Con acceso limitado, la UBA intentará hoy elegir rector

La Nación
 
Quieren evitar nuevos incidentes

 
El Consejo Superior dispuso que sólo si fuera necesario se convocaría a la policía
 

  • Podrán acceder únicamente asambleístas, autoridades, invitados y periodistas
  • Los estudiantes de izquierda volverán a movilizarse al Colegio Nacional de Buenos Aires

Con acceso restringido y autorización al rector para que convoque a la policía si es necesario, la Universidad de Buenos Aires (UBA) intentará hoy comenzar las sesiones de la asamblea universitaria que debe elegir un nuevo rector para los próximos cuatro años.

Anteayer, la primera convocatoria fracasó cuando agrupaciones estudiantiles de izquierda -encabezadas por el Partido Obrero y el MST- ocuparon la entrada del Colegio Nacional de Buenos Aires, donde iba a realizarse el encuentro, e impidieron el ingreso de los asambleístas. Los estudiantes rechazan la candidatura del decano de la Facultad de Derecho, Atilio Alterini, quien contaría con los votos para imponerse en primera vuelta. Al mismo tiempo, otros cuestionan la propia asamblea, por considerarla "antidemocrática".

Reunido de emergencia, el Consejo Superior decidió ayer convocar a la asamblea para hoy, a las 9, con acceso limitado a los 236 asambleístas, autoridades de la universidad, empleados administrativos y periodistas. Además, se habilitó al rector, Guillermo Jaim Etcheverry, para que "solicite el auxilio de la fuerza pública" si fuera necesario y se pidió la instalación de una pantalla gigante fuera del colegio para que el público pueda seguir el desarrollo de la asamblea. Los estudiantes, por su parte, ya anticiparon que hoy volverán a movilizarse al colegio.

La resolución, presentada por el espacio que apoya la candidatura de Alterini, fue aprobada por 14 votos en favor y 11 en contra -con tres ausencias-, tras un largo debate, que repitió argumentos planteados el lunes último, cuando el mismo cuerpo había decidido no disponer medidas de seguridad ni restricciones en la primera convocatoria. También fue una votación dividida: empatada en 13 votos, fue Jaim Etcheverry quien tomó la decisión que inclinó la balanza.

Más tiempo

Quienes ayer se opusieron a la decisión -entre ellos, estudiantes y decanos de izquierda- pedían hacer la asamblea el martes próximo, abierta y sin restricciones.

"Se necesita un tiempo razonable para generar las condiciones y que la asamblea pueda realizarse", dijo el decano de Filosofía y Letras, Hugo Trinchero. "Hay una situación de tensión y se necesita tiempo para que el conflicto decrezca", coincidió el decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster. En particular, rechazaron las limitaciones al ingreso y la posible presencia de la policía.

Buena parte de las discusiones se dedicó a precisar los términos de la resolución. Así, se dejó constancia de que el personal no docente sólo hará "control administrativo" y que la "fuerza pública" se convocará, si fuera necesario, para "proteger las instalaciones del colegio y facilitar la tarea del personal no docente".

Quedaron dudas, sin embargo, sobre cómo se instrumentarán los controles de acceso. Probablemente se afecte a esa tarea a personal de seguridad privada que trabaja para el rectorado. Jaim Etcheverry, que ayer se declaró "decepcionado" por la actitud de los estudiantes, se preocupó por dejar en claro que él sólo iba a "seguir las indicaciones del Consejo Superior" para garantizar la realización de la asamblea. Era una respuesta a Alterini y sus partidarios, que lo responsabilizaron del fracaso de la primera convocatoria.

Ayer por la tarde, aprovechando que no hubo clases para limpiar pasillos y aulas tras la toma del día anterior, las puertas del colegio, donde hoy tampoco habrá clases, se cerraron y aseguraron con cadenas.

Muchos recordaban en las discusiones que la última asamblea, que en 2002 eligió a Jaim Etcheverry, se realizó con acceso limitado y con la presencia de vallado y policías en la calle para controlar el ingreso, después de que la primera asamblea debiera ser suspendida por una manifestación de estudiantes que había ingresado en el aula magna del colegio y había arrojado huevos sobre los asambleístas.

En tanto, del lado de Alterini continúan los pronósticos de triunfo, mientras Jaim Etcheverry mantiene su candidatura a la reelección, aún con apoyos inciertos.

En la izquierda hay movimientos. Tiene, por ahora, tres candidatos: los ex decanos de Agronomía y de Ciencias Exactas Fernando Vilella y Pablo Jacovkis, respectivamente, y el actual decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster. Según pudo saber LA NACION, se evaluó en los últimos días convocar a una figura que pudiera ser "abarcativa del conjunto". También se conversó un posible acuerdo entre Vilella y Jacovkis para integrar una fórmula.

Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION

La UBA elige hoy al nuevo rector en una asamblea abierta

La Nación
 
En medio de un clima de tensión

Se prevén movilizaciones de la izquierda
 
 La Universidad de Buenos Aires (UBA) elegirá hoy a quien ocupará el cargo de rector por los próximos cuatro años, en una asamblea que se desarrollará desde las 9 en el Colegio Nacional de Buenos Aires y que será pública y abierta, a pesar de que algunos decanos pidieron medidas de seguridad extras y restricciones de acceso para prevenir incidentes.

Ayer, un grupo de decanos de ocho facultades -que apoyan al decano de la Facultad de Derecho, Atilio Alterini, en su candidatura al rectorado- presentó un proyecto por el que se pedía restringir el acceso al aula magna a asambleístas, autoridades, personal de la universidad y periodistas, por temor a que las anunciadas manifestaciones de agrupaciones estudiantiles dificultaran o impidieran el desarrollo de la asamblea.

Varios grupos de estudiantes de izquierda rechazan la candidatura de Alterini y cuestionan su participación como juez y funcionario municipal durante la última dictadura militar. Ayer, esos grupos convocaron a "tomar las facultades y movilizarse". Por la noche ocuparon "pacíficamente" el Colegio Nacional de Buenos Aires para pedir que la asamblea hoy comience con un "juicio académico" a Alterini porque "carece de integridad ética y moral".

Además de Alterini se presentan como candidatos el actual rector, Guillermo Jaim Etcheverry, y los ex decanos Fernando Vilella (Agronomía) y Pablo Jacovkis (Ciencias Exactas). Ayer, la izquierda decidió presentar como candidato al decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster.

Negativa y advertencia

Los responsables de elegir al rector son los trece decanos, los consejos directivos de las trece facultades y el Consejo Superior, todos con representantes de profesores, graduados y estudiantes. En total, 236 personas. Además de ellas, el recinto tiene capacidad para 68 autoridades, 26 periodistas y 126 invitados, capacidad que se completará por orden de llegada.

Los decanos que pedían restricciones las justificaban en el recuerdo de la última asamblea, en 2002, que se suspendió cuando grupos de estudiantes derribaron vallas y arrojaron huevos. Se convocó una semana más tarde, con restricciones al ingreso.

Ayer, tras un largo debate en el Consejo Superior -que incluyó desde deliberaciones sobre la posibilidad filosófica de pronosticar desmanes hasta referencias a la tragedia de Cromagnon-, la votación quedó empatada en 13 votos a favor de las restricciones y 13 en contra. Debió decidir el rector, que votó negativamente, pero hizo una fuerte advertencia a los estudiantes: "Quiero confiar en que van a estar a la altura de la responsabilidad que tenemos, que van a tener vocación de discutir ideas, pero no de ejercer la violencia física ni con la palabra", dijo el rector. "Lo importante es que todos puedan expresarse. Me gustaría que comprendieran que para la UBA es hoy fundamental cumplir con este paso. Toda la sociedad está mirando qué pasa y tenemos que dar la imagen de que somos una institución seria, que puede debatir ideas", afirmó. Antes, el rector había dejado claro que, de aprobarse la restricción, no podía "comprometerse a cumplirla, porque la única manera de impedir la entrada de gente es con la fuerza pública, y eso no lo voy a decidir yo solo".

Convencidos de que cuentan con los 119 votos necesarios para ganar los partidarios de Alterini promueven la realización de la asamblea lo antes posible. Sin embargo, el debate puede ser largo. La asamblea deberá decidir primero si modifica el sistema de votación. Hasta ahora, se hace por orden alfabético de facultades, a viva voz. Un proyecto propone que cada asambleísta vote en sobre cerrado y se haga un escrutinio público. Además, cada candidato tendrá 40 minutos para exponer su plataforma.

Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION

 
 
 
Se oponen a que Atilio Alterini sea electo

 

Toman el Nacional de Buenos Aires

 La Federación Universitaria de Buenos Aires resolvió anoche la medida, que se desarrolla en forma pacífica, para evitar que funcione el órgano que elegirá al nuevo rector
 
 
(Télam).- La Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) resolvió esta noche tomar en forma pacífica la sede del Colegio Nacional de Buenos Aires para impedir que sesione la Asamblea Universitaria que debe elegir al rector de esa universidad.

"Uno de los candidatos con más chances de ser rector de la UBA, Atilio Alterini, que representa lo peor de la universidad ya que fue funcionario de la dictadura militar, no reúne las condiciones morales ni éticas para presentarse", dijo Agustín Vanella, de la FUBA.

El dirigente estudiantil destacó que "la Asamblea Universitaria debería mañana iniciar un juicio académico a este personaje que omitió datos para ocultar su pasado como funcionario de la dictadura genocida".

Vanella aseguró que la Asamblea "no podrá sesionar si no resuelve primero el juicio académico a uno de los candidatos al rectorado".

"La idea es permanecer hasta mañana a la mañana y mantener la ocupación del Colegio para que la Asamblea no realice su sesión si no resuelve antes el pedido de juicio académico", remarcó Vanella.

La decisión de la FUBA se tomó luego que el Consejo Superior resolviera rechazar por 14 votos contra 13 un proyecto de varios decanos que adhieren a la candidatura de Atilio Alterini para restringir el ingreso de mañana a la Asamblea Universitaria.

El rector Guillermo Jaim Etcheverry desempató a favor del igreso irrestricto y realizó un llamamiento a los consejeros estudiantiles para que expongan sus argumentos en la Asamblea "sin incitar a la violencia física ni ejercer la violencia a través de la palabra".

La UBA elige rector y define su rumbo

La Nación La principal universidad del país: pasado mañana será la asamblea

Tras una campaña con poca discusión de ideas, cuatro candidatos aspiran a conducir la sede donde estudian 300.000 alumnos
 
 
 
 

El rumbo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la casa de estudios superiores más poblada e importante del país, durante los próximos cuatro años, estará pasado mañana en manos de 236 profesores, graduados y alumnos.

Quien resulte elegido como rector, y la gestión que encabece, serán responsables del futuro de más de 300.000 estudiantes, casi 29.000 docentes y 10.000 no docentes, 40 institutos de investigación y un presupuesto de algo más de $ 470 millones.

La asamblea universitaria, que se reunirá pasado mañana, desde las 9, en el Colegio Nacional de Buenos Aires, elegirá al nuevo rector en un escenario dividido entre un candidato que hasta ahora concentraría las voluntades mayoritarias -Atilio Alterini- y otros que se le oponen -Guillermo Jaim Etcheverry, Fernando Vilella y Pablo Jacovkis-, pero con apoyos inciertos.

Lejos del debate sobre proyectos académicos o científicos para la universidad -prácticamente ausentes-, las alineaciones políticas no son la marca reconocible de casi ningún grupo y, por eso, las lealtades se vuelven más volátiles.

Los aspirantes

El candidato con mayores posibilidades es Alterini, decano de la Facultad de Derecho, al frente de un grupo heterogéneo, conformado por radicales -varios ex Franja Morada, hoy casi en extinción con ese nombre-, peronistas e independientes, con el apoyo de ocho facultades y la minoría de dos más. Sus partidarios hacen cuentas y aseguran que tienen los 119 votos suficientes para ganar en primera vuelta.

Del otro lado se presentará nuevamente el rector Jaim Etcheverry, que prefiere no buscar apoyos «en campaña», sino «esperar a que hable la asamblea».

La izquierda, en tanto, aglutina a las facultades de Ciencias Sociales y a las mayorías de Filosofía, Ciencias Exactas, Arquitectura y, aunque algunos lo ponen en duda, Agronomía.

Se disputan sus votos Vilella y Jacovkis, ex decanos de Agronomía y de Ciencias Exactas, respectivamente. No se descarta, sin embargo, que en estos días surja otro candidato. Se menciona al decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster, y hasta alguna figura externa a la UBA.

Las candidaturas de última hora, testimoniales o con posibilidades, no son extrañas en la lógica electoral de la UBA. En la última elección, en 2002, el radicalismo propuso al economista Aldo Ferrer a días de la asamblea que eligió a Jaim Etcheverry.

Escenarios

Quienes se oponen a Alterini afirman que representa el regreso al poder del estilo de gestión «shuberoffista», emparentado con las prebendas y el reparto de cargos. Desde la izquierda se le objetó públicamente en los últimos días el haber sido juez y funcionario de la municipalidad porteña durante la última dictadura militar. Alterini rechazó las acusaciones por «inexactas y maliciosas», destinadas, según dijo, a «eludir la discusión de proyectos».

Los partidarios de Alterini saben que sus posibilidades de imponerse aumentan en una primera vuelta. Si no alcanzara la mitad más uno de los votos y debiera convocarse a una segunda asamblea, el escenario podría favorecer a otro candidato, que podría ganar con la mitad más uno de los presentes. A toda costa, la lista de Alterini quiere evitar ese escenario de negociaciones, que podrían conducir al triunfo del menos pensado.

Por eso, en estos días se preocuparon por pedir al rectorado que asegure «condiciones normales» para el desarrollo de la asamblea, ante el temor de que agrupaciones estudiantiles de izquierda organicen manifestaciones que puedan impedir su realización. Por ahora, los estudiantes ya anunciaron su voluntad de movilizarse «para repudiar la candidatura de Alterini por colaboracionista de la dictadura».

La asamblea, que sesionará en el salón de actos del colegio -donde no habrá clase- está formada por los 15 miembros del Consejo Superior -cinco por cada claustro-, los decanos y consejeros directivos de las trece facultades.

Antes de elegir al nuevo rector, la asamblea deberá decidir si modifica la forma de votación para que no sea a viva voz, sino que cada asambleísta deposite su voto en un sobre con su nombre, que luego se abra y se lea públicamente.

Cada candidato tendrá media hora para exponer su plataforma. Será, en rigor, la primera vez que se podrán escuchar propuestas, tras una campaña electoral que careció prácticamente de presentación de proyectos y en la que las plataformas que se conocen resultan, además, muy similares.

Sorpresa: la mitad de los argentinos seguiría trabajando si ganara la lotería

SONDEO ENTRE 7.400 PERSONAS

Admitieron, sin embargo, que reducirían el promedio de su horario diario. La gente "se define por lo que hace y no por lo que tiene", interpretó un analista.

Gabriel Giubellino

ggiubellino@clarin.com


El sondeo de opinión fue realizado en la ciudad de Buenos Aires. El tema era "los argentinos y el trabajo". Lo contestaron 7.400 personas. Más de la mitad, el 51,4%, declaró que continuaría trabajando aunque ganara la lotería. El 46,7% dijo que no, y el 1,7% no contestó o no supo qué responder. ¿Perdón?

El estudio conducido por el Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano aclara algo: "Los participantes señalaron que reducirían la cantidad de horas diarias que dedican al trabajo, o que solo se centrarían en la realización de las tareas que más les gustan, pero aseguraron que mantendrían la actividad laboral como forma de autorrealización", se lee en las reflexiones finales.

El cuestionario con preguntas cerradas fue realizado entre el 14 de febrero y el 2 de marzo en ciudadanos mayores de 18 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires. El 52,2% mujeres; el 47,7%, hombres.

En el trabajo aparece como dominante la preferencia por trabajar en blanco y ganar menos (59,7% de respuestas) a trabajar en negro y ganar más (31,2%). Los encuestadores hablan de "una actitud madura frente al trabajo y una valoración positiva de la seguridad social, la jubilación y beneficios tales como licencias por maternidad o por enfermedad".

Pero hay una evaluación crítica del trabajo y de las condiciones en las que se trabaja. Por un lado, el 49,5% dijo que su trabajo no le gusta; la otra casi mitad (48,2%) dijo que sí. El 74,3% dijo que trabaja más horas de las que desearía trabajar (aunque el 17,5% declaró querer trabajar más horas), y el 70,8% cree que debería ganar más dinero por su trabajo. Apenas, un 21,4% se siente bien remunerado.

Sin embargo, en lo que parece contradictorio con esa valoración positiva de la seguridad, de aquellos que trabajan en relación de dependencia, el 52% dijo aspirar a volverse cuentapropista, contra un 36,8% que prefirió pensar en la seguridad de un empleo estable. "Lógicamente coincide con quienes manifestaron encontrarse insatisfechos con sus trabajos actuales".

Ahora bien, con una mano en el corazón, ¿es creíble esa actitud laboriosa cuando uno imagina su cuenta bancaria llena con un número de siete cifras?

"No sabemos si eso sucedería con alguien que efectivamente gane la lotería, no podemos saberlo", contesta Orlando D’Adamo, director del centro de opinión que hizo el estudio. "Pero aunque es difícil saber lo que objetivamente haría la gente, lo valioso es que se valora positivamente la dignidad de trabajar, aunque en una relación laboral diferente. Esta idea de no dejar de trabajar en absoluto va en contra de la creencia popular".

Cultura popular rock. Los Auténticos Decadentes cantando "Yo no quería una vida normal / no me gustaban los horarios de oficina (…) / Porque yo no quiero trabajar / no quiero ir a estudiar / no me quiero casar".

Cultura popular tango. Eladia Blázquez y su mirada del domingo, día de descanso, como el paraíso: "Hoy es domingo, por lo tanto no trabajo/ no habrá corridas para arriba, para abajo/ no voy a entrar en la vorágine maldita / de sentirme una hormiguita pisoteada con desdén (…) la semana es un infierno, el domingo es un edén".

La doctora en Administración Martha Alles, presidenta de la consultora que lleva su nombre, es de las que duda, no de las encuesta, sino de la genuina sinceridad de los que respondieron que seguirían trabajando aunque un golpe de suerte los haya convertidos en millonarios.

"Esto me hace pensar en aquel famoso jugador que dejó hasta a su pareja cuando ganó —dice—. Y creo que esas respuestas forman parte de nuestro eterno doble dis curso, lo que hay que decir. Como cuando nosotros le preguntamos a un aspirante a un puesto si le gusta trabajar en equipo. Dice que sí, qué va a decir, y después es incapaz de prestar un lápiz. Creo que es muy fuerte esa cosa popular que, de tanto repetirse, va quedando en el subconsciente, esa creencia de que todo empleador se aprovecha y que entonces es mejor no trabajar".

Alles lee de la misma manera a esa declarada intención de volverse entrepeneur. "El trabajo es como el matrimonio: el que está adentro, quiere salir; el que está afuera, quiere entrar. Y eso de tener una empresa propia es otra fantasía, basada en que se piensa que se va a trabajar menos y ganar más. Ganar, quizás más. Trabajar, seguro que vas a trabajar más". Ella misma tiene su empresa, entonces ¿dejaría de trabajar si ganara una suma gorda de dinero? "No, no la dejaría. Pero me daría gustos, que sé yo, como viajar en primera".

Es curioso escuchar a otro consultor, ahora Jorge Hambra, llegar a conclusiones distintas. Hambra, psicólogo, es director de Joh Psicotecnica, consultora en recursos humanos.

"He recorrido la Argentina, el interior de provincias como Neuquén, Santa Cruz, La Rioja —dice—. Mi idea es que el argentino quiere trabajar no sólo para tener plata en el bolsillo, sino para sentirse alguien. La mayoría tiene ligada su definición de quién es a lo que hace. Las personas necesitamos que nuestras vidas tengan un propósito y en una cultura como la nuestra, gran parte de ese propósito se gestiona a través del trabajo".

De su experiencia, Hambra saca una anécdota. Pozo petrolero en la Patagonia, al costado del Río Negro. Terminado el trabajo para los maquinistas, la empresa proponía reconvertir a esos trabajadores como peones en la boca de pozo, o despedirlos. "Uno de ellos me decía —recuerda el consultor—: ‘prefiero que me despidan como maquinista, como lo que soy’".

Desde esta mirada podría entenderse esa respuesta que puede asombrar al principio de la nota. Soy lo que hago, no lo que tengo. Al fin de cuentas, los millonarios algo hacen también, ¿no?. Habría que ver qué responde Bill Gates.

Hay casi un millón de chicos afuera del jardín

Clarín DEUDA CON LA PRIMERA INFANCIA DE TODO EL PAIS Es una instancia clave para el buen comienzo de la vida. Además, evita el fracaso escolar. Pero 64 mil nenes no tienen lugar en la sala de 5 años, que es obligatoria. Y el resto, de 3 y 4 años, está en desventaja para desarrollar el máximo de su potencial creativo, como mandan los derechos del niño. Por Pablo Calvo / pcalvo@clarin.comCuando cae el sol en la plaza Congreso, Martín y Camilo llevan sus mundos sobre ruedas. El de Martín viaja en una mochila veloz, donde tiene un libro de actividades, un cuaderno para que la familia esté al tanto de lo que hace y crayones de colores. El mundo que empuja Camilo es en blanco y negro: un montón de diarios apilados en su carrito de supermercado, para vender a 20 centavos el kilo. Martín acaba de terminar su día en la sala de cinco años del jardín, donde jugó al fútbol, practicó la eme, disfrutó de un cuento, compartió una torta y comió cereales. Camilo también tiene cinco, pero recién arranca su jornada. Juntará materiales reciclables, llegará hasta el McDonald’s de Callao y Bartolomé Mitre para esperar las sobras y dormirá por ahí. Con el alba tendrá que marcharse, como canta Sabina.

Al día siguiente, Martín y Camilo volverán a cruzarse en la plaza, donde el otoño ya comenzó a desplumar a las palomas. Caminarán con la mochila y el carrito, sus autos hacia el futuro. Si la vida fuera una carrera, uno arrancó en desventaja.

En la Argentina hay casi un millón de chicos excluidos del jardín de infantes, según fuentes independientes y oficiales consultadas por Clarín. Son cuatro de cada diez chicos, que forman una multitud, la ronda más gigante que hoy no se puede formar. El norte del país lo sufre más que el centro y el sur. Es una deuda social que le copia los rasgos al mapa de la pobreza.

Los números oscilan según quién los presente, pero ninguno desmiente la realidad: la sala de cinco años, que es la única obligatoria por la Ley Federal de Educación de 1993, deja hoy afuera del nivel inicial a 63.985 chicos. Es ilegal. Y alcanza con imaginar una cancha llena, en un recital de los Rolling Stones, para medir la dimensión de esa cantidad.

Al sumar a los chicos de tres y cuatro años, la cantidad llega, como mínimo, a 853.297 niños, según las estadísticas más actualizadas del Ministerio de Educación. Extraoficialmente, los funcionarios aceptan que la cifra real bordea el millón. Las salas de tres y cuatro años no son obligatorias, pero sí fundamentales para el buen comienzo de la vida de los niños. Otras tres entidades, la Unión Nacional de Asociaciones de Educadores de Nivel Inicial (UNADENI), el Instituto de Investigaciones Pedagógicas Marina Vilte de la CTERA, y la organización no gubernamental Periodismo Social, también estiran el cálculo hasta un millón de chicos sin lugar en este primer trampolín de la educación.

Es serio: es allí donde aprenden valores solidarios y hábitos saludables de higiene y alimentación; comienzan a expresar emociones, sentimientos, ideas y opiniones, y a dialogar, compartir y comprender a los otros.

Según la Convención sobre los Derechos del Niño, que en la Argentina es ley, todos los chicos deben contar con facilidades y oportunidades para que puedan desarrollarse «hasta el máximo de sus potencialidades». Martín, el de la mochila con rueditas, tiene su chance; Camilo, el del changuito cartonero, no.

«El acceso a la educación en esta etapa de la vida de los niños constituye un derecho fundamental y representa una posibilidad irrepetible (es el único nivel educativo que no puede hacerse a cualquier edad) de aprendizajes sociales, culturales, emocionales, intelectuales y físicos», dice una investigación del Capítulo Infancia de Periodismo Social.

Patricia Miranda, coordinadora del equipo de Nivel Inicial del Ministerio de Educación, entiende también que la posibilidad de hacer el jardín «deja una marca en la biografía escolar del niño en función de su éxito en los primeros grados de la primaria y hay investigaciones que dan cuenta de que un chico que no accede, tiene mayor fracaso escolar que un chico que acude».

«Tenemos la meta de universalizar la sala de cinco, pero sabemos que no alcanza y que sería muy importante, para que se cumpla con el derecho a la educación, que estos niños tengan acceso a las salas de tres y cuatro años», explica la especialista. Es una prioridad que confirmó el ministro de Educación, Daniel Filmus, en una columna que escribió para Clarín (ver pág. 38).

En los años 40, el jardín era una institución no muy concurrida. Juan Domingo Perón extendió su alcance entre 1946 y 1955, en la concepción de un Estado benefactor. En la provincia de Buenos Aires, todas las salas del preescolar llegaron a ser obligatorias en 1946, por la Ley 5096, hoy sin vigor. En la década del 90, el jardín recobró impulso, pero la falta de controles sobre la oferta de servicios educativos generó un modelo desigual y fragmentado para la educación inicial, donde hay chicos que vuelan como aviones en las computadoras y el inglés y otros que sólo van para tratar de pescar una copa de leche.

Según UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), «a la edad de tres años, el 81,7 por ciento de los niños argentinos del estrato más rico accede a jardines de infantes, en tanto que sólo el 17,7 por ciento de los niños más pobres lo hace. Esta tendencia se mantiene a los cuatro años (accede el 93,8 por ciento de los niños de clase media y alta y sólo el 40 por ciento de los chicos pobres), edad en la cual la conveniencia del aprestamiento para el aprendizaje es considerada de enorme valor para la escolarización futura».

Por el alto nivel de alfabetización de la población (97,2%), la amplitud de la educación primaria y la paridad entre los sexos, la Argentina ocupa el puesto 23 de los 127 países que prometieron cumplir los objetivos educativos que la UNESCO fijó en Dakar hace seis años, entre los que figura «extender y mejorar la protección y educación integrales de la primera infancia, especialmente de los niños más vulnerables y desfavorecidos».

El compromiso tiene plazo: 2010, año del Bicentenario de la Revolución de Mayo. Para esa fecha, todos los niños deberían estar escolarizados, nadie afuera del jardín, la primaria y la secundaria, según anunció el presidente Néstor Kirchner en su discurso ante la Asamblea Legislativa.

La Argentina ha mejorado y está bien ubicada en el ranking latinoamericano de asistencia de chicos de cinco años al jardín, al nivel de México, Chile y Brasil y por encima de Paraguay, Bolivia, Costa Rica y Guatemala. Pero la falta de servicios educativos suficientes que hay aquí se vuelve a notar al comparar los números del país con los de Europa.

Francia y Bélgica, por ejemplo, tienen a todos sus chicos de tres, cuatro y cinco años adentro del jardín. España, Italia, Inglaterra y Holanda, además tienen completas sus salas de cuatro, según un informe del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación-Buenos Aires de la UNESCO. En la Argentina, siete de cada 10 chicos de tres años no va al jardín, cuyas puertas también están cerradas para el 40 por ciento de los chicos de cuatro años. Sólo sorprenden por la baja tasa de escolarización Finlandia (28% para salas de tres y cuatro) y Suecia (54% promedio), pero es porque, en ambos países, la escolaridad obligatoria comienza a los siete años.

Puertas adentro, la geografía también es despareja. San Juan, la tierra del máximo prócer de la educación argentina, Domingo Faustino Sarmiento, cumple con el 100 por ciento de la cobertura del preescolar, al igual que Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Mendoza y La Pampa. También tiene una alta tasa de escolarización la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, San Luis y Salta, donde nueve de cada diez chicos tienen su sillita. A penitencia van, en cambio, Chaco y Santiago del Estero, donde al nivel obligatorio sólo entran siete de cada diez chicos, o menos.

«Para revertir esta situación, evidenciada en la existencia de un millón de chicos víctimas de lo que podría llamarse injusticia educativa, hace falta una inversión muy grande. En su gran mayoría, son pibes de sectores populares, que tendrán un déficit con respecto a los pibes de clase media y alta de la misma edad. Esto es el dibujo de la desigualdad social, que provocará que estos pibes tengan dificultades de aprendizaje», advierte a Clarín Juan Balduzzi, miembro del Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA).

Mónica Batalla, presidenta de la Asociación de Educadores del Nivel Inicial, señaló además que «muchos de estos nenes están con un currículum oculto, porque tienen una escolaridad que en nuestro país no está blanqueada, pues está dada por ONGs, instituciones intermedias, madres cuidadoras o incluso por los planes asistenciales, como alternativa de escolaridad no formal, que tiene la desventaja de no estar controlada ni monitoreada».

«No tenemos en el país una ley de control de guarderías y jardines de infantes privados sin reconocimiento oficial. Hay una suerte de vacío legal para los espacios educativos no formales, por el cual hay lugares que pagan impuestos y se inscriben como comercios y no cumplen con los requisitos mínimos de educabilidad», agregó Batalla.

Martín, el que va contento al jardín, repasa hoy una lección que lo invita a imaginar historias. Y enseguida se le ocurre una: que va por la plaza Congreso y lo invitan a un partido de fútbol. Le toca de compañero un tal Camilo, con quien tira pases y taquitos como si fueran Ronaldinho y Messi. Arman el arco con una mochila y un changuito.

Más aulas para alumnos con hijos

La Nación
 
 
 
Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION
 
Son alumnas y alumnos de colegios secundarios. Y también son padres. Dos condiciones que, lejos de excluirse recíprocamente, pueden convivir en armonía. Desde que en 1999 el gobierno porteño puso en marcha un programa para retener en las aulas a alumnos que son madres o padres y a alumnas embarazadas, cada vez son más las escuelas secundarias públicas de la ciudad que se suman a la propuesta.

El programa comenzó en 9 escuelas. En el año 2000 ya se había extendido a 14 y un año después, a 30. Actualmente funciona en 85 de las 157 escuelas secundarias públicas de la ciudad y los responsables del programa esperan que en el transcurso de este año la cifra crezca hasta alcanzar los 90 colegios.

La Capital cuenta con algo más de 900 adolescentes estudiantes (sobre un total de 105.000) que tienen hijos, y el año pasado el programa logró retener al 70% de esos chicos.

La Secretaría de Educación porteña evaluó como muy positivo ese resultado, porque la escolaridad es uno de los primeros aspectos que se desatienden frente a la paternidad, ya sea por falta de recursos económicos o de comprensión de los adultos hacia la situación de los chicos. El programa también logró una mayor inclusión de los varones padres, que muchas veces dejan de estudiar para trabajar. Hasta diciembre de 2005 eran 165 los varones padres en las escuelas públicas de la ciudad.

Las escuelas que tienen alumnos padres e implementan el proyecto trabajan para revertir los prejuicios y preconceptos sobre la paternidad en la adolescencia en relación con la posibilidad de continuar con la escolaridad. Por ejemplo, muchas chicas abandonan la escuela cuando su embarazo comienza a hacerse evidente, porque sienten vergüenza, aunque estarían en condiciones físicas de continuar sus estudios.

En esos colegios se aplica un régimen especial de inasistencias para los alumnos padres y se desarrollan mecanismos de recuperación de los aprendizajes. Incluso, durante los recreos y a determinadas horas, un familiar puede acercar el bebe a la alumna madre para que lo amamante. Y cada 15 días hay talleres de reflexión.

“Cuesta estar con tu hijo, con una casa y estudiar, pero si uno quiere se puede”, dijo a LA NACION Jacqueline Fossa, que está cursando 5° año en la Escuela Media N° 1 de Lugano y que tuvo a su hija Melody hace dos años. Mientras está en la escuela, su mamá cuida a la pequeña, y a la hora de estudiar para algún examen lo hace por la noche o muy temprano a la mañana.

Cuando quedó embarazada, Jacqueline tenía 17 años y empezaba a cursar tercer año: “Dejé por fiaca, tenía sueño y retomé al año siguiente, cuando la nena tenía cinco meses. Durante el embarazo extrañaba la escuela; me gusta estudiar y mi mamá siempre me dijo que siguiera”. Y como ya le falta poco para terminar el secundario, está pensando en anotarse en la universidad para seguir la carrera de Obstetricia.

La escuela a la que asiste Jacqueline empezó con el proyecto de retención escolar para alumnos padres en 1999. “Vimos como una necesidad tener este plan, ya que cada vez era más frecuente la situación y continuar con los estudios es uno de los problemas que se les presentan a los chicos en ese momento. Cada 15 días hay reuniones grupales con una psicóloga, en las que se comentan las experiencias, con la idea de que el chico salga fortalecido”, explicó Carlos Mirés, director del colegio de Lugano.

En los últimos años, comentó Mariana Vera, coordinadora del proyecto, “si bien no se ha incrementado considerablemente el número de embarazos, sí se puede observar un crecimiento en la franja de 14 a 16 años con respecto a 2000-2001”. Esto significa que bajó el promedio de edad, que antes se ubicaba entre los 16 y los 18 años.

Inclusión

El objetivo del programa es lograr la inclusión educativa. “Se trata de generar estrategias para que las escuelas incluyan a los chicos, para que el proyecto del estudio sea posible. Formamos referentes institucionales en cada escuela, que van detectando necesidades” (ver aparte), comentó Vera.

“Acá te dan la contención que necesitás; si no venís, te llaman por teléfono para ver qué pasa y nadie te juzga. Yo había dejado de estudiar y me empecé a bajonear. Decidí que terminaría el secundario porque además me denigraban en los trabajos por no tener secundario completo”, contó Johanna Ugarte, que tuvo hace cuatro años a Dante. Hoy tiene 21 años y cursa 4° año en la escuela de reingreso N° 1 de Liniers y le gustaría estudiar en el futuro escenografía de cine.

Para que pueda estudiar, a Johanna la ayudan su mamá y su novio. Y por momentos se le mezclan las emociones: “Estás estudiando y el nene te llama. Te das cuenta de que estás haciendo algo propio de la adolescencia y a la vez tenés la madurez de ser madre. A veces no sé qué edad tengo”, confesó.

Ruth Elías está cursando 3er. año también en la escuela N° 1 de Liniers y hace dos años tuvo a Matías. “Lo tuve con casi 15 años, estaba en segundo año y lo terminé. Pero después dejé de estudiar un año por el nene. Me gustaría ser guía de turismo y para eso necesito terminar el secundario”, contó Ruth, que vive con sus papás y sus cuatro hermanos y aprovecha para estudiar el momento en que su hijo duerme la siesta.

Analía Milano es maestra de nivel inicial y preceptora de la escuela a la que asiste Johanna. Y desde el año pasado es referente del establecimiento para el proyecto de retención de alumnas y alumnos padres. Analía tuvo a su primera hija cuando estaba en 5° año del secundario, en 1990, cuando “no era común que una embarazada estuviera en la escuela”, dijo. Y agregó: “Es importante que los chicos guarden este lugar de la escuela y es importante poder decirles que uno los entiende y darles herramientas. Les hablo también desde la experiencia y les explico que se puede”.

Consultas

  • Quienes quieran ponerse en contacto con los responsables del proyecto o realizar consultas pueden llamar a la Dirección del Area de Educación Media y Técnica del gobierno porteño, en horario administrativo. Teléfonos: 4372-6764/6798, interno 108.

La figura del referente

Actualmente hay 135 referentes institucionales en las escuelas que cuentan con el proyecto. Los referentes son preceptores, profesores o asesores pedagógicos capacitados para cumplir tareas específicas:

  • Relevamiento de alumnas madres, embarazadas y alumnos padres. Detección de problemáticas asociadas a la escolaridad, como la continuidad, la deserción y la reinserción.
  • Entrevistas con el alumno, familiares, tutores y profesionales.
  • Articulación con los docentes para coordinar y organizar la continuidad de los contenidos pedagógicos durante los períodos de ausentismo: parto, embarazo de riesgo, internación del bebe o de la madre.
  • Construcción de estrategias conjuntas con jardines maternales y/o escuelas infantiles en los casos en que se requiera para el ingreso de los hijos de las alumnas.
  • Realización de derivaciones asistidas a centros de salud, hospitales, defensorías y acompañamiento de la situación del alumno de la consulta.

Los jóvenes y sus hábitos

Clarín
 
TIEMPO LIBRE : ENCUESTA EN TODO EL PAIS A CHICOS DE ENTRE 15 y 21 AÑOS

Fin de semana con mucha tele, música y pocos libros
El 40% está frente a la pantalla más de 3 horas por día, y el 65% no lee ni una hora. ¿Pierden el tiempo o es el modo que encontraron para hacerse un lugar en la Argentina de hoy?
 
Valeria Román

vroman@clarin.com


Llega el viernes por la noche y la vida de la mayoría de los jóvenes de entre 15 y 21 años pasa sólo por escuchar música, mirar televisión y salir con amigos sin gastar mucho más de 10 pesos. Durante el fin de semana, para la mayoría casi no entra la lectura de libros, el "quemarse las pestañas" para estudiar o hacer actividades artísticas. Solo la mitad hace deportes.

Así usan los jóvenes su tiempo libre, según una encuesta que se hizo a 6.886 chicos que van a 116 escuelas secundarias públicas del país entre junio y diciembre del año pasado, con un subsidio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Los resultados son "preocupantes" para los que hicieron la encuesta. "Los chicos están vaciados de intereses. No tienen iniciativas para hacer actividades grupales. Solo se reúnen para estar y tomar cerveza", dijo a Clarín la investigadora del Conicet, Ana Lía Kornblit, una de las autoras.

Algunos de los datos son:

  • La cantidad de tiempo que generalmente los jóvenes estudian es mínimo: el 90% le dedica a estudiar entre cero y dos horas durante el fin de semana.
  • Hay un porcentaje alto de "consumidores pesados" de televisión: el 40% está frente a la pantalla más de tres horas por día.
  • El porcentaje de jóvenes que realizan deportes de modo sistemático es "reducido" según los autores: el 51% no los practican.

    Se reveló también que el 65% de los encuestados no se dedica a leer ni una hora del fin de semana. El 48% de la muestra y más de la mitad de las mujeres no usan la computadora para jugar. En cambio, sus preferencias principales son escuchar música (el 95% de los encuestados lo hace, con un 35% que le dedica 5 horas o más del fin de semana) y las salidas con amigos (90%) en plazas y boliches.

    ¿Es un tiempo libre malgastado y sin sentido? ¿O es el modo que encontraron los jóvenes en esta Argentina para vivir el fin de semana? "Una lectura simplista de los resultados de la encuesta diría que los jóvenes no hacen nada —opinó el investigador del Conicet y doctor en psicología Hugo Míguez—. Ellos siguen actividades que no le demandan un compromiso mayor, como salir sin un objetivo definido. No eligen eso. Es lo que una sociedad que los desestimula a participar les ha dejado para hacer".

    "A la universidad, los chicos casi ya no llegan con preguntas", señaló Susana Quiroga, investigadora en adolescencia de la Facultad de Psicología de la UBA. "La encuesta indica que las preguntas hoy tienen que hacérselas otros: los padres y los docentes deben hacerse responsables de ser adultos".

    El desinterés por los libros y por el estudio tiene su lógica, de acuerdo con Inés Dussel, pedagoga e investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO): "Antes se sabía que leer y estudiar era un camino para tener trabajo. Hoy, el estudio perdió peso social. Los chicos se dedican a otras actividades, como la TV, que no son necesariamente estupidizantes. Y las escuelas les exigen menos".

    Ana Miranda, coordinadora del proyecto juventud de FLACSO, dijo: "Les preguntaría a los adultos si leen, estudian o hacen deportes hoy". Irene Loyácono, del Centro de Terapias con enfoque familiar, opinó que "nadie puede hablar de una juventud perdida. Explorar los bordes y salirse de cauce es propio de su crecimiento". Para el experto en educación Mariano Narodowsky, "no se puede esperar que los chicos estudien y lean cuando las mismas autoridades políticas alientan ver el Mundial en la escuela".

    La encuesta fue realizada por Kornblit junto con Ana Méndes Diz y Dan Adaszko, del Instituto Gino Germani de la UBA. Tuvieron apoyo de los ministerios de Salud y Ambiente y de Educación, Ciencia y Tecnología. Según Kornblit, "más escuelas deberían impulsar talleres de reflexión sobre problemas como la falta de lectura o el sida. Y por supuesto, partir desde lo que los chicos piensan".

  • Se agrava el conflicto de los docentes en Neuquén

    Clarín

    CUARTA SEMANA DE PARO EN LAS ESCUELAS

     
    Osvaldo Ortíz. NEUQUEN. CORRESPONSAL

    neuquen@clarin.com

    El conflicto de los docentes de Neuquén entrará mañana en su cuarta semana de paro, sin que aparezcan puntos de contactos o posibilidades de acuerdo con el Gobierno de la provincia.

    La Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) ratificó el viernes la continuidad de las medidas de fuerza —que comenzaron el 6 de marzo con el ciclo lectivo— y además decidieron agregar otros cortes de rutas, entre ellos el bloqueo a una destilería en Plaza Huincul.

    El gobernador Jorge Sobisch, por su parte, volvió a atacar al gremio en declaraciones públicas. Primero los llamó a "deponer actitudes violentas" y consideró que los cortes de ruta lo llevan a sospechar "que hay intención de desestabilizar al gobierno". Llegó a decir que "si el gremio quiere gobernar la provincia, que se presente a elecciones". Así planteadas las cosas, parece difícil cualquier acercamiento.

    El viernes, cuando ya el gremio había lanzado el paro, el Gobierno dispuso un aumento que llevaba el sueldo inicial a 940 pesos (incluido el incentivo docente) y luego ofreció pasar parte de las rubros no remunerativos al básico, para llevarlo de 285 a 340.

    Pero ATEN rechazó los ofrecimientos. Quiere que las mejoras pasen al salario básico y que el incremento alcance también al personal de servicio.

    Los cortes de ruta afectaron a localidades del interior de la provincia. En Rincón de los Sauces quedó paralizado hasta el aeropuerto y bajó la producción petrolera al no poder realizarse cambios de turno de trabajadores. Algo similar pasó en Chos Malal: allí los cortes son totales.

    En otras localidades, se va liberando el tránsito por períodos. Ahora se agregaron un piquete en San Martín de los Andes y otro en la entrada de la destilería de Repsol en Plaza Huincul, que no permitirá la circulación de camiones con combustibles.

    Polémica entre el gobierno y los maestros

    La Nación
     
     
    LA PLATA (DyN).- Un frente de conflicto con los docentes resurgió en la provincia de Buenos Aires, donde los gremios rechazaron la iniciativa oficial de declarar la educación "un servicio esencial" durante las huelgas, con el argumento de que eso limita su derecho a reclamar.

    El ministro de Trabajo bonaerense, Roberto Mouillerón, afirmó ayer que los gremios docentes "tienen que dejar de mirarse el ombligo y creer que son el centro de toda propuesta", al responder a esas críticas. En febrero pasado, Mouillerón había enviado a la Legislatura provincial un proyecto de ley para garantizar durante los paros los servicios esenciales, como la educación.

    La titular de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, señaló que el funcionario "quiere apagar un incendio con nafta". En tanto, el secretario general del Suteba, Roberto Baradel, acusó al ministro de estar "fomentando el conflicto".

    En declaraciones a una radio platense, Mouillerón argumentó: "La comisión nacional que determinará qué servicios son esenciales y no pueden ser afectados por paros prolongados reglamentará una ley nacional, que alcanza a todos los sectores, tanto privados como del Estado".

    Talleres y encuentros para discutir la educación durante la Feria del Libro

    Clarín

    EDUCACION : LAS ACTIVIDADES EMPIEZAN EL 17 DE ABRIL

    Participarán lingüistas, escritores, docentes. Cuando terminen las jornadas se entregará un premio al mejor libro educativo.

    Durante la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y también los tres días previos, la Comisión de Educación de la Fundación del Libro organizará una serie de eventos y actividades:

    XVI Jornadas Internacionales de Educación. En este encuentro de educadores se armarán cinco ateneos y megatalleres en los que se tratarán temas como: educación y lenguaje, práctica de conocimiento en la sociedad contemporánea y el lenguaje de los medios. Los paneles estarán integrados por especialistas argentinos y extranjeros. Participarán los lingüistas Mónica Zoppi (Universidad de Campinas) y Mario Carretero (Universidad Complutense de Madrid), entre otros. Se realizará del 17 al 19 de abril.

    Tercer Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro. Especialistas del interior del país y del extranjero debatirán un temario sobre los siguientes puntos: leer en el reino de la imagen, promoción de la lectura y el libro en el sistema educativo, planes y campañas nacionales de lectura. Se debatirán alrededor de 50 ponencias que serán expuestas al público por sus propios autores. Participarán el escritor uruguayo Tomás de Matto (director de la Biblioteca Nacional de Montevideo), Fanuel H.Díaz (Venezuela) y Teresa Colomer (México). Comenzará el 21 de abril y finalizará el 23.

    VII° Encuentro Internacional de Enseñanza de Ciencias y Tecnologías. Participarán especialistas en la aplicación de los avances científicos en la educación. Se debatirán temáticas de actualidad, entre ellas, el cambio climático global o el aporte de la energía nuclear para la preservación del medioambiente. Habrá tres conferencias a cargo de Pierre Lena (Academia de Ciencias, Francia), José Antonio Gil Verona (director del Museo de la Ciencia de Valladolid, España) y Alberto Rojo (profesor de la Universidad de Oakland). Se desarrollará durante desde el 25 hasta el 27 de abril.

    V° Encuentro de Educación, Comunicación, Información y el Libro. Se reunirán educadores y especialistas de medios de comunicación y expertos en tecnología de la información. Será inaugurado por Alejandro Piscitelli, director del portal Educ.Ar; por Gustavo Canevaro, director del Portal de la Cámara Argentina del Libro y por Mabel Kolesas, la directora de la Biblioteca del Docente. También participarán de las jornadas el historiador y docente, Felipe Pigna, y periodistas de todo el país. Se realizará el 2 y 3 de mayo.

    V° Encuentro de Educación y Orientación para el Trabajo. Numerosos especialistas locales y del exterior debatirán sobre temáticas fundamentales para la actual coyuntura social argentina. Participarán: Bernardo Kliksberg, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el ministro de Educación Daniel Filmus, Pedro Daniel Weinberg, de CINTERFOR/OIT. La fecha de inicio es el 5 de mayo.

    IX° Ciclo Internacional de Enseñanza de Lenguas Extranjeras. Especialistas de distintos países debatirán la problemática del conocimiento de un segundo idioma en los chicos. Participarán del encuentro los siguientes lingüistas: Adriana Cortese (francés) Mónica P. Gandolfo (inglés), Marco Antonio Rodríguez (portugués). Las jornadas se realizarán el 3 y 4 de mayo.

    Espacio para la Educación Inicial. Destinado a educadores, profesores de jardín de infantes y psicopedagogos. Se discutirá sobre la revalorización de la educación inicial como parte del

    sistema educativo y la formación permanente de funcionarios y docentes. Participarán del encuentro: Adriana Andersson, Edith Litwin y Claudia Broitman, entre otros. Estas actividades iniciarán el 6 de mayo.

    Al finalizar las jornadas se entregará el premio al mejor libro de educación. Este año se presentaron 110 títulos nacionales

     

     
    Esta vez la inscripción es anticipada

    La Feria del Libro del año pasado superó las expectativas de concurrencia de los propios organizadores. Por eso este año las autoridades de la Fundación El Libro tuvieron que limitar los cupos.

    Para las XVI° Jornadas Internacionales de Educación, que se vienen desarrollando desde hace 16 años, los organizadores estiman una presencia de no menos de 1.000 asistentes de todo el país y del exterior. Por este motivo, la inscripción será gratuita pero previa.

    Para asistir a la Jornada Internacional de Educación se podrán anotar a través de la página de Internet: www.el-libro.com.ar/32feria/educativas.

    Y para participar de las otras actividades las inscripciones también están abiertas y son limitadas. Para más información comunicarse a la Fundación del Libro al teléfono: 4374-3288 o educacion@el-libro.com.ar.

    Los siete encuentros y la 32 edición de la Feria del libro se realizarán en el predio de La Rural a partir del 17 de abril.