Ramsés II, camino al desierto

La Nación
Su estatua fue trasladada hacia un museo en construcción
 
 

 
EL CAIRO (AFP y ANSA).- Cientos de miles de egipcios despidieron a la gigantesca estatua de Ramsés II de su habitual colocación, en el centro de El Cairo, recorriendo ayer los 30 kilómetros del trayecto hasta el desierto de Mit Rahina, donde fue descubierta en 1888.

"Ramsés debe estar feliz. Nos habría maldecido desde su tumba si no hubiésemos sacado su estatua de este inimaginable caos de contaminación y fealdad", dijo Zahi Hawass, jefe del departamento egipcio de antigüedades.

El coloso de 83 toneladas de granito, de más de 11 metros de altura y 3200 años de antigüedad, había sido colocado en 1954 frente a la estación ferroviaria central de la capital egipcia, donde las vibraciones del subterráneo y la contaminación de automóviles y ómnibus amenazaban su supervivencia.

La operación de traslado, sin embargo, fue muy criticada debido a su alto costo (1,2 millones de dólares) y porque, en opinión de los más críticos, minaba la identidad del centro de El Cairo.

La estatua se quedará temporalmente en un almacén especial a la espera de ser colocado en el nuevo Museo Egipcio, cerca de la carretera que une El Cairo y Alejandría, cuya construcción terminará en 2010.

Ramsés II reinó en Egipto entre 1279 y 1213 antes de Cristo y es el faraón más popular debido a la inmensidad de vestigios que quedan de su activo reinado.

Hallaron restos de un mastodonte en profundidades del océano Atlántico

Los encontró un buque que realizaba pesca de arrastre

 
Pertenece a una especie que hasta ahora se creía que no había vivido tan al sur del continente
 
 
 
 
 

Entre los integrantes de la fauna de mamíferos gigantes que poblaron América del Sur hasta hace algo menos de 10.000 años estaban los mastodontes, unos animales emparentados y muy parecidos a los elefantes actuales.

Ahora, en un artículo aparecido en la revista científica alemana Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie, los doctores Alberto Luis Cione y Eduardo Pedro Tonni, paleontólogos de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata, junto con Alejandro Dondas, del Museo Municipal Lorenzo Scaglia de Mar del Plata, anuncian el inusual descubrimiento de una rama mandibular de un mastodonte perteneciente a una especie que se creía exclusiva del centro y el norte de América del Sur.

Lo más sorprendente es que este fósil fue hallado por un buque que realizaba pesca de profundidad con una red de arrastre en el océano Atlántico, a poco más de cien kilómetros de la costa bonaerense, dentro de la plataforma submarina argentina y a más de 45 metros de profundidad.

¿Cómo llegó el mastodonte a internarse en lo que hoy es un lecho oceánico? Cione y Tonni, dos estudiosos de los climas del pasado, explican que durante la época en que vivió ese mastodonte -conocida por los especialistas como Edad Lujanense- el nivel del mar llegó a ser unos 130 metros inferior al actual y los continentes ocupaban tierras que actualmente forman parte del lecho del Río de la Plata y del océano Atlántico.

"Este descenso -agregan los paleontólogos- se debió a un enfriamiento del planeta que alcanzó su máximo hace unos 18.000 años, la época más fría de la última glaciación."

Los restos de mastodontes hallados en América del Sur pertenecen a dos tipos diferentes, que los paleontólogos incluyen en los géneros Cuvieronius (dedicado al naturalista francés George Cuvier, el primero en describir un mastodonte) y Stegomastodon (mastodonte con defensas). Hasta ahora, el género Stegomastodon era conocido en la Argentina por una única especie: Stegomastodon platensis .

La otra especie, que se había descubierto en Brasil, Venezuela, Ecuador, Perú y, posiblemente, Colombia, es Stegomastodon waringi , en homenaje a un investigador de apellido Waring, que descubrió restos de este mastodonte en Brasil. A esta última especie pertenece la rama mandibular hallada en el lecho oceánico.

Buena conservación

El fragmento de rama mandibular descripta por Cione, Tonni y Dondas, que mide 43 centímetros de largo, se encuentra en un buen estado de conservación. Este fragmento fósil incluye los dos molares que poseían estos animales en cada rama mandibular, el mayor de los cuales mide 20,5 centímetros de largo y 8,6 centímetros de ancho.

En los ejemplares juveniles, las muelas de los mastodontes presentan dos series longitudinales de cúspides cónicas con forma de pezón -mastodonte significa diente con forma de mama-. En los ejemplares adultos, algunas de las cúspides poseen una superficie de desgaste con forma de trébol. Es justamente la forma de estas superficies lo que permitió a los paleontólogos asignar el fósil a la especie Stegomastodon waringi .

En cuanto a la antigüedad, si bien no se pudo datar por el método del carbono 14 debido a que no contenía colágeno (la proteína que se extrae de los huesos fosilizados para su fechado), para Cione y Tonni tendría entre 8000 y 18.000 años. Esto se infiere a partir del hecho de que durante el máximo de la última glaciación (hace aproximadamente 18.000 años) el nivel del mar descendió más de 100 metros, mientras que el fósil fue recuperado a algo más de 45 metros de profundidad, lo cual indica un momento posterior al último máximo glacial y anterior al de la extinción de los grandes mamíferos del Pleistoceno, que ocurrió hace unos 8000 años.

Antes del hallazgo de la rama mandibular se habían descubierto molares de mastodontes en el área pampeana con características propias de la especie Stegomastodon waringi que, para Cione y Tonni, se asignaron incorrectamente a Stegomastodon platensis .

La dispersión de los mastodontes de la especie Stegomastodon waringi hacia el Sur podría haberse debido a cambios climáticos. Algo similar habría ocurrido con un armadillo gigante de Brasil, Holmesina paulacoutoi , que también se registra en el norte de la provincia de Buenos Aires y en el sur de Entre Ríos en tiempos correspondientes a un período interglacial, con condiciones climáticas similares a las actuales.

Por Ricardo Pasquali
Para LA NACION

Puertasaurio: ¿el dinosaurio más grande del mundo?

La Nación
 
Sus restos fueron hallados cerca del lago Viedma, en Santa Cruz

Estiman que midió entre 35 y 40 metros
 
 
 
 

"Adentro del tórax de este dinosaurio cabía un elefante", asegura el doctor Fernando Novas, paleontólogo del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, que ayer presentó en sociedad al Puertasaurus reuili , como una nueva especie que podría pelearle al Argentinosaurus huinculensis el título de dinosaurio más grande del mundo.

"El puertasaurio es al menos tan grande como el argentinosaurio. Es un rival", sugiere este investigador del Conicet que mide cuidadosamente sus palabras para no ir más allá de lo que las evidencias fósiles le permiten.

El minucioso estudio de cuatro vértebras (una del cuello, otra de la espalda y dos de la cola) desenterradas en 2001 cerca del lago Viedma, en la provincia de Santa Cruz, es lo que le ha permitido estimar que este dinosaurio herbívoro midió entre 35 y 40 metros de largo. El argentinosaurio medía aproximadamente 38 metros.

"Una de las cuatro vértebras, correspondiente al sector delantero de la espalda, nos da un dato concreto sobre el tamaño de la bestia -comenta Novas-. Mide 1,7 metros de ancho, mientras que la del argentinosaurio mide alrededor de 1,3 metros; una vértebra tan gigantesca no ha sido documentada en ningún otro dinosaurio."

Pero no todos sus colegas están de acuerdo con las conclusiones que extrae de esa comparación. Para el doctor Rodolfo Coria, también paleontólogo del Conicet, "las comparaciones de tamaño entre distintos ejemplares deben realizarse utilizando huesos análogos, y la vértebra de puertasaurio corresponde a una parte del argentinosaurio que es desconocida".

Es que el rival a destronar fue descripto a partir de un sacro, parte de un pubis, un íleon, una tibia y siete vértebras del lomo. Pero ninguna de éstas cercana al cuello, dice Coria, que en 1993 participó junto al paleontólogo José Bonaparte de la descripción del argentinosaurio.

"Esta vértebra es la primera de la espalda, ubicada inmediatamente detrás de las del cuello, mientras que las del argentinosaurio están tres o cuatro vértebras más atrás -admite Novas-. Y sabemos que hacia atrás las vértebras se van haciendo más angostas. Por eso no podemos decir que porque la vértebra del puertasaurio sea más ancha que la del argentinosaurio se trata de un animal más grande. Sí podemos decir que fue al menos tan grande."

Coria, por su parte, plantea una duda: "¿No podría ser que la vértebra del puertasaurio en realidad haya pertenecido a un argentinosaurio? Después de todo no sabemos cómo eran".

"Esa es una pregunta que nos formulamos al comienzo del estudio -cuenta Novas-. En primer lugar, hay una diferencia de tiempo enorme entre estos dos animales: el argentinosaurio vivió hace 90 millones de años y el puertasaurio hace 70 millones, y eso es mucho tiempo."

Además, continúa, "existen diferencias notables entre la morfología de los huesos, que nos permiten estar seguros de que se trata de otra especie".

Para Coria, "no hay dudas de que las vértebras corresponden a un dinosaurio de un enorme porte, pero es muy arriesgado describir una nueva especie con tan pocos huesos".

Un testigo del final

El puertasaurio presenta muchos aspectos interesantes, afirma Novas, que van más allá de si fue o no el más grande de todos los dinosaurios.

Cuenta que esta especie pertenece a una familia de dinosaurios herbívoros llamados titanosaurios -"las vacas del período cretácico", ironiza-, que se extinguieron hace 65 millones de años, cuando desaparecieron todos los dinosaurios. Lo curioso es que, podría decirse, el puertasaurio era demasiado joven para ser tan grande.

"Los grandes titanosaurios de la Patagonia, como el argentinosaurio, vivieron hasta hace 90 millones de años -explica Novas-. En períodos posteriores, sólo se habían hallado restos de dinosaurios pequeños, de alrededor de 6 metros de largo, como el saltasaurio."

Para Novas, las características del puertasaurio muestran que los titanosaurios gigantes extendieron su presencia en la Tierra hasta el fin de la era de los dinosaurios.

"Este descubrimiento nos dice que los saurópodos [familia que incluye a los titanosaurios] llegaron a fines del período Cretácico con una enorme diversidad y manteniendo un amplio rango de tamaño", concluye Novas.

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

Nuevos fósiles del antecesor de los pájaros

HALLAZGO

  • WASHINGTON (EFE).- Se presentaron ayer en Washington cinco nuevos fósiles del Gansus yumenensis , considerado el antecesor de los pájaros actuales. En una conferencia de prensa, los estadounidenses Gerald Harris y Matthew Lamanna, junto con el científico chino Hai-Lu You, calificaron de "emocionante" el descubrimiento. Los restos fueron hallados por You y su equipo cerca de la ciudad china de Changma, unos 2000 kilómetros al oeste de Pekín. Los fósiles encontrados, que datan de 110 millones de años, demuestran, según Harris, que los ancestros de los pájaros actuales eran acuáticos y que solían sumergirse en el agua para alimentarse.

Todo sobre el primer humano

La Razón
 
En 2001, en el desierto de Djurab, en el norte de Chad, el paleo-antropólogo Michel Brunet y su equipo internacional de investigación sacan a la luz el cráneo fosilizado de un homínido. El hallazgo revoluciona la comunidad científica y echa por tierra las teorías sobre los orígenes del hombre. El cráneo, apodado Toumai, tiene 7 millones de años. ¿Es Toumai el ancestro de la humanidad? ¿Qué aspecto tenía en vida? ¿Cómo vivía y en qué ambiente natural? El sábado, a las 22, NatGeo (46 CV 38 MC 730 DTV) presenta el doumental "El hombre mono. Descubriendo al primer humano".

Encuentran la forma de vida más antigua del planeta

La Nación
 
En Australia
 
Se trata de unos fósiles creados por billones de microbios hace más de 3000 millones de años
 

 
WASHINGTON (AP).- Unos montículos extraños descubiertos en Australia están formados por los fósiles más antiguos del planeta, creados por billones de microbios hace más de 3000 millones de años, indicaron varios científicos en un nuevo informe.

Y esos montículos son del tipo buscado por los astrobiólogos en Marte y otros cuerpos celestiales para comprobar la existencia de vida.

Un estudio que será difundido en el número de la revista Nature que sale a la venta el jueves indica que los montículos que salpican una amplia superficie del occidente de Australia son los fósiles más antiguos de la Tierra. Los científicos creen que los antiguos microbios fueron los responsables de su formación.

"Se trata de las primeras pruebas fehacientes en el historial de los fósiles; es realmente la primera prueba concluyente", dijo el director del estudio, Abigail Allwood, un investigador del Centro Australiano para la Astrobiología. "Es un antepasado de la vida. Si se consideran todas las formas de vida que florecieron en este planeta, es quizá aquí donde comenzaron".

Los montículos tienen formas diferentes – como contenedores de huevos, churros recién exprimidos o las olas del mar. Son llamados estromatolitos y han sido estudiados desde hace tiempo, pero la gran incógnita era si en alguna ocasión contuvieron formas de vida.

La investigación de Allwood, que incluye el examen de miles de montículos y su agrupamiento en siete subtipos, es la más amplia y convincente que confirma esa teoría, según una experta que no formó parte de su equipo.

"Es la mejor apuesta de que se trata de la mejor prueba de la vida más antigua en la Tierra", dijo Bruce Runnegar, director del Instituto Astrobiológico de la NASA en Moffett Field, California. Estas estructuras "son muy complicadas para ser atribuidas a un proceso no biológico – aunque no sabemos con certeza".

Según Allwood, su estudio demuestra la existencia de vida en esos montículos al contemplar cómo los estromatolitos se configuran con las formaciones rocosas de su entorno, entre ellas y los acontecimientos que habrían ocurrido en la Tierra en aquel entonces. Una de las pruebas definitivas fue agruparlos en siete subtipos repetidos, lo que indica que no eran formaciones ocurridas al azar.

"La simple abundancia de material y su encaje en un contexto" demuestra que su formación se debe a organismos vivientes, insistió Allwood.

EVOLUCION

La Nación
 

DINOSAURIOS
Hallaron un nuevo tipo de saurópodo enano

  • LONDRES (EFE).- Científicos alemanes descubrieron un nuevo tipo de dinosaurio enano, una versión reducida de los saurópodos. Identificada como Europasaurus holgeri , la nueva especie tenía una longitud que oscilaba entre los 1,7 y los 6,2 m. En un primer momento, se atribuyó el tamaño reducido a la corta edad, pero el análisis de los fósiles, encontrados en lechos marinos del norte de Alemania, confirma que los ejemplares de mayor tamaño eran adultos.


Recuperan el ADN humano más antiguo

  • (Télam).- Científicos franceses y belgas recuperaron el ADN humano más antiguo que se conoce. Perteneció a un hombre de Neanderthal que vivió hace más de 100.000 años, informó ayer la BBC. Los especialistas aislaron el material genético de una muela fósil de un niño de entre 10 y 12 años, hallado en Bélgica. Los neanderthals vivieron en la Edad del Hielo. Fueron expertos cazadores, pero desaparecieron con la llegada a Europa del hombre moderno.

La higuera fue el primer cultivo doméstico

La Nación
 

  • WASHINGTON (AFP).- La higuera fue el primer cultivo doméstico del ser humano, hace unos 11.400 años, lo que podría haber marcado un punto decisivo en la historia de la humanidad con el comienzo de la agricultura. Investigadores israelíes y estadounidenses descubrieron restos fósiles de nueve higos pequeños y 313 semillas enterradas en un pueblo en el valle del Jordán. Estos higos estaban bien conservados, lo que mostraba que habían sido secados para el consumo humano. La simplicidad y eficacia de este cultivo explica por qué fueron plantados 5000 años antes que la vid, el olivo y la datilera.

Hallan restos de vino de 3.300 años en la tumba de Tutankamon

La Capital
 
La bebida habría sido elaborada hace unos 3.300 años de antigüedad

Una investigación de la Universidad de Barcelona estableció que los egipcios elaboraban vino blanco hace 3.300 años, unos 1.500 años antes de lo que se aceptaba hasta ahora. Encontraron restos en la tumba de Tutankamon y el estudio fue publicado en Journal of Archaeological Science.

Las tres ánforas que los sacerdotes dispusieron en la cámara funeraria de Tutankamon contenían tres tipos distintos de vino, según una investigación de la Universitat de Barcelona. Los investigadores encontraron que el faraón tenía tres ánforas de vino: una al este de la cámara funeraria con vino blanco, otra al oeste con vino tinto, y la última al sur con un tinto dulce de gran valor llamado shedeh. "En el antiguo Egipto, la familia real y las clases altas tomaban vino", dijo María Rosa Guasch, primera autora de la investigación.

Cuando moría el faraón, los egipcios creían que el universo no volvía a estar en equilibrio hasta que había recibido sepultura con el ritual apropiado para acceder a la vida eterna. De ahí que las tres ánforas dispuestas en la cámara del faraón tuvieran un significado simbólico que los egiptólogos aún desconocen y que Guasch tiene previsto estudiar en el futuro.

De acuerdo a investigaciones anteriores, se sabe que el vino tinto simbolizaba la resurrección de los muertos, pero se desconocen las razones de la ubicación de cada ánfora.

"No sabemos por qué el ánfora situada al sur tenía shedeh, ni por qué la del este tenía vino blanco, ni por qué no había una cuarta ánfora al norte", admitió Rosa Lamuela, directora de la investigación.

El trabajo -el primero que ha conseguido distinguir entre tipos de vino distintos en ánforas de 3.300 años de antigüedad- se basó en analizar muestras del polvo que quedaron en el fondo de los recipientes, siglos después de que el vino se hubiera evaporado.

Las ocho ánforas fueran seleccionadas, entre las 26 del ajuar funerario de Tutankamon, porque sus inscripciones indicaban irp (vino) o shedeh (una bebida cuyo origen hasta ahora se debatía: algunos expertos creían que se obtenía de las uvas y otros lo atribuían a frutas distintas como granadas).

La investigación, financiada por la Fundación para la Cultura del Vino y el grupo Codorniu, prueba que los egipcios ya elaboraban vino blanco 1.500 años antes de lo que se aceptaba hasta ahora. Antes de este trabajo, las pruebas más antiguas de elaboración de vino blanco en Egipto eran escritos fechados en torno al año 200 después de Cristo.

 
 
 
 

Excavan la primera ciudad española en Perú

La Nación
 
 

HISTORIA

  • MADRID (EFE).- Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid están excavando la primera ciudad española fundada en Perú por Francisco Pizarro, en 1532. Las ruinas se asientan en el límite de las estribaciones de los Andes. Los trabajos preliminares han corroborado la riqueza arqueológica del lugar, donde se destaca la existencia de importantes edificios, entre ellos una plaza de armas, una iglesia y un convento.