Conflicto en Emprendimientos Ferroviarios (EMFER), fábrica del Grupo Cirigliano.

Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.

Reportaje a Alfredo Luque, delegado

Hace dos semanas estalló un conflicto en Emprendimientos Ferroviarios, fábrica del Grupo Cirigliano. Como otro coletazo de la crisis ferroviaria, con la quita de la concesión a TBA los trabajadores de EMFER están sin trabajar, cuando más que nunca haría falta arreglar los trenes. Cirigliano y el gobierno nacional se tiran la pelota, mientras en el medio los obreros pagan los platos rotos. Hay que apoyar a los compañeros y exigirle al gobierno que destrabe los salarios caídos y ponga en marcha un verdadero plan de recuperación de los ferrocarriles, donde EMFER y sus trabajadores son pieza clave. Uno de los delegados, el compañero Luque, nos cuenta la situación.

¿Cómo empezó el conflicto?

Cuando el gobierno tomó la medida de quitarle la concesión a Cirigliano de TBA empezamos a quedarnos sin trabajo. Fuimos viendo que se estaba haciendo un vaciamiento en la fábrica. Pedimos una reunión con la empresa y nos dijeron que el trabajo bajaba por la quita de la concesión. Para ellos fue un golpe que no se esperaban y desde ahí empezamos a tener problemas en el pago de las quincenas. Nos están debiendo el retroactivo de la paritaria nacional de la UOM y supuestamente quedamos afuera de la negociación interna, de empresa. Ahora estamos quincena a quincena sin saber si vamos a cobrar o no.

¿Qué medidas tomaron?

Comenzamos a salir a la calle. Cortamos la General Paz y las vías del tren a la altura de Migueletes. También fuimos a llevar nuestros reclamos al Ministerio de Transporte de la Nación, donde nos recibió el subsecretario Luna y nos dijo que ellos están al día con los pagos a Cirigliano. Pero la parte empresaria dice que como no le pagaron desde el Estado no tienen con qué pagarnos lo adeudado y que tampoco tienen plata para comprar materiales y que vuelva a rodar la producción en EMFER.

¿Cómo sigue la pelea?

El viernes pasado la delegación San Martín del Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, por la cual la empresa tiene que pagar todos los salarios adeudados. Además no se pueden aplicar las suspensiones que ellos buscan y los trabajadores no podemos tomar medidas de fuerza. Si el viernes 22 la empresa no paga la quincena y los retroactivos que nos adeuda, estaría rompiendo la conciliación obligatoria y nosotros estaríamos liberados y obligados a volver a tomar medidas en defensa de nuestro salario y nuestra fuente de trabajo. El mismo lunes 25 a las 5.30 de la mañana nos vamos a reunir en asamblea todos los trabajadores de EMFER y ahí decidiremos los pasos a seguir.

Las confesiones de Cristina Kirchner. Discursos que desnudan el rumbo oficial.

Editorial de Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.

La «ortodoxia» de las medidas económicas que viene adelantando el gobierno nacional y también la de las que se esperan, ha venido siendo acompañada por un cambio en el discurso oficial.
A cada manifestación inocultable de los problemas estructurales que tiene el país, desde el poder K se responde con la defensa sorda de lo actuado hasta el momento, mezclada con la descalificación o ridiculización de quienes deciden enfrentar esa realidad.

Aunque hubo varias, la más comentada fue la del Congreso, en ocasión de la apertura de las sesiones legislativas. Las tres horas y pico que la presidenta utilizó para su intervención, estuvieron llenas de números y comparaciones manipuladas, destinadas a seguir sosteniendo que vivimos en un país maravilloso, casi imposible de mejorar.

Lo nuevo, es que ahora incluyó una serie de afirmaciones que son verdaderas confesiones del camino elegido por la Casa Rosada.

Sin hacer ni una mínima mención a las víctimas del choque del tren en Once, la mandataria defendió las supuestas inversiones realizadas. Además desconoció el informe que en 2008 ya reconocía cientos de faltas de la concesionaria y llegó al límite defendiendo su proyecto de instalación del Tren Bala. La completó asegurando que iban a esperar los resultados de la investigación para tomar alguna medida sobre los responsables.

Conclusión: va a seguir sosteniendo a las empresas que manejan los trenes desde la era del menemismo.

El amontonamiento infernal que siguen viviendo quienes toman el Sarmiento y los demás trenes del área metropolitana, y el choque del tren con el colectivo escolar repleto de chicos pero habilitado por las autoridades, confirman por enésima vez a dónde vamos a parar con esas definiciones. La renuncia de Schiavi es el reconocimiento de una responsabilidad gubernamental que ya fue juzgada por la inmensa mayoría del pueblo.

También los docentes tuvieron su parte en las glosas presidenciales.
Luego de comentar el alto ausentismo, la presidenta se lanzó con toda su artillería. ‘Trabajan cuatro horas, cuando la jornada obligatoria es ocho’, ‘tienen estabilidad’ y los tan largamente escuchados ‘tres meses de vacaciones’. Un paso más en sus expresiones antiobreras, que ya iniciara con el rechazo al derecho de huelga hace algunos meses. Pero también fue una búsqueda de apoyo por parte de los sectores más atrasados de la sociedad, para tratar de aislar el reclamo salarial docente que se desarrolló en las provincias más pobladas, obligando a la ultraoficialista CTERA a convocar un paro nacional.

Y para el que no quiso creer lo que se vio en Tinogasta y los demás pueblos cordilleranos, Cristina manoteó una anécdota de sus campañas por el ‘pago chico’ y volvió a defender la instalación de los proyectos megamineros, porque son «fuente de progreso» y trabajo para los pueblos afectados. Para desalentar a los ‘dogmáticos’ defensores del medioambiente, aseguró que se hablará con las empresas para que lo cuiden. Para desgracia de la jefa de Estado, la masiva marcha en Andalgalá -que desactivó a las patotas promineras- y las que siguen dándose por aquellos lados, confirman que los pueblos han decidido ponerse de pie contra este ‘desarrollo’ que los contamina y saquea sus territorios.

Con el gobierno reafirmando un rumbo que nadie votó, y con una oposición que no se distingue ni por sus ideas, ni por sus acciones, crece el vacío político y el debate sobre qué hacer. Así es que, junto con mantener la pelea por que se vaya TBA y haya justicia para las víctimas, apoyar las luchas docentes y estatales en todo el país, y seguir enfrentando a las megamineras; es decisivo avanzar en la construcción de una alternativa política amplia, unida alrededor de las grandes causas que están a la orden del día.

Fortalecidos por un muy exitoso 8º Congreso, desde el MST en Movimiento Proyecto Sur apostamos a esta perspectiva y convocamos a todos los compañeros que quieren otro modelo de país a trabajar juntos para lograrlo.