INFECCIONES URINARIAS

La NACIÓN
 
 Los antibióticos no evitarían su reaparición

  • CHICAGO (Reuters).- Darles antibióticos a los chicos para prevenir la recurrencia de infecciones urinarias no evitaría la reaparición del problema y favorecería la resistencia bacteriana a los fármacos, según médicos del Hospital de Niños de Filadelfia (EE.UU.), que analizaron registros clínicos de 700 chicos y publican los resultados en Journal of American Medical Association . Cuando las bacterias de la enfermedad se vuelven resistentes es más difícil tratarla. Los pediatras, concluye el estudio, deberían ser prudentes al "hablar con los padres sobre los riesgos y beneficios poco claros de la profilaxis" y al decidir si usar antibióticos para ese fin.

Hay 12.000 embriones congelados en la Capital
Por Laura Reina De la Redacción de LA NACION

 

Una ablación salvó dos vidas
Se produjo en Misiones; dos niños recibieron los órganos

 

El paro en el Clínicas profundiza los padecimientos de los pacientes
Ya van ocho días de huelga; continúa el conflicto entre el personal no médico y la dirección del centro

 

La Justicia ordenó obras en un hospital
Es en el psiquiátrico Torcuato de Alvear

 

 

LO QUE PASA en la Salud

 
 
El chocolate oscuro baja la presión arterial
Se necesitarían seis gramos diarios

Vida artificial, lo consideran un hito

La Nación

 

Nuevo paso para la creación de vida artificial

Trasplantaron un genoma completo. NUEVA YORK – Científicos del instituto que dirige J. Craig Venter, un pionero en la secuenciación del genoma humano, informaron que consiguieron trasplantar el genoma de una especie de bacteria dentro de otra especie de bacteria, un logro que consideran un importante avance hacia la creación de formas de vida sintéticas | Craig Venter

Otros científicos que no participaron de la investigación elogiaron el logro, cuyos resultados fueron publicados en el sitio web de la revista Science. Pero algunos expresaron su escepticismo a la relevancia que le atribuyó el doctor Venter.

Su meta es obtener células capaces de tomar dióxido de carbono de la atmósfera y producir metano para ser utilizado como elemento base de otros combustibles. Un avance como ése podría reducir la dependencia de los combustibles fósiles y asestarle un golpe al calentamiento global.

“Esperamos tener el primer combustible a partir de la biología sintética dentro de una década, y si es posible en la mitad de ese tiempo”, declaró Venter.

Richard Ebright, un biólogo molecular de la Universidad Rutgers, Estados Unidos, dijo que la técnica de trasplante que permite que el genoma transferido tome el mando de la célula que ha recibido el trasplante constituye “un hito”. “Representa la reprogramación completa de un organismo, usando para eso sólo una entidad química”, expresó el doctor Ebright.

Leroy Hood, un pionero del campo de la biología de sistemas, dijo que el reporte del doctor Venter es «realmente un maravilloso ejemplo de proeza técnica», pero sólo uno de los muchos pasos que se requieren antes de que los cromosomas sintéticos puedan ser transferidos para ser usados en células vivas.

Una razón del optimismo de Venter es que dice que su instituto está cerca de sintetizar a partir de sustancias químicas el genoma entero de una pequeña bacteria, el Mycoplasma genitalium , de 580.000 unidades de ADN de largo.

Si ese genoma puede ser creado para gobernar otra bacteria utilizando el método anunciado en Science , el doctor Venter debería ser capaz entonces de decir que ha logrado la primera forma sintética de vida.

La bacteria sería idéntica a la versión que se encuentra en la naturaleza, pero demostraría qué tan preciso es el control que se puede lograr de cada uno de los aspectos de la maquinaria de las células vivas.

Más allá de la ingeniería

Desde hace tiempo, los biólogos son capaces de trasladar los genes útiles de una bacteria a otro organismo, a través de un proceso llamado ingeniería genética. La idea de la biología sintética es desarrollar de modo más extenso y sistemática la ingeniería genética.

Biólogos sintéticos, que realizan esta semana su tercer encuentro anual en Zurich, Suiza, tienen la esperanza de lograr crear procesos bioquímicos y después elegir las secuencias genéticas que dirigirán esos procesos, para construir el ADN a partir de sustancias químicas.

La meta de los científicos es seleccionar y reordenar la maquinaría genética desarrollada por la evolución, del mismo modo que un ingeniero ensambla un circuito a partir de componentes existentes.

El doctor Venter apunta a sentar las bases de un nuevo abordaje de la biología sintética, al sintetizar primero el genoma completo en el laboratorio, para luego tomar control o «activar» una célula viva.

El trabajo publicado en Science cumple con el segundo de estos pasos, verificado al menos en la bacteria micoplasma. Su equipo, que incluye al distinguido biólogo Hamilton Smith, purificó el ADN completo del micoplasma y mostró que podría tomar el control de otra bacteria, haciendo que la célula huésped comience a producir proteínas dirigidas por el nuevo ADN.

Dijo Smith que no está seguro de que el genoma trasplantado en la experiencia publicada en Science haya destruido el genoma de la célula huésped o si simplemente indujo la división celular, asignando los dos genomas a diferentes células hijas.

Activar

«Activar las células dotadas del nuevo genoma es la limitación principal de la biología sintética», dijo el doctor Venter. Ahora que ese obstáculo ha sido superado, será posible «diseñar en el futuro células que produzcan nuevos tipos de combustible y rompan nuestra dependencia al petróleo y hagamos algo con respecto al dióxido de carbono que sube a la atmósfera».

El doctor Hood, cofundador del Instituto de Biología de Sistemas de Seattle, Estados Unidos, dijo que el próximo paso en la agenda de Venter -colocar un genoma sintético y funcional dentro de un organismo- será aún más significativo.

«Sintetizar un genoma completo y ponerlo a funcionar será un paso realmente destacable que estará mucho más cerca de nuestro sueño dorado de crear nuevos organismos», agregó Hood.

George Church, referente de la biología de sistemas del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, según sus siglas en inglés), dijo que el nuevo estudio es «buena ciencia», pero que ha sido realizado en un organismo (el micoplasma) que no es adecuado para usos industriales.

Church está de acuerdo con el pronóstico de Venter de que los biólogos sintéticos podrían producir combustibles dentro de los próximos 10 años. Y recordó que la empresa californiana LS9 Inc. estaba produciendo combustibles similares al petróleo en bacterias.

El doctor Venter es bastante menos tímido que la mayoría de los biólogos universitarios. Pero ha obtenido varios logros sólidos que lo acreditan. Estos han tenido que ver, en su gran mayoría, con el secuenciamiento o la decodificación de genomas.

Venter ha sido pionero en el secuenciamiento del primer genoma de una bacteria, el Haemophilus influenzae , y compitió con el gobierno norteamericano por la secuenciación de una versión inicial del genoma humano en 2000.

Por Nicholas Wade
De The New York Times

 
 

Salud

La Nación
 
Investigación de científicos del Instituto Leloir

Describen un mecanismo de afecciones autoinmunes

Explican cómo los anticuerpos reconocen el ADN propio

Científicos argentinos han logrado describir el mecanismo por el cual los anticuerpos que guían los ataques del sistema inmunológico son capaces de reconocer al mismo ADN que les dio origen. Conocer ese mecanismo es fundamental para la comprensión de enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico, en las que las defensas del organismo se vuelven en su contra.

"Este trabajo sirve como base para el desarrollo de fármacos que puedan interferir en las interacciones patológicas [que dan lugar a enfermedades como el lupus]", declaró el doctor Gonzalo Prat-Gay, director del Laboratorio de Estructura-Función e Ingeniería de Proteínas del Instituto Leloir, donde se realizó el estudio cuyos resultados publica hoy la revista Journal of Molecular Biology .

Prat-Gay, investigador principal del Conicet, contó a LA NACION que el hallazgo es el resultado de una investigación iniciada en 2001, y que ya ha dado lugar a varias publicaciones previas: "Esto empezó cuando estábamos buscando anticuerpos monoclonales contra el virus del papiloma-humano, y nos encontramos con anticuerpos contra el ADN, algo muy raro ya que al ser una molécula muy homogénea en todos los seres vivos es muy poco inmunogénica."

A diferencia de las proteínas, que poseen una gran variedad de composiciones y estructuras químicas, los ácidos nucleicos que conforman la molécula de ADN, por la citada homogeneidad, no suelen despertar la reacción del sistema inmunológico. Pero cuando esto ocurre se producen las afecciones autoinmunes como el lupus.

La pregunta que respondieron Prat-Gay y sus colegas del Instituto Leloir es: ¿cómo los anticuerpos, cuya función es reconocer elementos extraños al organismo, pueden ser capaces de reconocer el ADN del organismo que lo generó? "En nuestro trabajo mostramos cómo el anticuerpo reconoce los extremos de una cadena de ADN, siendo dos bases [componentes constitutivos del ADN] el requerimiento mínimo -explicó este bioquímico-. Nuestro trabajo describe el fenómeno, integrando mecanismo, energía de interacción y estructura."

Un trabajo relevante

"Hoy, las personas con enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico no tienen un tratamiento específico para frenar la producción de anticuerpos que reconocen el ADN del núcleo de las células, con consecuencias serias sobre diversos órganos -comentó el doctor Prat-Gay-. Conociendo los fundamentos [detrás de estos procesos] se puede intentar diseñar moléculas que bloqueen esas respuestas autoinmunes que el paciente está generando continuamente."

La relevancia del estudio del Instituto Leloir -que fue financiado en parte por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y que contó con la colaboración del Instituto de Investigación Scripps, de Estados Unidos- es tal, que su publicación en la revista Journal of Molecular Biology fue editado por el premio Nobel en química Robert Huber.

"Conocer de qué modo los anticuerpos anti-ADN interactúan con el ADN no tiene sólo un interés académico -comentó el doctor Jorge Geffner, profesor de inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, que no participó del estudio-. Tal como los autores lo explicitan, este conocimiento presenta un potencial interés terapéutico, orientado a la producción de moléculas capaces de bloquear la actividad lesiva de estos anticuerpos."

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

Salud

La Nación

Revierten síntomas del autismo en ratones

  • CHICAGO (AFP).- Científicos estadounidenses lograron revertir en ratones los síntomas del retraso mental y el autismo, al inhibir una enzima que afecta las conexiones entre las células cerebrales. Esto abriría camino a un posible tratamiento de esas enfermedades. Tras distintos ensayos en ratones modificados genéticamente, investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) revirtieron los daños cerebrales que provoca el síndrome X frágil mediante la inhibición de la enzima clave del cerebro, PAK, según publica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences .

¿Células madre animales similares a las humanas?

  • LONDRES (DPA).- Científicos obtuvieron células madre de embriones de ratones y ratas similares a las de los seres humanos, según publica Nature . El equipo, dirigido por Ronald McKay, de los Institutos Nacionales de Salud, en Bethesda, y Ludovic Vallier, de la Universidad de Cambridge, utilizaron embriones de roedores anidados en la pared del útero. En ese estadio temprano del desarrollo, el equipo extrajo células madre y las cultivó en el laboratorio. Las nuevas células crecen y poseen moléculas similares a las células madre humanas.

 

Un argentino, entre los 17 oftalmólogos innovadores
Se trata del doctor Roberto Zaldívar

 

 

Murió el doctor Socolinsky

Murió el doctor Socolinsky

El creador del programa ‘La salud de nuestros hijos’ llevaba 17 días internado en un sanatorio jujeño.

Hallan cómo se regula el sistema inmune

La Nación 
 
Notable avance de investigadores argentinos: descubren una clave de la respuesta inmunológica

Este mecanismo podría ayudar a diseñar nuevos tratamientos para enfermedades como la esclerosis múltiple o la artritis

En un estudio multidisciplinario cuyos experimentos fueron íntegramente made in Argentina , un grupo de investigadores del Conicet logró atisbar por primera vez uno de los mecanismos clave del sistema inmunológico que nos protege de virus, parásitos, bacterias y tumores: descubrieron cómo se regula para mantener el equilibrio y evitar las respuestas exacerbadas que se encuentran en el origen de las enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, la artritis y la enfermedad de Crohn, entre otras.

El trabajo, que acaba de publicarse en la revista más importante de la especialidad, Nature Inmunology , describe los engranajes que gobiernan la muerte celular programada en el caso de los "soldados" del sistema inmune, células de la sangre conocidas como linfocitos T colaboradores. "Sienta las bases de una nueva forma de ver la inmunología", comenta el doctor Gabriel Rabinovich, que lideró este desarrollo.

Para la inmunología actual, el sistema inmune es un "ejército" de células que, después de salir del timo, se activan y, de acuerdo con las señales que reciben, se dividen en diferentes poblaciones según se enfrenten con bacterias, virus, parásitos o tumores.

Los linfocitos T colaboradores son uno de los "regimientos" de este ejército, y se dividen en tres grupos: TH1, TH2 y TH17.

"De acuerdo con el agente infeccioso que encuentren, los linfocitos T se activan transformándose en TH1, TH2 o TH17 -explica Marta Toscano, primera autora y protagonista principal del trabajo en el que también participaron Germán Bianco y Juan Ilarregui, y Diego Croci y Norberto Zwirner, todos científicos del Conicet y de la UBA en el Laboratorio de Inmunogenética del Hospital de Clínicas-. El «diálogo» que se establece en el momento de la activación es lo que define qué perfil van a tener."

Se sabe bien qué función cumple cada una de estas poblaciones y cómo puede desvirtuarse. "Los TH1 -explica Rabinovich- sirven para erradicar bacterias [como el bacilo de Koch, que causa la tuberculosis], pero cuando están exacerbados causan enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoidea, la enfermedad de Crohn. Los TH2 nos defienden contra parásitos o bacterias extracelulares y, cuando están aumentados, causan alergia [dermatitis, rinitis, asma]. Los TH17 se descubrieron hace un año y medio, y son los responsables de perpetuar las respuestas autoinmunes. Producen interleukina 17 e insidiosamente fabrican mediadores que dañan diferentes tejidos."

De esto se desprende que, para que el organismo se mantenga saludable, es importante que cada una de las respuestas inmunes se mantenga dentro de ciertos rangos; es decir, que en ciertas circunstancias se potencien, pero en otras se frenen. Sin embargo, durante muchos años, las investigaciones se habían centrado sólo en la generación de estas células, pero no en los mecanismos que controlan su supervivencia.

El destino de las células

Esto es precisamente lo que intrigó a Rabinovich y a su equipo. Buscando responder esa pregunta descubrieron que las células del sistema inmune se cubren de distintos azúcares ("glicosilación diferencial") según sea su tipo: mientras en la superficie de los linfocitos TH1 y TH17 se depositan azúcares que los transforman en blanco de una proteína que desencadena la apoptosis o muerte celular (la galectina-1, previamente identificada por el equipo de Rabinovich como la que les permite a los tumores pasar inadvertidos por el sistema inmune), los TH2 se cubren de un escudo de ácido siálico que los protege.

Para probar esta hipótesis, los científicos decidieron ver qué ocurría en un modelo de ratones con esclerosis múltiple que carecían del gen que sintetiza la galectina-1 (ratones knock-out ): "Efectivamente, esos animalitos mostraron una exagerada respuesta TH1 y TH17, y exacerbación de la esclerosis múltiple, porque justamente no tienen el gen de galectina-1, que mata a estos linfocitos -explica el científico-. Nosotros propusimos que esta glicosilación diferencial es un mecanismo homeostático (en equilibrio): impide que los TH1 y TH17 crezcan demasiado y hagan daño. En el caso del cáncer, eso es malo para el organismo, porque el tumor tiene mucha galectina-1 y mata los linfocitos T que podrían destruirlo. En el caso de la autoinmunidad, la acción de la galectina-1 es positiva, porque frena la respuesta."

Llegar a estas conclusiones les llevó a los científicos argentinos más de tres años de trabajo a lo largo de los cuales probaron, primero, que los linfocitos sufren una muerte diferenciada; luego, que éstos se cubren de distintos azúcares de superficie a lo largo de su activación; después, que esto es relevante para los TH1 y TH2 frente a microbios, y, por último, que la hipótesis se confirma en ratones knock-out con esclerosis múltiple.

"Sí, hicimos un «máster en perseverancia» -bromea Toscano-. Hubo momentos en que queríamos bajar los brazos, pero al final lo logramos."

Según la hipótesis de Rabinovich y equipo, si la galectina-1 «mata» a los TH1 y TH17, pero no a los TH2, sería dable pensar que es posible regular selectivamente la respuesta inmunológica.

¿Entonces es posible modificar estos azúcares de superficie y detener la evolución de enfermedades autoinmunes manejando la glicosilación de los linfocitos T colaboradores?

"Para los inmunólogos es un desafío manipular la respuesta inmune en forma específica -dice Rabinovich-, actuando sobre un tipo de células pero no sobre otras, para no causar una inmunodeficiencia generalizada en el paciente. Lo bueno es que la galectina-1 sólo tiene efecto sobre células que tienen un grado de activación (porque interactúa con azúcares que sólo aparecen cuando éstas están activadas y por cumplir su función). Muchos agentes causan apoptosis [muerte celular] de forma indiscriminada -agrega el científico-. El valor de este trabajo radica, precisamente, en que nos ayuda a comprender cómo se regulan selectivamente las defensas de nuestro organismo para lograr la eliminación del agente nocivo y la desaparición de la enfermedad sin que se produzcan procesos autoinmunes."

Para el doctor Gerardo Vasta, destacado investigador argentino que trabaja en el Centro de Biotecnología Marina de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, este trabajo tendrá una gran trascendencia. Consultado a través del correo electrónico, afirmó: "Este estudio echa luz sobre un nuevo mecanismo de regulación de la respuesta inmune, con implicancias terapéuticas en enfermedades de origen autoinmune, como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn y otras-. Dada la alta calidad intelectual y técnica del trabajo, y su impacto en las ciencias biomédicas, no es una sorpresa que haya sido distinguido con su publicación en Nature Immunology , la revista de mayor prestigio en esta área de investigación. Se trata de un esfuerzo notable que logra alcanzar los niveles más elevados y competitivos del ámbito científico internacional".

Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION

Más del 60 % de la poblaión siente cansancio, falta de energía y sueño

La Nación
 
 
Según una encuesta nacional a mayores de 18 años

Las causas principales son el exceso de trabajo, el estrés y el descanso nocturno insuficiente

¿Cree que es la única persona que siempre se levanta cansada, que no puede evitar bostezar durante el día o a la que no le da el cuerpo como para cumplir con todos los compromisos agendados? Bueno, no se deprima: eso es lo que siente el 61% de la población; algo así como otras 5 de cada 10 personas.
Una encuesta realizada en 16 provincias demostró que la cada vez mayor cantidad de obligaciones laborales y familiares, la falta de tiempo suficiente para no saltear alguna de las cuatro comidas diarias -sobre todo, el desayuno- y los trastornos del sueño por el estrés y el ritmo de vida urbano reducen el rendimiento físico y mental cotidiano.

"El cansancio y la sensación de falta de energía y sueño durante el día surge del tipo de vida que estamos llevando, sobre todo en las grandes ciudades, donde la población tiende a tomarse muy poco tiempo de descanso", explicó a LA NACION el doctor Juan Carlos Ivancevich, presidente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, entidad que realizó la encuesta en marzo y abril de este año.

"Tengamos en cuenta -agregó con cierto tono de complicidad- que cumplir con las exigencias de una vida saludable demanda esfuerzo, tiempo y adoptar una actitud activa. Y aunque las personas saben que tienen que dormir bien, no saltear comidas, comer mejor y hacer actividad física, no sé si muchas están dispuestas a hacerlo."

Según los resultados de la encuesta, que contó con el asesoramiento del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), las conductas mencionadas como motivo del cansancio permanente, la falta de energía y la somnolencia diurna son, fundamentalmente, tres: no tener una alimentación equilibrada y ordenada (54% de los encuestados), no llegar a dormir las horas necesarias (36%) y tener un sueño liviano (55%).

Incluso, el 15% de las 944 personas mayores de 18 años que respondieron la encuesta en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Chaco, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy, Mendoza, San Juan, Río Negro y Neuquén, llegaron a quejarse hasta del mal aspecto que el espejo les devuelve todo los días por la falta de sueño y el cansancio. Y las mujeres (69,5%) dijeron sentir todos esos síntomas más que los hombres, además de ser las que más comidas se saltean (lo hacen siete de cada diez).

"Todas estas sensaciones son, tal vez, lo que indirectamente provoca que la persona no tenga el sistema inmune en funcionamiento óptimo, ya que tanto el cansancio como el sueño o la falta de energía para las tareas cotidianas indican la presencia de malos hábitos", señaló el doctor Ivancevich, que también integra la Sección Inmunología Clínica y Alergia del hospital Posadas.

El objetivo original de la encuesta, cuyos resultados en esta primera etapa se presentaron ayer a la prensa, es indagar si efectivamente la población conoce cuáles son los hábitos más saludables y qué es el sistema inmunológico -las defensas naturales del organismo-, además de establecer la frecuencia de las enfermedades alérgicas más frecuentes, como la rinitis, el asma, la urticaria y la alergia por alimentos.

El 62% de la población respondió que se preocupa por cuidar su salud y el 70% de los consultados admitió que la sensación de cansancio, falta de energía y sueño durante el día son síntomas que pueden indicar el debilitamiento de sus defensas. "Sin embargo -informaron los investigadores-, 1 de cada 2 personas no hace nada" para mantener el batallón defensivo del organismo en buen estado.

"Nos sorprendió que, en general, la población conoce cómo preservar la salud y tener un buen sistema inmune -precisó el presidente de la asociación-. Pero también nos llamó la atención que aunque en todos los medios de comunicación se habla de las defensas, muy poca gente (21,2%) conoce realmente qué función cumplen en el organismo. Dicen que saben, pero tienen un conocimiento muy vago." El 74,5% no pudo explicarlo.

El problema, para Ivancevich, es que la confusión en estos temas puede llevar a adoptar hábitos inadecuados. "Por ejemplo -dijo-, es frecuente que se confundan los problemas alérgicos con la debilidad inmunológica, que es lo opuesto, o que se crea que el uso de minerales y vitaminas estimulan las defensas, cuando no está demostrado que esas sustancias ayuden a prevenir enfermedades."

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

Más del 60 % de la población siente cansancio, falta de energía y sueño

La Nación
 
 
Según una encuesta nacional a mayores de 18 años

Las causas principales son el exceso de trabajo, el estrés y el descanso nocturno insuficiente

¿Cree que es la única persona que siempre se levanta cansada, que no puede evitar bostezar durante el día o a la que no le da el cuerpo como para cumplir con todos los compromisos agendados? Bueno, no se deprima: eso es lo que siente el 61% de la población; algo así como otras 5 de cada 10 personas.
Una encuesta realizada en 16 provincias demostró que la cada vez mayor cantidad de obligaciones laborales y familiares, la falta de tiempo suficiente para no saltear alguna de las cuatro comidas diarias -sobre todo, el desayuno- y los trastornos del sueño por el estrés y el ritmo de vida urbano reducen el rendimiento físico y mental cotidiano.

"El cansancio y la sensación de falta de energía y sueño durante el día surge del tipo de vida que estamos llevando, sobre todo en las grandes ciudades, donde la población tiende a tomarse muy poco tiempo de descanso", explicó a LA NACION el doctor Juan Carlos Ivancevich, presidente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, entidad que realizó la encuesta en marzo y abril de este año.

"Tengamos en cuenta -agregó con cierto tono de complicidad- que cumplir con las exigencias de una vida saludable demanda esfuerzo, tiempo y adoptar una actitud activa. Y aunque las personas saben que tienen que dormir bien, no saltear comidas, comer mejor y hacer actividad física, no sé si muchas están dispuestas a hacerlo."

Según los resultados de la encuesta, que contó con el asesoramiento del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), las conductas mencionadas como motivo del cansancio permanente, la falta de energía y la somnolencia diurna son, fundamentalmente, tres: no tener una alimentación equilibrada y ordenada (54% de los encuestados), no llegar a dormir las horas necesarias (36%) y tener un sueño liviano (55%).

Incluso, el 15% de las 944 personas mayores de 18 años que respondieron la encuesta en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Chaco, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy, Mendoza, San Juan, Río Negro y Neuquén, llegaron a quejarse hasta del mal aspecto que el espejo les devuelve todo los días por la falta de sueño y el cansancio. Y las mujeres (69,5%) dijeron sentir todos esos síntomas más que los hombres, además de ser las que más comidas se saltean (lo hacen siete de cada diez).

"Todas estas sensaciones son, tal vez, lo que indirectamente provoca que la persona no tenga el sistema inmune en funcionamiento óptimo, ya que tanto el cansancio como el sueño o la falta de energía para las tareas cotidianas indican la presencia de malos hábitos", señaló el doctor Ivancevich, que también integra la Sección Inmunología Clínica y Alergia del hospital Posadas.

El objetivo original de la encuesta, cuyos resultados en esta primera etapa se presentaron ayer a la prensa, es indagar si efectivamente la población conoce cuáles son los hábitos más saludables y qué es el sistema inmunológico -las defensas naturales del organismo-, además de establecer la frecuencia de las enfermedades alérgicas más frecuentes, como la rinitis, el asma, la urticaria y la alergia por alimentos.

El 62% de la población respondió que se preocupa por cuidar su salud y el 70% de los consultados admitió que la sensación de cansancio, falta de energía y sueño durante el día son síntomas que pueden indicar el debilitamiento de sus defensas. "Sin embargo -informaron los investigadores-, 1 de cada 2 personas no hace nada" para mantener el batallón defensivo del organismo en buen estado.

"Nos sorprendió que, en general, la población conoce cómo preservar la salud y tener un buen sistema inmune -precisó el presidente de la asociación-. Pero también nos llamó la atención que aunque en todos los medios de comunicación se habla de las defensas, muy poca gente (21,2%) conoce realmente qué función cumplen en el organismo. Dicen que saben, pero tienen un conocimiento muy vago." El 74,5% no pudo explicarlo.

El problema, para Ivancevich, es que la confusión en estos temas puede llevar a adoptar hábitos inadecuados. "Por ejemplo -dijo-, es frecuente que se confundan los problemas alérgicos con la debilidad inmunológica, que es lo opuesto, o que se crea que el uso de minerales y vitaminas estimulan las defensas, cuando no está demostrado que esas sustancias ayuden a prevenir enfermedades."

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

Asocian la depresión con una mala relación entre hermanos

La Nación
 
En los varones

Asocian la depresión con una mala relación entre hermanos

Lo sugiere un extenso estudio de Harvard

NUEVA YORK.- Los hombres que han tenido una mala relación con sus hermanos durante la niñez presentan un riesgo mayor de depresión en la vida adulta que aquellos que se llevaron bien, afirma un reciente estudio.

Los investigadores hacen énfasis en que sus hallazgos no significan que una mala relación entre hermanos cause depresión, pero dicen que existe una estrecha vinculación. Es más, si los padres de estos varones han hecho un buen o mal trabajo en relación con la crianza parece tener un efecto menor sobre el riesgo de depresión.

"Una mala crianza puede verse reflejada en una mala relación entre hermanos", dijo el doctor Robert J. Waldinger, autor principal del estudio y profesor de psiquiatría de la Universidad de Harvard. "Pero una vez que uno toma en cuenta la calidad de la relación entre hermanos, conocer la calidad de la crianza no suma mucha más información", agregó.

Los hallazgos, publicados en la edición de junio de la revista The American Journal of Psychiatry , se basan en el análisis de datos obtenidos de 229 varones que fueron seguidos durante más de 30 años, a partir de que tenían 18 o 19 años. Fueron primero entrevistados por médicos clínicos, psiquiatras, psicólogos y antropólogos entre 1939 y 1942, y a partir de entonces completaron un cuestionario cada dos años. Los investigadores también entrevistaron a sus padres.

Los voluntarios fueron entrevistados nuevamente a los 25, 30 y 50 años, mientras que los cuestionarios bianuales continúan hasta el presente. El diseño prospectivo y la extensión del seguimiento constituyen las mayores fortalezas del estudio.

A partir de la información obtenida por los cuestionarios y las entrevistas, los investigadores elaboraron un ranking en el que listaron las relaciones de los voluntarios con sus hermanos durante la niñez y la adolescencia, y donde también incluyeron qué tan bien fueron criados por sus padres. También consignaron si los padres murieron antes de que los voluntarios cumplieran 18 años y si en la familia había antecedentes de depresión.

Ninguno de los 21 hombres que habían perdido a su padre en la niñez desarrollaron depresión. El 15% de los que tuvieron una mala relación con sus madres y el 16% de los que tenían una historia familiar de depresión padecieron esta enfermedad en la vida adulta. Pero entre aquellos que tuvieron una relación mala o destructiva con sus hermanos, el 26% experimentó en la adultez episodios de mayor depresión.

El significativo aumento de la tasa de depresión en este último grupo sugiere que la mala relación entre hermanos es un factor predictivo independiente de depresión.

Objeciones y limitaciones

"Este es un estudio realmente importante", dijo Myrna M. Weissman, profesora de psiquiatría de la Universidad de Columbia, que no participó del estudio. "La única crítica es que fue realizado sólo en varones, y las relaciones entre hermanos quizá tengan más influencia sobre los hombres que sobre las mujeres."

Por su parte, los autores del estudio reconocieron que parte de la información diagnóstica recolectada es previa a la aparición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales , que estableció criterios precisos para el diagnóstico psiquiátrico. También, que la pequeña muestra consta sólo de varones blancos que eran estudiantes universitarios, y que fueron seleccionados para participar por su excelente estado de salud mental.

El estudio no ofrece conclusiones sobre si la depresión causa interacciones destructivas entre hermanos, o si son las relaciones destructivas un indicador temprano de depresión, o si ambos factores interactúan entre sí y dan como resultado un incremento del riesgo de depresión.

"Este es simplemente un estudio, y necesitamos otros para ver si sus resultados se confirman -dijo el doctor Waldinger-. Las relaciones entre hermanos han sido poco valoradas en los estudios sobre el desarrollo infantil."

Por Nicholas Bakalar
De The New York Times