Categorías
CONOCIMIENTO CULTURA Y COMUNICACIÓN Medios - Diseño - Imagen y Sonido POLÍTICA Rel. Internacionales

Hitler trató de convertir a Rembrandt en un ícono

Exposición en Amsterdam

El régimen intentaba ganar la simpatía de los holandeses durante la ocupación
 
 

 
 AMSTERDAM (Reuters).- Su cara es una de las más conocidas en el mundo del arte, y cuando Holanda celebraba los 400 años del nacimiento de Rembrandt, su vida y obra ya retenían pocos secretos. Pero ¿sabía usted que alguna vez Rembrandt fue un icono nazi? Una exposición en el Museo de la Resistencia Holandesa de Amsterdam recuerda la muy olvidada misión de los nazis de incorporar al pintor holandés a la ideología fascista para ganarse la simpatía de su pueblo, al que invadieron en 1940.

El artista apareció en estampillas holandesas emitidas durante la ocupación; se entregó un premio Rembrandt a la contribución artística a la cultura nacional socialista, y se escribieron una ópera y una película sobre el pintor. Los nazis incluso trataron de instituir un feriado nacional el día del nacimiento de Rembrandt, el 15 de julio, para reemplazar las festividades del cumpleaños de la reina.

Pero los holandeses no quedaron tan entusiasmados. El Día de Rembrandt en 1944 fue un fracaso y los holandeses ayudaron a preservar el prestigio del artista del siglo XVII, que pintó casi 100 autorretratos.

De la estampilla al film

La exposición de Amsterdam, que se inauguró a fines de junio, incluye las estampillas, un film sobre Rembrandt de 1941 y viejos afiches que anunciaban el Día de Rembrandt.

Cuando los propagandistas nazis vieron las obras de Rembrandt, admiradas por su asombroso uso de las luces y sombras, encontraron en ellas imágenes capaces de alimentar su mito de "sangre y tierra", la idea de que aquellos con sangre alemana tenían un vínculo mayor con su tierra y un carácter superior.

Adolf Hitler y otros altos jerarcas nazis coleccionaban obras de Rembrandt, si bien poco en el pensamiento o en la historia personal del pintor hubiese permitido inferir naturalmente que el artista simpatizaba con las ideas del nazismo.

Cuando Hitler vio el "Hombre con un casco dorado", en ese momento atribuido a Rembrandt, destacó las cualidades heroicas del soldado. "Esto prueba que Rembrandt era un verdadero ario y alemán", dijo Hitler, según el museo de Amsterdam.

Los alemanes, después de invadir Holanda, necesitaban levantar su imagen en pocos días y Rembrandt, nacido en Leiden en 1606 y considerado típicamente holandés por su fe protestante y su orgulloso individualismo, les pareció la figura ideal para hacerlo.

Un libro de 1890 del alemán Julius Langbehn ya había pregonado que Rembrandt era un arquetipo hombre "germánico", que se había esforzado por producir un retrato auténtico de su tierra y de su gente. Langbehn dijo que la obra de Rembrandt reflejaba el espíritu alemán, libre de intelectualismo estéril y decadencia, y que su magistral representación de la luz mostraba que él podía superar las fuerzas del caos y de las tinieblas.

Algunos nazis no quedaron convencidos. Señalaron que Rembrandt había vivido entre judíos, que pintaba escenas del Antiguo Testamento y personajes como la rubicunda "Novia judía". Pero esas preocupaciones fueron hechas a un lado, ya que Rembrandt era simplemente demasiado importante para los intentos por forjar una nueva identidad germano-holandesa. "La nación de Rembrandt celebra a su más célebre hijo, no como una posesión para sí misma, sino como una de las mayores y más nobles creaciones del espíritu germánico", dijo en 1941 Tobie Goedewaagen, figura destacada en el movimiento nacional socialista holandés que apoyó a los nazis.

Problemas financieros

Un film de 1941, realizado en Amsterdam, sostenía que los judíos eran la causa de los problemas financieros de Rembrandt; alegaban que ellos habían comprado sus pinturas a un precio bajo y que las vendían para obtener una enorme ganancia. Rembrandt fue declarado en bancarrota en 1656 y forzado a dejar su casa del distrito más de moda de Amsterdam a cambio de un hogar más modesto. Pero la verdadera fuente de sus constantes problemas económicos se encontraba en sus gastos erráticos y en sus gustos costosos.

El biógrafo de Rembrandt Gary Schwartz cree que, si bien el artista no era filosemita, tampoco era antisemita. "Rembrandt pertenecía a la corriente principal de pensamiento cristiano de su tiempo en cuanto al judaísmo, acerca de que los judíos estaban fuera de la redención de Dios", dijo. "Estaba preparado para vivir entre ellos, pero no pasaba mucho tiempo discutiendo con ellos", agregó.

Seguro es que los nazis no fueron los primeros en tratar de usar al pintor. "[Los holandeses] lo blanquearon en el siglo XIX", observó Schwartz, y dijo que ellos habían vinculado a Rembrandt con su edad de oro como gran poder marítimo y Estado adinerado.

Durante las celebraciones -habrá todo el año desde tours a pie por los rincones favoritos de Rembrandt hasta un musical sobre su colorida vida amorosa- los holandeses esperan finalmente presentar una imagen lo más completa posible de su amado pintor nacional.

Alexandra Hudson

Por David Encina

Periodista

Ver perfil en LinkedIn / twitter.com/DavidEncina

Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

Contacto: mencin@palermo.edu / david.encina@facebook.com / encina_david@yahoo.com.ar/ m.david.encina@gmail.com

Más información ver en David Encina V. - PRENSA.
http://cualeslanoticia.com/prensa/

Una respuesta a «Hitler trató de convertir a Rembrandt en un ícono»

¿Qué opinas? Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: