Categorías
POLÍTICA

La gira presidencial: reunión con privatizadas

La Nación
Kirchner pidió en España paciencia para el aumento de las tarifas

Dijo que se busca evitar la inflación; el Estado recuperará el 5% de Aerolíneas

MADRID.­– Paciencia. La palabra clave que trajeron a España el presidente Néstor Kirchner y sus ministros se aplicó seguido en los últimos dos días ante la duda de inversores y funcionarios sobre cuándo se aplicarán los aumentos en las tarifas de servicios públicos.

En el máximo hermetismo, el Presidente recibió ayer a los ejecutivos de las privatizadas de capitales españoles y no faltaron a la cita las dos compañías que más reclaman que se descongelen las tarifas: Gas Natural Ban y Endesa (Edesur).

Entre reunión y reunión, se firmó el acuerdo con Aerolíneas Argentinas por el cual el Estado recuperará acciones en la compañía por el 5 por ciento. Fue el éxito de una de las negociaciones más duras, aunque los dueños de la compañía esperan que sea un paso previo a la autorización para vender más caros los pasajes de cabotaje.

La respuesta oficial fue similar en todos los casos: los aumentos saldrán en un plazo cercano, cuando las variables económicas alejen el peligro de un impacto en la inflación, dijo una alta fuente de la delegación argentina.

“El que creyó en nuestra palabra y tuvo paciencia, ganó. En ningún caso hubo retrocesos en la negociación”, añadió el funcionario.

Pero otro de los principales miembros de la delegación argentina aclaró que en las audiencias del Presidente con los ejecutivos nadie planteó nada sobre las tarifas. “La mayoría coincidió en que están mejorando sus negocios y que quieren invertir. Hay un clima mejor”, sintetizó la fuente, que estuvo en todas las reuniones.

En España, pese a los elogios públicos, hay impaciencia. Las preguntas sobre tarifas surgieron en las gestiones previas que encabezó el ministro de Planificación, Julio De Vido, con cada compañía.

La cuestión tarifaria surgió también en la reunión que mantuvieron la ministra de Economía, Felisa Miceli, y su par español, Pedro Solbes. Nunca en forma de reclamo, aclararon tres fuentes consultadas.

En la comitiva de Kirchner todos destacaban el espaldarazo que dio el rey Juan Carlos I en su mensaje de bienvenida al Presidente en el Palacio Real: dijo que la Argentina “ha logrado superar en muy pocos años la grave situación de crisis” y llamó a “cuidar juntos” los intereses comunes.

Paradójicamente, con esa visión coinciden muchos empresarios peninsulares que se quejan: creen que ya no hay una emergencia que justifique medidas extraordinarias, como son los congelamientos de tarifas.

El gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero no quiere presionar y maneja el tema con cautela. Ha dicho hasta el hartazgo que hay que apoyar el proceso de crecimiento argentino y que las empresas ganan cada vez más.

El mensaje de Kirchner incluye esa variable: a todos los empresarios que vio les garantizó su interés por recibir más inversión privada y porque todos los que apuesten a la Argentina saquen ganancias.

Hasta ahora pudo mostrar un megaproyecto de Abertis para ampliar la avenida General Paz (sobre lo que se informa en la Pág. 7). Y hoy se entusiasma con el anuncio de un fuerte incremento de las inversiones de Repsol YPF en el área de exploración petrolera.

Conflictos pendientes

Kirchner inició la parte oficial de su importante visita a España con la intención de dejar señales de que la etapa de tensiones con las empresas empieza a superarse. Por eso quiso que fueran a verlo todos los presidentes de las compañías de servicios con intereses en la Argentina.

Durante tres horas no pararon de entrar coches de lujo en el Palacio de El Pardo, la residencia que el rey ofrece para la estada de los huéspedes del Estado.

Como De Vido ya había hablado con todos el día anterior, no habría sorpresas para Kirchner.

Estuvo César Alierta, máxima autoridad de Telefónica. Con esa empresa, la relación atraviesa su mejor momento, después del acuerdo anunciado dos meses atrás.

Después, los directivos de Gas Natural entraron en los salones desde donde décadas atrás gobernaba el dictador Francisco Franco. El presidente de la compañía, Salvador Gabarró, saludó a Kirchner y estuvo algo más de 20 minutos.

La empresa gasífera se queja porque, pese a que se autorizó por decreto un aumento de las tarifas domiciliarias, la medida está trabada en el ente regulador.

De Vido no dará la orden de autorizar la aplicación por ahora por temor a un impacto en la inflación. Pero ante Kirchner hablaron de proyectos y ni mencionaron la palabra prohibida.

«Son empresas que tienen concesiones por 25 años; si tienen que esperar dos o tres meses más no es nada», dijo un funcionario que estuvo con Kirchner en las audiencias.

Endesa, que controla la eléctrica Edesur, está un paso atrás: todavía no se firmó el decreto presidencial. También se les comunicó que deben tener paciencia. Pero en el Gobierno dicen que la reunión con Manuel Pizarro, CEO de la compañía, fue «una de las mejores». El empresario hizo un balance positivo sobre sus negocios en la Argentina y mencionó un proyecto para invertir en una central termoeléctrica, según fuentes argentinas.

A El Pardo también entraron el presidente del Grupo Prisa, Jesús Polanco, y una comitiva del Banco Santander.

Fue una carrera contra el tiempo. Kirchner había salido a las 16 de la recepción de Juan Carlos I en el Palacio Real y empezó dos horas después la ronda empresaria. Tenía que terminar antes de las 20.30 para llegar bien a La Moncloa, donde Zapatero lo esperaba para una cena informal.

Anoche la excusa fue el partido de Argentina en el Mundial, pero hoy será la reunión oficial entre los dos presidentes. Kirchner quería mostrar ahí un escenario más aliviado con los inversores españoles.

Por Martín Rodríguez Yebra
Enviado especial

Hoy, con Zapatero y con más empresarios

Kirchner tendrá otra intensa jornada

MADRID.- Hoy no será un día más en la visita del presidente Néstor Kirchner a España. Más bien, todo lo contrario: a las 18.30 se reunirá con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para firmar el acuerdo bilateral de asociación estratégica.

Zapatero recibirá al presidente argentino en el Palacio de La Moncloa, aunque ambos mandatarios ya se han encontrado ayer en el almuerzo ofrecido a Kirchner por los reyes de España y luego estuvieron juntos en la residencia presidencial para ver el partido que jugaron la Argentina y Holanda por el Mundial de fútbol.

La entrevista entre Kirchner y Zapatero estará marcada por los asuntos económicos, entre los que figura, según fuentes oficiales argentinas, la posibilidad de negociar la deuda de 1000 millones de dólares aportados por España para la operación de blindaje económico que impulsó en 2001 el entonces presidente Fernando de la Rúa.

El mismo tema fue abordado ayer por la ministra de Economía Felisa Miceli y su colega español, Pedro Solbes (como se informa en la página 6).

Por la mañana, Kirchner visitará el Congreso de los Diputados, donde será recibido por su presidente, Manuel Marín; acudirá al Ayuntamiento de Madrid para reunirse con el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y asistirá a un almuerzo ofrecido por el presidente del Consejo Superior de Cámaras de España, Javier Gómez-Navarro.

Además, el presidente argentino tiene previsto un importante encuentro con el presidente de la petrolera Repsol YPF, Antonio Brufau, donde se espera el anuncio de una fuerte inversión en nuestro país.

Por la tarde, antes de visitar La Moncloa, Kirchner será recibido por el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresarias (CEOE), José Cuevas, que es la principal entidad española del sector empresarial.

La visita de Kirchner a España finalizará con una comida en el palacio de La Moncloa ofrecida en su honor y el de su esposa, la senadora Cristina Fernández.

Agenda

  • 9.00: visita al Congreso de los Diputados. Néstor Kirchner será recibido en ese lugar por el presidente del cuerpo legislativo, Manuel Marín.
  • 11.00: visita al Ayuntamiento de Madrid, donde lo agasajará el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón (del Partido Popular).
  • 14.00: almuerzo en el Consejo Superior de Cámaras, que reúne a pequeños y medianos empresarios de España.
  • 18.30: audiencia con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
  • 20.00: firma de acuerdos de inversión con la empresa petrolera Repsol-YPF.
  • 21.00: comida oficial ofrecida por Rodríguez Zapatero al Presidente y a Cristina Kirchner.

La visita presidencial: almuerzo protocolar en el Palacio Real

El rey Juan Carlos I elogió la marcha de la economía

A la vez, ponderó el liderazgo de Kirchner

 MADRID.- El poder económico de España nombre por nombre, el presidente del Gobierno, medio gabinete, los dueños de medios de comunicación La lista de personalidades que el rey Juan Carlos I convocó ayer para agasajar a Néstor Kirchner en el Palacio Real era una muestra en sí misma del espíritu del monarca por respaldar a la Argentina.

Por si faltaba énfasis, el breve discurso que pronunció para abrir el almuerzo dejó una frase rotunda: «Gracias a vuestro liderazgo y al esfuerzo compartido de todos los argentinos podemos afirmar, con admiración y con orgullo, que la Argentina ha logrado superar, en muy pocos años, la grave situación de crisis en la que se vio sumida».

Fue un apoyo contundente aunque algunos de los empresarios presentes -sobre todo los que tienen negociaciones pendientes con la Argentina- sintieron que era un elogio con doble filo.

No les sonó casual que el rey diera por superada la emergencia en la que se basaron medidas como el congelamiento de tarifas y el default de una deuda bilateral con España por casi 900 millones de dólares.

No habrá aclaración alguna de la Casa Real. Más bien quedará el gesto fuerte de recibir con tanta deferencia al presidente argentino y marcar el tono de la visita.

«A esa envidiable interrelación se añaden hoy nuevos intercambios, importantes lazos económicos y nuevas generaciones de empresarios y profesionales que se han establecido en nuestros países», dijo. Y agregó que confía «plenamente» en el futuro de la Argentina.

Atronaron los aplausos cuando el rey terminó su discurso de bienvenida.

Kirchner lo retribuyó con palabras de agradecimiento. Habló de la «solidaridad dada a los argentinos durante el horror de la dictadura del 76 y durante la crisis profunda de 2001». Antes, Kirchner y Juan Carlos I habían estado reunidos durante una hora en el Palacio de la Zarzuela, la residencia de los reyes.

Muestra de cariño

«Hubo una muestra de cariño muy fuerte y nos dijo lo bien que veía la recuperación argentina y la situación de las inversiones españolas», relató anoche el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

De la Zarzuela, los jefes de Estado partieron al Palacio Real, en pleno centro de Madrid. Juan Carlos paseó a Kirchner por el majestuoso edificio, pasaron solos por delante del trono y se acomodaron en la antesala de donde iban a comer para cumplir con el pasamanos.

Se sumaron Cristina Fernández de Kirchner, la reina Sofía, el príncipe Felipe y la princesa Letizia. De a uno fueron pasando el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, sus ministros y una cantidad de ejecutivos que representaban el 70 por ciento del PBI español.

Obligados por el protocolo, los Kirchner soportaron con algo de incomodidad los apretones de manos y las reverencias de más de 150 personas.

Ante el rostro serio del rey, el Presidente bromeó cuando le tocó saludar a sus propios ministros y los trató como si fueran celebridades. «¿Cómo le va, jefe de Gabinete?», dijo cuando pasó Alberto Fernández, con quien pasa más de la mitad del día en la Casa Rosada.

Cristina Kirchner -tapado de verano de seda fucsia y vestido color natural- cada tanto le tocaba el hombro a la reina y le hacía comentarios por lo bajo. Sofía asentía en silencio.

Cuando le llegó el turno a Antonio Brufau, el presidente de Repsol, Kirchner lo saludó con una sonrisa y un gesto de aprobación. La petrolera prevé anunciar hoy un aumento de sus inversiones en la Argentina.

Cambió a la frialdad cuando le tocó estrechar la mano al empresario argentino Santiago Soldati (amigo del rey).

Fue larga la ceremonia y no faltaron los tropiezos con las reglas del protocolo.

Besos a la reina

El ministro de Planificación, Julio De Vido, prefirió darle un beso a Cristina Kirchner cuando pasó delante de ella. El siguiente en la lista, el diputado peronista José María Díaz Bancalari, lo imitó pero no se limitó a la primera dama: besó a la reina y a Letizia Ortiz. Las dos se quedaron de piedra por el gesto inusual del diputado bonaerense.

Los alabarderos les franquearon el paso a los invitados y a los reyes. Pasaron a comer y en la mesa siguieron los elogios y las promesas de mejorar la relación bilateral.

Kirchner se fue feliz por el discurso de Juan Carlos I frente a semejante auditorio. Y siguió la gira palaciega en El Pardo, donde le tocó a él ser el anfitrión de muchos de los que ya habían compartido de lejos el almuerzo que pudo haber marcado el tono de la visita.

«El clima con España es otro», resumían anoche en la comitiva argentina.

Por Martín Rodríguez Yebra
Enviado especial

Por David Encina

Periodista

Ver perfil en LinkedIn / twitter.com/DavidEncina

Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

Contacto: mencin@palermo.edu / david.encina@facebook.com / encina_david@yahoo.com.ar/ m.david.encina@gmail.com

Más información ver en David Encina V. - PRENSA.
http://cualeslanoticia.com/prensa/

Una respuesta a «La gira presidencial: reunión con privatizadas»

¿Qué opinas? Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: