(Periodismo.com) – Hosein Derakhshan, un blogger nacido en Teherán y que actualmente vive en Toronto, Canadá, no pudo ingresar a los Estados Unidos luego de que los oficiales de inmigración leyeran las entradas que había publicado en su blog.
Según relata Derakhshan en su blog (http://hoder.com/weblog/), él había estado viviendo un mes en Nueva York, en la casa de un amigo, cuando decidió tomar un autobús de regreso a Canadá.
Luego de unos días, inició el retorno a los Estados Unidos ya que había sido invitado para brindar una conferencia en una convención de bloggers.
Sin embargo, cuando llegó a la frontera, los oficiales de inmigración ingresaron su nombre en un buscador de Internet y llegaron a su blog.
Allí leyeron que este iraní, ciudadano canadiense, había permanecido más de un mes en un edificio en Nueva York, por lo que le prohibieron el ingreso al país, hasta tanto esté en condiciones de probar que en realidad posee la ciudadanía de Canadá.
(Periodismo.com) – Hosein Derakhshan, un blogger nacido en Teherán y que actualmente vive en #Toronto, Canadá, no pudo ingresar a los Estados Unidos luego de que los oficiales de inmigración leyeran las entradas que había publicado en su blog.
Según relata Derakhshan en su blog (http://hoder.com/weblog/), él había estado viviendo un mes en Nueva York, en la casa de un amigo, cuando decidió tomar un autobús de regreso a Canadá.
Luego de unos días, inició el retorno a los Estados Unidos ya que había sido invitado para brindar una conferencia en una convención de bloggers.
Sin embargo, cuando llegó a la frontera, los oficiales de inmigración ingresaron su nombre en un buscador de Internet y llegaron a su blog.
Allí leyeron que este iraní, ciudadano canadiense, había permanecido más de un mes en un edificio en Nueva York, por lo que le prohibieron el ingreso al país, hasta tanto esté en condiciones de probar que en realidad posee la ciudadanía de Canadá.
«El Aleph», de Borges, anticipa al buscador Google y el «Somma», de Huxley, predijo al Prozac. Los robots de Asimov se venden por Internet y la pesadilla de «Matrix» tiene fecha: 2046.
Por Andrés Hax ahax@clarin.com | En agosto de este año una de las empresas más grandes del mundo, British Telecom, publicó una lista pronosticando innovaciones tecnológicas y su probable fecha de aparición (ver Lo que…). Entre las decenas de escenarios que plantean que se cumplirán dentro de los próximos 20 años están: que una persona virtual gane un Premio Nobel, que los robots superen a los humanos en inteligencia y destreza física, hoteles en #órbitas espaciales y un viaje tripulado al planeta Marte. La introducción a la lista aconseja, «Muchos de los ítems pueden parecerse a la #ciencia ficción. Pero como dijo el gran científico #Arthur C. Clarke: Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia». En una charla con Clarín el año pasado la #escritora Ursula Le Guin comentó, «Casi todo lo que está ocurriendo ahora sucedía en la ciencia ficción del #siglo XX. Vivimos en un mundo en el cual todo es de ciencia ficción.» Aunque sea un género literario despreciado —ningún autor del género ganó un Premio Nobel, un Pulitzer o un Cervantes— sus mejores expresiones cumplen los requisitos de la literatura canónica, y algo más: anticipan el futuro que es nuestro presente. La que sigue es una lista de sueños de la #literatura fantástica y la cultura popular vueltos ya incontrastable realidad.
Esta es la primer novela que se imagina la llegada de una raza extraterrestre a nuestro planeta. Su relevancia surge, sin embargo, por sus descripciones de guerra mecanizada y de pánico urbano frente a una catástrofe sorpresiva. La reciente versión cinematográfica de Spielberg fue vista como una reflexión sobre el pánico en un mundo pos 11-S. Antes, la adaptación radial de Orson Wells (1938) creó un caos generalizado en el público que lo tomó como un noticiero auténtico. La #puesta en escena de Wells (Orson) no puede verse sino como un antecedente de las recientes guerras que comenzaron exactamente al ser transmitidas en TV. La acción de la novela comienza en el campo inglés y concluye tres semanas más tarde en un Londres parecido al del 1940 durante el «Blitz», el bombardeo Nazi de la capital. Los marcianos pelean en tanques (aún no se habían inventado) y usan armas químicas y rayo láser. Según Arthur C. Clarke: «Contiene pasajes cuya relevancia es mayor hoy que cuando fueron escritas originalmente. Las escenas de las hordas huyendo de Londres se parecen a imágenes que vemos hoy en día en vivo, por satélite.»
UN MUNDO FELIZ, A.HUXLEY, 1932
Situada en un Londres del siglo XXVI, Huxley anticipó en esta novela el poder de la propaganda, la sociedad de consumo, y la búsqueda de la felicidad a través de farmacéuticos. El mundo consiste en un estado global, guiado por un totalitarismo benevolente armado sobre los principios industriales y comerciales de Henry Ford. Ya no hay guerra, pobreza o tristeza ni se estudia la historia. La sociedad está dividida en cinco castas y es impulsada hacia el consumo para beneficiar la economía. Hay sexo promiscuo, desapasionado, pero las personas son procreadas in vitro. El aspecto central de la sociedad es el consumo de la droga somma, un antidepresivo que hace a la población feliz, pero también dócil y obediente. Prozac es el nombre comercial de la droga llamada fluoxetine hydrochloride, el antidepresivo más consumido del mundo. Desde que se introdujo al mercado estadounidense en enero del 1988, palabras como Viagra, Rivotril, Zoloft y Ritalin son parte de nuestro vocabulario diario. La sociedad en clave farmacéutica.
En Oceana, en país donde vive Winston Smith, el protagonista de 1984, telemonitores vigilan cada movimiento de uno, tanto en las calles, el hogar, y en el trabajo. Posters gigantescos proclaman EL GRAN HERMANO TE VIGILA. El lema del partido político, que se encuentra en una guerra perpetua contra un enigmático y distante enemigo es «La Guerra es Paz, La Libertad es Esclavitud, La ignorancia es fuerza». Aunque Orwell creó esta #distopía como advertencia contra el comunismo, el paisaje urbano de su novela ahora se aproxima a su propia Inglaterra. Los atentados de Julio demostraron la omnipresencia de las cámaras de vigilancia. Hay aproximadamente 14 cámaras por persona en el Reino Unido y una persona puede ser filmada hasta 300 veces en un día. En los EE.UU. el Acta Patriota es una ley netamente orwelieana que permite que el gobierno vigile hasta los libros que leen los ciudadanos comunes. El mundo del espectáculo, con los «reality», cierra el círculo, convirtiendo a todos en los hermanos espirituales de Winston Smith.
Gran Hermano (2025) Santiago Tato Algorta, Ulises Apóstolo, Luz Tito, Eugenia Ruiz, Juan Pablo De Vigil | Selva Pérez | Katia La Tana | Lucía Patrone – Lauty Gram
En su famoso libro Yo Robot, Isaac Asimov postula las siguientes leyes: 1. Un robot no puede dañar un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño. 2. Un Robot debe obedecer las órdenes que recibe de un ser humano, salvo cuando estas órdenes entren en conflicto con la Primer Ley. 3. Un Robot debe proteger su propia existencia mientras tal protección no entre en conflicto con la primera o segunda ley. Todas las obras posteriores a la de Asimov que tratan sobre robots —directamente o indirectamente— juegan con el significado y consecuencias de estas «leyes». Películas como «2001, Odisea en el espacio», «#Blade Runner«, «#Terminator«, y «Matrix» especulan sobre la vida humana cuando la #inteligencia artificial robótica iguale o la supere.
En 2004 el neurocientífico japonés Mitsuo Kawato desafió a su gobierno a dedicar 500 millones de dólares por año por las próximas tres décadas para desarrollar un robot con las capacidades mentales, físicas y emocionales de un niño de 5 años. Según la revista WIRED, el proyecto, aunque ambicioso, es posible. Nombrado en honor al personaje Astro Boy, este operativo recuerda el desafío de Kennedy de poner hombres sobre la luna. El último robot de Sony en desarrollo para uso doméstico se llama QUIRO. Actualmente existen solo cuatro. Son capaces de imitar movimientos humanos, hablar e interactuar con seres humanos. En el sitio Beck.com se los puede ver bailando en un video del cantante. Asombra y asusta ver la fluidez humana y sincronización autómata de la danza. En 1977 el grupo pop Kraftwerk hablaba de robots artistas: aquí están, son estos.
EL ALEPH, JORGE LUIS BORGES, 1949
Un amigo insoportable de Borges le confiesa que en el sótano de su casa en la calle Garay existe un Aleph, «El lugar donde están, sin confundirse, todo los lugares del orbe, vistos desde todo los ángulos». Borges, incrédulo, y con ganas de partir, baja a comprobar la existencia de este fenómeno. Así describe lo que vio: «El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba allí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente lo veía desde todo los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi a una plateada #telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres)» y sigue una lista fantasmagórica de dos páginas. Estamos en la era de información total. El omnívoro e insaciable Google (fundado en 1998 por dos jóvenes alumnos de informática de Stanford) se esta convirtiendo en un almacén de información casi tan vasto como el Aleph de Borges. Un experimento: tipear uno por uno las cosas que ve Borges en el Aleph en Google. «el populoso mar» rinde un mini-aleph de información : una lista Borgeana donde figura hasta Borges mismo. La miniaturización de las pantallas y la red inalámbrica lograra que dentro de poco cada uno llevemos un Aleph en el bolsillo.
2001: ODISEA DEL ESPACIO, 1968, KUBRICK
La novela fue escrita en forma simultánea con el guión de la película que dirigió #Stanley Kubrick. El drama de la obra gira alrededor de la interacción entre la tripulación humana de una #nave espacial y su supercomputadora HAL que llega a tomar posesión de la nave en contra de los mismos #astronautas | #cosmonauta Aunque 2001 pasó sin cumplir los escenarios de Clarke nuestra dependencia de las computadoras ya no tiene marcha atrás. El injustificado pánico generalizado sobre Y2K (año 2000) —el miedo de que al cambio de milenio, por un error de programación, toda las computadoras del mundo fallaran— sin embargo sirvió para demostrar el vínculo íntimo entre la sociedad y la red informática. Todos los procesos logísticos, industriales, militares, financieros, y de telecomuniciones dependen íntimamente de programas de computación. El código binario de 0’s y 1’s al cual se reduce cada proceso informático, corre por las venas de la sociedad, como la sangre por nuestros cuerpos.
Esta película postula que todo lo que tomamos por realidad es una ilusión creada por una supercomputadora a la que estamos esclavizados. La mayoría de las acciones de los personajes ocurren en sus mentes, mientras que sus cuerpos, recostados, sirven simplemente como un dispositivo para entrar a la realidad virtual de la matriz. Aunque la idea que la existencia es un ensueño existe desde los comienzos de la civilización (la parábola de la cueva, de Platón, por ejemplo, o las creencias del Budismo) la idea de que a través de la tecnología podamos existir independientemente de nuestros cuerpos es aún absurda. Y no. En septiembre de 2005 el #inventor y empresario Ray Kurzweil (www.kurzweilai.net) publicó La Singularidad se acerca: cuando los humanos trascienden la #biología, donde predice que para el año 2040 la inmortalidad será una opción factible. Kurzweil no es un escritor de ciencia ficción. Bill Gates ha dicho de él: «Es la mejor persona que conozco para predecir la evolución de la inteligencia artificial». La singularidad es el término que designa el momento en el que la inteligencia humana se fusiona con la inteligencia de las computadoras. Como dijo Hamlet a Horacio, «Hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que tu sueñas con tu filosofía.»
La revuelta y represión estatal dejó entre 141 a 700 muertos (según la fuente que se tome) y centenares de heridos. Este suceso es también conocido en América Latina como el primer pogromo, matanza y robo a un grupo determinado de personas, ya que el grupo paramilitar fascista Liga Patriótica Argentina atacó a la comunidad judía local.Argentina. Desde diciembre de 1918 los obreros se encontraban en huelga. Los sucesos comenzaron en los Talleres Metalúrgicos Pedro Vasena, cuya fábrica se hallaba en Cochabamba y La Rioja de la Ciudad de Buenos Aires (donde actualemente se encuentra la Plaza Martín Fierro en el barrio de San Cristóbal). Los huelguistas, algunos de ellos afiliados a la FORA – Federación Obrera Regional Argentinadel Vº Congreso (de tendencia anarquista), reclamaban la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas, mejores condiciones de salubridad, la vigencia del descanso dominical, un aumento de salarios y la reincorporación de los delegados despedidos al iniciarse el conflicto. Vasena era una de las empresas más importantes de Argentina, con 2500 trabajadores, la mayoría de su paquete accionario era de origen inglés.
3 de enero.
Durante la madrugada se produjo un tiroteo en las inmediaciones de los depósitos de la empresa en Pompeya, en Pepirí y Santo Domingo, entre obreros que hicieron un piquete y agentes de la comisaría 34 y la guardia de Caballería que llegaron custodiando una chata de la fábrica. Al día siguiente hubo otro tiroteo que causó heridos graves.
7 de enero.
Se inició en el puerto una huelga de obreros marítimos y se cortó el tránsito en la Ciudad de Buenos Aires. Hubo enfrentamientos entre obreros y la policía y en todos los barrios los transeúntes eran palpados.
Unos carneros, rompehuelgas, nuevamente manejaban vehículos custodiados por la policía hacia los depósitos de Vasena, se encontraron con piquetes de obreros con sus familias que les tiraron algunas piedras y maderas, la policía disparó contra la multitud, mató a 4 trabajadores y dejó más de 30 heridos graves.
La Sociedad de Resistencia Metalúrgica lanzó entonces un paro general en todo el gremio, apoyada por los obreros marítimos que también estaban en huelga. La FORA, la del V Congreso y la del IX Congreso de tendencia sindicalista, llamaron a una Huelga General para el 9 de enero, día del sepelio de las víctimas.
El Departamento Nacional del Trabajo había hecho lugar a los reclamos obreros y dispuso satisfacer las demandas que fueron desoídas por la parte empresaria. La empresa intentaba seguir funcionando con obreros rompehuelgas provistos por la Asociación Nacional del Trabajo, organización pro patronal.
El presidente HipólitoYrigoyen relevó al jefe de policía, nombró a Elpidio Gonzalez en ese puesto y prohibió a la Liga Patriótica Argentina, grupo paramilitar fascista. Ni bien entró en funciones, Elpidio Gonzalez comenzó a negociar -por instrucción del presidente- con dirigentes de la FORA IX° Congreso, de tendencia sindicalista. Rápidamente llegó a un acuerdo con Sebastián Marotta, secretario general de la entidad gremial, por el cual se aceptaban todos reclamos obreros, se establecía un plazo de 24 horas para su aplicación por parte de Vasena y se liberaban a los obreros detenidos durante los incidentes. A cambio, los huelguistas deberían desalojar el establecimiento ocupado | secretario general
Sin embargo, la tendencia anarquista de la FORA logró imponer el rechazo al acuerdo en el plenario de la agrupación gremial y la continuidad de la huelga.
Elpidio decidió entonces ir personalmente a los talleres para negociar con los manifestantes, antes de que la situación se torne más violenta. Los huelguistas desconocieron su autoridad y los sectores más radicalizados intentaron agredirlo, volcaron e incendiaron el auto oficial en el que había llegado. Esto causó la muerte de un custodio.
Ante el estancamiento de las negociaciones, la patronal decidió intervenir mediante grupos de choques y rompehuelgas, a los cuales se sumaron organizaciones de ultraderecha como la Liga Patriótica Argentina que produjeron violentos incidentes en toda Buenos Aires contra trabajadores, inmigrantes, judíos y cualquiera que fuese visto como una «amenaza para la patria» por parte de estos grupos.
Con la Policía de la Capital totalmente desbordada, el Gobierno decidió la intervención del Ejército y puso al frente al General de División, Luis Dellepiane.
9 de enero.
Piquetes de huelguistas se armaron en las calle para garantizar el paro, consiguieron la adhesión casi unánime de los trabajadores. Al medio día cerraron los comercios y pararon también los trabajadores del tranvía y del subterráneo. La Capital Federal quedó prácticamente paralizada.
La planta de Vasena fue bloqueada por los huelguistas y se construyeron barricadas. En el interior de la empresa la patronal estaba a la expectativa con una guardia armada provista por la Asociación del Trabajo.
Delegados de la FORA(IX Congreso) negociaron sin llegar a un acuerdo con la patronal.
A las 15 hs partió el cortejo fúnebre desde el barrio de Pompeya, donde estaban los depósitos. Decenas de miles de personas lo acompañaron, familias enteras con mujeres y niños. Se produjo un multitudinario sepelio para los obreros fallecidos. Más allá de un tumulto que se generó en la intersección de la Avenida Corrientes con Yatay, cuando algunos manifestantes cantaron consignas al pasar por una iglesia y fueron repelidos desde la misma, la caravana logró llegar al Cementerio de la Chacarita sin mayores complicaciones.
A las 17 hs, sin embargo, cuando estaba por comenzar a hablar el tercer orador, miembros del Ejército, de la Liga Patriótica Argentina y algunos Bomberos comenzaron a disparar contra los manifestantes. Esta acción fue impulsada principalmente por sectores nacionalistas tanto militares como civiles. Se baleó impunemente a la multitud. La Vanguardia, un periódico obrero, habló de alrededor de 50 muertos.
Los obreros que bloqueaban la fábrica, enterados de lo pasado, abrieron fuego contra la misma. Alrededor de las 19 hs. intervino el Ejercito y los desalojó.
La ira de la masa trabajadora había estallado, se produjeron decenas de tiroteos en distintos barrios de la Capital, una guerrilla urbana en los barrios obreros, sobre todo en Barracas y La Boca, pequeños grupos de francotiradores disparaban sobre los patrulleros que no sabían desde dónde les caían las balas.
La FORA(IX Congreso) y el Gobierno negociaron; éste se comprometió a lograr que la empresa acepte las reivindicaciones, un aumento del 40% y la reducción de la jornada laboral, y a liberar a todos los detenidos.
10 de enero.
La Capital estaba totalmente paralizada. El paro ferroviario y marítimo había aislado por tierra y por mar a la Ciudad del resto del país.
En Santa Fe estaban en huelga Ferroviarios, municipales, portuarios y trabajadores de las máquinas trilladoras.
En Buenos Aires portuarios, ferroviarios, albañiles y trabajadores de obras sanitarias paraban en Mar del Plata; en Bahía Blanca ferroviarios y panaderos; en la zona norte de la provincia los trabajadores de las máquinas trilladoras.
Yrigoyen movilizó 30 mil hombres del ejército, 2 mil de la Marina y las tropas policiales. Dellepiane amenazó con «emplazar la artillería en la plaza del Congreso y atronar con los cañones toda la ciudad». Mientras tanto, un destacamento del ejército instalado frente a la fábrica, y comandado por el teniente Juan Domingo Perón, abrió fuego contra los obreros.
Continuaron los actos de guerra civil. Grupos armados de obreros enfrentaban a los fascistas de Liga Patriótica.
Yrigoyen citó a Pedro Vasena a su despacho y le exigió la aceptación total e inconcidional de lo que acordó con la FORA. Vesena no tuvo otra alternativa que ceder.
La FORA(IX Congreso) resolvió levantar la huelga para el día 11 de enero. El planteo fue apoyado por el PS y el PS Internacionalista (después comunistas).
Los obreros movilizados no acataron. La FORA anarquista (V Congreso) también rechazó el acuerdo y pidió la liberación de Simón Radowitzky, un anarquista que purgaba prisión perpetua en Ushuaia por haber matado al jefe de policía Ramón Falcón, 11 años atrás.
11 de enero.
Sólo volvieron a sus trabajos los obreros de los frigoríficos. En las provincias todavía proseguía la huelga. La FORA anarquista (V Congreso) llamó a proseguirla.
Comenzó la detención de dirigentes sindicales, militantes anarquistas y socialistas. Los detenidos llegaron a 5 mil.
La Liga Patriótica se lanzó a efectuar pogromos en los barrios judíos.
13 de enero.
La mayoría de los obreros ya trabajaban.
14 de enero.
Dellepiane se reunió por separado con las dos FORA en donde ambas pidieron «la supresión de la ostentación de fuerza por las autoridades» y el «respeto del derecho de reunión». Es decir, que el Gobierno garantice la normalización de la situación. El planteo es aceptado y ambas centrales finalmente levantan la huelga.
15 de enero.
Yrigoyen ordenó la puesta en libertad de todos los detenidos.
Algunos datos sobre las direcciones política y sindicales.
El movimiento obrero, las masas movilizadas.
Al momento de producirse la huelga, el movimiento obrero había llegado al pico más alto de sus movilizaciones, se encontraba en pleno ascenso. Con el fin de la guerra en 1918 se había desatado en Argentina una crisis coyuntural económica, los obreros venían luchando contra la intransigencia de la patronal que se había enriquecido a la sombra de la guerra.
Las masas fueron ganando confianza en sus fuerzas, lograron hacer retroceder a la burguesía. Cuando se generó el conflicto en Vasena en 1919, amplios sectores se encontraban en lucha ó al borde de ella. No es casual que no bien estallara la huelga éstos se plieguen en solidaridad. Incluso, luego de la levantada la medida, ésta prosiguió de hecho en las calles a pesar de los dirigentes.
La Semana Trágica, no devino en una insurreción generalizada porque sólo alcanzó a la clase obrera.
En 1919 hubo 367 huelgas.
FORA – Federación Obrera Regional Argentina (IXCongreso – Sindicalista).
Se propuso desde un primer momento limitar los objetivos de la huelga general, dentro del marco reivindicativo que permitiese la negociación con el Gobierno y la patronal. En su seno había otras posiciones, como las de los ferroviarios que quisieron sumar otras reivindicaciones para obtener un triunfo solidario y en conjunto.
La sucesos rebasaron esta dirección, y pese a obtener las reivindicaciones de los metalúrgicos el resto de la clase, del movimiento, prosiguió la lucha. Las masas comprendieron que habían arrinconado al Gobierno y a la Patronal y que podían obtener mucho más que lo logrado en un gremio aislado.
Manejaban la huelga general con cautela, ponían el acento en las reivindicaciones inmediatas, se desarrollaron en las provincias.
El Socialismo.
Estuvo en contra de las características que se le habían dado a la huelga. Coincidía con la FORA – Federación Obrera Regional Argentina (IXCongreso – Sindicalista). Sólo quería obtener los puntos de los metalúrgicos.
FORA – Federación Obrera Regional Argentina (V Congreso – Anarquista).
Se encontraron dirigiendo las acciones de enero de 1919 pero con su propia metodología individualista. El accionar de grupos aislados hizo más fácil la represión de la policía.
Coincidían con las aspiraciones de los trabajadores movilizados que le dieron el carácter de huelga general amplia, enfrentados también con el Gobierno y su represión, pero no les dieron un programa definido ni una organización adecuada.
La táctica anarquista se centró en 5 aspectos:
La Violencia
Ejercicio de la violencia por grupos aislados de las masas (las mismas no estarían en condiciones de accionar como un todo).
Negación a todo objetivo intermedio, transitorio. Por ejemplo, 8 horas, aumento de salarios…etc. (esto sería rebajar al movimiento). Liberación de Simón Radowitzky. Huelga Revolucionaria.
Oposición a toda política de negociación con el Gobierno
Diferenciación de las corrientes reformistas. No acordar sobre la huelga con sindicalistas y socialistas.
Llamaron a huelgas sin términos que hicieron que los obreros se cansen y vuelvan atrabajar desilusionados sin haber logrado conquista alguna.
Presidencia de Hipólito Yrigoyen.
Obraba de árbitro. Apenas apareció la insurreción obrera violenta, apeló a la represión.
Política de dos caras. Más tarde directamente fusiló obreros en la Patagonia.
Durante las presidencia de Hipólito Yrigoyen se conquistaron varias leyes a favor de la clase obrera, como la ley de organización gremial, la ley de contrato colectivo de trabajo, la adhesión de la República Argentina a las Convenciones Internacionales del Trabajo, la jornada de trabajo de 8 horas, el descanso dominical, el seguro por accidentes de trabajo, el salario mínimo, la ley de jubilación, entre otras.
Se reconoció al Gobierno Provisional Ruso y se mantuvo a los funcionarios diplomáticos luego del triunfo bolchevique.
Bibliografía:
– Historia del Movimiento Obrero Argentino. Héctor A. Palacios . Tomo I Ed. Gráficas Mundo Color.1992.
– La Fotografía en la Historia Argentina. Clarín – Proyectos Especiales. Tomo II. Arte Gráfico Editorial Argentino. 2005
– Peña, Milciades (1973). Masas, Caudillos y Elites. Buenos Aires: Ediciones Fichas.