Marcha del Orgullo 2014. Por más Igualdad Real: Ley Antidiscriminatoria y Estado Laico. Repercusiones

Libre Diversidad.

La marcha del orgullo convocó a una multitud.

Una nueva movilización por la Avenida de Mayo contó con la participación de miles de personas que se reunieron bajo la consigna: «Más igualdad real: Ley Antidiscriminatoria y Estado Laico».

La comunidad  LGBT marchó por la igualdad más allá de las leyes.

Multitudinaria manifestación de Plaza de Mayo al Congreso.Marcharon miles de personas y reclamaron que los logros obtenidos se reflejen todavía más en las calles.

Alejandro Bodart: «Hay que separar la Iglesia del Estado y el que quiera un cura que se lo pague».

El diputado y precandidato a presidente, Alejandro Bodart (MST-Nueva Izquierda), que afirmó: “Hay que avanzar en separar la Iglesia Católica del Estado y el que quiera un cura que se lo pague. Desde ya respeto todas las creencias religiosas, pero es injustificable que todos los ciudadanos tengamos que pagar los sueldos de los sacerdotes y subsidiar las escuelas religiosas privadas”.

La «cruz de los milagros» en la bandera correntina es una provocación a nuestros pueblos originarios y una afrenta al Estado laico.

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Comunicado. Mientras el Concejo Deliberante de la Ciudad de Corrientes se apresta a aprobar la bandera que será símbolo de la Ciudad de Corrientes, con un diseño surgido de un concurso público, las autoridades locales cedieron a las fuertes presiones del arzobispado local y anunciaron que se incluirá la representación de la «cruz de los milagros», símbolo del genocidio del pueblo guaraní y de la imposición de la fe católica a nuestros pueblos originarios. La Federación Argentina LGBT y la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) llaman a todos los poderes públicos y a la sociedad civil a rechazar decididamente semejante afrenta al laicismo de Estado y, sobre todo, a la dignidad del pueblo argentino en toda su diversidad.

El «Milagro de la Cruz» es un relato que se sitúa próximo a la fundación de la ciudad de Corrientes (1588), y cuenta que una tribu de guaraníes, en uno de sus intentos de expulsar al invasor, había acorralado a un grupo de conquistadores españoles. Algunos de los originarios trataron de quemar una cruz que estaba en el fuerte, símbolo de la cultura que pretendía someterlos. Se dice que la cruz no pudo ser quemada y que varios guaraníes murieron alcanzados por un rayo mientras lo intentaban.

Una de las primeras menciones al mito de la cruz de los milagros se encuentra en el poema del dominico Sambrana en el año 1730, donde textualmente trata a los originarios de «ejército infiel» y de «irracionales».

Actualmente el Concejo Deliberante de Corrientes tiene en sus manos la posibilidad de decidir si el nuevo emblema será justo con la historia e inclusivo con todo el pueblo correntino, respetuoso de su diversidad, o si cederá al obsceno lobby de la jerarquía católica y ofenderá la dignidad de los pueblos originarios de nuestra América, y más específicamente, del pueblo guaraní.

No se puede ser indiferente al hecho de que el símbolo que se pretende introducir representa una reivindicación del exterminio de un pueblo y su cultura, el triunfo de la civilización occidental y cristiana sobre los «bárbaros de América».

Ha sido un logro del pueblo correntino, concretado gracias a la existencia de un Estado laico, la incorporación del guaraní como lengua cooficial en el territorio de la provincia en 2004. Es que es justamente la lucha permanente por la existencia de un Estado laico en plena vigencia lo que garantiza la igualdad ante la ley de todos/as los/as ciudadanos/as, y su inclusión en la diversidad pluricultural.

Creemos firmemente que este intento no se trata de un simbolismo intrascendente que pueda dejarse pasar sin más, sino una reafirmación e incluso un enaltecimiento de una política de exterminio organizada y sistemática iniciada siglos atrás y que se mantuvo por largo tiempo, que masacró a gran parte de los/as ancestros/as de quienes hoy forman parte de la ciudadanía correntina.

Los espacios que no llena el Estado laico y que le corresponden como garantía de igualdad y respeto por la diversidad para todos los miembros de la comunidad, los llenará sin duda alguna otra institución que seguramente no procura los mismos objetivos. Es potestad inalienable e irrenunciable del Estado proteger y asegurar el respeto por la identidad histórica de todos/as sus ciudadanos/as, y garantizar el respeto a la libertad de conciencia de todas las personas sin privilegios ni discriminación de ningún tipo.

Por este motivo desde la FALGBT y CAEL, llamamos a los poderes públicos de la Ciudad de Corrientes y a toda la sociedad civil de dicha ciudad y de toda la Argentina a repudiar cualquier intento de imponer la inclusión de símbolos religiosos en aquellos ámbitos que deben representar a todas y todos en nuestra diversidad, y más aún cuando se reivindica con ello el exterminio de los pueblos originarios de América.