Linea 60: sus trabajadores derrotaron a una patota enviada por la empresa.

Alternativa Socialista, publicación del MST – Mov. Socialista de los Trabajadores en Proyecto Sur.

Desde hace varios años, tanto las patronales, como la burocracia sindical y también los gobiernos de turno, contratan patotas, matones o barras bravas, para atacar a los trabajadores que luchan y a las nuevas direcciones sindicales democráticas y combativas. Así lo hizo la conducción de la UTA contra los trabajadores del Subte, así lo hizo el gobierno kirchnerista contra los trabajadores del Hospital Francés, o Pedraza y la Unión Ferroviaria contra los trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca. Esas patotas a veces son totalmente de afuera, pero en otros casos, son personal contratado y pagado por la patronal, el gobierno o la burocracia, que cobran en blanco como los otros trabajadores, pero que su única “tarea” es ser mano de obra violenta, al servicio de los que le pagan el salario.

D.O.T.A. incorporó matones armados a su personal

Desde hace varios meses, y como han venido denunciando reiteradamente los trabajadores y el Cuerpo de Delegados de la línea 60, la empresa monopólica D.O.T.A., incorporó casi 200 personas, que provienen de hinchadas de fútbol, de sectores violentos y patoteros, con el único objetivo de intentar dividir, agredir y atacar a los trabajadores, en particular a los delegados. Durante estos meses hubo múltiples amenazas, todo tipo de calumnias y varias agresiones por parte de este sector, contra los trabajadores y sus legítimos representantes. Incluso este sector fue parte activa de la organización de la Lista 2, que se presentó a las recientes elecciones con una campaña sucia y mentirosa contra los delegados, y con todo el apoyo de la empresa obtuvo menos del 20% de los votos.

A pesar de esto, la empresa se venía sentando a negociar con ellos, les daba todo tipo de privilegios, porque eran su proyecto alternativo a los delegados democráticos y combativos que eligieron mayoritariamente, una vez más, los trabajadores de la 60.

La patota armada atacó a los trabajadores y fue derrotada por completo

El lunes 19 de setiembre, la patota pasó a la acción en forma intensiva. En la cabecera de Constitución, en la madrugada, incendiaron el auto del compañero Néstor Marcolin, montando una provocación contra el cuerpo de delegados. Y en horas del mediodía, cuando los trabajadores de Ing. Maschwitz, reunidos en asamblea, debatían democráticamente como responder esta provocación, unos 20 matones intentaron romper la asamblea con gritos y amenazas. Como fueron rechazados y repudiados por los trabajadores, se retiraron. Pero volvieron de nuevo, esta vez en un número de 50, con armas de fuego, cuchillos y otros elementos violentos, quisieron romper la asamblea y agredir a los trabajadores y a los delegados. Uno de los matones llegó a martillar el arma contra el pecho de uno de los compañeros de la 60.

La reacción de los trabajadores no se hizo esperar. Los trabajadores podemos tener opiniones distintas sobre muchos temas, pero hay una cosa, en la que estamos completamente unidos. Defendemos nuestros derechos y a nuestros compañeros, a muerte. Los defendemos con nuestra propia vida. Por eso, la asamblea desarmó a la patota, los corrió por toda la planta, y les dio una verdadera lección. Tanto, que tuvo que intervenir la policía, disparando balas de goma. Un trabajador de la 60 recibió un balazo en la pierna y otro se fracturó. Los patoteros terminaron varios hospitalizados y otros rescatados por la policía, para poder salir de la empresa.

El lunes 25, cuando ya se había levantado el paro, firmado el acta y la línea circulaba con normalidad, una camioneta llegó a Maschwitz, trayendo otra vez a la patota. La reacción obrera fue inmediata. “La patota acá no entra” gritaron los trabajadores, con los delegados a la cabeza. Y de inmediato, se paró la cabecera, y a los pocos minutos también se paró Constitución, las unidades dejaron de salir por más de 30 minutos. Todo volvió a la normalidad cuando la camioneta y la patota se fueron. El martes aparecieron en Rincón y se volvió a parar. Si siguen viniendo pueden volver las medidas.

Los trabajadores de la 60 demostraron como se enfrenta y como se derrota a la patota de la DOTA. Con unidad, con organización y con lucha. Con asambleas democráticas donde todos pueden expresarse, pero lo que se resuelve por mayoría, es sagrado para todos. Así se construyó la agrupación Al Volante y el Cuerpo de Delegados. Así se ganaron las conquistas que hoy tenemos. Así debemos seguir.

¿Qué opinas? Deja un comentario