Escándalo policial en Tucumán: Detienen a una pareja, abusan de la mujer y les exigen coimas.

Por Rubén Elsinger.
Fue en Tucumán. La Policía los arrestó de madrugada en la calle. A ella la subieron a un auto, trataron de violarla y la manosearon. A él le pegaron y le robaron plata. Los soltaron tras un pago de los padres.

Una pareja de jóvenes tucumanos denunció ante la Justicia graves abusos –que incluyeron un intento de violación a ella y una feroz golpiza a él, además del robo de dinero y celulares y el cobro de coimas– a los que fue sometida durante cinco horas por agentes de la Policía provincial en una comisaría de la capital.

El hecho, ocurrido en la madrugada del domingo último, fue denunciado al día siguiente ante la Fiscalía N° 10. Fue luego de que el mismo domingo otros policías se negaran a recibir la denuncia en la comisaría en cuestión. Todo el caso se hizo público ayer.

La presentación judicial fue hecha con el auspicio del abogado Mario Poggio, del Observatorio Jurídico de la CTA (Central de Trabajadores Argentinos) y de la secretaria de Derechos Humanos de esa organización sindical, Lita Alberstein (que además es dirigente del MST – Movimiento Socialista de los Trabajadores). Es que una de las víctimas es hija de una militante de ambas organizaciones.

Alberstein anticipó a Clarín que hoy pedirá al ministro de Seguridad de la provincia, Jorge Gassembauer, el apartamiento del comisario y los policías involucrados.

Según le contó a Clarín una de las víctimas, Patricia Salas (que tiene 24 años y es madre de una nena de 3), a las 3.30 del domingo iba con su pareja, Franco Massian (de 27, camionero), en el viejo Fiat 147 de ambos rumbo a la casa de unos amigos, en el barrio Santa Rita. Entonces fueron detenidos por dos policías de civil en una moto.

Luego de que los hicieran bajar del coche, llegó al lugar una camioneta de la Policía con agentes uniformados. Franco fue trasladado en ese transporte, en tanto que Patricia fue metida en el Fiat 147.

Según contó la joven a Clarín, uno de los policías de civil se puso al volante del auto y comenzó a dar vueltas por la zona. “En un momento me dijo: ‘Si querés que soltemos a tu marido, tenés que hacer algo’”, recordó Patricia. Y relató que contestó: “¿Querés plata? No tengo”. El policía le replicó: “Vos ya sabés lo que quiero”. Y empezó a manosearla, lo que derivó en un forcejeo en el que intentó violarla.

La lucha dentro del auto fue interrumpida por una llamada al policía desde la comisaría 13°. Le ordenaron que la llevara para allí de inmediato.

Eso la salvó.

En la comisaría, recordó la joven, se encontró con que estaban golpeando a Franco. Ella se le tiró encima y lo abrazó, en un intento de evitar que siguieran pegándole. Pero el policía que la había manoseado en el auto la apartó, tirándole del pelo. Al mismo tiempo, le decía: “Esto le pasa porque no quisiste arreglar conmigo”.

Patricia agregó que en la comisaría insistieron con las amenazas para que “arreglara”. Luego, los policías le robaron los $ 1.200 que llevaba Franco, sus dos celulares (uno de ellos pertenece a la empresa de transportes para la que trabaja) y un tercero que es de ella. Finalmente, alrededor de las 8.30, tras un calvario de cinco horas, los dejaron libres luego de que llegasen a la comisaría los padres de Franco. Los habían convocado los propios policías para que pagaran un “rescate” de 1.000 pesos.

Por la tarde, tras el cambio de guardia, la pareja intentó hacer la denuncia en la comisaría. “Pero los policías no nos la quisieron recibir.

‘Ya está, no hagan quilombo’, nos aconsejaron”, dijo la chica.

Esa misma noche, Patricia y Franco fueron a que los revisaran en el Hospital Centro de Salud, donde constataron los lesiones del muchacho. Estas fueron corroboradas al día siguiente por el médico legista designado por la Fiscalía.

“Lo que les pasó a Patricia y Franco le podría pasar a cualquier otra pareja de barrio, pero ellos tuvieron la valentía de denunciarlo”, le comentó Lita Alberstein a Clarín. “No se trata de un caso de persecución gremial o política, aunque esta Policía es mafiosa y corrupta, parte de la red de trata que secuestró a Marita Verón”.

Policías provinciales detienen a pareja y abusan de la joven.


«La policía de Alperovich es una mafia».

Por Lita Alberstein (dirigente CTA y MST). A las tres de la madrugada del 3 de febrero, al salir de un boliche en el barrio Santa Rita de la capital tucumana, policías provinciales y agentes de civil detuvieron ilegalmente a una pareja de jóvenes trabajadores, miembros del MST Teresa Vive: Franco Massian y Patricia Salas.

Ambos fueron golpeados, les robaron sus celulares y dinero, y policías abusaron sexualmente de la joven tras amenazarla con que tenía que pagar con “favores sexuales” la libertad de su marido. Luego de que sus padres pagaran mil pesos al comisario de la Comisaría Nº 13 la pareja salió en libertad, desesperada ante esta grave violación a los derechos humanos. Con el auspicio de abogados de la CTA ayer se presentó la denuncia penal ante la fiscalía de turno, a cargo del fiscal Guillermo Herrera, por «privación ilegítima de la libertad, abuso sexual, apremios ilegales y vejámenes».
Lita Alberstein, secretaria de DD.HH. de la CTA Tucumán y dirigente del MST, denunció: «Exigimos la separación inmediata del comisario y los agentes implicados. La policía de Alperovich es mafiosa y corrupta, parte de la red de trata que secuestró a Marita Verón. Hace falta un cambio estructural, desmantelar este aparato represivo y crear una nueva policía con comisarios elegidos por voto popular.»
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