WASHINGTON (Reuters) – La sonda espacial Mars Odyssey obtuvo imágenes de accidentes casi circulares en las laderas de un volcán marciano, que podrían ser aberturas hacia espacios subterráneos, informó la NASA.

WASHINGTON (Reuters) – La sonda espacial Mars Odyssey obtuvo imágenes de accidentes casi circulares en las laderas de un volcán marciano, que podrían ser aberturas hacia espacios subterráneos, informó la NASA.

Estas imágenes son la primera observación directa de cómo el agua, un elemento indispensable para la existencia de vida, aparece en planetas como la Tierra, aseguró la NASA en un comunicado difundido ayer.
"Por primera vez estamos viendo cómo llega el agua hasta el lugar en el que se formarían los planetas", dijo Dan Watson, de la Universidad de Rochester, en Nueva York. Watson dirigió el equipo de astrónomos que elaboró el estudio cuyos resultados publicó ayer la revista Nature .
Este joven sistema estelar, llamado NGC 1333-IRAS 4B, sigue creciendo dentro de su núcleo frío de gas y polvo. Alrededor de la estrella en estado embrionario existe un disco cálido de materiales para la formación planetaria. Los nuevos datos del Spitzer indican que el hielo que se desprende de la superficie del núcleo estelar se evapora para congelarse nuevamente y convertirse en asteroides y cometas.
"En la Tierra, el agua llegó en forma de asteroides y cometas de hielo. El agua también existe como hielo en las densas nubes que forman las estrellas", explicó Watson.
El agua abunda en todo nuestro universo. Se detectó en forma de hielo o gas alrededor de varios tipos de estrellas, en el espacio entre las estrellas y, ahora, el Spitzer descubrió también recientemente la primera imagen de vapor de agua fuera de nuestro sistema solar.
Pero en el nuevo análisis de imágenes del Spitzer, el agua también aparece como una herramienta importante para estudiar en detalle el proceso de formación de los planetas.
Al analizar lo que sucede con el agua en el NGC 1333-IRAS 4B, los astrónomos pueden conocer de qué se trata ese disco. Por ejemplo, calcularon su densidad, que es de unos 10.000 millones de moléculas de hidrógeno por centímetro cúbico; la dimensión de su radio, que supera la distancia promedio entre la Tierra y Plutón, y su temperatura, de unos -103°C.
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La inundación, que descargó alrededor de un millón de metros cúbicos de agua por segundo, sucedió hace unos 450.000 años durante una glaciación, dando lugar a una elevación del nivel del mar, que originó el actual Canal de la Mancha.
Según el estudio, la inundación posiblemente puso fin a las migraciones de humanos primitivos y otros mamíferos, tales como caballos, a través de la franja de tierra cuyo ancho era de unos 45 kilómetros.
La teoría de que Gran Bretaña se convirtió en una isla debido a una inundación catastrófica -no a través de un proceso de erosión- fue postulada en los años 80. Pero el nuevo estudio utilizó un sonar de alta resolución que no existía entonces para producir imágenes tridimensionales de gran calidad.
El estudio, realizado por tres científicos del Imperial College de Londres y un funcionario de la Oficina Hidrográfica británica, afirma que la gran inundación se produjo durante la primera gran extensión de una plancha de hielo continental hacia las tierras bajas de Europa central y Gran Bretaña.
Al avanzar sobre el lecho emergente del Mar del Norte desde el sur de Escandinavia, el hielo bloqueó ríos que fluían hacia el Atlántico y provocó el surgimiento de un lago glacial gigantesco, contenido por tierras altas hacia el Sur y alimentado por el drenaje de buena parte de Europa occidental.
Al desbordar el dique natural, provocó un diluvio colosal que rápidamente sumergió la franja de tierra que unía a Inglaterra con Francia. El glaciar retrocedió gradualmente, pero hace unos 160.000 años, durante una segunda glaciación, una nueva plancha de hielo llegó al centro de los Países Bajos y nuevamente sirvió de dique a un lago en el Mar del Norte austral.
La ruptura de esta barrera hizo que un gran volumen de agua profundizara la brecha hasta su nivel presente, lo que selló el destino insular de Gran Bretaña.
Según el estudio, la descarga casi instantánea de enormes volúmenes de agua dulce en el océano tal vez provocó cambios de circulación que a la vez afectaron el clima de todo el Atlántico Norte.
Pero un científico argentino acaba de demostrar lo contrario: que si se hace pasar un láser por un fino disco en el que se grabaron en forma litográfica círculos concéntricos (como los de los anillos de los árboles) de dos materiales diferentes se puede enfocar el rayo en 50 nanómetros, un tamaño lo suficientemente pequeño como para divisar virus y nanopartículas.
"El asunto es controlar muy cuidadosamente el radio de los círculos y el ancho de los anillos -dice desde su casa en Ann Arbor, Estados Unidos, el doctor Roberto Merlin, autor del desarrollo-. Si uno lo hace bien de acuerdo con una receta que figura en mi trabajo, resulta."
Según explica, la diferencia entre una lente común y esta "superlente" es que la primera trabaja con ondas que los investigadores llaman del "campo lejano" y este desarrollo con las del "campo cercano", que decaen exponencialmente. "Las llamamos evanescentes", puntualiza. La lente con los diseños no refracta las ondas de luz, que es la manera en que funcionan las convencionales, sino que vuelve a formarlas.
En los últimos años muchos equipos estaban tratando de superar el límite de difracción de la luz visible, pero hasta ahora no se habían encontrado métodos efectivos para lograrlo. Trabajando con su equipo de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Michigan, Merlin desarrolló modelos matemáticos que eliminan los obstáculos. La universidad y los investigadores ya obtuvieron una patente que protege el desarrollo.
"Tenemos un modelo -cuenta Merlin-, pero el electromagnetismo es algo tan conocido que no hay ningún impedimento tecnológico como para que no se pueda hacer."
Según el científico, hay muchísimo interés en este tema de enfocar la luz más allá del límite de difracción clásico, entre otras cosas, porque permitiría aumentar drásticamente nuestra capacidad de almacenamiento de información. "Por ejemplo, el bit de un CD está limitado por el tamaño del láser que uno utiliza para leerlo -explica-. Aunque uno pudiera escribir cosas más pequeñas, el láser no podría leerlas. Pero este hallazgo permitiría utilizar la misma longitud de onda aunque se hiciera el punto de información muchísimo más pequeño."
La "superlente" también permitiría enfocar otro tipo de radiación electromagnética, como las microondas. "Usando la lupa con que los chicos enfocan el sol, el objeto más pequeño que uno puede enfocar mide medio micrón (millonésima de metro) -concluye Merlin-. Con este desarrollo, nosotros llegamos a seis nanómetros. Y si uno quisiera enfocar microondas, que tienen una longitud típica de 30 centímetros, con esta lente podríamos llegar a un micrón."
Nora Bär
El planeta, llamado HD 189733b, completa un giro muy cerca de su estrella aproximadamente cada dos días. Los astrónomos habían predicho que los planetas de esta clase, llamados "Júpiteres calientes", debían contener vapor de agua en su atmósfera. Sin embargo, había sido difícil encontrar evidencia sólida. Los datos del Spitzer son los más convincentes reunidos hasta el momento de que los Júpiteres calientes son "húmedos".
"Estamos encantados de haber identificado signos claros de la presencia de agua en un planeta que está a billones de kilómetros", dijo Giovanna Tinetti, investigadora de la Agencia Espacial Europea en el Instituto de Astrofísica de París. Tinetti es la primera autora del trabajo que se publica hoy en Nature.
A pesar de que el agua es un ingrediente esencial de la vida tal como la conocemos, es improbable que los Júpiteres calientes y húmedos alberguen criaturas vivas. Mediciones anteriores del Spitzer indican que en HD 189733b hace unos 726 grados en promedio.
Ahora, los astrónomos esperan utilizar los instrumentos del Spitzer para encontrar agua en planetas rocosos, habitables como la Tierra.
"Encontrar agua en este planeta implica que otros, incluso algunos rocosos, también podrían tenerla -dijo el coautor del trabajo, Sean Carey del Centro Spitzer de la NASA, en el Instituto de Tecnología de California, en Pasadena-. Estoy tan entusiasmado que no puedo esperar para contarles a mis sobrinos sobre este descubrimiento."
El hallazgo forma parte de un nuevo campo de investigación acerca del clima de los exoplanetas.
Por Will Dunham
La otra explicación es más intrigante. Los expertos opinan que el sílice fue engendrado en aguas termales como las que se ven en el Parque Nacional de Yellowstone, que atraviesa Wyoming, Montana y Idaho en Estados Unidos | Parque Nacional Yellowstone
La Nación

WASHINGTON (EFE) – El Telescopio Espacial Hubble, de la NASA, fotografió una inmensa nebulosa en la Vía Láctea que muestra el caos cósmico en el que nacen y mueren las estrellas. La imagen, formada con una serie de 48 tomas captadas por el observatorio en órbita, cubre una distancia de 50 años luz en la nebulosa Carina | nebulosa planetaria
La inmensa nebulosa contiene al menos una docena de estrellas que, según los cálculos de los astrónomos, serían entre 50 y 100 veces más grandes que el Sol de nuestro sistema.
La más importante de esas estrellas, en la izquierda de la imagen, es Eta Carinae, que se encuentra en la última etapa de su vida, según lo evidencian las nubes de gas y polvo, que son el presagio de la muerte explosiva que la convertirá en una supernova.
Según el comunicado de la NASA, el caos cósmico de la nebulosa se inició hace tres millones de años, cuando sus primeras estrellas se condensaron en medio de una enorme nube de frío hidrógeno molecular. Agrega que es posible que nuestro sol y nuestro sistema solar hayan nacido en un fenómeno similar hace 4600 millones de años.
«Al mirar la nebulosa Carina estamos viendo el génesis de las estrellas que ocurre comúnmente en las galaxias», afirma el comunicado. Los astrónomos de la NASA calculan que la nebulosa se encuentra a una distancia de 7500 años luz.
La fotografía de la nebulosa fue difundida ayer para celebrar los 17 años de funcionamiento casi ininterrumpido del observatorio espacial. Durante ese tiempo, el Hubble realizó casi 800.000 observaciones de los fenómenos cósmicos y el enorme caudal de información que ha proporcionado ha ayudado a los astrónomos a perfeccionar sus conocimientos sobre el universo.
Según los astrónomos, el Hubble es el instrumento científico más productivo que se haya construido jamás. Sin embargo, su futuro está en duda debido a que algunas de sus partes comenzaron a fallar. La imagen es una de las más grandes panorámicas que se hayan tomado.