EL CONFLICTO CON URUGUAY: EL TEMA SERA TRATADO HOY POR LA CAMARA DE DIPUTADOS

Clarín

Papeleras: el Senado respaldó la decisión argentina de ir a La Haya


Por unanimidad, le dio su aval al Gobierno para reclamar ante el Tribunal Internacional por el impacto ambiental de las plantas uruguayas. De todos modos, hubo críticas al manejo diplomático del conflicto.

Alfredo Gutiérrez.

agutierrez@clarin.com

El Senado aprobó ayer, por unanimidad, un aval al Gobierno para que lleve el tema de las papeleras de Fray Bentos al Tribunal Internacional de La Haya, en un nuevo capítulo de la crisis instalada en las ya tensas relaciones entre Argentina y Uruguay. Un proyecto similar será votado hoy en Diputados.

En casi cinco horas de debate, hubo fuertes apoyos a la política del Gobierno ("Uruguay violó flagrantemente los tratados internacionales", dijo el peronista Jorge Capitanich), pero también profundas críticas al manejo de las relaciones internacionales y a la profundización de la crisis.

El radical Gerardo Morales planteó que "estamos asistiendo al fracaso de la diplomacia. Y desde la UCR no queremos asistir también al fracaso de la política".

Carlos Menem hizo su debut: habló por primera vez desde que asumió, en diciembre pasado, para apoyar el proyecto del Gobierno. Elogió "al pueblo de Gualeguaychú, que hace una impresionante tarea para evitar la contaminación", y terminó con una frase más que oportuna: pidió que "la sangre no llegue al río".

El miembro informante fue el flamante jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores, Carlos Reutemann, quien leyó en su discurso que las papeleras "inevitablemente contaminarán", porque usan tecnología que desde 2007 estará prohibida en Europa.

Pero fue Rodolfo Terragno el que se llevó la atención de todos. "Se nos pide que respondamos a una encuesta —dijo, para referirse al proyecto— en la que debemos decir si nos parece bien que el Ejecutivo apele a La Haya, poder al que le corresponde hacerlo. La respuesta sólo podría ser que sí".

Pero Terragno añadió que la cuestión es bastante más compleja que eso. Que los dos gobiernos se caracterizan por su "inflexibilidad" y que la crisis es cada vez más profunda. Por eso, dijo, "la solución sólo puede ser bilateral y está en manos de los presidentes". Pidió que entre Buenos Aires y Montevideo "debe funcio nar un teléfono rojo" como el que había entre la Casa Blanca y el Kremlin en plena Guerra Fría.

"No engañemos a los habitantes de Gualeguaychú —continuó—, no les digamos que la solución queda en La Haya". Terragno propuso en cambio un proyecto de tres puntos: instar a que el Gobierno agote las negociaciones diplomáticas; promover la creación de una comisión parlamentaria mixta, y, en caso de fracasar esas vías, autorizar a que el Ejecutivo apele a La Haya.

También el ex senador Eduardo Menem, en una carta a Daniel Scioli, había pedido explorar el camino de la diplomacia parlamentaria. Lo mismo que el socialista Rubén Giustiniani, pero el jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto, contestó que el PJ "no puede votar nada sin el respaldo" de Kirchner, "quien fija la estrategia de las relaciones internacionales". Y dijo que lo consultará.

El momento de mayor tensión fue el discurso de la puntana Liliana Negre —una experimentada senadora que responde a Adolfo Rodríguez Saá—, quien terminó a los gritos con Pichetto y con los ojos enrojecidos de llanto.

Negre criticó con fuerza la política exterior argentina. Dijo que la Cancillería ocultó información. Sacó papeles oficiales en un intento por mostrar que, en el 2003, el Gobierno llegó a un acuerdo con Uruguay en el tema papeleras: en la página 107 de la memoria anual del Estado, puede leerse que "en junio ambos países firmaron un acuerdo bilateral, poniendo fin a la controversia por la instalación de una planta de celulosa en Fray Bentos".

"¡Irresponsable!", le gritó Pichetto desde su banca, fuera de micrófono. Y siguió: "¡Les estás dando letra a los uruguayos…!" "Te van a dar la medalla de oro del Estado uruguayo", insistió.

—¡Basta! He sido agraviada, no lo voy a permitir. Estoy ayudando con estudio y responsabilidad. ¡Es muy fácil no averiguar nada y levantar la mano! ¡Yo no soy una simple levantamanos! —dijo.

Ya al borde del llanto, la senadora Negre presentó una cuestión de privilegio contra Pichetto, en medio de un silencio profundo en el recinto.

 

 

 

 

Teatro de verano, al aire libre y gratis en el Botánico

Clarín
TODOS LOS SABADOS Y DOMINGOS, HASTA EL 19 DE FEBRERO

Noche de verano. Una brisa fresca mueve las hojas de los árboles y las plantas que bordean el camino. Un gran invernáculo vidriado recibe la luz de los reflectores, que realzan los colores de la vegetación. Más allá, frente al escenario al aire libre ubicado en el Jardín Botánico (Santa Fe 3951), más de 800 personas esperan a que empiece la función teatral.

Una escena parecida se repetirá en el Botánico los sábados y domingos hasta el 19 de febrero, siempre y cuando no llueva (ver Horarios y funciones).Las autoridades del parque y la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad se pusieron de acuerdo para ofrecer obras de teatro gratis en este bello escenario natural, como parte del programa cultural que el Gobierno porteño propone dentro del marco del programa "Verano 06".

Pedro (40) y Fernando (41), vecinos de Palermo, el sábado pasado hacían la cola para ver "¿Me permite una sonrisa?", unipersonal de humor con Henny Trailes. "El fin de semana pasado también vinimos. Está bueno poder combinar el teatro con un poco de verde", comentaba uno de ellos.

La gente ingresa, y a pesar de que el lugar cuenta sólo con 300 sillas, más de la mitad elige sentarse sobre el pasto mullido o quedarse de pie. Las entradas, tanto en el Botánico como en las otras salas donde se dan las obras de "Verano 06", se retiran en cada lugar dos horas antes de las funciones. Por eso, una amiga de Blanca, de 72, "se hizo una escapada una hora antes, para poder conseguir lugar con asiento", explica.

La obra empieza. La actriz aparece en el escenario y al rato, el público ya participa: las risas y los aplausos se suceden. Mientras, algún gato se asoma, curioso, y luego continúa su camino.

"Yo no pretendo que la gente aprenda botánica. La finalidad de todo esto es que puedan pasar un buen momento. Que aprovechen el lugar", explica entusiasmado Carlos Cosentino, director del Jardín Botánico.

"¡Este escenario natural tiene sus cosas hermosas!", exclama la actriz, en un momento en el que le toca improvisar, ya que la brisa se obstina y le hace volar unos papeles.

Termina la función. "Risas y aire puro. Una combinación ideal", reflexiona Isabel, mientras sale con su marido.

 
 
 
Horarios y funciones

Las próximas funciones en el Botánico (sábados a las 21 y domingos a las 20) son:

  • Hoy y mañana: "El amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín", con Ingrid Pelicori y Horacio Peña.

  • 11 y 12 de febrero: "Venecia", de Jorge Accame.

  • 18 y 19 de febrero: "Correte que chorrea", con Claudio Pazos y Francisco Pesqueira.

    Estas obras también se pueden ver en el Campo de Golf de la Ciudad, y en los centros culturales Marcó del Pont, Del Sur y Adán Buenosayres. Consultar la programación en: www.buenosaires.gov.ar

  •  

    Un hospital para animales en peligro

    Clarín ESTA EN PUERTO IGUAZU Y SE CONVERTIRA EN UN CENTRO DE REFERENCIA MUNDIAL DE PROTECCION DE ESPECIES Es el Centro de Recuperación y Recría de Aves, que recibirá apoyo oficial y privado.

    Ernesto Azarkevich. POSADAS. CORRESPONSALIA misiones@clarin.com
    El Centro de Recuperación y Recría de Aves Amenazadas «Güira-Oga» (casa de los pájaros, en guaraní), en Puerto Iguazú, se posicionará en poco tiempo más como un lugar de referencia mundial para la conservación de la fauna silvestre de la selva paranaense.

    El centro, que funciona desde 1996 bajo la dirección de Jorge Anfuso y su esposa, Silvia Elsegood, firmó un convenio con el Ministerio de Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo de Misiones, y la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, vinculada con la Universidad Maimónides, que permitirá la inversión de un millón de pesos para darle un nuevo impulso al proyecto original.

    Desde hace una década, Anfuso está instalado en un predio de 20 hectáreas lindante con el Parque Nacional Iguazú, donde busca principalmente curar, recuperar e introducir en su hábitat natural a los animales que son llevados a «Güira-Oga» por personas que los encuentran heridos al costado de las rutas misioneras, o aquellos que son decomisados por las fuerzas de seguridad que luchan contra el tráfico de fauna.

    El silencioso trabajo de Anfuso y su equipo permitió devolver a la selva unos 1.700 ejemplares, un promedio de uno cada dos días. Del total de animales lastimados que ingresan, sólo sobrevive el 35 por ciento, y de ese total, apenas el 20 por ciento puede regresar a su hábitat. También figura entre los objetivos de «Güira-Oga» impulsar programas de cría en cautiverio de aquellas especies que están en peligro de extinción, y estudiarlas para aportar datos sobre su comportamiento y ayudar a su conservación.

    Anfuso adelantó que a mediados de febrero cerrarán las puertas del Centro para iniciar las obras de remodelación, que consisten en la construcción de nuevas jaulas, una pasarela de 800 metros elevada del piso, una nursery, un área de vuelo, un centro de interpretación con proyección de un corto sobre la selva y su biodiversidad, además de videos donde se exhibirán copulaciones, injertos de plumas e inseminaciones artificiales realizadas allí. A partir de entonces, sólo quedarán en exhibición aquellos animales que por distintos motivos no puedan regresar a la selva.

    Hay algunos monos, guacamayos, águilas, gavilanes, lechuzas, loros, dos especies de tucanes y otros animales que por distintas razones no volverán a su hábitat. Algunos porque fueron criados toda su vida en cautiverio y otros porque presentan mutilaciones importantes.

    En «Güira-Oga» se puede observar el trabajo que realiza Anfuso a diario. Una pareja adulta de monos carayá junto a dos juveniles viven en las copas de los árboles del predio pero ya no buscan el contacto con el hombre. También, las pavas de monte liberadas armaron cinco nidos y ya van a tener pichones.

    En el nuevo convenio firmado, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara sostuvo que «se pondrá especial interés en las aves rapaces, loros, pavas de monte y el macuco», aves que en Misiones están amenazadas por el hombre.

    En el Centro va a trabajar el renombrado veterinario brasileño Vanderlei de Moraes, quien también tendrá la misión de orientar a los nuevos veterinarios en el cuidado de los animales. Aunque no nació con la finalidad de transformarse en un atractivo turístico, por el Centro ya pasaron más de 450 mil turistas, entre ellos europeos, australianos, israelíes y en menor medida norteamericanos y japoneses. Además, miles de estudiantes aprendieron en forma gratuita sobre la rica fauna misionera y la importancia de su conservación.

    Anfuso también previó la construcción de un sendero para la observación de aves, ya que en el lugar detectaron más de 350 especies sobre un total de 500 que hay en Misiones.

    Las construcciones se realizaron en claros naturales de la selva. «Acá no se cortan ni siquiera los árboles secos», aclara Anfuso.

    La Administración de Parques Nacionales también construirá en la zona un área de rescate de fauna silvestre, donde incluso habrá dos jaulas para albergar al temido yaguareté, que lucha por no desaparecer de la cada vez más escasa selva misionera.

     
     
     
     
     

    Papeleras contaminantes de Uruguay

    Clarín

    CONFLICTO CON URUGUAY: LA DISPUTA POR LA INSTALACION DE DOS PLANTAS DE CELULOSA

    Papeleras: Uruguay dice que "es grave" la decisión de ir a La Haya

    Fue la respuesta del canciller uruguayo al anuncio argentino de recurrir a la Corte internacional. Dijo que se desconoce la institucionalidad del Mercosur. Y que podrían hacer una demanda por los cortes de ruta.

    Guido Braslavsky.

    gbraslavsky@clarin.com

    El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, consideró ayer "un paso grave" que la Argentina se proponga recurrir al Tribunal Internacional de La Haya para dirimir el conflicto por la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos, en las márgenes del río Uruguay.

    El canciller uruguayo consideró que una decisión así implicaría "desconocer la institucionalidad del Mercosur" y que sería más lógico acudir al Tribunal de Asunción, creado en 2002 para resolver controversias en el Mercosur, aunque señaló que la Argentina "tiene todo el derecho a manejarse como quiera".

    Gargano dio ayer una conferencia de prensa en Montevideo y también habló por varias radios argentinas y uruguayas para responder al anuncio que hizo el miércoles el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, de que el gobierno de Néstor Kirchner está dispuesto a llevar la demanda por las papeleras ante la Corte Internacional de La Haya.

    Gargano contó que supo de las intenciones argentinas por boca del canciller, Jorge Taiana, y que inmediatamente se lo comunicó al presidente Tabaré Vázquez. También advirtió que el litigio costaría "millonadas".

    "Es grave pero no tenemos temor de llegar a La Haya, tenemos respuestas para defendernos", sostuvo Gargano, y ratificó la voluntad de su país de avanzar con la construcción de las papeleras cuestionadas.

    Además, en lo que pareció ser un contragolpe diplomático, Gargano dijo que Uruguay analiza la posibilidad de demandar a la Argentina por los cortes que se vienen haciendo en los pasos fronterizos. "Si las cosas continúan así nos puede llevar a plantear una controversia ante el Tribunal de Asunción, porque nos está provocando daños cada vez mayores", afirmó. Como ejemplo, indicó que hay 11 camiones que están retenidos hace varios días en la ciudad de Colón, y que también se perjudica la Argentina.

    Este lunes en Montevideo se hará la última reunión del grupo técnico de alto nivel de los dos países (bautizado "gotan" por los diplomáticos), ya que ese día se vencen los 180 días de plazo que se fijaron para buscar una solución al conflicto en ese ámbito.

    Pero el Gobierno considera que Uruguay sólo ha buscado ganar tiempo y no ha brindado la información sensible requerida acerca de las consecuencias medioambientales de la instalación de las papeleras. Ante la perspectiva de que habrá dos dictámenes diferentes, la Argentina tendrá justificada la "controversia" —dijeron— para presentar la demanda ante la Corte de La Haya por la presunta violación del Estatuto del Río Uruguay (1975), que regula su utilización por ambos países.

    Pero la demanda tardaría unos cinco meses en prepararse —el primer paso es que Entre Ríos pida por ley de su Legislatura al Gobierno nacional que actúe ante La Haya— y, en ese tiempo, la estrategia argentina apunta a que Uruguay acepte abrir una instancia de negociación.

    También se evaluó en la Casa Rosada que los inversores y el Banco Mundial —que debe dar un crédito para las obras— tendrán en cuenta los riesgos de financiar un proyecto tan litigioso.

    Sin embargo, el efecto más inmediato y ciertamente paradójico que tendría la movida argentina es la posibilidad de que disminuya el nivel de confrontación con Uruguay si es que se consiguen desactivar los cortes en los pasos fronterizos, que causan perjuicios económicos y enorme irritación en el país vecino.

    Por lo pronto, los asambleístas de Gualeguaychú ratificaron un corte planificado para hoy pero algunos se mostraron "dispuestos a conversar" (ver página 5), luego de que Busti hiciera un llamado a "buscar nuevas formas de protesta". El propio Gobernador buscó hacer punta al avalar otras formas de reclamo para nacionalizar el caso (ver página 4).

    Es que en Uruguay, Busti es blanco de todos las furias. El diario El País de Montevideo lo criticó duramente ayer al tratarlo de "desubicado" y lo acusó de manejar información sobre las plantas de manera "tendenciosa, falaz y alarmista" con fines electorales. Sin nombrarlo, también Gargano le apuntó cuando dijo que en la Argentina "se ha sembrado una política de amenazas y de terror" acerca de los daños al medio ambiente implicados en la instalación de las papeleras.

    CONFLICTO CON URUGUAY

    Papeleras: protesta frente a Buquebus y nuevo corte en el puente

    En Puerto Madero repartirán naranjas a los pasajeros de la empresa fluvial. Y en Retiro advirtieron que los ómnibus que viajen al país vecino tardarán hoy tres horas más en llegar.

    Miembros de asambleas barriales de la Capital Federal realizarán hoy una protesta en la terminal de Buquebus, en Puerto Madero, para rechazar la instalación de las dos papeleras. Mientras tanto, en Retiro las empresas de ómnibus anunciaron que llegar a Uruguay les llevará hoy tres horas más de lo habitual por el corte previsto para la tarde del puente Gualeguaychú-Fray Bentos.

    Según anunciaron, en la manifestación que se realizará durante la mañana frente a Buquebus, las organizaciones sociales repartirán naranjas entre los pasajeros bajo el lema, "pruébelas ahora, antes de que las contaminen".

    "Nosotros vamos a seguir con nuestro reclamo en rechazo a las papeleras porque creemos que, mientras se eleva la decisión de recurrir a la Corte de La Haya, va a continuar la construcción de las plantas en Fray Bentos", explicó Jaime Selser, uno de los organizadores de la protesta porteña.

    De la manifestación en Capital participarán miembros de las Asambleas del Pueblo de San Telmo, Barracas, La Boca, Constitución y Balvanera; así como también representantes de la Cooperativa Hotel Bauen, Fedecámaras y de la Central de Trabajadores Argentinos.

    Además, las empresas de transporte de pasajeros que habitualmente viajan a Uruguay informaron en la terminal de Retiro que hoy demorarán unas "tres horas más" de lo habitual su llegada. Y la tardanza se debe al anunciado corte del puente Gualeguaychú-Fray Bentos para las 18.

    A raíz de esta nueva protesta, las empresas de ómnibus tendrán que tomar la vía alternativa y cruzar por el puente Colón-Paysandú, por eso la demora de tres horas más que lo normal.

    Mientras, los ambientalistas de Entre Ríos dijeron que el corte del puente previsto para hoy será por “tiempo indeterminado”.

    "A nosotros la única forma de protesta que nos dio resultado fue el corte de ruta, porque antes hicimos de todo pero no nos daban bolilla", dijo el ambientalista Pedro Pavón, en declaraciones a radio América.

    Ayer, Pavón había deslizado que podrían dejar de instrumentar ese tipo de protestas, luego de que el gobernador entrerriano Jorge Busti revelara que la Argentina iba a recurrir al tribunal internacional de La Haya para dirimir el conflicto y sugiriera que habría que buscar otros mecanismos para manifestarse.

    En tanto, Javier Villanueva, secretario de Cultura del municipio de Gualeguaychú y también miembro de la Asamblea, señaló que "si bien vemos bien la posible presentación ante el Tribunal de la Haya, las papeleras siguen creciendo, la chimenea de Botnia tiene ya 110 metros de altura".

    Bonsaikitten: una página que causa horror

                                                              http://www.bonsaikitten.com/bkgallery.html

    Me llegó el siguiente mail:

    "LES PIDO QUE LEAN ESTO!!!!! Hay una pagina en internet de un hijo de puta contra la que tenemos que protestar para hacerla desaparecer. Un japones que vive en Nueva York esta criando y vendiendo gatitos, que se llaman
    BONSAI CATS. Esto todavia no es nada extrano, pero….!!!! A los
    gatitos les dan un relajante muscular, y les encierren en frascos
    de vidrio, VIVOS! Alli viven toda su vida, encerrados. Respiran
    por un agujero pequeno, y les dan de comer por un tubito . Los
    huesos del gato se adaptan a la forma del frasco, porque todavia
    son muy jovenes. Esta cosa horrible esta muy de moda en NYC, en
    Indonesia y en China.".

    Osos polares

    Clarín
    INFORME OFICIAL DE EE.UU. SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

    Advierten que por el deshielo mueren más osos polares

    Cada vez se mueren más osos polares. Y la causa es que se ahogan debido al deshielo del Artico. Al menos esa es la conclusión de un estudio científico realizado por el gobierno de los EE.UU.

    "¿El calentamiento global está matando a los osos polares?", tituló la semana pasada The Wall Street Journal, al adelantar un informe oficial sobre una de las tantas consecuencias del calentamiento global.

    El problema central es que los osos polares nadan en el océano distancias muy pero muy largas, en medio de deshielos. En uno de los reconocimientos, miembros del Servicio de Gestión de Minerales del Departamento del Interior contó —en septiembre del 2004— diez osos polares en el mar. Cuando volvieron a la zona de deshielos unos días después de una fuerte tormenta y contaron cuatro cuerpos muertos flotando en el mar. Durante el reconocimiento hecho cuando el cascote polar se había retirado a 260 km al norte de la costa de Alaska, marcando un nuevo récord de deshielo.

    "Una proyección de la investigación sugiere que habrían sido unos 40 los osos que nadaban. Lo más probable es que la mayoría se haya ahogado a causa de la bravura del mar y los fuertes vientos", dice en el informe.

    En los 25 años de reconocimientos aéreos anteriores a 2004 no se había visto más de un solo oso nadando en mar abierto, y cada dos años. Que se ahogara un oso polar era tan raro que no se documentaba en estadísticas.

    Mientras los investigadores del gobierno no quieren especular sobre por qué ocurre un cambio climático en el Artico, ambientalistas que no tienen relación con esta investigación aseguran que las políticas que favorecen el desarrollo de petróleo contribuye al calentamiento global, que es justamente lo que derrite al hielo.

    Richard Steiner, catedrático de biología marina de la Universidad de Alaska, fue categórico: "Para cualquiera que se pregunta cómo el calentamiento global y la reducción del hielo afectará a los osos polares, la respuesta es sencilla: se mueren".

    El oso polar vive en las costas e islas de los cinco países que rodean al casco ártico: EE.UU. (Alaska), Canadá, Rusia, Dinamarca (Groenlandia) y Noruega. La organización ecologista Greenpeace comenzó a difundir un anuncio televisivo de 30 segundos que muestra cómo una osa y su cachorro se hunden al deshacerse el témpano de hielo que les apoyaba. "Los osos polares podrían extinguirse dentro de poco debido al calentamiento global", advierte la publicidad.

    Algunos expertos dijeron que los cambios climáticos estarían provocando los deshielos, pero discuten si las grandes emisiones de gas son realmente las principales culpables o si, por el contrario, cortando por completo los gases que provocan el efecto invernadero cambiaría en algún punto la situación.

    Para los investigadores, no tiene sentido dar vueltas sobre si los hombres son más o menos responsables de esta tendencia que se da en el Artico. "La pregunta importante es cómo adaptarse a los cambios futuros del clima, sin importar su causa", dijo Sterling Burnett, del Centro Nacional de Análisis Político.

    Ahora en CELN, el estado del tiempo.

    Más información en el Servicio Meteorológico Nacional. Hacé click en la imagen para ver el pronóstico y estado del tiempo.

    980770_558689494183855_635123330_o (1)

    Ni un cacho de solidaridad con los ferroviarios

        El enfrentamiento entre laburantes es lo peor. Nadie piensa en el otro.
    Los ferroviarios que hoy intentaban cortar las vias del tren están protestando contra una empresa de mierda que se está llevando la plata de todos los usuarios sin siquiera prestarle un servicio como la gente, y no faltan los "exaltados" individualistas que se las agarran con los laburantes que sólo piden mejores condiciones.
       Detengamonos un momento a pensar porqué la gente hace lo hace y no nos comamos los discursos de mierda que nos dan los medios.
       Los ferroviarios no cortan las vias por joder, los trabajadores del Hospital Garraham no estuvieron de paro porque no querían laburar, los piqueteros no cortan calles porque se les pega la regalada gana, lo hacen porque son laburantes como vos y yo y tienen los suficietes huevos para salir a reclamar por mejoras.
       Los piqueteros y los huelguistas van a desaparecer cuando, simplemente,  haya trabajo digno en este país y no cercando la plaza de Mayo o reprimiéndolos. La única manera de que " se vayan terminando con estas cosas", parafraseando a  Aníbal Fernández, es crando trabajo digno.
      Por favor, alguién me puede explicar como se puede creerle a un tipo como Aníbal Fernández que dice que siguió todo el conflicto desde " dos televisores" en su despacho.   Dejémonos de pelotudeces por favor!!!
      
     

    Por debajo de la ciudad

    Nota y fotos publicadas en la revis Viva de Clarín 16/10/05     INVESTIGACION VIVA
    Las aguas bajan turbias

    Entubado décadas atrás, el Arroyo Maldonado es un arroyo invisible que pasa por nueve barrios porteños y cada tanto se desborda. De 21,3 kilómetros de largo, viaja por debajo de la avenida Juan B. Justo y va a desaguar al Río de la Plata. Aquí, un recorrido por sus entrañas.


    Por Diego Heller dheller@clarin.com / El cielo es de hormigón, o la pesadilla de un claustrofóbico. La oscuridad manda. Agua arriba o abajo, mil tonos de pardo. Humedad, y ese plaf plaf es el quejido de las botas multiplicado por diez, milagro del eco. Un aroma nuevo, inclasificable. ¿A sudor rancio o a basura mojada? El tiempo suspendido, una única inquietud –no ver lo que se va a pisar –y al cabo algo parecido a la paz. El sonido del agua anestesia los sentidos, y el extraño se adapta a este mundo en el que poco sirve la vista. Uno se relaja, a menos que se venga la sudestada.

    Las entrañas del invisible arroyo Maldonado no son el infierno (salvo que diluvie), pero no es posible recorrerlas sin la guía de un buen baqueano. Adrián Quaini –ingeniero hidráulico, flamante padre primerizo– es nuestro Virgilio. Será su sexta vez bajo tierra. “Se puede entrar por una boca de Liniers, pero es mucho más peligrosa. Desde acá pueden andar lo que quieran”, avisa una vez finiquitadas las presentaciones de rigor. Su “acá” es la esquina de Santa Fe y Bullrich: un montacarga averiado es la puerta de entrada al túnel. Allá vamos, a la oscuridad. Un tanto ridículos, con capote amarillo (a tono con el casco del mismo color) y botas hasta la entrepierna.

    La escalera de mano es precaria, pero temblequeante y todo cumple con su función. Once escalones, un resbalón y uno ya se ve en las profundidades de la ciudad, chapoteando sobre el tajo invisible que supo partirla en dos. El agua acaricia las rodillas. Flotan objetos varios: cáscaras de naranja, un envase de alfajor, un palito de helado… Nada del otro mundo, si se compara con las fantasías que se traen del otro lado del asfalto. No se ven ratas amenazantes, y brillan por su ausencia las cucarachas de porte kafkiano. Campea la decepción. Un par de centenares de metros y el paisaje que alumbra el haz de luz de la linterna es de lo más monótono. Sólo se ve un riacho de agua turbia, y una, dos, tres, mil columnas de cemento…

    Cascadas subterráneas

    Cuesta creer que estas aguas hoy calmas cada tanto se salgan de su cauce, embravecidas. Cuesta creer que este arroyo le deba el nombre a una española que llegó a lo que hoy es Buenos Aires en 1536, con Pedro de Mendoza. La Maldonado, cuenta la leyenda, no quiso morir de hambre sitiada por los indios, y burló el cerco preventivo que habían impuesto los conquistadores en torno a la aldea. Caminó kilómetros hasta llegar a una cueva junto a un arroyo; allí, cansada y hambrienta se desmayó. Una puma compartió con ella un trozo de carne, y la mujer ayudó a la fiera a sortear un parto difícil. Desde entonces, la Maldonado y el felino fueron inseparables.

    El arroyo de la leyenda hace rato que no es el hábitat de animales salvajes. Hoy, el Maldonado es un riacho domado que cada tanto muestra sus fauces pero luce cansado. Un curso de agua que atraviesa la ciudad llevando encima su olor a viejo (nunca a podrido). Aquí abajo el agua corre hacia el Río de la Plata, y el arroyo tiene medio metro de profundidad a lo sumo. El túnel luce limpio, o casi. Lo afean apenas las bolsas de basura, enredadas entre las mil y un columnas. Un ruido viene de lejos, desde más allá de un recodo del recorrido. Es un desagüe pluvial; una cascada de dos metros de diámetro que trae el agua de lluvia de las calles aledañas a la avenida Juan B. Justo, techo del arroyo. El sonido engaña; si uno cierra los ojos, puede imaginarse con Brooke Shields en aquella laguna azul o en un manantial cordillerano.

    Pero no. El fotógrafo grita y hace trizas la ilusión. Quiere un dúo de linternas iluminando el desagüe, y guay de no hacerle caso. Las voces rebotan en las paredes mientras él da órdenes y contraórdenes: sólo un poeta de la luz puede mostrar algo entre tanta oscuridad.

    Seguimos cuesta arriba, hacia el lejano oeste, contra la corriente. A las columnas las reemplazan unos paredones interminables. “En el 98 se empezaron a sacar las columnas –dice el ingeniero Quaini–, y hoy el arroyo está entabicado desde Alvarez Thomas hasta Libertador. El agua corre mejor porque se eliminaron los grandes remolinos de aire que se formaban alrededor de las columnas.” Ahora pasamos por debajo de lo que eran las Bodegas Giol. Aquí arriba, si hubiese prosperado el proyecto presentado por una asociación vecinal, hoy habría un lago en el que desagotaría el arroyo en días de inundación. “El lago –explica Quaini– sólo beneficiaría a los vecinos de Palermo Viejo, que están en la cuenca baja del Maldonado. El proyecto no era malo ni bueno, pero dejaba afuera a los vecinos de otros barrios que también sufren con cada crecida del arroyo.”

    La leyenda del indomable

    Es que el tema de las inundaciones no es nuevo. Allá por 1865, si no era tiempo de sequía, el Maldonado sólo se podía cruzar arriesgando la vida en puentes endebles. Los más sólidos –el de la avenida Santa Fe o el del Camino de Moreno, actual avenida Warnes– apenas si resistían una lluvia torrencial.

    A fines del siglo XIX, el Maldonado era el límite natural entre la Capital y la provincia de Buenos Aires. Su curso era interrumpido por una decena de puentes a la romana –con arcos–: el más importante era el de la actual avenida Santa Fe. En Tradiciones y recuerdos de Buenos Aires, Manuel Bilbao escribía: “Al cruzarlo, el viajero nocturno se encontraba con el rondín de la policía de la provincia, compuesto de un cabo y dos soldados, armados con sus largos sables al cinto, las carabinas cruzadas a la espalda, el quepís colorado con la P de la Policía en su frentera, el poncho oscuro por fuera y colorado forro, montados en sus caballos respectivos, para ejercer la vigilancia de la zona, siendo de notar que muy pocas veces tenían que intervenir, porque además de ser poca la población, era nulo el alumbrado, peor el camino y la gente pacífica”.

    Por ese entonces, los osados que se aventuraban más allá solían tomar el Camino de las Cañitas –hoy Luis M. Campos– antes de dar con el último vestigio de civilización: la pulpería de Ambrosio, parador de carreteros y jinetes sedientos. En 1888, cuando por ley se amplió la Capital, el Maldonado dejó de ser el límite entre la ciudad y la provincia y los solares de su orilla norte se fueron valorizando.

    Mientras, dejaba de ser un arroyo límpido para convertirse en el maloliente hábitat de ratas gigantes. Ya no era un límite en los mapas, pero sí una frontera entre la parte decente de la ciudad y sus arrabales más pecaminosos. El arroyo supuraba hedores a cielo abierto, y el futuro barrio de Villa Crespo era pródigo en boliches de mala nota, esquinas peligrosas, cuchilleros y conventillos sólo aptos para el lumpenaje.

    En la década del veinte, las inundaciones del Maldonado ocasionaban enormes pérdidas y se estudiaban soluciones. Remigio Yriondo, concejal y vecino perjudicado, propuso canalizar el arroyo y unirlo con el Riachuelo. Otros pensaron en dragarlo y hacer del arroyo un río Sena sureño. Pero pudo más el deseo de domar las aguas, y así fue como el arroyo terminó entubado en cemento, invisible bajo el asfalto de la sinuosa avenida Juan B. Justo.

    Las obras comenzaron poco antes antes de 1930 y el primer sector, de Córdoba a la costa, quedó concretado en tiempo récord. Siete años más tarde, no quedaba ni rastro del viejo arroyo. Jorge Luis Borges ya había avisado, en Evaristo Carriego, lo que implicaba el entubamiento: “Ese casi infinito flanco de soledad será reemplazado por una calle tilinga, de tejas anglisantes”, escribía.

    Viaje al fin de la noche

    Tenía razón el escritor, aunque no se internó jamás en este túnel. El lado de arriba del asfalto está hecho a imagen y semejanza de las desangeladas catacumbas del arroyo. El Maldonado es gris y resbaladizo, como puede descubrirse al tropezar con el canal central (que corre medio metro más profundo). Hay poco para declarar, salvo las primeras cucarachas del día: hay un nido en el techo, y huyen de la luz de la linterna.

    Arriba, cada cincuenta metros, el círculo de luz de una boca de registro. Abajo, el piso con su capa de musgo y un tótem de cemento que bien podría pasar por una escultura no figurativa. “Es que algún camión mezclador lo virtió clandestinamente por un hueco de ventilación y se secó así”, explica Rubén, operario que lleva veinte años recorriendo el tubo.

    Un desagüe pluvial gigante conecta varios sumideros. La cascada de agua que vierte se ve (y huele) limpia. “El arroyo es autolimpiante; lo arrastra todo. No hay problemas graves de suciedad, puede haber alguna conexión cloacal clandestina pero los análisis químicos dicen que es agua limpia. Arrastra la basura de la calle nada más”, dice Quaini, y se pone a describir cómo mejorará la capacidad de drenaje del arroyo cuando se termine una nueva megaobra. “Los dos canales nuevos que vamos a construir estarán quince metros más abajo que el arroyo –señala las profundidades– y nos permitirán duplicar la capacidad de escurrimiento que hoy tiene el Maldonado.”

    Una marca en la pared muestra hasta dónde llegó el agua en la última gran lluvia: a centímetros del techo. “Si hay un temporal de los grandes se completan los cuatro metros y medio de altura que a lo sumo tiene el tubo, y si hay sudestada ni hablar”, cuenta el ingeniero.

    Mientras él habla, vamos arroyo abajo: un gomón espera en el Río de la Plata, cosa de atisbar la desembocadura del arroyo, que está a metros de la pista de Aeroparque. Hay más bocas de acceso y registro, más oscuridad. Todo es igual, y uno ya se habituó al chapoteo de las botas y el sonido de los desagües: hay paz aquí abajo, aunque se escuchen de fondo los colectivos de arriba.

    Llegando a la Avenida del Libertador, la correntada se hace más fuerte y ya no es posible seguir a pie. “Me parece que se viene el viento del río, pero no se preocupen. El efecto fuerte llega desde el río hasta aquí nada más”, dice nuestro guía. El ingeniero habla ahora de las máquinas tuneleras que se traerán para hacer los canales nuevos; dice que son como las que se usaron en el Canal de la Mancha y apabulla con datos técnicos de esos que sólo apasionan a los ingenieros.

    Mientras el hombre habla de hormigón y cálculos, empezamos a desandar el camino hacia la salida. La batería de las linternas no da para más, y vamos a tientas: se refuerza la sensación de que este es un mundo para topos, y no para gente.

    Salimos, y aunque está nublado, el resplandor de la tarde deslumbra. Rubén, el operario, se asombra de que no hayamos traído nada del túnel. “Raro, porque ahí abajo nosotros encontramos un montón de carteras y documentos. Lleno está… Las descartan los chorros, se ve. Podrían volver otro día, pero no ahora: se viene la sudestada y ahí sí que se pone jodido. Ves que se te viene el agua y no te dan las piernas para rajar.”
    ¿Adiós a las inundaciones?
    En el 2001 quedó claro que basta una tormenta severa para que el arroyo Maldonado colapse y las zonas bajas de Buenos Aires se aneguen. Desde entonces, se barajaron diversas posibilidades para evitar nuevas inundaciones. Roberto Feletti –Secretario de Infraestructura y Planeamiento del Gobierno de la Ciudad– reconoce que “la cuenca del Maldonado es una de las zonas más desprotegidas a nivel de obra hidráulica de envergadura. La inundación del 2001 coincidió con una crisis muy severa y se definió hacer obras de menor costo: grandes tanques de almacenamiento, que eran paliativos”. Según Feletti, el panorama cambió para mejor en los últimos años, y así se empezó a pensar en soluciones más definitivas: “Al ver el resultado que dio el aliviador del arroyo Vega, se optó por el desarrollo de la obra de los canales aliviadores”.

    La obra consiste en la construcción de dos túneles de 6,90 metros de diámetro de 10 y 5 kilómetros de largo. Ambos túneles recogerán parte del agua que hoy drena por el Maldonado y facilitarán el escurrimiento. El túnel corto estará habilitado en tres años, y el largo, en cuatro. “No puedo prometer que no habrá más inundaciones, pero sí es seguro que con esta obra se podrá hacer frente a una mayor recurrencia de lluvias fuertes que se dio en los últimos años”, dice Feletti.

    El Jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, asegura que “las obras para readecuar la red de desagües pluviales del Maldonado, en las que invertiremos un total de 190 millones de dólares, quintuplicarán el actual nivel de protección. Una vez finalizadas las obras, el millón de habitantes que vive en la cuenca del arroyo tendrán una protección mayor e integral ante los temporales y las tormentas excepcionales”.

    #Brasil

    Inundaciones de Río Grande del Sur (2024)

    Asalto a la Plaza de los Tres Poderes de Brasil (2023)

    #Alagoas

    #São Paulo|San Pablo, acosado por la violencia

    #Pernambuco|Brasil parece tierra de nadie

    #Brasilia

    #Río de Janeiro | Cristo RedentorLO QUE PASA Agenda | Operación Contención en Río de Janeiro (2025)

    Porto Xavier, #Rio Grande do Sul|Sueños. Mis registros de conciencia alterada 

    #Santa Catarina

    Ciclón Catarina, ciclón tropical en el Atlántico Sur | 26 de marzo de 2004

    #ciclón tropical

    Cambio climático en la Argentina

    LA SITUACION SOCIAL|#Brasil / Alejandro Bodart, dirigente nacional del MST – Nueva Izquierda, habla sobre la situación de ese país

    Un mosca campeón

    Estudian la realidad pentecostal en América Latina

    Derechos Humanos|Informe CORREPI|Derechos humanos: tres notas para que conservemos la memoria

    Encuentran restos del primer pueblo de colonos españoles en la Patagonia Argentina

    A Estados Unidos le preocupa la política de Latinoamerica|La administración de Bush y Venezuela. ¿ Ahora le toca a Venezuela?|Nadie quiere a Bush|Entró Venezuela

    ENCUENTRO DE PRESIDENTES: LAS CONSECUENCIAS DEL CIAGATE

    Seguimos siendo los más corruptos

    Atentado a la embajada de Israel en Argentina

    MARCELO BRODSKY

    Literatura LGBT de Brasil|Autores Literarios Brasileños

    #Cine|Cine: Comienza el Festival de La Habana, trinchera del cine alternativo

    #Pantanal

    Pantanal, telenovela brasileña escrita por Benedito Ruy Barbosa y dirigida por Jayme Monjardim. Fue producida por Rede Manchete (RedeTV!), exhibida originalmente en 1990 y cuatro veces más, la última por la SBT.

    pantanal

    #Fútbol / Futbolistas. Sobre|Sorteo del Mundial 2006|Ronaldinho

    Así Cocina Chola Ferrer. Apuntes

    M. & Leyendas. Apuntes|Diccionarios | Enciclopedias

    Dictadura Militar Brasileña de 1964 -1985

    Proclamación de la República de 1889|Imperio del Brasil|Pedro I – Europa en el Siglo XIX: Del Imperio Bonapartista a la Restauración Monárquica. Apuntes

    Tratado de Río de Janeiro|Independencia de Brasil

    Rey del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve