236 kilómetros detrás del objeto helado para fotografiarlo y recolectar el material interestelar que éste desprendía. Esas partículas fueron "cazadas" en un colector del tamaño de una raqueta de tenis cuando viajaban a 700 metros por segundo; es decir, seis veces más que la velocidad de una bala disparada por un fusil.
Para esto, los científicos utilizaron el material más liviano conocido hasta hora -el aerogel- para atrapar esas partículas de polvo sin que se desintegraran al chocar a tan alta velocidad. Este material, formado en un 99,8% de aire y el resto de sílice, tiene tres veces la densidad del aire y es transparente, lo que permitió facilitar la identificación de las muestras de polvo de cometa al momento de su extracción.
"Mediante técnicas computarizadas complejas y utilizando agujas de vidrio muy finas penetramos el aerogel y aislamos seis de las 132 muestras más grandes de partículas interestelares (miden desde un micrón hasta un milímetro de largo), pero la computadora contabilizó más de medio millón de impactos", agregó el experto, que además destacó la importancia de las 72 fotografías obtenidas del cometa en el momento de la recolección de partículas, ya que nunca el ser humano había llegado tan cerca.
Brownlee afirmó que en los cometas que nos visitan, originados en el cinturón de Kuiper, es donde mejor preservados están los elementos que dieron vida al sistema solar. "Es probable que se necesiten varias generaciones de científicos para concluir los estudios de estas muestras. Hoy tenemos la maravillosa oportunidad de iniciar un camino en el análisis de esta verdadera joya del espacio y conocer mejor cómo se forman las estrellas", enfatizó entusiasmado el investigador.
Y concluyó: "Somos polvo de estrellas, y qué mejor que estudiar el obtenido precisamente de un cometa para conocernos más a nosotros mismos y todo lo que nos rodea".
Lanzan la misión al planeta más frío y oscuro del Sistema Solar
La NASA invirtió 700 millones de dólares. La nave llegará dentro de 9 años, aunque viaja a 100 veces la velocidad de un jet de pasajeros. Los científicos quieren saber cuántas lunas tiene y si posee anillos.
Eliana Galarza.
egalarza@clarin.com Está casi a 5.000 millones de kilómetros de la Tierra y es el planeta más frío, más pequeño y más alejado del Sistema Solar. Con temperaturas que pueden superar los 220 grados centígrados bajo cero, Plutón siempre fue un enigma: no se sabe exactamente cuántas lunas tiene y hasta se sospecha que podría tener anillos, parecidos a los de Saturno. Pese a sus misterios, nunca fue el objetivo de algún programa espacial. Ahora le llegó el turno.
La misión New Horizons (Nuevos Horizontes), se lanza hoy desde Cabo Cañaveral, en Florida y es la primera destinada a enviar una sonda que intentará develar algunos de sus secretos. Según difunde la NASA, la agencia espacial de EE.UU., esta nueva aventura —cuyo costo total es de 700 millones de dólares— permitirá pasar cerca de la superficie (no orbitar a su alrededor), a sólo 10 mil kilómetros y realizar, durante unos meses, observaciones científicas.
Los planes indican que se podrá observarlo durante 6 meses, mientras la nave se acerca y mientras se aleja. Se trata, obviamente, de una misión no tripulada. El viaje será muy largo: durará unos 9 años. Se calcula que llegará aproximadamente en junio de 2015 y eso que utilizará la nave más veloz del mundo fabricada hasta el momento (La nave…).
Desde que fue descubierto, en 1930, Plutón no sólo fue misterioso sino que también estuvo asociado con algunas polémicas. Primero se decía que en realidad no era un planeta. Porque no era rocoso como Marte, la Tierra o Venus; ni gaseoso, como Saturno o Júpiter. Es apenas un cuerpo pequeño, helado, que tiene un diámetro que corresponde a dos tercios de lo que mide la Luna y que desde la Tierra sólo se puede observar con un telescopio poderoso. Pero existe el consenso mundial de que se trata efectivamente de un cuerpo planetario y, aunque sea raro, se lo acepta desde hace tiempo como uno de los fabulosos nueve planetas del Sistema Solar.
La fecha de lanzamiento de la misión New Horizons obedece a una serie de acontecimientos astronómicos que facilitan el viaje. Se eligió una época en donde las distancias no son extremadamente lejanas como es habitual. Primero iba a ponerse en marcha el 11 de enero pero debieron retrasarlo por un problema en el cohete Atlas. Luego la fecha se pasó para hoy. Si hoy no se concreta, de todos modos puede despegar antes del 28 de enero. La nave viajará primero hasta Júpiter, y desde allí, en febrero de 2007 y mediante una maniobra gravitatoria, tomará impulso para llegar a Plutón en 2015. Pero si no puede salir de la Tierra antes del 2 de febrero, entonces sí habrá una demora importante y recién llegaría en 2016 o 2017.
Si luego de observar a Plutón durante 6 meses a la nave todavía le queda resto, se animará a explorar la zona conocida como cinturón de Kuiper, un lugar en donde habría otros candidatos a ser catalogados como nuevos planetas y en donde, según los astrónomos, se guardan claves valiosas sobre cómo se formó el Sistema Solar.