A 200 METROS DE la calle BEIRO Y la AV.GENERAL PAZ en la Ciudad de Buenos Aires
Otro asalto a ancianos: esta vez, a una mujer en Villa Real
Tiene 73 años. Estaba con su tía de 93. Las sorprendieron cuando dormían.
Martín Sassone.
msassone@clarin.com La despertaron los ladridos de "Benji". Abrió los ojos, se los refregó, y vio a dos jóvenes adentro de su habitación y a un tercero que pasaba caminando por el pasillo. Así empezó la pesadilla que ayer vivió Margarita Contardo. Los ladrones estuvieron dentro de su casa una hora, la golpearon con furia y escaparon con casi 1.000 pesos y ropa y perfumes de su sobrino.
Margarita tiene 73 años, es médica obstetra y vive junto a su tía Elena Contardo (93) y a su sobrino Rolando Benítez (23), en una casa de dos plantas que está en sobre el pasaje Emeric Vidal, en el barrio de Villa Real, a 200 metros de Beiró y General Paz.
Todo comenzó pasadas las 3 de ayer cuando tres jóvenes —según dijo la víctima— entraron a su casa a través de una ventana que da a la terraza. Para llegar hasta ahí antes treparon por una reja de la casa vecina.
"Me desperté y empecé a gritar y a insultarlos", dijo, haciendo un esfuerzo para hablar por los golpes que le dieron alrededor de la boca. Como ella insultaba y forcejeaba los ladrones decidieron atarla. Con un pantalón de jogging y un pullover la ataron a la cabecera de la cama. Pero como Margarita seguía forcejeando la golpearon varias veces en la cara y en el pecho.
Finalmente lograron inmovilizarla y le pusieron una bombacha en la boca que después aseguraron con cinta de embalar. Luego, arrancaron los cables del teléfono y empezaron a revolver toda la casa.
En otra habitación estaba Elena. A ella, que también se había despertado con los ladridos del perro, pero no se había levantado de su cama, le dijeron que se tapara la cabeza con la sábana. Así lo hizo y no fue golpeada.
El sobrino de Margarita no estaba en la casa porque trabaja de noche en una fábrica textil. "Los ladrones sabían que mi sobrino no está en casa de noche y mientras me robaban comentaron cosas que me hicieron sospechar de que estuvieron vigilándonos por lo menos durante un par de días", contó.
Los ladrones escaparon con una tarjeta de débito y 70 pesos que tenía Margarita en su cartera, otros 70 que tenía su tía y 800 pesos que su sobrino tenía guardados en su habitación. Y también se llevaron ropa y perfumes del joven.
"Esta es la tercera vez que me roban y me golpean. La primera ocurrió hace tres años: un hombre que simuló ser un paciente vino con otra persona, me golpearon, me ataron y después escaparon con dinero", recordó.
Y luego agregó que la segunda vez ocurrió ocho meses después: "Yo llegaba con un amigo a casa y nos sorprendieron en la puerta. Nos golpearon a los dos, entraron y después huyeron también con dinero", detalló.
Salvó su vida al trabar el percutor de la pistola de un delincuente
Un empleado de una empresa de vigilancia privada se resistió esta mañana al robo de su auto. Tres hombres armados lo golpearon e intentaron matarlo. Sufrió heridas en la mano y en la cabeza. Salvó su vida de milagro. Un jefe de seguridad de una empresa de vigilancia privada resultó herido esta mañana al ser golpeado por tres delincuentes que intentaron robarle el auto en Villa Lugano.
Cerca de las 8, en el cruce de las avenidas Cruz y Lacarra, tres hombres armados interceptaron al vigilador y lo amenazaron para robarle un Renault Clio.
Como el hombre se resistió al robo, los delincuentes le pegaron un culatazo en la cabeza e intentaron dispararle. Pero el vigilador puso su mano entre el gatillo y el percutor de la pistola, por lo que sufrió un corte entre dos dedos, aunque evitó que lo balearan.
Luego escapó en el auto por la avenida Cruz, rumbo a provincia, donde detuvo su marcha y fue auxiliado. El hombre estaba armado aunque no llegó a sacar la pistola que llevaba cuando fue asaltado en jurisdicción de la Seccional 36ª.
Tras ser asistido, fue trasladado al Hospital Piñero, donde los médicos debieron realizarle curaciones por un corte en el cuero cabelludo y otro en la mano.
Sigo dando ejemplos de este fenomeno de violencia generalizada que nos azota . Recuerden…. Caso Conzi, crimen de la Panamericana, y esta semana, el cliente de Villa Soldati que baleó al dueño de una rotisería porque su pedido se demoraba. Lo recuerdan ?
Bueno, acá les pegó otro ejemplito:
Clarín .com 19/10/05
15:00 | EN SAN MIGUEL
Asesinan a un hombre frente a su hermano tras un asalto
Un hombre armado se metió en su auto y los obligó a ir a una villa donde lo esperaban dos cómplices. Les quitaron el dinero y a uno lo ejecutaron. El vehículo apareció incendiado en Bella Vista.
Un hombre fue asesinado de un escopetazo frente a su hermano por tres delincuentes que lo asaltaron luego de interceptar su auto y llevarlo a una villa de San Miguel.
También fue golpeado el hermano, un militante del Movimiento de Trabajadores Desocupados Independientes (MTDI), quien poco antes había participado de una reunión política en Hurlingham. El ataque fue cometido con fines de robo y descartaron cualquier otra motivación.
Todo se inició ayer, poco antes de la medianoche, cuando Juan Carlos Basualdo, de 52 años, llegó en su Fiat Duna hasta el cruce de Castelar, donde buscó a su hermano, Miguel Basualdo, de 55.
Cuando ambos hombres se trasladaban rumbo a un lugar cercano, donde debían buscar a dos mujeres, fueron abordados por un delincuente armado que se les acercó cuando detuvieron la marcha en un semáforo, en el cruce de las calles El Zonda y Mitre, de San Miguel.
El delincuente subió al auto y, armado con un revólver, amenazó a los hermanos para que continuaran la marcha. Tras obligarlos a conducir unos 250 metros, en el cruce de Defensa y Mitre, el ladrón los hizo detenerse y bajar del auto. Allí el asaltante se encontró con dos cómplices que lo esperaban, uno de ellos armado con una escopeta. Según relató esta mañana Miguel Basualdo a Radio Mitre, los delincuentes lo despojaron a él y a su hermano del dinero y objetos personales que llevaban.
En esas circunstancias, el asaltante armado con la escopeta disparó contra su hermano Juan Carlos, que cayó herido de un impacto en el pecho. “Fue un fusilamiento”, dijo esta mañana Miguel Basualdo.
Los delincuentes, antes de huir en el auto de la víctima, atacaron a golpes con la culata de un arma a Miguel, quien sufrió algunas lesiones, aunque se encuentra fuera de peligro. La banda escapó en el Fiat Duna, que más tarde fue encontrado incendiado en un descampado ubicado en el cruce de Puerto de Palos y Corrientes de Bella Vista.
Juan Carlos Basualdo, que era zapatero, murió a raíz del ataque, en tanto su hermano radicó la denuncia y la Policía procuraba localizar a los agresores. El caso, caratulado como robo seguido de muerte, es investigado por la fiscal de la Unidad Funcional 2 de San Martín, Fabiana Ruiz.
No es raro que esto suceda , las cárceles del país están repletas y los presos en graves condiciones de hacinamiento. Además, se ha comprobado también, en más de una ocasión, que hay gente inocente encerradas en las cárceles.
15:30 | LA SITUACION FUE CONTROLADA
Trágico motín en la cárcel de Magdalena: hay 32 muertos
La cifra fue confirmada por el ministro de Justicia bonaerense, Eduardo di Rocco, quien señaló que son seis los heridos. La revuelta comenzó anoche, cuando 60 presos del pabellón de autodisciplina se enfrentaron entre sí. Quemaron los colchones y frazadas de las celdas y desataron un incendio. Los internos murieron por asfixia.
El ministro de Justicia bonaerense, Eduardo Di Rocco, confirmó esta tarde que son 32 los presos que murieron en el motín de la cárcel de Magdalena, ubicado a 120 kilómetros de la Capital Federal. La revuelta -que fue controlada esta mañana- comenzó a raíz de un enfrentamiento entre reclusos de un pabellón, quienes al quemar los colchones y frazadas de las celdas provocaron un incendio.
En una improvisada conferencia de prensa, el funcionario explicó que “son 32 los internos que murieron” por “asfixia” durante el motín. Y agregó que los heridos son seis, entre ellos el jefe interno de la cárcel, quien se encuentra internado en grave estado de salud.
El funcionario aclaró que la revuelta se inició a raíz de una “reyerta muy importante” registrada entre los reclusos de la unidad 16 de autodisciplina del penal, donde se alojan los presos de buena conducta. De este modo, desmintió que se hubiera originado -como se había informado en un primer momento- por un reclamo de los presos para que se extendiera el horario de visitas por el Día de la Madre.
En este sentido, aclaró que las muertes se produjeron por el incendio y no por la pelea. "La reyerta no causó muertos. Los 32 presos murieron por inhalar monóxido de carbono" producido por la quema de colchones y frazadas, dijo.
En medio de ese enfrentamiento –cuyas causas aún no fueron establecidas- los presos prendieron fuego los colchones y frazadas de las celdas. Fue entonces cuando los presos de la unidad 16 salieron del pabellón y la revuelta se generalizó.
El ministro de Justicia de la Provincia relató que "por intentar sofocar la pelea, los penitenciarios descuidaron otros sectores". Así fue como los presos incendiaron "parte de los patios, el taller y la cocina" y la situación se salió de control.
Los bomberos de Magdalena tardaron en apagar el incendio que –además del pabellón de autodisciplina- afectó los talleres y la cocina de la cárcel, ya que –según explicó el ministro bonaerense- “fueronatacados” por los presos.
Para finalizar el motín, según fuentes del Ministerio de Justicia bonaerense citadas por la agencia Télam, un grupo de internos negoció su rendición con el fiscal y el subsecretario de Políticas Penitenciarias, Carlos Rotundo, quien se habría comprometido a dar intervención a la Justicia para dar garantías a los presos que no participaron de la toma del penal.
Angustia y desesperación
La revuelta fue seguida por los familiares de los detenidos, quienes pasaron toda la noche en la puerta del penal. Reclamaban que los dejaran entrar y que se diera a conocer la lista de los fallecidos.
Pasadas las 11.30, y ya con la situación totalmente controlada, los familiares comenzaron a ingresar al penal para cumplir con el día de visitas. La polémica
El intendente de Magdalena, Fernando Carballo, negó esta mañana que haya habido un motín en el penal de esa ciudad y calificó la situación como un "hecho desafortunado".
"No hay ningún motín, hubo un hecho desafortunado y se está tratando de restablecer el orden", dijo Carballo en declaraciones a radio Del Plata.
El bombardeo de la Plaza de Mayo, también conocido como la Masacre de Plaza de Mayo, fue el bombardeo cometido el 16 de junio de 1955 en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Ese día un grupo de militares y civiles opuestos al gobierno del presidenteJuan Domingo Perón intentó asesinarlo y llevar adelante un #golpe de estado y, si bien fracasaron en su propósito, durante el mismo varios escuadrones de aviones pertenecientes a la Aviación Naval, bombardearon y ametrallaron la Plaza de Mayo y la #Casa Rosada, ubicada a su vera, el edificio de la Confederación General del Trabajo y el edificio que en aquella época servía como residencia presidencial, causando la muerte de 308 personas3 y más de 700 heridos siendo, irónicamente, el bautismo de fuego de la Aviación Naval (contra su propia gente).4 Perón se había retirado al Ministerio de Guerra ubicado a 200 metros de la Casa Rosada por lo cual no estaba en ella al comenzar los ataques aéreos y el intento de asalto por fuerzas de tierra. La violencia, de una magnitud nunca vista anteriormente en Argentina, con la cual se ejecutó el hecho y el desprecio por la vida de las personas hace que se lo vincule con el terrorismo de Estado|#terror aparecido años después en el país5 En febrero de 2008 el juez Claudio Bonadío, entendió que ese episodio no fue un genocidio, sino un intento de eliminación del entonces presidente, Juan Perón declarando que no fue un delito de «lesa humanidad» como solicitaba que se declare un planteo presentado|humanidad
La revuelta y represión estatal dejó entre 141 a 700 muertos (según la fuente que se tome) y centenares de heridos. Este suceso es también conocido en América Latina como el primer pogromo, matanza y robo a un grupo determinado de personas, ya que el grupo paramilitar fascista Liga Patriótica Argentina atacó a la comunidad judía local.Argentina. Desde diciembre de 1918 los obreros se encontraban en huelga. Los sucesos comenzaron en los Talleres Metalúrgicos Pedro Vasena, cuya fábrica se hallaba en Cochabamba y La Rioja de la Ciudad de Buenos Aires (donde actualemente se encuentra la Plaza Martín Fierro en el barrio de San Cristóbal). Los huelguistas, algunos de ellos afiliados a la FORA – Federación Obrera Regional Argentinadel Vº Congreso (de tendencia anarquista), reclamaban la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas, mejores condiciones de salubridad, la vigencia del descanso dominical, un aumento de salarios y la reincorporación de los delegados despedidos al iniciarse el conflicto. Vasena era una de las empresas más importantes de Argentina, con 2500 trabajadores, la mayoría de su paquete accionario era de origen inglés.
3 de enero.
Durante la madrugada se produjo un tiroteo en las inmediaciones de los depósitos de la empresa en Pompeya, en Pepirí y Santo Domingo, entre obreros que hicieron un piquete y agentes de la comisaría 34 y la guardia de Caballería que llegaron custodiando una chata de la fábrica. Al día siguiente hubo otro tiroteo que causó heridos graves.
7 de enero.
Se inició en el puerto una huelga de obreros marítimos y se cortó el tránsito en la Ciudad de Buenos Aires. Hubo enfrentamientos entre obreros y la policía y en todos los barrios los transeúntes eran palpados.
Unos carneros, rompehuelgas, nuevamente manejaban vehículos custodiados por la policía hacia los depósitos de Vasena, se encontraron con piquetes de obreros con sus familias que les tiraron algunas piedras y maderas, la policía disparó contra la multitud, mató a 4 trabajadores y dejó más de 30 heridos graves.
La Sociedad de Resistencia Metalúrgica lanzó entonces un paro general en todo el gremio, apoyada por los obreros marítimos que también estaban en huelga. La FORA, la del V Congreso y la del IX Congreso de tendencia sindicalista, llamaron a una Huelga General para el 9 de enero, día del sepelio de las víctimas.
El Departamento Nacional del Trabajo había hecho lugar a los reclamos obreros y dispuso satisfacer las demandas que fueron desoídas por la parte empresaria. La empresa intentaba seguir funcionando con obreros rompehuelgas provistos por la Asociación Nacional del Trabajo, organización pro patronal.
El presidente HipólitoYrigoyen relevó al jefe de policía, nombró a Elpidio Gonzalez en ese puesto y prohibió a la Liga Patriótica Argentina, grupo paramilitar fascista. Ni bien entró en funciones, Elpidio Gonzalez comenzó a negociar -por instrucción del presidente- con dirigentes de la FORA IX° Congreso, de tendencia sindicalista. Rápidamente llegó a un acuerdo con Sebastián Marotta, secretario general de la entidad gremial, por el cual se aceptaban todos reclamos obreros, se establecía un plazo de 24 horas para su aplicación por parte de Vasena y se liberaban a los obreros detenidos durante los incidentes. A cambio, los huelguistas deberían desalojar el establecimiento ocupado | secretario general
Sin embargo, la tendencia anarquista de la FORA logró imponer el rechazo al acuerdo en el plenario de la agrupación gremial y la continuidad de la huelga.
Elpidio decidió entonces ir personalmente a los talleres para negociar con los manifestantes, antes de que la situación se torne más violenta. Los huelguistas desconocieron su autoridad y los sectores más radicalizados intentaron agredirlo, volcaron e incendiaron el auto oficial en el que había llegado. Esto causó la muerte de un custodio.
Ante el estancamiento de las negociaciones, la patronal decidió intervenir mediante grupos de choques y rompehuelgas, a los cuales se sumaron organizaciones de ultraderecha como la Liga Patriótica Argentina que produjeron violentos incidentes en toda Buenos Aires contra trabajadores, inmigrantes, judíos y cualquiera que fuese visto como una «amenaza para la patria» por parte de estos grupos.
Con la Policía de la Capital totalmente desbordada, el Gobierno decidió la intervención del Ejército y puso al frente al General de División, Luis Dellepiane.
9 de enero.
Piquetes de huelguistas se armaron en las calle para garantizar el paro, consiguieron la adhesión casi unánime de los trabajadores. Al medio día cerraron los comercios y pararon también los trabajadores del tranvía y del subterráneo. La Capital Federal quedó prácticamente paralizada.
La planta de Vasena fue bloqueada por los huelguistas y se construyeron barricadas. En el interior de la empresa la patronal estaba a la expectativa con una guardia armada provista por la Asociación del Trabajo.
Delegados de la FORA(IX Congreso) negociaron sin llegar a un acuerdo con la patronal.
A las 15 hs partió el cortejo fúnebre desde el barrio de Pompeya, donde estaban los depósitos. Decenas de miles de personas lo acompañaron, familias enteras con mujeres y niños. Se produjo un multitudinario sepelio para los obreros fallecidos. Más allá de un tumulto que se generó en la intersección de la Avenida Corrientes con Yatay, cuando algunos manifestantes cantaron consignas al pasar por una iglesia y fueron repelidos desde la misma, la caravana logró llegar al Cementerio de la Chacarita sin mayores complicaciones.
A las 17 hs, sin embargo, cuando estaba por comenzar a hablar el tercer orador, miembros del Ejército, de la Liga Patriótica Argentina y algunos Bomberos comenzaron a disparar contra los manifestantes. Esta acción fue impulsada principalmente por sectores nacionalistas tanto militares como civiles. Se baleó impunemente a la multitud. La Vanguardia, un periódico obrero, habló de alrededor de 50 muertos.
Los obreros que bloqueaban la fábrica, enterados de lo pasado, abrieron fuego contra la misma. Alrededor de las 19 hs. intervino el Ejercito y los desalojó.
La ira de la masa trabajadora había estallado, se produjeron decenas de tiroteos en distintos barrios de la Capital, una guerrilla urbana en los barrios obreros, sobre todo en Barracas y La Boca, pequeños grupos de francotiradores disparaban sobre los patrulleros que no sabían desde dónde les caían las balas.
La FORA(IX Congreso) y el Gobierno negociaron; éste se comprometió a lograr que la empresa acepte las reivindicaciones, un aumento del 40% y la reducción de la jornada laboral, y a liberar a todos los detenidos.
10 de enero.
La Capital estaba totalmente paralizada. El paro ferroviario y marítimo había aislado por tierra y por mar a la Ciudad del resto del país.
En Santa Fe estaban en huelga Ferroviarios, municipales, portuarios y trabajadores de las máquinas trilladoras.
En Buenos Aires portuarios, ferroviarios, albañiles y trabajadores de obras sanitarias paraban en Mar del Plata; en Bahía Blanca ferroviarios y panaderos; en la zona norte de la provincia los trabajadores de las máquinas trilladoras.
Yrigoyen movilizó 30 mil hombres del ejército, 2 mil de la Marina y las tropas policiales. Dellepiane amenazó con «emplazar la artillería en la plaza del Congreso y atronar con los cañones toda la ciudad». Mientras tanto, un destacamento del ejército instalado frente a la fábrica, y comandado por el teniente Juan Domingo Perón, abrió fuego contra los obreros.
Continuaron los actos de guerra civil. Grupos armados de obreros enfrentaban a los fascistas de Liga Patriótica.
Yrigoyen citó a Pedro Vasena a su despacho y le exigió la aceptación total e inconcidional de lo que acordó con la FORA. Vesena no tuvo otra alternativa que ceder.
La FORA(IX Congreso) resolvió levantar la huelga para el día 11 de enero. El planteo fue apoyado por el PS y el PS Internacionalista (después comunistas).
Los obreros movilizados no acataron. La FORA anarquista (V Congreso) también rechazó el acuerdo y pidió la liberación de Simón Radowitzky, un anarquista que purgaba prisión perpetua en Ushuaia por haber matado al jefe de policía Ramón Falcón, 11 años atrás.
11 de enero.
Sólo volvieron a sus trabajos los obreros de los frigoríficos. En las provincias todavía proseguía la huelga. La FORA anarquista (V Congreso) llamó a proseguirla.
Comenzó la detención de dirigentes sindicales, militantes anarquistas y socialistas. Los detenidos llegaron a 5 mil.
La Liga Patriótica se lanzó a efectuar pogromos en los barrios judíos.
13 de enero.
La mayoría de los obreros ya trabajaban.
14 de enero.
Dellepiane se reunió por separado con las dos FORA en donde ambas pidieron «la supresión de la ostentación de fuerza por las autoridades» y el «respeto del derecho de reunión». Es decir, que el Gobierno garantice la normalización de la situación. El planteo es aceptado y ambas centrales finalmente levantan la huelga.
15 de enero.
Yrigoyen ordenó la puesta en libertad de todos los detenidos.
Algunos datos sobre las direcciones política y sindicales.
El movimiento obrero, las masas movilizadas.
Al momento de producirse la huelga, el movimiento obrero había llegado al pico más alto de sus movilizaciones, se encontraba en pleno ascenso. Con el fin de la guerra en 1918 se había desatado en Argentina una crisis coyuntural económica, los obreros venían luchando contra la intransigencia de la patronal que se había enriquecido a la sombra de la guerra.
Las masas fueron ganando confianza en sus fuerzas, lograron hacer retroceder a la burguesía. Cuando se generó el conflicto en Vasena en 1919, amplios sectores se encontraban en lucha ó al borde de ella. No es casual que no bien estallara la huelga éstos se plieguen en solidaridad. Incluso, luego de la levantada la medida, ésta prosiguió de hecho en las calles a pesar de los dirigentes.
La Semana Trágica, no devino en una insurreción generalizada porque sólo alcanzó a la clase obrera.
En 1919 hubo 367 huelgas.
FORA – Federación Obrera Regional Argentina (IXCongreso – Sindicalista).
Se propuso desde un primer momento limitar los objetivos de la huelga general, dentro del marco reivindicativo que permitiese la negociación con el Gobierno y la patronal. En su seno había otras posiciones, como las de los ferroviarios que quisieron sumar otras reivindicaciones para obtener un triunfo solidario y en conjunto.
La sucesos rebasaron esta dirección, y pese a obtener las reivindicaciones de los metalúrgicos el resto de la clase, del movimiento, prosiguió la lucha. Las masas comprendieron que habían arrinconado al Gobierno y a la Patronal y que podían obtener mucho más que lo logrado en un gremio aislado.
Manejaban la huelga general con cautela, ponían el acento en las reivindicaciones inmediatas, se desarrollaron en las provincias.
El Socialismo.
Estuvo en contra de las características que se le habían dado a la huelga. Coincidía con la FORA – Federación Obrera Regional Argentina (IXCongreso – Sindicalista). Sólo quería obtener los puntos de los metalúrgicos.
FORA – Federación Obrera Regional Argentina (V Congreso – Anarquista).
Se encontraron dirigiendo las acciones de enero de 1919 pero con su propia metodología individualista. El accionar de grupos aislados hizo más fácil la represión de la policía.
Coincidían con las aspiraciones de los trabajadores movilizados que le dieron el carácter de huelga general amplia, enfrentados también con el Gobierno y su represión, pero no les dieron un programa definido ni una organización adecuada.
La táctica anarquista se centró en 5 aspectos:
La Violencia
Ejercicio de la violencia por grupos aislados de las masas (las mismas no estarían en condiciones de accionar como un todo).
Negación a todo objetivo intermedio, transitorio. Por ejemplo, 8 horas, aumento de salarios…etc. (esto sería rebajar al movimiento). Liberación de Simón Radowitzky. Huelga Revolucionaria.
Oposición a toda política de negociación con el Gobierno
Diferenciación de las corrientes reformistas. No acordar sobre la huelga con sindicalistas y socialistas.
Llamaron a huelgas sin términos que hicieron que los obreros se cansen y vuelvan atrabajar desilusionados sin haber logrado conquista alguna.
Presidencia de Hipólito Yrigoyen.
Obraba de árbitro. Apenas apareció la insurreción obrera violenta, apeló a la represión.
Política de dos caras. Más tarde directamente fusiló obreros en la Patagonia.
Durante las presidencia de Hipólito Yrigoyen se conquistaron varias leyes a favor de la clase obrera, como la ley de organización gremial, la ley de contrato colectivo de trabajo, la adhesión de la República Argentina a las Convenciones Internacionales del Trabajo, la jornada de trabajo de 8 horas, el descanso dominical, el seguro por accidentes de trabajo, el salario mínimo, la ley de jubilación, entre otras.
Se reconoció al Gobierno Provisional Ruso y se mantuvo a los funcionarios diplomáticos luego del triunfo bolchevique.
Bibliografía:
– Historia del Movimiento Obrero Argentino. Héctor A. Palacios . Tomo I Ed. Gráficas Mundo Color.1992.
– La Fotografía en la Historia Argentina. Clarín – Proyectos Especiales. Tomo II. Arte Gráfico Editorial Argentino. 2005
– Peña, Milciades (1973). Masas, Caudillos y Elites. Buenos Aires: Ediciones Fichas.