Declaración Universitaria Nacional de apoyo a la lucha contra la megaminería de Famatina, La Rioja.
sociedad toda, algunas consideraciones.. más
ATENAS (Reuters) – Los legisladores griegos parecían estar listos el domingo para aprobar un nuevo plan de austeridad y conseguir un rescate de la UE y el FMI que evite la bancarrota, desafiando el descontento público y a los manifestantes que libraron enconadas batallas con la policía frente al Parlamento en Atenas. …

La cantante de 48 años de edad ha fallecido sin que se conozcan todavía las causas de su muerte. Más

Los particulares ya no podrán ingresar al Microcentro porteño entre las 11 y las 16. ¿Cuánto costarán las multas?
BEIRUT (Reuters) – Fuerzas sirias bombardearon Homs el lunes, matando a 50 personas en un ataque sostenido contra varios distritos de la ciudad que se ha convertido en el centro de la oposición armada al presidente Bashar al-Assad, dijo el grupo opositor Consejo Nacional Sirio. …
ea.com.py

El grupo de hackers interceptó conversaciones entre la seguridad británica y la de EE.UU. Revelaciones
ATENAS (Reuters) – Los ministros de Finanzas de la zona euro dijeron a Grecia que no aprobarían un plan para la reestructuración de su deuda con acreedores privados hasta que garantice que implementará severas reformas, en medio de las duras negociaciones para destrabar un segundo rescate del bloque y el FMI. Los ministros de Finanzas esperaban reunirse el lunes para finalizar el segundo salvataje a Grecia, que debe ser implementado a mediados de marzo para que Atenas evite una caótica cesación de pagos, pero el encuentro fue pospuesto debido a la renuencia griega de compromoterse con …
Comunicado.
Traducción de Pablo Vasco para Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.
La campaña se inicia cuando las crisis del capitalismo han tomado una nueva dimensión. El saqueo de los bancos se acelera bajo el pretexto de la deuda pública. Esa quiebra del sistema capitalista amenaza con hundirnos en la miseria: despidos, topes salariales, recorte de servicios públicos, ataque a nuestras jubilaciones, reducción de los subsidios a la salud… El planeta está amenazado, como lo planteó la catástrofe nuclear de Fukushima. Y las guerras se multiplican en el mundo, con la presencia militar francesa en Libia y Afganistán.
Los gobernantes, incluido Sarkozy, distribuyeron billones para un supuesto salvataje a los bancos y grupos industriales. Subvencionaron a las patronales a pérdida, tras haber disminuido los impuestos a los más ricos y las empresas. Ahora, en nombre de la deuda pública, nos pasan la factura. Es el camino a la austeridad generalizada para hacerle pagar la crisis a los pueblos, tras un fondo de declaraciones y medidas racistas que fortalece a la extrema derecha. Hoy todo está hecho para servir a los mercados y pagar la deuda. Esta política es la de la derecha que gobierna, pero también la de François Hollande y el Partido Socialista, que siguen así el ejemplo de los PS griego y español.
Ya es hora de construir la respuesta del movimiento obrero contra esas políticas de austeridad. Ante un sistema en crisis profunda, no puede haber medias tintas. Hay que hacer escuchar una voz claramente anticapitalista. Para terminar de una vez con Sarkozy y su banda, sin confiar en el PS y sus aliados. Por la igualdad de derechos, una política anti-racista y la regularización de todos los indocumentados. Por la convergencia de las luchas y la construcción de un movimiento unitario.
En esta campaña, queremos hacer resonar la movilización de los indignados del mundo entero y convencer que, contra este sistema en crisis, otro mundo es posible y necesario mediante la lucha.
Que la crisis la paguen los capitalistas Anulación de la deuda.
Los bancos, grupos financieros y agencias de calificación dictan su ley de la ganancia a toda la sociedad. Los Estados se endeudaron para subsidiar a los bancos que desataron la crisis financiera y ahora se nos dice que hay que devolverles, sólo en un año, 142 mil millones de euros como costo de la deuda. Queremos:
·Poner en marcha una auditoría pública, un verdadero tribunal de la deuda, para hacer públicas las cuentas de los bancos a fin de mostrar la ilegitimidad de esa deuda.
·Anular la deuda y embargar a los bancos para centralizarlos en un monopolio que controle el crédito y los recursos financieros.
Prohibir los despidos e imponer otra distribución de la riqueza.
Para hacernos pagar su crisis, Sarkozy y sus amigos de la gran patronal multiplican sus ataques a nuestras condiciones de vida, trabajo, ingresos y derechos sociales. Despidos en el sector privado, reducción de empleos públicos, alza del costo de vida, recortes en las jubilaciones y en el acceso a la seguridad social son moneda corriente. Queremos:
·Prohibir los despidos y reducir el horario de trabajo a 32 horas, con empleo proporcional sin pérdida salarial ni flexibilización.
·Aumento de salarios y jubilaciones de 300 euros netos.
·Ni un solo ingreso menor a 1.600 euros netos e igualdad salarial para las mujeres.
·Derogar la ley de jubilaciones: por una jubilación plena a los 60 años (55 en los empleos insalubres) con un máximo de 37.5 años de servicio.
Desarrollar los servicios públicos.
Los servicios públicos son los primeros en padecer las políticas de austeridad, sobre todo en barrios populares y pueblos, con supresión masiva de puestos y cierre de servicios útiles. En 2012 esto sigue e incluso más de 30.000 empleos públicos serán suprimidos (el 50% en la educación). La salud, la educación o la vivienda son derechos que deben ser totalmente retirados del mercado privado. Queremos:
·Restitución de los empleos públicos suprimidos.
·Defensa del estatuto del empleado estatal.
·Servicios públicos para responder a las necesidades elementales.
·Acceso gratuito a la salud, incluidos los anticonceptivos y el aborto.
Es urgente salvar el planeta.
El sistema capitalista nos pone en peligro. Su productivismo sin límite derrocha los recursos del planeta como si fueran inagotables y crea deshechos nucleares y gases de efecto invernadero. La lógica de los grandes grupos, los mercados, la ganancia y la competencia implica derrochar los recursos sin satisfacer las necesidades humanas. Es urgente encarar una revolución energética y del modo de producción. Queremos:
·Salida del sistema nuclear en 10 años mediante el desarrollo masivo de energías renovables.
·Transición energética basada en una planificación de las necesidades socialmente útiles, decidida democráticamente por la población y respetando los límites ambientales.
·Confiscación de EDF, Areva y demás grandes grupos energéticos.
Es posible financiar nuestras medidas.
Los ricos son cada vez más ricos, mientras la mayoría trabajadora se empobrece. El número de personas que ganan más de 500 mil euros al año aumentó un 70% en tres años. Su tasa de impuestos es muy baja: cerca del 20%. En este tiempo, los ingresos del 90% de los hogares apenas subieron un 9% (menos que la inflación). Plata para financiar nuestro programa hay: hace falta gravar a los que reciben los mayores beneficios fiscales, los ricos y las empresas. Queremos:
·Suprimir toda exención fiscal que no sea socialmente útil. Gravar al mínimo los ingresos del trabajo y aumentar la progresividad del impuesto a las ganancias, elevando al 100% la tasa máxima.
·Impuesto a la fortuna sobre todo el patrimonio y con aumento de tasas.
·Eliminar el IVA a los productos de primera necesidad.
·Anular la deuda pública, lo que en un año liberaría 142 mil millones de euros.
Garantizar la igualdad de derechos.
Jóvenes nacidos de la inmigración, indocumentados, musulmanes, gitano. Para dividir a quienes sufren la crisis, Sarkozy, la derecha y la extrema derecha apuntan a las primeras víctimas de las políticas liberales y represivas. Por el contrario, tenemos que unirnos: cada derecho ganado por unos es un punto de apoyo para los otros. Queremos:
·Derogar todas las leyes y medidas de mano dura y disolver la “brigada anticrimen” y las policías municipales.
·Regularización de todos los indocumentados, libertad de instalación y derecho a voto para los inmigrantes en todas las elecciones.
·Para luchar realmente contra el sexismo y la homofobia. Queremos:
·Una verdadera ley contra la violencia hacia las mujeres, con fondos para prevención y protección.
·Una verdadera igualdad, cualquiera sea el género o la orientación sexual.
Por Anatoly Matvienko desde Bielorrusia para Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.
Según varias encuestas de los medios de comunicación rusos, el principal hecho de 2011 es la actividad política del pueblo ruso. Las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre sacudieron a la sociedad por su cinismo político y su violación de normas democráticas. De principio a fin, la campaña preelectoral se desarrolló bajo presión y control del Kremlin gobernante. El partido del poder Rusia Unida extorsionó abiertamente a los votantes, los dirigentes de las empresas estatales y del sector privado. En todo el país hubo casos de violación de la legislación electoral y fraude en los resultados. Pero pese a todos los intentos por ganar la mayoría, Rusia Unida perdió el apoyo de muchos electores, sacando ahora mucho menos de lo que sacó en 2007. Aun así, la oposición no pudo destruir el monopolio del poder de Rusia Unida.
Gracias a los recursos estatales el partido del poder ganó, pero el prestigio del Kremlin sufrió una gran derrota. Lo rechazan tanto los trabajadores y la clase media como los representantes del gran capital alimentado por el propio sistema. El evidente fraude de los resultados conmovió a toda la población de Rusia. Hubo una ola de protestas en todo el país. En Moscú, San Petersburgo, Vladivostok, Novosi-birsk, Chita, Barnaul, Gorno-Altaisk y otras ciudades, miles y miles de personas participaron en las marchas “por elecciones limpias”. El odio al gobierno, envuelto en robos, corrupción y mentiras, unió a toda la gente sin distinción de credo político o situación social. El 10 de diciembre en la plaza Bolotnaya de Moscú se reunieron más de 40 mil personas. Hubo representantes de distintos partidos y movimientos, de izquierda a ultraderecha, más allá de los desacuerdos ideológicos. Los participantes exigían libertad a los presos políticos, anulación de las elecciones fraudulentas, dimisión del jefe de la Comisión Electoral Central Vladimir Chúrov, reconocimiento de los partidos opositores y nuevas elecciones.
El 24 de diciembre, plazo dado por los manifestantes de la plaza Bolotnaya al poder para cumplir las exigencias, la gente volvió a las calles de Moscú, San Petersburgo y otras ciudades. En Moscú se reunieron más de 100 mil personas. Los ciudadanos rusos demostraron al Kremlin que no son esclavos rendidos, sino toda una sociedad preocupada por los intereses del país y responsable por su futuro.
Nueva revolución rusa
Muchos analistas políticos bautizan estos hechos en Rusia como el inicio de la nueva revolución rusa, aludiendo al año ‘90 y la caída de la URSS. En los últimos veinte años el poder ruso, que inició reformas neoliberales, no logró avances en la vida de la sociedad. Al contrario, en estos años fueron destruidas casi todas las industrias de alta tecnología y eliminado el sistema de garantías sociales, educación y asistencia médica gratuita. La privatización total provocó el aumento del desempleo y el empobrecimiento de los trabajadores. La guerra desatada por el Kremlin en el Cáucaso se llevó miles y miles de vidas de ciudadanos rusos. Hundida en las tinieblas del criminal libertinaje burocrático, Rusia dejó de ser una potencia mundial y se convirtió en base de materias primas para otros países capitalistas. En vez de la democracia prometida por el Kremlin, la sociedad rusa recibió un poder corporativo de los ex-miembros de la #KGB soviética, que ocuparon casi todos los puestos clave. La ideología comunista-stalinista fue reemplazada por la propaganda de los valores liberales y nada más.
El rasgo característico del pueblo ruso es su paciencia. Pero el Kremlin sabe bien que esa paciencia tiene sus límites y puede acabarse en un momento. No se puede predecir cuándo se puede desencadenar la revolución rusa y esto siempre asustó al poder.
El Kremlin reaccionó rápidamente a esta ráfaga de actividad política de las masas. Ya el 22 de diciembre el presidente ruso Dimitry Medvedev presentó en la Duma (Parlamento) un proyecto de ley que simplifica el proceso de promoción de candidatos a las elecciones. Según la prensa oficial, el proyecto incluye reducir la cantidad de las firmas necesarias para promover candidatos a presidente y no exige firmas para participar en las parlamentarias. Además, Medvedev presentó en la Duma reformas a la ley de partidos políticos.
Esta nueva revolución rusa se desarrolla según un guión clásico. El poder intenta aliviar la tensión prometiendo reformas. A inicios del siglo XX, sobre esos “compromisos” se decía: “demasiado poco y demasiado tarde”… En la teoría de las revoluciones hay un axioma: los compromisos propuestos por el poder moralmente ilegal no calman a la gente y acrecientan sus aspiraciones políticas, así como la violencia del poder aumenta el nivel de la resistencia. Cuando comienza la revolución, el poder ya no puede poner buena cara: sólo le queda actuar mal y muy mal. Mal es plantear compromisos, muy mal es violencia abierta. Ante las presidenciales que se vienen, y tomando en cuenta las protestas masivas que aún siguen, un nuevo fraude no será tolerado.
Mientras estamos callados, otros deciden por nosotros
En marzo próximo en Rusia habrá elecciones presidenciales. En el congreso de Rusia Unida realizado en setiembre pasado, el dúo Medvedev-Putin proclamó que el segundo irá a presidente y el primero será primer ministro. Putin declaró: “Hemos logrado el acuerdo de quién y de qué se ocupará en el futuro”.
El cinismo político del primer ministro actual provocó gran indignación en la sociedad rusa, como se reflejó en las elecciones parlamentarias. El Kremlin no esperaba que tras anunciar los resultados saldrían a las calles no sólo los sectores opositores sino la gente común. Las protestas empezaron el 4 de diciembre, siguieron el 24 de ese mes, el 4 y 5 de enero y continúan de diversas maneras hasta hoy.
Dos estrategias opuestas
El acto nacional del 24 de diciembre develó que el período de estabilidad política en Rusia terminó. De hecho, el movimiento de protestas populares causó la parálisis de los aparatos políticos del Kremlin. Los gobiernos de las grandes regiones y ciudades rusas se distancian de la campaña electoral de Putin. En su búnker hay mezcla de perplejidad y ritmo febril, pero sin objetivo. Lo mismo había pasado en las sedes regionales comunistas en los años 1990-91. Entre los manifestantes, al contrario, surge una nueva agenda política y nuevas tácticas.
Pero aunque el acto en Moscú impresionó por su magnitud, no es tan así por sus resultados. Pese al total rechazo al poder actual, en el desarrollo de las protestas se expresaron -y neutralizaron- dos estrategias opuestas. Una es la de los liberales de los tiempos de Yeltsin, que buscan volver al Kremlin de donde los echaron. La otra es la de la izquierda extraparlamentaria y otras fuerzas políticas, incluidos los demócratas. Mientras los primeros se conforman con tajadas de poder para sí mismos, los segundos pretenden cambios profundos y crear un nuevo estado para bien de todos. Por eso en el movimiento de protestas la delimitación tajante es inevitable a corto plazo.
A la vanguardia de la lucha
Es evidente que el ánimo de las masas va a cambiar en favor de las fuerzas de postura radical. La tarea de los revolucionarios rusos es no sólo llamar a cambiar el régimen actual, sino estar a la vanguardia de la lucha popular, con-cientizando y organizando a los trabajadores. Por eso la tarea de construir un partido revolucionario de izquierda como organizador y coordinador del movimiento de protesta debe ser la primera en la agenda. ¿Podrán los revolucionarios rusos crear un partido así a nivel nacional? La cuestión es compleja, pero es indispensable que al calor de las protestas se estructure una organización. En esta época clave para Rusia, lo fundamental es encabezar la lucha revolucionaria de los trabajadores.
La salida, sólo en el marco de la revolución mundial
El 2011 se destacó por el nivel, cantidad y diversidad de eventos que caracterizan la agudeza de la crisis mundial. La primavera árabe, el terremoto radioactivo de Japón, homicidio masivo en Noruega, conmociones sociales en Gran Bretaña, España, Grecia; el movimiento Occupy Wall Street, crisis de la zona euro de la Unión Europea, oleadas de marchas y huelgas en todas las regiones del planeta… Rusia no quedó fuera de estos procesos internacionales.
Los principales hechos demuestran una vez más que el capitalismo mundial está en una crisis profunda, sistémica, y es incapaz de garantizar un futuro digno a la humanidad. Conmociones sociales, guerras por los recursos agotados, terrorismo y violencia ya son norma de la vida contemporánea. ¡Esto no puede seguir así! Las contradicciones entre las fuerzas productivas y las viejas relaciones sociales, base de todo el mal de la humanidad, sólo pueden ser resueltas a nivel de la revolución mundial.
Hoy día, cuando el planeta está al borde del abismo, el rol histórico de la Cuarta Internacional se vuelve más importante que antes. Nosotros, los trabajadores de diferentes países, vivimos la época de los grandes cambios y en nuestras manos está mejorar nuestro futuro. ¡Por la solidaridad del siglo XXI! ¡Por la solidaridad internacional de los trabajadores!
Por Cacho y Silvana Bonato, desde Málaga, España para Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.
En Portugal, Italia, Grecia y España, tras los últimos cambios de gobierno, mandan los bancos. En Italia el tecnócrata que gobierna sin el voto del pueblo es Mario Monti, en Grecia es Lucas Papademos y el director de Banco Central Europeo es Mario Draghi, todos directivos de Goldman Sachs, uno de los bancos responsables de la crisis financiera. En España, el nuevo ministro de Economía es Luis de Guindos, ex directivo de Lehman Brothers, el otro banco causante de esta crisis. Así la derecha europea premia a los banqueros, para perpetuar y aumentar la estafa y la farsa.
En un marco europeo de crisis económica que no se vivía desde la culminación de la 2ª Guerra Mundial, y donde se confirma un viejo concepto que dice que España no es Europa, la burguesía española se debate tratando de darle una salida a sus amenazados intereses. Al gobierno de Mariano Rajoy del Partido Popular, reciente “triunfador” en las elecciones nacionales, le toca asumir esta situación con un 43% de votos a favor, una abstención que rondó el 38% y con su socio el PSOE en una caída histórica sin precedentes desde la transición.
Con las huelgas de los pilotos de Iberia contra la privatización, huelgas y cortes de rutas de los obreros de los astilleros andaluces, docentes reclamando por la educación pública y gratuita, empleados de la sanidad realizando asambleas y movilizaciones en contra del co-pago sanitario, por dar algunos ejemplos, los trabajadores españoles se manifiestan contra los recortes que el gobierno intenta aplicar como receta mágica para salir de la crisis.
El desempleo no se detiene: las cifras hablan de más de cinco millones de parados. Y contradiciendo lo que decían en la campaña electoral, ni bien asumieron el gobierno los “populares” anunciaron una fuerte subida del impuesto a las rentas (IRPF), un aumento del IVA y se aprobó el decreto para avalar a la banca con 100 mil millones de euros, obedeciendo los dictados de Alemania y Francia, principales acreedores del Estado español. La corrupción tampoco está ausente en este concierto de miserias: miembros de la familia real son descubiertos en entramados de coimas y favores de poder. Los ministros del nuevo gabinete muestran un claro y firme refuerzo de la política neoliberal, gran responsable de esta gran crisis económica. Las designaciones de Luis De Guindos como ministro de Economía -un técnico neoliberal, ex presidente de Lehman Brothers para España y Portugal durante dos años- y de ex ministros y funcionarios de Aznar en el resto del gabinete, confirman que los recortes salariales y de derechos están al orden del día en el gobierno del Partido Popular.
La burocracia sindical, con sus dos grandes organizaciones UGT y Comisiones Obreras, también está sintiendo el ajuste a que los somete el gobierno, con un fuerte retiro de subsidios en varias comunidades autónomas. Esto los lleva a tener que plantear planes de lucha para resistir los ataques del poder, aunque sin salir aún de su actitud timorata y dubitativa, sabiéndose que ya no son más los “intocables” del gobierno como lo fueron con el PSOE.
El endurecimiento de la política migratoria tampoco está ausente en los planes del nuevo gobierno, con la eliminación de la residencia por arraigo y el incremento de las redadas racistas por portación de cara. Culpabilizar a los inmigrantes por el gasto social, empobrecer las cajas de la seguridad social y no resolver el desempleo es el mensaje que lleva adelante el gobierno, favoreciendo así la lucha de pobres contra pobres.
Con estas medidas de ajustes y recortes de derechos a los trabajadores y el pueblo español, el gobierno del Partido Popular intenta ser “creíble” ante los mercados, el capital financiero y sus acreedores del norte europeo.
Pero sus planes no son tan fáciles de concretar. El bipartidismo se debilitó, debido a la estrepitosa bajada del PSOE. El crecimiento electoral de organizaciones políticas alternativas nos presenta un Congreso de los Diputados mucho más pluripartidista. El avance de Izquierda Unida, que pasó de un escaño a once, es el ejemplo más notable. Mucho más si vemos su programa y también a quienes lo representan, compañeros luchadores que han sabido estar presentes de manera muy activa en las últimas movilizaciones que tanto han trascendido en Europa y más allá.
El movimiento 15 M, con sus redes sociales muy activas y un repliegue a las asambleas barriales, las movilizaciones estudiantiles, docentes y también de clase media empobrecida, han calado muy hondo en el pueblo español. Sus músculos no están adormecidos y, por el contrario, también forman parte muy importante de la resistencia a los planes hambreadores del nuevo gobierno.
Si bien la situación de España y su crisis económica tiene particularidades propias, a saber un colchón económico sustentado fundamentalmente por empresas que operan en muchos países del llamado Tercer Mundo, esta crisis económica que hoy padece obedece sobre todo a situaciones que desembocaron en el 2001 en Argentina con el famoso corralito. Por eso a quienes vivimos aquel momento en el cono sur americano no nos sorprende demasiado lo que hoy sucede en España, Portugal o Grecia. Muchas veces nos lleva a pensar que esta película ya la hemos visto. Y a eso podemos agregar lo que sucede en el corazón mismo del sistema capitalista, los Estados Unidos.
Hoy existen sobrados motivos para afirmar que si los trabajadores y el pueblo empobrecido somos capaces de estar organizados y concientes de que estamos ante una crisis sistémica y no de coyuntura, juntos y unificando nuestras luchas podremos darle al planeta la alternativa que necesita para acabar con el hambre y la explotación. O sea, un mundo para todos y todas, y no para pequeñas minorías cada vez más enriquecidas y dueñas de los grandes fortunas, porque nosotros y nosotras somos el 99%.
LONDRES (Reuters) – El embargo de la Unión Europea (UE) a las exportaciones petroleras de Irán impulsará más los precios del crudo, incluso aunque no haya escasez en el mercado, dijo el lunes el secretario general de la OPEP. Abdullah al-Badri también aseguró que no está preocupado por un sobreabastecimiento de petróleo, aún si el grupo está bombeando unos 600.000 barriles por día (bpd) más que la nueva meta de 30 millones de bpd. …

En Malvinas hay inquietud por el posible corte de la única ruta aérea comercial con Latinoamérica. Crece la tensión
TEHERAN/JERUSALEN (Reuters) – Un aliado del líder supremo iraní pidió el viernes que Israel sea «castigado» por la muerte de un científico de su industria nuclear y el máximo general estadounidense instó a su aliado israelí a que coordine con Washington mientras se agrava la crisis en Oriente Medio. Los alarmados vecinos árabes del Golfo Pérsico llamaron a aliviar la confrontación por el programa nuclear iraní. …