Festival de Mar del Plata: homenaje a Puenzo a 20 años del Oscar de ‘La historia oficial’

Periodismo.com

El director Luis Puenzo fue homenajeado en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, al cumplirse 20 años de la obtención del Premio Oscar a Mejor Película Extranjera por su película “La Historia Oficial”.

«La historia oficial marcó un antes y un después en el cine argentino, porque a partir de su argumento, mucha gente comenzó a indagar y a preguntarse acerca de la identidad de niños que fueron arrancados de sus familias biológicas durante la última dictadura militar», argumentó Miguel Pereira, director del Festival.

Visiblemente emocionado, Puenzo contó que en esos años “no había muchos más datos de lo que se sabía”. “Hicimos una investigación periodística y, más que nada tuvimos la colaboración de las Abuelas, en las que ya estaba Estela Carlotto, quien nos ayudó muchísimo. Ella fue la que quiso que usáramos las fotos verdaderas de los chicos que se ven en la película. A nosotros nos daba pudor usarlas”, explicó.

El viernes pasado se realizó un reestreno del film en Mar del Plata y en el homenaje del sábado estuvieron presentes el productor Marcelo Piñeyro, la guionista Aída Bortnik, las actrices Chunchuna Villafañe, Floria Bloise y Analía Castro, que interpretó a la pequeña niña robada.

Héctor Alterio y Norma Aleandro, los protagonistas, no pudieron asistir, pero grabaron un mensaje desde Madrid, lugar donde residen y trabajan.

 
 
 

DEPORTE Y MEMORIA: POR MIGUEL SANCHEZ

Clarín
Homenaje a un atleta
ROMA. ESPECIAL. La Corsa di Miguel. En el estadio Paolo Rossi, en Roma, hoy se realizará la séptima edición italiana de la Carrera de Miguel, en homenaje al atleta Miguel Sánchez, desaparecido durante la última dictadura militar argentina.La Corsa di Miguel se realiza en Italia desde el 2000, la organiza el periodista italiano Valerio Piccioni y fue creciendo en popularidad a lo largo de los años: de las 354 personas que participaron en la primera edición pasó a tener una asistencia de 3.500 competidores en 2005.

El secretario de Deporte de la Nación, Claudio Morresi, quien participó en 2005 de este homenaje, destacó que «esta nueva edición cuenta con el valor agregado de ser el primer acto del trigésimo aniversario del nefasto golpe de estado. Es una manifestación desde el deporte que representa el compromiso, la solidaridad, la verdad y la justicia».

La versión argentina de esta carrera se llevará a cabo en la Ciudad de Buenos Aires en la semana del 24 de marzo.

 

DEPORTE Y MEMORIA : POR MIGUEL SANCHEZ

Clarín
Homenaje a un atleta
ROMA. ESPECIAL.
La Corsa di Miguel. En el estadio Paolo Rossi, en Roma, hoy se realizará la séptima edición italiana de la Carrera de Miguel, en homenaje al atleta Miguel Sánchez, desaparecido durante la última dictadura militar argentina.

La Corsa di Miguel se realiza en Italia desde el 2000, la organiza el periodista italiano Valerio Piccioni y fue creciendo en popularidad a lo largo de los años: de las 354 personas que participaron en la primera edición pasó a tener una asistencia de 3.500 competidores en 2005.

El secretario de Deporte de la Nación, Claudio Morresi, quien participó en 2005 de este homenaje, destacó que "esta nueva edición cuenta con el valor agregado de ser el primer acto del trigésimo aniversario del nefasto golpe de estado. Es una manifestación desde el deporte que representa el compromiso, la solidaridad, la verdad y la justicia".

La versión argentina de esta carrera se llevará a cabo en la Ciudad de Buenos Aires en la semana del 24 de marzo.

 

 

 

 

 

Maastricht, una muestra donde todo lo que brilla muy posiblemente sea oro

Clarín
 
Rembrandt es la estrella del encuentro. Participan 218 galerías de todo el mundo.

Ana María Battistozzi MAASTRICHT, HOLANDA. ESPECIAL PARA CLARIN

Está usted segura que no puede considerar una suma inferior?", le susurra el caballero a la joven que va y viene entre paisajes ingleses y flamencos del siglo XVII y XVIII. "Si, como no, pero no inferior a 695 mil euros", responde ella con una sonrisa y detiene su trajín ante "Jouers de cartes", la pequeña pintura que Honore Daumier realizo entre 1859 y 1862, motivo de la discreta negociación, en el stand de la galería Agnew’s de Londres en la feria TEFAF.

Agnew’s de Old Bond Street, es una de las 50 galerías top de Inglaterra que junto a otras 170 de Estados Unidos, Francia, Suiza, Alemania, Italia Mónaco, Holanda y también Argentina asisten a esta rutilante feria que por una semana convierte a la pequeña ciudad holandesa de Maastricht en la capital mundial del arte, las antigüedades y la elegancia. TEFAF (The European Fine Art Fair) recibe a los más renombrados coleccionistas y directores de museos del mundo hasta el 19 de marzo.

Pasear por sus calles alfombradas y profusamente decoradas con esa fascinante variedad de tulipanes color melón, llamada papagayo, es una verdadera fiesta para los sentidos. A un lado diamantes y esmeraldas diseñados por Bulgari, al otro relojes alemanes del siglo XV y XVII dorados y esmaltados en azul o rojo, antigüedades griegas y romanas, cómodas y consolas inglesas y francesas, pinturas flamencas del siglo XVII, italianas de la escuela florentina, veneciana y boloñesa, del temprano y tardío renacimiento, platería inglesa y americana. Pero también arte moderno y contemporáneo del mejor: Picasso, Miro, Cezzane, Robert Rauschemberg, Lucio Fontana, Claes Oldemburg y Botero. La medida es la calidad y procedencia de cada pieza que en ciertos casos acumula treinta líneas de linaje. De velar por ambas se encarga el comité de veto, una suerte de inquisición de expertos e historiadores del arte que el día antes de la apertura recorre con sus lupas stand por stand para verificar que todo sea impecable y tal como ha sido declarado sobre procedencias y atribuciones de cada pieza.

Como era de esperar, este año, en el que toda Holanda celebra el cuarto centenario del nacimiento de Rembrand, el maestro es la estrella de TEFAF. Salander-O’Reilly de Nueva York, ha traído a Maastricht un retrato del apóstol Santiago el Mayor de Rembrandt que es una de las piezas favoritas de la feria.

Es una obra religiosa tardía que Rembrandt, pintó en 1661 y permaneció los últimos 60 años en una colección privada norteamericana. Su precio ronda los US$ 45 millones, suma cercana a la que pagó el Metropolitan Museum de Nueva York por un cuadro del italiano Duccio.

Todavía hay más Rembrandt: el anticuario Noortman de Maastricht, ofrece "Hombre vestido con jubón rojo", otra tela que pintó en 1633 y tiene una estimación de 27 millones de euros, y además varias galerías holandesas y americanas ofrecen magníficas aguafuertes del maestro. Otra obra especialmente aureolada en un lugar difícil de sobresalir es el retrato de Pieter Jacobsz Olycan pintado entre 1629 y 1639 por Frans Hals, un contemporáneo de Rembrandt. Lo trajo David Koetser (Zürich) con una controversia sobre su atribución que acaba de sortear gracias a la investigación de especialistas del Museo Frans Hals.

"Así de difíciles son las cosas aquí", dicen los hermanos Eguiguren, los únicos anticuarios argentinos que lograron pasar estos rigurosos filtros. Javier ofrece una auténtica rareza para estas tierras: estribos, boleadoras y facones de plata rioplatense. Pero también una pieza de excepción: una bandeja de plata dorada peruana del siglo XVIII, que pasó por las manos del duque de Sussex. Su hermano Jaime, especializado en arte europeo, trajo una gran estatua de bronce de Luis XIII, realizada por Fran»coise Rude en el siglo XIX. La pieza estuvo vinculada, desde Francia a la familia Unzué. La ocasión les es propicia a ambos. En Holanda se vive una gran expectativa en torno de Argentina. En sintonía con la próxima visita de la reina Beatriz al país, habrá actividades económicas y culturales.

Acaso lo más importante es la movida que ha organizado el almacén De Bijenkorf, una suerte de Corte Inglés de Holanda que dedicará todo abril a la Argentina, su moda, diseño, perfumes, telas, comida, vinos, música.

Destaca allí la figura de Rogelio Polesello que fue elegido por el departamento de diseño de la firma como el artista que marcara la estética del evento.

 

Los hits y sus precios galácticos

  • Santiago el Mayor, de Rembrandt (1661). Este retrato tardío se ha exhibido muchas veces y ha estado en manos privadas los últimos 60 años. Su precio trepa U$ 45 millones.
  • Wildenstein & Co (Nueva York) presenta una de las celebradas alegorías de amor erótico de Prudhon. Fue pintada por encargo en el año 1809 por la administración de bellas artes de Napoleón y su destino originario fue la colección de la Emperatriz Josefina.
  • Una vasta biblia monástica en latín, con prólogos atribuidos a San Jerónimo, se puede ver en Dr. Jörn Günther Antiquariat (Hamburgo). Se cree que fue realizada para ser expuesta y para su lectura pública y ahora es, probablemente, la Biblia más grande del siglo 13 que sale al mercado (cotiza 3 millones de euros) en más de un siglo.
  • Daniel Blau (Munich) lleva dos esculturas de ángeles de Lucio Fontana, hechas en 1956 para la capilla de un jardín de infantes milanés. Se venden en 850.000 euros.
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    Nelly Omar: la cancionista criolla que se ganó el título de «Gardel con polleras»

    Clarín
    LA COLECCION DE TANGO DE CLARIN

    La nueva entrega de la serie está dedicada a la gran intérprete. El libro llega mañana a los kioscos, con un CD de regalo.

    Títulos como La Voz Diferente, La Cantora Nacional o Gardel con polleras remiten inmediatamente a Nelly Omar. Acuñados en tiempos dorados de la industria del espectáculo nacional y convalidados por un público que hoy se ha ampliado a varias generaciones de seguidores, esos blasones homenajean el exquisito estilo de la cancionista de Guaminí. A los 94 años, Nelly sigue cantando como ninguna. Ella es la protagonista de la entrega número 13 de la Colección de Tango de Clarín. Con un CD de regalo, el libro estará desde mañana disponible en los kioscos, al precio de $ 14,90.

    Las 160 páginas del libro recorren y analizan la trayectoria de la intérprete, desde su infancia en un medio rural y su juvenil consagración en Buenos Aires hasta su activo presente, pasando por su relación con Homero Manzi, su amistad con Eva Perón y los largos años de persecución política que sufrió por grabar La descamisada. Fragmentos de distintas entrevistas publicadas en Clarín ofrecen una vívida evocación en primera persona y dan cuenta de las definidas opiniones de la artista. También hay una Guía para escuchar la antología que comenta el CD tema por tema, apéndices cronológico y discográfico y las letras de las canciones incluidas en el disco. Fotografías históricas y una selección de retratos de distintas épocas ilustran el volumen.

    La Colección de tango de Clarín abarca veinte entregas, dedicadas cada una a un intérprete notable del género. Los próximos números, de aparición quincenal, son: Juan D’Arienzo, Tita Merello, Horacio Salgán, Luis Cardei, el binomio Angel D’Agostino—Angel Vargas y Adriana Varela. Como gran cierre de la serie, se publica el libro dedicado a Carlos Gardel.

     

    Revista Caras y Caretas

    Al  rumor de tus tangos te siento más buena que yo

    Cristina Zuker

    Aunque digan otra cosa, ella es la verdadera Malena y sí, sigue cantando el tango como ninguna. Su voz y su fraseo cargan una historia digna del género: pérdidas, abandono y un gran amor que no fue. Manzi, Ada Falcón, Canaro, la noche y otros secretos sin piedad de Nelly Omar.(…)

     

     

     

     

     

    «URUGUAYOS…»

    La Razón
     
    CUATRO ESPECIALES POR CANAL 9
    Vuelve el humor uruguayo

    Los jueves a las 23 por Canal 9 vuelven los uruguayos que hicieron historia en el humor argentino. Ricardo Espalter, Julio Frade y Eduardo D»Angelo harán "Uruguayos (Un homenaje con humor)", cuatro emisiones especiales con los sketches que los hicieron famosos. Habrá invitados argentinos como Alfredo Casero, Fabián Gianola y Miguel Angel Rodríguez entre otros. Para revivir los clásicos "Telecataplum", "Hupumorpo", "Jaujarana", "Comicolor" e "Hiperhumor".

    El grupo Oasis convocó a una multitud en su tercera visita a la Argentina

    Periodismo.com
     

    Oasis, la banda británica de los hermanos Noel y Liam Gallagher, logró reunir anoche más de 45.000 espectadores en el Campo Argentino de Polo, para la presentación de su nuevo disco “Don´t Believe the Truth”.

    Ésta fue la tercera visita de la agrupación, que llegó por primera vez a la Argentina en 1998 y luego regresó en 2001 para tocar en el mismo Campo de Polo, junto a Neil Young.

    Los hermanos Gallagher llegaron al país por separado y no se hablaron hasta el momento de comenzar la conferencia previa al concierto, ya que se encontrarían enfrentados en una serie de conflictos económicos que hace un tiempo los llevaron ante la Justicia.

    Como es habitual, la banda tampoco habló con el público durante el recital, pero poco importó, ya la gente fue a escuchar los temas del nuevo álbum, pero especialmente los clásicos, y ese deseo fue complacido.

     
     
     
     
     
     
     
     

    Festival de Mar del Plata: Susan Sarandon y Tim Robbins dieron una ‘clase magistral’ con críticas a EE.UU.

    Periodismo.com
     
    Susan Sarandon y su marido, el director Tim Robbins, brindaron el viernes una clase magistral como parte del programa de la tercera jornada del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y fueron ovacionados por el público.

    La clase tuvo la modalidad de entrevista pública en la que un moderador guía el desarrollo de la conversación y luego el público hace las preguntas que desee. Allí hablaron sobre el cine, la actuación, pero también de la política exterior de los Estados Unidos.

    Me interesan las historias de amor y todas las que hice son de ese tipo. Las chicas que me tocó interpretar son de carácter fuerte y, sin embargo, cuando las hago me parecen tan frágiles. Yo elijo para actuar a personas comunes, ordinarias, que hacen cosas y sienten miedo. No me gusta que empiecen un film siendo héroes. El coraje se demuestra, tal vez, siendo íntimo con otra persona, o decidiendo que ya no se vivirá en la mentira”, confesó Sarandon.

    La actriz, que se ha pronunciado en varias oportunidades contra la guerra en Irak y contra las decisiones económicas del presidente Bush, aseguró afirmó que la última entrega de los Oscar significó una renovación de Hollywood, por el gran crecimiento del cine independiente.

    Finalmente, brindó un apoyo a los organizadores del festival y a la ciudad: “Cuando se hizo la Cumbre de las Américas en Mar del Plata fue fabulosa la resistencia de la gente. Estamos un tiempo en el que muchos países de Centro y Sudamérica se cansaron de ser patoteados y una de las ventajas de los festivales de cine es ser un foro de intercambio de ideas. El lenguaje de las imágenes se convierte en inspiración para gente está en la misma lucha por justicia en lugares distintos. Un festival de cine puede parecer frívolo pero a veces las películas son los únicos registros que quedan sobre lo que pasa”.

     

     

     

     

     

     

     

    Los intelectuales y el país de hoy

    La Nación
     

    Juan Manuel Palacio: "Debemos entenderlo, no somos europeos"

    El historiador y su visión latinoamericana
     

     
    “Nuestra pertenencia a América latina es una realidad, una necesidad estratégica y un destino inexorable”, afirma el historiador Juan Manuel Palacio.

    “Para muchos argentinos, esta aceptación de que somos latinoamericanos es poco menos que un descenso a los infiernos”, agrega, y explica que la ilusión de creernos un país excepcional se originó durante el breve período de prosperidad de las primeras décadas del siglo XX. Dice que hubo un agravamiento de esa ilusión durante “el régimen menemista”.

    Palacio es licenciado en Historia por la UBA y doctor en Historia por la Universidad de California. Colabora en diversas revistas de historia y ciencias sociales del país y del exterior y es profesor de Historia Latinoamericana en la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y en la Universidad Torcuato Di Tella. Desde 2003, dirige el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Escuela de Humanidades de la Unsam y, desde 2005, el posgrado en Estudios Latinoamericanos.

    –¿Se ve a sí misma la Argentina como un país latinoamericano?

    –Yo diría que la Argentina se ha dado cuenta recientemente, y a los golpes, de que es un país latinoamericano. Esta toma de conciencia se venía anticipando con el ocaso del régimen menemista, a fines de los años 90, cuando la ilusión de una Argentina del Primer Mundo se desvaneció y quedó en evidencia que el nuestro era un país con los problemas típicos del segundo o del tercero. Los episodios de desborde social y político de diciembre de 2001 y la debacle económica, política e institucional consecuente confirmaron esa sospecha: la Argentina no se comportaba como un país del Primer Mundo. Antes bien, había defraudado a ese mundo declarando un default y, por añadidura, tenía todas las características típicas de un país latinoamericano, con su cóctel de desigualdad social, inestabilidad política, dependencia económica, pobreza institucional, marginalidad, inseguridad y otros muchos "etcétera".

    -¿Esto significa que América latina se define por sus aspectos negativos?

    -Bueno, el cóctel que acabo de describir no es precisamente para alegrarse. Pero yo no quiero decir que pertenecer a América latina sea algo negativo: todo lo contrario, pero los argentinos lo vivimos como una calamidad. Para alguien que se ha creído mejor de lo que era -en el supuesto de que "europeo" sea mejor que "latinoamericano"- reconocerse latinoamericano viene a ser como un descenso a los infiernos.

    -¿Hay, entonces, incapacidad para reconocer la propia identidad en un nivel regional o continental? ¿A qué se debe esto?

    -La explicación del fenómeno es compleja. Por un lado, atañe a nuestra experiencia histórica. Más tarde, la experiencia de prosperidad, de haber sido la niña mimada del mercado internacional, de la mano de sus exportaciones de productos primarios, fue lo suficientemente intensa y duradera como para marcar a fuego la imagen de nación elegida. Nuestra negación de lo latinoamericano se relaciona con nuestros mitos fundacionales. Desde el tiempo de nuestros padres fundadores, la Argentina se soñó como un país a imagen y semejanza de las naciones más progresistas de Europa y Norteamérica. Allí empezó a construirse el mito del país excepcional, que sólo por un error geográfico pertenece a un subcontinente con el que tiene pocos puntos en común.

    -¿Cuál es la responsabilidad de los intelectuales argentinos en la construcción de este mito de la excepcionalidad?

    -Este paradigma de la excepcionalidad es de larga data. Se transmitió de generación en generación entre nuestros intelectuales. Hasta ayer nomás, por ejemplo, muchos de nuestros científicos sociales, ya sea como expresión de deseos o por sincera convicción, preferían como espejos de nuestra experiencia histórica la de otros países "nuevos" -Australia, Nueva Zelanda, Canadá- a las trayectorias más modestas de los países vecinos.

    -¿Esta idea errónea de considerar a la Argentina un país distinto se relaciona con el desprecio por el resto de los países latinoamericanos?

    -Sí, pero la visión negativa sobre América latina es mucho más marcada en Buenos Aires que en el resto del país. Es sobre todo el porteño el que crea los estereotipos despectivos y habla de "chilotas", "bolitas", "sudacas" y demás.

    -En un mundo que se globaliza a pasos agigantados, ¿le conviene a la Argentina madurar en su identidad latinoamericana o debería, más bien, cultivar una identidad de tipo universalista, aprovechando su condición de país multirracial?

    -El problema es que uno es lo que es y no lo que quiere ser. En esto es fundamental la mirada del otro. Por más que la Argentina se piense a sí misma como un país europeo o distinto de los de América latina, no hay nadie en el mundo que la vea así. Ni Estados Unidos, ni Europa, ni China. La pertenencia a América latina es, primero, una realidad, luego una necesidad estratégica y, si se quiere, un destino inexorable. Yo diría que estamos a medio camino en la maduración de este sentido de pertenencia, al igual que otros países hermanos. Que hoy no se sepa en qué va a derivar esa construcción, si en el ALCA o en el Mercosur, por ejemplo, o en una combinación de ambos, no quiere decir que el desenlace inevitable no sea una regionalización -en el sentido de conformación de bloques regionales- de las relaciones globales. Muchas veces el discurso de la unidad es pura retórica latinoamericanista, y está por verse cómo se va a concretar. Pero esto no significa que la Argentina no tenga que trabajar por su lugar en el ámbito regional, sin dejar, claro está, de mirar hacia Europa, Asia y Estados Unidos, que es, de hecho, lo que hacen Uruguay y Chile.

    -¿Cree que el viejo sueño bolivariano de la unión latinoamericana es una aspiración digna de ser alentada?

    -La idea de la unificación ha tenido tradicionalmente -y me temo que todavía tiene- mucho de utópico, romántico y literario y poco de contenido práctico. La unión latinoamericana ha sido un proyecto varias veces reeditado en la historia desde fines de la época colonial.

    -¿Cuáles fueron los intentos más recientes?

    -Ha habido proyectos inspirados por Estados Unidos, como las conferencias panamericanas en las primeras décadas del siglo XX, y, claramente, hubo un proyecto político elaborado por la izquierda latinoamericana en los años sesenta y setenta, con un marcado componente latinoamericanista. En estos proyectos siempre hubo fuertes dosis de pensamiento utópico. Pero lo distinto que veo en el escenario actual es que la unión de América latina es por primera vez, una necesidad. Es, por lo tanto, urgente que la retórica latinoamericanista se complete con contenidos prácticos y actualizados.

    -Hugo Chávez, que dice querer la unidad latinoamericana, ¿favorece esa añorada unidad o más bien la obstaculiza?

    -Discursos como el de Chávez están un poco pasados de moda. Ahora bien: si perjudica o favorece la unidad, creo que un poco y un poco, porque aunque el discurso de Chávez sea algo brutal contribuye, al menos, a instalar la problemática de la unidad latinoamericana.

    -¿Cómo se pasa de la retórica a la práctica y de la visión superficial a una mirada más profunda y comprensiva de lo que es ser latinoamericano?

    -Para pasar a lo práctico es necesario superar la retórica, la declamación, y ponerse a trabajar. Para esto, sin embargo, hace falta información y formación. Esto es un problema grave y profundo, ya que no tiene solución rápida. Si se revisan los programas de las carreras universitarias en ciencias sociales del país (ciencia política, sociología, historia, economía, etcétera), se ve que las materias sobre América latina son escasas y sus contenidos, pobres o pasados de moda. El resultado es que nuestros egresados salen de la universidad sabiendo muy poco de América latina, de su historia, el sistema político o los problemas sociales, no ya de República Dominicana o de Honduras, sino de países más cercanos, como Brasil, Uruguay, Chile o Paraguay. La única esperanza de superar las retóricas vacías reside en que dediquemos un tiempo a estudiar al "otro" latinoamericano, en el sentido más literal. Esto incluye tomar en serio la formación de nuestras clases dirigentes en pos de la integración regional que tenemos delante.

    Por Sebastián Dozo Moreno
    Para LA NACION

     
     
     
     
     
     
     
     

    #AlbertoMigré (1931-2006)

    LA NACION

    Adiós al rey de corazones
    Autor por excelencia de la telenovela argentina y artífice de grandes radioteatros, deja una obra de enorme repercusión popular.

    Por Marcelo Stiletano de la Redacción de LA NACION|En el teleteatro nadie llegó tan alto ni consiguió tanto como Alberto Migré, que falleció en la madrugada de ayer, mientras dormía, a los 74 años, en su departamento de esta capital.

    El hombre que recurrió al impulso idealista y a la misma pasión con la que retrataba a sus personajes más famosos para levantar las banderas de su arte, fortalecerlo como género popular, defenderlo del menosprecio al que fue sometido durante mucho tiempo y disfrutar en los últimos años de un tardío reconocimiento quedará identificado para siempre como símbolo máximo de la expresión romántica en nuestra TV, que pierde a uno de los grandes protagonistas de toda su historia.

    “Nada moviliza tanto como el amor de una pareja”, una de sus frases predilectas, fue al mismo tiempo síntesis de la materia prima que forjó su trabajo como autor, y que antes y después del apogeo y la popularidad alcanzados en la TV se expresó con el mismo vuelo en el radioteatro, el primer y último amor de una larga, extensa y prolífica trayectoria. Es que Migré se había iniciado cuando era un chico (no tenía más de siete u ocho años) en Radio Mitre como partícipe de las recordadas “pandillas” de Marilyn y Juancho, y cerró dos temporadas atrás un derrotero único en el mundo del espectáculo con un ciclo de «radioteatro in concert» que ofrecía cada fin de semana en el teatro Maipo como tributo a la tradición en la que se forjó.

    Autodidacto de su oficio, creció y aprendió «haciendo de todo» cuando no había cumplido los 20 años primero en la radio -donde fue sucesivamente telefonista, redactor, autor de glosas, sonidista y finalmente autor- y más tarde en TV, lugar al que llegó «por casualidad», según sus palabras, de la mano de Nicolás del Boca.

    Nació como Felipe Alberto Milletari en el barrio de Almagro (cortada Yapeyú al 800), el 12 de septiembre de 1931, aunque algunos historiadores de la TV, como el meticuloso Jorge Nielsen, remiten esa fecha a 1928. «Quise ser actor, por lo que abandoné Filosofía y Letras, hasta que don Armando Discépolo y Carlos Arturo Orfeo me rescataron de la oficina de producción de Radio El Mundo, augurándome una exitosa carrera como autor radioteatral», escribió Migré en el libro de conversaciones con la investigadora Nora Mazziotti «Soy como de la familia» (1993), la mejor aproximación a una vida y a una obra contadas en primera persona.

    Hizo radio hasta comienzos de la década del 70. Allí disfrutaba como nadie de la posibilidad de exaltar el romanticismo que fue la marca registrada y el sello de una obra que superó los 700 títulos. Y con el tiempo, al comparar la radio y la TV en la charla con Mazziotti, elegía la primera por la posibilidad de afirmar con más fuerza el valor de la palabra a través de un relator «que era, a la vez, un escenógrafo, un meteorólogo, un arquitecto o un analista, algo que no tiene reemplazo en la TV».

    La hora de la televisión

    Pero era inevitable que a este hombre inquieto, de enorme poder de observación, trato cordial y risa fácil – aunque no tardaba en enojarse contra quienes menospreciaban a la telenovela – le llegara la hora de hacer TV, a la que aportó «Esos que dicen amarse», con Fernando Siro e Hilda Bernard, en 1959, como primer título digno de consideración. En el libro «Estamos en el aire», Migré dijo que aprendió televisión a partir de los consejos del recordado director Martín Clutet: «Escribía, corregía, iba a los ensayos y grabaciones, observaba los movimientos de cámara, trataba de captar los secretos del videotape. Miraba, miraba y así aprendía».

    Con el tiempo y todos los cambios y avatares experimentados por la telenovela, Migré queda en la memoria como cultor de un estilo clásico y generoso en la afirmación de los sentimientos amorosos puestos al servicio de las reglas imperecederas del género: pasiones, suspenso, traiciones, engaños, los buenos y los malos, el romance más allá de las diferencias de edades o de clases sociales. Pero además de llevar a la pantalla referencias radiofónicas (como el aporte del histórico relator Julio César Barton en varias ocasiones), un repaso a algunos de sus grandes obras muestra a Migré como un creador tan sensible al gusto popular como capaz de encarar giros sorprendentes.

    En tiempos de su definitiva afirmación como autor televisivo (con el éxito de «Su comedia favorita», con Guillermo Bredeston y Nora Cárpena, en 1964), ensayó para «En casa de los Videla» un escarceo entre un hijo legítimo y una hija adoptiva del matrimonio central. Y en «Rolando Rivas, taxista» (1972), verdadera bisagra de la historia de la telenovela que paralizaba al país cada martes por la noche, se anticipó al costumbrismo hoy en boga con una auténtica historia de sabor barrial porteño y acercó la realidad al melodrama (un hermano del protagonista, guerrillero, muere en un enfrentamiento con la policía).

    Desde allí, gracias a su olfato para elegir parejas protagónicas, a la fidelidad a un grupo de actores y actrices secundarios de raza (China Zorrilla por sobre todo, pero también Susy Kent, Antuco Telesca, Dora Ferreiro, Paquita Más, Mabel Pesén y María Elena Sagrera, entre muchísimos otros) y a la pintura de villanas antológicas (como la Matilde de Leonor Benedetto en «Rolando Rivas«) fue amo y señor del rating en las décadas de 1970 y 1980.

    #Leonor Benedetto|Rosa de Lejos (1980), de Celia Alcántara y dirigida por María Herminia Avellaneda, con Juan Carlos Dual, Pablo Alarcón, Betiana Blum, Rodolfo Machado, Hilda Bernard, Rodolfo Ranni, Gustavo Luppi, Gabriela Toscano, Pablo Codevila, Lydia Lamaison, Arturo Maly, Mercedes Morán, Cristina Tejedor, Horacio Peña y Enrique Liporace. Versión de Simplemente María (1967) protagonizada por Irma Roy y Alberto Argibay|Alta comedia|Tiempo final|Padre coraje|Piel naranja… años después|Los ricos no piden permiso

    En «Dos a quererse», con García Satur y Thelma Biral, sumó los poemas de Julia Prilutzky Farny casi como un personaje más; en «Piel naranja«, con Arnaldo André y Marilina Ross, abandonó el final feliz con un desenlace trágico que pocos olvidan; en «Pobre diabla», con André y Soledad Silveyra, aportó toques de comedia brillante.

    #Thelma Biral|LO QUE PASA en el País y el Mundo|22, el loco (2001)|Desde el abismo (1980)

    Vivió más tarde otros éxitos («Sin marido», que identificó como el mejor trabajo de toda su vida, «La cuñada», «Pablo en nuestra piel» y «Una voz en el teléfono») y algunos fracasos como «Fabián 2, Mariana 0», con André y María Leal, que en 1980 fue señal de un cambio de época. El teleteatro clásico semanal (formato en el que Migré se sentía más cómodo) perdió su lugar en el horario central y se afirmó como tira vespertina, lo que conspiraba contra un método de trabajo indelegable: Migré prefería trabajar solo y nunca simpatizó con la idea del equipo autoral, hoy afirmada.

    En los últimos años se volcó al rescate del radioteatro («busqué recuperar una profesión que había desaparecido y todos me miraban como a un loco», dijo), a recibir homenajes, a polemizar sobre el estado de la TV y a alentar el trabajo de los autores desde la presidencia de Argentores, que ejerció hasta anteayer. En el Panteón de Actores de la Chacarita, hoy, a las 11, recibirán sepultura los restos de quien decía que sólo un poco de buen amor salvará al mundo.

    Sus mayores éxitos

    «Piel naranja» (1975): Marilina Ross y Arnaldo André protagonizaron una historia de amor prohibido que terminó trágicamente y rompió las reglas clásicas del final feliz. Con China Zorrilla y Raúl Rossi, más un término que hizo historia en boca de André: «Rohayhu».

    «Rolando Rivas, taxista» (1972): la novela que marcó un antes y un después en la historia del género local, el romance entre un taxista (C. García Satur) y una joven de la alta sociedad (Soledad Silveyra) que atrapaba a multitudes y en el que cada semana aparecía un famoso subiéndose al taxi del protagonista. El primer capítulo, con Nélida Lobato, será repuesto mañana por el canal de cable Volver, en un homenaje a Migré que se iniciará a las 17.

    «Una voz en el teléfono» (1990): Raúl Taibo y Carolina Papaleo en el último gran éxito de Migré y de su colaboración con Alejandro Romay.

    «Pablo en nuestra piel» (1977): con María del Carmen Valenzuela y Arturo Puig, otra fructífera muestra del olfato de Migré para elegir grandes parejas protagónicas.