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Suicidio en las Cataratas
Pese a los intentos de una guardaparque de impedir que se arrojara, la suicida se tiró al torbellino de las aguas. Se trataría, por su aspecto, de una mujer de unos 40 años de origen oriental. Por lo que se sabe, no se habría registrado en ningún hotel de la ciudad.
El cuerpo no pudo ser recuperado por el impacto de la caída en medio de la turbulencia de las aguas.
Un cordobés fue declarado «el inventor del año»
(Periodismo.com) – La Asociación Argentina de Inventores (AAI) y la Fundación Biró designaron al ortopedista cordobés Enrique Leikij como el "inventor del año", luego de haber diseñado un dispositivo para corregir una deformación del pie.
El "Deproleiki", tal como fue bautizado el invento, sirve para rehabilitar la pronación del pie, consistente en el vencimiento de la bóveda (arco) hacia dentro. Este dispositivo fue premiado con la medalla de bronce en el Salón Internacional de Invenciones de Suiza, y el juez del jurado -en representación del Ministerio de Educación y Desarrollo de Rumania- lo distinguió por el "alto nivel científico y técnico" de su invención.
"Comenzamos hace cinco años con un aparato rústico que fuimos mejorando hasta lograr un prototipo en material plástico para que sea reproducido en serie", declaró Leikij al diario "La Voz del Interior". Y añadió que servirá para tratar aquellas personas que "empiezan a caminar tipo pato, lo que se llama el planchazo porque no hacen taco, suela y punta, que son las fases normales de la marcha".
Este sábado, Mariana Biró (hija de Ladislao, el creador de la Birome) le entregará el diploma y la medalla que lo destacan como "inventor del año" en una ceremonia que se celebrará a las 18, en el Colegio del Sol, ubicado en el barrio porteño de Belgrano.
En el interior del país se ven tristeza y anomia
Escribe Caparrós: "Este país se ha especializado en dividirse. Pero hay una división que me interesa. Están las regiones que crearon la Argentina, cuya existencia la precedió. Y después, hacia el Sur, están las regiones que la Argentina creó. Se podía ser mendocino, salteño o cordobés, antes de ser argentino. Pero la mayor parte de la Pampa y toda la Patagonia son el efecto de la Argentina". Es decir, la patria inventada.
El libro se articula con historias mínimas que configuran la gran historia de quiénes somos y cómo estamos. En el silencio de su casa en Olivos, entre un viaje y otro, Caparrós cuenta a LA NACION uno de los casos que más lo impactaron: "Era un señor muy pobre en las afueras de Puerto Iguazú, que vivía en un ranchito, cuya mujer había vendido su quinto hijo, recién nacido, a una pareja de porteños. El no había podido conocerlo, porque la mujer lo había tenido en un hospital de otro pueblo. El hombre me decía que hubiera querido conocerlo y que tal vez en su nueva familia estuviera mejor".
Caparrós afirma que "para que haya una idea de argentinidad es necesario tener un proyecto de país común, que implique que ser argentino sea, por ejemplo, tener derecho a la salud, a la educación, a la vivienda".
–¿Cuáles son los prejuicios que superaste durante esta travesía?
-El primero es pensar el interior del país como un lugar bucólico, donde el gaucho llega a caballo al rancho y la china lo espera con el mate. O el del hachero perdido en la selva misionera. Si bien es cierto, el 80% de la población es urbana. De modo que se parecen mucho a los porteños. El otro prejuicio es el que dice que el interior es la verdadera Argentina, en el sentido de tradicional y pura. No creo que sea así. Esas tradiciones del interior vienen de la mezcla. Por ejemplo al chamamé, tan correntino, lo inventaron los tanos que llegaban con la verdulera. Tenemos la idea de que el interior es un reservorio de autenticidad, pero es también una mezcla donde la cultura se mueve.
-Según el libro, en Buenos Aires y en el interior padecemos lo mismo, pero no vivimos igual. ¿Por qué?
-En el interior hay una dependencia mucho más fuerte del poder político. La mayoría de la población depende de empleos o subvenciones públicas. Y el comercio, en forma indirecta. Es una paradoja muy fuerte: en un país que redujo el Estado al mínimo en los años 90, hoy hay más gente que depende del Estado. Eso les da a los políticos mayor dominación. La gente se da cuenta, pero no encuentra otra manera de vivir. En muchos lugares es muy difícil encontrar la idea de futuro, de proyecto. Eso es decisivo en la anomia o la sensación de tristeza que se ve. La Argentina se armó sobre la idea de ser el país de futuro. Eso ya no está y hace que la identidad argentina sea muy confusa. ¿Qué es ser argentino? ¿Cantar el himno, querer la bandera, gritar los goles de la selección? Son símbolos vacíos si no representan un proyecto común.
-¿En el interior sólo se malvive?
-No. En algunas cosas se vive distinto. Hay una especie de sistema de compensaciones. Hay una presión mediática muy fuerte para que todos los argentinos pensemos que lo importante sólo pasa en Buenos Aires. La compensación entonces parece ser que en el interior están tranquilos. En un punto, se traduce como una vida aburrida, pero también sin la amenaza que existe en Buenos Aires. En las ciudades grandes no se puede dejar la puerta abierta, pero en los pueblos chicos sí es posible. Eso conforma la identidad del interior.
-¿Se notan allí los daños colaterales de la gestión menemista?
-La forma más visible tiene que ver con el cierre de los ferrocarriles. Eso fue criminal, tremendo, porque muchos pueblos estuvieron a punto de desaparecer cuando cerraron los trenes.
-¿Hay algo que te haya parecido sustancial como para que podamos construir un proyecto de país?
-Se me ocurre algo: la queja. Es la base de esa incomodidad frente al mundo que es necesaria, pero no suficiente, para cambiar nuestra condición. En muchos países de América latina no está presente esa queja. Pero en nosotros, que durante mucho tiempo nos creímos mejores, esa condición está. Es la que eventualmente puede permitir que armemos un proyecto común. Si no hubiera eso, quizá no estaría la esperanza de ese recorrido. Nosotros somos famosos por buscarle el pelo a la leche. Pero la tentación del ser argentino es quedarse en la queja.
Sólo la mitad de los jóvenes cursa el secundario en Misiones y en Santiago del Estero
Más de 720.000 alumnos no concurren a la escuela
En la Argentina hay más de 720.000 alumnos fuera del sistema escolar por motivos que se identifican con la crisis social de los últimos años, en tanto que unos 730.000 mayores de 15 años no saben leer ni escribir.
A este preocupante diagnóstico se suma un rasgo distintivo y desafortunado: la profunda desigualdad educativa entre las distintas jurisdicciones, que, a la luz de los resultados, parecen territorios de países muy distintos.
Mientras que en la ciudad de Buenos Aires va a clase el 89,3% de los alumnos en condiciones de cursar los primeros dos años de la escuela media –de carácter obligatorio–, en Misiones sólo el 56,4% accede a esa posibilidad; en Santiago del Estero lo hace el 58,7%, y en Corrientes, el 61,5 por ciento.
El problema del analfabetismo también se extiende en forma desigual: en Tierra del Fuego afecta al 0,73% de la población, pero en el Chaco alcanza el 8,96% y en Corrientes, el 7,16%, entre otros extremos. Los datos forman parte del primer informe del monitoreo de la ley de financiamiento educativo que puso en marcha el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec). Dicha ley, que acaba de entrar en vigencia, prevé terminar con el analfabetismo, que representa el 2,8% de la población mayor de 15 años, y garantizar una escolarización obligatoria de diez años, entre otras metas, a partir de la ampliación de la inversión en educación.
Los 720.000 alumnos que están fuera del sistema representan el 8% de la población escolar. Sin embargo, el promedio nacional de estos indicadores mejoró en la última década. En 1991 la tasa de escolarización del nivel medio era del 59,31% y una década después ascendió al 71,46 por ciento. Y la tasa de analfabetismo cayó del 3,90% en 1991 al 2,81 diez años después.
El estudio del Cippec, realizado con el respaldo de otras organizaciones civiles -entre ellas, la Fundación Diario LA NACION-, recoge las últimas cifras oficiales disponibles sobre el sistema educativo y describe la situación que se vive en cada jurisdicción.
Con el título "Las metas y los puntos de partida", se intenta ver el camino que falta recorrer para alcanzar las metas que plantea con vistas al 2010 la ley de financiamiento educativo, aprobada el año pasado con un alto consenso parlamentario. Si bien algunos indicadores toman cifras del censo de 2001, el Cippec indicó que en el área educativa la realidad no se modificó sustancialmente.
Impacto de las cifras
"El elemento central del diagnóstico es la desigualdad, que se abrió en los años 90. Se trata de una desigualdad pavorosa por el retiro del Estado nacional. Todas las medidas que estamos tomando tienen en cuenta este diagnóstico y buscan generar igualdad, ya sea en el campo financiero, con la ley de financiamiento educativo, y en el campo de la calidad, a través de la ley de educación nacional, que se está empezando a discutir", dijo a LA NACION el ministro de Educación, Daniel Filmus, al analizar las cifras del informe.
Filmus señaló que el índice de analfabetismo debe ser menor, debido a la campaña de alfabetización nacional que se puso en marcha en 2004. También indicó que el país tiene una de las mayores tasas de escolarización del continente, aunque persisten problemas de calidad profundos. En cuanto a las desigualdades entre jurisdicciones, "no cambiaron notablemente", señaló el funcionario, y por eso la necesidad de la ley de financiamiento educativo.
También la tasa de escolarización neta del nivel medio muestra grandes diferencias. La meta para 2010, según la ley de financiamiento educativo, es lograr la universalidad del tradicional secundario. El mejor porcentaje de cobertura escolar le corresponde a Tierra del Fuego y a la ciudad de Buenos Aires, con el 84,3%, seguidas por la provincia de Buenos Aires (78,8%), Santa Cruz (75,8%) y Chubut (75,1%). En el extremo opuesto están Santiago del Estero (50,4%), Misiones (52,9%), Chaco (55,2%) y Corrientes (57,2%).
Condiciones sociales
"Hoy por lo menos hay que tener el polimodal completo para que algo cambie. La distribución de la pobreza en el país coincide con las provincias que tienen peores resultados educativos. Los problemas sociales se manifiestan en la educación y eso se nota incluso en las condiciones de vida de los docentes", expresó el investigador Emilio Tenti Fanfani, consultor del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), de la Unesco.
Y agregó: "Hoy las escuelas para pobres son escuelas pobres y el nuevo rasgo específico de América latina es la escolarización de la pobreza. Por eso ya no alcanza con escolarizar, sino que importa también garantizar el conocimiento". Las cifras se reflejan en realidades crudas, como la de Elba Osorio, de Corrientes, que puede enviar a la escuela a su hija Yanina, de 8 años, pero no a su hermano José Luis, de 10 años (ver Pág. 23).
La ley de financiamiento educativo prevé un incremento paulatino de la inversión en educación hasta alcanzar en 2010 el 6% del PBI. Hoy, la Argentina está detrás no sólo de países como Suecia, que destina el 7,7% de su PBI a educación, y Francia (5,6%), sino también de países del continente, como México y Colombia (5,4%).
"Estamos un poco por debajo de algunos países de América latina. En México, el PBI es superior al de la Argentina, sin embargo, no por este aumento México tiene una educación más equitativa. Hace falta más plata, pero esto por sí mismo no garantiza una mejor distribución", consideró Guillermina Tiramonti, directora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
Hugo Pasalacqua, ministro de Educación de Misiones (una de las jurisdicciones con más dificultades educativas, según el informe del Cippec), dijo a LA NACION que dentro de un mes firmará el convenio bilateral con el gobierno nacional para fijar las metas que la provincia deberá cumplir, en virtud de la ley de financiamiento educativo.
"La primera meta de la provincia -indicó Pasalacqua- será incrementar la escolarización del preescolar, que hoy oscila entre el 60 y el 70%."
La ley de financiamiento educativo prevé alcanzar en 2010 la escolarización de todos los niños de 5 años. Pasalacqua señaló que uno de los problemas de la provincia es la alta tasa de repitencia en primer grado.
"En 2001, la repitencia en primer grado era del 24% y ahora es del 15%, pero aún estamos por encima de la media nacional, que es del 8 %", señaló el ministro. Otra de las principales metas educativas en Misiones es incrementar la cantidad de escuelas secundarias, ya que sólo hay 300 establecimientos contra 1000 escuelas primarias. Compensarn Entre las metas de la ley de financiamiento educativo figura el compromiso de asignar recursos para garantizar la inclusión y permanencia escolar de niños y jóvenes que viven en hogares por debajo de la línea de pobreza, mediante sistemas de compensación que favorezcan la igualdad de oportunidades. Para atender las desigualdades, el Ministerio de Educación nacional incrementó este año en un 26,2% el presupuesto destinado a acciones compensatorias: pasó de 234,2 millones de pesos, en 2005, a 295,5 millones, en 2006.n Mañana: Las condiciones laborales de docentes y las escuelas de jornada completa.
Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION
Compensar
- Entre las metas de la ley de financiamiento educativo figura el compromiso de asignar recursos para garantizar la inclusión y permanencia escolar de niños y jóvenes que viven en hogares por debajo de la línea de pobreza, mediante sistemas de compensación que favorezcan la igualdad de oportunidades. Para atender las desigualdades, el Ministerio de Educación nacional incrementó este año en un 26,2% el presupuesto destinado a acciones compensatorias: pasó de 234,2 millones de pesos, en 2005, a 295,5 millones, en 2006.
Seguir más de cerca la realidad educativa
Para LA NACION
En ese camino esperamos transitar durante el año 2006, que tiene una carga especial para la educación por marcar el inicio de esta ley y por la expectativa de discutir una nueva ley nacional de educación.
Desde el Cippec hemos comenzado un proceso de monitoreo de la ley de financiamiento educativo -gracias al apoyo de un programa de oportunidades globales de la cancillería británica- con objeto de garantizar el cumplimiento de sus metas tanto de financiamiento como propiamente educativas.
Con ese fin estamos conformando un grupo de organizaciones de la sociedad civil, denominado Compromiso con el Financiamiento Educativo, que participará de las distintas instancias del monitoreo. A su vez, esperamos sumar a otros actores, como las universidades, los sindicatos y las organizaciones que representan al sector privado, para lograr una amplia alianza por la educación.
* * *
La importancia de este proceso de monitoreo es doble. Por un lado, aspira a propiciar una discusión pública sobre la relevancia de la educación como fuente única de integración social y desarrollo cultural, económico y ciudadano.
Por eso es necesaria una ley que priorice los recursos del sistema educativo, apostando al futuro, a los que menos tienen y a los derechos de los niños y niñas y jóvenes.
Por otra parte, el monitoreo se propone como un paso hacia una concepción más democrática del gobierno de la educación, que hoy aparece como excesivamente centralizado en manos de los gobiernos provinciales y con escasos espacios institucionalizados de participación ciudadana.
En este camino, el monitoreo que realizará el Cippec junto con otras organizaciones tendrá al menos tres grandes tipos de acción.
Primero, analizar y comunicar el estado de cumplimiento de todas las metas de financiamiento educativo que deban alcanzar los gobiernos de la Nación y de las provincias.
Segundo, hacer esto mismo con las metas propiamente educativas de la ley y de los sucesivos convenios que firme la Nación con cada provincia, como objetivos concretos del uso de los nuevos recursos que tendrá la educación.
Tercero, generar espacios de diálogo, discusión y participación social en torno de estas metas y de todo lo que ellas implican en el largo camino de garantizar el derecho a la educación para todos.
Justamente, el desafío del inicio de esta potencial nueva etapa de la educación argentina es generar una renovada concepción del derecho a la educación, que enfrente los complejos problemas actuales de desigualdades y baja calidad.
Ya no es válida la visión de derecho a la educación simplemente como acceso a las escuelas. Es necesario garantizar, además, la igualdad del derecho a construir aprendizajes valiosos y creativos, que brinden integración social y capacidades de autonomía individual y colectiva a los sujetos.
Cumplir con la ley de financiamiento educativo es un paso en esta nueva concepción que requiere la participación y el compromiso tanto de los gobiernos como de la sociedad civil.
El autor es director del área Educación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).
El abrigo, la frontera para ir a clase

Lo mismo sucedió con Juan Carlos, su hermano mayor, que no terminó la primaria y ya vive con su novia en una piecita agregada al rancho de chapas de cartón, donde hace pocas semanas nació Estefanía, su hija.
Elba Osorio, la madre de siete hijos que "para la olla" con changas domésticas, admitió con un dejo de remordimiento: "La plata no alcanza para guardapolvos, útiles y zapatillas". Su esposo, José Luis Acevedo, de 39 años, es ayudante de albañil y cobra un plan Jefes de Hogar, pero aun así el ingreso mensual de la familia no llega a los 400 pesos que este matrimonio se ha fijado como objetivo para que los más chicos puedan estudiar.
En una depresión del terreno que los convierte en permanentes candidatos a inundados, los Acevedo sobreviven a una realidad que dicen que en otros tiempos fue peor. "Por lo menos tenemos el plan y hay trabajo en la construcción", reconoce el esposo, que sin embargo se culpa por no poder ganar un poco más para comprarles cuadernos a sus hijos.
El caso se multiplica en Corrientes, una de las provincias con más niños en edad escolar que no van al colegio.
José Luis, el hijo del medio, aunque ya tiene 10 años en marzo se inscribió en segundo grado. Se atrasó por los problemas económicos de sus padres, generalizados en la populosa barriada conocida como Mendoza al Sur, el extremo de una calle que al llegar al abandonado predio industrial de la ex Coca-Cola correntina se transforma en una maraña de senderos peatonales abarrotados de casas precarias y de gente castigada por la miseria.
LA NACION preguntó al pequeño si sabía leer y escribir. "Más o menos", confesó, pero con lucidez añadió: "Ahora que mi papá me compró zapatillas, voy a volver a la escuela. Antes no iba porque andaba descalzo".
"¿Por qué Yanina, de 8 años, puede ir este año a primer grado y José Luis, no?", fue otra pregunta de rigor. "Lo que pasa es que mi patrona tiene hijas mayores y me da la ropa; por eso consigo cosas para mi hija mujer, pero no para el varoncito", respondió Elba.
Así de simple. Los cincuenta pesos que puede costar un par de zapatos son la frontera infranqueable que a los Acevedo les impide educar a sus hijos. "Primero está la comida, señor", aclara la madre, que a los gritos reclama que Yésica, la nena de cinco, deje de caminar por el agua servida de una zanja que bordea el rancho.
La mujer aseguró que a partir de este lunes José Luis va a volver a la escuela porque pudieron comprarle las zapatillas. Y reconoce: "Para nosotros es una ayuda que vaya porque allá le dan la copa de leche. Acá, en cambio, toma leche cuando cobramos con mi marido, pero a esta altura del mes ya estamos tomando cocido".
Elba no quiere repetir la historia. Su hijo de 20 años es casi analfabeto y sólo puede aspirar a trabajos temporarios. Muchas veces han tenido que compartir el almuerzo para que el joven y su novia no pasaran un día sin comer. Por eso, la mujer confía en lo dicho por una asistente social, de la Secretaría de Desarrollo Humano, que las visitó: "Nos prometió abrigos, frazadas y una cama que nos está faltando para que podamos dormir todos separados".
La asistente social prometió abrigos para José Luis, que así podría continuar asistiendo a clases en el invierno. De lo contrario, nuevamente deberá abandonar la escuela porque, según explicó Elba, "siempre se enferma de los bronquios y tarda mucho en curarse".
José Luis Zampa
Huelga de subtes afecta a un millón de usuarios y provoca caos en Buenos Aires
La huelga de empleados tercerizados de subte que reclaman ser incorporados a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) afectó a 900.000 usuarios y provocó un caos en la Ciudad.
Los trabajadores de seguridad comenzaron un paro de actividades, al que se sumaron sus compañeros en señal de solidaridad. Los empleados cortaron las vías en la estación 9 de julio y mantuvieron paralizadas durante todo el día las cinco líneas de subte y el premetro.
"Lo único que pedimos es que se acabe la precarización laboral. Hay 300 trabajadores en este momento que están sin convenio colectivo de trabajo", dijo Roberto Pianelli, delegado de subterráneos.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aseguró que el conflicto es sindical y debe resolverlo la CGT. La central prefirió no salir a hablar del tema y mantener el silencio.
Mientras tanto, miles de personas tuvieron que volver al trabajo en colectivos o salieron de sus casas en autos, por lo que Buenos Aires se transformó en un caos intransitable.
Córdoba: el misterio de las tumbas robadas en el cementerio de Calchín
Nadie quiere hablar en voz alta para no ser señalado o tildado de loco. Pero en Calchín, un pueblo agrícola de 3.000 habitantes, a 110 kilómetros al sudeste de Córdoba, se habla en voz baja del misterio de los panteones.
Hace ya algunos días, en el cementerio del pueblo, a unos dos kilómetros del centro, la gente que visitó las tumbas de sus seres queridos encontró unos treinta panteones abiertos y con los candados rotos.
"Misteriosamente no robaron nada más que las cortinas: ni robaron placas, ni candelabros, ni cruces, ni las manijas de los ataúdes, sólo las cortinas", explicó a Clarín el subinspector Martín Tamaín. El oficial estuvo asignado en la comisaría 18 de Córdoba, que tiene en su jurisdicción al cementerio del barrio San Vicente. "Conozco la modalidad del robo en los cementerios: los ‘chorritos’ se alzan con placas, candelabros y otros objetos de plata o bronce en bolsos, pero nunca cortinas. Es muy sospechoso".
En la esquina del Banco Nación, unos viejos vecinos, a modo de usina de rumores, fueron los primeros en largar la versión más osada: "Buscaban plata guardada". La especie, aunque rara, tiene rasgos de verosimilitud. "Es cierto que después del 2001, los gringos no creen más en los bancos; entonces se llevaron la plata a la casa. Pero hubo asaltos y secuestros y los panteones son un buen lugar para guardar dinero.", dijo un vecino a mitad de camino entre creer o no la ola de versiones.
Parado en el extremo de la incredulidad, el secretario de Gobierno, Osvaldo Paoletti da por tierra con la versión de la plata guardada. "Lo desmiento totalmente. Sí hay un hecho que fue comprobado y denunciado: la rotura de los candados y el robo de las cortinas de los panteones. Pero de ahí a decir que en el cementerio se guarda plata… Lo desmiento. No entra en la cabeza de nadie."
En la denuncia policial sólo figuran algunos de los panteones violentados de las familias Boggio, Bertea, Alvarez, Melano, Gsponer, Bongiovani y Pairetti, entre otros. Paoletti pidió atenuar la repercusión de la noticia "porque no quiero que vengan y me rompan el cementerio; van a querer abrir otros panteones y vamos a tener que poner policías las veinticuatro horas".
Pese a ser un escéptico, el secretario de Gobierno de Calchín dejó una hendija abierta: "Lo de la plata puede haber nacido por una vieja historia de un escrito que alguien dejó a sus familiares, donde decía que la plata de la herencia estaba en el panteón. Pero eso fue hace años."
El jefe de la comisaría de Calchín, oficial principal Javier Portella, también sembró dudas sobre los panteones guardavalores: "Es descabellado. Si bien hubo crisis económica y secuestros y la gente sacó la plata de los bancos y de sus casas, no creo que vayan a ponerla en los panteones. Hicimos una campaña para que la gente volviera a confiar en los bancos y hoy los productores han vuelto a depositar sus valores, usan créditos y otras operaciones, no andan con plata encima".
Pese a haber desconfiado del rumor que habla de grandes sumas atesoradas en el cementerio, el jefe policial aventuró otra hipótesis no menos increíble. "Tal vez las cortinas se usaron para hacer magia negra", deslizó tímidamente Portella.
La teoría se apoya en que años atrás, "vivía en Calchín un hombre que hacía brujería. Prendía velas y hacía ritos; pero después se fue y nunca más supimos de él". Osvaldo Bottero, intendente de Oncativo, una ciudad que integra la Comunidad Regional de Río Segundo, también abonó la hipótesis religiosa: "En la reunión que tuvimos con los intendentes, Paoletti nos contó ese caso y yo recuerdo que en Oncativo había pasado algo parecido con una experiencia macumba. Esa vez robaron las cortinas y las mantillas que cubrían los féretros. Siempre que uno preguntó, dijeron que eran ritos religiosos no católicos", explicó.
Los intendentes del departamento Río Segundo dijeron que les resultaba conocido el rumor de que alguien guardara dinero en los panteones. Pero, aclararon que si había habido un robo, "nunca nadie se iba a enterar".
¿Botines cuantiosos o ritos umbandas? La duda está instalada en este tranquilo pueblo cordobés. Tanto que sus habitantes se sienten observados por los circunstanciales curiosos que llegan atraídos por la historia.
"El panteón de mi abuelo también fue abierto, pero no sé qué buscaban. Allí no tenemos plata guardada; y tampoco sé si iban a hacer algún rito de magia negra con las cortinas. Todas las versiones son válidas y ninguna está firme", concluyó Ricardo Bongiovani, encargado de la confitería del Club Atlético Calchín y privilegiado escucha de las conversaciones de café que trataban de buscarle una explicación al misterios de las tumbas robadas.
INFORME: Gustavo Molina
Carnaval porteño
La Nación
Los barrios despiden a los desfiles de murgas
Hoy y mañana, feriados en la ciudad
Según el cronograma que difundió el gobierno, hoy, con cortes de calles de 18 a 23, se podrá disfrutar de la alegría que acercan los corsos en los barrio de Boedo (Pavón y Treinta y Tres Orientales), Caballito (Avellaneda, Nicasio Oroño y Fragata Sarmiento), Palermo (Costa Rica y El Salvador), Parque Avellaneda (Chascomús y Tapalqué), Parque Patricios (Caseros y 24 de Noviembre), Saavedra (Monroe y Olazábal) y Versalles (Alvarez Jonte y Marcelo Gamboa). Mientras que mañana se prolongará en La Boca (Pedro de Mendoza, Iberlucea y Palos), Plaza Mafalda (Conde y Santos Lugares), Palermo (Costa Rica y El Salvador), y San Telmo (San Juan, Balcarce y Perú).
Por esa razón, el gobierno porteño informó que durante los feriados de carnaval -hoy y mañana- los servicios públicos funcionarán de la siguiente manera: los hospitales de la red pública contarán con el servicio de guardia. La recolección de los residuos se hará de manera normal, al igual que los estacionamientos públicos. Además, la Dirección General de Rentas no atenderá al público y los centros de Gestión y Participación permanecerán cerrados, al igual que los colegios que dependen de la ciudad.
En cuanto al horario de visitas en los cementerios, se cumplirá con el siguiente cronograma: será de 7 a 18; el de las inhumaciones, de 8 a 12, y los trámites administrativos, de 8.30 a 11.30. En tanto, los parques estarán abiertos; incluso, muchos espacios verdes funcionarán como sedes para los festejos. En la Legislatura hoy no habrá actividad, pero sí mañana, cuando continúe el juicio político que se le sigue a Aníbal Ibarra .
