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POLÍTICA

Gobierno y Oposición ante la Crisis Mundial.

Alternativa Socialista, publicación del MST – Mov. Socialista de los Trabajadores en Proyecto Sur.

Aprovechando la comparación con Grecia o algún otro país de Europa, Cristina Kirchner ha sostenido durante toda la campaña electoral que nuestro país no tendrá problemas, porque estamos aislados. Sin embargo,  las señales de preocupación se comenzaron a ver claramente. Porque ya van 8 años y no se ha industrializado el país; los recursos naturales siguen en manos de las multinacionales, la tierra se extranjerizó como nunca y no hay un solo resorte de la economía en manos del estado.

Y, como lo dice todo el bombardeo de publicidad oficial, el gobierno está jugado a mantener todo como está. Por lo tanto, tenemos que prepararnos para enfrentar la continuidad del modelo.

En la oposición, nadie es alternativa.

Además de los buenos precios internacionales, el gobierno ha venido contando para su favor con la debilidad global de la oposición.

E. Duhalde y R. Alfonsín (no nos olvidemos de A. Rodríguez Saá) son parte de lo viejo, de una política que fue duramente derrotada con la movilización popular del 2001, y que una inmensa mayoría no quiere volver a vivir. Elisa Carrió está en caída libre y tampoco quiere tocar lo esencial del modelo.

La figura de Hermes Binner ha crecido, pero sus críticas no salen de las formas y manejos del kirchnerismo; pero de la deuda, las privatizaciones, la entrega de los recursos naturales, etc., no se propone nada. De esa manera no avanza en lo esencial; sobre todo si hay que preparar al país frente a la crisis.

Y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores -aunque la campaña del “milagro” le dio un poco de notoriedad- se reafirma como un proyecto cerrado, que no sirve para disputarle millones a los partidos del sistema y sumarlos a un proyecto transformador con peso para pelear el poder.

Por eso, aunque respetamos las distintas opiniones que haya,  desde Proyecto Sur no habíamos apoyado a ningún candidato a presidente en octubre pasado, ya que, honestamente, pensamos que ninguno defiende un proyecto que pueda cambiar las cosas que hay que cambiar para transformar la Argentina.

En el proceso electoral estuvieron dadas todas las condiciones objetivas y subjetivas para el surgimiento de una alternativa política para ir por cambios de fondo apoyada por millones de trabajadores y sectores populares. Lamentablemente, la suma de los errores que se cometieron desde Movimiento Proyecto Sur, el oportunismo de algunos compañeros con los que venimos construyendo juntos la CTA y el sectarismo de un sector de la izquierda frustraron esta posibilidad. Para no desaprovechar las próximas oportunidades que seguramente se presentarán se impone sacar conclusiones y debatir ampliamente entre los luchadores cuál es la herramienta que necesitamos y cómo se debe construir.

La actuación de Proyecto Sur.

Proyecto Sur tiene el mérito de haber impulsado el debate de los principales problemas que agobian a nuestro pueblo y de haber elaborado un programa con salidas de fondo para cada uno de ellos. Pero en este proceso, donde por el peso de la figura de Pino Solanas se tenía la responsabilidad de conducir la construcción de la herramienta electoral que se necesitaba, se cometieron errores políticos que terminaron frustrando una gran oportunidad. El error más importante tuvo carácter estratégico: la bajada de la candidatura presidencial de Pino. Su lanzamiento había despertado una gran expectativa en un sector del movimiento de masas a nivel nacional y estaba planteada la posibilidad de una votación extraordinaria. Su pase a Capital primero y el no entrar en el ballotage porteño después, provocaron una gran decepción que terminaría luego en la derrota de la fórmula presidencial alternativa que presentó el Movimiento en las internas.

Algunas de nuestras propuestas.

· Para construir la alternativa de masas que hace falta consideramos fundamental la unidad de todas aquellas corrientes y tradiciones formadas al calor de las luchas sociales y políticas de nuestro pueblo. Solo así lograremos el apoyo mayoritario de los trabajadores y demás sectores populares. Desde Proyecto Sur, necesitamos darnos una política para confluir con los mejores elementos que ha logrado agrupar el FAP. También con aquellos sectores del FIT que comprendan la importancia de que la izquierda se abra a trabajar con otros sectores del campo popular. Y con todos aquellas corrientes y sectores independientes que se planteen la necesidad imperiosa de llevar adelante cambios revolucionarios y estén dispuestos a organizarse para lograrlo.

· Dicha unidad debe estar cimentada en un claro programa transformador y emancipador, de neto corte antiimpe-rialista y anticapitalista, cuyo perfil refleje la síntesis de los distintos componentes y en el cual tenga un rol protagónico la izquierda.

· Se debe basar en un método de trabajo profundamente democrático y participativo, donde las decisiones se tomen colectivamente y se pueda convivir a pesar de las diferencias.

· Donde más allá de la importancia y reconocimiento de las capacidades de determinados dirigentes, se trabaje en equipo y se postule a compañeros de los distintos sectores que trabajan unitariamente.

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

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3 respuestas a «Gobierno y Oposición ante la Crisis Mundial.»

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