Los yankis también matan por cualquier cosa

Clarín.com
 

ESTADOS UNIDOS: POLEMICA POR LA POLITICA ANTITERRORISTA

La policía sospechó de un pasajero y lo mató en el aeropuerto de Miami


Era un estadounidense que había llegado desde Medellín. Según las autoridades, el hombre dijo que tenía una bomba en su equipaje de mano y un agente federal le disparó. No se encontraron explosivos.
Podría haber sido una película de acción de Hollywood. Pero ocurrió ayer, en el siempre concurrido aeropuerto de Miami. En una situación muy confusa un pasajero, que arribaba en un avión de American Airlines procedente de Colombia, murió baleado por agentes federales, en medio de escenas de pánico y caos.

Según algunas versiones, el hombre dijo que llevaba una bomba en su equipaje de mano y muy alterado salió corriendo desde la nave hacia el aeropuerto. Lo balearon en la manga que conecta el avión con el aeropuerto. El pasajero, que luego fue identificado como Rigoberto Alpizar, un ciudadano estadounidense de 44 años, había salido de Medellín y su destino final era Orlando.

Según otros testigos, el hombre no llevaba explosivos, sino que sufría una alteración mental.

Un portavoz del Ministerio de Seguridad Interior de EE.UU., Brian Doyle, informó que el incidente se produjo en el vuelo 924 de American Airlines, un Boeing 757. Fuentes citadas por la TV estadounidense dijeron que el pasajero discutió con su esposa y luego se dirigió a hacer los trámites de migración, pero sorpresivamente decidió volver al avión.

Fue en ese momento que les dijo a los agentes que tenía una bomba en su bolso de mano. Enseguida fue interceptado por los agentes federales pero logró huir del avión, que había aterrizado en la puerta 42 de una de las terminales de ese gran aeropuerto.

De acuerdo con la versión oficial, uno de los dos agentes encubiertos que viajaban en el avión —una modalidad que se adoptó en EE.UU. después de los atentados del 11 de setiembre de 2001— persiguió al pasajero, logró que se detuviera y le ordenó que se tendiera en el piso.

Según Doyle, Alpizar no obedeció la orden y cuando intentó llevar las manos a su bolso, un agente le disparó hasta matarlo. Las autoridades informaron que ninguno de los demás pasajeros resultó herido.

Fue la primera vez que sucede desde los ataques terroristas del 11 de setiembre, señaló Doyle.

Los informes oficiales no indicaron si se trató de un acto de terrorismo, pero los agentes especiales que revisaron el avión y los equipajes no encontraron rastros de ninguna bomba.

Después del tiroteo, los investigadores colocaron las valijas de los pasajeros sobre la pista y permitieron que perros las olfatearan en busca de explosivos. Pero no encontraron nada.

El vuelo había llegado a Miami proveniente de Medellín a las 12.16 del mediodía, hora local, y estaba programado para partir dos horas después rumbo a Orlando, informó el portavoz de la aerolínea, Tim Wagner.

"Aún no sé si el pasajero estaba en el avión e iba a descender, o si iba a abordar el avión" para seguir vuelo, señaló. Pero explicó que, como el tiroteo se produjo poco después de las 2 de la tarde, es posible que los pasajeros estuvieran preparándose para partir. La lista de pasajeros para Orlando era de 105, agregó. Otras fuentes no oficiales hablaban de más de 130 personas a bordo.

Por su parte, el portavoz de la agencia de aviación civil de Colombia, Martín González, dijo que el vuelo partió de Medellín "sin problemas".

Una de las pasajeras del avión, Mary Gardner, dijo por teléfono celular a canales de TV y radios locales que vio cómo el hombre corría "frenéticamente" hacia la salida del avión. "Iba desesperado, agitando los brazos en el aire", describió.

Gardner, quien quedó retenida varias horas en el aeropuerto junto con el resto de los pasajeros para ser interrogada por las autoridades, agregó que después de los disparos vio que una mujer, aparentemente la esposa de Alpizar, gritaba que su marido padecía de una enfermedad mental.

"Es mi esposo. Es bipolar y no ha tomado su medicina", gritó la mujer según la testigo, quien dijo que no vio el tiroteo pero que escuchó entre tres y cinco tiros.

La bipolaridad es un trastorno de la personalidad caracterizado por lapsos maníaco depresivos, y pasos repentinos de la depresión a la euforia. Quienes lo padecen deben recibir medicación regularmente.

El episodio desató una inmediata polémica acerca de los poderes de los agentes federales a bordo de los aviones y sus criterios para disparar a matar contra sospechosos.

Gardner contó que después del tiroteo la policía subió al avión y les ordenaron a los viajeros quedarse quietos y poner las manos detrás de la cabeza. "Fue un momento de terror. No nos dejaban movernos ni menos tocar nuestros equipajes o bolsos", relató la pasajera.

La zona que rodea la terminal D, donde quedó estacionado el avión, estuvo cercada por las autoridades hasta varias horas después del incidente. Con todo, las demás puertas de embarque, con excepción de la 42, reanudaron sus actividades.

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