No se perdona ni a los viejos

Clarín.com 4/11/05
 A 200 METROS DE la calle  BEIRO Y la AV.GENERAL PAZ en la Ciudad de  Buenos Aires 

Otro asalto a ancianos: esta vez, a una mujer en Villa Real

Tiene 73 años. Estaba con su tía de 93. Las sorprendieron cuando dormían.

Martín Sassone.

msassone@clarin.com

La despertaron los ladridos de "Benji". Abrió los ojos, se los refregó, y vio a dos jóvenes adentro de su habitación y a un tercero que pasaba caminando por el pasillo. Así empezó la pesadilla que ayer vivió Margarita Contardo. Los ladrones estuvieron dentro de su casa una hora, la golpearon con furia y escaparon con casi 1.000 pesos y ropa y perfumes de su sobrino.

Margarita tiene 73 años, es médica obstetra y vive junto a su tía Elena Contardo (93) y a su sobrino Rolando Benítez (23), en una casa de dos plantas que está en sobre el pasaje Emeric Vidal, en el barrio de Villa Real, a 200 metros de Beiró y General Paz.

Todo comenzó pasadas las 3 de ayer cuando tres jóvenes —según dijo la víctima— entraron a su casa a través de una ventana que da a la terraza. Para llegar hasta ahí antes treparon por una reja de la casa vecina.

"Me desperté y empecé a gritar y a insultarlos", dijo, haciendo un esfuerzo para hablar por los golpes que le dieron alrededor de la boca. Como ella insultaba y forcejeaba los ladrones decidieron atarla. Con un pantalón de jogging y un pullover la ataron a la cabecera de la cama. Pero como Margarita seguía forcejeando la golpearon varias veces en la cara y en el pecho.

Finalmente lograron inmovilizarla y le pusieron una bombacha en la boca que después aseguraron con cinta de embalar. Luego, arrancaron los cables del teléfono y empezaron a revolver toda la casa.

En otra habitación estaba Elena. A ella, que también se había despertado con los ladridos del perro, pero no se había levantado de su cama, le dijeron que se tapara la cabeza con la sábana. Así lo hizo y no fue golpeada.

El sobrino de Margarita no estaba en la casa porque trabaja de noche en una fábrica textil. "Los ladrones sabían que mi sobrino no está en casa de noche y mientras me robaban comentaron cosas que me hicieron sospechar de que estuvieron vigilándonos por lo menos durante un par de días", contó.

Los ladrones escaparon con una tarjeta de débito y 70 pesos que tenía Margarita en su cartera, otros 70 que tenía su tía y 800 pesos que su sobrino tenía guardados en su habitación. Y también se llevaron ropa y perfumes del joven.

"Esta es la tercera vez que me roban y me golpean. La primera ocurrió hace tres años: un hombre que simuló ser un paciente vino con otra persona, me golpearon, me ataron y después escaparon con dinero", recordó.

Y luego agregó que la segunda vez ocurrió ocho meses después: "Yo llegaba con un amigo a casa y nos sorprendieron en la puerta. Nos golpearon a los dos, entraron y después huyeron también con dinero", detalló.

¿Qué opinas? Deja un comentario