Hallan cementerio indígena de hace 4.000 años en la Patagonia

 Buenos Aires (EFE).- Un grupo de investigadores halló en la provincia argentina de Neuquén un cementerio con restos óseos y diversos objetos que fueron utilizados hace 4.000 años por los indios pehuenches, informa hoy la prensa local

El cementerio conserva restos de 32 personas, que se encontraron dispersos en un médano de 14 metros de frente, cerca a la Cordillera del Viento, en la Patagonia argentina

"Es el sitio más antiguo conocido con la presencia de entierros en el noroeste de la Patagonia", indicó al diario Clarín la arqueóloga Claudia Della Negra, de la Secretaría de Cultura de Neuquén

El hallazgo fue hecho por investigadores del área de Cultura de las provincias de Neuquén y Río Negro, especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Universidad de Comahue

A partir de los restos encontrados, los científicos realizarán nuevos estudios acerca de la vida de los pehuenches, una tribu que aún se encontraba en la región en el siglo XVIII, pero que luego desapareció con el correr de las décadas

Los especialistas creen que los pehuenches, que estaban a favor de la vigencia del rey español en estas tierras, viajaron a territorio chileno y, a partir de allí, se mezclaron con otras etnias

Los investigadores también hallaron diversos objetos colocados cerca de los restos en el cementerio, como vasijas de otras tribus de indígenas y cinturones con hebillas de lata de los españoles.

Hombre de Flores: ¿sólo un humano enfermo?

La Nación

SCIENCE

WASHINGTON (AFP) – El esqueleto de un pequeño humanoide descubierto en 2003 en una gruta de la isla de Flores, en Indonesia, no corresponde a una nueva especie humana, sino al de un hombre moderno que sufría de microcefalia, afirma un estudio publicado en la revista Science. El Homo floresiensis, apodado «hobbit» en referencia a los diminutos personajes de «El señor de los anillos», de J.R.R. Tolkien, habría sido un hombre afectado por una enfermedad viral que empequeñece el cráneo e impide el desarrollo del cerebro.

El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder | El Señor de los Anillos (1954–55)

Túpac Amaru y la lucha por la independencia

Autor: Felipe Pigna.

El Inca José Gabriel Condorcanqui, conocido como Túpac Amarú, fue ejecutado en Cuzco, Perú, por orden de las autoridades hispanas. Se había rebelado contra el rey de España e intentado recobrar la independencia del Perú. En su lucha obtuvo el apoyo de indígenas y españoles criollos tanto en el virreinato del Perú como en el del Río de la Plata. Logró convulsionar a doce provincias del primero y a ocho del segundo, pero la rebelión fue totalmente sofocada y el 18 de mayo de 1781 Túpac Amaru fue asesinado y descuartizado en la plaza de Cuzco.

Túpac Amaru nació el 19 de marzo del año 1740 en el pueblo de Surimaná, provincia de Tinta (actual Perú). Heredó los cacicazgos de Pampamarca, Tungasuca y Surimaná y una importante cantidad de mulas lo que convirtieron en un cacique de buena posición dedicado al transporte de mercaderías. 

Pero la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776 perjudicó seriamente al virreinato del Perú. El cierre de los obrajes, la paralización de las minas y la crisis del algodón y el azúcar provocan el incremento de la desocupación y la pérdida para miles de indígenas de sus míseros ingresos. Ante esta situación Túpac presentó una petición formal para que los indios fueran liberados del trabajo obligatorio en las minas. Allí decía:

“Entonces morían los indios y desertaban pero los pueblos eran numerosos y se hacia menos sensible; hoy, en la extrema decadencia en que se hallan, llega a ser imposible el cumplimiento de la mita porque no hay indios que las sirvan y deben volver los mismos que ya la hicieron…". Denunciaba los esfuerzos inhumanos a que eran sometidos, los largos y peligrosos caminos que deben andar para llegar hasta allí "más de doscientas jornadas de ida y otras tantas de vuelta”. Pedía también el fin de los obrajes, verdaderos campos de concentración donde se obligaba a hombres y mujeres, ancianos y niños a trabajar sin descanso. Denunciaba particularmente al sistema de repartimientos, antecedente del bochornoso pago en especie. La soberbia Audiencia de Lima, compuesta mayoritariamente por encomenderos y mineros explotadores, ni siquiera se dignó a escuchar sus reclamos.

Túpac fue entendiendo que debía tomar medidas más radicales y  comenzó a preparar la insurrección más extraordinaria de la que tenga memoria esta parte del continente. La primera tarea fue el acopio de armas de fuego, vedadas a los indígenas. Abuelos y nietos se dedicaban a las armas blancas, pelando cañas, preparando flechas vengadoras. Las mujeres tejían maravillosas mantas con los colores prohibidos por los españoles. Una de ellas será adoptada como bandera por el ejército libertador. Tiene los colores del arco iris y aún flamea en los Andes peruanos.

La independencia propuesta por Túpac no era sólo un cambio político, implicaba modificar el esquema social vigente en la América española. Su movimiento produjo una profunda conmoción en el Perú, grandes transformaciones internas y amplias resonancias americanas, "muera el mal gobierno; mueran los ministros falsos, y viva siempre la plata…. Y mueran como merecen los que a la justicia faltan y los que insaciable roban con la capa de aduana".

Los elevados impuestos y los nuevos repartimientos realizados a la llegada del virrey Agustín de Jáuregui provocaron que Condorcanqui  se decidiera a comenzar la rebelión. La ocasión se presentó cuando el obispo criollo Moscoso excomulgó al corregidor de Tinta, Arriaga, individuo particularmente odiado por los indios. El 4 de noviembre de 1780, Túpac Amaru, con su autoridad de cacique de tres pueblos, mandó detener a Antonio de Arriaga, y lo obligó a firmar una carta donde pedía a las autoridades dinero y armas y llamaba a todos los pueblos de la provincia a juntarse en Tungasuca, donde estaba prisionero. Le fueron enviados 22000 pesos, algunas barras de oro, 75 mosquetes, mulas, etcétera. Tras un juicio sumario, Arriaga fue ajusticiado en la plaza Tungasuca el 9 de noviembre.

Emitió un bando reivindicando para sí la soberanía sobre estos reinos que decía: los Reyes de Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis gentes, cerca de tres siglos, pensionándome los vasallos con insoportables gabelas, tributos, piezas, lanzas, aduanas, alcabalas, estancos, catastros, diezmos, quintos, virreyes, audiencias, corregidores, y demás ministros: todos iguales en la tiranía, vendiendo la justicia en almoneda con los escribanos de esta fe, a quien más puja y a quien más da, entrando en esto los empleos eclesiásticos y seculares, sin temor de Dios; estropeando como a bestias a los naturales del reino; quitando las vidas a todos los que no supieren robar, todo digno del más severo reparo. Por eso, y por los clamores que con generalidad han llegado al Cielo, en el nombre de Dios Todopoderoso, ordenamos y mandamos, que ninguna de las personas dichas, pague ni obedezca en cosa alguna a los ministros europeos intrusos”.

Por donde pasaba el ejército libertado se acababa la esclavitud, la mita, y la explotación de los seres humanos. El 18 de noviembre de 1780 se produjo la batalla de Sangarará. En este primer combate, las fuerzas rebeldes derrotaron al ejército realista. A partir de entonces, la rebelión tomó un carácter más radical con un líder a la altura de las circunstancias que proponía: "Vivamos como hermanos y congregados en solo cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación de los españoles; criollos, mestizos, zambos e indios por ser todos compatriotas, como nacidos en estas tierras y de un mismo origen". Unos 100.000 indios en una extensión de 1500 kilómetros, de Salta al Cuzco, se dispusieron a seguir al rebelde. En uno de sus manifiestos decía Túpac:

“Un humilde joven con el palo y la honda y un pastor rústico libertaron al infeliz pueblo de Israel del poder de Goliat y faraón: fue la razón porque las lágrimas de estos pobres cautivos dieron tales voces de compasión, pidiendo justicia al cielo, que en cortos años salieron de su martirio y tormento para la tierra de promisión. Mas al fin lograron su deseo, aunque con tanto llanto y lágrimas. Mas nosotros, infelices indios, con más suspiros y lágrimas que ellos, en tantos siglos no hemos podido conseguir algún alivio(…) El faraón que nos persigue, maltrata y hostiliza no es uno solo, sino muchos, tan inicuos y de corazones tan depravados como son todos los corregidores, sus tenientes, cobradores y demás corchetes: hombres por cierto diabólicos y perversos […] que dar principio a sus actos infernales seria santificar… a los Nerones y Atilas de quienes la historia refiere sus iniquidades… En éstos hay disculpas porque, al fin, fueron infieles; pero los corregidores, siendo bautizados, desdicen del cristianismo con sus obras y más parecen ateos, calvinistas, luteranos, porque son enemigos de Dios y de los hombres, idólatras del oro y de la plata. No hallo más razón para tan inicuo proceder que ser los más de ellos pobres y de cunas muy bajas”.

La gravedad de la situación llevó a los virreyes de Lima y Buenos Aires a unir sus fuerzas. Vertiz y su colaborador, el inefable Marqués de Sobremonte le escribían en estos términos al virrey del Perú: “el buen orden y estado pacífico, consistiría en extirpar el ambicioso origen de todos los males que padecen los pueblos, segando la cabeza del rebelde José…”.

Con la llegada al Cuzco del visitador Areche y el inspector general José del Valle la situación se desequilibró en perjuicio de los rebeldes. Túpac intentó todavía dar un golpe de mano atacando primero, pero el ejército realista fue advertido por un prisionero escapado y el golpe fracasó. La noche del 5 al 6 de abril se libró la desigual batalla entre los dos ejércitos. Según un parte militar “fueron pasados a cuchillo más de mil y derrotado el resto enteramente”. Al verse perdido Túpac Amaru intentó la fuga, pero fue hecho prisionero y trasladado al Cuzco. El visitador Areche entró intempestivamente en su calabozo para exigirle, a cambio de promesas, los nombres de los cómplices de la rebelión. Túpac Amaru le contestó con desprecio:

“Nosotros dos somos los únicos conspiradores; Vuestra merced por haber agobiado al país con exacciones insoportables y yo por haber querido libertar al pueblo de semejante tiranía. Aquí estoy para  que me castiguen solo, al fin de que otros queden con vida y yo solo en el castigo.”

Túpac fue sometido a las más horribles torturas durante varios días. Se le ataron las muñecas a la los pies. En la atadura que cruzaba los ligamentos de manos y pies fue colgada una barra de hierro de 100 libras e izado su cuerpo a 2 metros del suelo causándole el dislocamiento de uno de sus brazos. Túpac no delató a nadie. Se guardó para él y la historia el nombre y la ubicación de sus compañeros. El siniestro visitador Areche debió reconocer el coraje y la resistencia de aquel hombre extraordinario en un informe al virrey donde dejaba constancia que a pesar de los días continuados de tortura, “el inca Tupac Amaru es un espíritu y naturaleza muy robusta y de una serenidad imponderable.”

El 17 de mayo de 1781 Túpac Amaru fue condenado a muerte. La condena alcanzó a toda su familia ya que recomendaba que fuera exterminada toda su descendencia, hasta el cuarto grado de parentesco. La condena redactada por el Visitador Areche, era todo un manifiesto ideológico y llegaba a prohibir todo vestigio de la cultura incaica:

…se prohíben y quitan las trompetas o clarines que usan los indios en sus funciones, y son unos caracoles marinos de un sonido extraño y lúgubre, y lamentable memoria que hacen de su antigüedad; y también el que usen y traigan vestidos negros en señal de luto, que arrastran en algunas provincias, como recuerdos de sus difuntos monarcas, y del día o tiempo de la conquista, que ellos tienen por fatal, y nosotros por feliz, pues se unieron al gremio de la Iglesia católica, y a la amabilísima y dulcísima dominación de nuestros reyes. Y para que estos indios se despeguen del odio que han concebido contra los españoles, y sigan los trajes que les señalan las leyes, se vistan de nuestras costumbres españolas, y hablen la lengua castellana.”

Túpac Amaru y los suyos quedaron expuestos a las fieras. A continuación transcribimos textualmente el relato de la muerte de la familia Túpac Amaru ocurrida el 18 de mayo de 1781 contada por sus asesinos:

“El viernes 18 de mayo de 1781, después de haber cercado la plaza con las milicias de esta ciudad del Cuzco… salieron de la Compañía nueve sujetos que fueron: José Verdejo, Andrés Castelo, un zambo, Antonio Oblitas (el que ahorcó al general Arriaga), Antonio Bastidas, Francisco Túpac Amaru; Tomasa Condemaita, cacica de Arcos; Hipólito Túpac Amaru, hijo del traidor; Micaela Bastidas, su mujer, y el insurgente, José Gabriel. Todos salieron a un tiempo, uno tras otro. Venían con grillos y esposas, metidos en unos zurrones, de estos en que se trae la yerba del Paraguay, y arrastrados a la cola de un caballo aparejado. Acompañados de los sacerdotes que los auxiliaban, y custodiados de la correspondiente guardia, llegaron al pie de la horca, y se les dieron por medio de dos verdugos, las siguientes muertes. 

”A Verdejo, Castelo, al zambo y a Bastidas se les ahorcó llanamente. A Francisco Túpac Amaru, tío del insurgente, y a su hijo Hipólito, se les cortó la lengua antes de arrojarlos de la escalera de la horca. A la india Condemaita se le dio garrote en un tabladillo con un torno de fierro… habiendo el indio y su mujer visto con sus ojos ejecutar estos suplicios hasta en su hijo Hipólito, que fue el último que subió a la horca. Luego subió la india Micaela al tablado, donde asimismo en presencia del marido se le cortó la lengua y se le dio garrote, en que padeció infinito, porque, teniendo el pescuezo muy delgado, no podía el torno ahogarla, y fue menester que los verdugos, echándole lazos al cuello, tirando de una a otra parte, y dándole patadas en el estómago y pechos, la acabasen de matar. Cerró la función el rebelde José Gabriel, a quien se le sacó a media plaza: allí le cortó la lengua el verdugo, y despojado de los grillos y esposas, lo pusieron en el suelo. Le ataron las manos y pies a cuatro lazos, y asidos éstos a las cinchas de cuatro caballos, tiraban cuatro mestizos a cuatro distintas partes: espectáculo que jamás se ha visto en esta ciudad. No sé si porque los caballos no fuesen muy fuertes, o porque el indio en realidad fuese de hierro, no pudieron absolutamente dividirlo después que por un largo rato lo estuvieron tironeando, de modo que lo tenían en el aire en un estado que parecía una araña. Tanto que el Visitador, para que no padeciese más aquel infeliz, despachó de la Compañía una orden mandando le cortase el verdugo la cabeza, como se ejecutó. Después se condujo el cuerpo debajo de la horca, donde se le sacaron los brazos y pies. Esto mismo se ejecutó con las mujeres, y a los demás les sacaron las cabezas para dirigirlas a diversos pueblos. Los cuerpos del indio y su mujer se llevaron a Picchu, donde estaba formada una hoguera, en la que fueron arrojados y reducidos a cenizas que se arrojaron al aire y al riachuelo que allí corre. De este modo acabaron con José Gabriel Túpac Amaru y Micaela Bastidas, cuya soberbia y arrogancia llegó a tanto que se nominaron reyes del Perú, Quito, Tucumán y otras partes…”

Adaptación para El Historiador del libro Los mitos de la historia argentina I, de Felipe Pigna.
Fuente: www.elhistoriador.com.ar

Humanos y chimpancés se «cruzaron» antes de separarse

La Nación

 

Lo sugiere un estudio genético de científicos norteamericanos

 
Los genomas muestran que hubo hibridación durante cuatro millones de años
 
 

Toda familia tiene enredos en su pasado. De eso no cabe ninguna duda. Pero el que hoy describe un grupo de investigadores del Broad Institute y de la Universidad de Harvard, de Boston, supera todo lo imaginable: según un trabajo que publica la revista Nature, nuestros ancestros y los chimpancés se habrían cruzado repetidamente después de una divergencia inicial durante un extenso período de cuatro millones de años.

Los científicos siguieron las huellas de esta sorprendente y compleja historia evolutiva grabadas en los genes. Compararon los genomas de humanos, chimpancés y gorilas utilizando un «reloj molecular» para calcular cuánto hace que divergieron. Se considera que cuanto más tiempo haya pasado de la separación mayores serán las diferencias entre los genes.

Lo que hallaron es sorprendente. En algunos tramos de la secuencia de ADN, la diferencia genética entre ambas especies es grande, lo que indica que esos genes deben de estar aislados unos de otros desde hace casi 10 millones de años. Pero en otros tramos se aproximan tanto que da la impresión de que ambas especies seguían intercambiando material genético hace 6,3 millones de años.

«Lo que esto nos dice es que la especiación de humanos y chimpancés fue muy extraña», dijo Eric Lander, uno de los autores del trabajo, a AP. Según los científicos, una especie ancestral de primates se habría dividido en dos poblaciones aisladas hace unos 10 millones de años, pero habría vuelto a reunirse algunos milenios después. En ese momento, los dos grupos, aunque genéticamente algo distintos, se habrían apareado para dar lugar a una tercera población híbrida en un largo proceso que habría durado millones de años.

Los nuevos hallazgos sugieren, además, que la divergencia habría sido unos dos millones de años después de lo que se creía, hace entre 6,5 y 5,4 millones de años.

«Una especie es un conjunto de individuos que además de parecerse morfológicamente tienen libre flujo genético; es decir, que son capaces de dar descendencia fértil -explica el doctor Alberto Kornblihtt, director del Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA-. Todos los humanos pertenecemos a la misma especie; sin embargo, los caballos y los asnos, por ejemplo, pertenecen a especies diferentes, porque si bien pueden dar descendencia, las mulas, éstas son estériles. Muchas veces la especiación no ocurre de forma abrupta, sino que aparecen poblaciones que si bien están diferenciadas morfológica y genéticamente de sus ancestros, durante un tiempo pueden cruzarse (hibridarse) y dar descendencia fértil con ellos. Este trabajo demuestra, a través de la comparación de los genomas humano y de chimpancé, hoy totalmente secuenciados, que la separación entre nuestros ancestros homínidos y los chimpancés ocurrió hace unos 5,5 millones de años, mucho más recientemente de lo que se pensaba. Pero lo más interesante es que esa separación fue la finalización de un proceso que duró aproximadamente 4 millones de años, durante los cuales los futuros homínidos podían todavía hibridarse y dar descendencia fértil con los chimpancés. Este sorprendente hallazgo surge de comprobar que algunos cromosomas humanos, como el X, son mucho más jóvenes, es decir que se parecen más a los equivalentes del chimpancé, que otros.»

Según el investigador, aunque a veces las conclusiones que ofrece el «reloj molecular» pueden ser cuestionables, lo que queda en claro a partir de este estudio es que hay regiones del genoma que divergieron antes que otras.

«Es muy extraño. A mí me resulta asombroso -exclama del otro lado del teléfono el doctor Héctor Pucciarelli, antropólogo del Museo de Ciencias Naturales de La Plata-. Los genetistas tal vez estén más acostumbrados…»

Según el especialista, mínimas divergencias en el nivel genético pueden haber producido diferencias funcionales enormes. «Sin embargo -aclara-, los cálculos que hace la genética no se condicen con los que hace la paleontología, porque el que hasta ahora se creía que estaba en el centro de la divergencia entre humanos y chimpancés, Toumaï ( Sahelantropus ), tiene seis millones de años de antigüedad, que según este trabajo sería anterior al momento de divergencia. Por otro lado, la especiación indicaría que está excluida toda posibilidad de hibridación; sin embargo, ellos hablan de una especiación inicial seguida de una regresión durante la cual ambas especies pudieron seguir hibridándose de forma más o menos ocasional, de tal manera que habría algo así como «retornos» evolutivos. Es la primera vez que lo escucho, porque se considera que los procesos de especiación son más o menos unilineales…»

Sin duda, estos hallazgos vuelven a otorgar respaldo experimental a las teorías de Darwin. Explica Kornblihtt: «Entre el ancestro común y el chimpancé y hombre actuales, hubo muchas especies de homínidos que se extinguieron. La única que sobrevivió es el Homo sapiens sapiens» . Y enseguida bromea: «El hombre no desciende del mono; el hombre es un mono, un mono africano».

Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION

HALLAZGO ARQUEOLOGICO: La «Señora de Cao», gobernante mochica

La Nación
 

  • HUACA CAO VIEJO, Perú (Reuters).- Tras 16 años de excavaciones, se halló el cuerpo momificado de una gobernante de los mochicas, cultura que habitó la costa norte de Perú entre los siglos I y VIII d. C. Bautizada como la "Señora de Cao", fue encontrada en buen estado de conservación, junto con el cuerpo de una adolescente que se habría colocado en forma de ofrenda. El descubrimiento podría revolucionar las ideas que los científicos manejan sobre los mochicas, ya que hasta ahora se creía que esa sociedad había sido gobernada sólo por hombres. Junto al cuerpo, los investigadores hallaron objetos bélicos, joyas y lujosos vestidos.

Los enigmas de #Colón cumplen 500 años

elpais.es

Varios lugares se disputan el paradero de sus restos en vísperas del aniversario de su muerte.

Cinco siglos después de su muerte, que se cumplen el próximo sábado, Colón sigue siendo una personalidad polémica por los enigmas que encierra su figura. Hasta el siglo XIX, la época por excelencia de románticos y nacionalistas exaltados, #Cristóbal Colón no cobró importancia. Fueron ellos los que se inventaron un Descubridor de América que, en buena parte, no respondía a la realidad.

Fue un hombre polémico en vida y tras su muerte, incluso hoy día. Varios lugares se disputan celosamente el privilegio de acoger sus restos, sobre todo Sevilla y Santo Domingo. Fue enterrado en Valladolid y a los tres años se trasladó el cadáver a la Cartuja hispalense. El propio navegante expresó el deseo de que llevaran su cuerpo a la catedral de Santo Domingo, cosa que se hizo en 1544. En 1795, el arzobispo, por razones políticas del momento, evacuó todo lo que pudo a la catedral de La Habana, incluida una caja que contenía los restos de Colón. Pero en 1877, unas reparaciones en el templo dominicano sacaron a la luz una nueva caja con una inscripción en la que se afirmaba que se trataba de los restos del almirante. Tras el desastre de 1898, los huesos de La Habana fueron a parar a Sevilla. Parece que las pruebas de ADN realizadas en la ciudad hispalense van a confirmar que son despojos de Colón.

Lo más probable es que las dos cajas contengan parte de los restos, debido a que el traslado a la capital cubana se hizo con prisas. De Santo Domingo se enviaron fragmentos de huesos al Vaticano, Pavía y Caracas. Lo que está documentado es que Colón falleció el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, y que fue enterrado en la capilla de Luis de Cerda del convento de San Francisco, edificio derruido en 1837, y que unos expertos han precisado que se encontraba en lo que hoy es la Constitución, a escasos metros de unos grandes almacenes.

El navegante se había empeñado en llegar a Asia por el occidente, pensando que sería un camino mucho más corto que pondría a disposición de su patrocinador las especias y las riquezas de China y las islas Molucas. ¿Qué datos e informaciones poseía el marino genovés y dónde los había obtenido? Desde luego, ignoraba la existencia de un continente nuevo y desconocido que, con el tiempo, no llevaría su nombre, sino el de otro navegante más modesto, al servicio de la Corona castellana, llamado Américo Vespucio. Posiblemente los obtuvo de su suegro, Diego Perestrello, marino establecido en Portugal que, al morir, le legó una abundante documentación. También se maneja la hipótesis, con un punto de fantasía, de que un aventurero había llegado por casualidad a las costas de allende el Atlántico y murió a su regreso, no sin antes confiar el secreto a Colón. Juan Eslava Galán afirma, en su libro El enigma de Colón y los descubrimientos de América, que el proyecto no tenía fundamento científico y estaba plagado de errores, pero se basaba en dos datos aproximados: el conocimiento de la distancia a la que se encontraban las tierras y la ruta que había que seguir para alcanzarlas.

Como señala Peter Watson refiriéndose al descubridor en Ideas. Historia intelectual de la humanidad, la era moderna desconoce la experiencia medieval de adentrarse en lo desconocido, si exceptuamos los viajes espaciales; hizo gala de algo que se valoraba mucho en la sociedad posmedieval y prerrenacentista: la curiosidad intelectual.

Se ha tratado de restar importancia a su hazaña argumentando que, antes o después, otro habría hecho lo mismo. Pero, como dice Hugh Thomas, lo que ahora parece inevitable, entonces no parecía ni siquiera probable, y así lo certifica el rechazo que tuvo aquel proyecto en las cortes europeas, hasta que los #Reyes Católicos (Isabel y Fernando de Castilla y Aragón) decidieron darle crédito tras varios años de espera. Todos lo habían tachado de chiflado. Lo malo es que, ironiza Felipe Fernández-Armesto en su biografía, contagió a otros esa chifladura, que ha quedado plasmada en hipótesis disparatadas|Corona de Castilla|Corona de Aragón

Por fin llegó a una de las islas Bahamas, que él siempre creyó que eran la antesala de Asia. Y, precisamente, éste es otro de los puntos oscuros de su vida; no se ha podido determinar con exactitud el punto exacto ni a cuál de las islas arribó. Existen cuatro monumentos que reclaman la gloria de haber sido el escenario en el que fondearon las dos carabelas y la nao.

También ha sido notable la disputa entre los países y ciudades que en los últimos 150 años reclaman ser su cuna natal. No queda ninguna duda de que nació en Génova en torno a 1451 y de que era hijo de un tejedor. Es verdad, no obstante, que se expresaba mejor en castellano y latín que en italiano, lengua que no dominaba del todo. Los genoveses tenían su propio dialecto, muy alejado del italiano literario, y que no se utilizaba en la escritura.

Descubrimiento de América|Lugares colombinosEl Caribe, Cuba, La Española, Fuerte Navidad|Primer viaje de ColónPuerto Palos de la Frontera (HuelvaEspaña)|Las carabelas Pinta, Niña y Santa María, al mando de Martín Alonso PinzónVicente Yáñez Pinzón y Cristóbal Colón|Mar de los Sargazos|Guanahani, posiblemente, la actual isla de San SalvadorBahamas ó Cayo Samaná

Los enigmas de Colón cumplen 500 años

elpais.es

Varios lugares se disputan el paradero de sus restos en vísperas del aniversario de su muerte

Cinco siglos después de su muerte, que se cumplen el próximo sábado, Colón sigue siendo una personalidad polémica por los enigmas que encierra su figura. Hasta el siglo XIX, la época por excelencia de románticos y nacionalistas exaltados, Cristóbal Colón no cobró importancia. Fueron ellos los que se inventaron un Descubridor de América que, en buena parte, no respondía a la realidad.

Fue un hombre polémico en vida y tras su muerte, incluso hoy día. Varios lugares se disputan celosamente el privilegio de acoger sus restos, sobre todo Sevilla y Santo Domingo. Fue enterrado en Valladolid y a los tres años se trasladó el cadáver a la Cartuja hispalense. El propio navegante expresó el deseo de que llevaran su cuerpo a la catedral de Santo Domingo, cosa que se hizo en 1544. En 1795, el arzobispo, por razones políticas del momento, evacuó todo lo que pudo a la catedral de La Habana, incluida una caja que contenía los restos de Colón. Pero en 1877, unas reparaciones en el templo dominicano sacaron a la luz una nueva caja con una inscripción en la que se afirmaba que se trataba de los restos del almirante. Tras el desastre de 1898, los huesos de La Habana fueron a parar a Sevilla. Parece que las pruebas de ADN realizadas en la ciudad hispalense van a confirmar que son despojos de Colón.

Lo más probable es que las dos cajas contengan parte de los restos, debido a que el traslado a la capital cubana se hizo con prisas. De Santo Domingo se enviaron fragmentos de huesos al Vaticano, Pavía y Caracas. Lo que está documentado es que Colón falleció el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, y que fue enterrado en la capilla de Luis de Cerda del convento de San Francisco, edificio derruido en 1837, y que unos expertos han precisado que se encontraba en lo que hoy es la Constitución, a escasos metros de unos grandes almacenes.

El navegante se había empeñado en llegar a Asia por el occidente, pensando que sería un camino mucho más corto que pondría a disposición de su patrocinador las especias y las riquezas de China y las islas Molucas. ¿Qué datos e informaciones poseía el marino genovés y dónde los había obtenido? Desde luego, ignoraba la existencia de un continente nuevo y desconocido que, con el tiempo, no llevaría su nombre, sino el de otro navegante más modesto, al servicio de la Corona castellana, llamado Américo Vespucio. Posiblemente los obtuvo de su suegro, Diego Perestrello, marino establecido en Portugal que, al morir, le legó una abundante documentación. También se maneja la hipótesis, con un punto de fantasía, de que un aventurero había llegado por casualidad a las costas de allende el Atlántico y murió a su regreso, no sin antes confiar el secreto a Colón. Juan Eslava Galán afirma, en su libro El enigma de Colón y los descubrimientos de América, que el proyecto no tenía fundamento científico y estaba plagado de errores, pero se basaba en dos datos aproximados: el conocimiento de la distancia a la que se encontraban las tierras y la ruta que había que seguir para alcanzarlas.

Como señala Peter Watson refiriéndose al descubridor en Ideas. Historia intelectual de la humanidad, la era moderna desconoce la experiencia medieval de adentrarse en lo desconocido, si exceptuamos los viajes espaciales; hizo gala de algo que se valoraba mucho en la sociedad posmedieval y prerrenacentista: la curiosidad intelectual.

Se ha tratado de restar importancia a su hazaña argumentando que, antes o después, otro habría hecho lo mismo. Pero, como dice Hugh Thomas, lo que ahora parece inevitable, entonces no parecía ni siquiera probable, y así lo certifica el rechazo que tuvo aquel proyecto en las cortes europeas, hasta que los Reyes Católicos decidieron darle crédito tras varios años de espera. Todos lo habían tachado de chiflado. Lo malo es que, ironiza Felipe Fernández-Armesto en su biografía, contagió a otros esa chifladura, que ha quedado plasmada en hipótesis disparatadas.

Por fin llegó a una de las islas Bahamas, que él siempre creyó que eran la antesala de Asia. Y, precisamente, éste es otro de los puntos oscuros de su vida; no se ha podido determinar con exactitud el punto exacto ni a cuál de las islas arribó. Existen cuatro monumentos que reclaman la gloria de haber sido el escenario en el que fondearon las dos carabelas y la nao.

También ha sido notable la disputa entre los países y ciudades que en los últimos 150 años reclaman ser su cuna natal. No queda ninguna duda de que nació en Génova en torno a 1451 y de que era hijo de un tejedor. Es verdad, no obstante, que se expresaba mejor en castellano y latín que en italiano, lengua que no dominaba del todo. Los genoveses tenían su propio dialecto, muy alejado del italiano literario, y que no se utilizaba en la escritura.

La Patagonia era una enorme isla

La Nación
 
Hace millones de años
 
 
Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION
 

 
Si a Argentina hubiera existido hace cientos de millones de años, para visitar los glaciares o irnos a pescar truchas hubiéramos tenido que atravesar el océano y hacer un viaje “internacional”…

Ocurre que, según un trabajo que está a punto de publicarse en Earth Science Reviews, una de las revistas más reconocidas de las ciencias de la Tierra, la Patagonia sólo se fusionó con el extremo austral del continente americano –también con lo que es hoy el sur de Africa y un sector de la Antártida oriental– hace unos 315 millones de años.

“La zona de colisión se encontraba en lo que es ahora el norte de la provincia de Chubut”, explica el doctor Carlos Rapela, investigador del Conicet y director del Centro de Investigaciones Geológicas de La Plata, quien, junto con el geólogo británico Robert Pankhurst, del Isotope Geosciences Laboratory, del Reino Unido, firma el estudio.

Hace siete años, Rapela y Pankhurst decidieron analizar algunas de las rocas más antiguas que se encontraban al sur de la Sierra de la Ventana. El objetivo era verificar una audaz hipótesis postulada hace dos décadas por geólogos argentinos -entre los que se contaba el doctor Víctor Ramos, de la UBA- y sudafricanos sobre el origen de la porción más austral del territorio.

En los años sesenta y setenta, la idea de la deriva de los continentes y de la expansión del fondo marino -y la demostración de que la cadena del Himalaya surgió hace treinta millones de años de una monumental colisión entre continentes- había conmovido al mundo científico. Pero si bien el fondo de los océanos guarda el recuerdo del viaje de la India hacia el Norte, cuando se trata de reconstruir la historia más allá de los 200 millones de años ese tipo de registros se borra y hay que trabajar con rastros indirectos.

"Teníamos que descubrir rocas que tuvieran evidencias de colisión continental, que son las que se forman por fusión a alta presión -explica Rapela-. Como ocurre con dos automóviles que chocan de frente, en la zona de la colisión se produce un arrugamiento, eso hace que la corteza continental se engruese y en el interior de la tierra se formen rocas a temperaturas que superan los 650 o 680 grados."

Claro que, dado el lapso que transcurrió entre ese momento y el presente, encontrarlas no es sencillo. Sólo existen afloramientos pequeños, por lo que la tarea adquirió ribetes detectivescos.

"Las rocas antiguas que contienen evidencias de estos procesos son muy escasas en la Patagonia -subraya el científico-. Han sido en gran parte erosionadas o cubiertas por otras formadas en importantes episodios geológicos posteriores, como el desmembramiento de Gondwana o la formación de los Andes modernos. Pero encontramos lo que buscábamos en la parte central y a lo largo del río Chubut."

El paso siguiente consistió en determinar la edad, un procedimiento aún más complejo. Exigió una tecnología inexistente en América latina: la microsonda iónica de alta resolución desarrollada en la Universidad Nacional de Australia, en Canberra, conocida comoShrimp (sigla correspondiente a Sensitive High Resolution Ion Microprobe).

Durante más de seis años, los investigadores analizaron las piezas obtenidas. "Shrimp permite calcular no sólo la edad original de las rocas, sino también la edad de los episodios de calentamiento extremo que sufrieron después de formadas -detalla Rapela-. Esto último es esencial para estimar el momento de una colisión entre continentes, ya que durante esa etapa las rocas se calientan, llegando a fundirse parcialmente. Esta fusión hace recristalizar el borde de ciertos minerales, y analizando algunos como el circón, que tiene uranio y plomo, es posible determinar cuándo se formó, es decir, el momento del calentamiento, y en consecuencia el de la colisión del continente. Si pensamos que el tamaño promedio de un cristal de circón es de sólo 200 micrones (0,2 milímetros), analizar la composición del borde es una hazaña tecnológica de magnitud."

Según Rapela, es muy difícil definir las dimensiones del microcontinente que se aproximó desde el Sudoeste, pero éste seguramente debía incluir parte de lo que es ahora el centro de Chubut, Santa Cruz (el actual Macizo del Deseado) y Tierra del Fuego, y tal vez también la Península Antártica y parte de la Antártida actual.

"La colisión suelda el microcontinente al resto del supercontinente, y produce una extensa deformación que se prolonga en el tiempo, formando el cinturón plegado de Gondwana, fragmentado en la actualidad en pedazos que se encuentran en tres continentes distintos desde que se rompió, hace 130 millones de años", explica.

Y… sí, esto no hace más que confirmar que el mundo es un rompecabezas con pedazos dispersos por todo el planeta que se mueven uno o dos centímetros por año. "Es más -concluye el geólogo, y lanza un pronóstico estremecedor-, en estos momentos Africa está colisionando con Europa. El mar Mediterráneo está en extinción. Italia y Grecia van a desaparecer."

Por suerte, esto último sucederá dentro de… 20 millones de años.

¿Quién dijo que Darwin y Fitz Roy lo pasaron bien?

La Nación
Viajeros ejemplares / Gerardo Bartolome

 
Un argentino indagó la vida en la Patagonia de estos dos exploradores

Desde hace tres años, Gerardo Bartolomé viaja al pasado. Sin pócimas ni palabras mágicas, este ingeniero civil de 43 años descubrió que para hacerlo sólo hay que buscar una buena historia y salir a su encuentro.

Transcurría fines de 1831 cuando el H.M.S. Beagle, barco exploratorio de la flota inglesa, zarpó en lo que fue su segundo viaje alrededor del mundo. Con el capitán Robert Fitz Roy al mando relevó, durante cuatro años, puertos comerciales y lugares nunca visitados, que luego fueron inmortalizados en mapas.

En el bergantín viajaba un joven que, décadas después, revolucionaría al mundo con su concepción científica sobre la evolución de las especies: el naturalista Charles Darwin, que durante el recorrido recolectó gran parte de lo que fueron las pruebas fundamentales de su teoría.

Bartolomé se apropió de esa historia. Mientras devoraba los libros con las crónicas de viaje de los tripulantes, cada detalle acrecentaba su necesidad de revivirla. "Me seduce reconstruir e imaginar las situaciones, y para eso empecé a ir a todos los lugares donde estuvieron -dice a LA NACION-. La expedición del Beagle está tan documentada que hace más fácil imaginar y revivir los hechos."

Por medio de una familia amiga que tiene una biblioteca digital de libros antiguos accedió a la información de las coordenadas donde el barco inglés realizó sus escalas, las cargó en su GPS y salió en su búsqueda.

Margen de error

Si bien la mayoría de los datos tienen un error de medición de un 1,5 kilómetros de promedio, los dibujos y detalles de los relatos lo guiaron para encontrar los sitios. Así llegó al primer lugar en el que Darwin descubrió fósiles de animales extintos: en Punta Alta, cerca de Bahía Blanca, mientras el barco descansaba en lo que hoy es la base militar Puerto Belgrano; y en Pehuan-Có, donde quedó varado por tres días a causa de una tormenta que lo obligó a comer gaviotas para subsistir.

Allí estuvo Bartolomé, aunque su menú haya sido otro. Sabe cada detalle de aquellos viajes y con amigos o familiares que lo acompañan juega a reconstruirlos. Saca fotos que, digitalizadas, reproducen los dibujos que en aquella expedición realizaba el artista Conrad Martens para entregar al almirantazgo inglés como prueba de haber pasado por allí.

"Es genial ver los lugares descriptos y dibujados por gente hace 200 años y ver cómo están ahora", dice Bartolomé, mientras muestra las fotos que tomó, entre otros sitios, de las islas Galápagos, en Ecuador, o de Punta Quilla, donde el Beagle debió ser arreglado. "Algunas fotos están iguales que los dibujos, como el Basalt Glen, en Santa Cruz, mientras otras, como en Puerto Belgrano, son muy diferentes", cuenta.

Durante los dos años que duró el recorrido de los expedicionistas por el territorio argentino, uno de los viajes más interesantes fue el que hicieron, cuesta arriba, en 1834 por el río Santa Cruz, en la Patagonia. Por tres semanas, la tripulación se dirigió hacia sus nacientes, pero por falta de alimentos debió volver sin descubrirla y sin saber que estuvo a sólo una hora y media de caminata.

En una especie de homenaje a aquellos viajeros, 169 años después, Bartolomé, con cinco amigos entre los que se encontraba su suegro, el escritor Aníbal Ford, recorrió durante seis días los 300 kilómetros de agua. La isla de los Leones Marinos, el Condor Cliff, el Basalt Glen, como cada uno de los altos realizados por la vieja tripulación fueron fotografiados. E incluso en el último Western Station dejaron una placa en su honor.

Descubrimientos y debates

Desde ese último lugar, con la ayuda de un teodolito, Fitz Roy había bautizado a algunos de los cerros de los Andes que aún mantienen sus nombres: el Castillo; un poco más al Sur, una montaña triangular con un pico levemente torcido a la izquierda, el Hobbler Hill, y más al Sur, el Stokes, en honor a su asistente cartográfico.

Un año después de su expedición por el río, Gerardo volvió al lugar con su amigo Fabián Zamponi, otro apasionado por la historia. Allí descubrieron que luego del Beagle algo debió haber pasado: el actual monte Stokes no era aquel que Fitz Roy había denominado.

Bartolomé regresó a su casa y se puso a bocetar un libro que contiene las respuestas: la novela histórica La traición de Darwin , editada por Zagier & Urruty en noviembre último. Pero también surgieron más preguntas que generaron un debate acerca de la veracidad de los hechos en el foro de su página de Internet ( www.latraiciondedarwin.com ).

"Hago las cosas a medida que me van gustando. Ahora quiero escribir otro libro con la historia del peritaje que hizo Moreno -cuenta Gerardo, que descubrió la escritura literaria después de estos viajes-. Además, quisiera encontrar algunas de las botellas o placas que dejaban los del Beagle. En el Cabo de Hornos hallaron una hace tres años", dice esperanzado y con ganas de superar los 25.000 kilómetros que lleva recorridos en este juego.

Por Alicia Beltrami

El ser humano no causó la extinción del mamut | #PREHISTORIA

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PREHISTORIA| DevónicoCELN: Breves | Ciencia

PARIS(AFP) – Señalado hasta ahora como el culpable de la extinción de los mamuts lanudos, el hombre prehistórico obtuvo su absolución en un estudio que se publica hoy en la revista Nature. La técnica de radiocarbono aplicada en 600 fósiles de mamuts, cérvidos, #bisontes, caballos y castores gigantes, entre otros, reveló que el caballo salvaje se había extinguido antes de la presencia humana y que el mamut lanudo se encontraba ya en regresión. Otro estudio que se publicará en New Scientist revela que el hombre del Neolítico tenía un alto riesgo de ser golpeado en la cabeza. Arqueólogos británicos estudiaron los cráneos de 350 personas que vivieron en el sur de Inglaterra entre el año 4000 y el 3200 antes de Cristo. Entre el 4 y el 5% presentaba cicatrices, mientras que un 2% mostraba heridas no curadas, indicio de que habían causado la muerte de esos individuos|#eventos de extinciónextinción masivaespecies, géneros y familias