
LONDRES.- Un equipo internacional de astrónomos identificó dos agujeros negros rodeados por galaxias, que están a sólo 24 años luz de distancia uno del otro, 100 veces más cerca de lo que se había observado hasta ahora.

LONDRES.- Un equipo internacional de astrónomos identificó dos agujeros negros rodeados por galaxias, que están a sólo 24 años luz de distancia uno del otro, 100 veces más cerca de lo que se había observado hasta ahora.

“Podemos ver que hay un remolino similar al que conocemos del polo norte», dijo Horst Uwe Keller, director del equipo que opera la cámara gran angular de la sonda espacial.
Durante las próximas semanas, los científicos realizarán pruebas más exhaustivas con los instrumentos de la sonda, por medio de los cuales esperan conocer mejor la atmósfera y el clima del planeta vecino.
A medida que la sonda se acerque más en los próximos meses, los científicos esperan que transmita imágenes más detalladas y reveladoras desde unos 250 kilómetros de distancia.
Con tecnología infrarroja, que le permite a la cámara atravesar las nubes, esperan descubrir cómo se formaron esas nubes de ácido sulfúrico que rodean el planeta y la causa de los vientos de velocidad extremadamente alta que las hacen girar.
“Creo que lo decisivo será descubrir la dinámica de la atmósfera», dijo Keller. “¿Por qué giran las nubes en la dirección que vemos? ¿Por qué tan rápidamente?», se preguntó.
La misión a Venus, de un costo de 220 millones de euros (260 millones de dólares), intenta estudiar el efecto invernadero en el planeta, con su atmósfera extremadamente caliente y densa.
También espera descubrir por qué reaparecieron los volcanes hace 500 millones de años y si hay alguna actividad volcánica o sísmica en la actualidad.

Esto aparece en los Google Maps. Al parecer fue encontrado por alguien que buscaba un mapa de su zona y dice que no hay nada parecido ahí.
Casualmente tiene la misma sombra que los objetos en tierra. Curioso.
Las nítidas imágenes, divulgadas la semana anterior, muestran cráteres repletos de agujeros, barrancos esculpidos y dunas formadas por el viento en el hemisferio sur de Marte. Los científicos han dicho que las diversas características geológicas muestran la importancia del agua, el viento y el impacto de meteoros en la composición de la superficie marciana.
El vehículo Orbital de Reconocimiento de Marte, la nave espacial más avanzada jamás enviado a otro planeta, llegó a Marte el 10 de marzo y entró en una órbita elíptica. En el curso de los próximos seis meses, se precipitará en la atmósfera superior del planeta y reducirá su órbita, sobrevolando la superficie a una altura de 254 kilómetros.
El mes pasado, la sonda envió las primeras imágenes de Marte desde 2.490 kilómetros de altura. Esas imágenes tenían como propósito calibrar la cámara de alta resolución a bordo del navío.
Las últimas imágenes fueron tomadas al mismo tiempo, pero los científicos pasaron varias semanas procesándolas.

El primer lugar del planeta donde se vio el fenómeno natural fue en el nordeste de Brasil. Apenas salió el sol, a las 5.35 (hora local), el día se convirtió en noche en los alrededores de la ciudad de Natal, capital del estado de Rio Grande do Norte, lo que generó gritos de sorpresa y alegría entre los pobladores.
Luego, la franja de oscuridad que recorrió 14.500 kilómetros cruzó el océano Atlántico para después "tocar" el norte del continente africano, seguir por la zona este del mar Mediterráneo y finalmente terminar entre Rusia y Mongolia con la caída de la noche.
El eclipse solar, que en muchos lugares del mundo fue parcial, logró su máxima exposición y dimensión en Libia, donde en las últimas horas se acreditaron más de 7000 turistas y 300 científicos de todo el mundo. Desde allí, la NASA transmitió en vivo por Internet el espectáculo, que no se volverá a dar hasta 2008 y se lo podrá ver en la región de Siberia, Rusia.
Los científicos pudieron aprovechar los pocos minutos que duró la interposición de la Luna entre la Tierra y el Sol para estudiar la corona solar y con ello permitir evaluar el comportamiento que tiene durante las permanentes explosiones solares que generan altos niveles de radiación en el espacio.
Durante el eclipse se pudieron observar los planetas Mercurio y Venus, así como numerosas estrellas, mientras que la temperatura bajó cinco grados centígrados. Muchas aves suspendieron su actividad y se posaron sobre los árboles. "De alguna manera es algo fantasmal", señaló una estudiante de astrofísica que presenció el fenómeno en el antiguo templo de Apolo en Turquía.
El fenómeno celestial será transmitido en vivo por la agencia espacial en el sitio www.nasa.gov , con la colaboración de la Universidad de California en Berkeley y el Exploratorium. El requisito esencial, según se indica, será contar con una computadora con conexión a Internet y madrugar en algunos países, ya que el fenómeno comenzará este miércoles a las 7.55 (hora argentina).
A simple vista, el eclipse será total sólo en partes de América del Sur, Africa y Asia, donde la noche retornará durante cuatro minutos a partir del momento en que la Luna cubra al Sol.
Los eclipses totales no duran más de dos minutos, y éste permitirá que, por primera vez, un grupo de científicos de los Estados Unidos y de Libia realicen actividades conjuntas para estudiar la corona solar.
El objetivo central será descifrar por qué esa corona tiene una temperatura de entre 500.000 y un millón de grados centígrados, mientras que la temperatura de la superficie es de un poco más de 5500 grados centígrados.

Según lo anunciado en esa conferencia, un primer cohete será el encargado de transportar el módulo de descenso lunar con capacidad para cuatro astronautas, mientras que un segundo cohete despegará tres días más tarde llevando a los cuatro tripulantes que descenderán por primera vez en forma conjunta en el lado oculto de la superficie selenita, para permanecer allí durante una semana completa realizando estudios científicos en busca de rastros de agua, análisis de la composición lunar y estudio del asentamiento de una base habitable permanente.
Dentro del plan "Regreso a la Luna", que el presidente George Bush anunció hace dos años, los científicos de la agencia espacial estadounidense han estado trabajando en este complejo programa que, además de permitir volver al hombre al satélite natural de la Tierra, marcará una nueva etapa en la carrera espacial de los Estados Unidos, ya que los nuevos vehículos espaciales basados en el exitoso programa Apolo serán los reemplazantes del cuestionado Space Shuttle o Taxi Espacial, actualmente en uso, que ya cobró la vida de 14 astronautas en las explosiones de los transbordadores Challenger, en 1986, y Columbia, en 2003.
El programa Constelación
"Entre los años 2015 y 2020 visitaremos nuevamente la Luna a bordo de un excepcional módulo de descenso lunar y con la ayuda de dos cohetes totalmente seguros para los astronautas. Estimamos que ya en 2018 será posible esta nueva hazaña con vistas a una futura expedición tripulada a Marte", dijo a LA NACION el ingeniero John Connolly, investigador del programa Sistemas de Misión y Exploración de la NASA y director del proyecto Módulo de Acceso a la Superficie Lunar (LSAM, por sus siglas en inglés), perteneciente al programa Constelación, que es en definitiva el que marcará el regreso del hombre a la Luna.
Desde su oficina ubicada en el Centro Espacial Johnson, en la ciudad de Houston, Texas, el ingeniero Connolly relató cómo será la compleja misión espacial: "El LSAM es parte integral de la nueva misión a la Luna, que incluye el vehículo de exploración tripulado y su cohete lanzador, el cual reemplazará a partir de 2011 los viajes de los transbordadores espaciales. Si esta etapa es exitosa, avanzaremos a la siguiente, es decir, la creación del módulo de descenso lunar y el segundo cohete que transportará esta increíble nave de más de cinco metros de alto, que permitirá albergar a cuatro astronautas a la vez".
De esta manera, las dos naves (una tripulada y otra con el módulo de descenso lunar) partirán con diferencia de tres días y se unirán en el espacio para realizar el viaje, el descenso y la vuelta segura a la Tierra. La misión, que costará unos 100.000 millones de dólares, está basada en el programa Apolo, cuyos cohetes Saturno V permitieron llegar seis veces a la Luna, la última en 1972.
Descender en la cara oculta
No solamente el propósito de la nueva misión es llegar a la Luna, sino también descender en la vasta y desconocida superficie de su cara oculta, que nunca ha sido visitada, por lo que podría develar nuevos secretos de cómo se formó el satélite natural de la Tierra.
"Con el programa Apolo tuvimos serias limitaciones acerca de dónde y cómo descender, por lo que estábamos obligados a alunizar siempre en la cara visible y cerca de su línea ecuatorial. El nuevo módulo de descenso podrá llegar a cualquier parte de la cara oculta, incluso a regiones cercanas a los polos, las cuales han sorprendido a los científicos de la NASA ya que poseen cráteres de gran profundidad, lo que sugeriría la posibilidad de encontrar nuevos materiales de la composición lunar para estudiar su origen -agregó Connolly-. Incluso, allí en los polos advertimos grandes concentraciones de hidrógeno, lo que permitiría la formación de agua congelada, hasta ahora no descubierta."
La compleja misión que descenderá en la cara oculta de la Luna constará de dos etapas: una primera, en la que los astronautas estarán siete días en la superficie lunar, y una segunda, en la que vivirán 180 días en módulos apostados como bases permanentes.
Nuevas tecnologías
Respecto de la nueva tecnología que será utilizada para este proyecto, los nuevos cohetes tripulados se construirán con un sistema de seguridad tal que podrá permitir la eyección de la cápsula en la que viajarán los astronautas en cualquier momento del despegue, considerada la etapa más peligrosa de la misión.
Por otra parte, la nueva nave tripulada podrá ser reutilizable hasta en diez viajes seguidos y tendrá paneles solares adosados a su estructura, que permitirán generar la energía suficiente para el viaje de ida y vuelta de cuatro días de duración cada uno.
La nueva tecnología estará también aplicada en el sistema de combustible que utilizarán la nave tripulada y el módulo de descenso lunar, basado en metano líquido. ¿Por qué? La razón es simple: los investigadores de la agencia espacial estadounidense apuntan que ése será el combustible que los astronautas que llegarán a Marte podrán extraer de acuerdo con las características atmosféricas del planeta rojo.
Por Víctor Ingrassia
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Podría haber vida terrestre en la luna Titán
Impactos de asteroides podrían haber expulsado rocas que contenían #vida terrestre hasta las lunas de Saturno y Júpiter. El anuncio fue realizado por un equipo de la Universidad de la Columbia Británica en la XXXVII Conferencia Lunar y Planetaria, en Houston, Estados Unidos. Los científicos calcularon que los fragmentos rocosos producto de semejantes impactos podrían haber llegado hasta Titán y Europa en alrededor de un millón de años. Titán, en Saturno, tiene una atmósfera rica en compuestos orgánicos que podrían alimentar a una forma de vida primitiva, y Europa, en Júpiter, podría tener un océano de agua líquida debajo de su corteza de hielo|Columbia Británica
¿Cuántas especies habitan el planeta?
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Los resultados, según dijeron, dan validez a la predicción fundamental de la especulativa pero popular teoría sobre la distribución de la materia y la energía a partir del Big Bang conocida como inflación. La teoría sostiene que durante sus primeros momentos, el universo, alimentado por un campo antigravitacional, atravesó un violento período de crecimiento que lo hizo pasar de un tamaño submicroscópico a uno astronómico en un abrir y cerrar de ojos.
"Me sorprende que podamos decir algo sobre el universo en su primera trillonésima de segundo", dijo Charles L. Bennett, profesor de la Universidad Johns Hopkins y jefe del equipo de científicos que anunció los hallazgos. "Parece que el universo bebe experimentó ese tipo de estirón que alarmaría a cualquier padre o madre."
El mapa fue producido por la sonda de Wilkinson, de la NASA, que ha estado en órbita de la Tierra, grabando las débiles emisiones de microondas que constituyen los vestigios del Big Bang.
Las microondas pintan un retrato del universo cuando tenía sólo 380.000 años, según informaron los científicos. Pero en los detalles del retrato se encuentran las pistas de los procesos que ocurrieron cuando el universo era aún más joven.
Nacimiento de estrellas
El nuevo mapa ha sido ansiosamente esperado por los astrónomos, que oyeron hablar del grupo Wilkins por última vez en 2003, cuando dieron a conocer su primer mapa. Ese mapa mostraba el cosmos salpicado por débiles puntos de calor y frío, las semillas de estructuras como las galaxias.
Utilizando ese mapa, el equipo de investigadores de la sonda Wilkinson fue capaz de revisar estimaciones previas de cuando comenzaron a formarse las primeras estrellas y a brillar en el oscuridad primordial que siguió al enfriamiento del Big Bang. Esas estrellas aparecieron cuando el universo tenía cerca de 400 millones de años.
Las estimaciones previas que hablaban de 200 millones de años, a partir de información anterior obtenida por la sonda Wilkinson, habían sorprendido a muchos astrónomos, mientras que la nueva estimación se encuentra en línea con las teorías más aceptadas.
Pero lo que más atrae a los cosmólogos es que por primera vez cuentan con algo con lo cual confrontar una de las principales predicciones de la teoría inflacionaria.
Por Dennis Overbye
De The New York Times