La fuerte suba del oro capta el interés de los argentinos

La Nación
 
Cotización récord: los especialistas recomiendan invertir

 
Los operadores señalan que hay una "explosiva demanda" de monedas, lingotes y joyas
 
 
Movido por la persistente alza en su cotización, el oro volvió a convertirse en un objeto de adoración para los inversores argentinos, hasta el punto de haber desatado en el país lo que los conocedores del mercado no dudan en calificar de verdadera fiebre.

Aluden así a una explosiva demanda de barras y monedas del metal precioso (además de otros productos financieros que reproducen su evolución) que, en el caso del oro "físico", dejó sin stock -o con una acotada capacidad de reposición- a los principales operadores de la plaza local.

El auge de la venta fue incrementándose desde comienzos de este año. Pero literalmente "estalló" en las últimas semanas, cuando el ajuste alcista del precio en los mercados internacionales se aceleró y comenzó a ocupar repetidas veces los títulos de los diarios, lo que ayudó a "popularizar" esta variante de inversión, según define Carlos Lizer, jefe de mesa de la firma bursátil y de cambios Puente Hnos.

El operador destaca el creciente interés que muestran incluso aquellos inversores que jamás habían apostado sus fichas en ese metal.

Al oro le había llevado casi dos años revalorizarse unos 100 dólares por onza, desde los 400 dólares a que se operaba a inicios de 2004 hasta los 500 que alcanzó en noviembre de 2005.

Pero, de allí en más, subió cada vez con mayor velocidad: ganar otros 100 dólares le tomó poco mes de cinco meses, y anotarse otros 100, para vulnerar la barrera de los 700 dólares por onza, apenas un mes.

El viernes el precio de la onza (31,105 gramos) alcanzó un máximo nominal de 726 dólares en transacciones europeas, impulsado, entre otras cosas, por un informe de la casa Macquarie Research, que vaticinó que la suba del metal continuará y hasta podría superar el máximo histórico de US$ 873 por onza, conseguido en 1980.

Pero en Nueva York perdió ese día 1,4 por ciento, para quedar a US$ 716,60 la onza contra un valor de US$ 720,90 de apenas 24 horas antes.

En promedio, su cotización subió entre el 37 y el 41 por ciento este año, según la plaza que se considere, y entre el 60 y el 68 por ciento desde comienzos de 2005. Semejante rendimiento despertó la codicia de los inversores, "que están vendiendo dólares o euros para comprar monedas o lingotes, algo que no veía hace muchos años", comentó a LA NACION Alfredo Piano, presidente del banco homónimo.

La reactivación de la demanda hizo que esta entidad, que se abastece mediante la importación de oro y que lo traía de manera esporádica ("la última compra previa al boom la hicimos hace unos ocho meses", apuntó Piano) actualmente esté ingresando embarques de manera semanal.

No es un caso aislado. Juan Vassallo, jefe del equipo pignoraticio del Banco Ciudad, admite, respecto de la última semana: "Todos los puntos de venta del banco agotaron su stock. Nos están pidiendo reponerlo pero no damos abasto", en referencia a la sucursal especializada en este tipo de operaciones de Esmeralda 660, Capital Federal, y a las que también realizan transacciones con oro como las dos de Barrio Norte (cerca de Santa Fe y Pueyrredón, y la de Las Heras y Ocampo), la de Flores, Núñez, el microcentro (frente a la Bolsa porteña), Morón y La Plata.

La entidad opera de manera diferente: sólo pone en venta el oro que compra a sus clientes o al público en general (barras, joyas, etc.) o el que le queda por operaciones donde este tipo de piezas fueron dejadas como garantía de un préstamo (denominado pignoraticio, correspondiente a la tradicional operación de empeño) que el deudor no pudo, no quiso o no supo cumplir, lo que convierte al banco en nuevo dueño de ese bien. Eso le da una acotada capacidad de respuesta ante el boom de la demanda porque, pese al formidable aumento que registró el metal, "aún no aparecen muchos vendedores, aunque cada vez viene más gente a preguntar". "La gente está muy abocada a comprar monedas de oro o lingotes pequeños", dice Lizer, de la financiera Puente Hnos. "Diría que la venta creció 30 por ciento promedio, más en cantidad de operaciones que en volumen, lo que habla de una demanda que se generalizó", detalló.

Quien tuvo el timing suficiente como para saber cuándo comprar obtuvo envidiables dividendos. "Comparar los precios de septiembre y los de hoy causa escozor. Nosotros vendíamos el mexicano de oro [una de las monedas más negociadas y que pesa 37,5 gramos] a 550 dólares por pieza y hoy la misma moneda está a 900 dólares; el krugerand sudafricano, que se opera cada vez más porque pesa igual que una onza, pasó de 450 a 740 dólares; la colección de argentinos de oro, que son 10 monedas de 7,20 gramos que se venden juntas, subió de 1100 a 1800 dólares, y el kilo en lingote, de 14.500 a 24.500 dólares, siempre hablando en promedio", comentó Lizer.

Sin embargo, como se trata de un commoditie (materia prima) con su cotización internacionalizada, la ley de oferta y demanda que suele incrementar el costo de un bien cuando pasa a ser un producto buscado y que escasea, quedará en este caso relativizada, ya que los consultados por LA NACION coinciden en que la menor disponibilidad no dará un impulso extra a su cotización doméstica.

Activos financieros

Pero lo que más creció es la demanda de activos financieros cuya cotización sigue la evolución del oro, como el índice GLD, que se opera en Wall Street y replica las variaciones de la onza, a tal punto que se negocia por décimas partes, a razón de 71,07 dólares cada una (precio del viernes), es decir, un 10 por ciento del valor de la onza ese día.

"Nuestra clientela operando con este índice creció 30 por ciento en lo que va del año", comentó Mariano Arrieta, el especialista para este tipo de operaciones de Puente Hnos., y apuntó además que los que acuden a él son inversores un poco más profesionalizados, "a quienes no les interesa el oro físico y tener que ponerse a pensar dónde guardarlo, sino hacer negocios".

Por Javier Blanco
De la Redacción de LA NACION

Venden bienes del Hogar Obrero para pagarles a los acreedores

La Nación
 
Declaraciones del vicepresidente de la cooperativa

La operación se hará en julio o agosto; habría 40.000 tenedores de bonos Tip-Hogar
 

  • Los fondos de los ahorristas perjudicados se depositarían en cuentas bancarias
  • La entidad se había concursado en 1991, quebró en 1995 y busca reanudar algunas actividades

 

 
Para julio o agosto próximos está previsto que salgan a la venta varios bienes inmuebles de El Hogar Obrero, operación que permitirá terminar con el acuerdo concursal de la centenaria cooperativa. El objetivo es que el Banco Ciudad pueda pagar, antes de que finalice el año, la deuda con los tenedores de los bonos Tip-Hogar, que serían unas 40.000 personas. Los Tip-Hogar habían sido entregados por la cooperativa en 1992, un año después de la confiscación de los ahorros de los depositantes.

La información sobre los pasos que se darán en los próximos meses fue proporcionada a LA NACION por Rubén Zeida, vicepresidente del Consejo de Administración de la entidad que comenzó el largo calvario de su crisis a fines de 1990 (ver aparte).

"Por primera vez estamos en el camino de salida", expresó Zeida.

En cuanto a la modalidad con que los ahorristas y proveedores que tienen Tip-Hogar podrán recuperar su dinero -después de más de 15 años-, el directivo señaló que se espera poder evitar "el bochorno" de lo ocurrido en febrero de 2004, cuando las personas, muchas de ellas de edad avanzada, debieron hacer largas colas para acceder a un monto equivalente al 14,81% de sus acreencias.

El objetivo es que, esta vez, se abran cuentas bancarias a nombre de los beneficiarios para depositar allí los fondos. "Esperamos que la gente no tenga que desplazarse", se esperanzó Zeida. Según el directivo, el Consejo de Administración no tiene datos exactos sobre la cantidad de deuda que, después de aquel pago parcial de 2004 está pendiente. Pero, según se estima, se trata de unos $ 100 millones, mientras que habría otros $ 60 millones en obligaciones con ex trabajadores, con el Fisco y con ex proveedores.

En rigor, es el Banco Ciudad la entidad que lleva adelante el proceso de venta de inmuebles y el pago posterior a los acreedores.

Actualmente, El Hogar Obrero está saldando su deuda con el Banco Nación. "Ya pagamos 30 millones de dólares y restan 16 millones", relató Zeida, tras recordar que la cooperativa había recibido el préstamo en 1990 "por 7,5 millones de dólares".

Además, el directivo especificó que la cooperativa tuvo más de 5000 juicios laborales de sus ex empleados (eran 14.500 en total).

Un dato que Zeida destacó especialmente es la renuncia del juez en lo comercial Eugenio Bavastro, que fue aceptada por el Poder Ejecutivo a partir del 1° de este mes. Según los directivos de la cooperativa, el magistrado había puesto palos en la rueda en el proceso del concurso de acreedores y había enviado a la entidad a la quiebra "por un subterfugio".

En junio de 2004, Bavastro había prorrogado una disposición de la jueza Julia Villanueva que ordenaba la intervención judicial de la cooperativa. La restitución a las antiguas autoridades se concretó en mayo de 2005, por decisión del Juzgado Comercial N° 18, a cargo de Germán Páez Castañeda.

Entre las propiedades que saldrán a la venta hay inmuebles ubicados en la Capital Federal (departamentos y locales comerciales), y bienes en varias localidades bonaerenses y en las provincias de Jujuy, La Pampa, Río Negro, Santa Fe y Tucumán. En el caso de La Pampa y Río Negro, además de locales comerciales, hay plantas de empaque de frutas.

El regreso

Según Zeida, existen planes para reflotar la actividad de la cooperativa, en función de los bienes que logre retener y "de cómo hacemos para recuperar la confianza de la sociedad".

Entre los proyectos, según apuntó el directivo en su diálogo con LA NACION, está el de reactivar una planta de elaboración de fideos secos en la ciudad de Lanús, que tuvo una capacidad de producción de un millón de kilos por mes.

Además, se proyecta la construcción de un complejo de 132 viviendas, en un terreno que es propiedad de El Hogar Obrero, ubicado en Paso del Rey.

Según una nota de Zeida publicada en el sitio web Mundo Cooperativo, la entidad está en campaña de búsqueda de asociados. La cuota de capital vale 10 pesos.

Por Silvia Stang
De la Redacción de LA NACION

 
 
 

 

Una entidad pionera de la actividad cooperativa en el país

Fue fundada en 1905 por Juan B. Justo
 
La cooperativa El Hogar Obrero fue fundada por los socialistas Nicolás Repetto y Juan B. Justo el 30 de julio de 1905. Tenía 19 asociados y, en ese momento, la entidad recibió la matrícula número 1 en el registro oficial de cooperativas de la Argentina.

A lo largo de toda su historia la entidad desarrolló varios e importantes emprendimientos de índole comercial e inmobiliaria.

La emblemática cadena de supermercados Supercoop llegó a contar con más de 300 sucursales y fue precursora en algunas modalidades de venta, como la de tener productos con su marca.

La entidad cooperativa llegó a 2 millones de asociados y sus locales fueron el lugar de trabajo para 14.500 personas.

Además de otorgar créditos para la vivienda y el consumo, El Hogar Obrero tuvo participación en el sector de la industria alimentaria y en la fabricación de máquinas electrónicas para puntos de venta.

En los años 1989 y 1990 ocupó el 6° lugar en el ranking de empresas nacionales del sector comercio y servicios, detrás de cinco compañías encargadas de la provisión de servicios públicos. En ese momento, según recordó a LA NACION Rubén Zeida, vicepresidente de la entidad, se contaba con un patrimonio de 650 millones de dólares.

El largo proceso de crisis de la institución comenzó a fines de 1990, cuando el entonces ministro de Economía Erman González instrumentó el llamado plan Bonex, por la denominación de los títulos públicos que recibieron los ahorristas por sus plazos fijos. Después de esa medida de confiscación estatal de fondos, El Hogar Obrero pagó dinero en efectivo a sus depositantes, y después, "por necesidades de caja, se vendieron los Bonex al 27%", según relató ayer el directivo.

La hiperinflación de esos años ya había causado también graves efectos en momentos en que se habían encarado grandes proyectos.

Con toda la mochila de problemas, en marzo de 1991 la cooperativa se presentó en concurso de acreedores al argumentar la existencia de una situación de "iliquidez transitoria con solvencia patrimonial", tal como consigna la página web actual de la entidad.

En 1992, la cooperativa entregó a quienes tenían depósitos sin recuperar los llamados Títulos Patrimoniales El Hogar Obrero (Tip-Hogar), en representación de las acreencias por el dinero que habían confiado a la ya casi centenaria institución, fundada con premisas de solidaridad y cooperación.

En la historia del proceso que a partir de allí siguió la causa hubo un período, entre diciembre de 2003 y mayo de 2005, en el que la cooperativa estuvo intervenida judicialmente.

Fue hace un año cuando las autoridades originarias -el consejo de administración hoy es presidido por Daniel Martínez- pudieron ingresar nuevamente en la sede social y retomar sus actividades.

Ahora, junto a las proyecciones de un pago a los acreedores que se haría efectivo antes de que terminara 2006, los directivos hacen planes para ganar nuevos asociados y, a la vez, reactivar fábricas y encarar proyectos de construcción de viviendas.

John Maynard Keynes: la revolución económica

La Nación

Teoría económica. Este año se cumplen 60 de su muerte y 70 de la aparición de la Teoría General, su más influyente y difundido libro que aún genera intensos debates políticos.

Este año se cumplen 70 años de la publicación de «La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero» (LTG), el más famoso y peor redactado de los libros escritos por el economista inglés John Maynard Keynes, de quien también en 2006 se cumplen 60 años de su fallecimiento. Ambos acontecimientos constituyen un fantástico pretexto para analizar algunas cuestiones relevantes en la Argentina 2006, a saber: ¿qué quiere decir «ser» keynesiano o antikeynesiano? ¿Cuán relevante, aquí y ahora, es el mensaje básico que surge de LTG?

Maynard tuvo una vida personal atípica y desarrolló una labor multifacética. Nació en Cambridge. Siendo el mayor de tres hijos, fue el preferido. Su papá fue alumno, profesor y funcionario en la Universidad de Cambridge (Marshall lo propuso para que enseñara en Oxford, pero con tal de quedarse en Cambridge enseñó… lógica).

Estudió en Eton y en el King´s College de Cambridge. Perteneció a Los Apóstoles (Sociedad de Tertulias de Cambridge) y también al grupo Bloomsbury (por el barrio de Londres donde funcionó), del que también formaban parte Lytton Strachey (inmortalizado en Carrington, la hermosa película protagonizada por Jonathan Pryce y Emma Thompson), su primo Duncan Grant, y las hermanas Vanesa y Virginia Stephen (luego de casadas, Bell y Woolf, respectivamente). Maynard, naturalmente, los asesoraba financieramente.

La relación entre Strachey y Keynes se tensó cuando éste se enamoró de Grant. En 1925, Maynard se casó con la bailarina rusa Lydia Lopocova (¿para ella construyó el Cambridge Arts Theatre, donde llegó a vender entradas cuando faltaba el boletero?).

En 1931 comenzaron a manifestarse problemas con su salud. El 16 de mayo de 1937 sufrió una trombosis coronaria, de la cual nunca se repuso totalmente. Desde entonces vivió en «tiempo de descuento», lo cual de ninguna manera quiere decir inactivo. Lydia se convirtió en su enfermera. Sus padres asistieron a su entierro.

Fue un especulador muy exitoso. Dejó una herencia de 480.000 libras de entonces, equivalentes a US$ 19 millones de fines del siglo XX.

Era totalmente consciente de su superioridad con respecto a la enorme mayoría de los mortales. Podía ser increíblemente rudo, particularmente con aquellos que consideraba holgazanes, incompetentes u obtusos. Pretendía deducir el carácter de una persona mirándole las manos y las uñas. Estando con Lydia frente a una chimenea, Maynard le preguntó en qué pensaba. «En nada», dijo ella. «Ojalá yo pudiera», respondió él.

Roy Forbes Harrod escribió la primera biografía, y Robert Skidelsky, en tres volúmenes, muy probablemente la última.

Nunca se graduó en economía, pero desde octubre de 1911 editó el Economic Journal, ocupación que debe haber desempeñado un papel importante en su formación económica. Leía poco material escrito en otros idiomas; tampoco leía mucho de lo que no se escribía en Cambridge.

Además, en 1909 fundó lo que se conocía como el «club de Keynes». Todos los que hablaban en cada reunión lo hacían? antes que él. Alrededor suyo también se organizó el «circo» de Cambridge, integrado por Kahn, Meade, Austin y Joan Robinson y Sraffa. Continuó siendo tesorero del King´s College hasta su muerte.

Comenzó su carrera en la India Office, aunque nunca visitó dicho país. En enero de 1915 ingresó a la Tesorería. Formó parte de la delegación inglesa de la conferencia de Versalles, Francia, donde se firmó el tratado homónimo. En «Consecuencias económicas de la paz», publicado en 1919, mostró la inviabilidad de los montos que se obligaba pagar a Alemania.

Para decidir si Inglaterra debía retornar al patrón oro, a la paridad de preguerra, el 17 de marzo de 1925 el ministro de finanzas Winston Churchill (sic) organizó una cena en la que Keynes se trenzó con Otto Niemeyer. Ganó este último: tres días después, Inglaterra retornó al patrón oro. Entonces, Maynard escribió «Las consecuencias económicas del señor Churchill».

A pesar de sus problemas de salud, durante la Segunda Guerra Mundial volvió a trabajar en la Tesorería. Cruzó el Atlántico seis veces. Solía decir, irónicamente, que aprovechaba la calma de la guerra para reflexionar sobre la turbulencia que vendría con la paz. Negoció el acuerdo de préstamos y arriendos con Estados Unidos, que Inglaterra firmó en 1942, y encabezó la delegación de su país a la conferencia de Bretton Woods, que en 1944 creó el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Donde se enfrentó con Harry Dexter White, el delegado de Estados Unidos… En febrero de 1946 fue nombrado director por Inglaterra, en el FMI y en el BM.

Sus «Obras completas» fueron publicadas en treinta volúmenes. Era un excelente escritor, y le prestaba atención al estilo (afirmaba que el Convenio Constitutivo del FMI había sido escrito en cheroqui, el inglés de los indios norteamericanos). Pero con LTG no se lució, porque fue redactada a las apuradas, y debido al referido problema de salud, no tuvo oportunidad de revisarla, lo cual hubiera ahorrado mucha saliva y tinta; porque no estaríamos hablando de lo que dijo Keynes, de lo que quiso decir Keynes, de lo que en realidad tenía en la mente Keynes, etc. (me gusta la interpretación de Shackle, según la cual el mensaje básico de Keynes es que vivimos en un mundo muy, pero muy incierto).

En pocas palabras, y simplificando al máximo, frente a la crisis de la década de 1930 -que no fue ni la primera ni la última del régimen capitalista, pero sí la más profunda, prolongada y generalizada-, en LTG afirmó: «Yo sé lo que está pasando, y también sé lo que hay que hacer». Dicho por un conocidísimo y prestigioso economista inglés, en ese momento, no extraña que el libro haya generado gran impacto desde que salió a la calle.

Según Keynes, lo que pasaba es que, principalmente por una cuestión de expectativas, la gente gastaba poco, y quedaban ociosas parte de la capacidad productiva y la fuerza laboral existentes. Y como en circunstancias tan extraordinarias el problema no se iba a solucionar de manera automática, hasta que la gente volviera a gastar Keynes propuso que lo hiciera el Estado. Caricaturizando, propuso dividir a los desocupados en dos mitades, encargándole a una mitad que hiciera pozos durante el día, y a la otra que los tapara durante la noche.

Amores y odios

De los «puros», a Keynes no lo quiere nadie; ni los marxistas, porque efectivamente encontró cómo salvar al sistema capitalista sin que la intervención estatal llegara al ciento por ciento; ni los libertarios, porque salvó al sistema capitalista al precio de legitimar la intervención estatal. En términos de la política económica, en el Primer Mundo el keynesianismo fue aplicado entre la Segunda Guerra Mundial y fines de la década de 1960, porque nunca fue pensado para enfrentar la estanflación. En términos de la teoría económica, se pasó de un completo dominio inicial a un menosprecio exagerado. LTG sigue dando que hablar.

¿Cuán «general» es LTG? Pregunta importantísima, cuando se trata de trasplantar las propuestas keynesianas a otros países o épocas. Al respecto hay que destacar que el planteo original fue hecho en forma algo burda, y que todo su análisis asume implícitamente que la población tiene expectativas estacionarias, que el Estado es una institución creíble, que los funcionarios que lo integran no son parte del problema y que la economía es cerrada.

El trasplante a la Argentina de 2006 no es fácil. Nuestra desocupación de mano de obra no deriva de una cuestión cíclica; la población tiene expectativas muy sensibilizadas; el Estado como institución y los funcionarios en particular son mucho más vistos como parte del problema y no como parte de la solución y la economía es abierta. Para «ser keynesiano», en la Argentina de 2006 no basta con creer que los problemas son básicamente de demanda.

Por Juan Carlos de Pablo
De la Redacción de LA NACION

El autor es titular de Depabloconsult, profesor en las universidades de San Andrés y del Cema

Cronología

1883, 5 de junio
Cumpleaños

Nace en Cambridge del matrimonio consumado por John Neville Keynes, profesor de Economía y Florence Ada Brown, reformista social. Disfrutó de una educación privilegiada en Eton. Ingresó luego en King’s College de Cambridge para estudiar matemáticas pero su interés en política lo acercó a la economía y a las clases de Arthur Cecil Pigou y Alfred Marshall.

1906
Carrera

Ingresa como funcionario de la India Office ese año. Permanece dos años en Asia hasta que en 1908 entra como profesor de Economía en Cambridge, puesto que mantiene hasta 1915.

1916
Tesoro

Ingresa en el Tesoro británico donde ocupa cargos importantes. Representa a este organismo en la Conferencia de Paz de París, puesto que deja en 1919 por estar en contra del régimen de reparaciones que se estaba imponiendo a Alemania. Ese mismo año publica Consecuencias económicas de la paz.

1923
Críticas

Atacó las políticas inflacionarias de los años 20 con Un tratado sobre la reforma monetaria y en 1930 publicó el Tratado sobre el dinero.

1925
Familia

Contrae matrimonio con la afamada bailarina rusa Lydia Lopokova.

1936
Obra central

Publica la “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero”, que desafía el paradigma económico de su época.

1944
Líder

Encabeza la delegación británica en la Conferencia de Bretton Woods de la que surgirán el Banco Mundial y el FMI.

1946, 21 de abril
Despedida

Muere en Sussex. En 1981 fallece su esposa.

Salimos de una deuda y nos metemos en otra.

Clarín
EL ORGANISMO APORTA US$ 700 MILLONES Y EL PAIS, OTROS 300 MILLONES

Crédito del BID para financiar cambios en los planes sociales. Es para transferir los beneficiarios menos calificados del plan Jefes al plan Familias.

Por Ismael Bermudez. ibermudez@clarin.com

El Gobierno obtuvo un suculento crédito del BID para financiar la transferencia de algunos beneficiarios del plan Jefes y Jefas de Hogar al programa familias, que absorbe a aquellas personas menos entrenadas y con enormes dificultades para conseguir trabajo. El contrato con el BID es por 700 millones de dólares y la Argentina aporta 300 millones de dólares, totalizando así 1.000 millones de dólares. Así figura en el decreto nø 32/2006 que difundió esta semana el Boletín Oficial.

Ese Programa Familias, a cargo del Ministerio de Desarrollo Social, apunta a transferir del Plan Jefes y Jefas de Hogar a las familias con dos o más hijos menores de 19 años o con hijos discapacitados de cualquier edad.

Así, el objetivo del Plan Familias es ir desactivando el Plan Jefes (se puso en marcha en mayo de 2002 y fue prorrogado hasta diciembre de 2006), transfiriendo a los actuales beneficiarios que no serían empleables por baja calificación, mientras se espera que el resto vaya encontrando ocupación. Este es el cuadro de situación:

  • A octubre de 2005, el Plan Jefes tenía 1.472.187 beneficiarios.
  • Se calcula que ya unas 15.000 personas de Posadas, Santa Fe, Ituzaingo, lugares que se tomaron como prueba piloto, fueron pasadas del Plan Jefes al Plan Familias.
  • La característica del Plan Familias es que el subsidio —que oscila entre 150 y 200 pesos según la cantidad de hijos— lo cobra la mujer. Así con 3 hijos, la ayuda es de 150 pesos, Con 4 hijos de 175 pesos. Y con 5 o más hijos, 200 pesos mensuales.
  • A diferencia del Plan Jefes, en el Plan Familias no hay contraprestación laboral pero cuatrimestralmente la familia debe mostrar que cumple con el programa de vacunación de los hijos y que los chicos son alumnos regulares.
  • Se estima que una vez completada la transferencia de beneficiarios de un plan al otro, el Gobierno podría dar por concluido el Plan Jefes entendiendo que los que no consiguieron trabajo no buscaron lo suficiente para obtener un empleo. Esta es una de las causas por la que la inscripción al Plan Jefes está cerrada y el Gobierno no quiere aumentar el actual subsidio de 150 pesos mensuales y en 2005 no otorgó un «aguinaldo», como se hizo en 2004 y 2003.El préstamo que otorgó el BID tiene una tasa de interés variable. Y el capital se devuelve en cuotas semestrales entre el 15 de mayo de 2009 y el 15 de noviembre de 2030. El interés se pagará semestralmente a partir del 15 de mayo de 2006.

    Para ejecutar el Programa, el Gobierno se compromete a contratar consultoras y auditorías y a financiar hasta 3.280 talleres anuales para «el desarrollo de destrezas para la vida» y 7.500 cursos por año.

    También para que tengan contacto directo con las familias beneficiarias, el contrato dice que «se contratarán facilitadores en todas las localidades del Programa», previéndose el pago de las remuneraciones de hasta un máximo de 1.520 facilitadores.

    De los 1.000 millones de dólares, el Programa prevé que en subsidios el desembolso sería de 853 millones y el resto se destinará a costear los gastos de difusión, capacitación, facilitadoras, consultoras y auditorías.

    En el caso de plantearse alguna controversia con relación al contrato, el convenio dice que las partes se someten a un Tribunal de Arbitraje compuesto por un representante del BID, otro del Gobierno argentino y un tercero, por acuerdo entre las partes. De lo contrario, el tercer árbitro será designado por el Presidente de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Salimos de una deuda y nos metemos en otra

Clarín

EL ORGANISMO APORTA US$ 700 MILLONES Y EL PAIS, OTROS 300 MILLONES. Crédito del BID para financiar cambios en los planes sociales. Es para transferir los beneficiarios menos calificados del plan Jefes al plan Familias.

Por Ismael Bermudez|ibermudez@clarin.com|El Gobierno obtuvo un suculento crédito del BID para financiar la transferencia de algunos beneficiarios del plan Jefes y Jefas de Hogar al programa familias, que absorbe a aquellas personas menos entrenadas y con enormes dificultades para conseguir trabajo. El contrato con el BID es por 700 millones de dólares y la Argentina aporta 300 millones de dólares, totalizando así 1.000 millones de dólares. Así figura en el decreto nø 32/2006 que difundió esta semana el Boletín Oficial.

Ese Programa Familias, a cargo del Ministerio de Desarrollo Social, apunta a transferir del Plan Jefes y Jefas de Hogar a las familias con dos o más hijos menores de 19 años o con hijos discapacitados de cualquier edad.

Así, el objetivo del Plan Familias es ir desactivando el Plan Jefes (se puso en marcha en mayo de 2002 y fue prorrogado hasta diciembre de 2006), transfiriendo a los actuales beneficiarios que no serían empleables por baja calificación, mientras se espera que el resto vaya encontrando ocupación. Este es el cuadro de situación:

  • A octubre de 2005, el Plan Jefes tenía 1.472.187 beneficiarios.
  • Se calcula que ya unas 15.000 personas de Posadas, Santa Fe, Ituzaingo, lugares que se tomaron como prueba piloto, fueron pasadas del Plan Jefes al Plan Familias.
  • La característica del Plan Familias es que el subsidio —que oscila entre 150 y 200 pesos según la cantidad de hijos— lo cobra la mujer. Así con 3 hijos, la ayuda es de 150 pesos, Con 4 hijos de 175 pesos. Y con 5 o más hijos, 200 pesos mensuales.
  • A diferencia del Plan Jefes, en el Plan Familias no hay contraprestación laboral pero cuatrimestralmente la familia debe mostrar que cumple con el programa de vacunación de los hijos y que los chicos son alumnos regulares.
  • Se estima que una vez completada la transferencia de beneficiarios de un plan al otro, el Gobierno podría dar por concluido el Plan Jefes entendiendo que los que no consiguieron trabajo no buscaron lo suficiente para obtener un empleo. Esta es una de las causas por la que la inscripción al Plan Jefes está cerrada y el Gobierno no quiere aumentar el actual subsidio de 150 pesos mensuales y en 2005 no otorgó un «aguinaldo», como se hizo en 2004 y 2003.El préstamo que otorgó el BID tiene una tasa de interés variable. Y el capital se devuelve en cuotas semestrales entre el 15 de mayo de 2009 y el 15 de noviembre de 2030. El interés se pagará semestralmente a partir del 15 de mayo de 2006.Para ejecutar el Programa, el Gobierno se compromete a contratar consultoras y auditorías y a financiar hasta 3.280 talleres anuales para «el desarrollo de destrezas para la vida» y 7.500 cursos por año.

    También para que tengan contacto directo con las familias beneficiarias, el contrato dice que «se contratarán facilitadores en todas las localidades del Programa», previéndose el pago de las remuneraciones de hasta un máximo de 1.520 facilitadores.De los 1.000 millones de dólares, el Programa prevé que en subsidios el desembolso sería de 853 millones y el resto se destinará a costear los gastos de difusión, capacitación, facilitadoras, consultoras y auditorías.En el caso de plantearse alguna controversia con relación al contrato, el convenio dice que las partes se someten a un Tribunal de Arbitraje compuesto por un representante del BID, otro del Gobierno argentino y un tercero, por acuerdo entre las partes. De lo contrario, el tercer árbitro será designado por el Presidente de la #Corte Internacional de Justicia de #La Haya.