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POLÍTICA

La ciudad de Buenos Aires está que arde

La Nación
 
Gran operativo en Colegiales

 

Finalmente desalojaron el Mercado de las Pulgas

La Justicia hizo lugar al pedido del gobierno porteño
 

 
Finalmente, el Mercado de las Pulgas, en el barrio porteño de Colegiales, pudo ser desalojado por completo ayer por la mañana. Las 21 personas que aún permanecían en el predio, que en enero pasado había sido clausurado por el gobierno de la ciudad, no se resistieron a la expulsión.

Con la presencia del ministro de la Producción de la ciudad, Enrique Rodríguez, personal judicial y más de 300 policías, el operativo se inició a las cinco de la mañana y logró la desocupación total del lugar, que en ese momento se encontraba tomado por diez personas.

En enero último, el mercado, que está situado en la manzana limitada por las calles Dorrego, Alvarez Thomas, Concepción Arenal y Martínez, había sido clausurado por las malas condiciones de su infraestructura.

La idea del gobierno porteño era trasladar a todos los puesteros a un predio lindero, acondicionado especialmente para albergar a todos los feriantes, mientras el mercado original es reacondicionado.

"Vamos a convertir al antiguo Mercado de las Pulgas, que era un lugar inseguro por las condiciones en las que estaba el predio, en un lugar donde toda la gente pueda ir a comprar", dijo a LA NACION Enrique Rodríguez.

El funcionario aseguró que en un plazo de entre seis y diez meses el viejo mercado estará reacondicionado para su normal funcionamiento. Una vez finalizadas las modificaciones, los 190 puesteros trasladados podrán volver a instalarse en él.

Intento exitoso

Pese a que la mayoría de los vendedores había aceptado en un principio el traslado, un pequeño grupo de ellos se resistió al desalojo.

El operativo de ayer fue el tercero que el gobierno porteño realiza en el predio de Colegiales y el único que logró su cometido.

En un primer intento, efectuado el 25 de enero pasado, algunos de los puesteros se resistieron a abandonar el viejo mercado, por lo que no pudieron ser desalojados.

Las tareas de desocupación tampoco tuvieron éxito el 20 de febrero último, cuando el operativo realizado por policías y funcionarios del gobierno de la ciudad terminó con serios incidentes y varios detenidos.

Como resistencia al desalojo, una veintena de puesteros había presentado un recurso de amparo, que anteayer fue rechazado por la Justicia, que finalmente ordenó la desocupación total del predio.

El lunes último Raúl Castells había intentado tomar parte del mercado para instalar un comedor comunitario, pero fue rápidamente expulsado del lugar y detenido por la policía.

 
 
 
 
 
 
Irregularidades bajo tierra: informe del Centro de Educación al Consumidor
 

Subtes: denuncian fallas de seguridad

 Faltan matafuegos en casi el 14% de los coches y botiquines de primeros auxilios en el 60% de los andenes; carteles ilegibles
 
 

Matafuegos inexistentes o que están en lugares inaccesibles, pocos botiquines de primeros auxilios en los andenes y carteles ilegibles son algunas de las irregularidades encontradas por el Centro de Educación al Consumidor (CEC) en un informe reciente sobre seguridad en las líneas de subtes.

Según el Reglamento Operativo para los Servicios Ferroviarios de Subterráneos, todos los coches deben contar, como mínimo, con un matafuego y una escalera para la evacuación en las vías. Pero el 13,75% de los coches no posee extinguidor y al 4,23% le falta la escalera de emergencia.

Además, el 23,18% de los planos y carteles en andenes y estaciones son ilegibles y el 59,62% de las estaciones no tiene botiquines de primeros auxilios disponibles. "De 1 a 10, calificaría a la seguridad en los subtes con un 4 o 5 -dijo a LA NACION Susana Andrada, presidenta del CEC-. La irregularidades más graves son la falta de matafuegos y de escaleras de evacuación."

El relevamiento se realizó entre el 22 y 24 de marzo último, en las cinco líneas de subte. Se inspeccionaron 52 andenes de diversas estaciones y 35 formaciones que componen un total de 189 coches. En 26 de ellos no había matafuegos y ocho no tenían escaleras.

Metrovías, la empresa concesionaria de los subtes, aseguró que ninguna formación sale sin los matafuegos. "Cada mañana, previo al inicio del servicio se hace un check list sobre cada uno de los trenes que se despachan y, entre otras cosas, se confirma que cada uno de los coches cuente con el matafuego. Además, todos los coches tienen escaleras de evacuación."

Según dijeron en la empresa, una posible explicación de la falta de matafuegos serían los robos que se suceden a menudo en las estaciones y que se producen durante el día. "Es muy frecuente este tipo de situaciones", aseguraron en Metrovías.

Por las líneas

Según se desprende del informe del CEC, la línea B, cuyas cabeceras son Alem-Los Incas, es la más insegura ya que es la que tiene mayor cantidad de matafuegos faltantes. En total, hay 14 vagones -el 33,33% del total- sin extinguidores para incendios. Eso sí: todos los coches de esta línea poseen las escaleras de evacuación.

Un dato curioso es que la falta de elementos para combatir el fuego se concentra en los vagones de los extremos. En 11 de las 35 formaciones se da esta situación, según el informe.

La línea D, cuyo recorrido es Catedral-Congreso de Tucumán, también presenta, según el CEC, varias irregularidades en cuanto a la seguridad de los usuarios. En total faltan seis matafuegos y cuatros escaleras en los coches. La línea A ofrece mejores condiciones de seguridad. Allí todos los vagones tienen los matafuegos y las escaleras correspondientes.

El estudio también se refiere a la ubicación de los matafuegos y de los carteles que indican dónde están. "El 40% no tienen carteles que lo informen adecuadamente. Además, encontramos distintas ubicaciones [de los extinguidores] que calificamos como buena, regular o mala, de acuerdo con la visibilidad que ofrecen. Y el 59,4% están en lugares poco visibles para el usuario", dijo Andrada.

Los matafuegos con buena visibilidad están ubicados en los laterales extremos del vagón sobre la línea de los asientos; los que ofrecen una visibilidad regular se encuentran al costado de la puerta del conductor, al ras del piso, y los que tienen peor visibilidad están dentro de cabinas de choferes que no están en uso o debajo de los asientos.

"La ubicación de los matafuegos varía en función a cada tren. En los coches de la línea A están en la parte de arriba, mientras que en el resto de las líneas se encuentran debajo de los asientos", aseguraron en Metrovías.

Por Laura Reina
De la Redacción de LA NACION

Carencias detectadas

Matafuegos

En el 13,75% de los coches faltan matafuegos. Además, el 59,4% está ubicado en lugares poco visibles para los usuarios, como debajo de los asientos y en cabinas de conductores en desuso y cerradas con llave.

Escaleras

Faltan en el 4,23% de los coches. En los vagones están señalizadas, aunque los carteles son pequeños y se pierden entre los avisos de publicidad. La línea D es en donde faltan más escaleras para evacuación. No hay en cuatro coches.

Planos de evacuación

Según el informe del CEC, hay en los andenes de las cinco líneas 138 planos de ubicación de salidas de emergencia en los que se explican las normas de seguridad. Pero el 23,18% están ilegibles a causa de la humedad.

Primeros auxilios

Aunque Metrovías asegura que todas las estaciones están equipadas con botiquines de primeros auxilios, el informe del CEC sostiene que en el 59,62% de los casos no están disponibles para los usuarios del subterráneo.

Carteles

El informe sostiene que el 40% de los carteles que indican la ubicación de los matafuegos no informan adecuadamente la ubicación del extinguidor de incendios. Y el 6,93% informa sobre matafuegos inexistentes.

Opinan los usuarios

Alejandro Yraidini

  • "La verdad es que no vi muchos matafuegos ni carteles que indiquen las salidas de emergencia o planos de evacuación. Igual la gente no mira los carteles; prefiere preguntar antes que fijarse."

Analía Chicharroni

  • "Sinceramente, no soy una persona que se fije en esas cosas de seguridad. Pero la verdad es que tampoco vi que estuvieran bien señalizadas en los vagones. De todas maneras, creo que el subte es un medio seguro."

Claudio Pacio

  • "Personalmente, no soy de fijarme en esas cosas. Igual creo que estas cuestiones deberían estar más visibles. En la línea A me llama la atención la antigüedad de los vagones, dan sensación de inseguridad, aunque nunca tuve ningún problema."
 
 
 
 
 
 
 
 
Ratifican los diputados un convenio de 2004
 

Controversia por la Policía Comunitaria en la Legislatura

 Según el macrismo, no es útil al vecino
 

  • Hace dos años, la Nación y la Ciudad acordaron abocar 500 agentes de la Policía Federal a la seguridad urbana l Están en la calle y hay discusión sobre sus servicios

 
Con un atraso de dos años, la Legislatura porteña ratificará hoy el convenio celebrado en enero de 2004 entre el gobierno porteño y el Ministerio de Justicia de la Nación para la puesta en funciones de la Policía Comunitaria, un grupo de agentes perteneciente a la Policía Federal -pero cuyos sueldos paga el Poder Ejecutivo de la Ciudad- orientado a cumplir tareas de seguridad urbana y hoy abocado, principalmente, a sancionar infracciones de tránsito y contravenciones.

Sin embargo, la oposición macrista asegura que no se advierte el trabajo de estos uniformados y duda de que sirvan a los vecinos de la Capital.

Es que la demora de los diputados locales no frenó -explicaron a LA NACION fuentes del gobierno porteño y de la Comisión de Seguridad de la Legislatura- la creación de esta unidad, que comenzó a actuar con los 500 agentes previstos por aquel convenio de 2004 y, a fines de 2005, incorporó otros 500 uniformados, luego de la firma de un nuevo protocolo a raíz de la serie de violaciones ocurridas en Núñez.

Estos últimos aún no salieron a la calle, agregaron las fuentes, pues están terminando su capacitación. Además de la formación que recibe todo agente de la Policía Federal Argentina, sostuvieron, cuentan con una preparación especial en materia de contravenciones, derechos humanos, políticas antidiscriminatorias, tránsito, etcétera.

A raíz del segundo convenio firmado, dijo a LA NACION la diputada kirchnerista Silvia La Ruffa, todas las órdenes que recibe la Policía Comunitaria -emitidas por el Superintendente de Seguridad Metropolitana de la fuerza- llevan también la firma del secretario de Seguridad Urbana de la Ciudad (subsecretario, a partir de la sanción de la ley de ministerios).

"Es un pequeño avance en materia de autonomía la fórmula que encontró el gobierno nacional de dar cierta injerencia al gobierno porteño en la policía, sobre todo en lo referente al tránsito y a las contravenciones. Aunque, al ser agentes de la Policía Federal, deben actuar ante cualquier delito."

Desde el Ministerio de Gobierno de la Capital, que agrupa las secretarías de Seguridad y de Justicia, coincidieron en que "la Ciudad participa en la confección del listado de tareas y objetivos de la Policía Comunitaria, sentada en una misma mesa con la Superintendencia", indicaron las fuentes.

Según La Ruffa, a mediados de 2005 el entonces jefe de la Dirección de Policía Comunitaria, comisario inspector Mario Patané, comunicó a la Legislatura que de los 500 agentes que cumplen funciones, 460 lo hacen en el Cuerpo de Policía de Tránsito; 15, en asuntos contravencionales y de faltas; cinco, en custodia del edificio de la Legislatura, y 20, en custodia de edificios del Poder Judicial.

Dudas

Todo este detalle no conforma a la oposición macrista, cuyos referentes en seguridad dudan de que los agentes sirvan en objetivos fijados por el Ejecutivo porteño. "Acompañaremos la ley, porque sólo perfecciona un acto legal precedente. Pero enseguida presentaremos un pedido de informes para conocer de qué se ocupa exactamente este cuerpo", dijo a LA NACION el vicepresidente del bloque de Compromiso para el Cambio, Martín Borrelli.

"No vemos que estos agentes de la Policía Federal pagados por la Ciudad les presten a los vecinos servicios diferenciados. No tienen un uniforme que los identifique, no están destinados en ninguna comisaría, ni contribuyeron a bajar el índice de inseguridad. El sueldo y el equipamiento lo solventa la Ciudad, pero no están bajo las órdenes del jefe de gobierno, como se pretendía", concluyó.

Angeles Castro

 
 

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

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