EL CUENTO DEL BUEN PAPA.

Por Martín Caparrós | Página 12.
La Argentina se empapó. Mojada está, húmeda de gusto por su papa. Hace días y días que nadie habla de otra cosa o, si alguno sí, lo relaciona: papa y los diputados, fútbol y papado, papas y dólar blú y más papas, sus tetas operadas y el celibato de los papas. La Argentina reboza de gozo, se extasía ante la prueba de su éxito: seguimos produciendo íconos, caras para la camiseta universal. Habemus papam era una voz extraña, y en una semana se ha convertido en un justo lema de la argentinidad: tenemos papa –nosotros, los argentinos, tenemos papa. La figura más clásica de la tilinguería nacional, el Argentino Que Triunfó en el Exterior, encontró su encarnación definitiva: si, durante muchos años, Ernesto Guevara de la Serna peleaba codo a codo con Diego Armando Maradona, ahora se les unió uno tan poderoso que ni siquiera necesitó morirse para acceder al podio. Cada vez más compatriotas y compatriotos se convencen de que era cierto que Dios –al menos ese dios– es argentino.
Así las cosas, más papistas que el papa, el nuevo ha despertado aquí cataratas de elogios: que es humilde, que es bueno, que es modesto, que es muy inteligente, que se preocupa por los pobres. Sus detractores, sin embargo, no ahorran munición gruesa: algunos llegaron incluso a decir que era argentino y peronista. Y otros, más moderados, kirchneristamente basaron sus críticas en sus acciones durante aquella dictadura -y discutieron detalles. Como si no bastara con saber que, como organización, la iglesia de la que el señor Bergoglio ya era un alto dignatario apoyaba con entusiasmo a los militares asesinos.
Los críticos, de todos modos, no consiguieron unanimidad; algunos dicen que lo que hizo no fue para tanto, otros lo minimizan con un argumento de choque: que él es otro, ya no Jorge Bergoglio sino alguien distinto, el papa Francisco. Suena tan cristiano: el bautismo como renacimiento que deja atrás la vida del neófito; lo raro es que lo dijeron aparentes filósofos tan supuestamente ateos y materialistas como el candidato Forster. Y todos debatieron a qué políticos o políticas locales iba a beneficiar el prelado y su anillo a besar o no besar: me parecen pamplinas.
En el terreno nacional lo que me preocupa –lo escribí hace unos días en un diario– es el shock de cristiandad que vamos a sufrir los argentinos. Temo el efecto que este inesperado, inmerecido favor divino puede tener sobre nuestras vidas. No me refiero al hartazgo que a mediano plazo –en dos o tres días– pueda causar la presencia de Bergoglio hasta en la sopa; hablo del peso que su iglesia siempre intenta ejercer, ahora multiplicado en nuestro país por el coeficiente de cholulismo nacional que nos hizo empezar a mirar tenis cuando Vilas ganó algún grand slam, basket cuando Manu Ginobili, monarquías europeas cuando la holando-argentina se transformó en princesa.
Lo sabemos: la iglesia católica es una estructura de poder basada en fortunas tremebundas, millones de seguidores y la suposición de que para complacer a esos millones hay que escuchar lo que dicen sus jefes. La iglesia católica usa ese poder para su preservación y reproducción –últimamente complicadas– y para tratar de imponer sus reglas en esas cuestiones de la vida que querríamos privada y que ellos quieren sometida a sus ideas.
Así fue como, hace 25 años, se opusieron con todas las armas de la fe a ese engendro demoníaco llamado divorcio, que solo pudo establecerse cuando el gobierno de Alfonsín se atrevió por fin a enfrentar a la iglesia católica -y el mundo siguió andando. También intentaron oponerse a la ley de matrimonio homosexual hace un par de años, pero estaban de capa caída y no pudieron. Ahora, un papa argentino va a pelear con uñas y dientes y tiaras para evitar que un gobierno argentino tome medidas que podrían ser vistas como precedentes por otros gobiernos y sociedades regionales: el nuevo código civil, la fertilización asistida y, sobre todo, la legalización del aborto retrocedieron esta semana cincuenta casilleros. Y eso si no se envalentonan e intentan –como en España– recuperar el terreno ya perdido.
Pero peor va a ser para el mundo. El señor Bergoglio parece un hombre inteligente y parece tener cierto perfil vendible que puede ayudarlo mucho en su trabajo. Lo acentúa: cuando decide ir de cuerpo presente a pagar la cuenta de su hotel no está pagando la cuenta de su hotel –que puede pagar, un suponer, con su tarjeta por teléfono–; está diciendo yo soy uno que paga sus cuentas de hotel, uno normal, uno como ustedes. Uno que hace gestos: uno que entiende la razón demagógica y cree que debe hacer gestos que conformen el modo en que debemos verlo. Uno que, además, sirve para definir el populismo: uno que dice, desde una de las instituciones más reaccionarias, arcaicas y poderosas de la tierra, una de las grandes responsables de las políticas que produjeron miles de millones de humildes y desamparados, que debemos preocuparnos por los humildes y los desamparados.
Peor para el mundo. En estos días, demócratas y progres festejan alborozados la resurrección de un pequeño reino teocrático: la síntesis misma de lo que dicen combatir. La iglesia católica es una monarquía absoluta, con un rey elegido por la asamblea de los nobles feudales que se reparten los territorios del reino para que reine sin discusiones hasta que muera o desespere, con el plus de que todo lo que dice como rey es infalible y que si está en ese trono es porque su dios, a través de un “espíritu santo”, lo puso. La iglesia católica es una organización riquísima que siempre estuvo aliada con los poderes más discrecionales –más parecidos al suyo–, que lleva siglos y siglos justificando matanzas, dictaduras, guerras, retrocesos culturales y técnicos; que torturó y mató a quienes pensaban diferente, que llegó a quemar a quien dijo que la Tierra giraba alrededor del Sol –porque ellos sí sabían la verdad.
Una organización que hace todo lo posible por imponer sus reglas a cuantos más mejor y, así, sigue matando cuando, por ejemplo, presiona para que estados, organismos internacionales y oenegés no distribuyan preservativos en los países más afectados por el sida en África –con lo cual el sida sigue contagiándose y mata a miles y miles de pobres cada año.
Una organización que no permite a sus mujeres trabajos iguales a los de sus hombres, y las obliga a un papel secundario que en cualquier otro ámbito de nuestras sociedades indignaría a todo el mundo.
Una organización de la que se ha hablado, en los últimos años, más que nada por la cantidad de pedófilos que se emboscan en sus filas y, sobre todo, por la voluntad y eficacia de sus autoridades para protegerlos. Y, en esa misma línea delictiva, por su habilidad para emprender maniobras financieras muy dudosas, muy ligadas con diversas mafias.
Una organización que perfeccionó el asistencialismo –el arte de darle a los pobres lo suficiente para que sigan siendo pobres– hasta cumbres excelsas bajo el nombre, mucho más honesto, de caridad cristiana.
Una organización que se basa en un conjunto de supersticiones perfectamente indemostrables, inverosímiles –“prendas de fe”–, solo buenas para convencer a sus fieles de que no deben creer en lo que creen lógico o sensato sino en lo que les cuentan: que deben resignar su entendimiento en beneficio de su obediencia a jefes y doctrinas: lo creo porque no lo entiendo, lo creo porque es absurdo, lo creo porque los que saben me dicen que es así.
Una organización que, por eso, siempre funcionó como un gran campo de entrenamiento para preparar a miles de millones a que crean cosas imposibles, a que hagan cosas que no querrían hacer o no hagan cosas que sí porque sus superiores les dicen que lo hagan: una escuela de sumisión y renuncia al pensamiento propio –que los gobiernos agradecen y utilizan.
Una organización tan totalitaria que ha conseguido instalar la idea de que discutirla es “una falta de respeto”. Es sorprendente: su doctrina dice que los que no creemos lo que ellos creen nos vamos a quemar en el infierno; su práctica siempre –que pudieron– consistió en obligar a todos a vivir según sus convicciones. Y sin embargo lo intolerante y ofensivo sería hablar –hablar– de ellos en los términos que cada cual considere apropiados.
En síntesis: es esta organización, con esa historia y esa identidad, la que ahora, con su sonrisa sencilla de viejito pícaro de barrio, el señor Bergoglio quiere recauchutar para recuperar el poder que está perdiendo. Es una trampa que debería ser berreta; a veces son las que cazan más ratones.
* Pamplinas es un intento –insistentemente fracasado– de mirar el mundo desde la Argentina, o la Argentina desde algún otro mundo. Con esa premisa, el autor pensó llamarlo Cháchara, pero le pareció demasiado pretencioso. Desde las pampas argentinas, pues: Pamplinas.

Campamento Internacional de la Juventud anti imperialista y anti capitalista en Buenos Aires, Argentina.

Invitación a participar del próximo «Campamento Internacional de la Juventud anti imperialista y anticapitalista», que convocado por Juntos del PSOL de Brasil, la Juventud de Marea Socialista – PSUV de Venezuela, por COEN – La Lucha Continúa de Perú y la Juventud Socialista del MST en el Mov. Proyecto Sur de Argentina. Se realizará en Buenos Aires, Arg. entre el 28 y el 31 de Marzo de 2013. Asistirán al mismo delegaciones de Syriza de Grecia, del Bloque de Izquierda de Portugal y de Izquierda Anticapitalista de España, entre otras organizaciones de distintos países del mundo. Para más información ver http://www.mst.org.ar

Cristina Kirchner: «La diabetes afecta a la gente con alto poder adquisitivo, ya que son sedentarios y comen mucho”.

Infobae.

La mandataria argentina dijo que aqueja a la “gente con alto poder adquisitivo”, ya que “son sedentarios y comen mucho”. Infobae consultó a especialistas para ver si eso es cierto

En el marco de la presentación del plan Argentina Innovadora 2020, la presidente Cristina Kirchner se refirió a las investigaciones que realiza el Estado y definió a la diabetes como “una enfermedad de gente con alto poder adquisitivo”, ya que “son sedentarios y comen mucho”. «Hay 80 millones de diabéticos en el mundo que además tienen alto poder adquisitivo. Es una enfermedad de gente de alto poder adquisitivo, porque son sedentarios y comen mucho. Es para todos, no sólo los que tienen plata, pero la diabetes es una enfermedad de gente con determinado poder adquisitivo”, sostuvo la presidente.

En ese momento, las redes sociales estallaron con mensajes alusivos a dichas declaracionesy pusieron en tela de juicio tales afirmaciones.

«La diabetes mellitus es una enfermedad producida por una alteración del metabolismo (conjunto de reacciones químicas que tienen lugar en las células del cuerpo), caracterizada por un aumento de la cantidad de glucosa (azúcar) en la sangre y por la aparición de complicaciones microvasculares (enfermedad de los vasos sanguíneos finos del cuerpo, incluyendo vasos capilares) y cardiovasculares (relativo al corazón y a los vasos sanguíneos), que incrementan sustancialmente los daños en otros órganos (riñones, ojos, corazón, nervios periféricos)», detalló la doctora Dana Sobol, médica nutricionista, diabetóloga, especialista en medicina interna y docente adscripta de la UBA, en su blog Nutrición.

En ese sentido, Sobol especificó que los síntomas en la diabetes tipo pueden ser: la sed, el aumento de la cantidad de orina, el aumento del apetito, picores, infecciones y la aparición de enfermedades cardiovasculares asociadas.

En diálogo con Infobae, la doctora Juana Szurpik, jefa de la sección nutrición del Servicio de Endocrinología del Departamento de medicina del hospital Posadas, informó que la diabetes es una enfermedad que afecta a cerca del 7 ú 8% de la población argentina.

“No existe un censo, pero hay estudios epidemiológicos del país que indican que la afección involucra todos los estratos. La ciudad de Buenos Aires cuenta con un 6% de afectados”, agregó.

Y continuó: “Se trata de una enfermedad que aumenta a medida que se extiende la calidad de vida. Está asociada a la mala nutrición, al exceso de peso y a la obesidad”.

“En la ciudad de Buenos Aires, el total de la prevalencia de diabetes mellitus es del 6%, según los datos del libro Diabetes Millitus del doctor Maximino Ruiz”, detalló la especialista.

Por su parte, la médica nutricionista y directiva de la Sociedad Argentina de Obesidad, Rosa Labanca, explicó: “Primero hay que ver si la presidente se refería a la diabetes tipo 1 o del tipo 2. El poder adquisitivo no es algo fundamental para que una persona sea diabética. Lo que por ahí ella quiso decir (que) era la del tipo 2, que es la de personas obesas, pero no son, necesariamente, las de mayor poder adquisitivo”.

Y añadió que, de todas maneras, dicha enfermedad “se da mucho en la gente de menos recursos, ya que el que tiene cuidados con la alimentación y cuenta con la posibilidad de comer cosas diferentes son, en su mayoría, aquellas personas que cuentan con un buen nivel educacional”.

 

 

Fuertes críticas por los dichos de Cristina sobre la diabetes.

Para Cristina, es una enfermedad «de gente de alto poder adquisitivo». Especialistas la cuestionaron. Polémica en Twitter.

 

 

 

Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur) sobre el Papa Francisco y el tarifazo del Subte.

Intervención del diputado porteño del MST en el Mov. Proyecto Sur, Alejandro Bodart, en la sesión especial de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, sobre la designación del nuevo Papa Francisco I y sobre el anunciado tarifazo del Subte y la mentira de la «tarifa social» anunciada por Mauricio Macri. Para más información ver http://www.mst.org.ar

Afiche del Encuentro Memoria Verdad y Justicia para el 24 de Marzo.

Encuentro Memoria Verdad y Justicia.

afiche

Link para descargarlo: en PDF

Proyección de «112» de D. Marcial Valverdi en el Festival Libercine.

Fotografía

En defensa de la Sala Alberdi: si en vez de dialogar se reprime, se agrava el conflicto.

salaalberdi

Comunicado. Ante la violenta represión de la Policía Metropolitana contra los artistas de la Sala Alberdi, el diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur) -quien esta tarde acompañará el reclamo- declaró: “Si en vez de dialogar se reprime, se agrava el conflicto. La única solución es que el Ministerio de Cultura le otorgue a la Sala un espacio adecuado para poder continuar sus actividades, que desde hace años son parte de la cultura popular porteña.”

 

«Un agente de la Metropolitana me disparó con una bala de plomo».

Lo afirmó uno de los heridos con balas de plomo mientras ocurrían los incidentes en el Centro Cultural San Martín. Denunció hoy que un agente de la Policía Metropolitana le disparó un una pierna en medio del enfrentamiento entre ocupantes de la plaza seca de la institución y la fuerza de seguridad capitalina.

El nombramiento como Papa de quien sostuvo que el Matrimonio Igualitario era un plan del demonio, es una mala señal para la igualdad.

LOGO FALGBT

Comunicado. La elección del hasta ahora Arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio como nuevo Papa, marca la clara voluntad del Vaticano de radicalizar su posición contraria al reconocimiento de las familias de la diversidad. Durante la campaña por el Matrimonio Igualitario el propio Bergolgio encabezó una cruzada en términos de «guerra de Dios» contra lo que denominó un «plan del demonio».
La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans expresa su pesar por el nombramiento del hasta ahora Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Bergolgio, como nuevo Papa.

Jorge Bergoglio, quien fuera dos veces Presidente de la Conferencia Episcopal argentina, encabezó las campañas contrarias a la ley de Matrimonio Igualitario (año 2010) e Identidad de Género (2011/2012) obstruyendo los avances legislativos que se consiguieron por la lucha y trabajo de la Federación Argentina LGBT y el movimiento de la diversidad sexual.

En el año 2010 entre sus argumentos públicos contrarios a la ley de igualdad Bergolio señaló oportunamente que «el pueblo argentino deberá afrontar, en las próximas semanas, una situación cuyo resultado puede herir gravemente a la familia. Se trata del proyecto de ley sobre matrimonio de personas del mismo sexo».

También dijo que, con la aprobación del matrimonio igualitario en Argentina estaría en juego «la identidad, y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos. Está en juego la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Está en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones».

En esas mismas declaraciones, Bergoglio expresó: «Recordemos lo que Dios mismo dijo a su pueblo en un momento de mucha angustia: ‘esta guerra no es vuestra sino de Dios’. Que ellos nos socorran, defiendan y acompañen en esta guerra de Dios».

Cabe destacar que el ahora Papa Francisco I es activo militante contra el derecho por el aborto seguro, legal y gratuito, debate que aún espera su tratamiento en el Parlamento argentino a pesar del enorme consenso parlamentario y social que la norma tiene. Y asimismo se investiga aún la actuación de Bergoglio durante la última Dictadura militar, en especial en relación al robo de bebés y desaparición de sacerdotes de la teología de la liberación.

Al respecto Esteban Paulón, presidente de la FALGBT, expreso «Si bien es cierto que no tenememos expectativas de cambio por parte del Vaticano, la elección de quien fuera promotor de una «guerra de Dios» contra el Matrimonio Igualitario, no deja de decepcionarnos. Su posición radicalizada en torno a este tema, la ley de identidad de género y el aborto seguro, legal y gratuito, nos impide ser optministas al respecto.»

Asimismo agregó»Quizá el hecho que Francisco I haya vivido los últimos dos años y medio en un país con Matrimonio Igualitario y haya corroborado que ninguna de las catástrofes que él mismo predijo se cumplieron, pueda hacer cambiar su posición negativa a las leyes de Igualdad. Al menos no podrá argumentar desde el desconocimiento ya que claramente Argentina es un país con más derechos, paz, familias fortalecidas y diversidad tras el Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género».

Finalmente, mencionó «más allá de las convicciones personales, la Iglesia sigue teniendo un peso específico muy fuerte en la opnión pública mundial y en las decisiones de muchos países. Sería positivo que el Vaticano, de la mano de Bergoglio, cambie sus posturas y firme finalmente la condena a la penalización de la homosexualidad».

«112» en el Festival Libercine. Mañana!!

Mañana 13/3 en el bloque que comienza a las 21:00. Van a proyectar «112»
Es en el Espacio Incaa 3 km Salta 1620 C.A.B.A.

Represión en la Sala Alberdi del Centro Cultural San Martín.

Comunicado.

En el día de la fecha por la tarde, entre la 5 y las 6, la policia metropolinazi llego a la plaza de las Americas del Centro Cultural General San Martín – CCGSM donde sin contar con una orden de allanamiento y/o desalojo ordenada por un juez y/o fiscal llevo a cabo la posesión de la plaza interviniendo de esta manera con la medida adoptada de solidarizarnos con los compañeros trabajadores del centro CCGSM.

Cabe destacar que la metropolinazi al no actuar por ordenes judiciales actuo bajo lineamientos y ordenes políticas dejando claramente de manifiesto la intencion de este gobierno de cerrar los espacios publicos, de no querer negociar, de restringir el acceso a la educacion, la cultura, la salud, etc. Por lo tanto esta lucha debe estar mas encendida que nunca, por esto mismo invitamos a que se acerquen todas/os en la brevedad, cuanto antes, hoy, ahora a resistir por el acceso libre a los espacios públicos.

No se desalojó a la Sala Alberdi pero están sumamente expuestos los chicos arriba ante esta situación. Hay por lo menos 1 herido. Hay como mínimo 3 compañeros detenidos.