Pronto volverán a la Argentina dos toneladas de fósiles

La Nación
 
 
Fueron incautados en Arizona
 
Se habían sacado ilegalmente del país
 
ROMA.- Dos toneladas de fósiles que se habían sacado ilegalmente de las provincias de Santa Cruz, Neuquén y Chubut, e incautados en Arizona, Estados Unidos, donde se hace una feria anual de bienes paleontológicos, volverán en breve a la Argentina.

"Normalmente damos malas noticias, pero ahora estamos recuperando", dijo a LA NACION Américo Castilla, director nacional de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura, que anunció la buena nueva en la ciudad eterna.

Castilla viajó hasta aquí junto a la embajadora María Susana Pataro, funcionaria de Parques Nacionales y asesora de la Dirección Nacional de Areas Protegidas, para participar en un seminario organizado por el Centro Internacional para la Conservación y Restauración de Bienes Culturales (Iccrom), organismo mundial de la cultura creado por la Unesco, y el Instituto Italo Latinoamericano (IILA).

En este encuentro de expertos latinoamericanos en el que por primera vez se definió un programa de largo plazo sobre la conservación del patrimonio cultural en América latina, se habló de varios temas, entre ellos el tráfico ilícito de bienes culturales.

Al respecto, Castilla ilustró la campaña de prevención que se está haciendo en la Argentina, que apunta a que la gente aprenda "que no tiene que irse del lugar que ha visitado con un pedazo de cerámica prehispánica de recuerdo. En América latina es recurrente el tráfico ilícito de bienes culturales, sobre todo en países como Perú y Bolivia, que han sido expoliados".

Se trata de piñas fósiles, restos óseos de dinosaurios y de aves, que al parecer intentaron venderse en una feria anual que suele hacerse en Arizona. Gracias a que un científico argentino que reside en los Estados Unidos detectó estas valiosísimas piezas, la Argentina -después de Mongolia el país con la mayor riqueza paleontológica del mundo- presentó un recurso, y ahora se espera que concluyan los trámites con Interpol para que los fósiles sean devueltos.

Castilla, que es además director del Museo Nacional de Bellas Artes, tiene experiencia en este tema. El año último, de hecho, fue él quien viajó a París para buscar tres cuadros impresionistas (de Gauguin, Cezanne y Renoir) que habían sido robados de ese museo en 1980.

Al margen del tema del tráfico ilícito de bienes culturales, en el seminario-taller que tuvo lugar en el cuartel general del Iccrom, en el barrio de Trastevere, se habló también de la importancia de la educación para que haya una mejor conservación natural y cultural del patrimonio y de "turismo responsable".

"En un país como la Argentina, donde ahora, debido a la paridad cambiaria, el turismo ha adquirido una importancia muy grande, incluso el cultural, se hace más que necesaria la conservación del sitio -dijo Pataro-. Si bien los turistas traen recursos, que pueden ser una fuente importante de financiación para la conservación del patrimonio, también pisotean, tiran basura y pueden robarse piezas de valor."

El deterioro que en su momento tuvo la famosa Cueva de las Manos, en Santa Cruz, por ejemplo, "no se debe a la lluvia ni a los animales, sino a la gente, que dibujó graffitis en ese alero pictográfico", denunciaron Pataro y Castilla, que coincidieron en que para prevenir este tipo de cosas es fundamental que haya una estrategia de manejo, planificación y gestión integrada del sitio.

"La educación es fundamental, porque lo que no se conoce no se quiere y no se cuida", sintetizó Pataro, que adelantó que como en esa zona de la Patagonia hay muchos más aleros ahora se está pensando en ampliar el sitio, para que también sea "más comprensible para el visitante".

Con ese mismo motivo, el próximo 19 de mayo, que es el Día Internacional de los Museos, se inaugurará un nuevo Centro de Interpretación de las Misiones Jesuíticas de San Ignacio, sitio que también fue declarado hace años patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco.

Por Elisabetta Piqué
Corresponsal en Roma

El caos cósmico en los ojos del Hubble

La Nación
 
 
El telescopio espacial cumple 17 años
 

La imagen está formada por 48 fotos

 
WASHINGTON (EFE).- El Telescopio Espacial Hubble, de la NASA, fotografió una inmensa nebulosa en la Vía Láctea que muestra el caos cósmico en el que nacen y mueren las estrellas. La imagen, formada con una serie de 48 tomas captadas por el observatorio en órbita, cubre una distancia de 50 años luz en la nebulosa Carina.

La inmensa nebulosa contiene al menos una docena de estrellas que, según los cálculos de los astrónomos, serían entre 50 y 100 veces más grandes que el Sol de nuestro sistema.

La más importante de esas estrellas, en la izquierda de la imagen, es Eta Carinae, que se encuentra en la última etapa de su vida, según lo evidencian las nubes de gas y polvo, que son el presagio de la muerte explosiva que la convertirá en una supernova.

Según el comunicado de la NASA, el caos cósmico de la nebulosa se inició hace tres millones de años, cuando sus primeras estrellas se condensaron en medio de una enorme nube de frío hidrógeno molecular. Agrega que es posible que nuestro sol y nuestro sistema solar hayan nacido en un fenómeno similar hace 4600 millones de años.

"Al mirar la nebulosa Carina estamos viendo el génesis de las estrellas que ocurre comúnmente en las galaxias", afirma el comunicado. Los astrónomos de la NASA calculan que la nebulosa se encuentra a una distancia de 7500 años luz.

La fotografía de la nebulosa fue difundida ayer para celebrar los 17 años de funcionamiento casi ininterrumpido del observatorio espacial. Durante ese tiempo, el Hubble realizó casi 800.000 observaciones de los fenómenos cósmicos y el enorme caudal de información que ha proporcionado ha ayudado a los astrónomos a perfeccionar sus conocimientos sobre el universo.

Según los astrónomos, el Hubble es el instrumento científico más productivo que se haya construido jamás. Sin embargo, su futuro está en duda debido a que algunas de sus partes comenzaron a fallar. La imagen es una de las más grandes panorámicas que se hayan tomado.

El Planeta más parecido a la Tierra

 

Por Maggie Fox
WASHINGTON (Reuters) – Astrónomos europeos han detectado lo que, según ellos, es el planeta más parecido a la Tierra encontrado hasta ahora fuera del sistema solar, con suaves temperaturas que podrían permitir la existencia de agua y, potencialmente, de vida.
Los expertos no han visto directamente el planeta, que orbita alrededor de una estrella roja diminuta llamada Gliese 581.
Pero cálculos en torno a la estrella sugieren que existe un planeta no mucho más grande que la Tierra que está a su alrededor, señalaron los investigadores en una carta enviada al editor de la revista Astronomy and Astrophysics.
"Este es el primero que posiblemente es rocoso, con agua y está en una zona cercana a una estrella donde el agua puede existir en su forma líquida," explicó el jefe del estudio, Stephane Udry, del Observatorio de Ginebra en Suiza.
"Hemos estimado que la temperatura promedio de esta Super-Tierra oscila entre 0 y 40 grados celsios y que, por lo tanto, el agua sería líquida," agregó.
La mayoría de los 200 astros o planetas que han sido detectados fuera del sistema solar son gigantes gaseosos como Júpiter. Pero este es pequeño.
"Su radio debe ser sólo 1,5 veces el radio de la Tierra, y los modelos predicen que el planeta debería ser o rocoso, como nuestra Tierra, o estar cubierto por océanos," aseveró Udry en una entrevista telefónica.
El planeta parece tener una masa cinco veces mayor a la de la Tierra.
El equipo investigador incluye científicos a quienes se les reconoce por el primer descubrimiento ampliamente aceptado de un planeta fuera del sistema solar, ocurrido en 1995.
Muchos equipos buscan planetas que orbitan alrededor de otras estrellas. En especial, buscan uno que sea similar al nuestro y permita la existencia de vida. Ello significa encontrar agua.
"Debido a su temperatura y relativa proximidad, este planeta probablemente será un objetivo muy importante de las futuras misiones espaciales dedicadas a la búsqueda de vida extra-terrestre," sostuvo en una declaración Xavier Delfosse, miembro de un equipo de la Universidad Grenoble de Francia,.
"En el mapa del tesoro del universo, uno podría estar tentado a marcar este planeta con una X," agregó.
Gliese 581 es una de las 100 estrellas más cercanas a la Tierra, situada a sólo unos 20,5 años luz de la constelación Libra.
Un año luz es la distancia recorrida por la luz en un año, es decir, alrededor de 10 billones de kilómetros.
La estrella es más pequeña y tenue que el sol, de modo que el planeta puede estar cerca de ella sin sobrecalentarse.

Charla de Felipe Pigna en la ciudad de Azul.

El Historiador.com

 

Jueves 19 de abril – 19:30 Hs.
Lugar: Teatro Español, calle 9 entre 29 Y 30 (25 de Mayo) – Azul, Buenos Aires.
Disertará sobre el Camino al Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Festival Cervantino enmarcado en lo que para el 2010 se prepara como Encuentro de Culturas.

Premios Gardel: Cerati se llevó el galardón de oro y fue el gran ganador de la noche

Gustavo Cerati

(Periodismo.com) – Gustavo Cerati se transformó en el gran ganador de los premios Gardel, al llevarse siete premios, entre ellos el de oro. El ex Soda Stéreo ganó en las categorías Mejor Album Artista Rock (por "Ahí vamos"), Diseño de Portada, Videoclip, Interpretación del año, Producción del año y Canción del año.

"Es la primera vez que me nominan tanto… No me imaginaba que los premios iban a ser tantos. Este es mi año; a contrapelo de lo que marca la industria, en un año hice lo que antes hacía en más tiempo", destacó Cerati al final de la entrega.

La ceremonia se realizó en el estadio Luna Park y contó con la conducción de Roberto Pettinato, quien hizo uso de sus habituales ocurrencias para amenizar la espera mientras iban llegando los invitados en medio del temporal.

Andrés Calamaro se impuso en Mejor DVD y consiguió su legitimación tanguera en la categoría Nuevas formas, en tanto que Diego Torres sólo fue distinguido como Mejor solista pop y a Vicentico (el ex Fabulosos Cadillacs) se quedó con las manos vacías.

En medio de la entrega de los premios se realizaron shows musicales en los que participaron Cerati, Ricardo Montaner, Coty Sorokin, Vicentico y Diego Torres.

Lista de ganadores de los premios Carlos Gardel

 

 

 

Buenos Aires, 18 de abril (Télam).- Los siguientes son los ganadores en todas las categorías de los premios Carlos Gardel que otorga la industria discográfica y que se realizó anoche en el Luna Park de Buenos Aires.

Mejor álbum artista femenina pop:

Patricia Sosa, "En vivo en el Gran Rex"

Mejor álbum masculino pop:

Diego Torrres, "Andando"

Mejor álbum grupo pop:

Los Tipitos, "Tipitorex vivo"

Mejor álbum artista de rock:

Gustavo Cerati, "Ahí vamos"

Mejor álbum grupo de rock

Auténticos decadentes, "Club Atlético Decadente"

Mejor álbum dance / electrónica:

Varios artistas , "Bossa N Stones 2"

Mejor álbum artista femenina folclore:

Tamara Castro, "Vital"

Mejor álbum artista masculino folclore:

Chaqueño Palavecino, "El gusto es mío"

Mejor álbum grupo de folclore:

Los Nocheros, "Crónica"

Mejor álbum artista grupo de folclore nuevas formas:

Rally Barrionuevo, "Paisano vivo"

Mejor álbum artista femenina de tango:

Adriana Varela, "Encaje"

Mejor álbum artista masculino de tango:

Javier Calamaro, "Villavicio"

Mejor álbum orquesta de tango:

Selección Nacional del Tango, "En vivo"

Mejor álbum artista / orquesta de tango nuevas formas:

Andrés Calamaro "Tinta Roja"

Mejor álbum artista femenina tropical:

Karina, "Cosas del amor"

Mejor álbum artista masculino tropical:

Daniel Agostini, "Verdadero amor"

Mejor álbum grupo tropical:

Los Palmeras, "El bombón asesino"

Mejor álbum de cuarteto

Banda XXI, "Siete años"

Mejor álbum artista artista romántico melódico:

Sandro, "Secretamente, palabras de amor"

Mejor álbum artista canción testimonial:

Susana Rinaldi, "Hoy como ayer"

Mejor artista pop revelación:

David Bolzoni, "David Bolzoni"

Mejor artista rock revelación:

Rubén Rada, "Richie Silver"

Mejor artista folclore revelación

El Chinito, "Para crecer cantando"

Mejor artista tango revelación:

Javier Calamaro, "Villavicio"

Mejor artista artista tropical-cuarteto revelación:

Pepe El Cubano, "Pásame la bola"

Mejor álbum infantil:

Piñón Fijo, "Fragancias de infancia"

Mejor álbum de música clásica:

Sol Gabetta, "Münchener Rundfunkarchester-Ari Rasilainen,

"Tchaikovski-Saint Sa‰nz-Ginastera"

Mejor álbum de jazz:

Javier Malosetti, "Niño"

Mejor álbum instrumental:

Luis Salinas, "Muchas cosas"

Mejor álbum banda de sonido cine-televisión:

Varios, "Cara de queso"

Mejor álbum-colección de Catálogo:

León Gieco, "15 años de mí"

Mejor diseño de portada:

Alejandro Ros por "Ahí Vamos" de Gustavo Cerati.

Mejor videoclip:

Gustavo Cerati, "Crimen"

Mejor DVD:

Andres Calamaro, "Made in Argentina"

Ingeniería de grabación:

Mariano López por "Pan" de Luis Alberto Spinetta.

Interpretación del año:

Gustavo Cerati, "Crimen"

Producción del año:

Gustavo Cerati, "Ahí vamos"

Canción del año:

Gustavo Cerati, "Crimen"

Álbum del año:

Gustavo Cerati, "Ahí vamos". (Télam)

ESCUELA DE MÚSICA POPULAR DE AVELLANEDA

Gacetilla de Prensa enviada por La ESCUELA DE MÚSICA POPULAR DE AVELLANEDA
 
 
 
La ESCUELA DE MÚSICA POPULAR DE AVELLANEDA se encuentra imposibilitada de comenzar las clases del Ciclo Lectivo 2007 ante la falta de un espacio físico apropiado que albergue todas sus actividades académicas mientras se construya su nuevo edificio.
 
El Consejo Académico Institucional, con el apoyo de toda la Comunidad Educativa, ha decidido no comenzar las clases hasta que el gobierno provincial pueda garantizar:
a)    La asignación mediante alquiler o cesión de un único edificio en condiciones acústicas y de capacidad para todas las actividades.
b)         En su defecto, la inmediata refacción del edificio provisorio y el alquiler de un único anexo que cumpla con los requisitos anteriores.
 
Mientras tanto, se encuentran realizando actividades extracurriculares para no perder el contacto de los 175 docentes con los más de 2.000 estudiantes inscriptos.

 

 

UN POCO DE HISTORIA…
 
La Escuela de Música Popular de Avellaneda, institución que desde hace 20 años se dedica a la formación de profesores y músicos especializados en Jazz, Folklore y Tango, atraviesa una grave situación edilicia.
 
Desde hace 4 años, con la promesa de la construcción de un nuevo edificio, la escuela funciona en instalaciones que no son aptas para el dictado específico de clases de música, en un edificio de 3 plantas que no cuenta con las condiciones mínimas de seguridad (una sola salida por escalera, sin salida de emergencia) y, cada año con el crecimiento de la matrícula, se ven agravadas y deterioradas las condiciones de trabajo, teniendo que hacerlo en espacios insuficientes y en algunos casos en aulas dispersas por el distrito de Avellaneda aún menos aptas para el trabajo específico y con el consiguiente traslado de alumnos, docentes y materiales de trabajo.
A esto se suma, la irresponsabilidad de las autoridades que decidieron comenzar obras de refacciones justo con el comienzo del Ciclo Lectivo , imposibilitando así que este comenzara.
Hoy docentes y alumnos de la E.M.P.A se encuentran  sin poder dictar ni tomar clases y en estado de Asamblea Permanente a la espera de una solución por parte del gobierno que cada vez parece más lejana.
 
Por su parte,  el Consejo Académico, estamento representativo de toda la Comunidad Educativa, entiende el enorme esfuerzo que significa para el gobierno de la Pcia. de Buenos Aires la construcción del nuevo edificio. A pesar de ello, la promesa anunciada el martes 27 de marzo por el gobernador Felipe Solá sobre la inminente construcción,  no soluciona el problema del comienzo del Ciclo Lectivo 2007 en condiciones mínimas aceptables tanto de habitabilidad como de seguridad.
Las situación urge y, la solución aportada tanto por la Sra. Directora de la Institución como por la Jefatura Regional (funcionar en anexos dispersos por todo el distrito) no deja de ser un "parche" que está lejos de garantizar el comienzo de clases y menos aún en las condiciones mínimas necesarias para garantizar el aprendizaje.
 
Dicha afirmación se fundamenta en 3 puntos:
 
1) Los anexos propuestos se encuentran muy distantes entre sí y lejanos de la sede actual.
 
2) La organización planteada para este funcionamiento implica:
-traslado de los alumnos y docentes a través de estos tres espacios durante una misma jornada.
-el consiguiente gasto de traslados para docentes y alumnos.
-la falta de material didáctico indispensable para la tarea.
-el recorte de horarios de cursadas, con la sugerencia por parte de la Dirección que se agrupe a todos los alumnos en una reducida franja horaria.
-materias para las cuales no hay establecido aún horario y lugar.
 
3) la obra de refacción planteada para la sede actual, sita en Belgrano 581, implica:
– la anulación de la totalidad del 2 piso y del área de la terraza (donde hay aulas)
-la reducción del espacio a 6 aulas que funcionarían en el 1 piso, sin contar con baños suficientes para los alumnos y con los problemas de contaminación sonora que provocará el trabajo de los obreros durante el dictado de clases.
-el traslado de aulas de práctica de conjunto a espacios contiguos tan solo separados por paredes de cartón.
 
Por todo esto, el Consejo Académico de la E.M.P.A., hace un llamado a todos los medios solicitando se difunda nuestra grave situación y nuestro pedido a las autoridades:
-ALQUILER URGENTE DE UN EDIFICIO DONDE FUNCIONE TODA LA ESCUELA DE MÚSICA POPULAR.
-en su defecto, SOLICITAMOS SE APUREN LAS REFACCIONES EN NUESTRA SEDE Y SE ALQUILE UN ÚNICO ANEXO CERCANO A LA ACTUAL SEDE QUE CUMPLA CON LOS REQUISITOS EXPRESADOS.
 
 Por otra  parte, respetando la posición de los docentes de la institución. el Consejo reafirma su  decisión  con respecto a las condiciones para el comienzo de este Ciclo Lectivo, y, queda a la espera de una pronta propuesta superadora de las ya realizadas por parte de la Dirección de Enseñanza Artística y la Dirección Provincial de Infraestructura.-
 
 
 

BICICLETA BLANCA

Enviado por Adrian Yanatonne
 
 
 Este sábado 31 de Marzo en el Madero Rock se presentara el Quinteto
BICICLETA BLANCA.
 
" Contamos con su presencia ya que es muy importante para nosotros tocar en el barrio donde nacimos y de paso estar festejando el 4to aniversario de la banda" .
 
El lugar: Estación Villa Madero (Ferrocarril M.Belgrano línea Buenos Aires – G.Catan / M.C.Gral Belgrano)
La hora: 18Hs
 
colectivos que nos llevan: 21 – 28 – 86 – 97 – 103 – 63 – 185
 
Un abrazo  . bbbbbbbbbb

Fotografías de fantasmas

Por Antonio Muñoz Molina para LA NACION. Tres exposiciones neoyorquinas ilustran los cambios en la Europa de los años 30. Las imágenes del fotógrafo Martin Munkacsi y de su discípulo, Henri Cartier-Bresson, muestran en el International Center of Photography cómo las mujeres y los atletas son desplazados por ejército hitleriano.

 

Los grises invernales de Nueva York se correspondían bien estos meses atrás con el blanco y negro de las fotografías antiguas, y más aún con esa época de Europa que por culpa de la fotografía y de la tristeza sólo sabemos imaginar en blanco y negro. En el International Center of Photography se inauguraron simultáneamente una exposición de Martin Munkacsi y otra de Cartier-Bresson. Y en un lugar más retirado y bastante más íntimo, el Center for Jewish History de la calle 16 oeste, se muestra una colección de fotos sobre las vidas de los judíos polacos entre la Primera Guerra Mundial y la Segunda, bellamente titulada And I still see their faces: The vanished world of Polish Jews . Son fotos anónimas, en su mayor parte, tomadas por aficionados o por fotógrafos artesanales, y en muchos casos las personas que aparecen en ellas son tan desconocidas como sus autores. Pero justamente por eso adquieren delante de quien las mira una presencia más abrumadora que las de Cartier-Bresson o Munkacsi: la obra de arte absorbe para sus propios fines los materiales de los que se alimenta, aunque éstos sean tan cercanos a la vida como una escena callejera. Su valor de testimonio queda detenido en el interior de una experiencia estética, ennoblecido por ella, rescatado de la vida real, como un insecto o una hoja dentro de una gota de ámbar. La foto familiar tomada de cualquier manera, el retrato severo de un matrimonio burgués con sus hijos pequeños hecha en un estudio conservan una realidad inmediata, una capacidad de interpelación que la lejanía y el paso del tiempo no mitigan. Sobre todo cuando esas fotos son, además, los únicos restos de un mundo no desvanecido, sino aniquilado, como un país entero que se hubiera tragado la tierra.

El nombre exótico y sonoro de Martin Munkacsi no me sonaba de nada: como les habrá ocurrido a muchos espectadores, yo descubrí sus obras porque se exhibían en las salas contiguas a las de Cartier-Bresson. Pero en cuanto las vi tuve una sensación inmediata de reconocimiento: Munkacsi es uno de esos artistas que no alcanzan mucha celebridad o que no tardan en ser olvidados, pero que perviven muy poderosamente gracias a su influencia en discípulos mucho más conocidos. Richard Avedon e Irving Penn fueron dos de ellos: la perspicacia psicológica y el despojamiento formal de los retratos de Avedon, la aproximación escenográfica a la fotografía de modas y el descaro en la representación de lo femenino de Penn proceden en gran medida del magisterio de Munkacsi, que llegó a los Estados Unidos en 1934, en la gran oleada de fugitivos y expulsados de Europa que trajo a este lado del Atlántico -y en muchos casos a esta ciudad- a algunos de los mejores talentos del siglo. Visto con distancia, no deja de asombrar el empeño demente y a la larga suicida con que una gran parte de los países europeos decidieron en esa época desprenderse de muchos de sus ciudadanos más valiosos, hacerles la vida imposible o directamente llevarlos al exterminio. En ese contexto, el exilio español, lejos de ser el resultado de una melancólica fatalidad nacional -la España madrastra y no madre de sus mejores hijos-, se comprende como una variante de la gran diáspora de Europa, que dañó perdurablemente a la Europa misma y benefició en grados diversos a toda América, dándoles a ciudades como Buenos Aires o Nueva York una parte de la densa fiebre cultural, tan peculiarmente urbana, que había resplandecido no sólo en las capitales mayores, en París, en Berlín, en Viena, sino en otras ciudades menores que ya no volverían a brillar con la pujanza que tuvieron entonces: la Varsovia en la que se educaron Milosz y Bashevis Singer; la Budapest de Robert Capa, de Sandor Marai, de Arthur Koestler; la Bucarest afrancesada y moderna de la que salieron Ionesco, Mircea Eliade, Cioran, Mijail Sebastian; la Barcelona en la que estrenaban con igual éxito García Lorca, Arnold Schonberg y Alban Berg; el Madrid donde se levantaban edificios como proas Art Déco y desde donde Ortega y Gasset discutía con Victoria Ocampo los pormenores de la fundación de Sur en el curso de carísimas conferencias telefónicas. Por no remontarse un poco más atrás hacia la Petersburgo trágica de Anna Ajmátova, Osip Mandelstam y el joven Sustakovich, de la que había huido muy pronto Vladimir Nabokov.

El itinerario vital de Munkacsi es el previsible: de Budapest a Berlín 1928, de Berlín a América. También son previsibles hasta cierto punto sus inclinaciones personales, las de un hombre joven y despierto en una época en la que las terribles tensiones sociales que siguieron a la Gran Guerra eran compatibles con un impulso jovial de modernidad. La decisión de hacerse fotógrafo ya tiene algo de declaración de principios: parecía que para retratar una época nueva hacía falta recurrir a un arte parcialmente nuevo aún, la fotografía, tan inmediata como el cine, sobre todo desde que se inventaron las cámaras portátiles, tan hecha de instantaneidad, tan propicia a la embriaguez visual. En Budapest, en los años veinte, Munkacsi trabajó para un medio también nuevo, las revistas ilustradas, con su diseño limpio, sus audacias gráficas, su vocación de público masivo. Amaba, inevitablemente, la vida urbana, las motocicletas y los autos, la vibración de los cafés, el espectáculo de los deportes, la animación de las playas, donde hombres y mujeres jóvenes vivían con entusiasmo la novedad de la camaradería al aire libre y el esplendor de los cuerpos al sol, cubiertos tan sólo por bañadores muy ceñidos. Los futbolistas de sus fotos tienen una majestad de héroes clásicos y un vértigo de movimiento cinematográfico. Las mujeres son jóvenes, joviales, descaradas, atléticas. Nos parece que escuchamos de fondo la música del joven George Gershwin, que esos hombres y mujeres, cuando regresen de la playa, se vestirán con trajes de noche para bailar sobre pistas lacadas al ritmo de las orquestas de jazz que llegaban de América. Según dijo memorablemente Richard Avedon, lo que emocionaba a Martin Munkacsi era el gusto de la felicidad y el amor de las mujeres.

La capital europea de las revistas gráficas era Berlín: el destino natural para un fotógrafo de éxito al que se le quedaba pequeño su país. Mirando sus primeras fotografías berlinesas me acordé de la exposición titulada Retratos alemanes , que había visto en el Metropolitan unos días antes. El Metropolitan posee el secreto de maravillar con la abundancia y la calidad suprema sin abrumar con la cantidad, con el mareo de lo excesivo. Los cuadros que se podían visitar en el Metropolitan habían sido pintados en la misma época y en la misma ciudad de las fotografías de Munkacsi, pero parecían provenir de otro mundo, retratar a otra variedad de la especie humana. Otto Dix, George Grosz, Beckmann, Christian Schad: nadie puede negar que entre los cuatro crearon un cuerpo de obras de arte que no tiene comparación en el siglo XX; nadie negará tampoco que el efecto invariable de esa pintura magnífica es la desolación. O peor todavía, el presentimiento de algo que va a ser espantoso y que será fatal, la euforia enferma de Weimar, el resplandor y el vértigo de un tiempo situado entre dos desastres, el de 1918 y el de 1933, el cataclismo anticipado por ese instinto colectivo de muerte cuyo enigma desconcertó tanto a Freud. Visto en conjunto, el repertorio humano de los retratos del Metropolitan tenía algo de parada de monstruos, de catálogo entre acusatorio y morboso de anormalidades. Tan eficaces en el desgarro eran las caricaturas cruentas de Grosz como la serenidad helada de los personajes de Otto Dix o Christian Schad. Aristócratas depravados y mirones, prostitutas con la cara cortada por un navajazo o devastada por las drogas, veteranos de guerra sin brazos o piernas y reducidos a la mendicidad, plutócratas hinchados que en lugar de cerebro tienen en el interior del cráneo una mierda humeante, coleccionistas de arte o empresarios judíos consumidos por una ansiedad que les exagera los rasgos hasta un extremo peligroso de caricatura.

Los interiores de esos cuadros tienen una luz turbia de cabaret o de prostíbulo: por las ciudades de cielos bajos y esquinas ominosas circulan prostitutas, asesinos, especuladores, veteranos mal vestidos y hambrientos. Las mismas figuras pintadas como espectros que se repiten en las canciones de Kurt Weil sobre poemas de Bertolt Brecht. No encontraremos en esas calles a ninguno de los personajes a los que fotografiaba por la misma época Martin Munkacsi, a esas mujeres modernas, empleadas de tiendas, mecanógrafas, secretarias, al filo de la emancipación, que aparecen en las comedias americanas de la época, y que fascinaban en Madrid al poeta Pedro Salinas: «Jóvenes muchachas/ que bajan de automóviles/ me llaman.»

¿Qué Berlín es más verdadero, el del fotógrafo o el de los pintores, el de las prostitutas cocainómanas o el de las secretarias deportistas? Probablemente en los dos hay una parte de verdad y otra de mentira. La diferencia es que en las pinturas el daño de la guerra parece irreparable, y el porvenir sin remedio, de modo que al mirarlas proyectamos sobre ellas como una profecía nuestro conocimiento de la historia futura. En las fotos, sin embargo, el presente adquiere una soberanía luminosa, tal vez frívola o atolondrada, pero también afirmadora de la vida. Sabemos lo que vino después, pero a la vez nos damos cuenta de que no era forzoso que sucediera lo peor. El estudio de la historia conduce al fatalismo: porque las cosas llegaron a suceder de un cierto modo, damos por supuesto que tenían que suceder así, en virtud de fuerzas tan objetivas como irresistibles. Pero mirando al pasado con un poco más de atención -intentando verlo como lo hubiera visto quien lo estaba viviendo, tan inocente del mañana como las personas que salen en las fotos-, comprendemos la indeterminación del azar y también la responsabilidad escalofriante de los actos humanos.

De lo que iba a traer el porvenir fue también testigo Munkacsi: en un momento dado sus fotos empiezan a poblarse de uniformes y en vez de deportistas o de actores de cine empieza a retratar a jerarcas nazis. El fondo sonoro es ahora de botas golpeando equinamente el suelo y de marchas militares. Munkacsi, extranjero y judío, hubo de poner tierra por medio. En París debió de conocer el trato canallesco que la República francesa reservaba a los fugitivos de la crecida del fascismo sobre Europa central: la incertidumbre de los documentos, los hoteles clandestinos, las redadas de la policía. No es improbable que en París conociera a otro virtuoso de las pequeñas cámaras Leica, Henri Cartier-Bresson, quien decía que tomar una foto es como hacer un dibujo instantáneo. Según confesión propia, Cartier-Bresson descubrió su vocación al encontrar en una revista, en 1932, la foto de unos niños africanos saltando sobre las olas del lago Tanganika. Su autor era Martin Munkacsi. En los años siguientes, Cartier-Bresson fue tan viajero como su maestro, empujado por un desasosiego de conocer países y retratar a gente que ya nos parece otro signo de la época, una predisposición anticipada hacia los peregrinajes forzosos que vendrían más tarde. A Munkacsi lo fascinaba la irrupción de lo nuevo: Cartier-Bresson, muchas veces, buscaba la persistencia de lo intemporal o de lo anacrónico: los personajes rancios de París, las prostitutas pobres de España o de México, el blanco de la cal en una fachada popular de Sevilla. Munkacsi escapó a América cuando todavía era posible: Cartier-Bresson se quedó en Francia, atrapado por la guerra y la Ocupación. Desapareció y durante un tiempo lo dieron por muerto: el Museo de Arte Moderno de Nueva York estaba organizándole una exposición póstuma cuando se supo que estaba vivo, aunque prisionero en un campo alemán.

En los Estados Unidos, Martin Munkacsi recobró el tono jovial de sus fotos húngaras de los años veinte: se hizo fotógrafo de las estrellas del teatro y del cine y de las revistas de modas. Sus retratos de Jean Harlow, de Joan Crawford, de Claudette Colbert, de Louis Armstrong, de Katharine Hepburn, definieron el esplendor de lo femenino de una manera tan poderosa como las imágenes del cine. Su amor por el dinamismo y la ligereza de la vida moderna, por la gracia gimnástica, por la trepidación de la ciudad encontró en Nueva York y en Hollywood un paraíso que además no estaba amenazado por el desastre ni mordido por la pobreza, como los de Budapest, Berlín o París. Cuando retrató a Fred Astaire en diciembre de 1936, casi flotando contra un fondo blanco en un paso de baile, Munkacsi logró ese dibujo instantáneo del puro presente que buscaba siempre Cartier-Bresson. Pero esa imagen tan hermosa, cuando uno la mira más despacio, o cuando deja de mirarla y piensa en lo que mientras tanto estaba sucediendo en Europa, tiene también algo de mentira, el descaro entre insensato y cínico de quienes siguen disfrutando de los privilegios de la normalidad y de la abundancia mientras en otros lugares progresa el infierno.

Mientras Martin Munkacsi retrataba a modelos de lujo y estrellas de Hollywood y Cartier-Bresson soportaba el cautiverio, los personajes de las otras fotografías, las anónimas, las de la exposición del Centro cultural judío, no tenían ya ninguna posibilidad de escapar y estaban siendo metódicamente exterminados. La historia de casi todas las fotos es muy parecida: cuando alguien comprendía que estaba a punto de ser detenido llevaba sus fotos personales a casa de un vecino no judío para pedirle que se las guardara, en un afán instintivo por dejar al menos un rastro de memoria. Dejaban las fotos, no los objetos de valor. Lo más valioso eran de pronto los testimonios de vidas que durante mucho tiempo fueron comunes y normales: escenas callejeras, retratos formales de familia, recuerdos de un día de campo, de un domingo en la playa, fotos de boda, de ceremonias y fiestas judías. Una muchacha con melena corta y ojos risueños sonríe contra un fondo marítimo, vestida con un bañador como los que aparecen en las fotos de Martin Munkacsi, montada a caballo sobre un amigo que gatea en la arena. Leyendo el pie descubrimos que unos años después volvió clandestinamente al gueto de Varsovia para buscar a su marido enfermo, que huyeron los dos juntos, que desaparecieron para siempre en la Unión Soviética. Un grupo de escolares, sentados cada uno en su pupitre, mira a la cámara con aire de formalidad y de júbilo contenido, porque es el último día de curso y sienten la embriaguez anticipada de las vacaciones que comenzarán dentro de un rato, en cuanto termine la formalidad de posar junto a sus solemnes profesores. Pero este final de curso sucede en junio de 1939, y dentro de tres meses el país de esos muchachos habrá sido invadido y despedazado, y casi todos ellos, que son judíos, están condenados a un horror que no son capaces de imaginar. Nos asombra que sus miradas inteligentes y francas no vean el porvenir que nosotros conocemos: nos gustaría, ha escrito Elie Wiesel, viajar en el tiempo y avisarles, romper ese cristal que los mantiene tan próximos y sin embargo tan apartados de nosotros, en otro mundo que ya es el de su desgracia. En el interior de un marco grande, sobre una cartulina blanca, hay una foto diminuta, la de una cara recortada, tan gastada que apenas se distinguen los rasgos, una mujer joven, peinada a la manera de los años veinte: con un estremecimiento descubrimos que esa foto, esa mínima oblea de papel, la conservó durante sus años en Auschwitz la hija de esa mujer. Se la guardaba entre los pliegues del uniforme; la escondía en la suela de los zuecos; algunas veces, cuando la obligaban a desnudarse por completo delante de los verdugos, la tuvo pegada en el cielo de la boca o debajo de la lengua.

Pero en muchos casos no hay nombres que identifiquen a las personas que aparecen en las fotos, ni historias que las acompañen: el vecino que las guardó se olvidó de que las tenía escondidas, y quizás sus hijos o sus nietos las encontraron al desajolar la casa familiar después de su muerte. O se olvidaron los nombres, al cabo de los años, o quien los recordaba fue perdiendo la memoria. Esas caras sin nombre son las más difíciles de olvidar. Nos miran desde la pura nada, desde la muerte, desde el olvido sin remedio. Nos advierten de que la fotografía, siendo un arte tan moderno, es también un arte íntimamente funerario, porque su materia es el presente que se vuelve pasado después del instante del disparo. En la distancia, los deportistas y estrellas de cine de Martin Munkacsi ya son tan espectrales como los buhoneros judíos de esas calles de Varsovia que también fueron arrasadas, las calles con letreros en yiddish y en polaco, con fruterías y talleres, con carros tirados por caballos, con zaguanes en sombra de los que nos parece advertir que sale un olor a especias y a humedad. A él mismo, al cabo de los años, le fue alcanzado el mismo destino de olvido en el que pereció su época, el mundo al que él había pertenecido y del que pudo escapar. Cuando murió, en 1963, nadie recordaba su gloria y ninguna universidad quiso comprar su archivo, que acabó desperdigado entre América y Europa, perdido en gran parte. De la memoria de Martin Munkacsi, como de los tres millones de judíos que vivían en Polonia cuando él era joven, sólo ha quedado lo más frágil: las huellas tenues de la luz y la sombra sobre el papel fotográfico.

DIA NACIONAL POR LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA

Enviado por Adrian Yanatonne

 
 
EN EL MARCO DE LA CONMEMORACIÓN DEL DIA NACIONAL POR LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA (24/03/1976)
 
ESTE DOMINGO 25/03 A LAS 17HS EN PLAZA DE LOS VIRREYES (CABECERA LINEA "E" AV. SAN PEDRITO Y AV. EVA PERON) EL C.C. FLORES SUR
INVITA A:
 
BICICLETA BLANCA Y LOBO ROJO
 
 
Show al aire libre, música y sensaciones trasportadas en bicicletas, melodías bajo ninguna bandera política, solo pregonando a la memoria y la justicia por estos 31 años.
 
Los esperamos silbando bajito una polka….