Categorías
POLÍTICA

Contundente apoyo político de España a la Argentina

La Nación
 
La gira presidencial: encuentro con el jefe del gobierno español

 
Zapatero calificó al país como un “socio estratégico” y dijo que continuarán las inversiones españolas; Kirchner prometió “previsibilidad”, pero hubo reproches a los empresarios

MADRID.– Pareció ensayado. Terminaba la rueda de prensa en la Moncloa y el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió la palabra y miró a Néstor Kirchner. Sonrió: “En lo único en que no estuvimos de acuerdo es en quién ganará la final del Mundial”. Kirchner sacó una bolsita negra. “Una sorpresa”. Extrajo una camiseta de la selección argentina y se la dio al anfitrión.

Antes del sketch bilateral, el líder socialista había lanzado una catarata de buenos augurios sobre el futuro de la Argentina y de la inversión española en el país, resumidos en una frase con el sello de marketing: “La Argentina ha vuelto; la esperábamos”.

Zapatero y Kirchner acababan de reunirse durante dos horas en la sede del gobierno y salieron juntos a dar un discurso y responder cuatro preguntas de la prensa.

El monolítico apoyo de Zapatero, que elevó a Kirchner a la categoría de socio estratégico en América latina, otorgó al presidente argentino un trofeo político para completar una gira marcada por las negociaciones y los recurrentes reclamos de las empresas privatizadas.

Antes, los gestos de Kirchner se habían multiplicado, sobre todo con el agradecimiento público a España por la ayuda histórica a la Argentina y la promesa de hacer todo el esfuerzo posible para pagar cuanto antes una deuda de país a país pendiente desde 2001.

Y en sus discursos prometió “previsibilidad” y dijo que espera que las empresas españolas “aumenten su rentabilidad”. Una garantía no menor para un país que acaba de sentir un terremoto cuando el presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció una nacionalización de recursos energéticos que tuvo entre sus víctimas a la mayor empresa hispana, Repsol.

En tres días frenéticos, el Presidente consiguió anuncios de nuevas inversiones (como un adelanto de Repsol YPF por más de 2000 millones de dólares entre 2007 y 2009), firmó acuerdos (como la recuperación de acciones de Aerolíneas Argentinas) y reeditó sus reproches a los empresarios que reclaman avances rápidos en la renegociación de tarifas y contratos.

Pero, a la noche, Zapatero optó otra vez por dar un mensaje concreto de continuidad de la inversión: "Nuestras empresas van a seguir comprometidas con la Argentina. España está segura del progreso económico y social del país. El camino de la recuperación no tiene vuelta atrás", fue una de sus frases introductorias.

La primera pregunta de la prensa española fue directo al grano: ¿qué pasa con las tarifas? Los empresarios locales han logrado instalar en la agenda informativa que ése es el problema decisivo en la relación de España con la Argentina.

Respondió Kirchner: "No hay empresario que no reclame aumento de tarifas, pero es una discusión de intereses que lleva tiempo. Hay que avanzar paso por paso, con racionalidad".

Fue más diplomático que en su alocución matutina ante diputados y senadores españoles: "Acá no se discute de tarifas, sino de renegociación de contratos y de cumplimiento de inversiones", afirmó entonces.

Idea fuerza

En todo caso, la idea fuerza del mensaje que casi calcó Kirchner ante cada acto al que asistió fue que las empresas españolas ganan más, tienen un horizonte de crecimiento y deben adaptar sus urgencias a las necesidades de la Argentina (léase controlar la inflación).

Rodríguez Zapatero había sugerido antes que "los problemas se irán resolviendo" y que España "ha hecho una apuesta por acompañar las inversiones" en la Argentina.

"Esta senda de unidad está hoy más fuerte que nunca", dijo el presidente del gobierno español, ante la mirada de cuatro ministros de cada país.

Durante la reunión privada en las oficinas de Rodríguez Zapatero, los dos presidentes habían punteado la marcha de las negociaciones con las principales empresas de servicios públicos. A grandes rasgos lo habían conversado en sus dos encuentros previos el día anterior.

Pero el presidente Rodríguez Zapatero y los ministros españoles escucharon ya en la cita oficial los primeros análisis sobre el acuerdo con Aerolíneas Argentinas y la situación de empresas como Gas Natural Ban y Endesa (Edesur), las dos empresas que más reclaman por las tarifas.

Más inversiones

La ilusión de Kirchner es que España no sólo incremente sus inversiones directas, sino que también sea el motor de otros negocios europeos en la Argentina. Le preocupa en especial el área energética, decisiva para mantener el crecimiento.

"Empezamos una nueva etapa, que permita sumar proyectos", lo alentó Rodríguez Zapatero. No dio detalles.

En ámbitos empresariales e incluso del gobierno español matizan que la voluntad firme del presidente socialista por apuntar hacia la Argentina sólo se va a traducir en una verdadera ofensiva de capitales cuando se acomoden definitivamente los contratos rotos tras la devaluación del peso.

Por las dudas, Kirchner eludió el mensaje optimista de Rodríguez Zapatero y del rey Juan Carlos I (que había efectuado el día anterior) sobre el fin de la crisis. "Estamos saliendo del infierno", dijo el Presidente cada vez que enfrentó el micrófono. Es decir que es mejor que todavía no lo apuren a terminar con las medidas de emergencia.

Tanto fuentes de la cancillería española como del gobierno argentino coincidían desde el fin de semana pasado en que la buena relación personal entre Kirchner y Zapatero era capaz de todo.

Durante algunos momentos del viaje algunas de esas mismas fuentes (sobre todo las españolas) temieron que la presión empresarial esta vez fuera capaz de introducir algo de frialdad en la puesta en escena pública de los presidentes.

El final los mostró bien unidos. No hubo anuncios de contenidos concretos y el plan de acción que distribuyeron a la prensa es una lista de buenas intenciones en distintas áreas de cooperación.

Para atacar las urgencias, sólo las palabras de respaldo del líder español valieron a Kirchner el cruce del Atlántico.

Por Martín Rodríguez Yebra
Enviado especial

Por David Encina

Periodista

Ver perfil en LinkedIn / twitter.com/DavidEncina

Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

Contacto: mencin@palermo.edu / david.encina@facebook.com / encina_david@yahoo.com.ar/ m.david.encina@gmail.com

Más información ver en David Encina V. - PRENSA.
http://cualeslanoticia.com/prensa/

¿Qué opinas? Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: