Ripoll señaló: “Nace una Defensoría domesticada. No pueden ser garantes de los derechos del pueblo quienes canjean sus votos por cargos”.

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Comunicado. Esta mañana, en el Salón Dorado de la Legislatura Porteña se realizó la Audiencia Pública por la Defensoría del Pueblo. Entre otros postulantes estuvo Vilma Ripoll del MST-Nueva Izquierda, acompañada por Elia Espen (Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora) y respaldada por decenas de firmas entre las que están los actores Soledad Silveyra y Luis Brandoni, los periodistas Víctor Hugo Morales y Luis Novaresio además de importantes referentes sindicales de Ademys, el INDEC, la Línea 60, el cuerpo de delegados de Emfer, entre otras.

Ripoll señaló: “Nace una Defensoría domesticada. No pueden ser garantes de los derechos del pueblo quienes canjean sus votos por cargos”.

 

OFENSIVA «ON LINE» CONTRA LA ESCUELA PÚBLICA.

Ademys.

En el día de ayer 4 de noviembre comenzó la inscripción «On Line», por parte del Gobierno de la CABA de alumnos para los primeros años de todos los niveles de la Escuelas Públicas.
Ademys consultado por diferentes medios de comunicación, reafirmó su rechazo a tal medida, alertando a los padres y a la ciudadanía en general sobre las verdaderas intenciones del macrismo al respecto.

Ademys informó respecto al recurso presentado ante la Defensoría del Pueblo, para que suspenda esta metodología de inscripción, que entre otras cuestiones, deriva recursos del Estado para realizar tareas que le son propias al sistema público de enseñanza hacia consultoras privadas .Consultoras que contrataron a 500 jóvenes en forma precaria para desarrollar la tarea.

Por otra parte este sistema de Inscripción, abandona el caracter público que debe existir en la decisión de otorgar una vacante o denegarla. Deja a merced de los parámetros ideológicos e intereses del Gobierno de turno la distribución de la población escolar.

En el caso del macrismo las intencionalidades son claras y cuentan con antecedentes concretos : Despoblar Escuelas y Superpoblar otras para obtener el excedente de futuros grados y cursos a cerrar y docentes a cesantear. Profundizar la Segmentación Social entre Establecimientos con población «conflictiva» y Establecimientos con población «integrada».
Por lo tanto nuestro sindicato señalo que esta medida no tiene intenciones neutras o ajenas tendientes a «modernizar» el Sistema; muy por el contrario es una medida con intenciones en materia educativa de caracter estratégico: Naturalizar la Desigualdad Social y desmantelar el sistema público de enseñanza mediante el cierre de cursos y grados.

A continuación transcribimos recurso presentado ante la Defensoría del Pueblo.

 

Buenos Aires, 28 de Octubre de 2013.-

A LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO DE LA
CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES

S_________________/________________D:

Los suscriptos, en su calidad de integrantes de la Comisión Directiva de la Asociación Docente Ademys, constituyendo domicilio en calle SANTIAGO del ESTERO Nº 443, C. A. B. A. nos presentamos y decimos:

I.- OBJETO de esta presentación:

Que, venimos por este acto a solicitar a dicho Organismo de Contralor de la Constitución de la C.A.B.A. que tome intervención en defensa de los derechos de las familias y de los niños a elegir la escolaridad más acorde a sus deseos, intereses, valores, conveniencias y anhelos, los que se ven cercenados por la puesta en marcha del sistema de inscripción “ON LINE” , instituido por la INCONSTITUCIONAL RESOLUCIÓN Nº 3337 – MEGC – 2013, publicada en el B.O.C.B.A. Nº 4260 del 18/10/2013, por la cual el Sr. Ministro de Educación se arroga funciones legisferantes, que no pueden haberle sido delegadas nunca, ni por la Ley 2751 LCABA ni por la Ley 4013 LCABA, cuyas materias son diversas de la que aborda el Ministerio, y refieren a otras cuestiones que nada tienen que ver con el derecho a elegir el Establecimiento educativo por parte de los ciudadanos y habitantes de la C.A.B.A.

II.- FUNDAMENTOS:

1) Que, en consecuencia, y pese a las declamaciones proferidas por el Sr. Ministro, a lo largo de los considerandos de la írrita Resolución, con cita de las leyes indicadas y de los Decretos 660 /GCABA/2011 y sus modificatorios 226 / GCABA / 2012 y 63 /GCABA/ 2013, la citada resolución está viciada de nulidad absoluta por incompetencia en razón del grado, y se da de bruces directamente contra la arquitectura constitucional y republicana que es el fundamento de nuestra organización estatal local.
2) Que, como hemos señalado en un documento sindical consultable en nuestra página web, el régimen on line que se pretende imponer a las familias no garantiza que la vacante solicitada en la Escuela de preferencia de la familia sea la efectivamente asignada.
Al tratarse de un sistema complicado y con variables rígidas, no podrá contemplar problemáticas escolares o particulares, como sí, en cambio, en el sistema históricamente aplicado en el ámbito de nuestra Ciudad, puede hacerse de parte de las autoridades escolares.
De tal manera, este sistema traduce dificultades en punto a:
a) turno solicitado por los padres (conforme a sus necesidades laborales): los turnos se asignan de modo automático “on line”;
b) articulación entre los distintos niveles institucionales: así, un egresado de preescolar no tiene garantizada la vacante para la escuela primaria con la que comparte el edificio escolar, o, en el caso de las Escuelas Normales, entre el egresado del nivel primario y el nivel secundario;
c) se pierde todo el proceso de orientación escolar a los padres ingresantes, que suele otorgar cada institución al recibirlos: recién una vez que se ha asignado una vacante, se le otorga un turno a los padres para poder conversar con algún integrante de la comunidad escolar.

Con el declamado propósito de “facilitar” la inscripción, en realidad se introducen
complicaciones, a saber:

1º) la despersonalización que trasunta el sistema, burocratizando y mediatizando la relación que debiera ser personalizada e inmediata entre institución escolar y familia;
2º) negativa de realizar consultas y averiguaciones previas a la solicitud de vacante;
3º) priva de funciones propias al equipo de conducción de las Escuelas, trasladándolas a un sistema informático centralizado: esto supone privar a la Escuela de la capacidad de ordenar su matrícula y reasignar vacantes;
4º) La asignación de vacantes queda sujeto a un algoritmo matemático (en el mejor de los casos), sin ningún contacto con la realidad institucional escolar, familiar, social e individual de los niños/as adolescentes;
5º) No hay parámetro alguno que indique cómo se asignan las vacantes en cuestión.
6º) Se introduce una discriminación injustificada, ya que los padres que optan por la educación privada inscriben a sus hijos en la escuela de su elección, lo que parece entonces subordinar ese derecho al pago de cuotas y matrículas. Esto sólo es suficiente para fulminar de inconstitucionalidad el sistema, por discriminación fundada en razón social y económica, vedada por las distintas Convenciones Internacionales y Pactos de Derechos Humanos incorporados en la Constitución Nacional.
7º) No hay constancia alguna de que el sistema informático, fuente de toda bondad y justicia, haya sido probado con carácter previo a su implementación, lo que denota una improvisación.
8º) Por otro lado, si se compara con el sistema de turnos on line para el retiro de partidas (en los CGPC), podrá apreciarse que el turno on line significó agregar un paso más a la tramitación: 1) solicitar el turno, a cuyo fin debe contar con computadora conectada a Internet e impresora para imprimir la constancia del turno; 2) concurrir al CGPC con la constancia del turno y los datos de la partida a fin de que les den ingreso al sistema y de allí les den nuevo turno para retirarla; 3) concurrir nuevamente a fin de retirar.
¿Qué se ganó, desde la perspectiva del ciudadano común? Nada. Antes se realizaba en dos pasos (obviando el primero). Tal vez el GCBA haya ganado en algo….. en cuyo caso, no está explicitado y podría dar pie a una desviación de poder.

III.- PETITORIO:
a) se nos tenga por presentados, parte, con el domicilio real indicado y el legal constituido;
b) por planteada la denuncia y petición de esta Asociación, contra la normativa y sistema on line descriptos.

Sin otro particular, saludamos.

MEMORIA EN ESQUEL.

Por Osvaldo Bayer.

Tengo que repetir que no me gusta utilizar las páginas de este diario para hablar de mi persona. Pero esta vez lo voy a hacer porque no fue un triunfo mío, sino del pueblo de Esquel, esa bella ciudad chubutense a orillas de los Andes, ciudad que amo y seguiré amando para siempre.

El episodio ocurrió hace nada menos que 55 años. 1958, Esquel. En ese año me había propuesto ir a vivir a la Patagonia. Quería que mis cuatro pequeños hijos gozaran de la naturaleza y pudieran pasar una infancia plena de cielos abiertos, rodeados de árboles y verdes, montañas y estrellas brillantes. Me ofrecieron trabajar como director del diario Esquel y acepté. Gran alegría fue entrar en la nueva casa y percibir los largos silencios, el canto de los pájaros y esas lunas y estrellas para tocarlas con las manos.

Pero vino la otra realidad. La forma en que eran explotados los trabajadores de la tierra y los pueblos originarios. Y comencé a buscar la verdad y la justicia desde las páginas del diario que yo dirigía. Para mi sorpresa, comencé a escuchar las reconvenciones del dueño del periódico, que me exigía que siguiera la línea conservadora que el diario siempre había tenido. A los pocos meses, la situación se puso cada vez más difícil. Los dueños del pueblo y de la tierra me vieron como a un enemigo. Lo único que me proponía era denunciar las injusticias que se sufrían allí, en ese verdadero paraíso, que los seres humanos humillaban, ensuciando con su conducta ese cielo y ese paisaje. De pronto sucedió un hecho que prendió la chispa. Había llegado desde Buenos Aires un joven que amaba la naturaleza y había conseguido algunas hectáreas de tierras fiscales, con la intención de plantar nogales. Y lo hizo: plantó dos mil nogales. Un árbol noble de toda nobleza. Su madera y sus frutos. Toda generosidad. Arboles que necesitan más de una década para crecer y dar sus frutos. De manera que el joven no venía a hacer ganancias, sino a fundar algo nuevo: bosques de nogales en esa zona. Luego de larga espera, sí: gozar de esa plantación. Pero los poderosos vieron esto nuevo con malos ojos. De pronto, irrumpir en una zona donde sólo se criaban ovejas en grandes latifundios. Iba a venir primero la curiosidad y luego la imitación. Y eso a tales conservadores egoístas no les gustaba en absoluto. Así que una noche le pasaron el arado a los plantíos de nogales y destruyeron toda la obra de ese joven emprendedor.

Cuando me enteré, dediqué casi todo el diario en denunciar, con indignación pero con claridad, un suceso así, tan avieso. Era enfrentar una vez más –la definitiva– a los del poder omnímodo. El propietario del periódico me expulsó de la empresa y me hizo una terrible falsa acusación. Me acusó ante la Justicia de doble tentativa de homicidio con dos testigos falsos. Un canillita del diario y su propia empleada doméstica. Dijeron ante la Justicia que me habían visto pasar con armas por la casa del acusador y que les había preguntado a ellos dónde estaba él, el propietario del diario. Me llevaron preso a la comisaría de Esquel –que todavía está en el mismo edificio– y me pusieron en el calabozo. Pero no me fue tan mal. Resultó que el comisario –un hijo de emigrados galeses, esos que poblaron parte de Chubut– me hizo comparecer ante él y me preguntó de pronto si yo sabía jugar al ajedrez. Le dije que sí, la verdad. Entones me expresó: “Aquí, en el pueblo, nadie sabe jugar al ajedrez, lo que más me gusta en la vida. Lo voy a sacar del calabozo y puede dormir después en el sofá de mi despacho”. Acepté, por supuesto, para no morirme de frío en el calabozo. Y, por supuesto, me dejé ganar todas las partidas porque, si no, temía que me mandara a dormir al calabozo.

Realidades de pago chico, como se decía antes. Mi abogado –en tanto– confirmó contradicciones de los llamados testigos y logró que se me diera la libertad. Entonces procedí a fundar el periódico La Chispa, al cual titulé nada menos que “Primer periódico independiente de la Patagonia”. Y procedí a dejar en claro todas las injusticias de esa sociedad. Aquí fui ayudado por un grupito de jóvenes esquelenses que me dieron todo su apoyo. Nombro a uno de ellos: Juan Carlos Chayep, quien dio hasta dinero de su bolsillo para que el periódico pudiera ver la luz. Pudimos publicar doce números. Y entonces ocurrió lo increíble en un país, en ese momento, en democracia. Vinieron a mi casa dos oficiales de Gendarmería a comunicarme que el comandante de la región me daba 24 horas para dejar Esquel porque, si no, sería detenido “por crear inseguridad en la población de esta región fronteriza”. No me quedó otra salida que dejar la ciudad, pensando en mi familia y en las posibles consecuencias. Con mucho dolor abandoné ese lugar paradisíaco, pero poblado por seres así llamados humanos.

Y ahora, el triunfo final de la ética. Fui invitado por los maestros esquelenses a una serie de homenajes que se querían llevar a cabo para mi persona. Acepté. Fue como tocar el cielo con las manos. Vi triunfar nuevamente a la etica en la Historia. El Concejo Deliberante, con el voto y la presencia de todos los concejales pertenecientes a distintos sectores políticos, me entregó el título de “Ciudadano Ilustre de Esquel”. Es decir: de expulsado por la Gendarmería más de medio siglo antes a “Ciudadano Ilustre”. No lo podía creer. Y luego, la ceremonia de la inauguración del Museo Histórico de Esquel, donde figura mi querido periódico La Chispa, su historia y sus ejemplares. De prohibido antes a ese lugar de la memoria ahora donde concurren todos los colegios, los vecinos interesados en el pasado de esa región y los turistas. Luego di una conferencia histórica sobre la Patagonia en el Colegio Normal, convocado por los docentes, ante una concurrencia de centenares de personas. En las tres oportunidades dije que el homenaje lo dedicaba a mis queridos amigos Rodolfo Walsh, Haroldo Conti y Paco Urondo, desaparecidos por la brutal dictadura militar, que no pudieron ver en vida esa clase de homenajes a sus vidas y sus obras.

La experiencia de Esquel queda como un telón de fondo sobre mi vida. Después, mis experiencias continuarán con el exilio durante la dictadura y el regreso después de ocho años en otra tierra. Ver el triunfo de la verdad y de la ética frente al ansia de poder y de riqueza de los que mandan. A los 86 años pienso, mientras doy el acostumbrado paseo por mi querida placita Alberti de mi barrio de Belgrano, que debemos continuar la lucha para ver un triunfo final de la ética en la Historia.

Y veo que la lucha continúa con la reciente aparición de libro de Marcelo Valko, Desmonumentar a Roca, donde se detalla nuestra lucha para terminar con el mito del “héroe del desierto”, nada más que un despreciable genocida de los pueblos originarios. Otra posición de nuestra vida en busca final de la verdad y la igualdad para todos.