Viene a la Argentina el patriarca de los armenios

La Nación 7/11/05
 
 

La asamblea del Episcopado que mañana elegirá sus autoridades recibirá el jueves al mediodía la visita del patriarca de los armenios católicos, Su Beatitud Nerses Bedros XIX, que reside en Beirut. Ayer, el cardenal Jorge Bergoglio participó de la misa pontifical que el distinguido visitante ofició en la Catedral Armenia Católica, en Charcas 3529, asistido por el eparca para América latina, monseñor Vartan Boghossian, y por el arzobispo católico de Armenia, Nechan Karakeheyan (en ese país, aun siendo minoría, no son menos de 200.000 los armenios unidos a Roma). Se clausuraron así los festejos del 80º aniversario de la comunidad armenia católica en la Argentina. La inició en 1924 el padre Juan Kazezian, quien, con dificultad, reunió a familias de esa fe venidas de Medio Oriente que habían sobrevivido al genocidio de 1915. Afianzada la comunidad a lo largo de décadas, en 1981 Juan Pablo II nombró a Boghossian como su primer obispo.

A la celebración de ayer asistió el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, acompañado por los directores de Culto Católico, Luis Saguier Fonrouge, y del Registro de Cultos, José Camilo Cardoso.

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Nacido en El Cairo en 1940 y obispo para Egipto desde 1990, el patriarca ocupa su cargo desde 1999. Su antecesor, Juan Pedro Kasparian, visitó la Argentina tres veces: en 1983, 1988 y 1998.

Nerses Bedros XIX dijo que ayer que la Iglesia "no es solamente el edificio de piedra, pero sí la asamblea de la Iglesia viviente, que es el conjunto de los fieles, que se reúnen para rezar y expresar su fe… como piedras vivas". Autoridad de uno de los ritos orientales que son minoría en la Iglesia Católica, el patriarca subrayó el valor de la unidad. "Cada parroquia debería ser para sus hijos la casa y la escuela de la unidad -dijo-. Esta unidad se puede realizar sólo si los cristianos adultos se aman y se ayudan entre ellos, sobre todo los miembros de diversas comisiones y movimientos."

La unidad y la comunión, aun con diversos acentos, se pondrán a prueba en la asamblea episcopal. Hace unos días el obispo de Iguazú, monseñor Joaquín Piña, que ya ha cumplido los 75 años para su retiro, destacó la buena relación que tuvo con los tres obispos de la vecina Posadas que sucedieron a monseñor Jorge Kemmerer: Carmelo Giaquinta, Alfonso Delgado y el actual, Juan Martínez: "Fracasaron del todo los que intentaron dividirnos". Reflexionó: "¡Qué importante es que en la Iglesia vayamos todos a una, que seamos fieles al Evangelio!". Y agregó: "No podemos renunciar a nuestra misión profética, que consiste en anunciar el Reino de Dios (lo que Dios quiere para nosotros en este mundo), y denunciar todo lo que se opone a ello: la injusticia, la corrupción."

Por Jorge Rouillon

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