EN ROMA

Clarín

Cierran la residencia de Nerón por riesgo de derrumbes

El ministro de Bienes Culturales dijo que la "Domus Aurea" se encuentra en muy mal estado y que ya se produjeron desprendimientos. Necesitan €5 millones para restaurarla.

Uno de los últimos sueños de Nerón apenas puede mantenerse en pie. La "Domus Aurea" (Casa de Oro, en latín), residencia privada del emperador tuvo que ser clausurada hoy debido al mal estado de conservación en el que se encuentra y ante la posibilidad de que se produzcan derrumbes.

El ministro italiano de Bienes Culturales, Rocco Buttiglione, lanzó la voz de alarma. En una conferencia de prensa señaló que necesitan cinco millones de euros para realizar trabajos de urgencia –durante dos años- que devuelvan parte de su esplendor a la Domus Aurea.

Sin embargo, el futuro de la puesta a punto de esta reliquia es incierto debido a la falta de fondos, que afecta también a otras joyas arqueológicas de Roma.

Aunque Buttiglione espera que el dinero pueda sacarse de su propio ministerio y del de Economía, hizo un llamamiento a la ciudad de Roma, a la provincia y las empresas de la capital italiana para que colaboren.

La Domus Aurea, la residencia privada que Nerón mandó construir en el año 64 tras el incendio que devastó Roma, sufre graves daños y riesgo de derrumbes debido a las filtraciones de agua que provocó un otoño extremadamente lluvioso y por la falta de mantenimiento.

En aquel entonces, Nerón mandó a construir en el centro de la ciudad una casa de campo y una villa con las dimensiones gigantescas de un palacio real helenístico. La Domus Aurea estaba decorada con oro, piedras preciosas, mármol y mosaicos. La villa incluía un lago y paisajes artificiales, fuentes, piletas, y hasta una colosal estatua de 37 metros de bronce, claro está, de Nerón. Pero el emperador la disfrutó poco y nada. Murió cuatro años después.

De aquella edificación sólo queda un pabellón de unos 300 metros de largo por 190 de profundidad, que hoy tambalea.

El cierre se decretó como medida de precaución tras el desprendimiento de pequeños pedazos del revoque en la parte oriental de su recorrido. No se puede correr el riesgo de que "ni siquiera un trocito de revoque caiga en la cabeza de un visitante o de un empleado", indicó Buttiglione.

La Domus Aurea fue reabierta parcialmente al público en 1999, desde entonces, se podían visitar 32 de las 150 habitaciones que sobrevivieron al tiempo. Cada día recibía la visita de unas mil personas.

En 2001 ya sufrió un pequeño derrumbe en el techo de la sala Ottagona, una de sus habitaciones más preciadas, debido a la erosión de las copiosas lluvias que se registraron el invierno anterior.

Hace más de diez años que existe un proyecto, aún no aprobado, para realizar trabajos de gran envergadura en la zona por 130 millones de euros, que lleven a asegurar por completo el Colle Oppio, donde se asienta la villa que incluye a la Domus Aurea, a la que se destinarían 60 millones del total.

El caso de la Domus Aurea es sólo la punta del iceberg del mal estado de muchos de los restos arqueológicos del país, debido al escaso presupuesto con que cuenta el Ministerio de Bienes Culturales.

El Parlamento italiano empieza esta semana a discutir el presupuesto para el 2006 y Buttiglione pidió que no se realicen recortes en las arcas de su ministerio, pues "con menos de lo que pedimos será imposible proteger todo nuestro patrimonio".

¿Qué opinas? Deja un comentario