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POLÍTICA

NARCOTRAFICO: INVESTIGACION DE LA JUSTICIA FEDERAL

Clarín

 

Hallan 12 pistas de aterrizaje clandestinas para los "narcos"

Están en el sur de Santiago del Estero. Son de tierra apisonada y tienen hasta 700 metros de largo. Creen que allí bajaban droga para distribuir en otras provincias. Ya hay 5 detenidos, dos de ellos policías.
Julio Rodríguez. SANTIAGO DEL ESTERO. CORRESPONSAL

santiagodelestero@clarin.com
La Justicia federal descubrió que hay 12 pistas de aterrizaje clandestinas ubicadas en el sur de Santiago del Estero, muy cerca del límite con Santa Fe. Las pistas son utilizadas por narcotraficantes y contrabandistas que ingresan droga desde Bolivia y Paraguay. Por el caso ya hay cinco detenidos, dos de ellos son policías santiagueños acusados de trabajar en connivencia con los narcos y "liberarles el paso" para la distribución de droga.

De acuerdo con datos del expediente a los que accedió Clarín, la investigación comenzó tras la confesión de un narco "arrepentido" detenido en Santa Fe. Este hombre reveló en el juzgado federal de Reconquista que policías santiagueños ayudan a los narcos para que estos bajen su mercadería y la saquen libremente de los campos donde están las pistas clandestinas. Según los investigadores, esa droga es llevada mayoritariamente hacia Santa Fe, Córdoba y Mendoza, aunque en menor medida también harían viajes al conurbano bonaerense.

Escuchas telefónicas a las que tuvo acceso Clarín comprometen a policías santiagueños. Fueron realizadas por la SIDE a pedido del juez federal santafesino (ver Escuchas).

Este juez es Virgilio Palud, de Reconquista. Comprobó la existencia de las pistas de aterrizaje a través de informes de inteligencia, de Fuerza Aérea y de la Gendarmería, pero además sobrevoló personalmente la zona y fotografió las pistas clandestinas.

Los investigadores dicen que los aviones de pequeño porte que ingresan por el norte del país son imposibles de detectar debido a la carencia de radares efectivos. Dicen que hay pocos y con tecnología obsoleta (ver Un plan…).

Un juez santiagueño, Alvaro Mansilla, titular del Juzgado del Crimen de Añatuya, comenzó a actuar de oficio e imputó a dos policías, que finalmente fueron detenidos anteanoche. Estos policías fueron indagados y, según revelaron a Clarín altas fuentes del caso, habrían involucrado a sus superiores.

El juez santiagueño, que se reunió en Reconquista con Palud, investiga a un amplio grupo de policías santiagueños por presunta corrupción, enriquecimiento ilícito y posibles conexiones con narcos y contrabandistas.

Así se supo que en el puesto caminero de Palo Negro, en Santiago, casi en el límite con Santa Fe y también en la localidad de Herrera y en la ciudad de Selva, había policías que tenían contacto con una de las bandas que operan en la zona.

Las escuchas fueron facilitadas por Palud al juez santiagueño Mansilla, pero como éste es un juez provincial, no puede investigar narcotráfico o contrabando (delitos federales). Por eso su investigación apunta a determinar si hubo un excesivo crecimiento patrimonial de los policías que actuaron en el puesto caminero de Palo Negro y en la localidad de Los Juríes, lindante con el departamento 9 de Julio, en la provincia de Santa Fe.

A los dos policías detenidos hasta ahora los grabaron en conversaciones con narcos. Uno de estos era un hombre de 44 años que vivía en Ceres, Santa Fe, en el límite con Santiago, y era quien trasladaba la droga. Está detenido junto a su esposa y a otro hombre.

Las pistas clandestinas fueron halladas en la zona sur de Santiago, en los departamentos Rivadavia, Aguirre, Mitre, Belgrano y Quebrachos. "Está todo arreglado", dijo el narco arrepentido cuando Palud le preguntó cómo hacían para eludir el puesto caminero de Palo Negro, en Santiago, a poco menos de 30 kilómetros del límite con Santa Fe, sobre la ruta nacional 34.

El arrepentido fue detenido en Ceres el 8 de octubre pasado, con un cargamento de 456 kilos de marihuana. Luego confesó cómo operan estas bandas y dónde aterrizan los aviones en territorio santiagueño, cómo es bajada la droga (apenas a 8 kilómetros del puesto caminero de Palo Negro) y luego distribuida mayoritariamente hacia las provincias de Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

El juez de Añatuya, con esos elementos, investiga pistas de aterrizaje en grandes campos de la localidad de Los Juríes y de la zona sur. Ya cuenta con fotos satelitales y aéreas facilitadas por el juez santafesino.

Justamente en Los Juríes hay campos de grandes extensiones, de empresarios a los que investiga el juez, que en los próximos días citaría a declarar. De todos modos, se cree que varias hectáreas están arrendadas a terceros, por lo que habría que determinar exactamente quién explota la porción de tierra donde están las pistas clandestinas y a nombre de quién figura en los papeles legales.

Las pistas permiten el aterrizaje de aviones de porte pequeño, que pueden transportar hasta 500 kilos de droga en cada vuelo. "Hay pistas cada mil metros", indicó el arrepentido al juez santafesino. Las pistas son de tierra apisonada, tienen una extensión de 300 metros como mínimo y 700 como máximo, por unos 15 metros de ancho.

Hace 10 días el ministro de Gobierno, José Neder, junto al juez Mansilla y al intendente de Selva, se reunieron allí para hacer un plan "tendiente a erradicar acciones de narcotraficantes".

Las denuncias sobre presunta corrupción en el puesto caminero de Palo Negro no son nuevas. Ya durante el gobierno de Carlos Juárez, en 1998, un ex policía a cargo de ese destacamento descubrió y denunció a una banda, pero su declaración había terminado en la nada.

 

 

La herida
Héctor Gambini

hgambini@clarin.com

Una avioneta baja en un campo lejano. Nadie la ve. Una camioneta sale con la carga. En la puerta de una ciudad grande —Córdoba, Rosario, el Gran Buenos Aires—, habrá un reparto más fino. Saldrán las dosis que se buscarán mutuamente con los consumidores. En un chalé, en un departamento, en la pieza de lata de una villa. Los datos oficiales dicen que el adicto que busca rehabilitarse comenzará un tratamiento recién 6 años después de cuando comenzó a consumir. Sólo uno de cada diez lo logrará. El tajo de la herida que desangra a tantas familias durante años se abre con el filo de un aterrizaje invisible.

 

Escuchas

La SIDE grabó esta conversación entre un narcotraficante prófugo y uno de los policías santiagueños detenidos.

Policía: —¿Dónde estás?

Narco: —En casa, ¿vos?

—En la comisaría, acá, en Herrera.

—Ah, estuvo Darío (otro policía)… dice que hubo tormenta, cierto?

—Sí, yo te mandé un mensaje… No me podía comunicar.

—Correcto, sí. Dice que había tormenta, que estaba feo…

—Sí, hay gente de otro lado…

—Pero ¿por qué vinieron? ¿Por esto o por lo otro?

—Y no… andaban por todo…

Andaban de la Federal.

—Ah, ¿los federicos también? Menos mal que me avisaste porque hoy iba a sacudir… pero voy a esperar a que se alejen…

—Claro…

—Cuando pase un poco la tormenta…. yo te llamo…

 

 

 

 

 

 

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

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