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La Iglesia reabre el debate por Lefebvre

La Nación
 
A 17 años del último cisma

Los cardenales analizaron con el Papa la admisión del movimiento que se opuso al Concilio Vaticano II
 
 
 
 

ROMA.- La posible admisión del movimiento lefebvrista, que hace 17 años provocó el último cisma en la Iglesia por oponerse a las reformas del Concilio Vaticano II, el papel que en adelante cumplirán los obispos que hoy se retiran a los 75 años y el diálogo con el islam ocuparon los principales momentos de reflexión en el encuentro que el papa Benedicto XVI mantuvo ayer con los cardenales de todo el mundo.

El encuentro, que reunió a 193 purpurados, fue convocado por el Pontífice para afrontar los grandes desafíos que en estos momentos encara la Iglesia, en vísperas del consistorio en el que hoy serán creados los primeros 15 cardenales designados por el Papa.

Al abrir la reunión, el Pontífice propuso como tema de reflexión el ejemplo de San Toribio de Mogrovejo, que en el siglo XVI difundió la fe en Perú, pero criticó a los que querían convertir por la fuerza a los indios.

"Esta reunión es una muestra de la importancia que Su Santidad atribuye al Colegio Cardenalicio. Por nuestra parte, nos comprometemos a corresponder a la misión que la Iglesia espera de nosotros", expresó el secretario de Estado del Vaticano y decano de los cardenales, Angelo Sodano, en el saludo inicial.

Tras la introducción de Sodano, hablaron sobre el posible acercamiento con el movimiento lefebvrista los cardenales Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, y Darío Castrillón Hoyos, titular de la Congregación para el Clero y presidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei, encargada del diálogo abierto con la Fraternidad San Pío X.

"En toda familia hay asuntos que suscitan divergencias", admitió Castrillón Hoyos. "Los recibiremos con los brazos abiertos, aunque hay que estudiar cómo hacerlo. Estamos en camino y necesitamos la ayuda de Dios", agregó.

El arzobispo Piero Marini, en tanto, declaró a la prensa local que "el cisma se podrá reabsorber siempre que acepten totalmente el Concilio Vaticano II y sus enseñanzas. Si no es así, no hay nada que hacer". Añadió que si la mayoría de los fieles se ha adaptado a los cambios establecidos en los años 60, "¿por qué no los seguidores de monseñor Lefebvre?".

Fuentes vaticanas señalaron que los cardenales no dieron soluciones al conflicto, sino que intercambiaron ideas.

En agosto de 2005, cuatro meses después de ser elegido, el papa Benedicto XVI demostró su voluntad de apertura y recibió en Castelgandolfo a monseñor Bernard Fellay, superior general de la Fraternidad de San Pío X.

Hace dos años, el cardenal Castrillón Hoyos había oficiado en la basílica de Santa María la Mayor, de Roma, una misa tridentina, siguiendo el rito preconciliar de San Pío V, que regía antes de la reforma litúrgica.

La defensa a ultranza de este rito había sido una de las razones que llevaron al cisma el 30 de junio de 1988, cuando Lefebvre, sin escuchar las peticiones del Vaticano, ordenó cuatro obispos sin el permiso del Pontífice y automáticamente se produjo la excomunión. Según sus propios datos, la Fraternidad de San Pío X cuenta con cuatro obispos, unos 400 sacerdotes, 200 monjas, 100 seminaristas y 200.000 fieles en todo el mundo.

La edad de los obispos

La edad del retiro de los obispos, que hoy deben presentar su renuncia a los 75 años, fue otro tema abordado en la reunión de los cardenales con el Papa. La discusión fue promovida especialmente por monseñor Giuseppe Casale. ex obispo de Foggia, retirado en 1999.

Dado que la esperanza y la calidad de vida han aumentado en los últimos años, algunos sectores eclesiásticos promueven la posibilidad de elevar el límite hasta los 80 años, en coincidencia con la edad en que los cardenales dejan de ser electores en un eventual cónclave.

El tema se relaciona con la reforma de la Curia romana, ya comenzada por Benedicto XVI con la unificación de varios organismos pontificios. El objetivo, según fuentes vaticanas, es agilizar y simplificar la maquinaria administrativa de la Santa Sede.

También se habló de las relaciones entre las distintas religiones, en particular con el islam, con intervenciones de Sodano y del cardenal nigeriano Francis Arinze, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y presidente emérito del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.

El encuentro de ayer -en el que participaron los cardenales argentinos Jorge Bergoglio y Jorge Mejía- anticipa el consistorio ordinario de hoy, en el que el Papa creará 15 nuevos cardenales. Entre ellos, se encuentra el obispo de Hong Kong, Joseph Zen Zekiun, quien ayer admitió la posibilidad de que la Santa Sede permita que el gobierno chino emita su opinión en el nombramiento de obispos en ese país, como un modo de acercar posiciones.

Los lazos diplomáticos están rotos desde 1951 y China pide dos condiciones para reanudarlo: la ruptura de las relaciones entre el Vaticano y Taiwan, y que la opinión del gobierno sea escuchada en los nombramientos episcopales.

Agencias EFE, ANSA y Zenit

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

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