VENEZUELA: Para frenar la ofensiva de la derecha, rectificar y avanzar hacia la revolución económica.

Por Marea Socialista – PSUV para Aporrea.

El 12 de febrero se inició la parte violenta de la ofensiva de la derecha. Hasta ahora dominaba la presión económica del desabastecimiento, usura en los precios y manipulación de la crisis económica, que tiene fuertes rasgos de guerra económica. Se suma ahora la violencia, junto a la presión política e ideológica.

Un sector de esta derecha cuya cara visible son Leopoldo López y María Corina Machado ha tomado la calle de manera violenta para completar un juego de tijeras  y  profundizar el desgaste del gobierno de Nicolás Maduro y buscar recuperar para la burguesía local e internacional el control del país.

Pero no tenemos que confundirnos, “negociadora” o “violenta”  la derecha política y la burguesía tienen un plan único de gobierno.  Ese plan se hizo público por medio del Comunicado de 47 economistas de la oposición a fines de enero pasado y que tiene tres puntos centrales:

  • Liberación del dólar.
  • Endeudamiento internacional con los centros del poder financiero como el FMI u otros.
  • Y aplicar contrarreformas para desmontar las conquistas políticas, sociales y económicas del pueblo venezolano con la excusa del déficit fiscal.

Todo esto en busca de recuperar el control de PDVSA. Lo quieren todo; no sólo una parte de los dólares de la Renta Petrolera.

Más allá de que la derecha tenga dos tácticas. Estamos en presencia del esquema clásico de las contrarrevoluciones.  El cual consiste en  presionar al gobierno para que aplique medidas antipopulares, pierda completamente su base social, y profundice su desgaste frente al pueblo bolivariano. Y entonces, quede expuesto a una salida, ya sea esta violenta o blanda. El gobierno del presidente Maduro está cometiendo un error grave al creer que hay una derecha “violenta” y otra “pacífica” con la que se puede negociar y que sería supuestamente respetuosa de la Constitución. Como en la vieja combinación de la “zanahoria y el garrote” estos sectores convergen entre sí en un objetivo común: derrotar al Proceso Bolivariano.

Pero el error principal del gobierno consiste en su oscilación vacilante que lo lleva a  aplicar las medidas que la derecha exige. Con el anuncio del SICAD 2 sistema similar al que rigió hasta el 2010 se abriría paso a la liberación de una parte sustancial de la Renta Petrolera y el camino a que la alta inflación que hoy vivimos se convertirá en hiperinflación y  se profundizará el desabastecimiento.  Este anunció del nuevo Dólar Permuta solo logrará aumentar el malestar social que hoy se siente en el país. Y profundizará  la desorientación y la arrechera del pueblo que vive de su trabajo.

Desde Marea Socialista declaramos decididamente  nuestro compromiso  en la defensa del  Proceso Bolivariano contra cualquier intento de golpe, aunque esté disfrazado con movilizaciones de simpatizantes de la derecha en la calle. Pero Alertamos que de continuar por este camino de adaptación a las exigencias de los capitalistas entraríamos en una situación de retroceso y descontrol irrecuperable.

Por eso llamamos al gobierno del presidente Maduro a rectificar y aplicar medidas anticapitalistas para garantizar el abastecimiento, frenar el aumento descontrolado de precios y poner en marcha una nueva fase del proceso bolivariano. Proponemos, además, éstas medidas en la emergencia política y económica:

1) Poner fin a la impunidad de la derecha. Por eso respaldamos la orden de captura contra Leopoldo López como responsable intelectual de los hechos violentos del 12 de febrero. Pero reclamamos la detención de Henrique Capriles y todos los responsables de los 11 asesinatos del 15 de abril del 2013.

2) Llamamos a alentar y apoyar la movilización y la lucha de los sectores del pueblo bolivariano y más allá, que están defendiendo sus conquistas. Los que luchan por salarios, por la defensa de sus puestos de trabajo, como los automotrices, por sus contratos colectivos, como los eléctricos y muchos otros. Llamamos a alentar y  no criminalizar la protesta legítima del pueblo que vive de su trabajo.  Hay que enfrentar decididamente la contrarrevolución pero respetando e impulsando la lucha del pueblo trabajador, campesino, popular y orientarla hacia la pelea por medidas anticapitalistas.

3) Insistimos y proponemos  la incorporación real y efectiva a la toma de decisiones del gobierno por parte de las organizaciones sociales y políticas del pueblo revolucionario, de sus sindicatos de base, sus consejos de trabajadores, sus movimientos sociales y populares, para garantizar que se gobierne al servicio del pueblo trabajador y a favor de los intereses de la revolución.

4) Reclamamos apoyar a los medios comunitarios y alternativos como red nacional de comunicación de los que luchan contra la derecha y en defensa de las conquistas de la revolución. Exigimos abrir inmediatamente los medios públicos a los debates y opiniones de todos los que defendemos el Proceso Bolivariano.

5) Llamamos a abrir los cuarteles de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana al debate público y conjunto con el pueblo revolucionario y sus organizaciones.

Al mismo tiempo proponemos:

1) Ni un dólar más a la burguesía. Que el estado monopolice bajo control social y de anticorrupción todo el comercio exterior y sea el único importador  de los bienes esenciales de nuestro pueblo.

2) Centralización nacional con control social, de todos los dólares del país. Ya sean los que ingresan por el petróleo como los que están depositados en los fondos del exterior.

3) Intervención y control estatal y social y de los trabajadores bancarios, de todo el sistema bancario privado que opera en el país, para financiar el funcionamiento económico.  Control centralizado de los todos los fondos que maneja la banca pública.

4) Urgente  recuperación de la producción estatal de alimentos y de productos de consumo básico. Expropiación bajo control obrero y popular de aquellas grandes empresas incursas en las grandes operaciones de acaparamiento y especulación o contrabando de extracción.

5) Pedir a los pueblos y reclamar a los gobierno de América Latina el apoyo solidario en alimentos y medicinas para afrontar la emergencia.

Todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo de conciliación con la burguesía y de impulsar medidas anticapitalistas decididas con la participación democrática del pueblo que vive de su trabajo. Mañana puede ser demasiado tarde.

 

VENEZUELA: ofensiva de la derecha. ¿Rectificar y avanzar hacia la revolución económica?

#Venezuela

Por Marea Socialista – PSUV para Aporrea

El 12 de febrero se inició la parte violenta de la ofensiva de la derecha. Hasta ahora dominaba la presión económica del desabastecimiento, usura en los precios y manipulación de la crisis económica, que tiene fuertes rasgos de guerra económica. Se suma ahora la violencia, junto a la presión política e ideológica.

Un sector de esta derecha cuya cara visible son #Leopoldo López y #María Corina Machado ha tomado la calle de manera violenta para completar un juego de tijeras y profundizar el desgaste del gobierno de Nicolás Maduro y buscar recuperar para la burguesía local e internacional el control del país.

Pero no tenemos que confundirnos, “negociadora” o “violenta”  la derecha política y la burguesía tienen un plan único de gobierno.  Ese plan se hizo público por medio del Comunicado de 47 economistas de la oposición a fines de enero pasado y que tiene tres puntos centrales:

  • Liberación del dólar.
  • Endeudamiento internacional con los centros del poder financiero como el FMI u otros.
  • Y aplicar contrarreformas para desmontar las conquistas políticas, sociales y económicas del pueblo venezolano con la excusa del déficit fiscal.

Todo esto en busca de recuperar el control de PDVSA. Lo quieren todo; no sólo una parte de los dólares de la Renta Petrolera.

Más allá de que la derecha tenga dos tácticas. Estamos en presencia del esquema clásico de las contrarrevoluciones.  El cual consiste en  presionar al gobierno para que aplique medidas antipopulares, pierda completamente su base social, y profundice su desgaste frente al pueblo bolivariano. Y entonces, quede expuesto a una salida, ya sea esta violenta o blanda. El gobierno del presidente Maduro está cometiendo un error grave al creer que hay una derecha “violenta” y otra “pacífica” con la que se puede negociar y que sería supuestamente respetuosa de la Constitución. Como en la vieja combinación de la “zanahoria y el garrote” estos sectores convergen entre sí en un objetivo común: derrotar al Proceso Bolivariano.

Pero el error principal del gobierno consiste en su oscilación vacilante que lo lleva a  aplicar las medidas que la derecha exige. Con el anuncio del SICAD 2 sistema similar al que rigió hasta el 2010 se abriría paso a la liberación de una parte sustancial de la Renta Petrolera y el camino a que la alta inflación que hoy vivimos se convertirá en #hiperinflación y  se profundizará el desabastecimiento.  Este anunció del nuevo Dólar Permuta solo logrará aumentar el malestar social que hoy se siente en el país. Y profundizará  la desorientación y la arrechera del pueblo que vive de su trabajo.

Desde Marea Socialista declaramos decididamente  nuestro compromiso  en la defensa del  Proceso Bolivariano contra cualquier intento de golpe, aunque esté disfrazado con movilizaciones de simpatizantes de la derecha en la calle. Pero Alertamos que de continuar por este camino de adaptación a las exigencias de los capitalistas entraríamos en una situación de retroceso y descontrol irrecuperable.

Por eso llamamos al gobierno del presidente Maduro a rectificar y aplicar medidas anticapitalistas para garantizar el abastecimiento, frenar el aumento descontrolado de precios y poner en marcha una nueva fase del proceso bolivariano. Proponemos, además, éstas medidas en la emergencia política y económica:

1) Poner fin a la impunidad de la derecha. Por eso respaldamos la orden de captura contra Leopoldo López como responsable intelectual de los hechos violentos del 12 de febrero. Pero reclamamos la detención de Henrique Capriles y todos los responsables de los 11 asesinatos del 15 de abril del 2013.

2) Llamamos a alentar y apoyar la movilización y la lucha de los sectores del pueblo bolivariano y más allá, que están defendiendo sus conquistas. Los que luchan por salarios, por la defensa de sus puestos de trabajo, como los automotrices, por sus contratos colectivos, como los eléctricos y muchos otros. Llamamos a alentar y  no criminalizar la protesta legítima del pueblo que vive de su trabajo.  Hay que enfrentar decididamente la contrarrevolución pero respetando e impulsando la lucha del pueblo trabajador, campesino, popular y orientarla hacia la pelea por medidas anticapitalistas.

3) Insistimos y proponemos  la incorporación real y efectiva a la toma de decisiones del gobierno por parte de las organizaciones sociales y políticas del pueblo revolucionario, de sus sindicatos de base, sus consejos de trabajadores, sus movimientos sociales y populares, para garantizar que se gobierne al servicio del pueblo trabajador y a favor de los intereses de la revolución.

4) Reclamamos apoyar a los medios comunitarios y alternativos como red nacional de comunicación de los que luchan contra la derecha y en defensa de las conquistas de la revolución. Exigimos abrir inmediatamente los medios públicos a los debates y opiniones de todos los que defendemos el Proceso Bolivariano.

5) Llamamos a abrir los cuarteles de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana al debate público y conjunto con el pueblo revolucionario y sus organizaciones.

Al mismo tiempo proponemos:

1) Ni un dólar más a la burguesía. Que el estado monopolice bajo control social y de anticorrupción todo el comercio exterior y sea el único importador  de los bienes esenciales de nuestro pueblo.

2) Centralización nacional con control social, de todos los dólares del país. Ya sean los que ingresan por el petróleo como los que están depositados en los fondos del exterior.

3) Intervención y control estatal y social y de los trabajadores bancarios, de todo el sistema bancario privado que opera en el país, para financiar el funcionamiento económico.  Control centralizado de los todos los fondos que maneja la banca pública.

4) Urgente  recuperación de la producción estatal de alimentos y de productos de consumo básico. Expropiación bajo control obrero y popular de aquellas grandes empresas incursas en las grandes operaciones de acaparamiento y especulación o contrabando de extracción.

5) Pedir a los pueblos y reclamar a los gobierno de América Latina el apoyo solidario en alimentos y medicinas para afrontar la emergencia.

Todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo de conciliación con la burguesía y de impulsar medidas anticapitalistas decididas con la participación democrática del pueblo que vive de su trabajo. Mañana puede ser demasiado tarde.

Devaluación e Inflación: ¡Pierden los trabajadores! ¡Ganan los patrones!

El nuevo tipo de cambio (en torno a 8 pesos por dólar) convalidado en estos días significa un ajuste depredador sobre los ingresos de los trabajadores y otros sectores populares. El impacto sobre precios mejora la rentabilidad del capital más concentrado y deprime la capacidad de compra de nuestro pueblo.

La depreciación de la moneda nacional vino acelerándose durante el 2013 con efectos regresivos sobre los ingresos populares, perdidas de reservas internacionales y aumento de precios de la canasta de consumo de bienes y servicios de la mayoría de la población. Es una situación agravada sobre fines del año pasado y comienzo del 2014 con el gobierno asumiendo la agenda del poder económico ante la derrota electoral de octubre: a) devaluación; b) facilidades para inversores foráneos; c) riguroso compromiso de cancelación de la deuda para retomar el camino del endeudamiento externo.

Con la devaluación ganan los especuladores y los grandes productores y exportadores. Los perdedores somos los trabajadores, activos o pasivos, regularizados o no, los perceptores de planes sociales, e incluso los productores o empresarios que asocian sus ingresos a la capacidad de compra de los ingresos populares.

Existe incertidumbre sobre la estabilización del orden cambiario, ya que las clases dominantes maniobran para profundizar la devaluación, el ajuste sobre el gasto social y las mejores condiciones para la valorización del capital, todo agravado con denuncias del gobierno sobre la especulación gestada desde la petrolera Shell y bancos extranjeros, el Citi, el Francés, el HSBC.
¿Qué hacer?
La sola sospecha de ese accionar nos anima a sustentar la nacionalización de la banca, con participación de los trabajadores bancarios en la toma de decisiones. Es una medida a adoptar en simultáneo con la nacionalización del comercio exterior, desde que muy pocos exportadores concentran el grueso de las ventas al exterior. Son pocos los productos de exportación: energéticos, agrarios, entre ellos la soja, minería y automotores. Constituyen lo principal del vínculo de Argentina con el exterior y son fuente de fuga de divisa y presión sobre la política económica.
Estas demandas de nacionalización del comercio exterior y de la banca son parte de un conjunto de decisiones necesarias para avanzar en la recuperación de la soberanía energética, afectada por la política privatizadora y de entrega sostenida desde hace 20 años y agravada en el acuerdo YPF-Chevron. Es un camino para transitar la perspectiva de la soberanía alimentaria, que al tiempo que discute el modelo productivo y de desarrollo, tiende a resguardar el poder adquisitivo del salario y los ingresos populares. La soberanía financiera supone investigar la deuda y suspender los pagos, al tiempo que se denuncian los tratados bilaterales de inversión, se abandona la expectativa por suscribir tratados de libre comercio con Europa y se rechaza la pertenencia al CIADI. Se requiere la integración alternativa, con el ALBA, para otra Argentina y otra América Latina posible. La precondición pasa por un salario mínimo que satisfaga las necesidades de la familia de los trabajadores, junto a la sustancial reducción de la jornada laboral sin afectar ingresos.

Sea la devaluación, la crisis energética, el encarecimiento de los precios (alimentos, textiles, vivienda, transporte, servicios públicos, etc.), la entrega de los bienes comunes, la realidad del capitalismo resulta en mayor explotación de la fuerza de trabajo y depredación de los recursos naturales, la tierra y el agua, entre otros. Por eso, más allá de la devaluación y el ajuste, el problema es el capitalismo. El capitalismo y su realidad impusieron la devaluación, el arreglo y pago al CIADI, la compensación a Repsol, el acuerdo con Chevron como modelo para atraer inversiones externas, el intento de arreglar con el Club de París. Este capitalismo real es el que concentra ingreso y riqueza y limita la satisfacción de necesidades de la mayoría del pueblo, especialmente de los trabajadores y su familia. Es el orden que necesita restablecer los vínculos entre fuerzas armadas y de seguridad con la sociedad y por eso se designa a Milani, se amplía el generalato, crece la presencia de los servicios en su seno y se habilitan mecanismos para la represión del creciente conflicto social.

Somos enfáticos al señalar que no hay alternativa para los trabajadores y el pueblo en el capitalismo. Se impone el debate del anticapitalismo, del antiimperialismo y el socialismo. No es una tarea para el futuro, sino una exigencia del presente.

Como trabajadores constructores de la CTA nos comprometemos a fortalecer y potenciar el carácter clasista, antiimperialista y anticapitalista de la Central en un año de creciente conflicto social en defensa del salario, los ingresos populares y los bienes comunes. Es el contenido principal de los desafíos en la coyuntura para la organización y lucha de los trabajadores. Resulta imprescindible construir un gran paro nacional contra el ajuste que supone la devaluación y su impacto en crecimiento de los precios. Tal como destacamos en nuestra reciente declaración, ratificamos que Necesitamos organizar un gran movimiento político social de liberación, lo que supone construir fuerza política que actúe en todos los escenarios de la lucha de clases, económica, política, cultural, social, institucional. Es algo que se debate en todo el mundo y que requiere pensar la articulación de las construcciones sociales y partidarias en las nuevas condiciones del desarrollo capitalista y la experiencia del movimiento popular por la emancipación social contemporánea.

 

Jose Rigane; Carlos Chile; Hugo Blasco; Carla Rodríguez; Guillermo Díaz; Elia Espen; Marcos Wolman; Manuel Gutiérrez; Víctor Mendibil; Julio Gambina; José Luis Ronconi;  Gabriel Martínez; Néstor Jeifetz; Adrían Ruiz; Julio Acosta; Matías Fachal; Beatriz Rajland; Pola Monti; Fernando Pita; Eduardo Smidt; Elsa Picado; José Lualdi; Mariano Randazzo;  Homero Ramírez; Mary Muñoz; Carlos Oroz.; Cristina Camusso, siguen las firmas de la Corriente Sindical CTA.