Veneno de serpientes, contra los tumores | CIENTIFICOS ESPAÑOLES Y ESTADOUNIDENSES LO INVESTIGARON EN RATONES

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El veneno de serpientes, contra los tumores

El veneno de serpientes vuelve a asociarse con el cáncer. Una información divulgada por la agencia EFE asegura que un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSISC), de #Valencia, España, descubrió que dos proteínas, la obtustatina y la jerdostatina, procedentes del veneno de serpientes, resultan eficaces contra el crecimiento de algunas #células cancerígenas.

Las conclusiones del trabajo de investigación aparecieron publicadas ayer en The Journal of Bio logical Chemistry. Hasta el momento, la eficacia de esas sustancias sólo fue probada en ratones que padecían tumores de Lewis, pero los autores son optimistas sobre futuras aplicaciones: «Esto abre un abanico de posibilidades para la producción de fármacos de mayor potencial a partir de moléculas químicas sintetizadas en laboratorio y que reproduzcan los mecanismos de acción de las proteínas identificadas», sostuvo Juan Carlos Calvete, líder del equipo del Instituto de Biomedicina de Valencia | molécula

El grupo trabaja desde hace más de 10 años investigando la evolución y las características funcionales de proteínas provenientes del veneno de víboras. Según los estudios, esas proteínas son capaces de bloquear en forma selectiva la función de receptores de la superficie celular de la familia denominada «integrinas». Calvete explica las claves de ese mecanismo: esos receptores cumplen papeles esenciales en varios procesos fisiológicos pero también en determinadas patologías. Algunas de ellas son la isquemia coronaria, la osteoporosis, las infecciones bacterianas, la #artritis reumatoidea, las enfermedades autoinmunes, la inflamación y la angiogénesis, es decir la creación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan a las células cancerígenas|gota, enfermedad – artritis por microcristales

En los ensayos realizados con ratones, la aplicación de esa proteína logró reducir el tamaño tumoral en un 50%. Básicamente funciona bloqueando las vías de suministro de nutrientes para las células cancerosas. Así puede impedir el crecimiento del tumor.

La efectividad de la obtustatina animó a los investigadores a buscar otras moléculas similares en otros venenos. Fue a través de esa búsqueda que consiguieron que la bacteria Escherichia coli sintetizara otro análogo, la jerdostatina.

La comprobación de los españoles se pudo cristalizar con el apoyo de la Temple University, de Philadelphia, en los Estados Unidos. Cezary Marcinkiewicz, investigador de esa casa de estudios, fue fundamental para descubrir la proteína obtustatina en el veneno de la serpiente Vipera lebetina.

Ahora se espera que estas conclusiones ayuden a diseñar fármacos que sean eficaces para combatir tumores a través de la estrategia de bloquear sus vías de nutrientes. Calvete calificó a esta posibilidad como «fascinante» porque permitiría transformar #toxinas letales en drogas que ayuden a salvar vidas.

Producto del capitalismo en el que vivimos

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SINDROME DE FATIGA CRONICA

Legítima fiaca

Un nuevo estudio suma elementos físicos a las causas de la enfermedad y sugiere que podría ser también una dolencia neurológica . Cuando el cansancio se cura durmiendo en camilla.


Por Mariana Nisebe. De la Redacción de Clarín.com.

conexiones@claringlobal.com.ar

Margarita tiene 32 años y durante casi cinco visitó a más doctores que amigos. El motivo: nadie encontraba realmente el porqué de su extremo cansancio. “A lteración de la memoria o la concentración, dolor de garganta, cefaleas, dolores musculares o articulares y alteraciones de sueño”, describe ella. La respuesta llegó de la mano de un médico clínico que le recomendaron: sufría de E ncefalomielitis Miálgica (ENMI), más conocido como Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), un mal que no sólo afecta al sistema nervioso central sino que trastorna la vida social y el entorno de quien la padece. De acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos, publicado en la última edición de BMC Neurology, el Síndrome de Fatiga Crónica podría ser una dolencia neurológica genuina. La clave es: a partir de ahora se suman nuevos elementos físicos concretos a lo que, se suponía, era una dolencia atribuida a factores psicológicos o virus.

Además de las limitaciones que la enfermedad le impuso, Margarita se enfrentó durante mucho tiempo a la incomprensión de su familia: “No creían en mi enfermedad”, dice. A la incomprensión se le suma el desconocimiento que existe de la enfermedad tanto a nivel social como médico. La búsqueda de sus posibles causas, el parecido que el trastorno tiene con otras patologías y el hecho de que se identificara hace relativamente poco son algunos de los motivos por lo que el diagnóstico es complicado. Según la Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga Crónica / Encefalomielitis Miálgica, es una condición clínica muy seria que afecta al sistema nervioso central y su conexión con los sistemas inmune y neuroendocrino . Produce variados niveles de discapacidad, deterioro reversible de las funciones cognitivas, dolores musculares o articulares y limitaciones físicas e intelectuales. Afecta tanto a adultos como a niños y adolescentes, tiene una manifestación clínica heterogénea y a pesar que no se cuenta aun con un marcador biológico especifico, es clínicamente reconocible.

En la investigación de la Universidad de Georgetown participaron 50 personas que sufrían de al menos dos trastornos asociados al SFC, incluyendo la Fibromialgia (dolor en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos) y el curioso Síndrome de la Guerra del Golfo. Mediante el examen del fluido de la médula espinal en pacientes con el síndrome y en individuos sanos, los investigadores descubrieron que los pacientes con SFC tenían 16 proteínas que no poseían los individuos sanos. Esta diferencia química podría servir como una “firma biológica” de la enfermedad y algún día ser utilizada para su diagnóstico.

Las hipótesis lanzadas sobre el origen de la enfermedad han ido variando en los últimos años, según recoge el Journal of the American Medical Association. Están quienes apuntan que se trata de una variante de la infección por el virus de la mononucleosis y los que se la atribuyen a la depresión u otros trastornos psiquiátricos. También están los estudios que hallan a cierta susceptibilidad genética como responsable mientras otros que abren la posibilidad de una somatización. “Dada la controversia sobre si el SFC y sus síndromes aliados son dolencias médicas legítimas, nuestro modelo ofrece evidencia objetiva que la posiciona como una enfermedad neurológica distintiva”, declararon los autores del estudio.

Dado que no se conocen aun tratamientos específicos para el SFC, se ofrecen opciones terapéuticas sintomáticas o de soporte: desde los tratamientos alopáticos tradicionales hasta los alternativos y/o complementarios. Una encuesta nacional reciente de la Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga Crónica reveló que más del 70% de los que sufren de este síndrome tardan de 2 a 5 años en ser diagnosticados, justo cuando el tiempo transcurrido es un punto esencialmente importante para la recuperación de esta enfermedad. Las personas con ENMI/SFC, explican desde la Asociación, “deben identificar y aceptar las limitaciones propias de esta enfermedad. Los síntomas tienden a agravarse por estrés físico o emocional y a mejorar con reposo y descanso”.

Producto del capitalismo en el que vivimos | SINDROME DE FATIGA CRONICA

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SINDROME DE FATIGA CRONICA

Legítima fiaca. Un nuevo estudio suma elementos físicos a las causas de la enfermedad y sugiere que podría ser también una dolencia neurológica . Cuando el cansancio se cura durmiendo en camilla.

Por Mariana Nisebe. De la Redacción de Clarín|conexiones@claringlobal.com.ar|Margarita tiene 32 años y durante casi cinco visitó a más doctores que amigos. El motivo: nadie encontraba realmente el porqué de su extremo cansancio. “A lteración de la memoria o la concentración, #dolor de garganta, cefaleas, dolores musculares o articulares y alteraciones de sueño”, describe ella. La respuesta llegó de la mano de un médico clínico que le recomendaron: sufría de E ncefalomielitis Miálgica (ENMI), más conocido como Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), un mal que no sólo afecta al sistema nervioso central sino que trastorna la vida social y el entorno de quien la padece. De acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos, publicado en la última edición de BMC Neurology, el Síndrome de Fatiga Crónica podría ser una dolencia neurológica genuina. La clave es: a partir de ahora se suman nuevos elementos físicos concretos a lo que, se suponía, era una dolencia atribuida a factores psicológicos o virus.

Además de las limitaciones que la enfermedad le impuso, Margarita se enfrentó durante mucho tiempo a la incomprensión de su familia: “No creían en mi enfermedad”, dice. A la incomprensión se le suma el desconocimiento que existe de la enfermedad tanto a nivel social como médico. La búsqueda de sus posibles causas, el parecido que el trastorno tiene con otras patologías y el hecho de que se identificara hace relativamente poco son algunos de los motivos por lo que el diagnóstico es complicado. Según la Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga Crónica / Encefalomielitis Miálgica, es una condición clínica muy seria que afecta al sistema nervioso central y su conexión con los sistemas inmune y neuroendocrino . Produce variados niveles de discapacidad, deterioro reversible de las funciones cognitivas, dolores musculares o articulares y limitaciones físicas e intelectuales. Afecta tanto a adultos como a niños y adolescentes, tiene una manifestación clínica heterogénea y a pesar que no se cuenta aun con un marcador biológico especifico, es clínicamente reconocible.

En la investigación de la Universidad de Georgetown participaron 50 personas que sufrían de al menos dos trastornos asociados al SFC, incluyendo la #Fibromialgia (dolor en las articulaciones, los músculos – músculo, los tendones – tendón y otros tejidos blandos) y el curioso Síndrome de la Guerra del Golfo. Mediante el examen del fluido de la médula espinal en pacientes con el síndrome y en individuos sanos, los investigadores descubrieron que los pacientes con SFC tenían 16 proteínas que no poseían los individuos sanos. Esta diferencia química podría servir como una “firma biológica” de la enfermedad y algún día ser utilizada para su diagnóstico.

Las hipótesis lanzadas sobre el origen de la enfermedad han ido variando en los últimos años, según recoge el Journal of the American Medical Association. Están quienes apuntan que se trata de una variante de la infección por el virus de la mononucleosis y los que se la atribuyen a la depresión u otros trastornos psiquiátricos. También están los estudios que hallan a cierta susceptibilidad genética como responsable mientras otros que abren la posibilidad de una somatización. “Dada la controversia sobre si el SFC y sus síndromes aliados son dolencias médicas legítimas, nuestro modelo ofrece evidencia objetiva que la posiciona como una enfermedad neurológica distintiva”, declararon los autores del estudio.

Dado que no se conocen aun tratamientos específicos para el SFC, se ofrecen opciones terapéuticas sintomáticas o de soporte: desde los tratamientos alopáticos tradicionales hasta los alternativos y/o complementarios. Una encuesta nacional reciente de la Asociación Argentina de Síndrome de Fatiga Crónica reveló que más del 70% de los que sufren de este síndrome tardan de 2 a 5 años en ser diagnosticados, justo cuando el tiempo transcurrido es un punto esencialmente importante para la recuperación de esta enfermedad. Las personas con ENMI/SFC, explican desde la Asociación, “deben identificar y aceptar las limitaciones propias de esta enfermedad. Los síntomas tienden a agravarse por estrés físico o emocional y a mejorar con reposo y descanso”.

Salud

Clarín.com
EN SANTA FE

Realizan un operativo de transplante múltiple de órganos

La donante es una mujer de 46 años que sufrió un accidente cerebro vascular.


Un operativo de ablación y trasplante múltiple de órganos fue realizado hoy en la ciudad de Santa Fe, a partir de la muerte de una mujer de 46 años que tuvo un accidente cerebro-vascular, informó el Ministerio de Salud provincial.

El operativo, efectuado por profesionales del Centro Unico de Ablación e Implante de Organos (Cudaio), se llevó a cabo en el hospital José María Cullen y permitió la ablación de los riñones, las córneas, los pulmones, el hígado y el corazón.

Los riñones fueron derivados al Laboratorio de Histocompatibilidad del Cudaio para su análisis, en tanto las córneas fueron enviadas al banco del Hospital Santa Lucía de Buenos Aires.

El hígado fue recibido por un equipo del Centro Regional de Ablación e Implante de Buenos Aires y uno de los pulmones y el corazón se derivó a la Clínica Burgos de Mendoza, en tanto el otro pulmón fue llevado al Hospital Italiano de Buenos Aires.

(Fuente: Télam)

Un índice para tener en cuenta y medir uno de los resultados del capitalismo salvaje en el que vivimos

En la Argentina, en un año creció 12% el consumo de antidepresivos

Su uso «indiscriminado» alarma a los médicos

Por Víctor Ingrassia para LA NACION. El ritmo frenético que nos imprimen nuestras múltiples ocupaciones y la necesidad de enfrentar presiones de todo tipo no es, según los especialistas, el más saludable. «Vivimos en estado permanente de alerta, con mucho estrés laboral y cansancio generalizado. Estamos siempre contra reloj, incluso las amas de casa», dijo María del Carmen Vieyra, licenciada en psicología del Instituto de Ciencias Cognitivas Aplicadas (Iccap).

Y agregó: «Tener un nivel normal de ansiedad nos permite movilizarnos, estudiar para aprender o trabajar para cubrir las necesidades de todos los días. Pero las sobrecargas de horario y de actividades conducen a una persona al desequilibrio tanto físico como mental. Es como tener un auto encendido en punto muerto y acelerándose. Consume mucho, pero no avanza nada».

Así, los trastornos de ansiedad son tratados como un conjunto de enfermedades que afectan las conductas, los pensamientos y las sensaciones físicas de una persona, que se tornan tan intensos y persistentes, que interfieren drásticamente en su calidad de vida.

La sintomatología ansiosa consiste en palpitaciones, mareos, sudoración, cefaleas, contracturas musculares, dolor de estómago y sensaciones de ahogo, entre otras afecciones.

La doctora Elena Levin, médica psiquiatra de la Universidad de Buenos Aires (UBA), explicó cómo actúan los psicofármacos más utilizados. «Los ansiolíticos disminuyen la ansiedad y la angustia. Los hipnóticos o sedantes combaten el insomnio. Los antipsicóticos o neurolépticos modifican los trastornos de conducta y suprimen los delirios. Y los antidepresivos modifican el estado de ánimo y revierten la depresión y la tristeza».

«Los ansiolíticos son medicaciones útiles y necesarias en un marco de tratamiento médico y por un tiempo determinado. Pero existen otras soluciones contra los estados de trastornos de ansiedad, como el yoga, el reiki y demás técnicas de relajación, que favorecen el aumento natural de la benzodiazepina que todos los seres humanos fabricamos», afirmó Levin.

Otro de los especialistas consultados por LA NACION fue el doctor Carlos Damín, jefe de la primera cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la UBA, que destacó que existe un altísimo consumo de psicofármacos en la Argentina y, por ende, mucha automedicación.

«Hay pacientes que durante años toman ansiolíticos, cuando el límite aconsejado dentro de un tratamiento médico es de tres meses. Esto genera un paciente con acostumbramiento grave que generalmente lo lleva a triplicar en tres años la dosis que tomaba. Su organismo desarrolla un síndrome de tolerancia que lo obliga a incrementar la dosis de la droga o a cambiar a un medicamento más potente», explicó Damín.

Esto produce también otros problemas. «Muchas personas que toman ansiolíticos necesitan luego ingerir un antidepresivo. A veces se recetan en forma conjunta», indicó Carlos Gurisatti, farmacéutico y director del Departamento de Salud y Sociedad de la COFA.

 

Depresión enmascarada

El crecimiento del consumo de los antidepresivos tiene dos razones claras para el doctor Franco. Por un lado, gran parte de las depresiones son ansiosas. La ansiedad enmascara la depresión y muchas veces se tarda en detectarla y hacer un buen diagnóstico. Por otro lado, los nuevos antidepresivos llamados IRSS (inhibidores de recaptación selectivos de serotonina) tienen menos efectos secundarios que los anteriores, llamados tricíclicos. Esto lleva a tener menos recaudos cuando se los receta.

Franco advierte que es necesario que el psicofármaco esté incluido en un proyecto terapéutico integral, dado que la automedicación sin un control médico lleva al paciente a la desesperanza y al pesimismo, en los casos más leves, y al suicidio, en los más graves.

Un informe de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), que abarca los 24 colegios farmacéuticos provinciales y más de 10.000 farmacias en todo el país, revela que en el último año (entre agosto de 2004 y el mismo mes de 2005) el consumo de antidepresivos aumentó el 12 por ciento.

El dato no es menor si se tiene en cuenta que los médicos están alarmados por el consumo “indiscriminado” que se hace en el país de psicofármacos que afectan el sistema nervioso, en particular, ansiolíticos, tranquilizantes y antidepresivos.

Especialistas consultados por LA NACION advirtieron sobre los serios riesgos que corre la salud de aquellos que toman este tipo de fármacos sin un tratamiento médico y psicoterapéutico adecuado.

La ansiedad es un problema frecuente en la Argentina. Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que en 2004 casi seis millones de argentinos padecieron trastornos de ansiedad, de los cuales sólo 40.000 están con tratamiento.

Las causas de esta enfermedad son diversas e incluyen desde problemas biológicos hasta trastornos psicológicos y simplemente dificultades de la vida diaria. Pero el adecuado tratamiento terapéutico y farmacológico (prescripto para determinados casos) al que el paciente debe someterse, es habitualmente desvirtuado cuando se lo diagnostica mal o directamente cuando se automedica.

«El uso de ansiolíticos se ha generalizado muchísimo. De uso pasó a ser abuso, debido a la alta automedicación que constatamos todos los días en el consultorio», dijo el doctor Juan Manuel Bulacio, psiquiatra y director del Departamento de Ansiedad y Estrés del Hospital Francés.

Según Bulacio, la creencia popular de que los ansiolíticos y tranquilizantes son inocuos y perfectamente controlables es errónea. Tomar continuamente estos fármacos pertenecientes a la familia de las benzodiazepinas genera dependencia, adicción y tolerancia (disminución de los efectos), y lleva al paciente a un estado peor que aquel en que se encontraba antes de tomarlos.

Una investigación realizada en el Hospital de Clínicas en 2004 reveló que el 42% de los 900 pacientes que iban por primera vez a los consultorios de Clínica Médica y de Salud Mental se automedicaba. Esto evidenció un crecimiento alto respecto del mismo estudio que en 2002 determinó que esa proporción era del 32 por ciento.

Y hay más: el 87% de los psicofármacos que consumían los sujetos que intervinieron en esa encuesta eran ansiolíticos.

«La necesidad de alivio sintomático apelando a los ansiolíticos es una conducta que tiende a convertirse en abuso. El alivio casi inmediato que produce en los síntomas psicológicos o somáticos de ansiedad le otorga un alto poder adictivo», dijo el doctor Jorge Franco, jefe de consultorios externos de Salud Mental del Hospital de Clínicas y coautor de este estudio.

Para evitar ese riesgo, según agregó Franco, es indispensable constituir una relación médico-paciente estable, en la que se deposite la confianza suficiente como para efectuar un plan terapéutico responsable.

 

Poder adictivo

El 42 por ciento

  • De los 900 pacientes que por primera vez acudieron al Departamento de Salud Mental del Hospital de Clínicas en 2004 recurría a la automedicación. En 2002, esa proporción era del 32 por ciento.

6 millones

  • Son los argentinos que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), padecieron trastornos de ansiedad durante 2004. Actualmente, sólo 40.000 se encuentran bajo tratamiento.

El 87 por ciento

  • De los psicofármacos que consumen las personas que se automedican corresponde al grupo de los ansiolíticos, que se utilizan para disminuir la ansiedad y también la angustia.

12% más de consumo de antidepresivos. Un índice para tener en cuenta y medir uno de los resultados del capitalismo en el que vivimos

En la Argentina, en un año creció 12% el consumo de antidepresivos

Su uso «indiscriminado» alarma a los médicos

Por Víctor Ingrassia para LA NACION. El ritmo frenético que nos imprimen nuestras múltiples ocupaciones y la necesidad de enfrentar presiones de todo tipo no es, según los especialistas, el más saludable. «Vivimos en estado permanente de alerta, con mucho estrés laboral y cansancio generalizado. Estamos siempre contra reloj, incluso las amas de casa», dijo María del Carmen Vieyra, licenciada en psicología del Instituto de Ciencias Cognitivas Aplicadas (Iccap).

Y agregó: «Tener un nivel normal de ansiedad nos permite movilizarnos, estudiar para aprender o trabajar para cubrir las necesidades de todos los días. Pero las sobrecargas de horario y de actividades conducen a una persona al desequilibrio tanto físico como mental. Es como tener un auto encendido en punto muerto y acelerándose. Consume mucho, pero no avanza nada».

Así, los trastornos de ansiedad son tratados como un conjunto de enfermedades que afectan las conductas, los pensamientos y las sensaciones físicas de una persona, que se tornan tan intensos y persistentes, que interfieren drásticamente en su calidad de vida.

La sintomatología ansiosa consiste en palpitaciones, mareos, sudoración, cefaleas, contracturas musculares, dolor de estómago y sensaciones de ahogo, entre otras afecciones.

La doctora Elena Levin, médica psiquiatra de la Universidad de Buenos Aires (UBA), explicó cómo actúan los psicofármacos más utilizados. «Los ansiolíticos disminuyen la ansiedad y la angustia. Los hipnóticos o #sedantes combaten el #insomnio. Los antipsicóticos o neurolépticos modifican los trastornos de conducta y suprimen los delirios. Y los antidepresivos modifican el estado de ánimo y revierten la depresión y la tristeza».

«Los ansiolíticos son medicaciones útiles y necesarias en un marco de tratamiento médico y por un tiempo determinado. Pero existen otras soluciones contra los estados de trastornos de ansiedad, como el yoga, el reiki y demás técnicas de relajación, que favorecen el aumento natural de la benzodiazepina que todos los seres humanos fabricamos», afirmó Levin.

Otro de los especialistas consultados por LA NACION fue el doctor Carlos Damín, jefe de la primera cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la UBA, que destacó que existe un altísimo consumo de psicofármacos en la Argentina y, por ende, mucha automedicación.

«Hay pacientes que durante años toman ansiolíticos, cuando el límite aconsejado dentro de un tratamiento médico es de tres meses. Esto genera un paciente con acostumbramiento grave que generalmente lo lleva a triplicar en tres años la dosis que tomaba. Su organismo desarrolla un síndrome de tolerancia que lo obliga a incrementar la dosis de la droga o a cambiar a un medicamento más potente», explicó Damín.

Esto produce también otros problemas. «Muchas personas que toman ansiolíticos necesitan luego ingerir un antidepresivo. A veces se recetan en forma conjunta», indicó Carlos Gurisatti, farmacéutico y director del Departamento de Salud y Sociedad de la COFA.

Depresión enmascarada

El crecimiento del consumo de los antidepresivos tiene dos razones claras para el doctor Franco. Por un lado, gran parte de las depresiones son ansiosas. La ansiedad enmascara la depresión y muchas veces se tarda en detectarla y hacer un buen diagnóstico. Por otro lado, los nuevos antidepresivos llamados IRSS (inhibidores de recaptación selectivos de serotonina) tienen menos efectos secundarios que los anteriores, llamados tricíclicos. Esto lleva a tener menos recaudos cuando se los receta.

Franco advierte que es necesario que el psicofármaco esté incluido en un proyecto terapéutico integral, dado que la automedicación sin un control médico lleva al paciente a la desesperanza y al pesimismo, en los casos más leves, y al suicidio, en los más graves.

Un informe de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), que abarca los 24 colegios farmacéuticos provinciales y más de 10.000 farmacias en todo el país, revela que en el último año (entre agosto de 2004 y el mismo mes de 2005) el consumo de antidepresivos aumentó el 12 por ciento.

El dato no es menor si se tiene en cuenta que los médicos están alarmados por el consumo “indiscriminado” que se hace en el país de psicofármacos que afectan el sistema nervioso, en particular, ansiolíticos, tranquilizantes y antidepresivos|nervios

Especialistas consultados por LA NACION advirtieron sobre los serios riesgos que corre la salud de aquellos que toman este tipo de fármacos sin un tratamiento médico y psicoterapéutico adecuado.

La ansiedad es un problema frecuente en la Argentina. Tanto es así que la #Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que en 2004 casi seis millones de argentinos padecieron trastornos de ansiedad, de los cuales sólo 40.000 están con tratamiento.

Las causas de esta enfermedad son diversas e incluyen desde problemas biológicos hasta trastornos psicológicos y simplemente dificultades de la vida diaria. Pero el adecuado tratamiento terapéutico y farmacológico (prescripto para determinados casos) al que el paciente debe someterse, es habitualmente desvirtuado cuando se lo diagnostica mal o directamente cuando se automedica.

«El uso de ansiolíticos se ha generalizado muchísimo. De uso pasó a ser abuso, debido a la alta automedicación que constatamos todos los días en el consultorio», dijo el doctor Juan Manuel Bulacio, psiquiatra y director del Departamento de Ansiedad y Estrés del Hospital Francés.

Según Bulacio, la creencia popular de que los ansiolíticos y tranquilizantes son inocuos y perfectamente controlables es errónea. Tomar continuamente estos fármacos pertenecientes a la familia de las benzodiazepinas genera dependencia, adicción y tolerancia (disminución de los efectos), y lleva al paciente a un estado peor que aquel en que se encontraba antes de tomarlos.

#Adicción, adicciones, abuso de sustanciasLO QUE PASA en el País

Una investigación realizada en el Hospital de Clínicas en 2004 reveló que el 42% de los 900 pacientes que iban por primera vez a los consultorios de Clínica Médica y de Salud Mental se automedicaba. Esto evidenció un crecimiento alto respecto del mismo estudio que en 2002 determinó que esa proporción era del 32 por ciento.

Y hay más: el 87% de los psicofármacos que consumían los sujetos que intervinieron en esa encuesta eran ansiolíticos.

«La necesidad de alivio sintomático apelando a los ansiolíticos es una conducta que tiende a convertirse en abuso. El alivio casi inmediato que produce en los síntomas psicológicos o somáticos de ansiedad le otorga un alto poder adictivo», dijo el doctor Jorge Franco, jefe de consultorios externos de Salud Mental del Hospital de Clínicas y coautor de este estudio.

Para evitar ese riesgo, según agregó Franco, es indispensable constituir una relación médico-paciente estable, en la que se deposite la confianza suficiente como para efectuar un plan terapéutico responsable.

Poder adictivo

El 42 por ciento

  • De los 900 pacientes que por primera vez acudieron al Departamento de Salud Mental del Hospital de Clínicas en 2004 recurría a la automedicación. En 2002, esa proporción era del 32 por ciento.

6 millones

  • Son los argentinos que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), padecieron trastornos de ansiedad durante 2004. Actualmente, sólo 40.000 se encuentran bajo tratamiento.

El 87 por ciento

  • De los psicofármacos que consumen las personas que se automedican corresponde al grupo de los ansiolíticos, que se utilizan para disminuir la ansiedad y también la angustia.

Los locos del sexo macabro quedan impunes

Diario Domingo

 

Agustín Burton – Julieta Riera

El Código Penal no hace alusión a la violación de un cuerpo sin vida. El sadismo y el amor son las formas de esta perversión.
La necrofilia es una desviación sexual que tiene la condena social como el incesto, la violación o el estupro, pero en la Argentina a pesar de estar directamente asociada a casos criminales, no existe un marco legal que defina la pena específica para esta práctica.

Esta actividad, que por definición médica es la atracción y actos sexuales con cadáveres, pertenece al grupo de las conductas eróticas que no son comprendidas por la mayoría de las personas y que la psicología y psiquiatría entienden como perversiones.(…)

obras eróticas

» Ahorrar con la vida de la gente es algo monstruoso «

Diario Domingo
 
Milagros García 
   La mitad del gasto en salud proviene del bolsillo de la gente y la brecha entre quienes no tienen acceso a ella y los ricos sobremedicados es abismal, según José Carlos Escudero, sanitarista. En su opinión el Plan Médico Obligatorio solo sirve para que los sindicalistas y empresarios del sector ganen mucha plata brindando la menor cobertura. Además sostiene que el Estado subvenciona a los gordos de la CGT para garantizarse el disciplinamiento de los trabajadores y propone instaurar una oferta universal gratuita de todos los servicios sanitarios.
   " Los pobres son los que más se enferman pero no tienen acceso al sistema de salud y por lo tanto no se ven en las estadísticas" .
 
  -¿ Qué es el gasto de bolsillo ?
  " Es lo que la gente  paga para proporcionarse salud, cuando compra un bono de consulta en un hospital que debería ser gratuito, una aspirina en la farmacia o cuando va a una prepaga. El monto que sale de su presupuesto individual o familiar. En teoría debería ser cero. Pero en la Argentina es del 50 por ciento y va en aumento. Eso es terrible. Lo peor que se puede decir de Ginés González García, y eso que se pueden decir muchas cosas malas sobre sus políticas, es que durante su gestión el gasto de bolsillo de la población argentina fue aumentando al mismo ritmo que la brecha cada vez más grande entre ricos y pobres. En este momento solo la mitad de lo que se gasta en salud en el orden nacional, se paga con plata de otro lado que no sea el bolsillo de la gente. El presupuesto de salud ha bajado notablemente en los últimos años y ahorrar cuando está en juego la vida de la gente es mostruoso". (…)
 

«Ahorrar con la vida de la gente es algo monstruoso»

Diario Domingo
 
Milagros García 
   La mitad del gasto en salud proviene del bolsillo de la gente y la brecha entre quienes no tienen acceso a ella y los ricos sobremedicados es abismal, según José Carlos Escudero, sanitarista. En su opinión el Plan Médico Obligatorio solo sirve para que los sindicalistas y empresarios del sector ganen mucha plata brindando la menor cobertura. Además sostiene que el Estado subvenciona a los gordos de la CGT para garantizarse el disciplinamiento de los trabajadores y propone instaurar una oferta universal gratuita de todos los servicios sanitarios.
   » Los pobres son los que más se enferman pero no tienen acceso al sistema de salud y por lo tanto no se ven en las estadísticas» .
 
  -¿ Qué es el gasto de bolsillo ?
  » Es lo que la gente  paga para proporcionarse salud, cuando compra un bono de consulta en un hospital que debería ser gratuito, una aspirina en la farmacia o cuando va a una prepaga. El monto que sale de su presupuesto individual o familiar. En teoría debería ser cero. Pero en la Argentina es del 50 por ciento y va en aumento. Eso es terrible. Lo peor que se puede decir de Ginés González García, y eso que se pueden decir muchas cosas malas sobre sus políticas, es que durante su gestión el gasto de bolsillo de la población argentina fue aumentando al mismo ritmo que la brecha cada vez más grande entre ricos y pobres. En este momento solo la mitad de lo que se gasta en salud en el orden nacional, se paga con plata de otro lado que no sea el bolsillo de la gente. El presupuesto de salud ha bajado notablemente en los últimos años y ahorrar cuando está en juego la vida de la gente es mostruoso». (…)
 

Gesto particular

Clarín.com
 DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA

El Obelisco amaneció cubierto con un preservativo

Es rosa y está diseñado con una tela especial que lo cubre desde la punta hasta la base. Es una iniciativa del gobierno porteño y una FM.

En el día mundial de la lucha contra el Sida, el centro de la ciudad de Buenos Aires presentó un escenario particular y llamativo, ya que el Obelisco ameneció enfundado en un preservativo gigante color rosa.

El tradicional monumento porteño está cubierto desde la punta hasta la base por una tela especial que simula un preservativo, en una iniciativa compartida del Gobierno de la Ciudad y una radio FM que busca llamar la atención sobre la lucha contra el virus del HIV.

En el marco de las diversas actividades que llevarán a cabo en estos días distintos organismos públicos y ONGs, el ministro de Salud, Ginés González García brindará esta tarde una conferencia en la que dará detalles sobre las políticas del gobierno para prevenir la enfermedad.

En el día mundial de la lucha contra el sida se celebran actividades en todo el mundo. En Argentina habrá puestos en los que quienes quieran podrán realizarse gratuitamente el test de detección del virus y se llevarán a cabo varias charlas sobre el tema.

En la actualidad hay en el mundo más de 40 millones de infectados por el virus del sida, y más de 3 millones de personas murieron como consecuencia del mismo sólo este año. Desde que fue diagnosticada, la epidemia mató a más de 25 millones de personas.

 
 
 
Papa dice que la abstinencia ayuda a combatir el sida en Africa
CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) – El Papa Benedicto XVI dijo el jueves que los programas basados en la abstinencia y la fidelidad marital estaban siendo eficaces para combatir la propagación del VIH/sida en varios lugares de Africa.