Exhiben imágenes de la desigualdad escolar

La Nación
 
Hay problemas edilicios y de vacantes
 
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires presentó ayer en la Feria el documental "Educación y desigualdad en la ciudad de Buenos Aires", mediante el cual puso en imágenes los problemas de infraestructura escolar, muchos de los cuales derivan en la falta de vacantes, fundamentalmente en la zona sur.

Una escuela con aulas improvisadas en contenedores desde hace tres años, otra con baños químicos, aquella que tiene muros apuntalados, son algunos de los ejemplos que recorre el documental, realizado por el área de Educación de la Defensoría. Y también están los testimonios de los directivos, docentes y alumnos de las instituciones educativas, y de la ex secretaria de educación de la ciudad, Roxana Perazza, que dejó su cargo a principios del mes último.

Algunas frases recogidas en el documental reflejan la situación: "El Estado tiene que velar porque todos los chicos reciban la mejor educación", "Mi miedo es que nos acostumbremos a esta situación", "Falta de planificación y de coordinación", "Hay un gran superávit que no vuelve a la ciudad", "Es injusta la distribución"…

El responsable de Educación de la Defensoría, Gustavo Lesbegueris, recordó ayer que el déficit de infraestructura escolar en la zona sur se puso de nuevo en evidencia a principios de este año, cuando más de 400 alumnos de primaria del Bajo Flores, Villa Soldati y Nueva Pompeya, no pudieron empezar las clases el 6 de marzo por falta de vacantes, mientras que en la escuela N° 12 de Barracas lejos de sacarse los contenedores, se tuvieron que agregar tres más.

La doctora Graciela Frigerio, que dirige el Centro de Estudios Multidisciplinarios (donde lleva adelante investigaciones sobre el acceso de los sectores postergados a la educación), dijo que "la sociedad se ha vuelto ciega y sorda frente a las desigualdades" y consideró que "educar es un acto político de distribución".

En tanto, el Ministerio de Educación porteño informó a LA NACION que del listado inicial de 401 alumnos sin vacantes de primaria, fueron reubicados 370. Los restantes no pudieron ser localizados, a pesar de que se los buscó casa por casa para ofrecerles vacantes, lo que fue confirmado por Lesbegueris. Hay 120 chicos de preescolar que empezarán las clases el martes en la escuela infantil N° 9, de Nueva Pompeya, inaugurada oficialmente ayer, como parte del Programa 700 Escuelas del gobierno nacional.

Por tercera vez los estudiantes impiden elegir al rector de la UBA

La Nación
 
Universidad en crisis: escenario incierto

 
No hay fecha para la nueva asamblea; presentaron otra denuncia judicial
 
 

Sin nuevo rector ni salida a la vista para poder elegirlo, la tercera suspensión consecutiva de la asamblea universitaria dejó ayer a la Universidad de Buenos Aires (UBA) encerrada en una situación de incertidumbre sin precedente.

En una rutina ya conocida, los asambleístas que ayer a las 9 llegaron a la puerta del Colegio Nacional de Buenos Aires lo encontraron, otra vez, ocupado por grupos estudiantiles de izquierda, encabezados por el MST y el Partido Obrero, instalados allí desde la noche anterior. Los activistas impugnan la candidatura a rector del decano de Derecho, Atilio Alterini, y reclaman la “democratización de la asamblea reaccionaria”.

El rector, Guillermo Jaim Etcheverry, reiteró ayer la denuncia judicial que había hecho en el último intento frustrado. Según pudo saber LA NACION, hoy se pondría fecha a la reunión de Consejo Superior que deberá convocar a una nueva asamblea.

Dado lo infructuoso que el trámite ha resultado hasta ahora, hay, al mismo tiempo, negociaciones paralelas. Por la tarde, desde el Rectorado se convocó a los decanos a una reunión informal, sin fecha todavía, destinada a “buscar la forma de resolver la situación”. Los partidarios de Alterini desistieron entonces de presentar el recurso de amparo que tenían ya redactado, “para demostrar que estamos dispuestos a hacer los esfuerzos necesarios para que la asamblea se haga”, según dijo un miembro de ese grupo.

Mientras tanto, desde el mismo sector se llamó a los decanos de izquierda a una reunión, hoy, en la Facultad de Ciencias Económicas, con la intención de "acercar posiciones", por un lado, pero también de asegurar algún tipo de gobernabilidad, de cara al nuevo rectorado que, eventualmente, deberá comenzar en algún momento.

Cuando faltan 18 días para que termine su mandato, Jaim Etcheverry fue ayer blanco de acusaciones directas por parte de los partidarios de Alterini, que lo acusaron de "no querer que la asamblea se haga". La mayoría de los protagonistas -los estudiantes incluidos- ven un escenario de posible desenlace sólo luego del 7 de mayo, cuando termine el mandato de Jaim Etcheverry y deba entonces asumir el nuevo Consejo Superior, que tendrá que elegir un vicerrector y convocar, otra vez, a la asamblea. En ese cuerpo, los partidarios de Alterini tendrán 11 de los 15 votos.

Paisaje habitual

En el paisaje que se ha vuelto habitual, con las mismas consignas, banderas y acompañamiento de bombos que en las otras dos ocasiones, los estudiantes de la FUBA se ocuparon ayer de dejar en claro que esta toma había sido decidida "en asambleas en todas las facultades" y que era "pacífica".

La escena era repetida: asambleístas y personal de la UBA en pequeños grupos en la calle; tensión variable entre los estudiantes; el paso del rector -que esta vez se fue perseguido por movileros y cronistas por la calle Bolívar-, y la lenta retirada de todos ante la evidencia de la nueva suspensión, que recién fue anunciada formalmente pasadas las 10.

Esta vez, sin embargo, la tensión creció en dos oportunidades. Primero, cuando el consejero superior por el claustro docente Martín Marcos, ex miembro de Franja Morada y partidario de Alterini, increpó fuertemente a Jaim Etcheverry, rodeados de micrófonos y en vivo para la televisión. Marcos, ex funcionario de la gestión de Oscar Shuberoff, lo acusó de ser responsable de "no ejercer la conducción de la UBA y privilegiar su candidatura a rector".

En igual sentido se había expresado momentos antes Alterini, a una cuadra del colegio. "Este bochorno está hartando a la sociedad y afecta la imagen de la universidad", dijo, y acusó al rector de "no tomar las medidas necesarias para evitar la toma. Más que una toma, esto es una tomadura de pelo de parte de grupos que no quieren el ejercicio de la democracia", señaló.

El segundo momento tenso se dio cuando llegaron agrupaciones kirchneristas -Movimiento Universitario Evita, La Vallese, Venceremos- que coincidían con la FUBA en el rechazo a Alterini pero terminaron enfrentados, literalmente y en sus consignas. "Pingüino corazón", "Vamos con Kirchner a cambiar la historia", cantaban, en filas engrosadas por la presencia de militantes de Barrios de Pie, que se veían algo desorientados entre los reclamos. "Que se vayan todos", respondía la FUBA.

La desconcentración de asambleístas, movileros y manifestantes fue más rápida que en las otras dos ocasiones. Cada grupo partió a su refugio. Los partidarios de Alterini se trasladaron a la cercana Facultad de Ingeniería para dar "contención" a los miembros del grupo, en una reunión que se extendió luego a la Facultad de Derecho. El sector de la izquierda hizo lo propio en la sede de Ciencias Sociales. El rector estuvo reunido con parte de su gente. Los estudiantes, por su parte, iniciarán hoy una consulta para someter sus reclamos a la opinión de docentes y alumnos. Según dijo a LA NACION el dirigente estudiantil Santiago Gima, del Partido Obrero, el 29 de este mes realizarán el postergado congreso de renovación de autoridades, uno de los principales argumentos de quienes los acusan de "usurpadores de la FUBA".

A largo plazo

¿Qué efectos tiene, para cada uno de los actores, el paso del tiempo?

"Pensamos que para nosotros lo peor ya pasó y ahora podemos esperar. Todos empiezan a desgastarse", arriesgó un partidario de Alterini, alejando versiones que circularon en estos días de desmembramiento de ese sector, una coalición heterogénea de radicales, peronistas e independientes que algunas veces tembló en estas semanas.

En la izquierda prefirieron pensar más en el largo plazo. "Algunos proponen empezar a debatir la reforma del estatuto, porque cuando la asamblea se haga queremos llegar con una propuesta", comentaron. La idea es "trabajar a cuatro años, para consolidarnos como una fuerza de oposición".

Para Jaim Etcheverry, que no declina su candidatura, el desgaste es reconocible aun entre quienes lo aprecian. En todos los casos, la imagen que se elige para ilustrar la situación coincide: una espiral de enfrentamiento creciente que, a estas alturas, no permite a nadie ceder.

Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION

Aún no pudieron comenzar las clases unos 220 chicos

La Nación
 
Falta de vacantes en la Capital

 
La mayoría son de preescolar, y el problema se advierte en escuelas de la zona sur
 
A más de un mes de iniciado el ciclo lectivo en la ciudad de Buenos Aires, 220 alumnos aún no pudieron empezar las clases, mientras que otros 244 empezaron luego del 6 de marzo, fecha de inicio del año escolar, con distintos grados de demora, y quedan 112 estudiantes que aun el propio gobierno no sabe si encontraron un lugar.

La situación se debe a la falta de vacantes y se concentra en el Distrito Escolar N° 19, que abarca los barrios de Bajo Flores, Villa Soldati y Nueva Pompeya, en el sur de la ciudad. La Defensoría del Pueblo de Buenos Aires informó en las últimas semanas que había 411 alumnos de nivel primario que no pudieron comenzar las clases, de los cuales 171 pertenecen a primer grado. El mismo organismo señaló que también había 175 alumnos de preescolar que estaban sin lugar.

Emilce Pérez necesitaba dos vacantes para tercer grado, en doble jornada, para sus hijos Brenda y Damián, y las consiguió 21 días después del inicio de clases. "Recorrí todo el distrito 19 (Bajo Flores, Villa Soldati, Nueva Pompeya) y no había vacantes. Me dijeron que me comunicara con el Distrito N° 5 (Barracas) y allí me respondieron que no correspondía por la distancia. Acudí entonces a la Defensoría", contó Pérez.

Finalmente, consiguió las vacantes en la Escuela N° 3 de Nueva Pompeya, donde vive. "Es bastante desorganizado el sistema", señaló.

También Gilberto Pérez tuvo su odisea para poder conseguir una vacante para su hija Soledad, para primer grado, en el Distrito Escolar N° 21 (Villa Lugano y Riachuelo). "El 15 de febrero me dijeron que tenían 111 niños esperando y que no podían inscribir a mi hija. Fui a la Defensoría y me dijeron que hablara con el supervisor del distrito. Empezaron las clases, y me anotaron en lista de espera. Me dijeron que en seis días me avisarían. Al final, probé ir a la Escuela N° 12 por mi cuenta y encontré una vacante. Mi hija empezó las clases el 16 de marzo", contó.

Casi un mes después del inicio del año escolar, lo llamaron del distrito para decirle que habían conseguido una vacante. "Además de todo, me sentí discriminado porque luego del 15 de febrero, cuando no quisieron anotar a mi hija, siguieron inscribiendo chicos", expresó Pérez.

Respecto de los alumnos del nivel primario, Carlos Prado, director del área del gobierno de la ciudad, explicó a LA NACION: "Tuvimos a principios de año una importante demanda de vacantes en la zona sur. El distrito que quedó en situación crítica fue el N° 19. Eran 401 los alumnos que necesitaban vacantes, de los cuales 166 eran para primer grado. Fuimos ofreciendo vacantes y el lunes último creamos dos primeros grados en la Escuela N° 19 y mañana empezarán a funcionar dos primeros grados en la Escuela N° 13 del mismo distrito, con jornada completa, que reunirá a 45 chicos".

A falta de vacantes, micros

El gobierno de la ciudad estableció cuatro sistemas de micros para los alumnos que hubo que reubicar en otros barrios cercanos. "De esta forma -expresó Prado-, mañana llegaremos a tener ubicados un total de 289 alumnos de primaria desde el 6 de marzo, y hay un margen de 112 estudiantes que las promotoras de educación están en este momento visitando casa por casa en los barrios más afectados para saber si siguen necesitando un lugar. Ningún chico se va a quedar sin vacante", aseguró.

Por su parte, Gustavo Lesbegueris, defensor adjunto del área de Educación de la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires, indicó: "Desde 2002 venimos señalando estos problemas en el Distrito Escolar N° 19. Hoy se da la misma solución de contingencia que hace cinco años: reubicar y colocar micros, cuando la solución de fondo debe ser la construcción de escuelas".

El ministro de Educación de la ciudad, Alberto Sileoni, que asumió el pasado 29 de marzo, se acercó el miércoles último a la Defensoría del Pueblo, a pedido del organismo. "La idea es intensificar la construcción de escuelas. Este problema se puede resolver en el mediano plazo. Además, desde ahora vamos a prever qué puede ocurrir el año que viene", prometió Sileoni a LA NACION.

Tanto la Defensoría como el gobierno de la ciudad coincidieron en la cifra de 175 alumnos de preescolar en lista de espera, nivel educativo obligatorio. La directora del nivel inicial del gobierno porteño, Adelina de León, confirmó que 120 chicos empezarán mañana en la Escuela Infantil N° 9 del distrito 19, que es una obra nueva con cuatro salas para preescolar. Los otros 55 chicos irían a la Escuela N° 18, en la cual se acondicionarán aulas de primaria para jardín, y en la N° 16 del mismo distrito escolar.

Según datos de la Defensoría, el número de chicos que se quedan sin vacantes en el Distrito Escolar N° 19 viene creciendo. Mientras que en 2003 fueron 52, la cantidad creció en los tres años siguientes a 111, 148 y 175, sucesivamente.

Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION

No tendrán 180 días de clases

220 chicos

  • Es el total de alumnos de preescolar y del nivel primario que aún no empezaron las clases en la ciudad.

244 alumnos

  • Es el número de estudiantes que empezó tarde el ciclo lectivo, luego de iniciadas las clases el 6 de marzo.

112 estudiantes

  • Es la cantidad de chicos del nivel primario que el gobierno porteño aún ignora si encontraron una vacante.
 
 
 

La educación gana lugar en la muestra

 Habrá siete ciclos y unos 350 disertantes
 
Mañana comenzarán las actividades educativas de la 32° Feria Internacional del Libro, que abarcará siete programas con múltiples conferencias de personalidades destacadas del país y del exterior, talleres, entrega de premios, entre otras actividades que organizó la Comisión de Educación de la Fundación El Libro, integrada por 84 especialistas ad honórem.

Más de 350 disertantes expondrán en las 130 actividades previstas en los distintos ciclos.

Las XVI Jornadas Internacionales de Educación se inaugurarán mañana, a las 10.30, con la presencia del ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus; del ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires, Alberto Sileoni; de la directora general de Cultura y Educación bonaerense, Adriana Puiggrós; el presidente de la Fundación El Libro, Carlos Pazos, y el titular de la Comisión de Educación, Isay Klasse.

Con el lema "El valor de la palabra", estas jornadas se extenderán hasta el miércoles, día en que se entregará el Premio al Mejor Libro de Educación 2005, a las 16.30, en la sala José Hernández. En la categoría Obra Teórica, el premio será compartido por los libros "La educación aún espera", de Mariano de Vedia, editado por Eudeba, e "Historia de las universidades argentinas", de Pablo Buchbinder, publicado por Sudamericana.

Y en la categoría Obra Didáctica, también compartirán el primer premio "Escribir, leer y aprender en la universidad", de Paula Carlino, del Fondo de Cultura Económica, y "La ciencia en el aula", de Gabriel Gellon, Elsa Rosenvasser Feher, Melina Furman y Diego Golombek, editado por Paidós.

Entre el viernes y el domingo, tendrá lugar el 9° Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro. En la primera jornada, a las 12.15, habrá un homenaje a tres mujeres por su excepcional contribución a la difusión del libro argentino en el mundo: Ana María Cabanellas, Marta Díaz y Ana María Peruchena Zimmermann. Luego, Guillermo Jaim Etcheverry hablará sobre "Leer en el reino de la imagen".

Desde el martes 25 hasta el jueves 27, se hará el 7° Foro Internacional de Enseñanza de Ciencias y Tecnologías, que tendrá como eje los desiertos y la desertificación. Habrá ocho talleres y una de las conferencias será "El niño y la ciencia", por el especialista Pierre Léna, de la Academia de Ciencias de Francia, el último día, a las 9.30.

En tanto, el 5° Encuentro de Educación, Comunicación, Información y el Libro se hará los días 2 y 3 de mayo. En el acto de cierre, el 3 de mayo, a las 15.20, habrá una entrega de reconocimientos a distintos medios de comunicación, entre ellos, la sección Editoriales de LA NACION.

También el 3 de mayo comenzará el Ciclo Internacional de Enseñanza de Lenguas Extranjeras, con el lema "Enseñar lenguas hoy: desafíos y propuestas", que se prolongará durante dos jornadas. Y el 5 y 6 de mayo será el turno del 5° Encuentro de Educación y Orientación para el Trabajo. Por último, el sábado 6 y el domingo 7 se desarrollará el 2° Espacio para la Educación Inicial.

Todas las actividades requieren inscripción previa y las vacantes son limitadas. Aún es posible anotarse en los distintos programas, excepto en las XVI Jornadas Internacionales de Educación. Informes: Hipólito Yrigoyen 1628, 5º piso (4374-3288, www.el-libro.com.ar ).

Laura Casanovas

 

Para los maestros británicos, las clases aburridas son una «preparación para la vida»

Clarín
 

Esa fue la conclusión de un congreso de maestros realizado en Londres: que los niños están sobreestimulados y que es positivo que se sientan incómodos en la escuela. “Quien está aburrido se ve obligado a pensar y a desarrollar su fantasía”, dijo una profesora de matemáticas que fue aplaudida por sus colegas.

Los maestros –reunidos en la conferencia anual de la Asociación de Maestros del Reino Unido– coincidieron en que, por la televisión, las computadoras y los videojuegos, los niños están expuestos a demasiados estímulos, y que por eso las clases en la escuela significan un “buen cambio”. Así lo informa en su edición de hoy el diario inglés The Independent.

Barry Williams, maestro del Hertford Regional College en Cambridgeshire, señaló que cuando sus alumnos le dicen que uno de ellos está mirando por la ventana, él se pregunta: “¿No se dan cuenta del estado avanzado del budismo zen que les he enseñado en mis clases?”. Y agregó, confiado: “Estoy formando adultos que podrán formar parte de las discusiones políticas”.

La historia de la preceptora a la que no dejan en paz por hacer realidad sus fantasias.

La Nación
En Bariloche

Escándalo por una preceptora que mantuvo sexo en un aula.

Además, se sacó fotos desnuda que fueron publicadas en la Web
SAN CARLOS DE BARILOCHE.- La publicación en un diario local de fotos tomadas en el interior de una escuela de esta localidad en la que se ve parte de los cuerpos desnudos de una preceptora y de su pareja generó preocupación en la comunidad, ya que en principio se sospechaba que había alumnos involucrados en lo que parecía ser un caso de corrupción de menores. Sin embargo, esto último fue negado.Las imágenes, que fueron tomadas en instalaciones de la Escuela Cooperativa Técnica Los Andes fuera del horario escolar, entre abril y mayo de 2005, llegaron a manos de un estudiante de 14 años. Desde julio último, circulan por Internet. Se estima que el laboratorio en el que fueron reveladas está involucrado en la difusión.

En diálogo con LA NACION, Jorge Alejandro Pschunder, abogado patrocinante de la celadora -que fue identificada como Alejandra, de 26 años-, confirmó ayer que la joven «no está denunciada ni procesada. Ella renunció la semana pasada por iniciativa propia y ahora es la denunciante».

La preceptora radicó una denuncia ante la Fiscalía Nº 1 de esta ciudad por dos delitos: facilitación a la corrupción de menores, contemplada en el artículo 125 del Código Penal (por haber entregado fotos privadas a un tercero, menor de edad), y por lo expuesto en el artículo 156, que prevé multas e inhabilitación para el que «teniendo noticia, por razón de su estado, oficio, empleo, profesión o arte de un secreto cuya divulgación pueda causar daño, lo revelare sin justa causa».

Fuentes judiciales informaron que el presidente y la secretaria de la institución educativa también radicaron una denuncia para investigar cómo esas imágenes llegaron a los alumnos.

Estas fotos llegaron a manos de un joven de 14 años y luego comenzaron a difundirse por Internet. Fuera de este episodio puntual, el estudiante fue expulsado del colegio por problemas de conducta, según las autoridades de la escuela.

El adolescente le mostró las fotos a su madre y ésta, indignada por la expulsión, habría utilizado las imágenes para presionar a las autoridades del colegio y pedirles que reincorporaran a su hijo, de lo contrario, ella haría públicas las fotografías. Sin embargo, el chico fue expulsado.

Actualmente, los involucrados ya no son pareja, pero comparten la condición de denunciantes.

Gilda Santarsiero.

Los laberintos de la universidad

Caras y Caretas
 
 Misael A. Scher
    Empezó otro año académico y las universidades públicas siguen cargando con sus problemas de siempre: alumnos perdidos sin rumbo ni contención, planes de becas exiguos y estudiantes que, obligados por la realidad económica, trabajan varias horas por día.(…)

UBA: volvió a fracasar la elección del rector

Clarín
 EL CONSEJO SUPERIOR DEFINE EL LUNES LA FECHA DE LA PROXIMA ASAMBLEA

En un clima de mucha tensión, la FUBA reiteró la toma del Nacional de Buenos Aires. Se reagruparon los sectores progresistas detrás de un nuevo candidato.
Alejandra Toronchik

atoronchik@clarin.com


La elección del nuevo rector de la Universidad de Buenos Aires volvió a suspenderse ayer, al estar nuevamente bloqueado el ingreso al Nacional Buenos Aires donde debía sesionar la Asamblea universitaria. El colegio había sido tomado desde la madrugada de ayer (y por segunda vez en la semana), por estudiantes de agrupaciones de izquierda encolumnados tras la dirigencia de la Federación Universitaria porteña.

A las 9, y a sólo 150 metros de las puertas de ingreso al Nacional Buenos Aires, uno de los candidatos a rector esperaba, replegado con su equipo, en la esquina de Bolívar y Avenida de Mayo. Era el doctor Atilio Alterini, decano de Derecho, y repudiado por los estudiantes por su paso por la Justicia y la Intendencia porteña durante la dictadura. Y, además, por la presunción de que en su equipo habría allegados al ex rector Oscar Shuberoff, acusado de desviar fondos públicos para fines partidarios.

Alterini, junto a algunos profesores, decanos y estudiantes, inició —pasadas las 11.30— una marcha simbólica hasta metros antes de la entrada del Colegio. Una idea que desde el martes proponían miembros de la ex Franja Morada para sacar rédito político de aquella primera suspensión de la Asamblea.

Sin embargo, la decisión sólo sirvió para subir aún más la tensión en la puerta del Colegio cerca del mediodía. Con temor sobre lo que pudiera pasar si se enfrentaban estudiantes de la FUBA y alterinistas, la inquietud se debía también a la presencia en los alrededores de personas ajenas a la universidad, y de aspecto intimidatorio (ver "Barrabravas…"). Es que —pese a que el rector del Colegio Nacional, Horacio Sanguinetti, negara la información ante los medios—, algunos testigos afirmaron que en la tarde del miércoles habrían ingresado al Buenos Aires personas armadas, que intentaban impedir la toma. Allí habrían sido invitados a abandonar el lugar por dirigentes universitarios y por personal policial que, una vez desalojados, se retiró del lugar, por órdenes del ministro del Interior, Aníbal Fernández.

Pendiente de un principio de pelea entre estos grupos y algunos estudiantes, Santiago Gima, presidente de la FUBA por el PO, aprovechó el momento para dejar planteado ante Clarín la otra exigencia de los estudiantes: descartar la actual Asamblea encargada de elegir rector e impulsar no sólo una nueva, sino también, la discusión de los estatutos que rigen la vida universitaria como "conditio sine qua non" para permitir, por fin, la elección de un rector. La Asamblea, tal y como está hoy conformada, es considerada por la FUBA y por muchos otros universitarios, "antidemocrática y poco representativa", ya que impide votar a más del 60% del cuerpo docente: la "sangre nueva" que debería renovar a a quienes hoy eligen autoridades.

Mientras esto sucedía, el rector Guillermo Jaim Etcheverry —quien a primera hora denunció la toma del Nacional en el Juzgado Correccional Nº 12— anunció la suspensión oficial de la Asamblea. Y convocó al Consejo Superior —que deberá fijar lugar y fecha de la nueva Asamblea— para el lunes 10 a las 9 horas.

Lejos de disolverse, los corrillos en la puerta del Buenos Aires hervían en rumores y novedades. Entre ellas, se confirmó la reagrupación de los sectores más progresistas de la Universidad tras un nuevo candidato, el "tapado", Alberto Kornblihtt (ver "La trastienda…"). Y las versiones de que Alterini sería reemplazado por un nombre menos polémico.

Lejos de allí, los alterinistas se habían reagrupado en la Facultad de Farmacia, con 133 de los 236 integrantes de la fallida Asamblea, en medio de un fuerte rumor acerca de que allí podrían sesionar. Pero los organizadores se centraron en el único pero significativo acto: dejar constancia —mediante escribano público— de que tenían el quórum necesario para —si así lo querían— autoconvocar a la Asamblea. La premura por votar que los había caracterizado hasta esa misma mañana había desaparecido.

 
 

Con acceso limitado, la UBA intentará hoy elegir rector

La Nación
 
Quieren evitar nuevos incidentes

 
El Consejo Superior dispuso que sólo si fuera necesario se convocaría a la policía
 

  • Podrán acceder únicamente asambleístas, autoridades, invitados y periodistas
  • Los estudiantes de izquierda volverán a movilizarse al Colegio Nacional de Buenos Aires

Con acceso restringido y autorización al rector para que convoque a la policía si es necesario, la Universidad de Buenos Aires (UBA) intentará hoy comenzar las sesiones de la asamblea universitaria que debe elegir un nuevo rector para los próximos cuatro años.

Anteayer, la primera convocatoria fracasó cuando agrupaciones estudiantiles de izquierda -encabezadas por el Partido Obrero y el MST- ocuparon la entrada del Colegio Nacional de Buenos Aires, donde iba a realizarse el encuentro, e impidieron el ingreso de los asambleístas. Los estudiantes rechazan la candidatura del decano de la Facultad de Derecho, Atilio Alterini, quien contaría con los votos para imponerse en primera vuelta. Al mismo tiempo, otros cuestionan la propia asamblea, por considerarla "antidemocrática".

Reunido de emergencia, el Consejo Superior decidió ayer convocar a la asamblea para hoy, a las 9, con acceso limitado a los 236 asambleístas, autoridades de la universidad, empleados administrativos y periodistas. Además, se habilitó al rector, Guillermo Jaim Etcheverry, para que "solicite el auxilio de la fuerza pública" si fuera necesario y se pidió la instalación de una pantalla gigante fuera del colegio para que el público pueda seguir el desarrollo de la asamblea. Los estudiantes, por su parte, ya anticiparon que hoy volverán a movilizarse al colegio.

La resolución, presentada por el espacio que apoya la candidatura de Alterini, fue aprobada por 14 votos en favor y 11 en contra -con tres ausencias-, tras un largo debate, que repitió argumentos planteados el lunes último, cuando el mismo cuerpo había decidido no disponer medidas de seguridad ni restricciones en la primera convocatoria. También fue una votación dividida: empatada en 13 votos, fue Jaim Etcheverry quien tomó la decisión que inclinó la balanza.

Más tiempo

Quienes ayer se opusieron a la decisión -entre ellos, estudiantes y decanos de izquierda- pedían hacer la asamblea el martes próximo, abierta y sin restricciones.

"Se necesita un tiempo razonable para generar las condiciones y que la asamblea pueda realizarse", dijo el decano de Filosofía y Letras, Hugo Trinchero. "Hay una situación de tensión y se necesita tiempo para que el conflicto decrezca", coincidió el decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster. En particular, rechazaron las limitaciones al ingreso y la posible presencia de la policía.

Buena parte de las discusiones se dedicó a precisar los términos de la resolución. Así, se dejó constancia de que el personal no docente sólo hará "control administrativo" y que la "fuerza pública" se convocará, si fuera necesario, para "proteger las instalaciones del colegio y facilitar la tarea del personal no docente".

Quedaron dudas, sin embargo, sobre cómo se instrumentarán los controles de acceso. Probablemente se afecte a esa tarea a personal de seguridad privada que trabaja para el rectorado. Jaim Etcheverry, que ayer se declaró "decepcionado" por la actitud de los estudiantes, se preocupó por dejar en claro que él sólo iba a "seguir las indicaciones del Consejo Superior" para garantizar la realización de la asamblea. Era una respuesta a Alterini y sus partidarios, que lo responsabilizaron del fracaso de la primera convocatoria.

Ayer por la tarde, aprovechando que no hubo clases para limpiar pasillos y aulas tras la toma del día anterior, las puertas del colegio, donde hoy tampoco habrá clases, se cerraron y aseguraron con cadenas.

Muchos recordaban en las discusiones que la última asamblea, que en 2002 eligió a Jaim Etcheverry, se realizó con acceso limitado y con la presencia de vallado y policías en la calle para controlar el ingreso, después de que la primera asamblea debiera ser suspendida por una manifestación de estudiantes que había ingresado en el aula magna del colegio y había arrojado huevos sobre los asambleístas.

En tanto, del lado de Alterini continúan los pronósticos de triunfo, mientras Jaim Etcheverry mantiene su candidatura a la reelección, aún con apoyos inciertos.

En la izquierda hay movimientos. Tiene, por ahora, tres candidatos: los ex decanos de Agronomía y de Ciencias Exactas Fernando Vilella y Pablo Jacovkis, respectivamente, y el actual decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster. Según pudo saber LA NACION, se evaluó en los últimos días convocar a una figura que pudiera ser "abarcativa del conjunto". También se conversó un posible acuerdo entre Vilella y Jacovkis para integrar una fórmula.

Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION

La UBA elige hoy al nuevo rector en una asamblea abierta

La Nación
 
En medio de un clima de tensión

Se prevén movilizaciones de la izquierda
 
 La Universidad de Buenos Aires (UBA) elegirá hoy a quien ocupará el cargo de rector por los próximos cuatro años, en una asamblea que se desarrollará desde las 9 en el Colegio Nacional de Buenos Aires y que será pública y abierta, a pesar de que algunos decanos pidieron medidas de seguridad extras y restricciones de acceso para prevenir incidentes.

Ayer, un grupo de decanos de ocho facultades -que apoyan al decano de la Facultad de Derecho, Atilio Alterini, en su candidatura al rectorado- presentó un proyecto por el que se pedía restringir el acceso al aula magna a asambleístas, autoridades, personal de la universidad y periodistas, por temor a que las anunciadas manifestaciones de agrupaciones estudiantiles dificultaran o impidieran el desarrollo de la asamblea.

Varios grupos de estudiantes de izquierda rechazan la candidatura de Alterini y cuestionan su participación como juez y funcionario municipal durante la última dictadura militar. Ayer, esos grupos convocaron a "tomar las facultades y movilizarse". Por la noche ocuparon "pacíficamente" el Colegio Nacional de Buenos Aires para pedir que la asamblea hoy comience con un "juicio académico" a Alterini porque "carece de integridad ética y moral".

Además de Alterini se presentan como candidatos el actual rector, Guillermo Jaim Etcheverry, y los ex decanos Fernando Vilella (Agronomía) y Pablo Jacovkis (Ciencias Exactas). Ayer, la izquierda decidió presentar como candidato al decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster.

Negativa y advertencia

Los responsables de elegir al rector son los trece decanos, los consejos directivos de las trece facultades y el Consejo Superior, todos con representantes de profesores, graduados y estudiantes. En total, 236 personas. Además de ellas, el recinto tiene capacidad para 68 autoridades, 26 periodistas y 126 invitados, capacidad que se completará por orden de llegada.

Los decanos que pedían restricciones las justificaban en el recuerdo de la última asamblea, en 2002, que se suspendió cuando grupos de estudiantes derribaron vallas y arrojaron huevos. Se convocó una semana más tarde, con restricciones al ingreso.

Ayer, tras un largo debate en el Consejo Superior -que incluyó desde deliberaciones sobre la posibilidad filosófica de pronosticar desmanes hasta referencias a la tragedia de Cromagnon-, la votación quedó empatada en 13 votos a favor de las restricciones y 13 en contra. Debió decidir el rector, que votó negativamente, pero hizo una fuerte advertencia a los estudiantes: "Quiero confiar en que van a estar a la altura de la responsabilidad que tenemos, que van a tener vocación de discutir ideas, pero no de ejercer la violencia física ni con la palabra", dijo el rector. "Lo importante es que todos puedan expresarse. Me gustaría que comprendieran que para la UBA es hoy fundamental cumplir con este paso. Toda la sociedad está mirando qué pasa y tenemos que dar la imagen de que somos una institución seria, que puede debatir ideas", afirmó. Antes, el rector había dejado claro que, de aprobarse la restricción, no podía "comprometerse a cumplirla, porque la única manera de impedir la entrada de gente es con la fuerza pública, y eso no lo voy a decidir yo solo".

Convencidos de que cuentan con los 119 votos necesarios para ganar los partidarios de Alterini promueven la realización de la asamblea lo antes posible. Sin embargo, el debate puede ser largo. La asamblea deberá decidir primero si modifica el sistema de votación. Hasta ahora, se hace por orden alfabético de facultades, a viva voz. Un proyecto propone que cada asambleísta vote en sobre cerrado y se haga un escrutinio público. Además, cada candidato tendrá 40 minutos para exponer su plataforma.

Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION

 
 
 
Se oponen a que Atilio Alterini sea electo

 

Toman el Nacional de Buenos Aires

 La Federación Universitaria de Buenos Aires resolvió anoche la medida, que se desarrolla en forma pacífica, para evitar que funcione el órgano que elegirá al nuevo rector
 
 
(Télam).- La Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) resolvió esta noche tomar en forma pacífica la sede del Colegio Nacional de Buenos Aires para impedir que sesione la Asamblea Universitaria que debe elegir al rector de esa universidad.

"Uno de los candidatos con más chances de ser rector de la UBA, Atilio Alterini, que representa lo peor de la universidad ya que fue funcionario de la dictadura militar, no reúne las condiciones morales ni éticas para presentarse", dijo Agustín Vanella, de la FUBA.

El dirigente estudiantil destacó que "la Asamblea Universitaria debería mañana iniciar un juicio académico a este personaje que omitió datos para ocultar su pasado como funcionario de la dictadura genocida".

Vanella aseguró que la Asamblea "no podrá sesionar si no resuelve primero el juicio académico a uno de los candidatos al rectorado".

"La idea es permanecer hasta mañana a la mañana y mantener la ocupación del Colegio para que la Asamblea no realice su sesión si no resuelve antes el pedido de juicio académico", remarcó Vanella.

La decisión de la FUBA se tomó luego que el Consejo Superior resolviera rechazar por 14 votos contra 13 un proyecto de varios decanos que adhieren a la candidatura de Atilio Alterini para restringir el ingreso de mañana a la Asamblea Universitaria.

El rector Guillermo Jaim Etcheverry desempató a favor del igreso irrestricto y realizó un llamamiento a los consejeros estudiantiles para que expongan sus argumentos en la Asamblea "sin incitar a la violencia física ni ejercer la violencia a través de la palabra".

La UBA elige rector y define su rumbo

La Nación
La principal universidad del país: pasado mañana será la asamblea

Tras una campaña con poca discusión de ideas, cuatro candidatos aspiran a conducir la sede donde estudian 300.000 alumnos
 
 
 
 

El rumbo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la casa de estudios superiores más poblada e importante del país, durante los próximos cuatro años, estará pasado mañana en manos de 236 profesores, graduados y alumnos.

Quien resulte elegido como rector, y la gestión que encabece, serán responsables del futuro de más de 300.000 estudiantes, casi 29.000 docentes y 10.000 no docentes, 40 institutos de investigación y un presupuesto de algo más de $ 470 millones.

La asamblea universitaria, que se reunirá pasado mañana, desde las 9, en el Colegio Nacional de Buenos Aires, elegirá al nuevo rector en un escenario dividido entre un candidato que hasta ahora concentraría las voluntades mayoritarias -Atilio Alterini- y otros que se le oponen -Guillermo Jaim Etcheverry, Fernando Vilella y Pablo Jacovkis-, pero con apoyos inciertos.

Lejos del debate sobre proyectos académicos o científicos para la universidad -prácticamente ausentes-, las alineaciones políticas no son la marca reconocible de casi ningún grupo y, por eso, las lealtades se vuelven más volátiles.

Los aspirantes

El candidato con mayores posibilidades es Alterini, decano de la Facultad de Derecho, al frente de un grupo heterogéneo, conformado por radicales -varios ex Franja Morada, hoy casi en extinción con ese nombre-, peronistas e independientes, con el apoyo de ocho facultades y la minoría de dos más. Sus partidarios hacen cuentas y aseguran que tienen los 119 votos suficientes para ganar en primera vuelta.

Del otro lado se presentará nuevamente el rector Jaim Etcheverry, que prefiere no buscar apoyos "en campaña", sino "esperar a que hable la asamblea".

La izquierda, en tanto, aglutina a las facultades de Ciencias Sociales y a las mayorías de Filosofía, Ciencias Exactas, Arquitectura y, aunque algunos lo ponen en duda, Agronomía.

Se disputan sus votos Vilella y Jacovkis, ex decanos de Agronomía y de Ciencias Exactas, respectivamente. No se descarta, sin embargo, que en estos días surja otro candidato. Se menciona al decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster, y hasta alguna figura externa a la UBA.

Las candidaturas de última hora, testimoniales o con posibilidades, no son extrañas en la lógica electoral de la UBA. En la última elección, en 2002, el radicalismo propuso al economista Aldo Ferrer a días de la asamblea que eligió a Jaim Etcheverry.

Escenarios

Quienes se oponen a Alterini afirman que representa el regreso al poder del estilo de gestión "shuberoffista", emparentado con las prebendas y el reparto de cargos. Desde la izquierda se le objetó públicamente en los últimos días el haber sido juez y funcionario de la municipalidad porteña durante la última dictadura militar. Alterini rechazó las acusaciones por "inexactas y maliciosas", destinadas, según dijo, a "eludir la discusión de proyectos".

Los partidarios de Alterini saben que sus posibilidades de imponerse aumentan en una primera vuelta. Si no alcanzara la mitad más uno de los votos y debiera convocarse a una segunda asamblea, el escenario podría favorecer a otro candidato, que podría ganar con la mitad más uno de los presentes. A toda costa, la lista de Alterini quiere evitar ese escenario de negociaciones, que podrían conducir al triunfo del menos pensado.

Por eso, en estos días se preocuparon por pedir al rectorado que asegure "condiciones normales" para el desarrollo de la asamblea, ante el temor de que agrupaciones estudiantiles de izquierda organicen manifestaciones que puedan impedir su realización. Por ahora, los estudiantes ya anunciaron su voluntad de movilizarse "para repudiar la candidatura de Alterini por colaboracionista de la dictadura".

La asamblea, que sesionará en el salón de actos del colegio -donde no habrá clase- está formada por los 15 miembros del Consejo Superior -cinco por cada claustro-, los decanos y consejeros directivos de las trece facultades.

Antes de elegir al nuevo rector, la asamblea deberá decidir si modifica la forma de votación para que no sea a viva voz, sino que cada asambleísta deposite su voto en un sobre con su nombre, que luego se abra y se lea públicamente.

Cada candidato tendrá media hora para exponer su plataforma. Será, en rigor, la primera vez que se podrán escuchar propuestas, tras una campaña electoral que careció prácticamente de presentación de proyectos y en la que las plataformas que se conocen resultan, además, muy similares.