En TV avanzan los amores gays

La Nación
 
Fenómeno creciente
 
Cada día hay más ficciones y programas periodísticos que recurren a ellos
 

Imagen 1: Fernando se acaba de pelear con su mujer y pide asilo en la casa de su mejor amigo, Lorenzo. Pero el primero, además, está ahí por otra cosa: “Me gustaría hacer algo especial”, dice y cierra la frase con un beso. Lo que sigue es un juego de alto voltaje erótico de los dos entre las sábanas. Esta es la historia de “Almas gemelas”, uno de los episodios del unitario Al límite, que se vio hace dos domingos.

Imagen 2: luego de las peleas y polémicas por su identidad sexual, que inundaron la pantalla, Florencia de la V, un travesti, ganó, por el voto telefónico, el concurso “Bailando por un sueño 2”, en ShowMatch.

Estas escenas, años atrás, hubiesen sido imposibles de ver en la televisión, pero, ahora, parece que la TV abierta las aborda sin tapujos y de manera explícita en Mujeres asesinas, en El tiempo no para y en programas periodísticos como Blog. ¿Esto es realmente así o detrás de esta supuesta tolerancia se esconde un cierto oportunismo sobre el tema, que busca sumar algunos puntos de rating, gracias al morbo (o a la fantasía) de ver a dos personas del mismo sexo juntas?

Esther Feldman es la coordinadora autoral de El tiempo no para, en la que hay cuatro personajes gays. “La idea fue retratar a un sector de la sociedad, pero no desde la parodia o desde el conflicto existencial por la elección de esa orientación sexual”, explica. Y agrega: “Queríamos contar la vida de un gay ya asumido y completamente integrado a su grupo de amigos heterosexuales y a su familia, que lo acepta”.

Lejos de este ambiente de integración están algunas de las homicidas de Mujeres asesinas. En el capítulo del 26 de septiembre pasado, Eliana (Leticia Bredice), una tímida bibliotecaria, era acechada por su cuñada, Joana (Eugenia Tobal). La primera sufría porque no podía resistir la tentación de la carne de la otra, hasta que un día la mató, pero antes se dio el gusto. “La serie va más allá de que dos mujeres tengan sexo. El producto está por encima de esto”, explica Víctor Tevah, coordinador general de contenidos de Pol-ka, que coproduce, junto a Canal 13, el ciclo. Sin embargo, el ejecutivo reconoce: “Una mujer desnuda vende”.

Más allá de la ficción, el mundo gay es retratado por el periodismo. Algo de eso se vio en Blog, el 2 pasado, cuando el periodista Mauro Federico ingresó en el universo de “los osos”, un grupo de homosexuales que cultivan una estética de extrema virilidad. “La intención fue mostrar este estereotipo que no corresponde con la imagen del gay que tiene el imaginario colectivo”, señala el cronista. El tema homosexual, parece, continuará en el ciclo porque desde la producción ya están pensando en hacer otro informe con lo que Federico describe como el universo antagónico de los osos, el de los “gays barbies”.

César Gigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), considera que hay una evolución en la manera en que la televisión retrata a la persona gay. “Hace 20 años los personajes que mostraba la TV eran estereotipados, cobardes y todo el tiempo eran eróticamente deseantes", indica y recuerda como un paroxismo de esto a Hugo Araña, que encarnaba en Matrimonios y algo más , el actor Hugo Arana.

En esos veinte años hubo programas como Zona de riesgo 2 , en 1992, en el que por primera vez en TV la historia giraba en torno a una pareja gay (Rodolfo Ranni y Gerardo Romano), Verdad/consecuencia , en 1996, y Los Roldán , en 2004, una tira familiar en la que fue cobrando un protagonismo progresivo un travesti, Florencia de la V: por nombrar sólo algunos de los exponentes que generaron polémica.

En la televisión por cable, el lesbianismo tiene su espacio, los domingos, a las 23, en Warner Channel, con The L Word , e incluso, hay un programa, Amigos in house , los viernes, a las 23.30, en la señal para mujeres Utilísima Satelital, conducido por un grupo de hombres gays que cocinan y dan consejos sobre decoración y moda.

Contrastes

A las 21.30 del miércoles pasado, en Palermo Hollywood Hotel , por Canal 9, hubo una parodia de "Bailando por un sueño". Un actor que imitó a Moria Casán dijo: "Estoy contenta de estar entre dos machazos". El imitador miró a Gerardo Sofovich y a Marcelo Topolino, en clara referencia a Marcelo Polino, otro de los jurados del concurso de ShowMatch . Al verlo, esta Moria de mentira miró a la cámara con un gesto que mostró arrepentimiento por la alusión que hizo a la "masculinidad", sobre todo de este último.

Por el mismo canal, una hora después, en la tira El tiempo no para , se percibió una actitud contraria cuando dos hombres se besaron y un tercero se arrepintió de estar en pareja con una mujer cuando todavía seguía enamorado de su ex novio.

"La TV tiene una doble moral sobre el tema", expone Flavio Rapisardi, coordinador del movimiento Queer, que puede definirse como un conjunto de estudios académicos sobre la cuestión gay, lesbiana y transgénero, que funciona en la Universidad de Buenos Aires.

Disparen contra Tinelli

Para la CHA, los medios de comunicación son importantes en cuanto colaboran en hacer visibles las problemáticas de esa comunidad. Por eso, Cigliutti se molesta con el conductor Marcelo Tinelli. "No basta con que él lleve a un travesti [por Florencia de la V], si después hace una broma homofóbica", indica. Rapisardi va un poco más lejos: "Tinelli es el peor de los homofóbicos de la TV", denuncia.

A la hora de trabajar un personaje gay en la ficción televisiva, hay una suerte de mantra. "Cuando una historia homosexual está integrada a la trama de una serie, la gente la acepta", explica Pablo Culell, director de producción de Underground Contenidos, la compañía que está detrás de El tiempo… "Cuanto más haya una mirada relajada sobre el tema, más fácil la gente empezará a aceptar cosas que desconocía", completa Feldman.

Cuando la televisión se mete con la homosexualidad, parece debatirse entre los puntos de rating que suma todo asunto polémico y una cierta maduración sobre el tema que la realidad terminó por imponerle (la aprobación de la ley de unión civil de personas de un mismo sexo, por nombrar sólo un hecho). "Creo que hay que reflejar todos los matices de la vida: no levantar banderas ni de la pacatería ni de las distintas elecciones sexuales. La TV tiene que ser democrática", concluye Adriana Lorenzón, que fue una de las guionistas de Los Roldán .

Por Carlos Sanzol
Para LA NACION

¿Qué opinas? Deja un comentario