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PATRIMONIO URBANO : ATAQUES A MONUMENTOS, BUSTOS Y ORNAMENTOS EN PLAZAS Y PARQUES

El 50% de las esculturas porteñas están dañadas por el vandalismo

De las 1.969 figuras que hay en la Ciudad, 984 fueron rotas, les robaron partes o les pintaron graffitis. Se trata de piezas de valor cultural, que en algunos casos ya no resisten más restauraciones.
 

Vivian Urfeig

vurfeig@clarin.com


Representan a figuras de la literatura, la historia y la mitología. Recrean batallas y escenas de la vida política del país y la Ciudad. Reproducen pasajes de sinfonías o leyendas. De los 1.969 monumentos, grupos escultóricos y estatuas que existen en parques y plazas, el 50% está deteriorado. El vandalismo es la causa principal "en el 99% de los casos", afirman en la Dirección de Espacios Verdes del Gobierno porteño. El resto, unos pocos, sólo presenta las cicatrices del sol, el viento y la lluvia.

El ataque que dejó al busto de Coria Peñaloza sin cabeza hace 10 días, en Caminito, puso al descubierto la situación del patrimonio escultórico porteño, que tiene piezas de gran valor cultural.

Las figuras de La Aurora, del Parque Centenario, tienen las manos mutiladas, y es una de las esculturas que más restauraciones resistió (ver Los más…). Diana la Cazadora, que con su arco y su flecha adornaba un sector de Barrancas de Belgrano está en terapia intensiva, en los talleres de la Dirección de Monumentos y Obras de Arte (MOA). "Tenía demasiados graffitis, manchas y partes faltantes. Como es de mármol blanco la limpieza requiere tiempo y productos especiales", detalla Carlos María Toto, al frente de esta dirección comunal que lleva un minucioso, y triste, registro de la destrucción.

El proceso de deterioro que atraviesa la mitad de los 128 monumentos, 53 grupos escultóricos, 117 estatuas, 171 bustos, 380 equipamientos ornamentales en fuentes y 1.120 mástiles y placas es incesante. "Se puede seguir limpiando y reponiendo piezas en casi todos los casos. Estamos en pleno proceso de recuperación y mitigación de los daños", precisa Gustavo Roleri, director de Espacios Verdes comunal.

Cada vez que la violencia deja su sello en algún grupo escultórico, repararlo no cuesta sólo dinero. Implica un continuo desgaste del mármol, la piedra o el bronce que, llegado un límite, no resistirá más parches. Como el caso del Monumento a los Dos Congresos que, según los especialistas, no soportará más intervenciones que el actual lifting (ver Los más…). En líneas generales, el presupuesto para borrar graffitis, pintadas y robos ronda entre los $ 1.000 y los $ 3.500 por cada pieza, calculan en la Comuna.

Paciencia, pulso y productos adecuados. Con las tres P, el taller del MOA es un quirófano donde entran estatuas destruidas y salen como nuevas. Se trabaja con fotos, documentos y moldes de las piezas faltantes. "Se hacen limpiezas manuales y mecánicas y se colocan emulsiones de siliconas, que las protege ante futuras agresiones", indica Toto.

El arquitecto Jorge Bozzano, del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio, advierte que "los materiales pétreos y mármoles no resisten demasiadas restauraciones. El graffiti que penetra en un mármol de Carrara es difícil de sacar, siempre arrastra algo de base".

A fines de los 90 se cercaron 120 espacios públicos después de una ola de robos de piezas escultóricas. Las rejas, termómetro de los ánimos porteños, le cambiaron la estética a la Ciudad y separan a los vecinos del patrimonio de obras de arte donde se destacan originales de Pierre Bourdelle, un gran renovador de la escultura francesa. O de Emile Peynot, autor entre otras, de De Francia a la Argentina, el primer monumento instalado en el país donado por una colectividad extranjera, en 1910, por el Centenario de la Revolución de Mayo.

"¿Terminará sucediendo que algún barrio entero de esta Ciudad —quejándose desde luego del vandalismo, de la inseguridad, de los intrusos, en fin: de los otros— solicite cerramiento y horarios de ingreso y egreso?". Esto se preguntaba el arquitecto especialista en temas urbanos Mario Sabugo, en 1997. Hoy, este profesor de Historia en la Facultad de Arquitectura se cuestiona lo mismo sobre el efecto de candados, cerrojos y rejas perimetrales. "Es preocupante que la solución sea el encierro", le dijo a Clarín.

La falta de sensibilidad y de educación es lo que el arquitecto Bozzano plantea como nudo del problema. "Los corralitos no son lindos —coincide—, pero sí necesarios hasta que la gente aprenda a cuidar lo que le pertenece". Lía María, ministra porteña de Espacio Público, cree que el uso de estos lugares sociales "debe facilitar el estímulo de la identificación simbólica, la expresión y la integración cultural y comunitaria". En estos museos a cielo abierto falta mucho camino por recorrer. Y por valorar.

Las más atacadas

 


Sin castigo


Daniel Fernández Quinti

dquinti@clarin.com

"Un espíritu de destrucción que no respeta cosa alguna, sagrada ni profana". Así define la Real Academia Española al término vandalismo. Y en nuestra ciudad se ve que este fenómeno crece. Porque el espíritu que sobrevuela todo es que se trata de un delito que si bien tiene un castigo, nadie lo aplica. De los que atacaron las esculturas de Caminito nada se sabe y no debe ser tan difícil atraparlos. Con este estado de cosas, de total impunidad, entonces sólo podemos esperar —si no cambiamos— más destrucción y menos respeto.

Graffitis, golpes y robos


De piedra Mar del Plata, El Idilio, de Plaza Irlanda, necesita una lavada de cara para borrar el graffiti "Bicho Capo" (foto superior) que algún fanático de Argentinos Juniors dejó de recuerdo. En los planes del Gobierno porteño también está reconstituir las orejas y el hocico del lobo de Caperucita (abajo), la escultura de Juan Mario Carlus que está en el Parque Tres de Febrero. Y en Parque Centenario, invertirán $ 5.000 para trasladar el monumento del zoólogo alemán Germán Burmeister tras las rejas del nuevo perímetro y devolverle su mano derecha, que alguien se llevó hace 25 años.

Penas de hasta 4 años de prisión


El Código Penal contempla penas de entre tres meses y cuatro años de prisión por daños a estatuas, monumentos, signos conmemorativos y otros objetos de arte colocados en edificios o lugares públicos. Sin embargo, vecinos y funcionarios admiten que esta norma se hace cumplir poco en Buenos Aires. A 10 días de que aparecieran dañadas cinco estatuas de Caminito, todavía no hay ningún detenido. En el barrio, además, denunciaron que apenas bajó la vigilancia policial en el Paseo aparecieron nuevas pintadas.

En cifras


$10.000

Lo que cuesta la actual restauración del Monumento a los Dos Congresos.

27

Las veces que restauraron las figuras de La Aurora, en Parque Centenario.

4.000

Los metros lineales de rejas de protección instalados en parques y plazas.

Por David Encina

Periodista

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Trabajador. Asesoría en comunicación social, comercial y política para el desarrollo de campañas. Análisis de servicios al cliente y al público. Aportes para la gestión de redes sociales con planificación estratégica.

Contacto: mencin@palermo.edu / david.encina@facebook.com / encina_david@yahoo.com.ar/ m.david.encina@gmail.com

Más información ver en David Encina V. - PRENSA.
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