Hallan un cráneo de mono con el cerebro muy desarrollado

La Nación
 

Sufrió ese cambio 12 millones de años antes que los ancestros del hombre

 
Hace 16 millones de años, un mono muy particular se paseaba por los bosques semitropicales que constituían el paisaje de lo que es hoy la costa de la provincia de Santa Cruz. Era pequeño como una gato, pero bastante cabezón. Sorprendentemente cabezón, remarcan hoy los científicos y, acto seguido, recuerdan que nuestros ancestros primates desarrollaron un cerebro de tal tamaño sólo hace 4 millones de años.

"Este animal representa la evidencia más antigua de un incremento dramático del tamaño del cerebro, que ocurre hace 16 millones de años, cuando el aumento del tamaño del cerebro de los primates que son nuestros ancestros se da 12 millones de años después", dijo a LA NACION el paleontólogo Marcelo Tejedor, coautor de la descripción del curioso mono, apodado Killikaike blakei, que publicará en abril la revista Proceedings of the American Academy of Sciences.

En Africa, la rama de los primates que hace 4 millones de años se destacaron por el desarrollo de un cerebro notablemente grande en relación con el cuerpo dio como resultado la aparición del Homo sapiens, precedida por una amplia gama de homínidos entre los que se destacan la Australopithecus afarensis apodada Lucy. Hoy, en América del Sur, los descendientes del Killikaike blakei, como el mono ardilla o el mono capuchino, siguen haciendo monerías.

Monerías bastante sofisticadas para un primate -gracias a un desarrollo cerebral mayor que el promedio de los monos, son capaces de manipular herramientas y poseen comportamientos sociales muy complejos-, pero monerías al fin. ¿Por qué la evolución no fue tan generosa con ellos como con sus parientes africanos?, ésa es una pregunta para la que Tejedor arriesga respuestas.

Dientes en la piedra

Las evidencias con las que contaron Tejedor y sus colegas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco para describir al Killikaike proceden de la vitrina de una estancia ubicada a 50 kilómetros de Río Gallegos. Allí, sus dueños exponían una roca de la que emergía dientes hallada años atrás en las inmediaciones de la estancia.

Cedida para su estudio, la roca escondía en su interior parte de un cráneo en excelente estado de conservación. "En el verano de 2005, fuimos a tratar de recolectar más fósiles en donde había sido hallada la roca, lo que nos permitió encontrar un segundo cráneo", contó Tejedor.

"Los dos fósiles constituyen los restos más completos y mejor conservados de primates sudamericanos -agregó el investigador del Conicet-. Y lo más importante es que nos permitió medir el volumen endocraneano, que es lo que nos permitió comparar su cerebro con el de otros primates."

Para Tejedor, "fue una sorpresa encontrar hace 16,4 millones de años los inicios del cerebro de los cebinae, monos sudamericanos actuales que poseen un comportamiento social muy complejo, pero en un momento en el que ni siquiera nuestros propios ancestros lo habían desarrollado todavía".

"La diferencia es que la evolución del cerebro de los homínidos primitivos africanos los llevó a la fabricación (no sólo manipulación) de herramientos y a caminar erguidos", agregó. ¿Por qué la diferencia?

"En Africa, sufrieron un cambio climático que los obligó a adaptarse a ámbitos abiertos, donde no podían escapar fácilmente. Por el contrario, los monos sudamericanos se retraen hacia el Norte [a medida que desaparecen en el Sur los bosques semitropicales] y mantienen sus hábitos arborícolas. Vivir en los árboles es lo que hace que no caminen erguidos."

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

Hallan 60 huellas de los Mendozasaurus

La Nación
 

Las pisadas tendrían 71 millones de años

 

MENDOZA.- Un equipo de paleontólogos mendocinos y neuquinos descubrió 60 huellas de un grupo de dinosaurios del Cretácico Superior, perteneciente a los saurópodos.

Los rastros fueron hallados entre la ciudad de Malargüe y Las Leñas, en el sur de esta provincia, y quizá sean el registro más extenso de estas trazas en la Argentina. Además, se encontraron en la zona restos de huesos fósiles.

La información, que se difundió en el diario Los Andes, de Mendoza, indicó que los científicos pudieron conocer a través de los rastros (icnología) que los animales se dirigían al Sudoeste con pisadas de 30 centímetros de profundidad, que tendrían 71 millones de años.

El paleontólogo mendocino Bernardo González Riga, miembro del equipo que participó en el hallazgo, expresó: "En este primer estudio, nos concentramos en una pista del animal; es decir, de una caminada. Esa pista está integrada por 27 huellas en continuidad a lo largo de 18 metros. Esto -añadió- nos permite no sólo reconocer el tipo de dinosaurio, sino también la velocidad de desplazamiento, la clase de marcha y algunos elementos de su comportamiento".

Más de 40 toneladas

El equipo mendocino de paleontólogos ya había informado el año pasado que investigaban en las cercanías de la ciudad de Malargüe, en el sur de Mendoza, el paso de los dinosaurios del período Cretácico, tras el hallazgo de restos del Mendozasaurus, un animal prehistórico herbívoro que pesaba más de 40 toneladas.

El paleontólogo del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Cricyt), González Riga, presentó en un congreso internacional de geología, que reunió a más de 400 expertos internacionales en Mendoza, dos estudios sobre dinosaurios localizados al norte de la Patagonia y en el sur de Mendoza. Allí, expuso una vértebra del cuello de un Mendozasaurus.

"Esta es la primera especie [de dinosaurio] de la que se describen restos hallados en Malargüe, a 500 kilómetros al sur de la capital de Mendoza y cerca del norte de Neuquén", agregó González Riga. Según el experto, la pieza expuesta era una vértebra de 80 centímetros de largo y 75 centímetros de ancho, lo que indica que el animal herbívoro tenía un cuello de unos siete metros, de patas cortas y robustas, de una cola larga y que podría pesar más de 40 toneladas. Sería un dinosaurio saurópodo del grupo de los titanosaurios.

En cuanto a las pisadas, González Riga manifestó que la importancia de su hallazgo radica en que el yacimiento en el que se encuentran sería uno de los más ricos y extensos de la Argentina en huellas de saurópodos. Hasta ahora, los rastros se encontraron en una superficie de 50 metros de ancho y 300 metros de largo.

"Todavía no vamos a dar a conocer el lugar exacto porque creemos que puede haber más huellas y los trabajos van a continuar; queremos preservar el lugar -dijo el investigador-. Hay que tener en cuenta que este hallazgo puede tener un gran atractivo turístico y educativo", agregó.

Luis Gregorio

Estudiarán a tres hermanos que caminan con las manos

La Nación

 

Un caso que conmueve a Chile

Buscan hallar cuál es el daño cerebral que causa el trastorno
 
 

 

SANTIAGO, Chile (El Mercurio/GDA) – Genetistas del Hospital Clínico de la Universidad de Chile quieren estudiar a los tres hermanos Quintana Reyes, quienes se desplazan apoyando en el piso sus cuatro extremidades, al igual que los Ulash, cinco hermanos kurdos, que según sus descubridores, esconderían en sus genes el «eslabón perdido» de la evolución humana.

Para eso, el equipo encabezado por la doctora Silvia Castillo, jefa de la Sección Genética de ese centro asistencial, ya se comunicó con un equipo de investigadores berlineses con quienes trabaja el primer descubridor de esta familia kurda, el genetista Osman Demirhan.

«Estamos en contacto vía e-mail con este grupo, que ya nos respondió e incluso ofreció costear los exámenes que se deberían hacer a los hermanos chi- lenos», dijo la doctora Castillo.

Luisa, de 53 años, Marisol, de 50, y Juan Antonio, de 47, sufren de un retraso mental que los hace parecer niños en cuerpos de adultos. Viven en Pencahue, localidad de San Vicente de Tagua Tagua, al cuidado de su hermana Lila. Otra de las hermanas, Diva, dice que nunca se supo cuál era la enfermedad que afectaba a sus hermanos. Y asegura que entre sus padres no existe una relación sanguínea que pueda explicarla.

Cuarenta mil pesos de pensión de invalidez recibe Lila Quintana por cada uno de sus hermanos, aun así ella pide ayuda económica y médica para sus hermanos.

La doctora Castillo cuenta que la idea es hacer las mismas pruebas que el fisiólogo Uner Tan (quien bautizó con su nombre el síndrome que sufren los kurdos) hizo a los Ulash: una resonancia nuclear magnética y un examen clínico. «Primero, tenemos que ver con los hermanos sanos su disposición a que se realicen estos estudios», dijo Castillo.

La resonancia nuclear permitiría ver cuál es el daño que estos hermanos tienen en su cerebro y confirmar (o no) que son los mismos que Uner Tan encontró en los kurdos: cerebelo más pequeño y reducción del cuerpo calloso.

Mutación genética

«El examen clínico también es importante, porque nos puede ayudar a explicar por qué mecánica y anatómicamente ellos eligieron esta forma de desplazamiento que es tan rara», agregó Castillo.

Porque, deja claro la especialista, en Chile y el mundo hay muchas personas con un retardo mental de similar o mayor severidad que los Quintana Reyes, y que no han optado por esa misma forma de desplazarse.

«Lo que se quiere estudiar es si la mutación genética que ellos presentan está asociada a la alteración cerebral que presentan y si esa variación explica que ellos caminen así.»

La mutación genética, en el caso de los Quintana Reyes, se relaciona con que son tres hermanos afectados por el mismo síndrome, que sus padres no fueron afectados por éste y que hubo un par de hijos que fallecieron a poco de haber nacido.

¿Está en la marcha cuadrúpeda de los Quintana el secreto de la evolución? La doctora Castillo es cauta: «El personaje que bautizó este síndrome con su nombre es un estratego del marketing, que al lanzarlo como el eslabón perdido le dio una connotación mundial. Pero pensar que este gen mutado tiene que ver con la marcha bípeda o con la evolución, sería muy simplista».

Hallan restos de un barco del siglo XVIII * Descubren ocho fardos funerarios incas

La Nación
 
 

EN ESTADOS UNIDOS

  • MIAMI (EFE).- Arqueólogos estadounidenses confirmaron el hallazgo de los restos de un barco español del siglo XVIII enterrado en las arenas de lo que es ahora la base aeronaval militar de Pensacola, Florida. "Por los restos de cerámica mexicana encontrada en el lugar creemos que se trata de un barco español de 1700", dijo Elizabeth Benchley, de la Universidad de West Florida. Las tareas de investigación han dado como fruto hasta el momento el hallazgo de "azulejos de cerámica mexicana, sogas y envases para aceitunas y aceite", agregó.

EN AREQUIPA

  • LIMA (AFP).- Ocho fardos funerarios, presuntamente de la cultura inca, fueron descubiertos por pobladores en la cueva del volcán Ticsio en el distrito de Andagua, departamento de Arequipa. "Las ocho momias se encuentran en buen estado, sentadas, y en la cueva se observan tejidos y objetos de metal", informaron antropólogos peruanos.

Encuentran en Argentina fósil de mono con cerebro grande

La Nación
 

Washington, 21 mar (EFE).- Investigadores en Argentina encontraron un fósil casi intacto que arroja luz sobre la evolución de los monos con cerebro grande, según un artículo que publica hoy la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)

Los monos de las Américas, que se caracterizan por las narices chatas y anchas, viven en las junglas tropicales de América Central y América del Sur, y son raros los fósiles intactos que se han hallado de sus antecesores

Marcelo Tejedor, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia, y sus colegas encontraron un fósil que comprende la frente, el rostro y el paladar de un antiguo predecesor de los monos americanos

El fósil, bien conservado, incluye un juego de dientes con poco desgaste, lo cual es un indicador importante del linaje

Los investigadores determinaron que las características definían un "genus" único y lo bautizaron Killikaike blakei

"El Killikaike blakei es un nuevo genus y especie de antropoide del temprano mioceno tardío en el sudeste de Argentina, sobre la base del cráneo y la dentadura del fósil platirrino más completo conocido hasta ahora", indicó el artículo

El espécimen es parte de la clase de platirrinos de las Américas -familia Cebidae; subfamilia Cebinae- de la cual forman parte también las ardillas modernas y los monos capuchino, agregó

El mono platirrino más antiguo que se conoce se descubrió en la zona central de Chile, tiene 20 millones de años y se le denominó Chilecebus Carrascoensis

"Los cebines actuales son animales forrajeros y predadores con cerebros relativamente grandes que viven dentro de complejos grupos sociales, y los capuchinos exhiben una amplia gama de conductas asociadas con una inteligencia mayor", señalaron los investigadores

El cráneo del Killikaike blakei tenía una región muy estrecha entre las cuencas redondeadas y hundidas de los ojos, como asimismo una frente curvada

El espacio aumentado para la parte frontal del cerebro se corresponde con las proporciones actuales de cuerpo a cerebro

El artículo recordó que los capuchinos tienen el tercer tamaño de cerebro más grande comparado con lo que se espera en un primate a partir sólo del tamaño de su cuerpo

El análisis del fósil sugiere que, si bien el Killikaike blakei representa una estructura facial y dental bastante primitiva comparada con la de sus pares de hace unos 16,4 millones de años, su cerebro ya era avanzado y moderno en sus proporciones

 

 

Hallazgo en Chipre

La Nación
 

 

NICOSIA (AP).- Un ataúd de 2500 años de antigüedad, en piedra caliza, con ilustraciones en color de los poemas épicos de Homero, la "Ilíada" y la "Odisea", fue hallado accidentalmente en una tumba al oeste de Chipre.

#Chipre

Elecciones presidenciales de Chipre 2023

La Nación|Hallazgo en #Chipre

NICOSIA (AP) – Un ataúd de 2500 años de antigüedad, en piedra caliza, con ilustraciones en color de los poemas épicos de Homero, la «Ilíada» y la «Odisea», fue hallado accidentalmente en una tumba al oeste de Chipre.

LO QUE PASA en el MundoInvasión turca de Chipre

Hallan restos de 27 indígenas en Formosa

La Nación
 
Los restos de al menos 27 indígenas pilagá, asesinados en 1947 junto a otros integrantes de ese pueblo aborigen, fueron encontrados ayer en el paraje formoseño Campo Alegre. El descubrimiento lo realizó el Equipo de Investigacion de Crimen Forense, encabezado por Enrique Prueger, en el marco de la investigación de la masacre.

DESCUBRIMIENTOS : UN CARNIVORO QUE VIVIO HACE 150 MILLONES DE AÑOS EN ALEMANIA

Clarín

Un argentino halló un «eslabón perdido» de los dinosaurios

Es el paleontólogo Luis Chiappe, quien junto a una experta alemana descubrió al «Juravenator». Era un animal de 75 cm. de largo. No tenía plumas, pero sus ancestros habrían sido dinosaurios emplumados.

Por Valeria Román / vroman@clarin.com En Alemania, donde alguna vez se encontró al ejemplar de ave más antiguo, ahora también se pone en duda el origen del plumaje. Se halló un ejemplar de un dinosaurio que vivió hace 150 millones de años que, para los descubridores, no tenía plumas. Pero que estaba emparentado con los dinos emplumados que habrían sido los antecesores de los pájaros.

El hallazgo lo hizo el argentino Luis Chiappe, director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural del Condado de Los Angeles, y su colega, la alemana Ursula Göhlich, de la Universidad de Munich. En realidad, «los restos del ejemplar se encontraron unos diez años atrás entre unas lajas. Fue muy difícil sacarlos», contó a Clarín Chiappe por teléfono. Recién el año pasado terminaron un estudio detallado que se publica hoy en la revista británica Nature.

Al identificarlo como una nueva especie, los científicos le pusieron de nombre Juravenator starki. Porque hace referencia a las Montañas Jura, donde estaban los restos del ejemplar y a «cazador». La segunda parte del nombre está dedicada a la familia alemana Stark, dueña de la cantera de calizas en las Montañas Jura, al oeste de Schamhaupten, en Bavaria, Alemania.

El Juravenator starki era carnívoro. No era un gran monstruo que andaba por Europa: ¡sólo medía entre 75 y 80 centímetros! Se movía en un ambiente de clima tropical. En ese entonces, los continentes recién iban a empezar a separarse, no existían los casquetes polares ni las plantas con flores.

La nueva especie, con cola larga, garras en la manos listas para atrapar pequeños lagartos y crías de animales del tamaño de un ratón, perteneció al grupo de los terópodos, que incluye a los dinosaurios carnívoros que caminaban en dos patas.

Su importancia para la paleontología reside en que obliga a reevaluar el origen de las plumas. «Está emparentado con los dinosaurios emplumados que se encontraban en la China, pero no tenía plumas», expresó Chiappe.

Lo llamativo es que el nuevo ejemplar sería descendiente de otro dinosaurio primitivo y emplumado. «Sí, —afirmó Chiappe— su antecesor habría tenido plumas». Las explicaciones posibles de esa rareza, según Chiappe, son que las plumas podrían haber evolucionado más de una vez o que esas estructuras podrían haberse perdido durante la evolución de algunos de los linajes de dinosaurios.

Aunque esos argumentos no son tan fáciles de admitir. Para Fernando Novas, paleontólogo del Conicet y del Museo Argentino de Ciencias Naturales, «el nuevo ejemplar sólo señala que estamos en pañales en la comprensión del origen del plumaje». Novas dijo a Clarín: «El nuevo dinosaurio tiene características que lo incluyen en el grupo de los coelurosaurios, donde están también las aves actuales».

«Que no hayan encontrado plumas en el ejemplar de Juravenator starki que hallaron no significa que la especie no las tuviera. Quizá habría que preguntarse si las condiciones de preservación no hicieron que las plumas se perdiesen», comentó Novas.

No hay dudas que la nueva especie se agrega a la discusión en torno al parentesco entre dinosaurios y aves. Algunos pocos lo dudan aún. Pero la mayoría de los paleontólogos tienen evidencias que las aves son descendientes directos de pequeños dinosaurios terópodos. Hasta dicen que las aves, como un hornero, son dinosaurios vivientes.

Por supuesto que la evolución no actúo de manera sencilla en los millones de años que pasaron. Los dinosaurios fueron reptiles que dominaron en la Tierra durante gran parte de la Era Mesozoica. Compartían antepasados comunes con los cocodrilos, los lagartos y las tortugas, pero los dinosaurios y sus más inmediatos ancestros fueron los primeros reptiles que dejaron de reptar, según dice Novas en su libro Los dinosaurios de la Argentina.

La idea de que las aves descienden de los dinosaurios empezó a deslizarse con fuerza después la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin en 1859. Un año después, un trabajador en calizas encontró un raro fósil de 150 millones de años en Alemania, que resultó ser el Archaeopteryx lithographica y pasó a ser considerado como una forma de transición entre los reptiles tradicionales y las aves.

La mayoría de los eslabones entre dinosaurios y aves tenían algún tipo de plumas aunque no volaban. Pero, ¿para que les servían? Según Chiappe, «las plumas les fueron útiles para aislar a un cuerpo, que empezaba a ser de sangre caliente. O quizá las plumas evolucionaron como parte de un cortejo sexual».

Otros ejemplares muy originales

Como ocurrió también con la evolución de la especie humana, no hay un único eslabón en la cadena de dinosaurios a aves. Ni tampoco la cadena fue tan lineal. Las expediciones de los paleontólogos en China, Mongolia, Madagascar y la Argentina llevaron a enriquecer el conocimiento sobre la evolución de estos animales prehistóricos.

En la Argentina, Novas descubrió en 1996 al Unenlagia, un dinosaurio del tamaño del avestruz, que era incapaz de volar. Pero sus brazos eran utilizados para equilibrar el cuerpo al correr o al saltar.

En la China, aparecieron restos fósiles de otros «dos eslabones» importantes: el Caudipterix y el Microrraptor, que era un dino emplumado que pesaba cerca de una tonelada y medía de 4,5 a 6 metros de largo.

En tanto, en Mongolia, se hallaron los primeros restos de un Velociraptor, que murió en una batalla contra un Protoceratops. Eso fue en 1924 y más tarde se hallaron otros ejemplares en Rusia y en China.

Historia complicada
Oscar Angel Spinelli

ospinelli@clarin.com

El hallazgo de Chiappe y Göhlich sugiere que la historia de los dinosaurios es más complicada de lo que se pensaba. A la teoría de que las aves descienden de aquellos grandes reptiles, que siguen discutiendo acaloradamente los paleontólogos, se suma ahora el descubrimiento de un dinosaurio sin plumas pero que habría tenido su origen en la evolución de otros emplumados. ¿Hubo especies con plumas que se convirtieron en aves y otras que las perdieron? Este «nuevo» dinosaurio impulsa a formular la siguiente pregunta: ¿Acaso no es suficiente indicio un animal con plumas para concluir que sus futuros linajes terminaron volando? Pues parece que no.

DESCUBRIMIENTOS: UN CARNIVORO QUE VIVIO HACE 150 MILLONES DE AÑOS EN ALEMANIA

Clarín

Un argentino halló un «eslabón perdido» de los dinosaurios

Es el paleontólogo Luis Chiappe, quien junto a una experta alemana descubrió al «Juravenator». Era un animal de 75 cm. de largo. No tenía plumas, pero sus ancestros habrían sido dinosaurios emplumados.

Por Valeria Román|vroman@clarin.com|En Alemania, donde alguna vez se encontró al ejemplar de ave más antiguo, ahora también se pone en duda el origen del #plumaje|#pluma. Se halló un ejemplar de un dinosaurio que vivió hace 150 millones de años que, para los descubridores, no tenía plumas. Pero que estaba emparentado con los dinos emplumados que habrían sido los antecesores de los pájaros.

El hallazgo lo hizo el argentino Luis Chiappe, director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural del Condado de Los Angeles, y su colega, la alemana Ursula Göhlich, de la Universidad de Munich. En realidad, «los restos del ejemplar se encontraron unos diez años atrás entre unas lajas. Fue muy difícil sacarlos», contó a Clarín Chiappe por teléfono. Recién el año pasado terminaron un estudio detallado que se publica hoy en la revista británica Nature.

Al identificarlo como una nueva especie, los científicos le pusieron de nombre Juravenator starki. Porque hace referencia a las Montañas Jura, donde estaban los restos del ejemplar y a «cazador». La segunda parte del nombre está dedicada a la familia alemana Stark, dueña de la cantera de calizas en las Montañas Jura, al oeste de Schamhaupten, en Bavaria, Alemania.

El Juravenator starki era carnívoro. No era un gran monstruo que andaba por Europa: ¡sólo medía entre 75 y 80 centímetros! Se movía en un ambiente de clima tropical. En ese entonces, los continentes recién iban a empezar a separarse, no existían los casquetes polares ni las plantas con flores.

La nueva especie, con cola larga, garras en la manos listas para atrapar pequeños lagartos y crías de animales del tamaño de un ratón, perteneció al grupo de los terópodos, que incluye a los dinosaurios carnívoros que caminaban en dos patas.

Su importancia para la paleontología reside en que obliga a reevaluar el origen de las plumas. «Está emparentado con los dinosaurios emplumados que se encontraban en la China, pero no tenía plumas», expresó Chiappe.

Lo llamativo es que el nuevo ejemplar sería descendiente de otro dinosaurio primitivo y emplumado. «Sí, —afirmó Chiappe— su antecesor habría tenido plumas». Las explicaciones posibles de esa rareza, según Chiappe, son que las plumas podrían haber evolucionado más de una vez o que esas estructuras podrían haberse perdido durante la evolución de algunos de los linajes de dinosaurios.

Aunque esos argumentos no son tan fáciles de admitir. Para Fernando Novas, paleontólogo del Conicet y del Museo Argentino de Ciencias Naturales, «el nuevo ejemplar sólo señala que estamos en pañales en la comprensión del origen del plumaje». Novas dijo a Clarín: «El nuevo dinosaurio tiene características que lo incluyen en el grupo de los coelurosaurios, donde están también las aves actuales».

«Que no hayan encontrado plumas en el ejemplar de Juravenator starki que hallaron no significa que la especie no las tuviera. Quizá habría que preguntarse si las condiciones de preservación no hicieron que las plumas se perdiesen», comentó Novas.

No hay dudas que la nueva especie se agrega a la discusión en torno al parentesco entre dinosaurios y aves. Algunos pocos lo dudan aún. Pero la mayoría de los paleontólogos tienen evidencias que las aves son descendientes directos de pequeños dinosaurios terópodos. Hasta dicen que las aves, como un hornero, son dinosaurios vivientes.

Por supuesto que la evolución no actúo de manera sencilla en los millones de años que pasaron. Los dinosaurios fueron reptiles que dominaron en la Tierra durante gran parte de la Era Mesozoica. Compartían antepasados comunes con los cocodrilos, los lagartos y las tortugas, pero los dinosaurios y sus más inmediatos ancestros fueron los primeros reptiles que dejaron de reptar, según dice Novas en su libro Los dinosaurios de la Argentina.

La idea de que las aves descienden de los dinosaurios empezó a deslizarse con fuerza después la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin en 1859. Un año después, un trabajador en calizas encontró un raro fósil de 150 millones de años en Alemania, que resultó ser el Archaeopteryx lithographica y pasó a ser considerado como una forma de transición entre los reptiles tradicionales y las aves.

La mayoría de los eslabones entre dinosaurios y aves tenían algún tipo de plumas aunque no volaban. Pero, ¿para que les servían? Según Chiappe, «las plumas les fueron útiles para aislar a un cuerpo, que empezaba a ser de sangre caliente. O quizá las plumas evolucionaron como parte de un cortejo sexual».

Otros ejemplares muy originales
Como ocurrió también con la evolución de la especie humana, no hay un único eslabón en la cadena de dinosaurios a aves. Ni tampoco la cadena fue tan lineal. Las expediciones de los paleontólogos en China, #Mongolia, Madagascar y la Argentina llevaron a enriquecer el conocimiento sobre la evolución de estos animales prehistóricos.

En la Argentina, Novas descubrió en 1996 al Unenlagia, un dinosaurio del tamaño del avestruz, que era incapaz de volar. Pero sus brazos eran utilizados para equilibrar el cuerpo al correr o al saltar.

En la China, aparecieron restos fósiles de otros «dos eslabones» importantes: el Caudipterix y el Microrraptor, que era un dino emplumado que pesaba cerca de una tonelada y medía de 4,5 a 6 metros de largo.

En tanto, en Mongolia, se hallaron los primeros restos de un Velociraptor, que murió en una batalla contra un Protoceratops. Eso fue en 1924 y más tarde se hallaron otros ejemplares en Rusia y en China.

#Mongolia|Gran Mongolia|Tartaria|Elecciones legislativas de Mongolia 2024

Historia complicada
Por Oscar Angel Spinelli|ospinelli@clarin.com|El hallazgo de Chiappe y Göhlich sugiere que la historia de los dinosaurios es más complicada de lo que se pensaba. A la teoría de que las aves descienden de aquellos grandes reptiles, que siguen discutiendo acaloradamente los paleontólogos, se suma ahora el descubrimiento de un dinosaurio sin plumas pero que habría tenido su origen en la evolución de otros emplumados. ¿Hubo especies con plumas que se convirtieron en aves y otras que las perdieron? Este «nuevo» dinosaurio impulsa a formular la siguiente pregunta: ¿Acaso no es suficiente indicio un animal con plumas para concluir que sus futuros linajes terminaron volando? Pues parece que no.