De motín en motín

Nota y foto de Clarín.com

12:55 | LOS MOTINES MAS RECORDADOS

La historia trágica en las cárceles argentinas


El motín en la Unidad Penitenciaria Nº 28 de Magdalena es, sin duda, el más sangriento en lo que va del año, superando ampliamente al de Córdoba y al del penal de Coronda, en la provincia de Santa Fe.

Coronda, 11 abril de 2005 . Durante 10 horas, la Unidad Penitenciaria número 1 de Coronda fue copada por un grupo de presos santafesinos (de la capital de la provincia) en guerra con los rosarinos. La masacre dejó 14 muertos (10 acuchillados, uno degollado y dos quemados) y varios heridos graves. El grupo de presos santafesinos se vengó, de esa manera, de la muerte de uno de sus líderes, ocurrida una semana antes. En ese momento, la cárcel contaba con una población de 1.400 presos, cuando su capacidad real era de 1.100.

Córdoba, 10 de febrero de 2005. Luego de 24 horas de tensión, el motín en la cárcel del barrio San Martín, en la que se alojaban a 1.500 presos, dejó un saldo de 8 muertos (dos guardiacárceles, un policía y cinco recluso) y unos 35 heridos de distinta consideración entre presos, policías, familiares y rehenes. La intervención del capellán de la penitenciaría, Hugo Oliva, fue determinante para alterar el curso de esa tragedia. Tres de los reclusos muertos iban en un camión en el que intentaron huir junto a otros trece presos. Los dos presos restantes murieron luego de enfrentamientos dentro del penal. Todos eran de máxima peligrosidad. Mientras que los dos guardiacárceles y el policía murieron mientras trataban de impedir la fuga. Todavía está fresca la imagen del guardiacárcel que era lastimado con un arma blanca, humillado y amenazado con ser arrojado al vacío desde una de las terrazas del penal. Pocos días después de la finalización del motín, la directora del Servicio Penitenciario de Córdoba, Graciela Lucientes de Funes, presentó la renuncia a su cargo.

Sin embargo, la revuelta que se cobró la mayor cantidad de vidas, en la Argentina, fue la que se produjo en el penal porteño de Villa Devoto en marzo de 1978. Ese día murieron 61 internos en lo que se denominó el “Motín de los colchones”.

Otro de los motines violentos que registra la historia de nuestro país ocurrió el 6 de mayo de 1990 en el penal de Olmos, con un saldo de 33 reclusos muertos.

Si bien no hubo una gran cantidad de fallecidos, el levantamiento ocurrido durante la Semana Santa de 1996, en Sierra Chica, será recordado por la ferocidad con la que doce amotinados, a los que se llamó “Los doce apóstoles”, asesinaron a ocho de sus compañeros y los incineraron en el horno de la panadería del penal.

Clarín .com 16/10/05

 

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