Liza Minnelli en Argentina

La cantante y actriz estadounidense Liza Minnelli  se presentó anoche en el estadio Luna Park de la Ciudad de Buenos Aires. «Este escenario es mi hogar», dijo. Su sola presencia y la de sus músicos bastó para una hora y medio de espectáculo.

A sus 66 años,  Minnelli está dentro de las y  los pocos artistas que han ganado los cuatro principales premios norteamericanos de cine, televisión, música y teatro: OscarEmmyGrammy y Tony.

Galería de fotos

Festival Juntos por lo Público.

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CULTURA › DOBLE JORNADA CULTURAL DEL FRENTE DE ARTISTAS DEL BORDA

Un “no” con toda la razón del mundo.

El FAB manifestó su postura respecto del proyecto del Ejecutivo porteño de construir un centro cívico en el predio del hospital. Lo hizo a través de recitales, poesía, talleres artísticos y teatro. Y también se pronunció a favor de la “desmanicomialización”. Más…

La música de la calle en la Legislatura Porteña.

Acto realizado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, a partir de una inciativa del despacho del diputado del MST en el Mov. Proyecto Sur, Alejandro Bodart, en defensa de los músicos y artístas callejeros que son injustamente perseguidos por la policía del gobierno de Macri. La persecusión es un verdadero atentado a la cultura, la libertad de expresión y el trabajo legítimo de las y los artístas. En el acto se sumaron legisladores/as porteños de otros bloques políticos. Para más información ver http://www.mst.org.ar

En defensa de la música en las calles de la Ciudad de Bs. Aires.

Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.

El capitalismo mercantiliza todo lo que toca. El arte y la música son un blanco predilecto. En la Ciudad de Buenos Aires coexisten, siempre en tensión, el arte independiente y el PRO.
La Capital es una de las más prolíficas del mundo en materia de generación cultural al margen del circuito hegemónico: cientos de músicos, decenas de colectivos teatrales, artistas plásticos, poetas; en definitiva un verdadero movimiento cultural independiente de la lógica del capital. Ante esto, la concepción privatista y persecu-toria del gobierno de Macri busca sistemáticamente impedir el desarrollo del arte libre.

La policía y el gobierno, contra los músicos.

En Florida y en San Telmo hay mucha actividad cultural callejera. Pero los músicos, que no aceptan pagar coimas a policías e inspectores ni ceden al hostigamiento de algunos comerciantes reaccionarios, sufren la constante persecución de la Metropolitana y también de la Federal: operativos de desalojo, provocaciones, contravenciones infundadas, todo para “limpiar” las calles porteñas de la cultura libre e independiente.
La reacción organizada de un grupo de artistas encontró en la Legislatura, vía el apoyo de varios diputados, un canal para enfrentar esa situación. El viernes 4, por ejemplo, Alejandro Bodart acudió en apoyo de ellos en Florida y, con la solidaridad de decenas y decenas de transeúntes, se logró hacer retroceder un nuevo operativo de hostigamiento policial.

En defensa del arte independiente

A iniciativa de Bodart, Susana Rinaldi, Gabriela Alegre, María Rachid, Rocío Sánchez Andía, Daniel Amoroso y otros legisladores se organizó una primera respuesta para exigir explicaciones al macrismo por la violación de la Ley 4121, cuyo artículo 15º protege la actividad de los músicos en la vía pública.
Asimismo, se inició una campaña de solidaridad. Otro de sus pasos será un Festival en la propia Legislatura el 15 de junio para decir que la música en las calles es un derecho democrático y lo vamos a defender hasta el final.

Pronunciamiento de Plataforma 2012 en contra de la Megaminería.

Plataforma 2012 surge de la necesidad de construir una voz colectiva que pueda debatir  abierta y públicamente los grandes problemas nacionales para contribuir al accionar social transformador, por fuera de los reduccionismos y del encapsulamiento del debate   que promueve polarizaciones descalificadoras.
Plataforma 2012 es un colectivo de intelectuales y trabajadores de la cultura comprometidos en la lucha por un país verdaderamente independiente, una sociedad justa e igualitaria con plena vigencia de la libertad y los derechos  humanos.
Plataforma 2012 se propone como un espacio plural, democrático e independiente de los diferentes grupos de poder, sea éste político, económico o mediático.
Desde su primer pronunciamiento, a comienzos de este año, Plataforma 2012 planteó la necesidad de recuperar el pensamiento crítico más allá del discurso del oficial. La enorme repercusión que produjo aquel primer documento y la  cantidad de adhesiones que nos siguen llegando desde distintos puntos del país, confirman la existencia de aquella necesidad y comprometen a Plataforma a consolidar un espacio que pueda hacer audibles las múltiples voces que desde el campo popular piensan críticamente la realidad.
El relato oficial pretende enmascarar una realidad que eclosiona en diferentes  manifestaciones en el cuerpo social.Plataforma 2012 considera que el desmontaje de ese relato – que por vía de la sacralización épica, la negación, la tergiversación, la desmentida,  los silencios y ocultamientos tiende a imponer una visión monolítica y unívoca de la realidad – puede ser una herramienta que contribuya a resituar el debate de los grandes problemas nacionales. Desde esta perspectiva, los síntomas de malestar social, lejos de ser leídos como producto de algunas anomalías en el interior de un proceso transformador, pueden ser comprendidos como efectos de una  política global de gobierno.
Tres son los ejes en los que Plataforma 2012 se ha centrado desde su primer  pronunciamiento: desigualdad, en un registro abarcador, que no se mide solamente en términos económicos, sino de desigualdad social, educativa, sanitaria, ambiental, de género, así como las implicancias que esto tiene en términos de desigualdades políticas y deterioro institucional; vínculos del gobierno con las grandes corporaciones económicas; y violación  de los derechos humanos hoy.
En este sentido, la problemática de la minería transnacional – que a través de las demandas de la pueblada de Famatina hizo visibles las luchas presentes en todo el país -, ha demostrado su urgencia y dramatismo. Este tipo de minería ilustra de manera cabal los tres puntos enunciados y cómo esta tríada se  inscribe en una política nacional: mayores desigualdades económicas, territoriales, sanitarias, ambientales y sociales; alianza estratégica entre el gobierno nacional y grandes  corporaciones mineras transnacionales; y violación de los derechos humanos a través de la criminalización de la protesta social. Del mismo modo, el problema de la megaminería ha  desenmascarado el relato mistificador del gobierno, que procura deslindar su  responsabilidad en la aplicación de la política megaminera y sus consecuencias, atribuyéndola a decisiones de competencia exclusiva de los gobiernos provinciales, como si la  aplicación de esas políticas no respondiera a una política nacional impulsada  por el  Ejecutivo y como si esos gobiernos no formaran parte de la estructura de alianzas oficialista.
Durante los años `90, bajo el gobierno neoliberal de Carlos Menem, se introdujeron grandes modificaciones en la sociedad y la economía argentinas. Con apoyo del FMI y otros organismos internacionales, se privatizaron los recursos naturales, entre ellos los minerales, y se sentaron las bases de un nuevo marco normativo y jurídico en relación a éstos, que se extiende hasta nuestros días. La aplicación de estas políticas neoliberales acentuaron aun más las asimetrías, condenando a los países dependientes y periféricos a la extracción y provisión de bienes primarios en favor de los países más poderosos del planeta, consumidores de las mismas. En la actualidad, los resultados de la aceptación de este patrón de acumulación son conocidos: tendencia a la reprimarización del aparato productivo interno -hecho confirmado por diferentes informes económicos-; extranjerización de la industria,  de recursos naturales (minerales, petróleo, gas, tierras y agua); concentración económica -en algunas empresas multinacionales, que controlan el mercado global-; especialización productiva -exportación de algunos productos, sin valor agregado-; desigual distribución de los conflictos ecológicos y territoriales, que perjudica a los países periféricos, y, dentro de ellos, a aquellos sectores sociales de mayor vulnerabilidad; en fin, consolidación de verdaderos enclaves neocoloniales, que van configurando espacios productivos estructuralmente dependientes del mercado internacional en términos económicos, comerciales, financieros y tecnológicos.
 En esta línea, lejos de ser “motor de desarrollo”, como argumentan sus defensores, la megaminería trasnacionalrefuerza la dependencia hacia los centros capitalistas de poder global, y profundiza las formas de desigualdad ya existentesa escala local, provincial y nacional: expoliación económica, devastación institucional, destrucción de territorios y depredación de bienes naturales, fragmentación y control social, cooptación científico-tecnológica, ya son hechos incontestables de nuestra realidad del siglo XXI, que no hacen más que remitir y actualizar  la triste historia colonial del continente.

El caso de Bajo la Alumbrera, en la provincia de Catamarca, uno de los yacimientos de cobre más grandes de Sudaméricaes emblemático. Tras 15 años de explotación, el paisaje catamarqueño da cuenta de empobrecimiento; asistencialización generalizada de la población; falta de empleo, de agua, de electricidad; naturalización de la devastación ambiental; institucionalización del clientelismo y la corrupción; degradación de la cultura democrática; profundización de las desigualdades sociales y ambientales.
Recordemos que este tipo de minería se propone extraer los minerales diseminados en la roca portadora, a través  del sistema de explotación minera a cielo abierto (open pit), que utiliza técnicas de procesamiento por lixiviación o flotación, esto es, sustancias químicas altamente contaminantes, que producen impactos negativos en la salud de las poblaciones y cuantiosos daños ambientales, los cuales han sido probados en diferentes países y regiones. Se trata de minería a gran escala, es decir, de mega-emprendimientos, una actividad que consume enormes cantidades de agua y energía y compite por tierra y recursos hídricos con otras actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo). Dada su envergadura, estos emprendimientos tienden a desestructurar y reorientar la vida de las poblaciones, desplazando economías regionales preexistentes y “liberando” territorios que, de ahí en más, quedan presos de la lógica económica de las grandes compañías trasnacionales. En ese marco se producen hondas transformaciones de la ciudadanía; asistimos cada vez más a la territorialización de los conflictos y a la violación de derechos ambientales y colectivos, que se hallan amparados por la normativa nacional e internacional, y que incluyen también los derechos de los pueblos originarios (Convención 169 de la OIT). Dichas violaciones repercuten asimismo sobre los llamados derechos de primera generación, como son el de la libre expresión y el derecho de petición, impedidos u obstaculizados de modo recurrente en determinados escenarios provinciales (Catamarca, San Juan, La Rioja, entre otros).
Son las pequeñas y medianas  poblaciones de nuestras provincias, sobre todo en las zonas pre-cordilleranas y cordilleranas, pero también en otras regiones áridas del país, las que hoy sufren la embestida de este modelo neocolonial.  Desde las movilizaciones de Esquel, donde se llevó a cabo el único plebiscito en el país por este tema (2003), pasando por la represión y la pueblada de Andalgalá (2010), hasta la actual gran pueblada de Famatina, las poblaciones vienen rebelándose contra la expansión de este tipo de minería, con claros reclamos que subrayan el derecho a un ambiente sano, el derecho a elegir un modo de desarrollo congruente con el respeto de la vida presente y futura, de las personas y de los ecosistemas; en fin, el derecho a participar de las decisiones colectivas en el marco de una sociedad que se quiere democrática.
Esquel y Gan Gan, Andalgalá, Belén, Santa María y Tinogasta, Chilecito y Famatina, Calingasta y Jachal, Ingeniero Jacobacci y Bariloche, Gregores, Campana Mahuida-Loncopué y Rincón de los Sauces, General Alvear, San Carlos y Uspallata, Capilla del Monte, Casa Grande y Yacanto de Calamuchita, La Carolina y Merlo, Abra Pampa, Cangrejillos y Tilcara, Cafayate, Metán y Tolar Grande,  Jasimampa y Sumampa, Amaicha del Valle y El Paso, valles enteros de diferentes provincias, entre tantos otros nombres, son algo más que puntos supuestamente remotos de nuestra amplia geografía nacional. Son  poblaciones  que, detrás de la bandera “El agua vale más que el oro”, han ido construyendo de modo perseverante y en situación de gran asimetría de fuerzas, una red de resistencias local y regional, que, en varios casos, ha tenido como producto la sanción de leyes provinciales que prohíben este tipo de minería con algunas sustancias químicas (Chubut, Río Negro, Mendoza, La Pampa, Córdoba, San Luis, Tucumán, La Rioja y Tierra del Fuego). Son estas poblaciones las que también estuvieron detrás de la defensa activa de la Ley Nacional de Protección de los Glaciares, que fuera vetada por la actual presidenta en 2008, resancionada en septiembre de 2010, luego de un arduo trabajo transversal de organizaciones sociales y ambientales, diferentes profesionales y representantes del Congreso Nacional, con la oposición activa de gran parte del oficialismo. Son estas poblaciones las que resisten de pie frente a la derogación de las leyes que prohibían este tipo de minería, como sucedió desde 2008 en La Rioja, y recientemente, en diciembre de 2012, en Río Negro.
Por ello creemos que resulta injusto y agraviante imputar “irracionalidad” o “falta de información” a la fuerte oposición que este tipo de minería ha generado en vastas poblaciones de nuestras provincias. La megaminería no es cuestionada por desconocimiento, ni por falta de cultura productiva, sino precisamente porque ésta constituye una síntesis acabada del maldesarrollo. Se trata además de un modelo que pone en jaque a la democracia, pues avanza sin consenso de las poblaciones, generando todo tipo de conflictos sociales, divisiones en la sociedad y una nueva espiral de criminalización de las resistencias. A la causa penal abierta contra los vecinos de Andalgalá y Famatina, se sumaron, primero, la detención de 18 vecinos en el pueblo de Santa María en Catamarca, a quienes se los acusa de entorpecer el tránsito terrestre (art. 194 CP) y de ser parte de una agrupación que tiene por objeto imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor (art. 213 bis); segundo, la represión desatada por la policía provincial contra los vecinos de Belén, que dejó como saldo decenas de detenidos (entre ellos, un niño menor de 13 años); tercero, la brutal represión y desalojo en Tinogasta y asimismo en Amaicha del Valle. Frente a estos hechos no podemos olvidar que ante la resistencia del pueblo de Gualeguaychú en defensa de sus derechos fue la propia Cristina Fernández de Kirchner quien firmó el decreto (828/2010) a través del cual instruyó al Procurador General del Tesoro a denunciar a 10 vecinos de Gualeguaychú acusándolos de los delitos de sedición, atentado contra el orden democrático, más otros 12 delitos que contemplan prisión efectiva.
Resulta claro que la criminalización de la protesta es una política represiva nacional que está siendo profundizada. En este y no en otro marco, el Congreso Nacional aprobó la la nueva Ley Antiterrorista, enviada por el ejecutivo, que modifica la ya sancionada bajo el mandato de Néstor Kirchner en el año 2007.
Tampoco creemos que pueda responsabilizarse exclusivamente a las provincias, las cuales detentan el “dominio originario” de nuestros recursos naturales, luego de la reforma de la constitución de 1994. El marco económico y jurídico que beneficia a la megaminería se sustenta en una batería de leyes nacionales, sancionadas en los años `90, que aseguran una rentabilidad extraordinaria a las empresas, al compás del aumento de los precios internacionales de los minerales. Está legislación se mantiene en la actualidad y es custodiada por los legisladores nacionales oficialistas, junto a los sectores conservadores de ambas Cámaras, quienes no permiten siquiera la discusión de los proyectos que pretenden modificarla. Por su parte, a través del Tratado Binacional sobre Integración y Complementación Minera firmado con Chile -1996- que sancionó una legislación de “facilitación fronteriza”, se consumó la entrega de una parte de la cordillera a las transnacionales mineras, entre ellas a la empresa canadiense Barrick Gold que hoy opera en San Juan, a través de los emprendimientos mineros Veladero y Pascua-Lama. Esta empresa judicializó la ley nacional de protección de los glaciares, y logró, mediante una medida cautelar que dicha norma no se aplique en esa provincia. El tema está hace meses “a estudio” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejando así a los glaciares a merced del negocio minero en San Juan. En el resto del país, la pasividad del gobierno nacional -como autoridad de aplicación- en implementar efectivamente dicha norma, resulta inaceptable.
Así, lejos de ser una “rémora” del viejo orden neoliberal, este ordenamiento jurídico-económico encuentra un apoyo incondicional en las políticas del gobierno nacional, desde 2003 hasta la fecha. En 2004, Néstor Kirchner avaló el Plan Minero Nacional, declarando la actividad de interés estratégico y sumando nuevos beneficios y exenciones a la misma. En el mismo año se firmó con Chile el “Protocolo Adicional Específico” al Tratado para el proyecto minero binacional Pascua Lama, donde –entre otras cosas- ambos países se obligaron a permitir a “los inversionistas de una y otra, el uso de toda clase de recursos naturales necesarios para el desarrollo minero, comprendiéndose en este concepto los recursos hídricos existentes en sus respectivos territorios”. La actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, no sólo ha buscado alentar la inversión minera  -como en su discurso en El Qatar, en 2011-, sino que también ha dado muestras claras del apoyo del aparato del Estado a la megaminería. Uno de los ejemplos más emblemáticos, además del veto a la ley nacional de protección de glaciares, ha sido  su participación en diferentes reuniones con Peter Munk, el CEO de la empresa Barrick Gold, tanto en Toronto como en Buenos Aires, a fin de facilitar un acuerdo tributario con dicha empresa, a cargo del proyecto binacional de Pascua-Lama. La fotografía que muestra a la presidenta en Canadá, junto a P.Munk, custodiada por tres banderas –la de Canadá, la de Argentina y la de la Barrick Gold- es todo un símbolo de la alianza estratégica entre gobierno nacional y megaminería, y sin duda quedará grabada en la memoria de los argentinos.
Las alusiones en el discurso presidencial a los sectores “ambientalistas”, supuestamente despreocupados por la suerte de nuestras islas Malvinas y la reciente exhortación a la “responsabilidad y seriedad sobre los planteos que se realizan”, no hacen más que poner en evidencia el manifiesto desprecio hacia las poblaciones movilizadas y el empeño por desplazar el eje de la discusión, ante el impacto nacionalizador que ha tenido la pueblada de Famatina respecto de la cuestión minera y el creciente apoyo de la sociedad hacia estas protestas. También evidencian  un desprecio por la conservación del patrimonio y el futuro del país. Mientras en Catamarca se teme por la aplicación de la nueva ley antiterrorista sobre 18 asambleístas; mientras continúan las protestas y movilizaciones en diferentes ciudades de Río Negro; mientras el gobernador riojano se apresta a verter ingentes recursos económicos para torcer la voluntad de la población de su provincia;  el gobierno nacional continúa acompañando con hechos la expansión de la megaminería. Desde el nombramiento del empresario minero Jorge Mayoral bajo el gobierno de Duhalde, quien continúa al frente de la Secretaría de Minería de la Nación, hasta el reciente nombramiento de un ex familiar de la presidente – Armando “Bombón” Mercado- como director del YMAD (Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio), nada parece haber horadado la continuidad en las orientaciones gubernamentales en este tema.
Así, no se trata solamente de una discusión exclusivamente económica o ambiental, sino también de una discusión política. La megaminería es uno de los eslabones más contundentes –aunque no el único- que ilustra la continuidad y profundización por parte de este gobierno respecto de las políticas de explotación neocolonial y expropiación de los bienes naturales aplicadas en los ´90. El “relato” oficial, que procura presentarlas como parte de un modelo de crecimiento y generación de empleo, es una pieza clave para la construcción de un consenso social favorable que garantice su aplicación. La retórica épica sobre las bondades de la política megaminera se complementa con el ocultamiento y negación de sus efectos devastadores. Y cuando las poblaciones involucradas, lejos de contribuir al “consenso megaminero” buscado por el gobierno, desenmascaran la falacia cuestionando legítima y abiertamente la megaminería a cielo abierto, movilizándose para rechazarla y concitando – como en el caso de Famatina – solidaridades en todo el país, el gobierno echa mano a un nuevo recurso discursivo: la “desmentida”. Según este recurso, que pretende borrar de la memoria colectiva la imagen y el valor simbólico de aquel encuentro presidencial en Toronto con el CEO de la Barrick Gold, la megaminería a cielo  abierto no formaría parte del proyecto político del gobierno nacional sino que correspondería a decisiones y acuerdos estrictamente provinciales – en  este  caso del gobernador  Beder Herrera.
Todo esto pone en evidencia un deterioro de las instituciones. Por ello, vemos con mucha preocupación que el mismo gobierno que ha destruido el sistema nacional de estadísticas (lo que dificulta toda reflexión colectiva sobre pobreza, desigualdad, desempleo o inflación, y afecta seriamente las negociaciones salariales), que extorsiona a los jueces que lo desafían, que se ha ocupado de desoír o desarmar  la estructura de controles institucionales sobre el poder, que ha reforzado el proceso de concentración del poder en el ejecutivo, hoy amenaza solapadamente con una reforma constitucional promovida por las peores razones de corto plazo.
Con la convicción de que los pueblos tienen el derecho de elegir el modelo de desarrollo que más convenga y beneficie a sus poblaciones, en función de un ideal de igualdad y de equilibrio con la naturaleza y en solidaridad con las movilizaciones vecinales de tantas pequeñas y medianas localidades de nuestro país, que se han levantado activamente contra este modelo neocolonial, en defensa de nuestras cuencas hídricas y de nuestros territorios, Plataforma  2012 plantea la  necesidad  de debatir e  impulsar  las siguientes  propuestas:
1.      Reforma integral del Código de Minería y derogación de la Ley de Inversiones Mineras (24.196) y sus modificatorias,  que promueven y habilitan la destrucción de los bienes comunes y el despojo colonial de nuestras riquezas.
2.      Aplicación efectiva  de la Ley Nacional de Protección de los Glaciares en todo el país.
3.      Recomposición ambiental de las zonas afectadas por los megaemprendimientos mineros que actualmente existen en el país.
4.      Cierre de todas las causas abiertas a los ciudadanos criminalizados por manifestarse contra la megaminería
5.      Urgente derogación de la nueva ley antiterrorista.
6.      Urgente sanción de las leyes provinciales derogadas en La Rioja y en Río Negro,  que prohibían este tipo de megaemprendimientos mineros.
7.      Activación y ampliación de mecanismos participativos y de democracia directa que apunten a la democratización de las decisiones.
8.      Propuesta de Declaración de una moratoria a nuevas concesiones a la exploración y explotación minera metalífera.
9.      Propuesta y debate de una Ley Nacional de Prohibición de la megaminería metalífera con uso de sustancias tóxicas y la uranífera en todo el país.
10.  Propuesta de realización de un gran debate nacional que reflexione y genere políticas públicas que apunten a una salida del extractivismo neocolonial, en pos de  un equilibrado e igualitario desarrollo de los pueblos, respetando su cultura y sus formas de vida; en pos de la gestión pública y participativa de nuestros bienes comunes.
Firmas:
Alabarces Pablo, Antonelli Mirta, Bidonde Héctor, Burucúa José Emilio, Correas Nora, Dowek Diana, Edelman Lucila, Galán Mónica, Galvano Mario, Gargarella Roberto, Genta Adriana, Kordon Diana, Lagos Darío, Lagos Mariana, Lanzillotto Alba, Levinas Gabriel, Lindenboim Javier, Lo Vuolo Rubén, Massuh Gabriela, Nené  Bettanin, Onaindia José Miguel, Ramos Hugo, Sáez Luis, Scandizzo Mónica, Svampa Maristella, Tauber Sanz Nicolas, Tcherkaski Osvaldo, Viale Enrique, Zangaro Patricia
Adhesiones a este pronunciamiento:
Enviar mail a:  plataforma.2012@yahoo.com.ar  – Escribiendo en el asunto: «adhiero a pronunciamiento megaminería»

Declaración Universitaria Nacional de apoyo a la lucha contra la megaminería de Famatina, La Rioja.

 Los abajo firmantes, miembros, referentes y representantes de la comunidad universitaria nacional
y la educación superior argentina, hacemos llegar al pueblo de Famatina y compartimos con la
sociedad toda, algunas consideraciones.. más

CELN en el Mundo.

www.youtube.com

Cientos de bomberos se abrieron paso entre efectivos de la policía de Bruselas y ‘lavaron’ con sus mangueras la fachada de la oficina del primer ministro .

Parlamento debate rescate Grecia, choques en Atenas

ATENAS (Reuters) – Los legisladores griegos parecían estar listos el domingo para aprobar un nuevo plan de austeridad y conseguir un rescate de la UE y el FMI que evite la bancarrota, desafiando el descontento público y a los manifestantes que libraron enconadas batallas con la policía frente al Parlamento en Atenas. …

Whitney Houston, que reinó como la monarca de la música pop hasta que su majestuosa voz e imagen real fueron destrozadas por el consumo de drogas, ha muerto. Tenía 48 años.REUTERS/Gary Hershorn/Files

Murió Whitney Houston

La cantante de 48 años de edad ha fallecido sin que se conozcan todavía las causas de su muerte. Más

PLATAFORMA 2012. Para la recuperación del pensamiento crítico.

Alternativa Socialista, publicación del MST en Proyecto Sur.

Surgió un nuevo agrupamiento de intelectuales, artistas y profesionales, claramente crítico al gobierno nacional y sus políticas: Plataforma 2012.

Su aparición significa un aire fresco que ha movido el avispero de todo el espacio intelectual, en especial al sector de Carta Abierta, que si bien últimamente plantea algunos cuestionamientos es defensor del kirchnerismo gobernante. El documento fundacional de Plataforma 2012, cuyos firmantes van desde la centroizquierda al trotskismo, se centra en dos cuestiones clave: las libertades democráticas hoy avasalladas y la defensa de los recursos económicos hoy entregados. Reproducimos aquí el texto completo, así como una breve opinión de nuestro compañero Héctor Bidonde, que es uno de sus primeros integrantes.

Escapar al efecto impositivo de un discurso hegemónico no es una tarea fácil. Pero es necesario y posible generar una voz colectiva que enuncie este problema y lo transforme en acto de demanda. Si algo nos define como intelec­tuales es pensar sobre el mundo y la sociedad en la que vivimos, poner en cuestión los problemas que nos plantea, promover el debate de ideas, intentar leer más allá de la letra manifiesta y visibi­lizar lo oculto, tratar de salir de la mera apariencia de los efectos para bucear en las causas que los determinan. En síntesis, sostener nuestra capacidad y conciencia crítica y manifestarla, romper el silencio, como paso imprescindi­ble hacia un accionar colectivo y transformador.

No encontramos este ánimo en algunos trabajadores del campo de la cultura, a quienes hemos respe­tado y queremos seguir respetando, pero que al colocarse como voceros del gobierno han producido una metamorfosis en relación con su historia y su postura crítica.

Nos encontramos ante ver­daderos escándalos de diferente naturaleza y calidad, que tienen como denominador común la impunidad en relación con las responsabilidades de quienes nos gobiernan. Y de manera paralela, asistimos a la construcción de un

relato oficial, que por vía de la negación, ocultamiento o mani­pulación de los hechos, pretende investir de gesta épica el actual estado de cosas.

Javier Chocobar, Diego Bo­nefoi, Nicolás Carrasco, Sergio Cárdenas, Mariano Ferreyra, Ro­berto López, Mario López, Már­tires López, Bernardo Salgueiro, Rosemary Chura Puña, Emilio Canavari, Ariel Farfán, Felix Reyes, Juan Velázquez, Alejandro Farfán, Cristian Ferreira. Vemos crecer la lista de los asesinados. Muertes que en su repetición no dejan de asombrarnos. Muertes que van cubriendo toda nuestra geografía. Muertes que, lejos de ser inocen­tes, marcan un encarnizamiento represivo que no puede ser negado ni atribuido a lejanas decisiones para desresponsabilizar al gobierno central. Ahora descubrimos que desde 1994 somos un país federal, y que por lo tanto las muertes de­penden de las policías provinciales, o de los caciques locales. Curiosa apelación al federalismo, cuando es el gobierno nacional el que ejerce el centralismo unitario y decide de hecho los presupuestos provincia­les, el que resuelve candidaturas, impone ministros y se abraza con los gobernadores casi al mismo tiempo de ocurridos los hechos.

Muchas de las últimas muertes están vinculadas a la carencia de

tierra, y detrás de cada nombre hay una historia de vida que se remonta a la histórica lucha de los pueblos originarios contra el despojo del que han sido obje­to. El proceso de concentración de la propiedad de la tierra y la soja-dependencia de los últimos ocho años son un correlato en el presente de aquel despojo, que el discurso oficial oculta.

El “relato” hegemónico preten­de imponerse sobre la materialidad y el valor simbólico de estas muer­tes. Efectivamente, en torno a estos y muchos otros hechos se elabora un discurso oficial que construye consensos, porque aparenta dar cuenta de una serie de necesidades sociales y reivindicaciones nacio­nales mientras se afianza la persis­tencia de lo mismo que aparenta cuestionar.

Este relato disciplinador y engañoso utiliza la potencia de los recursos comunicacionales de que dispone crecientemente el gobierno para ejercer control social mediante la inducción de mecanis­mos alienatorios sobre las formas colectivas de la subjetividad.

Quieren aparecer como acto­res de una gesta contra las “cor­poraciones”, mientras grandes corporaciones como la Barrick Gold, Cerro Vanguardia, General Motors, las cerealeras, los bancos o las petroleras -y el propio grupo

Clarín, hoy señalado como la gran corporación enemiga- han recibido enormes privilegios de este gobierno.

Quieren también aparecer como protagonistas de una histó­rica transformación social, mien­tras la brecha de la desigualdad se profundiza. Y cuando la realidad se impone sobre el “relato”, los voceros oficiales y oficiosos del go­bierno sostienen que se trata de “lo que falta”. Según los intelectuales reunidos en Carta Abierta, “lo que falta” sería -más allá de las “asig­naturas pendientes” que estarían dispuestos a admitir- una cuestión de “imaginación política”. Y lo que es evidencia y síntoma de lo que no sólo no se transforma sino que se profundiza sería -como en el fenó­meno de las placas tectónicas- algo así como restos traumáticos del pasado en el interior de un proceso transformador, que reaparecen una y otra vez.

El contenido de la producción ideológica oficial se inscribe en una metodología. La discusión de ideas es sustituida por la des­calificación del interlocutor y toda disidencia es estigmatizada. Trivialización del debate, bravata “intelectual”, sacralización de sus referentes con independencia de las acciones que producen, son sólo algunas de las modalidades en las que se expresa el intento

de imponer un discurso único. Cuando desde los medios pú­blicos se utiliza la denigración de toda voz crítica por medio de recortes de frases, repeticiones, burlas y prontuarización como procedimiento intimidatorio y se invalida a esas mismas voces cuan­do se expresan en otros medios, se produce una encerrona que por una u otra vía sólo promueve el silencio.

Hoy la homogeneidad discur­siva empieza a estar atravesada por algunas filtraciones que la erosio­nan: el relato épico ha iniciado un proceso de cierto desenmas­caramiento. La asociación entre derecho de huelga y extorsión o chantaje, o la justificación de la sanción de la ley antiterrorista, serían expresiones paradigmáticas de este fenómeno.

A pesar del afán disciplinador del discurso hegemónico, es nues­tra responsabilidad como intelec­tuales y trabajadores de la cultura romper el silencio que pretende amordazar el pensamiento crítico y promover un debate transforma­dor de los grandes problemas que plantea el presente. Es necesario. Y es posible.

Pablo Albarello, Mirta Antonelli, Héctor Bidonde, José Emilio Burucúa, Jorge Brega, Manuel Callau, Ana Candiotti, Nora Correas, Diana Dowek, Lucila Edelman, Sandra Franzen, Roberto Gargarella, Adriana Genta, Liliana Helman, Eduardo Iglesias Brickles, Diana Kordon, Darío Lagos, Alba Lancillotto, Matilde Marin, Lucrecia Martel, Gabriela Massuh, Francisco Menéndez, Luis Felipe Noe, José Miguel Onaindia, Jorge Pellegrini, Derly Prada, Mabel Ruggiero, Carlos Ruíz, Alfredo Saavedra, Luis Sáez, Horacio Safons, Beatriz Sarlo, Alberto Sava, Herman Schiller, Aurora Juana Schreiber, Maristella Svampa, Nicolás Tauber Sanz, Osvaldo Tcherkaski, Yaco Tieffenberg, Enrique Viale, Dennis Weisbrot, Patricia Zangaro, Daniel Zelaya y otras 280 firmas…

Adhesiones a: plataforma.2012@yahoo.com.ar

No aceptamos más muertes impunes

No aceptamos más muertes impunes

Héctor “Cacho” Bidonde,actor y director de teatro. Somos un grupo de intelectuales, artistas y profesionales que queríamos expresarle al gobierno; a Carta Abierta y al pueblo en su conjunto que no aceptamos más muertes impunes ni procesamientos de […]  Más»

 

Plataforma 2012 volvió a cuestionar a los «intelectuales orgánicos» – Política – Perfil.com

www.perfil.com

Plataforma 2012 volvió a cuestionar a los «intelectuales orgánicos» –

Artistas e intelectuales lanzan un movimiento para pelear el relato K.

Personajes de la cultura y desencantados del proyecto nac&popconformaron una plataforma “para la recuperación del pensamiento crítico”. Quiénes la componen.

 

The Lamb Lies Down on Broadway

Para escuchar el disco completo: (Haz click en el título de abajo)
The Lamb Lies Down On Broadway


Doble LP de Genesis editado a finales de 1974. Aunque para los fans de este grupo es uno de sus mejores trabajos, para otros (incluyendo a los propios miembros de la banda) es un trabajo que podría haberse mejorado considerablemente por lo apresurado de su composición y grabación.
En aquel tiempo Peter Gabriel tenia un particular corte de cabello. Tenía un espacio afeitado que, según el, significaba una facilidad para contactarse con Rael (ver más abajo). Así se le puede observar en algunos videos y fotos.
La letra fue escrita por Peter Gabriel mientras que parte la musical corre a cargo del resto del grupo.

El álbum es un disco doble conceptual, la historia aparece en formato prosa en el forro del disco, complementa y simplifica el entendimiento de las líricas del álbum. Es una historia compleja, con múltiples escenarios e historias, todas relacionadas a Rael, un inmigrante puertorriqueño que intenta hacerse un nombre en las calles de Nueva York. Es partícipe de un viaje extraño al rescate de su hermano John, como de película de ciencia ficción, en la cual debe sufrir una serie de experiencias que lo ayudarán a trascender la experiencia terrenal y resurgir como un nuevo ser «It». Como ni las líricas ni la historia escrita en la carátula son muy claras, las interpretaciones del disco serán múltiples. Baste decir que es exactamente esto lo que lo hace una obra superior, o, para algunos, una obra maestra del Rock Progresivo de todos los tiempos, para otros, uno de los trabajos más ambiciosos de la era del Rock Progresivo y que también marca los últimos buenos años del Rock Progresivo, ya que poco después llegaría el Punk y el Glam a destronarlo.
Curiosamente, mucho del álbum contiene elementos proto-Punk o proto-Glam, la puesta en escena de Gabriel, la cual se valía de diferentes y vistosos disfraces sería después muy común con el Glam Rock. Mientras que Rael (su personaje en escena) vestía chaquetas de cuero. Back in N.Y.C., es considerada una canción proto-punk.

Historia

Tras Selling England By The Pound, la banda se puso a trabajar en su siguiente proyecto. Una de las principales ideas era la de adaptar El Principito de Antoine de Saint Exupéry en un álbum conceptual, propuesto por Mike Rutherford. Sin embargo, Peter Gabriel propuso el argumento de The Lamb Lies Down On Broadway; inspirado, según el propio Gabriel, en El Topo de Alejandro Jodorowsky. 1 Peter insistió en escribir todas las letras y el argumento del álbum mientras que la banda se encargaba de la parte musical. Esto originó fricciones entre los miembros de la banda. Steve Hackett estaba especialmente descontento por la poca aceptación que tenían sus ideas y por su escasa participación.
Paralelamente a esto, William Friedkin, director de El Exorcista, contactó con Gabriel para pedirle su colaboración en su siguiente proyecto cinematográfico, impresionado por el relato impreso en la carátula del álbum Genesis Live. Esto no hizo sino aumentar las fricciones dentro del grupo. Además, empujó a que el resto de los integrantes tuvieran que crear piezas instrumentales de puente entre canciones por falta de material; como The Waiting Room. Finalmente, Friedkin dejó el proyecto porque no se quería sentir como causante de la separación de la banda.