Devuelven la visión utilizando células de la mucosa bucal

La Nación

 

Es un método diseñado por un especialista japonés, el doctor Kohji Nishida

 
Una peculiar técnica para restablecer la transparencia de la córnea -que opacan los golpes en los ojos, el déficit nutricional o ciertas enfermedades crónicas- utiliza células de la boca para "fabricar" en dos semanas nuevo tejido corneal que reemplace sin suturas el que impide ver con normalidad.

Basta apenas una diminuta pieza de mucosa de no menos de tres milímetros de lado, extraída de las partes más carnosas de la boca, para obtener tres láminas delgadas de un nuevo tipo de tejido translúcido con las características celulares de la córnea, la capa casi invisible ubicada sobre el iris que transmite y refracta la luz que ingresa en el ojo.

"Logramos que células madre que tomamos de la boca se conviertan en células corneales vivas similares a las originales. Desarrollamos esta técnica porque la tasa de éxito del trasplante de córnea no es muy alta y la opacidad suele reaparecer. Hasta ahora, el nuevo procedimiento es muy exitoso a tres años de la cirugía", confirmó a LA NACION el doctor Kohji Nishida, director del Departamento de Oftalmología y Ciencias Visuales de la Universidad de Tohoku.

De visita en el país para presentar el procedimiento en las sesiones sobre investigación clínica de la Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO) en el XVII Congreso Internacional de Investigación Oftalmológica, que acaban de finalizar en esta ciudad, el doctor Nishida explicó que, originalmente, la mucosa bucal no tiene las mismas características que el epitelio corneal, que es la primera de las cinco capas que forman la córnea. Pero, aclaró, "si tras el cultivo de una pequeña cantidad de células madre de la mucosa bucal analizamos la nueva lámina [de tejido], encontramos marcadores de diferenciación corneal".

El procedimiento, que no necesita inmunosupresión, ya se aplicó en 14 pacientes de entre 20 y 80 años; el 90% recuperó la agudeza visual a la semana del trasplante. La técnica fue desarrollada en 2002 por un equipo de científicos japoneses de la Universidad de Osaka, dirigidos por Nishida, del Instituto de Ingeniería y Ciencias Biomédicas Avanzadas de la Universidad Médica de Mujeres, de Tokio, y de la Universidad de Kitasato. La descripción del proceso la publicó en la revista The New England Journal of Medicine . Su aplicación, según Nishida, está recomendada en aquellos pacientes con daño en el epitelio de la córnea; en especial, cuando el problema produce insuficiencia en las células madre del limbo, ubicado entre la parte blanca del ojo y de la córnea, y responsable de renovar la córnea. Si, como hasta ahora, en los pacientes tratados con la nueva técnica no reaparece la opacidad corneal ni se observa ninguna reacción adversa, la cirugía habrá probado su efectividad y seguridad.

"Lo más importante -explicó Nishida- es que la nueva lámina de tejido corneal contiene células madre que compensan el déficit de esas células en el limbo." Lesiones, agresiones externas y ciertas enfermedades provocan la destrucción de las células madre límbicas. Esa insuficiencia celular provoca opacidad corneal, entre otros problemas visuales.

Dos semanas

Las células progenitoras extraídas quirúrgicamente de la boca del paciente se cultivan en el laboratorio durante dos semanas y a 37° de temperatura dentro de un recipiente que contiene una capa de fibroblastos, un tipo especial de células embrionarias de ratón (3T3) tratados con un antibiótico (mitomicina C), que les servirán de alimento a las células bucales para ponerse en marcha y formar el nuevo tejido.

Las láminas que se usan para el trasplante corneal terminan de formarse una vez que la temperatura de cultivo baja de 37 a 20 grados. Entonces, los médicos retiran el tejido corneal opaco del paciente e implantan la lámina de 3,5 centímetros de diámetro sobre el iris y sin suturas. Se aplican antiinflamatorios orales durante dos semanas, y en gotas entre uno y dos años después, "para controlar el origen inflamatorio" de la opacidad corneal.

"Hasta ahora, aplicamos la técnica en pacientes con daño epitelial y con el estroma [la tercera capa, y más gruesa, de la córnea] aún sano, pero acá presentamos una ampliación exitosa de la cirugía a pacientes con daño en el epitelio y en el estroma corneal", dijo Nishida.

Para el doctor Carlos Plotkin, presidente de la SAO, que auspicia la sesión sobre investigación clínica dentro del congreso internacional, el doctor Nishida "es un as de las células madre, que cultiva para implantarlas en el ojo".

"Los médicos asistenciales, como es mi caso, esperamos los resultados de esta técnica para su aplicación en todos los pacientes que la necesiten -dijo-. Sabemos que la investigación es un pilar de la medicina y si el procedimiento sirve para solucionar un problema en la córnea, será una luz de esperanza. Ojalá que, como hasta ahora, la nueva técnica siga caminando hacia buen puerto."

Plotkin utiliza mucosa labial para reemplazar conjuntiva en, por ejemplo, las personas con quemaduras graves. "El tejido bucal tiene un grosor algo mayor, pero todo depende del lugar del ojo en que se vaya a aplicar. Pero en este caso se trata de un injerto y no de un trasplante", concluyó.

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

Anuncios

¿Qué opinas? Deja un comentario