CAEL EXPRESA PREOCUPACIÓN POR LA DESIGNACIÓN DE UN SACERDOTE CATÓLICO AL FRENTE DE LA SEDRONAR.

Comunicado. Por medios periodísticos trascendió la designación del sacerdote santacruceño Juan Carlos Molina como nuevo director de la Secretaría para la prevención de la Drogadicción y lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR). Dicha designación, pone en riesgo la independencia de la actuación del gobierno argentino respecto de la iglesia católica y representa una amenaza tanto para el laicismo de Estado como para la política de drogas de nuestro país. Desde CAEL llamamos al gobierno a reconsiderar la decisión y frenar el acelerado avance de la jerarquía católica sobre el Estado, que hasta ahora no ha hecho más que consentir.

Tras conocer que el gobierno nacional habría designado al sacerdote Molina a cargo de la Sedronar, la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL), expresa su profunda preocupación por el acelerado avance de la jerarquía católica sobre el Estado en los últimos meses. La designación de Molina, lejos de ser un hecho más, representa tal vez la más visible de las intromisiones (como las recientes modificaciones al proyecto del Código Civil y Comercial o la emisión de una moneda conmemorativa del papa católico) que la iglesia católica ha tenido en la política argentina desde que Jorge Bergoglio llegó al papado.

La presencia de un sacerdote católico, con las prerrogativas que el sistema jurídico argentino le otorga a él y a la institución de la que es parte, y con las consideraciones particulares que la Constitución Nacional hace al respecto (art. 73), incrementa sensiblemente la posibilidad de que la doctrina de una religión sea impuesta a toda la sociedad. Esto resulta mucho más grave por tratarse de una materia sensible, en la que están implicadas la salud, la libertad y la autonomía de las personas, especialmente cuando la iglesia católica ha sentado en reiteradas ocasiones una postura contraria a la tendencia mundial de no criminalización de consumidores/as y de retroceso de las políticas prohibicionistas.

Resulta incluso llamativo que las mismas normas canónicas impiden que sus sacerdotes ocupen cargos públicos, con lo cual esta designación no es compatible ni con las leyes argentinas ni con las del Estado Vaticano, ambos estados de los que Molina sería simultáneamente funcionario.

Todo esto debemos decirlo sin considerar la idoneidad de Molina para el cargo, ya que se trata simplemente de recordar que como sacerdote Molina es funcionario de un Estado extranjero y está sometido a sus normas y a su jefe de Estado. Si sumamos a eso el carácter público que el Código Civil le reconoce a la iglesia, se presenta una situación de gravedad institucional que sólo puede ser salvada si Molina renuncia a sus hábitos para asumir el cargo. En tal caso, correspondería analizar su idoneidad para abordar la cuestión del tráfico y el consumo de sustancias psicoactivas y las consecuencias que esto tendría para la salud, libertad y autonomía de las personas usuarias de las mismas.

Desde CAEL llamamos a la Presidenta de la Nación a reconsiderar ésta y otras decisiones contrarias a los principios de un Estado laico y a todos/as los/as funcionarios/as públicos/as a desistir del clericalismo que en su mayoría han mostrado en los últimos meses. Llamamos a todo el arco de organizaciones sociales a intensificar la lucha por un Estado argentino realmente laico, respetuoso de las creencias y convicciones de todas y todos sus habitantes.

 

HOY TODOS Y TODAS AL CONGRESO EN DEFENSA DEL ESTADO LAICO.

Comunicado. Hoy miércoles 27/11, desde las 15 hs, CAEL y otras organizaciones sociales y de derechos humanos convocamos a una manifestación frente al Congreso de la Nación para rechazar el texto del nuevo Código Civil y Comercial al que el oficialismo tratará de dar media sanción en el Senado. Las modificaciones introducidas la semana pasada son un retroceso con respecto al proyecto original y ponen en riesgo derechos ya reconocidos en nuestro país, a la vez que constituyen una afrenta al laicismo de Estado.

Hoy el Senado intentará aprobar el texto del nuevo Código Civil que tuvo dictamen la semana pasada. En es reunión de comisión, el bloque oficialista aceptó una modificación propuesta por la Senadora puntana, supernumeraria del Opus Dei,Liliana Negre de Alonso, para definir como personas a todos los embriones, incluyendo a aquellos concebidos mediante técnicas de reproducción asistida, aun antes de ser implantados en el útero. Esta modificación, junto a otras que modifican el texto original, despertó el rechazo generalizado de organizaciones laicistas, de diversidad sexual, de derechos reproductivos y del colectivo de mujeres, entre otros amplios sectores de la sociedad civil.

Por ese motivo, hoy desde las 15 hs. llamamos a todas las personas a manifestarse frente al Congreso de la Nación para expresar el rechazo a los cambios acordados entre el oficialismo y parte de la oposición con la iglesia católica. En particular, desde CAEL rechazamos los cambios por sus consecuencias en  cada caso particular, y fundamentalmente por representar ungravísimo retroceso en el camino hacia un Estado Laico.

 

Los cambios rechazados

El proyecto original sólo consideraba persona a los embriones concebidos in vitro tras la implantación, aclaración que el oficialismo aceptó eliminar a pedido de la Senadora Negre de Alonso. Con la actual redacción, en una lectura integral del Código, la interpretación sobre el estatus legal de los embriones congelados es al menos ambigua y pone en grave riesgo los derechos adquiridos en materia de fertilización asistida. En cualquier caso, desde CAEL reiteramos nuestra oposición a que se considere a cualquier embrión como persona, lo cual niega el derecho de quien gesta a decidir sobre su proyecto de vida y busca en realidad bloquear -inútilmente, puesto que no se debaten aquí normas penales- el debate por la legalización del aborto.

Esta modificación, se suma a cambios que ya había hecho el bloque oficialista con respecto al texto elaborado por la comisión redactora con las modificaciones hechas por el Poder Ejecutivo Nacional. En efecto, el bloque del FpV presentó la semana pasada un borrador de dictamen en el que se eliminaba la regulación de la gestación por sustitución en todos los casos y en el que se imponía el principio de filiación por el parto, aun cuando no exista voluntad procreacional (lo cual cobra mayor relevancia mientras el aborto siga estando penalizado en la Argentina).

Por otro lado, en el reclamo que desde hace tiempo sostiene CAEL de terminar con el privilegio de la iglesia católica de ser considerada persona jurídica pública -privilegio obtenido durante la dictadura de Juan Carlos Onganía-, el texto aprobado no sólo mantiene dicho trato privilegiado, sino que acentúa el trato discriminatorio al aclarar que «las iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas» son personas jurídicas privadas (luego de decir lo contrario para la iglesia católica). Más aún, aquellas organizaciones reunidas en torno a creencias no consideradas como religiosas no son consideradas en pie de igualdad, lo que introduce un segundo nivel de discriminación por motivo de creencias o convicciones. (En este vínculo puede leerse la ponencia de CAEL en las audiencias públicas por la reforma.)

En cualquier caso, lo que nos preocupa más en general es la injerencia que el lobby de la jerarquía católica tuvo en el texto del que se proponía como el Código Civil del siglo XXI. De una ley que prometía ser revolucionaria apenas quedan algunos avances y un mayor orden expositivo, lo que pone de manifiesto elrenovado clericalismo de la política argentina, del que CAEL viene alertando hace tiempo.

Como militantes de derechos humanos que abogamos por un Estado Argentino realmente laico y respetuoso de todas las personas, sin discriminación por sus creencias y convicciones, no podemos menos que repudiar enérgicamente las concesiones hechas por el oficialismo y parte de la oposición, así como el clericalismo que casi todo el arco político ha mostrado desde que Jorge Bergoglio se convirtió en papa católico y jefe de estado del Vaticano.

Resulta irónico que quienes alzan la bandera de la Soberanía Nacional, subyuguen, recorten y modifiquen textos legales de suma importancia por las presiones del jefe de un Estado europeo, lo que pone en juego nada menos que la ampliación o cercenamiento de derechos de las personas que habitan nuestro país.

Por eso hoy nos unimos a todas las organizaciones de derechos humanos y a todas las instituciones y personas que pugnan por el laicismo y los pilares básicos de la democracia, para oponernos a estas reformas clericales y llamamos a todas las fuerzas políticas a dar marcha atrás o a mantener el texto vigentedel Código de Vélez Sarsfield que, con sus dificultades, al menos guarda en sus sucesivas reformas la huella de históricas luchas por la igualdad y el laicismo.

 

ELECCIONES LAICAS, SIN SÍMBOLOS RELIGIOSOS.

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Comunicado. La Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) recuerda la prohibición de símbolos religiosos en el cuarto oscuro y llama a apoyar candidatos y candidatas laicistas. Además, presenta un modelo de nota para denunciar en el lugar de votación la presencia de símbolos religiosos, contrarios a la ley electoral.

Este domingo tendrán lugar en todo el país las elecciones para el
Congreso de la Nación y varias legislaturas provinciales y municipales. En
tal ocasión, desde CAEL llamamos a votar candidatos/as que promuevan un Estado laico y la separación de la iglesia y el Estado. Asimismo, recordamos la prohibición de presencia de símbolos religiosos en el cuarto oscuro, así como de afiches con posturas religiosas o de cualquier tipo sobre determinadas cuestiones de debate social.

Para facilitar la denuncia ante una eventual presencia de imágenes y símbolos no autorizados CAEL elaboró un modelo de nota que puede ser utilizado por cualquier persona y presentado a la autoridad electoral correspondiente.
El Código Electoral, en el art. 82, inc. 5, prohibe la instalación de
signos y símbolos de cualquier tipo en el cuarto oscuro, incluyendo
los que funcionan en establecimientos religiosos. Por tal motivo, y teniendo en cuenta que algunas mesas pueden ubicarse en el ámbito de instituciones confesionales -que devienen sitios públicos en el momento del comicio-, recordamos que es responsabilidad de las autoridades electorales, incluso de presidentes y presidentas de mesa, garantizar el cumplimiento en todo el país. Ante un incumplimiento se puede recurrir a cualquier autoridad para que se subsane de inmediato la violación a las normas del Código.

Además, CAEL llama a tener en cuenta, a la hora de decidir el
voto, las posturas y antecedentes de las y los candidatos y sus
propuestas en relación a la defensa y promoción de un Estado Laico,
respetuoso de la libertad de conciencia de sus habitantes, y a votar en consecuencia.

El modelo de nota para solicitar retiro de símbolos religiosos en el cuarto oscuro puede bajarse desde este vínculo.