«El Gobierno quiere arrebatarnos la CTA», Pablo Micheli.

 

Por la mañana, el secretario General de Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y Adjunto de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Pablo Micheli, habló con Víctor Hugo Morales por Continental, anticipando lo que será mañana el plenario nacional en el Microestadio de Ferro y destacó que "estamos acostumbrados a los Congresos donde un grupo de representantes elige a los dirigentes, que acá lo hagan masivamente, más de 1 millón 400 mil, es un hecho para destacar", resaltando además que "marca un momento especial en el Sindicalismo no solo aquí en la Argentina, sino en el mundo".

Víctor Hugo: Este año son las elecciones en la CTA…

Pablo Micheli: Será el hecho más destacado de este año en la República Argentina, que marca un momento especial en el Sindicalismo no solo aquí en la Argentina, sino en el mundo: Más de 1 millón 400 mil afiliados, compañeras y compañeros, de sindicatos, de movimientos sociales y de distintas organizaciones, vamos a elegir a la conducción de la Central con voto derecho y secreto.

Estamos acostumbrados a los Congresos donde un grupo de representantes elige a los dirigentes, que acá lo hagan masivamente, más de 1 millón 400 mil, es un hecho para destacar.

Por una lado hay una lista que encabeza Hugo Yasky que es el actual Secretario General, viene del sindicato de los maestros. Y por otro lado la lista que encabezo, posiblemente yo, me van a proclamar mañana mis compañeros de todo el país en este Plenario Nacional en Ferro. Seremos alrededor de 5.000 de todas las provincias.

Las diferencias principales son que Hugo y toda la gente que está con Yasky, quieren una Central alternativa la CGT, cuando en realidad nosotros hemos dicho, desde los principios fundacionales, con German Abdala, con Victor de Gennaro, esto es una Central distinta no alternativa. Lo alterna el juego de la CGT, lo que hace es crear una nueva práctica política, crea un sindicalismo como expresión del movimiento social, que contiene a los derechos humanos, al desocupado, al trabajador informal, jubilados, a todos aquellos que consideramos trabajadores, y que no solamente aquellos que pueden hacer un aporte porque tienen trabajo en blanco.

Victor Hugo: ¿Y de que lado está Victor de Gennaro en esta elección?

Pablo Micheli: Victor De Gennaro está conmigo, obviamente. Él es uno de los impulsores y presidente de la German Abdala a nivel nacional.

Victor Hugo: ¿Les incomoda la relación del Yasky con el Gobierrno Nacional?

Pablo Micheli: Sí. Nos pone un alerta rojo porque, yo lo decía en un acto el otro día, mucho dicen “que diría German si estuviera vivo”, si seria o no kirchnerista. Yo creo que German no lo sería, pero supongamos que podría serlo, pero seguro que lo que jamás German sería es un entregador de la Central al Gobierno, a ningún Gobierno, porque German era un defensor acérrimo de la autonomía, como lo somos nosotros

Este Gobierno quiere arrebatarnos la Central, ya tiene una que es la CGT. Es indispensable que en cualquier lugar del mundo los trabajadores tengamos independencia de los partidos políticos, de los gobiernos y de los patrones

En camino que ha elegido Hugo Yasky, equivocado, pero no lo considero enemigo, de ninguna manera, es un compañero, en este marco de debate de idea que se ha abierto en el mundo. Él cree que la mejor manera en la que debe funcionar la Central, quiere que sea puramente sindical, que no hay que darle tanta importancia a los movimientos sociales, territoriales y de derechos humanos. Que tiene que tener mucha más relación con la CGT y una relación directa “para eso me quedo en la CGT”. Si yo puedo elegir una Central que no tenga estas políticas de acercamiento al Gobierno, ni tampoco que sea oposición sistemática.

 
 
 
 
Para derrotar a Yasky y los K y pelear por una CTA autónoma, democrática y combativa
 

Por Guillermo Pacagnini

La política de los Kirchner ha profundizado una crisis que venía en desarrollo en la conducción de la central. La decisión de Yasky de consolidar a la CTA como base sindical de apoyo del proyecto político K se ha corporizado en la lista que lo propone para la reelección como secretario general y ha colocado a la central en una dinámica de división. Es un secreto a voces que detrás de la lista de Yasky está el aparato del gobierno, sus intendentes y hasta gobernadores adictos. Y que en esta elección hay una batalla que excede a la de una mera elección sindical. Ello implica la fuerte decisión de lograr la mayor unidad para enfrentar esta cruzada y derrotarla.

Se necesita un cambio de rumbo

En la militancia y el activismo de la CTA que necesita articular las peleas por el salario, el 82%, contra la precarización y el ajuste en todas sus formas, hay un fuerte reclamo para cambiar el rumbo. Por ello crece la necesidad de una amplia articulación para derrotar a Yasky y a los K. ya que su triunfo significaría un escollo para las peleas que se vienen.
Desde la corriente sindical del MST hemos lanzado una convocatoria conjunta con la CCC llamando a las conducciones y directivos de sindicatos y seccionales, a las comisiones internas, delegados, agrupaciones y al conjunto de los activistas de la central, a dar pasos concretos para lograr la amplia unidad que se necesita alrededor de un acuerdo programático y de una integración de todos los sectores en las listas nacional, provinciales y regionales.
Hemos llevado la misma a reparticiones, escuelas, hospitales y otros lugares de trabajo de todo el país y nos hemos reunido con varios sectores alrededor de este llamamiento. Con los compañeros de las agrupaciones docentes con las que compartimos la Lista Lila y otros.
Nosotros, al mismo tiempo que bregamos por la mayor unidad para derrotar a Yasky, estamos convencidos que se necesita un cambio más global en la CTA hacia un nuevo modelo sindical de independencia del estado y las patronales, democrático y para la lucha. Una nueva conducción que garantice la total independencia de la central del gobierno y todas las variantes patronales. Una nueva conducción que democratice a fondo la central, produciendo cambios de fondo en sus estatutos para que prime la democracia sindical plena. Una conducción que coloque a la CTA al servicio de coordinar las luchas y reclamos obreros y populares, así como a las nuevas direcciones que vienen creciendo en el movimiento obrero.

Explorar la mayor unidad

Como parte de esa política, conjuntamente con la CCC, le hemos realizado una propuesta programática y de conformación de listas al sector de De Gennaro y Micheli, para ver si hay bases con miras a un acuerdo de unidad. Este sector, por su peso específico en la central, tiene una gran responsabilidad en la articulación de la lista amplia y unitaria que se necesita. Más allá de las diferencias no menores que tenemos con estos dirigentes, por ejemplo alrededor de la política desarrollada ya desde antes por la conducción de la CTA y del modelo sindical que hay que construir, creemos que la necesidad de derrotar al gobierno y sacar sus garras de la CTA, amerita la mayor unidad alrededor de un acuerdo programático reflejado en la integración en las listas de todos los sectores que acuerden con el mismo. Hay compañeros en los lugares de trabajo que tienen expectativas en que se logre una fuerte lista unitaria. Otros tienen más reparos porque en otras ocasiones se terminó consensuando con Yasky y sus amigos K y eso lesionó la autonomía y favoreció la influencia del gobierno. Es importante que las necesidades de los luchadores no se vean defraudadas y se den ya mismo los pasos concretos y necesarios para avanzar en la necesaria integración.
De no mediar esas bases de acuerdo con ese sector, llamaremos a conformar una tercera lista con la CCC y todos los que acuerden en pelear por una CTA independiente, democrática y combativa.
Lamentablemente, una vez más, el PO y otros grupos han desoído los llamados a la unidad. Demostrando que no han reflexionado en nada, persisten en sus posiciones sectarias. En lugar de sumar al llamamiento y empujar unitariamente por una lista amplia, así como vuelven a abonar a la división en la CTERA, en la CTA llaman a conformar su propia lista, priorizando sus intereses por sobre las necesidades de los trabajadores y los luchadores.
Otras agrupaciones han esbozado una postura abstencionista que sólo favorece la maniobra de los K. y no ayuda a articular la unidad que se necesita. Los llamamos a reflexionar y a sumarse a la convocatoria a la lista amplia y unitaria que se necesita, por una CTA verdaderamente autónoma, democrática y para la lucha.

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