101 lugares para navegar sin cables en Buenos Aires

La Nación
Ciudad WiFi
 
Bares, restaurantes, cafés, calles céntricas, heladerías, cines, librerías y edificios públicos, entre otros, ofrecen acceso a la Red usando el sistema de conectividad inalámbrica WiFi. En la mayoría de los casos el servicio no tiene costo, y lo único que se necesita es un dispositivo capaz de conectarse a ese tipo de redes
 
 
 
Es una escena cada vez más frecuente en los bares: alguien entra, se sienta, abre su notebook y se pone a navegar, sin tirar cables de aquí para allá ni enchufarle un celular.

Allí (pero también en librerías, disquerías, estaciones de servicio, hoteles, aeropuertos, bibliotecas y diversos lugares públicos) aparecieron unos pequeños dispositivos con antenas, por lo general atornillados a la pared, cerca del techo, y un cartel, en la vidriera o sobre el mostrador, que anuncia la disponibilidad de acceso a Internet en forma inalámbrica, usando tecnología WiFi. En efecto, es posible llevar una notebook, una palmtop, un teléfono celular o cualquier otro dispositivo que tenga una antena WiFi y conectarse a la red que ofrece el dueño del lugar.

Según la consultora Marco, entre octubre de 2004 y el mismo mes del año último, la cantidad de sitios públicos inalámbricos de acceso a la Red creció un 297%, de 62 a 184. Y en los últimos 4 meses creció otro 34 por ciento.

Para usar la red disponible en estos lugares (conocidos como hotspots, en la jerga informática) a veces basta con activar la herramienta que busca la señal de WiFi y comenzar a navegar, sin pagar un centavo. En los bares y restaurantes puede ser necesaria una consumición mínima.

En otros casos, habrá que pedir una clave al encargado del lugar, o comprar crédito para acceder a la Red. En general, se fracciona cada 15 minutos o media hora; el precio puede variar de un lugar a otro. Por ejemplo, algunos lugares cobran $ 1,50 por media hora de conexión; otros, 5 pesos por el mismo tiempo.

El servicio está disponible también en una enorme cantidad de hoteles porteños (y del mundo), generalmente en el lobby, las cafeterías o los restaurantes. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que este servicio está disponible sólo para los huéspedes.

También es importante entender que WiFi no ofrece en sí mismo un acceso directo a Internet, sino simplemente una conexión inalámbrica al módem de banda ancha de que dispone el café o el hotel. Es como el teléfono inalámbrico tradicional: permite hablar desde cualquier parte de la casa, pero aún así requiere una base conectada a la red telefónica. Aquí, la antena WiFi de la notebook se conecta a su par del hotspot, y esta última es la que accede a la Red. La velocidad de navegación disponible dependerá del tipo de acceso a Internet que tenga el lugar, y de cuánta gente lo esté usando al mismo tiempo.

Cómo conectarse

Acceder a la red que ofrece un hotspot es muy fácil con Windows XP. Simplemente habrá que activar la antena WiFi (algunas notebook tienen un botón específico; otros incluyen una aplicación para lograrlo), que inmediatamente revisará la zona en busca de una señal, y avisará (generalmente con un globito en la bandeja de sistema, al lado del reloj) que hay una red inalámbrica disponible.

Haciendo clic sobre el cartel abrirá una ventana que mostrará las redes disponibles. Puede haber más de una; las redes privadas tendrán un candado al lado del nombre. Ante la duda, consulte al dueño del lugar.

Luego, debería bastar con seleccionar una y hacer clic en el botón Conectar. Dependiendo del hotspot, puede requerir el ingreso de un nombre de usuario y clave en una página de bienvenida que se mostrará en forma automática al iniciar el navegador.

Está entrando en una red pública; es conveniente mantener activo el antivirus y el firewall, y desactivar las carpetas compartidas. De lo contrario, pueden quedar accesibles a otros usuarios del hotspot.

En el caso de las palmtop y los celulares compatibles, habrá que activar la antena (con un botón específico, o accediendo al panel de control del aparato), pedirle que busque las redes disponibles, y conectarse a ellas.

A la derecha, el mapa marca las alternativas para conectarse a la Red. La lista no es exhaustiva. Fue confeccionada sobre la base de listados disponibles en Arnet ( http://highway.arnet.com.ar/unplugged ), Speedy ( www.speedy.com.ar/hotspots/hotspots.cgi?e=spd ), Jiwire ( www.jiwire.com ), Palmstore ( www.palmstore.com.ar ), la Guía Oleo ( www.guiaoleo.com.ar ), la consultora Marco y fuentes propias.

Ricardo Sametband

 
 
 
 
 
 

Locos por Cortázar: en Madrid dedican un mes a su figura

Clarín

CULTURA : UN FAVORITO DE LOS LECTORES ESPAÑOLES EN SUS MULTIPLES FACETAS

 

Llegó a la capital española la megamuestra "Presencias". Se suman ciclos de lectura, presentaciones de libros y películas basadas en su obra.


Juan Carlos Algañaraz. MADRID. CORRESPONSAL

jcalgaÿaraz@clarin.com

"Cortazar en Madrid" es el título con que han sido bautizados un conjunto de eventos culturales de alto nivel, que se prolongarán hasta el 23 de abril, centrados en la personalidad y la obra del gran autor argentino, cabeza visible del boom latinoamericano de los 60.

El ciclo quedó inaugurado ayer con una vasta exposición gráfica y audiovisual en la que estuvieron presentes la primera dama, Cristina Kirchner, y el secretario de Cultura de la Nación, José Nun. En las distintas jornadas sobre Julio Cortázar también habrá debates, conferencias, presentación de un libro sobre el escritor, talleres de lectura y proyección de películas basadas en su obra.

Auspiciado por la Embajada Argentina, las actividades están dirigidas por Facundo de Almeida y Liliana Piñeiro, flamante directora del Centro Cultural Recoleta, quienes tienen como objetivo "que quienes conocen a Cortázar se acerquen a nuevas facetas de su vida y de su obra. Pero, fundamentalmente, se trata de seguir impulsando el acercamiento de nuevos lectores a una de las obras más originales de la narrativa latinoamericana".

La muestra Cortázar/Presencias se despliega en el Museo de la Ciudad y recrea el universo presente en las obras y la vida de Cortázar tal como exhibió en Buenos Aires para conmemorar el 90º aniversario del nacimiento del autor de Rayuela. "También pretende reflejar otros aspectos de su relación con la literatura, el cine, la música, las artes visuales, la política y el boxeo, que tuvieron un papel esencial en su vida", explicó a Clarín Jorge Alemán, consejero cultural de la Embajada Argentina. Fue, por elección personal, uno de los pri meros exiliados de la dictadura argentina y alguien que se ocupó de dar cuenta de todo el horror que se padecía en las dictaduras iberoamericanas de los años 70", añadió.

"Cortázar en Madrid" ha despertado un gran interés en España ya que el argentino es uno de los escritores más admirados y respetados. Sobre todo, existe un reconocimiento generalizado en los círculos literarios españoles sobre el gran impacto que causaron sus cuentos y, sobre todo, Rayuela, escrito en 1963.

Para reunir los materiales de la muestra Fundación Internacional Argentina, ha recibido la colaboración de Aurora Bernárdez, viuda y albacea de Julio Cortázar. También han contribuido muchos de sus amigos más íntimos. Todo este esfuerzo se ha volcado en un libro titulado "Presencias", que reúne material gráfico y documental, además de textos de escritores, especialistas y amigos. Se muestran fotografías, cartas personales, primeras ediciones de sus libros, textos del escritor y de otros colegas.

Por primera vez se edita la historieta "La raíz del ombú", con textos de Cortázar y dibujos de Alberto Cedrón. Así como está plantada, la muestra sigue de Madrid a París, ciudad emblemática del imaginario cortazariano. En la Biblioteca Nacional tendrá lugar la conferencia "Cortázar, la regla del juego", a cargo de la directora de la entidad, Rosa Regas, y de Jorge Alemán. El escritor y editor Mario Muchnik, fotógrafo de Cortázar, dará una charla en el Centro de Arte Moderno, en donde Muchnik evocara recuerdos y anécdotas del escritor argentino.

El actor y profesor de interpretación Angel Marco leerá cuentos de Julio Cortázar, mientras que el poeta y crítico Feliz Grande hablará sobre el escritor como "mi maestro y amigo". Otras charlas abordarán la relación del narrador con Borges y el tango, y también se presentará el libro de María Angeles Fernández "Charlas en torno a Cortázar". Se desarrollará además un taller de lectura sobre "Bestiario", el primer libro de cuentos de Cortázar.

También se proyectarán las películas El Perseguidor, Diario para un cuento, I love you, torito e Intimidad de los parques.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuba deportó al historiador argentino José Ignacio García Hamilton

Periodismo.com


El Gobierno cubano le prohibió el ingreso a la isla al escritor argentino José Ignacio García Hamilton que debió abandonar La Habana apenas llegó al aeropuerto.

"Llegué junto con mi mujer a Cuba y al presentar mis papeles en Migraciones se encendió una alarma y un oficial me dijo que por orden del gobierno tenía la entrada prohibida al país", dijo el escritor a los medios locales.

García Hamilton aseguró desconocer las razones por las que no pudo ingresar a Cuba. Sospecha que a Fidel Castro pudo habarle molestado su libro “El autoritarismo hispanoamericano”, que está prologado por Carlos Montaner, un declarado anticastrista.

La Cancillería argentina confirmó que envió un pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba para solicitar explicaciones.

 
 
 
 
 
 
 

Al fin se sabe cuál era el verdadero rostro de William Shakespeare

Clarín
SERA REVELADO POR LA NATIONAL PORTRAIT GALLERY DE LONDRES

La imagen coincide con un cuadro pintado cuando Shakespeare tenía cuarenta años.

Alberto Amato.

aamato@clarin.com

Cuando Julieta cae fulminada de amor por su Romeo no le importa nada más que su rostro. Ni siquiera que sea un Montesco le interesa. En medio de la noche, Julieta murmura entonces que una rosa igual sería una rosa aunque se llamara de otra forma.

Para William Shakespeare una cara lo era todo. Por eso oscurece el rostro de Otelo con el tizne brutal de los celos. Y en esa falsa historia de amor de Romeo y Julieta, que es más bien un tratado sobre el odio, el rostro de los dos chicos es el de dos ángeles.

Es curioso que Shakespeare no tenga cara. Es decir, la tuvo. Pero ya nadie sabe cómo era. El error está a punto de repararse gracias a un trabajo de relojero hecho por la National Portrait Gallery de Londres que durante cuatro años analizó, diseccionó y comparó bajo el microscopio los seis retratos más populares del escritor para llegar a la conclusión de que sólo uno, conocido como "Retrato de Chandos" era el que contenía la imagen más verosímil de Shakespeare. El nombre le viene al cuadro de un señor duque que fue su dueño.

El retrato, narró Tanya Cooper, conservadora de la National Portrait, fue sometido a las técnicas más avanzadas de rayos X y de análisis de pigmentos. Y fue pintado por John Taylor, un amigo de Shakespeare, entre 1603 y 1610, cuando el escritor tenía unos cuarenta años, una mirada apasionada, una barba levemente rala, una calva más que incipiente y un talento como una catedral.

También tenía un aro dorado en la oreja izquierda, con lo que además de ratificar que no hay nada nuevo bajo la luz de ya sabemos quién, Willy fue un ejemplo de prodigio literario y último grito de la moda, dos cualidades que no son incompatibles.

Los meticulosos y apasionados científicos y artistas de la National Portrait Gallery han sido capaces de hurgar entre capas de óleo y barniz patinadas por los siglos, hasta descubrir los trazos originales de la primera versión del Retrato de Chandos, al que los metidos de siempre le agregaron un poco de barba y un poco más de cabello hasta hacerlo llegar a la altura de los hombros. Prueba de que la tiñosa y siempre estéril creencia de que puede mejorarse lo que está bien hecho, tampoco es nueva. El aro dorado de Shakespeare ya estaba en la versión original.

Todo esto se conocerá mejor cuando los muchachos de la National Portrait den a conocer el nuevo retrato de Shakespeare, armado por una computadora en base a los datos de cuatro años de trabajo. Será parte de una gigantesca exposición de óleos y manuscritos sobre el escritor bautizada como "Buscando a Shakespeare", otra muestra de la pasión que encienden los enigmas que rodean a su figura.

La National Portrait Gallery alberga la mayor colección de retratos del mundo, cerca de 1.300, de hombres y mujeres que han hecho historia desde la Edad Media a hoy: desde Enrique VIII a Los Beatles. En 1856, el primero de los cuadros donados al museo fue el "Retrato de Chandos", que durante años se creyó era una imagen falsa de Shakespeare.

La paradoja hubiera encantado a William: aquello que se sospechaba engañoso, no sólo resultó genuino, sino revelador. El hombre para quien una cara lo era todo perdió la suya primero y la recuperó después gracias a un retrato que se creía falso.

Casi pueden oírse las carcajadas de las alegres comadres de Windsor.

 

 

 

 

 

 

CULTURA : AUTORES DE TODO EL MUNDO DE VISITA EN UN FESTIVAL LITERARIO

Clarín
Cartagena, sitiada por libros, escritores y el fantasma de Gabo

Hasta mañana, se realiza allí el famoso festival "Hay" que nació en Gales. García Márquez es padrino del evento pero apenas se deja ver en la ciudad caribeña.


Juan David Correa Ulloa. CARTAGENA. ESPECIAL PARA CLARIN
Enrique Vila Matas admitió no sin ironía que la mitad de las citas literarias de sus libros son artificios: "quizá las invento para parecer más erudito". Vestido de saco negro, camisa azul oscura y algo sofocado, el autor de novelas como El mal de Montano o Bartleby y compañía, zanjó así lo que parecía iba a ser una muy formal charla de escritores moderada por la periodista mexicana Alma Guillermoprieto.

Vila Matas está en Cartagena de Indias junto a casi una cincuentena de escritores de América, Europa e India que participan en el "Hay Festival", una réplica del célebre festival literario que se celebra cada año en el pueblo galés de Hay on Wye.

Desde el pasado miércoles cientos de personas de varias ciu dades de Colombia y del exterior han llegado a la ciudad ubicada a unos novecientos kilómetros de Bogotá, en la costa norte colombiana. El jueves a las tres de la tarde las luces del Teatro Heredia, una suerte de pequeña ópera decimonónica restaurada hace cuatro años, se apagaron. Detrás de las pesadas cortinas negras, apareció Cristina de la Fuente, una española afincada en Londres quien es la directora del "Hay Festival Cartagena de Indias", y dio la bienvenida a un auditorio que aguardaba ansioso la apertura de un evento con un fuerte apoyo mediático.

Unas quinientas personas habían hecho fila desde las dos de la tarde bajo un sol abrasador. Alfredo Echeverri, colombiano de 40 años, vino desde Chile. Valeria, de 22 años, llegó desde Buenos Aires. "Desde que vi la noticia por Internet pensé que sería una buena manera de pasar las vacaciones de verano".

Con una programación compuesta por 28 charlas y mesas redondas que incluyen temas como "Para qué se escribe", "Escribir en el Caribe", "Humor e ironía en la literatura", las calles de Cartagena han estado atestadas de personas como Alfredo y Valeria que en vez de sol y mar, buscan escuchar a autores tan diversos entre sí como Hanif Kureishi, Vikram Seth, o Roberto Fontanarrosa.

Vila Matas, Victoria de Stefano, William Ospina, y Alma Guillermoprieto conversaron sobre una pregunta que admitieron como absurda: ¿Para qué se escribe? Ahí, Vila Matas puso el punto más alto con su ironía. Siempre escueto dijo que escribir era quizás un acto inútil pero en todo caso necesario. "Vivo siempre al borde entre la ficción y la realidad. Si hay un aviso que dice a 500 metros abismo, luego otro que indica 100 metros abismo, yo diría que vivo justo en el lugar en donde el cartel dice abismo". Y después: "No tengo rituales para escribir, simplemente me pongo cómodo. Alguna vez vi una foto de García Márquez en la que aparece frente a una máquina de escribir con los pies desnudos. Eso lo intenté pero no me salió. Será porque no nací en Aracataca, como el jefe".

En tanto, el teatro Heredia estaba a reventar por la presencia del escritor británico Hanif Kureishi, cuyos libros El buda de los suburbios e Intimidad son muy conocidos en Colombia. La editora Marianne Posnford apuró a Kureishi preguntándole por su relación con las mujeres y su historia con el cine y el teatro.

Con una melena blanca, la voz ronca y el humor siempre fino, el escritor nacido en Londres en 1954, dijo que el era el hombre más perezoso del mundo. "Escribo poco, a veces un párrafo al día. Mis libros han resultado de la necesidad de cumplir los plazos editoriales", bromeó y la gente aplaudió el tono distendido en el que se desarrolló la conversación. Al final, uno de los asistentes le preguntó a Kureishi qué opinaba del giro a la izquierda latinoamericano: "Llevo dos días en América Latina, esa es mi opinión". La gente salió del teatro sonriente, contenta de escuchar a un hombre convencido de que las drogas son una parte esencial de la vida, de que la culpa y la moral occidental es falsa, y de que, sobre todo, no hay que tomarse demasiado en serio.

La noche terminó con un concierto del jazzista colombiano Antonio Arnedo, en la que se encontraban lectores y escritores en el enorme patio del Claustro de Santo Domingo, un antiguo convento del siglo XVII.

Después vino la fiesta. Marina Colasanti en una esquina de la plaza tomando café, Hanif Kureishi sentado cómodamente en el Café del Mar, un lounge bar ubicado sobre la muralla sobre la que rompe el mar, Vikram Seth caminando por la calle Don Sancho con pinta de excursionista hindi, Javier Cercas sentado en un café con una editora y la presencia fantasmal de Gabriel García Márquez que está en Cartagena dando un espaldarazo al evento aunque sólo se le vio al salir del Claustro de Santo Domingo, el jueves al mediodía, después de presidir la nueva junta del Instituto Caro y Cuervo, el más importante centro filológico colombiano con sede en Bogotá.

El viernes el punto más alto lo puso el escritor argentino Roberto Fontanarrosa que participó en una conversación con el colombiano Daniel Samper Pizano, la uruguaya Carmen Posadas, y el español Fernando Savater. Fontanarrosa se dedicó al arte de la elipsis en cada pregunta, hizo apuntes sobre San Martín, el fútbol, y definió el humor una y otra vez haciendo lo que mejor sabe en una tertulia sobre humor e ironía en la literatura. Al final, puso al teatro de pie: "El cuento es el de un tipo que dice: Señor, dame paciencia… ¡Pero ya!".

Hoy hablarán Javier Cercas, Edgardo Cozarinski, Sergio Ramírez, Marco Schwartz y Héctor Abad Faciolince entre otros. Las fiestas continuarán hasta mañana cuando a las seis de la tarde los escritores elijan, en un acto final, al escritor de la primera edición de un festival que promete realizarse cada año en Cartagena. Mientras tanto, la gente se pasea por las calles de una ciudad que fue sitiada cinco veces por piratas franceses e ingleses durante los siglos XVIII y XIX y que hoy vive un sitio por escritores, piratas, al final al cabo, que le roban trozos a la vida para hacerla mejor.

CULTURA: AUTORES DE TODO EL MUNDO DE VISITA EN UN FESTIVAL LITERARIO

Clarín

Cartagena, sitiada por libros, escritores y el fantasma de Gabo

Hasta mañana, se realiza allí el famoso festival «Hay» que nació en Gales. García Márquez es padrino del evento pero apenas se deja ver en la ciudad caribeña.

Juan David Correa Ulloa. CARTAGENA. ESPECIAL PARA CLARIN
Enrique Vila Matas admitió no sin ironía que la mitad de las citas literarias de sus libros son artificios: «quizá las invento para parecer más erudito». Vestido de saco negro, camisa azul oscura y algo sofocado, el autor de novelas como El mal de Montano o Bartleby y compañía, zanjó así lo que parecía iba a ser una muy formal charla de escritores moderada por la periodista mexicana Alma Guillermoprieto.

Vila Matas está en #Cartagena de Indias junto a casi una cincuentena de escritores de América, Europa e India que participan en el «Hay Festival», una réplica del célebre festival literario que se celebra cada año en el pueblo galés de Hay on Wye.

Desde el pasado miércoles cientos de personas de varias ciu dades de Colombia y del exterior han llegado a la ciudad ubicada a unos novecientos kilómetros de Bogotá, en la costa norte colombiana. El jueves a las tres de la tarde las luces del Teatro Heredia, una suerte de pequeña ópera decimonónica restaurada hace cuatro años, se apagaron. Detrás de las pesadas cortinas negras, apareció Cristina de la Fuente, una española afincada en Londres quien es la directora del «Hay Festival Cartagena de Indias», y dio la bienvenida a un auditorio que aguardaba ansioso la apertura de un evento con un fuerte apoyo mediático.

Unas quinientas personas habían hecho fila desde las dos de la tarde bajo un sol abrasador. Alfredo Echeverri, colombiano de 40 años, vino desde Chile. Valeria, de 22 años, llegó desde Buenos Aires. «Desde que vi la noticia por Internet pensé que sería una buena manera de pasar las vacaciones de verano».

Con una programación compuesta por 28 charlas y mesas redondas que incluyen temas como «Para qué se escribe», «Escribir en el Caribe», «Humor e ironía en la literatura», las calles de Cartagena han estado atestadas de personas como Alfredo y Valeria que en vez de sol y mar, buscan escuchar a autores tan diversos entre sí como Hanif Kureishi, Vikram Seth, o Roberto Fontanarrosa.

Vila Matas, Victoria de Stefano, William Ospina, y Alma Guillermoprieto conversaron sobre una pregunta que admitieron como absurda: ¿Para qué se escribe? Ahí, Vila Matas puso el punto más alto con su ironía. Siempre escueto dijo que escribir era quizás un acto inútil pero en todo caso necesario. «Vivo siempre al borde entre la ficción y la realidad. Si hay un aviso que dice a 500 metros abismo, luego otro que indica 100 metros abismo, yo diría que vivo justo en el lugar en donde el cartel dice abismo». Y después: «No tengo rituales para escribir, simplemente me pongo cómodo. Alguna vez vi una foto de García Márquez en la que aparece frente a una máquina de escribir con los pies desnudos. Eso lo intenté pero no me salió. Será porque no nací en Aracataca, como el jefe».

En tanto, el teatro Heredia estaba a reventar por la presencia del escritor británico Hanif Kureishi, cuyos libros El buda de los suburbios e Intimidad son muy conocidos en Colombia. La editora Marianne Posnford apuró a Kureishi preguntándole por su relación con las mujeres y su historia con el cine y el teatro.

Con una melena blanca, la voz ronca y el humor siempre fino, el escritor nacido en Londres en 1954, dijo que el era el hombre más perezoso del mundo. «Escribo poco, a veces un párrafo al día. Mis libros han resultado de la necesidad de cumplir los plazos editoriales«, bromeó y la gente aplaudió el tono distendido en el que se desarrolló la conversación. Al final, uno de los asistentes le preguntó a Kureishi qué opinaba del giro a la izquierda latinoamericano: «Llevo dos días en América Latina, esa es mi opinión». La gente salió del teatro sonriente, contenta de escuchar a un hombre convencido de que las drogas son una parte esencial de la vida, de que la culpa y la moral occidental es falsa, y de que, sobre todo, no hay que tomarse demasiado en serio.

La noche terminó con un concierto del jazzista colombiano Antonio Arnedo, en la que se encontraban lectores y escritores en el enorme patio del Claustro de Santo Domingo, un antiguo convento del siglo XVII.

Después vino la fiesta. #Marina Colasanti en una esquina de la plaza tomando café, Hanif Kureishi sentado cómodamente en el Café del Mar, un lounge bar ubicado sobre la muralla sobre la que rompe el mar, Vikram Seth caminando por la calle Don Sancho con pinta de excursionista hindi, Javier Cercas sentado en un café con una editora y la presencia fantasmal de Gabriel García Márquez que está en Cartagena dando un espaldarazo al evento aunque sólo se le vio al salir del Claustro de Santo Domingo, el jueves al mediodía, después de presidir la nueva junta del Instituto Caro y Cuervo, el más importante centro filológico colombiano con sede en Bogotá.

El viernes el punto más alto lo puso el escritor argentino Roberto Fontanarrosa que participó en una conversación con el colombiano Daniel Samper Pizano, la uruguaya Carmen Posadas, y el español Fernando Savater. Fontanarrosa se dedicó al arte de la elipsis en cada pregunta, hizo apuntes sobre San Martín, el fútbol, y definió el humor una y otra vez haciendo lo que mejor sabe en una tertulia sobre humor e ironía en la literatura. Al final, puso al teatro de pie: «El cuento es el de un tipo que dice: Señor, dame paciencia… ¡Pero ya!».

Hoy hablarán Javier Cercas, Edgardo Cozarinski, Sergio Ramírez, Marco Schwartz y Héctor Abad Faciolince entre otros. Las fiestas continuarán hasta mañana cuando a las seis de la tarde los escritores elijan, en un acto final, al escritor de la primera edición de un festival que promete realizarse cada año en Cartagena. Mientras tanto, la gente se pasea por las calles de una ciudad que fue sitiada cinco veces por piratas franceses e ingleses durante los siglos XVIII y XIX y que hoy vive un sitio por escritores, piratas, al final al cabo, que le roban trozos a la vida para hacerla mejor.

Un diccionario revela cómo era el lenguaje común de los argentinos del siglo XIX

Clarín
EVOLUCION DEL IDIOMA : ES UN HALLAZGO DE LA ACADEMIA DE LETRAS. ESTABA ESCRITO A MANO Y SERA EDITADO ESTE AÑO

 

Muchos de los vocablos tienen plena vigencia hoy. Y hay muchas curiosidades, como la que revela que la tan porteña palabra "che" es de origen araucano.

Patricio Downes.

pdownes@clarin.com
Una "tracalada" de "voces patrias", algunas "guarangas" otras que parecen "bolazos", hicieron "gambetas" y pidieron "cancha" a los académicos argentinos de hace 130 años que, sin rogar "changüí" a la Real Academia Española, solucionaron el "matete" e hicieron el inédito primer diccionario de argentinismos. El texto fue rescatado de un mar de papeles viejos por Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras.

Las anécdotas de quienes recopilaron términos tan añejos —algunos siguen en el habla popular hasta hoy— también son sabrosas. Corría el año 1873 y un mucamo gallego cebaba mate a una heterogénea tertulia de científicos, artistas plásticos, juristas, poetas, ensayistas, historiadores y médicos, reunida en el tercer piso de Tacuarí 17, en Buenos Aires. Allí vivía el poeta Rafael Obligado y durante varios años, la cita se cumplió religiosamente, cada sábado por la tarde. La curiosa ceremonia celebrada en ese salón al que Obligado llamaba "Himalaya" terminaba con un asado a medianoche y para reconstruirla Barcia urgó en textos de la época.

De aquel cenáculo de intelectuales, y seguramente del bien regado asado posterior, salió el primer diccionario de argentinismos, inédito hasta hoy, descubierto por Barcia y sus colaboradores entre viejos papeles guardados en la casona de Palermo donde funciona la Academia. "Se trata del primer tomo, que contiene 1.266 vocablos, y el noventa por ciento de ellos continúa vigente. Los mayores de 65 años manejarán todavía piruja (mujer de baja esfera), chirusa (mujer vulgar), cuchi (cerdo), chancleta (mujer) y paquete (elegante); los mayores de 40 años, agrandado, agarrada (pelea), amuchar, bolacear", comentó Barcia a Clarín.

"Voces pátrias" (sic) es el título escrito a mano en la tapa del primer tomo del diccionario de argentinismos confeccionado por la Academia Argentina de Ciencias, Letras y Bellas Artes, que funcionó entre 1873 y 1879. Hasta que se hizo este diccionario, sólo existían vocabularios o glosarios personales, como los realizados por Juan María Gutiérrez y Francisco Muñiz. Barcia recordó que fue el primer diccionario de argentinismos realizado por una corporación y el único en su tipo hasta que la Academia Argentina de Letras editó el suyo en 2003.

A un año de empezar el trabajo, Obligado, Eduardo Holmberg, Atanasio Quiroga y Juan Carballido, entre otros, ya habían reunido más de dos mil voces y unas quinientas locuciones. Hacia fines de ese período el diccionario contaba con cuatro mil voces definidas y más de dos mil en estudio, según un informe de Martín Coronado quien anticipó a sus colegas académicos que estaba próxima la fecha de dar a conocer a la prensa la primera edición. Algunos papeles con centenares de vocablos se perdieron en el trasiego de bibliotecas de una a otra generación.

Se sabe, sin embargo, que aquellas primeras "voces nacionales" fueron agrupadas bajo diferentes títulos: Voces patrias, Diccionario del lenguaje argentino o arjentino, Diccionario del lenguaje nacional y Diccionario de arjentinismos o argentinismos, que fue el que finalmente predominó. Durante 130 años, la única muestra sobreviviente de tal diccionario de la Academia Argentina de Ciencias y Letras fueron algunos de estos vocablos publicados en "El Plata Literario."

El texto manuscrito descubierto por Pedro Luis Barcia será editado este año. Contra lo que pudiera parecer no figuran allí demasiadas palabras de sarcófago o muertas hace tiempo a causa del desuso. Todo lo contrario. Son muy actuales, ágiles y van al núcleo de lo que aquellos primeros argentinos usaban al nombrar objetos y hechos cotidianos.

Un vocablo de tanguera resonancia, como garúa, y el verbo garuar, ya se usaban hace casi siglo y medio. Su raíz viene de "huarhua" la voz quichua que significa llovizna.

Hoy suenan extraños vocablos como "ajenear", que significaba robar, "camote" para aludir a la pasión amorosa, "bolsazo" o rechazo amoroso y "camilucho" que designaba al gaucho. También se perdieron changador (gaucho matrero), pelota (bolsa de cuero para vadear ríos pequeños), cagote (susto), changango (guitarra vieja), collevas (botones delpuño), cuja (cama grande), gamonal (hombre rico), guaguatera (niñera) o gualichu (genio del mal).

Barcia señaló que la edición forma parte de la serie "La Academia y la lengua del pueblo", con apoyo de Repsol YPF —que ya ayudó a editar la planta del Diccionario Académico de Americanismos— se imprimirá este ejemplar con más de un millar de términos ya usados en el actual territorio argentino a fines del siglo XIX.

Aquella primera síntesis divulgada en "El Plata Literario", una suerte de vocero oficioso de la Academia Argentina, incluía bagual para denominar al potro salvaje y también al redomón que todavía conserva sus instintos salvajes. También se usaba "tirador", una especie de "cinturón, generalmente de cuero de gamuza que se ciñe al cuerpo por medio de dos o más pares de botones de metal ligados todos a una placa o escudo central llamado rastra".

Entre las voces marcadas como vulgares, figuran caraí, un guaranismo por "carajo", nabo y piche, por "pene"; papo, los genitales femeninos, paja por "masturbación", pucha por "puta" y vaina por "coito". Y che es una partícula araucana que significa "hombre"; además, chapalear, deriva de la voz araucana chapad, que significa "pantano".

También se usaba "huevear" para la dulce acción de perder el tiempo y quien quería comer un "vaquero" estaba más cerca en realidad del tradicional matambre "con rusa" de nuestros días. En fin, una changa que da chucho y no es tarea para chupados o borrachos, si la máquina del tiempo traslada al lector al siglo XIX.

 

EVOLUCION DEL IDIOMA : TEXTUAL

Entre tilingos, sucuchos y aguaites

Achurar. 1.Separar las entrañas de la red en el acto de carneada. 2.Entre los paisanos, se usa también este verbo con la acepción de herir o acuchillar a alguien.

A gatas. adv. Apenas.

-¿Sabe que es linda la mar?

-¡La viera de mañanita/ cuando a gatas la puntita/ del sol comienza a asomar! (Del Campo, Fausto)

Aguaitar. Espiar con sagacidad.

Amuchar. Agrupar, juntarse.

Apero. Piezas de la montura.

Blandengue. Cuerpo de caballería de Buenos Aires. Blandieron sus lanzas y el pueblo los bautizó así.

Bocadillo. Masa pequeña y redonda de papas, huevo, leche y azúcar, y frita en grasa.

Bolacear. Disparatar (Bolaso: disparate)

Camorrero. Persona continuamente inclinada a armar camorra.

Cancha. Terreno abierto.

Carajo. Caramba.

Chacra. Tierra de labor.

Chancho y cuchi. Cerdo.

Chancleta. Zapatilla o zapato cuyo contrafuerte se ha quitado o doblado para adentro. También: mujer.

Changa. La cosa conducida por un changador.

Chango. Indio.

Changüí. Ventaja no convencional y artificiosa que da un jugador a otro para ocultar su superioridad.

Chingolo. Apodo de personas delgadas y de escasa estatura.

Cimarrón. 1. Perro salvaje. 2. Salvaje, silvestre. 3. Mate amargo.

Cumpa. Compañero, amigo, compadre. Muy usada por gauchos.

Gambeta. Zigzag súbito o desviación rápida durante la carrera.

Garrón. La prominencia forrada por el hueso calcáreo en las patas de los cuadrúpedos.

Garronear. Morder los perros el garrón de los animales.

Gringo. Italiano.

Guagua. Niñera.

Guarango. Persona de palabras y modales incultos.

Mandinga. Persona astuta, pícara.

Manganeta. Engaño, ardid.

Manteo. Vapuleo, frecuente en los colegios de estudiantes.

Mañero. Que se esquiva. Flojo.

Milonga. Música y baile.

Nabo. El pene.

Naranjero. Trabuco.

Nazarena. Espuela de hierro.

Ojota. Calzado de cuero sin curtir, con la sola planta y tres correas unidas en el empeine.

Paja. Masturbación.

Paquete. A la moda, elegante.

Pichincha. Ganancia, beneficio.

Piringundín. Academia de bailes inmorales. Lugar escandaloso.

Rabona. Inasistencia al colegio.

Sucucho. Rincón.

Tilingo. Tonto, bobo.

Torear. Hacer enojar a alguno.

Torta frita. Manjar de harina amasada al agua y frito en grasa.

Tracalada. Multitud, agrupamiento de personas o cosas.

Yapa. Obsequio del vendedor.

Zafado. Insolente, obsceno.

 
 

EVOLUCION DEL IDIOMA : OPINION

Las palabras resisten

Roberto Fontanarrosa.

Escritor. Humorista
Que el noventa por ciento de las palabras de aquel diccionario de argentinismos haya sobrevivido más de cien años debe tener que ver con que se trata de un buen producto. Indudablemente si una palabra resiste el paso del tiempo y los cambios, quiere decir que es lo suficientemente expresiva, demostrativa y comunicativa para permanecer. Es útil, sirve y sigue siendo fuerte.

Con las palabras también funcionan las modas. Aparecen o desaparecen, lo que le da dinámica a la lengua y a la comunicación. Sería absurdo pensar que hay palabras que se deben eternizar u otras que deben desaparecer enseguida. Además eso no lo decide uno. Ni la Academia ni nosotros ni nadie. Aparece según el sentir de la gente. En cuanto a palabras de otros tiempos que recuerde, algunas son relativas a artefactos que son viejos y es lógico que desaparezcan. Por ejemplo "botinero". Yo era chico y existía el botinero, donde uno ponía los zapatos. Hay otras que suenan muy viejas como cobija. Y otra que me he dado cuenta que uno pronuncia naturalmente y los chicos te miran raro es "macanudo". O "bolacear", que la usaba mucho mi viejo. A uno le quedan pegadas y te das cuenta que ya no indican nada a la gente más joven.

Uno tampoco quiere convertirse en una antigualla, que es otra palabra vieja, y también por el laburo mismo está muy atento al lenguaje y a los vocablos. Hay palabras que son muy acertadas y muy gráficas como una, más reciente, que es "pálida". Me parece bárbara porque refleja tan claramente la idea que quiere transmitir. Me da la impresión que el crecimiento notable de las comunicaciones y la posibilidad de viajar injertan palabras de un idioma en otro y yo creo que en 130 años va a haber una gran movilidad idiomática. En tanto siga la hegemonía de los países de habla inglesa, el inglés va a ser preponderante. Pero el castellano es muy fuerte, muy rico y tiene fundamentos para mantenerse y asimilar otro tipo de palabras y enriquecerse con ellas.

Por último, me parece saludable que se publiquen este tipo de cosas. Hace poco tiempo salió un tratado de la aceptación de las nuevas palabras, que a veces se entiende que es un dictamen de la Academia, cuando en realidad no es que la Academia vaya adelante y el habla popular, atrás. Es al revés. La Academia recoge el habla popular.

Qué pensó Marx sobre América latina

Revista Ñ

Un libro reciente del mexicano Arturo Chavola comenta las ideas de Marx y los marxistas sobre Latinoamérica. Néstor Kohan hace aquí una lectura crítica de sus tesis; le objeta, sobre todo, no tener en cuenta las revisiones que el Marx maduro hizo a sus análisis de juentud. Además, una entrevista con el especialista Michael Löwy.

NESTOR KOHAN.
Ante su muerte, José Martí escribió: "Ved esta gran sala. Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles merece honor". Así le rendía tributo, sin ser marxista, una de las máximas plumas de América latina al fundador del socialismo revolucionario.

No fue la única vez que el pensamiento insumiso se entrecruzó en América con la llama libertaria inaugurada por Marx. Durante los años 20, el peruano José Carlos Mariátegui se animó a recuperar el "comunismo incaico" como antecedente de las luchas socialistas. Treinta años más tarde, Fidel Castro identificó a Martí como "el autor intelectual" de la toma del cuartel Moncada que inicia la revolución cubana. Ernesto Che Guevara, estudiando con sus combatientes en Bolivia, leyó a Lenin entremezclado con las historias de Juana Azurduy. En los 70, sus discípulos más radicales de la insurgencia argentina eligieron la bandera del Ejército de los Andes de San Martín para representar su ideología guevarista. Inscribiéndose en esa dilatada herencia, Hugo Chávez desafía hoy a los EE.UU. reivindicando a Marx, Lenin, Trotsky, Mao, el Che y Rosa Luxemburgo abrazado a Simón Bolívar.

¿Cómo entender ese sincretismo latinoamericano, donde el judío alemán Karl Marx se viste de indígena, negro, mulato, cristiano revolucionario, campesino sin tierra o piquetero? ¿Es el marxismo parte central de la cultura de la rebelión latinoamericana o es una "ideología foránea", como acostumbraban vociferar los genocidas militares de 1976?

A diferencia de los primeros inmigrantes europeos, que a fines del siglo XIX tradujeron y divulgaron algunas obras de Marx y Engels, los primeros marxistas latinoamericanos utilizaron sus categorías de un modo creador. Tenía razón el investigador italiano Antonio Melis cuando caracterizó a Mariátegui como "el primer marxista de América". El peruano no sólo citó a Marx. Apeló a su pensamiento para dilucidar el problema indígena, articulando la lucha anticapitalista, el antiimperialismo y el socialismo.

Enfrentando tanto el populismo nacionalista de Víctor Raúl Haya de la Torre como el incipiente stalinismo de Victorio Codovilla, Mariátegui inauguró el marxismo latinoamericano. Tradición que, hasta hoy, se opone a los esquemas eurocéntricos y a los simulacros populistas que terminan reclamando, en nombre del "movimiento nacional", el apoyo de los trabajadores a fracciones de empresarios y banqueros.

Entre los fundadores, Mariátegui es el más radical, original y audaz para descifrar incógnitas que Marx no había conocido. Pero no estuvo solo. En sus polémicas contra Haya de la Torre, Mariátegui estuvo acompañado por el joven marxista cubano Julio Antonio Mella. A ese brillante binomio podrían quizás agregarse otros dos nombres: el argentino Aníbal Norberto Ponce y el chileno Luis Emilio Recabarren.

A este gran elenco le sucedió, durante 30 años, el eco de los esquemas mediocres implantados por Stalin en la Unión Soviética, donde Marx no era más que una caricatura. Recién con la revolución cubana y la hegemonía de Fidel Castro y el Che Guevara, el marxismo de este continente podrá sacudirse el polvo burocrático y dogmático de las Academias de Ciencias de la URSS. No es casual que en los 60 la revolución cubana recuperara el marxismo revolucionario de los 20 (antiimperialista y anticapitalista) y los escritos menos transitados de Marx. En especial, los artículos, cartas y manuscritos tardíos donde estudia el colonialismo y las sociedades periféricas y dependientes, revisando y superando las limitaciones eurocéntricas de juventud.

Sobre este horizonte se inscriben investigaciones posteriores como El marxismo en América latina (1980) de Michael Löwy; Marx y América latina (1980) de José Aricó; Una lectura latinoamericana de "El Capital" de Marx (1988) de Alberto Parisi; El último Marx y la liberación latinoamericana (1990) de Enrique Dussel y De Marx al marxismo en América latina (1999) de Adolfo Sánchez Vázquez, entre otros.

Más allá de los matices, estas obras coinciden en que, en su madurez, Marx revisa sus puntos de vista frente al problema del colonialismo, el mundo periférico y los pueblos sometidos a la dominación capitalista. Y llega a dos conclusiones. Primero, no hay "progreso" para los pueblos sojuzgados mientras sigan bajo la bota imperial. Inglaterra no sólo no hizo avanzar a la India colonial —como ingenuamente había esperado el joven Marx—: la hizo retroceder. Segundo, la historia no tiene un recorrido evolutivo por etapas. No hay un centro único (Europa occidental), del cual se irradiarían, escalón por escalón, sin saltarse ninguno, las diversas etapas del desarrollo histórico para todo el orbe.

Estas dos conclusiones del Marx tardío son dinamita. Lo obligaron a repensar toda su concepción histórica y política. Están presentes, por ejemplo, en su correspondencia con Vera Zasulich y en otros escritos análogos.

Apologista del imperio?

Para los estudiosos serios constatar ese cambio de paradigma en los escritos de madurez ya constituye un lugar consensuado. Existe suficiente documentación empírica que lo prueba. Pero, a la hora de discutir a Marx, suele pasarse por alto el estudio riguroso de los documentos que hoy están al alcance de cualquier investigador. Marx sigue despertando pasiones encendidas. No es malo, siempre y cuando el ardor del corazón no nuble la vista. Tal es el caso de algunos ensayistas que, todavía hoy, se dejan llevar por su arrebato polémico.

Por ejemplo, José Pablo Feinmann, en su libro Filosofía y Nación (escrito en plena euforia del populismo nacionalista entre 1970 y 1975, publicado en 1982 y reeditado en 1996) afirma con liviandad que Marx es "un pensador del imperio británico", un ingenuo apologista de la dominación colonial sobre los pueblos sometidos. Una lógica discursiva que comparte —pese a sus intenciones opuestas— el hoy neoliberal Juan José Sebreli, quien en El asedio a la modernidad (1992) caracteriza a Marx como un vulgar entusiasta de la expansión imperial. Algo que a Sebreli le servía, en los 90, para barnizar con jerga "filosófica" su apoyo a la derecha argentina y a las privatizaciones de la era menemista.

Mucho más exquisito pero no menos superficial, Toni Negri en su celebrado Imperio (2000) termina aplaudiendo los escritos de Marx de 1853 sobre la dominación británica en la India. Le sirven para legitimar su actual apología de la globalización del capital, su defensa de la constitución europea, etcétera. Ni siquiera menciona la revisión que el propio Marx realizara al final de su vida de aquellos textos.

Sea para rechazarlo, "defenderlo" o manipularlo, en estos casos se toma como axioma que Marx es un pensador eurocéntrico, modernista e ilustrado, y se dejan de lado sus incisivos textos tardíos, donde esa perspectiva es agudamente criticada.

Después de todos ellos, ahora un académico mexicano se suma al coro de quienes quieren ver en Marx un acrítico partidario de la expansión imperial. Es el profesor Arturo Chavola, director del Instituto de Estética de la Universidad de Guadalajara, autor de La imagen de América en el marxismo (Prometeo, 2005).

El libro de Chavola resulta un típico producto académico de esta época, donde el rechazo del marxismo se encubre con una terminología en apariencia neutral. Aunque su autor no lo aclara, está escrito para rendir examen en la Academia francesa. Esto tiñe muchas de sus conclusiones, de mal disimulada antipatía por el marxismo. Toda la bibliografía se cita en francés, aun cuando el idioma de Marx es el alemán y el del autor, el castellano. Hasta se citan en francés libros que sólo han sido editados en la Argentina o México, como los de Pasado y Presente.

Como Feinmann, Sebreli o Negri, Chavola insiste con que Marx es un europeo que aplaude la dominación de las colonias y no entiende nada de los pueblos oprimidos. Pero mucha agua ha corrido bajo el puente. Al menos este profesor mexicano no desconoce algunos escritos tardíos de Marx. Sólo que en lugar de registrar el notable cambio de mirada del último Marx, ve en ellos la confirmación de los textos juveniles. Desconociendo la revisión que Marx emprende a partir de la creación de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), Chavola vuelve a dibujar un Marx iluminista, determinista, eurocéntrico y apologista de la burguesía europea. Y decreta cómodamente la inutilidad del marxismo para América latina.

No conforme con esto, condena en forma tajante el "desarrollo nefasto" (sic) que produjo el marxismo en América. Lo curioso es que el autor reconoce explícitamente "no haber estudiado" las opiniones marxistas que han defendido las culturas latinoamericanas ni los documentos de la Internacional Comunista y sus repercusiones en este continente. ¿La ignorancia otorga derecho?

Es incuestionable que el debate sobre la herencia de Marx no está saldado en América latina. Contribuyeron a que ahora haya resurgido el interés, entre otros, el Movimiento Sin Tierra, la teología de la liberación, el zapatismo, las rebeliones contra el neoliberalismo y los foros sociales mundiales. Superadas las secuelas que produjo la derrota de la revolución sandinista en los 90, la discusión sobre Marx ha regresado al centro de la escena. ¿Cómo será el marxismo del siglo XXI? Este interrogante y sus desafíos siguen abiertos. Es muy probable que la respuesta no venga de los papers académicos.

N. Kohan es autor de Marx en su (Tercer) mundo y El Capital: Historia y método.

Un poquito de humor de Langer y Mira

Clarín
 
¡ Nelly Christmas!!

Apareció la revista “Gottau”


Buenos Aires, DIC 5 (AICA): Como vital expresión de la obra que viene realizando la Fundación Monseñor Jorge Gottau en beneficio de la postergada población de la diócesis de Añatuya, de la que este obispo fuera su primer pastor, acaba de aparecer el número uno de la revista “Gottau”. Según se expresa en el editorial, está llamada a ser “el vehículo visible de este gran puente que es la Fundación Gottau, que nos convoca a solidarizarnos con nuestros hermanos de Añatuya”. La hoja será una revista de interés general que, a juzgar por el número de lanzamiento, pretende atraer el interés de todo lector amante del buen periodismo, tanto en su faz profesional como ética. La sede fue establecida en Perú 359, 2º piso, oficina 207 – 1067 Buenos Aires, teléfono (011) 4343-3044, página web:
www.fundaciongottau.org.ar.