NAVIDAD EN EL MUNDO

Clarín

EL PRIMER MENSAJE NAVIDEÑO DE BENEDICTO XVI

El Papa pide un resurgir espiritual y crear "un nuevo orden mundial"

Fue en su mensaje de Navidad. Advirtió que el hombre no debe ser víctima de los avances científicos y técnicos. Y sostuvo que la sociedad debería apoyarse en "relaciones éticas y económicas justas".

VATICANO. AFP, ANSA Y DPA.
En su primer mensaje de Navidad desde que se convirtió en Papa, Benedicto XVI llamó ayer a la humanidad a un resurgir espiritual para evitar que se convierta en víctima de sus propios "progresos en el campo técnico y científico". Y reclamó un "nuevo orden mundial fundado en relaciones éticas y económicas justas", que permitan enfrentar males como la pobreza, el terrorismo, las epidemias y la proliferación de armas.

Como su antecesor Juan Pablo II, quien murió en abril pasado, el Papa alemán dedicó su homilía a hacer un fuerte llamado a la paz y el entendimiento en todas las zonas del planeta azotadas por conflictos. Justamente, la palabra "paz" fue la más usada en el mensaje papal.

Desde el balcón de la Basílica de San Pedro, ante unas 40.000 personas que se congregaron en una mañana fría y lluviosa, Benedicto XVI exhortó a un "resurgir espiritual" pues, señaló, "en el milenio que acaba de terminar, y especialmente en los últimos siglos, se ha realizado un inmenso progreso en materia de tecnología y ciencia. Hoy disponemos de vastos recursos materiales".

Sin embargo, advirtió que "los hombres y mujeres de nuestra era tecnológica se arriesgan a convertirse en víctimas de los éxitos de su propia inteligencia y de los resultados de sus capacidades de acción, si se dejan invadir por la atrofia espiritual, por el vacío del corazón".

Por eso, continuó, "es tan importante que abramos nuestras mentes y corazones al nacimiento de Cristo, este acontecimiento de salvación que puede dar nuevas esperanzas a la vida de cada ser humano". Y, en una Plaza de San Pedro adornada con un gran árbol de Navidad, exclamó: "¡Despierta, humanidad del tercer milenio!".

Frente a la multitud y las cámaras de 111 cadenas de TV de 68 países que transmitieron su mensaje, Joseph Ratzinger remarcó que "la época moderna es por lo regular presentada como un período del despertar de la razón, como la llegada de la humanidad a la luz". Pero "sin Cristo", advirtió, "la luz de la razón no es suficiente para esclarecer al hombre y al mundo".

En un recorrido por los conflictos que sacuden al mundo en la actualidad, el jefe de la Iglesia Católica manifestó esperanzas sobre la capacidad de la humanidad de unirse para afrontar las amenazas y construir un "nuevo orden", a partir de la revisión de "su relación con el mundo y el modo de concebir la libertad".

La humanidad, enfatizó, enfrenta "desde la amenaza terrorista a las condiciones de humillante pobreza en las cuales viven millones de seres humanos, desde la proliferación de las armas a las epidemias y a la degradación ambiental que pone en riesgo el futuro del planeta".

Con capa y mitra doradas, Benedicto XVI reclamó a Dios "paz y concordia" para los pueblos de América latina y "que anime a los hombres de buena voluntad en Tierra Santa, en Irak, en el Líbano, donde, aunque no falten signos esperanzadores, han de ser confirmados por comportamientos inspirados en la lealtad y la sabiduría".

Ratzinger también hizo un llamado para que se "favorezcan los procesos de diálogo en la península coreana y en otras partes de los países asiáticos, a fin de que se superen las divergencias peligrosas y, con espíritu amistoso, se alcancen los logros de paz que tanto esperan sus pobladores".

Además, reclamó que se protejan "los más elementales derechos de aquellos que viven trágicas crisis humanitarias, como en Darfur (Sudán)".

Tras el mensaje "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo), Benedicto XVI envió un saludo navideño en 33 idiomas, entre ellos árabe, hebreo, chino y japonés. En español dijo: "Feliz Navidad. Que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, en las familias y en todos los pueblos".

Luego cerró la serie en latín, con la frase de San Agustín: "Despiértate, hombre, porque para tí Dios se ha hecho hombre". Sus palabras fueron recibidas con gran entusiasmo por los peregrinos. Muchos de ellos recordaron al polaco Karol Wojtyla, quien en sus 27 navidades como Papa saludó hasta en 60 lenguas. El sábado a la medianoche, Benedicto XVI también celebró su primera Misa de Gallo en la Basílica de San Pedro, frente a miles de peregrinos y turistas.

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