Arias y compañía, en un Festival de cortos
La modelo y conductora estuvo en el Festival Internacional de Cortometrajes, en La Pedrera, Uruguay, auspiciado por la marca Infinit. En el agasajo a los participantes, entre bossa nova y frutos de mar, se vio a otros famosos como Maitena, Martín Barrantes, Teresa Anchorena y Julieta Novarro junto a Carlos Estenza, Gabriel Bossio y Beatriz Flores Silva, integrantes del jurado del Festival.
Es "Iluminados por el fuego", de Tristán Bauer, una historia construida a partir de un relato de un ex combatiente. El equipo de la película dedicó el premio a todos los que murieron y sufrieron por esa guerra.
Juan Carlos Algañaraz.MADRID CORRESPONSAL
jcalganaraz@clarin.com Un gran aplauso saludó a los argentinos que subieron al escenario donde se entregaban los Premios Goya del cine español para recibir la distinción de Mejor Película Extranjera de habla hispana que ganó "Iluminados por el fuego". El filme evoca el contexto histórico en que se desarrolló la guerra de las Malvinas, y el conflicto bélico centrado en el drama humano de los soldados argentinos. "Iluminados por el fuego" ha tenido una excelente acogida en los medios de comunicación españoles y el público desde que la película se estreno el lunes pasado.
Otro director argentino, Marcelo Piñeyro fue galardonado con el Goya al Mejor Guión Adaptado por "El Método", una coproducción argentina, española e italiana. Pero Pablo Echarri se quedó sin el Goya al Actor Revelación.
El autor del libro que inspiró la película, Edgardo Esteban, veterano de la guerra de Malvinas, fue el primero en agradecer el Premio acompañado por el director Tristán Bauer y el actor Gastón Pauls, protagonista del filme.
El equipo de la película triunfadora coincidió en dedicar el galardón a todos los que lucharon y murieron en la guerra. También a los numerosos veteranos que se suicidaron. "Tomo este reconocimiento como el reconocimiento que el pueblo argentino no les dio a los excombatientes cuando llegaron derrotados. Para ellos, ¡ojalá que la palabra guerra desaparezca de los diccionarios! ¡Paz!".
Tristán Bauer no suelta la estatuilla del Goya cuando habla para Clarín. "Es una alegría porque esta es la tercera distinción importante que recibe la película después del premio especial del jurado en San Sebastián y a la mejor película en el Festival de Cine Latinoamericano de La Habana".
Para el director de "Iluminados por el Fuego", "la mirada humana y la memoria son las ideas centrales de la película. No la memoria como fijación del pasado sino la memoria transformadora". Bauer define que "Malvinas, encierra muchas cosas. El horror de la dictadura militar, pero también el recuerdo de los excombatientes, los que murieron, los que fueron torpedeados por un submarino británico y fueron arrojados al fondo del mar. Los jóvenes que quedaron enterrados en Malvinas. Los que volvieron y siguen luchando, sobreviviendo, y los que no soportaron la post-guerra y se suicidaron".
Añadió, que "la palabra Malvinas también tiene que ver con la defensa de la soberanía. También con la esperanza por recuperar las islas, siempre por medios pacíficos. Todo eso encierra la palabra Malvinas y eso está en la película", dijo Bauer a Clarín.
Edgardo Esteban tenía 19 años cuando llegó a las islas como combatiente del Grupo de Artillería Aerotransportada de Córdoba. Años después quiso rescatar esa experiencia terrible y escribió un libro magnífico "Malvinas, diario del regreso. Iluminados por el fuego." porque, confió a Clarín que "quería cerrar una historia, una etapa fundamental en mi vida".
El periodista argentino estaba, por supuesto, muy contento con el Premio Goya pero entre las emociones de una noche de triunfo, le pesan recuerdos desgarradores. "Más que un día de celebración, no sentimos felices porque contamos una historia que estaba oculta. Y predomina un recuerdo a todos los que murieron en Malvinas, a los que volvieron y fueron marginados. Y también a aquellos que murieron como consecuencia de los fantasmas que no pudieron exorcizar después de la guerra. Conocer la guerra y la muerte a los 18, 19 años no es fácil, sin una ayuda psicológica, sin una política de Estado para ayudarnos. Porque a pesar de todo lo que se prometió, se nos olvidó y marginó. La consecuencia es que hay ahora entre 300 y 350 veteranos que se suicidaron", recuerda Esteban.
En Malvinas murieron 267 argentinos en combate, aparte de las 302 víctimas del crucero General Belgrano, o sea que los que se han suicidado superan esa cifra. "Lo que buscamos con la película es poder hablar de Malvinas con una madurez que creo nos faltaba a los argentinos. No nos creíamos los dueños de la verdad. Pero si teníamos la necesidad de hablar, de contar una historia que hasta ese momento no se podía abordar porque había como un pacto de silencio implícito por parte de los militares. Y también de la propia sociedad que no se atrevía a ver los errores que se cometieron con Malvinas".
CINE: ESTA NOCHE SE ENTREGAN LOS «OSCAR» ESPAÑOLES «Iluminados por el fuego», de Tristán Bauer, compite como mejor película de habla hispana. Pablo Echarri y Marcelo Piñeyro van por «El método».
Por Diego Lerer|dlerer@clarin.com|Con Iluminados por el fuego como la abanderada argentina, pero con muchos más connacionales candidatos a diversos premios, tendrá lugar esta noche en Madrid la ceremonia de entrega de los premios Goya a lo mejor del cine español de 2005.
El filme de Tristán Bauer —que se estrenó esta semana en España— estará en la competencia por el premio a la mejor película extranjera de habla hispana. Y allí están Bauer, el guionista Edgardo Esteban y el protagonista, Gastón Pauls, en representación del filme. La película sobre ex combatientes de la Guerra de Malvinas competirá con la uruguaya Alma mater, de «álvaro Buela; Mi mejor enemigo, coproducción chileno-argentina dirigida por Alex Bowen, y la colombiana Rosario tijeras, de Emilio Maillé, que también tiene participación nacional: el guión es de Marcelo Figueras.
Pero ellos no son los únicos argentinos nominados. El método, la película de Marcelo Piñeyro basada en la obra teatral El método Grönholm, le dio una nominación a mejor actor revelación a Pablo Echarri. El actor también estará en la ceremonia para recoger, si cabe, su premio.
Por esa misma película, Piñeyro está nominado —junto a Mateo Gil— en la categoría mejor adaptación de guión. Las otras tres nominaciones del filme, que se estrenará aquí antes de mitad de año, son el los rubros mejor actor (Eduard Fernández), mejor actor de reparto (Carmelo Gómez) y montaje.
Por otra parte, uno de los más fuertes candidatos en el rubro mejor actor es el veterano Manuel Alexandre, el protagonista masculino de Elsa & Fred, dirigida por el argentino Marcos Carnevale. Su gran rival en esta categoría será Oscar Jaenada, que interpretó al cantaor flamenco Camarón de la Isla en el filme Camarón.
Otra coproducción con la Argentina, Tapas, de José Corbacho y Juan Cruz, que se estrenará aquí en breve, es candidata en dos rubros: dirección novel (para operas primas) y mejor actriz de reparto (Elvira Minguez)
En el evento también estará presente Jorge Alvarez, el presidente del INCAA, quien viajó para firmar acuerdos de coproducción con España. Además, Alvarez se reunió con el Consejero General de Cultura de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas Ayxelá para coordinar la realización de Madridcine – Buenos Aires 2006, muestra de cine de ambos países.
Ya en el terreno puramente español, las cuatro candidatas a mejor película son las siguientes: 7 vírgenes, de Alberto Rodríguez; La vida secreta de las palabras, de Isabel Coixet; Obaba, de Montxo Armendariz, y Princesas, de Fernando León de Aranoa. Este último no aparece en el rubro mejor director: su lugar lo ocupa Benito Zambrano, por Habana Blues.
Si bien se considera que no hay grandes favoritas como sucedió otros años, Obaba es la película con más nominaciones (tiene diez), seguida por Princesas (con nueve), Ninette, de José Luis Garci (siete), 7 vírgenes (seis) y la citada El método, que compite por cinco estatuillas.
Los conductores de la ceremonia de esta noche, que se podrá ver por #Televisión Española (TVE), serán #Concha Velasco y Antonio Resines. El evento tendrá lugar en la Real Casa de Correos de Madrid.
Con Iluminados por el fuego como la abanderada argentina, pero con muchos más connacionales candidatos a diversos premios, tendrá lugar esta noche en Madrid la ceremonia de entrega de los premios Goya a lo mejor del cine español de 2005.
El filme de Tristán Bauer —que se estrenó esta semana en España— estará en la competencia por el premio a la mejor película extranjera de habla hispana. Y allí están Bauer, el guionista Edgardo Esteban y el protagonista, Gastón Pauls, en representación del filme. La película sobre ex combatientes de la Guerra de Malvinas competirá con la uruguaya Alma mater, de «álvaro Buela; Mi mejor enemigo, coproducción chileno-argentina dirigida por Alex Bowen, y la colombiana Rosario tijeras, de Emilio Maillé, que también tiene participación nacional: el guión es de Marcelo Figueras.
Pero ellos no son los únicos argentinos nominados. El método, la película de Marcelo Piñeyro basada en la obra teatral El método Grönholm, le dio una nominación a mejor actor revelación a Pablo Echarri. El actor también estará en la ceremonia para recoger, si cabe, su premio.
Por esa misma película, Piñeyro está nominado —junto a Mateo Gil— en la categoría mejor adaptación de guión. Las otras tres nominaciones del filme, que se estrenará aquí antes de mitad de año, son el los rubros mejor actor (Eduard Fernández), mejor actor de reparto (Carmelo Gómez) y montaje.
Por otra parte, uno de los más fuertes candidatos en el rubro mejor actor es el veterano Manuel Alexandre, el protagonista masculino de Elsa & Fred, dirigida por el argentino Marcos Carnevale. Su gran rival en esta categoría será Oscar Jaenada, que interpretó al cantaor flamenco Camarón de la Isla en el filme Camarón.
Otra coproducción con la Argentina, Tapas, de José Corbacho y Juan Cruz, que se estrenará aquí en breve, es candidata en dos rubros: dirección novel (para operas primas) y mejor actriz de reparto (Elvira Minguez)
En el evento también estará presente Jorge Alvarez, el presidente del INCAA, quien viajó para firmar acuerdos de coproducción con España. Además, Alvarez se reunió con el Consejero General de Cultura de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas Ayxelá para coordinar la realización de Madridcine – Buenos Aires 2006, muestra de cine de ambos países.
Ya en el terreno puramente español, las cuatro candidatas a mejor película son las siguientes: 7 vírgenes, de Alberto Rodríguez; La vida secreta de las palabras, de Isabel Coixet; Obaba, de Montxo Armendariz, y Princesas, de Fernando León de Aranoa. Este último no aparece en el rubro mejor director: su lugar lo ocupa Benito Zambrano, por Habana Blues.
Si bien se considera que no hay grandes favoritas como sucedió otros años, Obaba es la película con más nominaciones (tiene diez), seguida por Princesas (con nueve), Ninette, de José Luis Garci (siete), 7 vírgenes (seis) y la citada El método, que compite por cinco estatuillas.
Los conductores de la ceremonia de esta noche, que se podrá ver por Televisión Española (TVE), serán Concha Velasco y Antonio Resines. El evento tendrá lugar en la Real Casa de Correos de Madrid.
PARK CITY, Utah (Reuters) – El fundador del Festival de Cine de Sundance, Robert Redford, inauguró el jueves una nueva edición del evento de cine independiente volviendo la vista atrás a sus inicios, recordando cuando suplicaba a la gente por la calle que fuera a ver las películas.
Eliaschev: llegó la hora de la Justicia La ciudadanía puede opinar en Tribunales sobre el caso del periodista que conducía «Esto que pasa», por Nacional .Cine Argentino
Bicentenario. Veintisiete son los proyectos que participan en el Concurso del Bicentenario, impulsado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, para la producción de tres películas referidas a diversos aspectos de la identidad de la Argentina. La nómina incluye, entre otras propuestas, dos anticipadas por LA NACION el año último: «La bandolera inglesa», del cineasta y productor Héctor Olivera, un film basado libremente en la historia de Elena Greenhill, asaltante británica que asoló el sur argentino a comienzos del siglo XX, y «La Guerrero», sobre la vida de Felicitas Guerrero de Alzaga, que la directora Teresa Costantini hará en coproducción con Francia y España. En la lista de proyectos también figuran «El puerto», una historia de amor y de la relación padre-hijo, que Juan Bautista Stagnaro planea rodar en su Mar del Plata natal; «Tres de corazones», título con el que Sergio Renán quiere llevar a la pantalla grande un guión basado en el cuento «El taximetrista», de Juan José Saer; un film de Eduardo Mignogna, denominado «La rabia»; «El candidato», de Jorge Rocca; «Erase una vez el fútbol», de Néstor Montalbano, y «Aballay», presentado por Fernando Spiner. El jurado que seleccionará los tres proyectos ganadores está integrado por José Pablo Feinmann, Gabriel Mariotto, Horacio González, Liliana Mazure y Mara Brawer.
Lo que vendrá. José Luis Alfonzo, Erica Rivas, María Lorenzutti y Patrizia Camponovo encabezan «Chile 672», opera prima de Pablo Bardauil y Franco Verdoia, quienes apuntan que el film transcurre en San Telmo y «cuenta la vida de cuatro vecinos que se encuentran en una profunda soledad y luchan por dar cauce a sus sueños -a veces, a sus necesidades más básicas- en un entorno erosionado por la crisis económica, social, religiosa y moral». Junto a los protagonistas de esta película, que llegará a los cines a fin de año, hacen participaciones especiales Oscar Alegre, Dora Baret, Héctor Bidonde, Gloria Carrá, Lito Cruz, Vera Fogwill, Miguel Habud, Carolina Papaleo, Florencia Peña, Carlos Portaluppi, Alejandra Rubio y Adriana Salonia. Por su parte, Juan Solanas confirmó para el 30 de marzo el estreno de «Nordeste», film acerca de la adopción y el tráfico de niños, protagonizado por Carole Bouquet y Aymará Rovera, que además cuenta con actuaciones de Mercedes Sampietro, Daniel Valenzuela, Ignacio Jiménez y Jorge Román.
En Sundance. Fabián Bielinsky sigue de cerca la participación de «El aura» en la competencia oficial del Festival de Sundance, que se desarrolla en Park City (Utah, Estados Unidos), hasta el próximo 29. Una vez concluido el festival fundado por Robert Redford, el director argentino tiene previsto viajar a Los Angeles, donde según comentó, «hay interés de algunos estudios para tener un contacto directo y hablar de proyectos».
Nuevos films. Luego de su debut en el largometraje con «Buenos Aires 100 Km», estrenada en 2005, Pablo José Meza esta abocado a la realización de «Mayka», que se filmará este año en la provincia de Mendoza, con la productora encabezada por Pepe Salvia y Natacha Rébora como socia. Por su parte, el cineasta Enrique Bellande («Ciudad de María») está preparando un nuevo documental titulado «La fortaleza», y al mismo género pertenece un proyecto en el que trabaja el platense Gustavo Alonso (de quien se conoció, el año último, «La vereda de la sombra»), sobre el desarrollo del psicoanálisis durante la dictadura de 1976. A su vez Juan Antín, creador junto con Ayar B, del largo de animación «Mercano el marciano», inició la preproducción de «Los dioses de lata», que se anticipa como «una corrosiva comedia animada sobre la conquista y colonización de América, según el punto de vista de los habitantes originales de Sudamérica».
Temporada teatral La costa atlántica y Carlos Paz brillan con una suma de propuestas escénicas atípica donde sobresalen tanto la oferta porteña como la local
En los últimos dos años, la figura de Jesús fue recuperada por la ficción de una manera abrumadora: a caballo de la moda que impuso «El Código da Vinci», decenas de autores, que van desde Anne Rice hasta Federico Andahazi, aprovecharon la sospecha de que hay una historia oculta que ha sido escamoteada por la religión oficial, para escribir novelas que giran alrededor de la vida de Cristo. A las voces de un teólogo, un antropólogo y varios de estos autores, se suman en esta producción una columna del sacerdote Hugo Mujica y otra escrita especialmente para Ñ por el Premio Nobel José Saramago, autor de la novela «El Evangelio según Jesucristo».
ALEJANDRA RODRIGUEZ BALLESTER. Especular sobre la vida de Jesús, aventurar teorías acerca de su naturaleza humana o divina, suponer hechos ignorados, ocultos en las grandes elipsis de los textos sagrados, ha sido, en la historia del cristianismo, algo que ha motivado violentos cismas y enfrentamientos, o se ha pagado con el fuego de la hoguera. Con resultados menos cruentos, aunque no por eso exenta de debate y anatema, la literatura contemporánea no se ha privado del desafío de reinventar a esta figura clave de nuestra cultura, hurgar en sus debilidades humanas y especular acerca del peso de llevar sobre las espaldas nada menos que la divinidad.
Esta tendencia se ha acentuado en los últimos dos años, tras el éxito de El Código da Vinci. Desde La Elegida. Historia de la hija de Jesús y María Magdalena de Omar Ramos, finalista del Premio Planeta 2005, a La hermandad de la Sábana Santa de la española Julia Navarro, pasando por la saga de Caballo de Troya de J. J. Benítez hasta llegar a la vuelta de tuerca de la vampírica Anne Rice con su novela Cristo, el Señor: Fuera de Egipto, decenas de títulos tocan de manera más o menos directa temas relacionados con la vida de Cristo y sus discípulos | Entrevista con el vampiro (1976)
Las ficciones sobre Jesús casi siempre han resultado polémicas: a la literatura le gusta poner el dedo en la llaga. «Dios totalmente se hizo hombre, pero hombre hasta la infamia… Para salvarnos (…) eligió un ínfimo destino: fue Judas», arriesga Borges en Tres versiones de Judas, donde sostiene que, al encarnarse, el Hijo no estuvo libre de «las complejidades del mal y del infortunio». Diez años después, en 1954, la novela La última tentación de Niko Kazantzakis, que juega con esa misma idea borgeana, fue prohibida por el Vaticano y le valió al escritor la excomunión de la iglesia ortodoxa griega. En ella, el autor de Zorba el griego presenta a un Jesús en lucha con su propia humanidad, que intenta, por distintos medios, eludir su destino. Un Cristo tan humano que es capaz de tener un oficio vil (fabrica las cruces en las que los romanos ejecutan a los judíos), se confiesa débil y atormentado por el miedo, y frente a quien el personaje de Judas irradia dignidad y nobleza. Su última tentación es, simplemente, conocer la vida de un hombre común. La impactante película de Martin Scorsese, basada en la novela de Kazantzakis, también causó revuelo en el mundo católico por mostrar un Cristo demasiado humano, apegado al amor y a la vida.
Tildado de megalómano por la crítica, Norman Mailer narró en primera persona su Evangelio según el Hijo. Sin embargo, a pesar de su ateísmo y judaísmo, o quizás precisamente por eso, no se aparta en gran medida de la versión dogmática de la Iglesia. Por el contrario, el Premio Nobel José Saramago dibuja en El Evangelio según Jesucristo un Dios cruel, que trama fríamente el martirio de su hijo para aumentar su poder. El Jesús del escritor portugués es una víctima de los planes de Dios padre, quien negocia con el Diablo, hace alianzas con él para engañar a su hijo, y no oculta que su antagonista es un socio natural, que también será beneficiado por la extensión de su reinado a gran parte de la humanidad a la que, por cierto, desprecia. «Serás la cuchara que yo meteré en la humanidad para sacarla llena de hombres que creerán en el dios nuevo en el que me convertiré», dice Dios a Jesús, después de explicarle que el hombre es «palo para cualquier cuchara» ya que está «siempre dispuesto a obedecer».
El argentino Abelardo Castillo también se animó a bucear en los restos antiguos del catolicismo de su juventud y escribió El Evangelio según Van Hutten. En esta novela, Castillo polemiza con los evangelios canónicos y postula un evangelio oculto, revolucionario, «el manifiesto comunista de Dios», descubierto en 1947 en las excavaciones del Mar Muerto, por un arqueólogo que termina escondido en La Cumbrecita.
Revisionismo new age
Pero en este principio de siglo, el interés por la vida de Jesús llega renovado, desde una postura revisionista asociada a cierta espiritualidad new age y a la globalización de un mercado editorial que difunde y potencia las modas literarias. La hermandad de la Sábana Santa, Caballo de Troya, El complot de María Magdalena, El testamento del pescador, Jesús o el secreto mortal de los templarios, Magdalena, la diosa prohibida del cristianismo, son sólo algunos de los títulos recientes más exitosos .
En general, estas narraciones presentan un Jesús más humano, con María Magdalena como esposa o amante y una comunidad de discípulos en la que las mujeres tienen roles tan protagónicos como los de los hombres; se apoyan en mayor o menor medida en los evangelios apócrifos o gnósticos, y también en un rescate de las herejías y en una relectura de las leyendas medievales.
La sospecha de que hay una historia oculta, escamoteada por la religión oficial, parece alentar la abundancia de versiones que se presentan como tejidas con hebras de la verdadera historia, por fin develada. Esta literatura no viene a decir: Dios no existe. Ni mucho menos, como Saramago, Dios es cruel. Todo lo contrario: dice que existe, que es infinitamente bueno, pero la Iglesia, el poder, los discípulos que traicionaron sus enseñanzas, han disfrazado la historia y el mensaje verdadero de Cristo que resultó ser mucho más asimilable a nuestras concepciones contemporáneas sobre el amor, el rol de la mujer en la sociedad y la sexualidad.
«Creo que estos textos son un correlato en el ámbito de la divulgación de las investigaciones históricas de los últimos cincuenta años. Los descubrimientos de Qumrán (1947) y la publicación de sus documentos han contribuido a conocer mejor el judaísmo del tiempo de Jesús. También el conocimiento de la literatura apócrifa, de los targums y de los documentos de Nag Hammadi (1945). Muchos autores dan un gran valor a algunos apócrifos, como los evangelios de Pedro y de Tomás», explica el teólogo Ernesto Leguiza, para quien el desconocimiento del público y de la mayoría de los cristianos de esos documentos durante mucho tiempo, unida a «cierta desconfianza para con las instituciones religiosas tradicionales», es lo que origina la sospecha de ocultamiento, «que es aprovechada en el argumento de varias de estas novelas. Hay un desconocimiento generalizado sobre el cristianismo primitivo. Por eso todo texto que traiga una supuesta versión diferente a la sostenida habitualmente, despierta interés y resulta seductor», interpreta Leguiza.
El fenómeno del revisionismo ficcional de la religión parece comparable, en cierto sentido, al éxito de Felipe Pigna en nuestro país: hay un público no especializado que se sospecha estafado por el poder y la historia oficial y busca, por supuesto, ser reivindicado. Y allí está Pigna para derrumbar mitos que, sin embargo, para algunos historiadores, no son tales (ver la revista Ñ del 31 de diciembre). En ambos casos hay viejos temas que son narrados con nuevos géneros: Pigna cuenta la historia en clave periodística, en clave de denuncia, mientras que las ficciones sobre Jesús narran la religión en clave de thriller o de novela romántica.
«La literatura de masas es crecientemente el territorio en que se alían el consumo, la diversión y la formación de criterios éticos. En un contexto en que las grandes confesiones religiosas afrontan el dinamismo de una grey segmentada y tentada por el escape, la literatura con matices religiosos crea templos invisibles o íntimos parques de diversiones que compiten con las catedrales o allanan el camino a su llegada», opina el antropólogo Pablo Semán, quien llama la atención sobre otro fenómeno editorial asociado: el avance de los libros de espiritualidad. «Todavía está pendiente que alguien saque conclusiones del hecho de que las ferias del libro de distintos países albergan una legión considerable de sellos que editan, exitosamente, magia, religión, novelas esotéricas», agrega Semán.
El número de 2000 millones de cristianos en el mundo permite evaluar el «mercado» de potenciales lectores de toda literatura que toque alguna fibra de esa religiosidad, la interrogue, la cuestione, le saque el polvo o le agregue cuotas diversas de especulación y fantasía. El dato, divulgado en diciembre pasado por una encuesta de la Secretaría de Medios de la Nación, que junto a la constatación de que los argentinos leen poco y nada, agrega que el libro más citado por la gente es la Biblia, viene a confirmar la popularidad del tema en nuestro país. Ya lo había intuído Fernando Savater que arremetió, en 2005, con Los siete pecados capitales en versión contemporánea. Ya cosechó sus beneficios Dan Brown con El Código da Vinci que vendió más de 25 millones de ejemplares. Y bastante bien le está yendo a nuestro escritor de best sellers, Federico Andahazi, con La ciudad de los herejes, que con un protagonista igual a Cristo y una ayudita del Arzobispado que ya hizo oír su queja, lleva vendidos 30.000 ejemplares en tres meses (a Brown lo había «ayudado» nada menos que Ratzinger, el actual Papa Benedicto XVI, que llamó a los cristianos a no leer El Código da Vinci).
Jesús made in Argentina
La novela argentina La Elegida. Historia de la Hija de Jesús y María Magdalena, apuesta claramente a la fórmula que probó El Código da Vinci: combina elementos del thriller y de la novela histórica en una trama que tiene como acontecimiento principal el descubrimiento de un nuevo evangelio, escrito por Sara, la hija de Jesús y María Magdalena. Este, por supuesto, intenta ser silenciado por la Iglesia que persigue a su descubridor, un bibliotecario florentino, de la misma manera que antes persiguió y quemó en la hoguera a los monjes medievales que se interesaron en él. Aunque su autor, Omar Ramos, asegura que no leyó la novela de Dan Brown («para no influenciarme»), sí cita entre sus fuentes a Los secretos del Código da Vinci.
«También leí los evangelios gnósticos, descubiertos en 1945, y la leyenda de Gregorio de Tours del siglo VI, que cuenta que María Magdalena estaba embarazada y partió hacia Alejandría, donde nació Sara. Con todo esto armé una novela e inventé el evangelio de la Hija de Jesús: este predica el verdadero cristianismo que no tiene que ver con las cruces sino que exalta el sexo y el erotismo», sintetiza Ramos, contento de haber podido pergeñar, por fin, una religión más acorde a sus deseos. Aunque postula la existencia de un nuevo evangelio, su contenido no se desarrolla mayormente ni resulta claro por qué la libertad sexual habría sido un tema prioritario en el siglo I. El esfuerzo parece concentrado en atar los cabos de la trama en la que los sucesos sobrenaturales y sorprendentes son admitidos como parte de una sucesión de revelaciones divinas: el protagonista tiene el privilegio de hacer el amor nada menos que con la descendiente de Cristo, indudablemente, Cristina, la que predica entre los mendigos con un espíritu evangélico que no excluye el ofrecimiento generoso de su propio cuerpo.
La Elegida alterna su narración en distintos espacios y épocas de la historia, y en este sentido responde a lo que parece ser otra demanda de los lectores de estos tiempos: la de la novela histórica. La literatura parece así aportar un beneficio adicional al lector al cumplir una función presuntamente didáctica: además de entretener ofrece un conocimiento sobre el pasado, da la impresión de acrecentar el capital cultural.
Con un argumento que presenta coincidencias numerosas, La ciudad de los herejes de Federico Andahazi, también publicada por Planeta, suma al tema de moda la popularidad que se ha ganado su autor. «Mis novelas se preguntan las mismas cosas que se pregunta la gente», afirma Andahazi, que de esta manera explica su éxito: El Anatomista, su primer best seller, lleva vendidos 3 millones de ejemplares en todo el mundo. En La ciudad de los herejes narra la historia de Aurelio y Christine, dos monjes del siglo XIV, que intentan apagar su pasión en conventos donde la lascivia no tiene límites. El espíritu monacal está descripto en la primera página del libro, donde ya se prometen emociones fuertes: «Los látigos tronando sobre las espaldas llagadas de los monjes (…), los gemidos que procedían del éxtasis místico y los otros, nacidos de las pasiones menos devotas, todos a un tiempo iban creciendo entre los muros del monasterio…».
«La sexualidad mueve al mundo y la religión lo detiene», afirma Andahazi, quien recurre a los textos místicos de las santas en sus pasajes eróticos y elabora extensas disquisiciones teológicas, por parte de su protagonista Christine, para avalar, con argumentos sagrados, la prédica del amor libre. La historia de los amantes se cruza con la del templario Geoffroy de Charny quien, para fraguar la falsa reliquia del Santo Sudario de Jesús, somete al monje Aurelio al calvario y la crucifixión.
Citando a Foucault, Andahazi afirma que en su obra «es una constante la inquietud por la forma en que se gesta el discurso del poder» y asegura que su intención fue «discutir con la propia Iglesia tomando como base los textos canónicos. Incluso con la Biblia en la mano uno gana la discusión», asegura. La tesis que desarrolla en su novela sostiene que los principios de sufrimiento y castidad tienen origen en el primer cristianismo que era una secta apocalíptica ya que consideraba inminente el fin del mundo: con esa perspectiva, ni la procreación ni las riquezas tenían sentido. Con una argumentación teológica más elaborada que en la novela de Ramos, Andahazi llega también a una proclama de libertad sexual que resulta, de todos modos, algo anacrónica, como la rebelión de frailes y monjas que crean una comunidad donde rige el amor libre, propia de los años sesenta.
En sus Apostillas a El nombre de la rosa, Umberto Eco explicaba que había elegido la Edad Media para situar la acción de su novela porque ésta era parte de su «imaginario cotidiano», de tanto que había frecuentado el tema en sus estudios filológicos. «El presente sólo lo conozco a través de la pantalla del televisor pero del Medioevo, en cambio, tengo un conocimiento directo», afirmaba Umberto Eco.
El italiano también sostenía que «para inventar libremente hay que ponerse límites» y, en narrativa, esos límites tienen que ver con el «mundo subyacente», con la construcción de un entorno «lo más amueblado posible», que resulte coherente en sí mismo. Son los límites de la verosimilitud: en el caso de muchas de estas ficciones contemporáneas hay situaciones que resultan inverosímiles, quizás porque ubican en el pasado conflictos contemporáneos, o porque faltan en ese mundo de ficción suficientes «muebles» de ese pasado aludido.
Otro argentino, Martín Mazora, encaró también el mismo tema en María Magdalena condenada, publicada por la editorial Simurg. En una apuesta más filosófica que sus compatriotas, Mazora narra su propio evangelio: el Jesús que predica la religión del amor y cuestiona la dureza de la ley mosaica, muere en la cruz. La frialdad y la distancia del Cristo resucitado, la dureza de su mensaje, contrapuesto a la prédica anterior del Jesús vivo, subleva a María Magdalena que lo considera un impostor y, de amante y seguidora fiel pasa a ser una anarquista vengativa que asesina a Judas y se une a los zelotes rebeldes que buscan la libertad de los judíos del yugo romano. «Ahora hacen milagros y proezas, curan enfermos, desatan la lengua de los mudos… pero no por amor a ellos sino para exhibir el enorme poder que detentan», les reprocha Magdalena a los discípulos. «¿Difundirán las memorias o esparcirán las mentiras?», los increpa.
Con un intertexto que es más bíblico que contemporáneo —las citas de El Cantar de los Cantares se encuentran cómodas dentro del estilo de Mazora—, aquí no hay intriga ni tempos a lo Dan Brown. Se trata de una novela que narra y argumenta desde una perspectiva humanista y desde el interior mismo de la tradición católica, por más que tilde a Cristo de hereje y muestre a la santa acuchillando gentiles.
Más afín a las tradiciones todavía, el uruguayo Tomás de Mattos es profeta en su tierra: lleva vendidos unos 8.000 ejemplares de La Puerta de la Misericordia. «Mantuve numerosos contactos con lectores de todo el Uruguay y he comprobado que la novela ha interesado tanto a los cristianos confesos y militantes como a los »ateos anónimos» y a los »cristianos anónimos», o sea, los que dicen y creen seguir a Jesús pero en los hechos no practican sus exigencias éticas y los que dicen y creen no seguirlo, pero de hecho cumplen cabalmente todas los cometidos de buena voluntad y, sin saberlo, convergen en el insólito Reino que él, en vida, proclamó», afirma De Mattos, que en su novela pone cuerpo y alma al Jesús de los Evangelios pero no contradice los dogmas establecidos.
Los Cristos del otro lado del mar
Es difícil saber si en este revival literario la figura principal es Jesús o María Magdalena. Además de haber sido reivindicada por la Iglesia —que finalmente limpió su imagen y aclaró que no era ella la prostituta mencionada en los evangelios—, su participación en la historia de Jesús es considerada cada vez más relevante. El hecho de que ella estuviera presente en la Cruz y fuera la primera en ver el sepulcro vacío y la primera a la que se apareció Jesús resucitado es prueba, sostienen, de su protagonismo. Esto también desencadena ficciones diversas.
Así como Mazora postula que, para Magdalena, Jesús murió en al cruz y el resucitado es un impostor, el francés Gerald Messadié articula, en El complot de María Magdalena, una ficción entre religiosa y política en la que la amante de Jesús trama una conspiración y logra salvarlo de la muerte sobornando a los soldados que cuidan su tumba. Esta novela narra el argumento religioso en un marco histórico donde sacerdotes, zelotes, profetas y apóstoles se enfrentan entre ellos. En el epílogo, Messadié muestra los puntos oscuros del evangelio que le permiten elucubrar, con cierta verosimilitud, esta ficción.
Por su parte, la periodista española Julia Navarro, en La hermandad de la Sábana Santa, se interna en una trama que viaja por el siglo I y el Medioevo, donde Jesús es apenas un personaje secundario en una intriga policial que se interna en el tema de la autenticidad del Santo Sudario, también tratado por Andahazi. César Vidal ganó el Premio Espiritualidad de la editorial española Martínez Roca, en 2004, con El testamento del pescador, que fue best seller en su género. Y Roger Caratini, después de acometer las biografías de Mahoma y Alejandro Magno, emprendió ahora la de Jesús, en escuetas 700 páginas. Ensayos diversos, como Jesús o el secreto mortal de los templarios de Robert Ambelain, Los hijos secretos del Grial de M. Hopkins y G. Simmans, Los cátaros, la herejía perfecta de Stephen O»Shea o Magdalena, la diosa prohibida del cristianismo de Lynn Picknett, dan cuenta con mayor o menor rigor de la avidez por revisar los fundamentos de la religión.
Un párrafo aparte merece el periodista español J.J. Benítez que ha hecho de Jesús un best seller en su tierra. «Si se decide a leer Nahum, sus certezas religiosas saltarán por los aires, afortunadamente. Nada de lo que se considera oficial y ortodoxo guarda relación con lo escrito en Caballo de Troya«. Con estas palabras, la editorial Planeta invita a los lectores a internarse en el séptimo libro de la saga, que es el número 50 de las creaciones del escritor que ha vendido hasta el momento nada menos que 6 millones de libros.
Despreocupado de las anacronías, Benítez narra las andanzas del nazareno desde la voz de dos pilotos de la fuerza aérea norteamericana que viajan en el tiempo a la Palestina del año 30. Allí son testigos de prodigios, como la resurrección, que desconciertan pero convencen a su espíritu «científico» y dan fe de la verdadera historia. «Los evangelios no contaron toda la verdad. Los hechos fueron tergiversados, censurados, mutilados, obedeciendo a determinados intereses», advierte el narrador. «Caballo de Troya desmitifica y coloca en su justo lugar a protagonistas como María, la madre del galileo, a Poncio y a los discípulos. Ninguno de los íntimos entendió al Maestro y mucho menos su familia», asegura.
No lo entendieron sus íntimos aunque sí, por supuesto, Benítez, y el lector. «Muchas de estas novelas se han convertido en best seller, porque, como seguramente suponían, tocan inquietudes e incomodidades con lo religioso institucional que son propias de nuestro tiempo. Ya no se acepta el credo cristiano basándose simplemente en la autoridad ajena», afirma Leguiza para quien lo que está en cuestión es la institución, pero no lo religioso en sí.
Podría decirse que muchas de estas novelas encuentran eco en un espíritu de época que pretende creer «sin querer queriendo», algo así como descreer creyendo. O creer leyendo.
«Son of Man»: Una película con un Jesús negro subraya su lado más político
JOHANESBURGO (Reuters) – Presentada como la primera película con un Jesús negro, «Son of Man» retrata a Cristo como un moderno revolucionario africano y trata de acabar con la imagen occidental de un salvador tranquilo con pelo rubio y ojos azules.
La película sudafricana, que se estrena el domingo en Estados Unidos en el Festival de Sundance, lleva la vida y mue rte de Cristo de la Palestina del siglo I a un estado africano contemporáneo destrozado por la guerra y la pobreza.
Jesús nace en una chabola, muy alejada del pesebre en el establo de Belén. Su madre, María, es una virgen, aunque co n la energía suficiente como para discutir con los ángeles. Las autoridades armadas temen su mensaje de igualdad y acaba siendo crucificado.
«La verdad es que Cristo nació en un país ocupado y que predicó la igualdad en un momento en el que era algo no muy aceptado,» declaró el director Mark Dornford-May en una entrevista con Reuters.
Al retratar a Jesús como un africano negro, Dornford-May espera destacar el contexto político de los evangelios, cua ndo Israel estaba ocupado por el Imperio romano, y cambiar las percepciones occidentales de Cristo como un predicador humilde, manso y europeo.
«Tenemos que aceptar que Cristo ha sido un poco secuestrado: se ha vuelto muy rubio y de ojos azules,» señaló.
«Lo importante de su mensaje es que es universal, no importa qué aspecto tenía.»
En 1969 ya se hizo una película llamada «Jesús negro» interpretada por Woody Strode, pero se ha descrito como un co mentario político, en lugar de una interpretación de la vida de Cristo.
ESPERANZA PARA ÁFRICA
Hecha por la misma compañía de teatro responsable del éxito del año pasado «U-Carmen eKhayelitsha,» «Son of Man» est á en inglés y en la lengua africana Xhosa, y fue filmada en los guetos negros cerca de Ciudad del Cabo.
El papel de María lo interpreta la estrella de U-Carmen, Pauline Malefane, mujer del director, que tiene un papel de inspiradora de la política y la humanidad de Cristo, comparado con sus breves apariciones bíblicas.
Jesús comienza a predicar tras un encuentro con Satán durante el tradicional rito de circuncisión Xhosa. Reúne a sus seguidores de entre las diferentes facciones armadas y les pide que dejen las armas y se enfrenten a sus dirigentes corruptos con una visión de protesta no violenta y solidaridad.
Su resurrección pretende ser una señal de esperanza para África, el continente más pobre del mundo y que está considerado muchas veces por los extranjeros como un caso perdido.
«El final es optimista pero realista. Hay una lucha increíble para llegar al optimismo,» dijo el director.
Revista Caras y Caretas Cristina Civale Hasta hace poco había una manera rápida y fácil de condenar una película al fracaso: alcanzaba con decir » es argentina». Pero los nuevos directores se dieron maña para contar historias que llenan las salas y el boom llegó al documental. El fenómeno habla por sí mismo (…) (…) DOCUMENTALES 2005
1420, LA AVENTURA DE EDUCAR (Raúl Tosso). Narra la historia de cómo Sarmiento contrató a 65 mujeres norteamericanas para que formaran maestros nativos
ORO NAZI EN LA ARGENTINA ( Rolo Pereyra). Sobre el arribo de criminales de guerra nazis y la complicidad de bancos suizos y del Vaticano. *( Ver anexo)
GRISSINOPOLI ( Darío Doria ).Narra la historia de una fábrica recuperada por sus trabajadores.
PEPE NÚÑEZ, LUTHIER (fermín Rivera). Cuenta la exquisita historia de este experimentado y peculiar artista.
H.I.J.O.S, EL ALMA EN DOS (Carmen Guarini y Marcelo Céspedes). Ahonda en el origen y objetivos de esa agrupación.
LA DIGNIDAD DE LOS NADIES (Pino Solanas).Historias de solidaridad de gente no tan común.
NO TAN NUESTRAS (Ramiro Longo). Narra en primera persona la trama de la guerra de Malvinas.
MATEN A PERÓN (Fernando Musante). Sobre el bombardeo a Plaza de Mayo.
ESPEJO PARA CUANDO ME COMPRE UN SMOKING (Alejandro Fernández Mouján). Narra el empeñoso trabajo de un escultor con restos de vida luego de 2001.
CHAGAS, UN MAL ESCONDIDO (Ricardo Preve). Se interna en la trama menos conocida de este mal endémico.
LA PELÍCULA DE NINÍ ( Raúl Etchelet). Recupera la historia de una de las actrices argentinas más notables.
PACO URONDO, LA PALABRA JUSTA ( Daniel Desaloms ) Reconstruye aspectos de la vida del poeta, a 27 años de su asesinato.
TANGO, UN GIRO EXTRAÑO (Mercedes García Guevara). Una visión del tango a través de sus intérpretes menos conocidos.
LA VEREDA DE LA SOMBRA (Gustavo Alonso). Sobre el joven y ya mítico periodista Fabián Polosecki.
MEYKINOF (Carmen Guarini). Un curioso detrás de las cámaras del último film de Edgardo Cozarinsky.
SED,INVASIÓN GOTA A GOTA (Mausi Martinez). Narra la batalla del siglo: la lucha encarnizada por el agua.
LOCOS POR LA BANDERA ( Julio Cardoso). Otra visión de las Malvinas después de la guerra.
* Anexo
Clarín
ORIENTE MEDIO: INVESTIGACION DEL DIARIO ISRAEL «HAARETZ» SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Involucran a Pablo VI con una red ligada a criminales de guerra
Así lo hizo un ex espía de EE.UU. ante una corte federal de San Francisco. El agente habla de apoyos en el Vaticano que facilitaban la fuga de criminales nazis.
Telma Luzzani.JERUSALEN .ENVIADA ESPECIAL
tluzzani@clarin.com El testimonio de un ex agente secreto del ejército de EE.UU. que operó en Roma después de finalizada la Segunda Guerra Mundial vinculó al Papa Paulo VI con una red ligada al otorgamiento de salvoconductos a criminales de guerra croatas y con el robo de propiedades a víctimas judías serbias, rusas, ucranianas y rumanas en Yugoslavia.
La declaración del ex espía norteamericano William Gowen, realizada en diciembre en una corte federal de San Francisco y revelada ayer por el diario israelí Haaretz, apunta específicamente a que Giovanni Battista Montini —luego Paulo VI— habría estado involucrado con el temido líder del movimiento croata Ustashi, Ante Pavelic, aunque los datos aparecidos en la nota periodística no son del todo contundentes al sostener ese vínculo.
«Altos funcionarios del Vaticano han estado involucrados en la fuga de criminales nazis. Cientos de ellos obtenían papeles que les proporcionaba la Iglesia y la Cruz Roja y con ellos podían salir libremente de Europa hacia Oriente Medio y Sudamérica», dice el Haartez. Y agrega que esa misma red del Vaticano ayudó a criminales como Pavelic y otros miembros de la Ustashi.
Pavelic fue acusado de genocidio contra grupos étnicos. Más de 100.000 personas murieron en campos de concentración que él estableció y se calcula que fueron unos 700.000 los asesinados en Croacia por sus hombres. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Pavelic huyó a Italia y de allí a la Argentina.
Sobre el tema ha escrito Uki Goñi una excelente investigación en «La verdadera Odessa». Allí el autor describe cómo centenares de criminales como Adolf Eichmann y Ante Pavelic llegan a nuestro país y revela que Juan Perón había creado un despacho especial en la Casa Rosada para tales efectos, además de una red internacional de agentes.
Según la declaración de Gowen citada por Haaretz «el reverendo Krunoslav Draganovic habría estado cooperando con la red Ustashi. El tenía un puesto en el Vaticano como visitador apostólico de los croatas, lo que significa que reportaba directamente a Monseñor Giovanni Battista Montini«. Al finalizar la guerra Pavelic huyó a Austria donde fue ayudado por la inteligencia británica y por el Vaticano a esconderse en Italia, continúa el periódico israelí.
Con la protección de Londres, Pavelic pudo transportar en diez camiones toda las joyas y obras de arte robadas, a la zona de Austria ocupada por Gran Bretaña. Los británicos lo hicieron —dice el Haaretz— porque tenían la intención de usar a Pavelic como espía en la Yugoslavia socialista.
Luego trasladaron los tesoros a Roma donde fueron puestos en las manos del embajador croata ante el Vaticano, reverendo Krunoslav Draganovic. «El religioso también se ocupó de esconder a Pavelic y a varios de sus asistentes en instituciones vaticanas o en casas seguras en Roma», publicó Haaretz.
Según un documento secreto escrito por Gowen en julio de 1947 que fue presentado en la corte de San Francisco, el espía recibió la orden de «dejar las manos libres» a Pavelic.
Fue una orden de la embajada norteamericana porque Pavelic, vía Draganovic, estaba recibiendo protección del Vaticano. De allí el croata huyó a la Argentina.
Gowen estuvo trabajando como agente especial de inteligencia en la embajada norteamericana en Roma, en una unidad secreta conocida como «Operación Círculo». «Un hombre clave en el Colegio Pontificio Croata era Draganovic. Y esta institución daba papeles falsos como pasaportes a los criminales de guerra entre ellos Pavelic. Yo personalmente investigué a Draganovic y me dijo que él reportaba a Montini«, aseguró Gowen al tribunal de San Francisco.
Clarín
La premiere mundial de Lifting del corazón, la nueva película de Eliseo Subiela, será en la apertura del Festival de Miami. El filme, protagonizado por Pep Munne, Moro Anghileri, Alfredo Casero y Jean Pierre Noher se verá allí el 3 de marzo, en una gala.